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Carácter y superyó: alteraciones del yo

Este documento presenta un resumen de un trabajo académico sobre la noción freudiana de alteración del yo y cómo tanto el carácter como el superyó pueden considerarse alteraciones del yo. Explica brevemente la formación del carácter y el superyó, señalando que el carácter se refiere a fijaciones pulsionales en el yo mientras que el superyó surge de identificaciones primarias. Finalmente, argumenta que tanto el carácter como el superyó pueden resistir en el proceso de cura analítica de acuerdo a

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Carácter y superyó: alteraciones del yo

Este documento presenta un resumen de un trabajo académico sobre la noción freudiana de alteración del yo y cómo tanto el carácter como el superyó pueden considerarse alteraciones del yo. Explica brevemente la formación del carácter y el superyó, señalando que el carácter se refiere a fijaciones pulsionales en el yo mientras que el superyó surge de identificaciones primarias. Finalmente, argumenta que tanto el carácter como el superyó pueden resistir en el proceso de cura analítica de acuerdo a

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VIII Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología

XXIII Jornadas de Investigación XII Encuentro de Investigadores en Psicología


del MERCOSUR. Facultad de Psicología - Universidad de Buenos Aires, Buenos
Aires, 2016.

Carácter y superyó. Dos


declinaciones posibles de la
alteración del yo.

Juchnowicz, Myriam.

Cita:
Juchnowicz, Myriam (2016). Carácter y superyó. Dos declinaciones
posibles de la alteración del yo. VIII Congreso Internacional de
Investigación y Práctica Profesional en Psicología XXIII Jornadas de
Investigación XII Encuentro de Investigadores en Psicología del
MERCOSUR. Facultad de Psicología - Universidad de Buenos Aires,
Buenos Aires.

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CARÁCTER Y SUPERYÓ. DOS DECLINACIONES
POSIBLES DE LA ALTERACIÓN DEL YO
Juchnowicz, Myriam
Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales. Argentina

RESUMEN Introducción
El presente trabajo se enmarca dentro de un proyecto de investiga- El presente trabajo se propone, en alguna medida, como continui-
ción que lleva por título “La noción freudiana de alteración del yo: dad de un trabajo anterior que se dedicó a investigar la vinculación
obstáculo en la clínica”, cuyo marco teórico es psicoanalítico. Tiene entre el superyó y el carácter como variantes de la alteración del yo.
por objetivo realizar una articulación teórica – conceptual entre el El punto de llegada de aquel recorrido planteaba que el carácter y el
carácter y el superyó como alteraciones del yo, siendo que ambas superyó se vinculan, en tanto y en cuanto, ambos mantienen nexos
son ubicadas por Freud como resistencias en “Análisis terminable con la satisfacción pulsional, dejan sus respectivas marcas en el yo
e interminable” (1937). Se desplegará la noción de alteración del y se hacen presentes como inconvenientes en la clínica. Es decir,
yo como uno de los tres factores que posibilitan la terapia analítica alteran, modifican al yo. Sin embargo, debemos dejar asentado que
junto al trauma y a la intensidad de las pulsiones. Se estudiará la carácter y superyó tienen estatutos diversos.
formación del carácter y el superyó. El carácter definido como for- El carácter se refiere siempre al yo. Es entendido como formación
mación cicatricial que fija la satisfacción pulsional infantil en el yo. cicatricial que fija la satisfacción pulsional en el yo. Estas fijaciones
Estas fijaciones se erigen dentro del yo como su núcleo. Es decir, se han consumado dentro del yo y constituyen su núcleo. Es decir,
el carácter es una cicatriz que recuerda la vigencia de la fijación el carácter es un trazo que recuerda la vigencia de la fijación pulsio-
pulsional en el yo. El superyó definido como sedimentación de iden- nal en el yo. Mientras, el superyó es definido como sedimentación
tificaciones primarias de la prehistoria personal y marca de la intru- de identificaciones primarias de la prehistoria personal y marca
sión traumática de la pulsión en el sujeto. El superyó es elevado a de la intrusión traumática de la pulsión en el viviente. A su vez, el
una de las instancias psíquicas. Este desarrollo intentará demostrar superyó se constituye como heredero del complejo de Edipo y es
que tanto el carácter como el superyó son alteraciones del yo que elevado como una de las tres instancias psíquicas a partir de la
resisten en la cura analítica. elaboración teórica de la segunda tópica freudiana.
Teniendo en cuenta los desarrollos anteriores, en esta oportunidad
Palabras clave intentaremos demostrar que a pesar de sus diferentes estatutos,
Alteración del yo, Carácter, Superyó, Resistencias tanto el carácter como el superyó definidos ambos como alteracio-
nes del yo, son aliados en cuanto a presentarse como obstáculos en
ABSTRACT la cura analítica. Para ello, partiremos del escrito “Análisis termina-
CHARACTER AND SUPER-EGO. TWO POSSIBLE DECLINATIONS OF ble e interminable” (1937), cuando Freud plantea que la alteración
THE ALTERATION OF THE EGO del yo es uno de los tres factores decisivos de un análisis.
The present work places inside a research project entitled “The
Freudian notion of alteration of the ego: obstacle in the clinic “, La alteración del yo: obstáculo en la cura
which theoretical frame is psychoanalytic. Its aim is to make a Respecto a la dirección de la cura en Freud, nos encontramos con
theoretical-conceptual joint between the character and the super- dos períodos. El primero se extiende hasta la segunda ordenación
ego as alterations of the ego, being that both are located by Freud metapsicológica. En el cual, Freud se orienta por la cuestión de
as resistances in “Analysis terminable and interminable” (1937). cómo se produce la curación en un análisis. Con la elaboración de
The notion of alteration of the ego will be displayed as one of the la segunda tópica, la introducción del más allá del principio del pla-
three factors that make the analytical therapy possible along with cer y la escisión psíquica, se origina un cambio que vira hacia el
the trauma and the intensity of the drives. The formation of the cha- interrogante sobre los obstáculos que entorpecen la cura analítica.
racter and the super-ego will be studied. The character defined as a Nos interesa señalar que este cambio de interrogante se correlacio-
cicatricial formation that fixes the childish pulsional satisfaction in na con el concepto de yo en estos dos períodos.
the ego. These fixings raise inside the ego as its nucleus. That is to En la primera época, la expectativa de un final de análisis estaba
say, the character is a scar that reminds the validity of the pulsio- en consonancia con la desaparición de los síntomas que produ-
nal fixation in the ego. The super-ego defined as sedimentation of cía un cambio en el paciente. Freud emplea un término en alemán
primary identifications of the personal prehistory and as a mark of Veränderung, traducido sucesivamente como cambio, modificación,
the traumatic intrusion of the drive in the subject. The super-ego is alteración para señalar el cambio psíquico que se produce en el
raised to one of the psychic instances. This development will try to paciente con la desaparición de los síntomas. Entonces, la modifi-
demonstrate that both the character and the super-ego are altera- cación del yo se debe en esta época al cese de los síntomas.
tions of the ego, which resists in the analytical cure. Con la segunda ordenación metapsicológica y el escrito “Análisis
terminable e interminable” (Freud, 1937), se introduce la función de
Key words la resistencia en la transferencia[i], el límite a la significación fálica
Alteration of the ego, Character, Super-ego, Resistances y el momento de detención del análisis. Así, en el análisis surge un
material mudo que escapa a la asociación libre. Freud descubre un
tope al recuerdo. Ya no se trata de llenar las lagunas del recuerdo

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vía la rememoración como en el primer período. Dirá entonces que devienen en modos regulares de reacción de carácter. La altera-
se trata de la compulsión de repetición, resistencias que impiden la ción del yo, su intensidad y profundidad como resistencias, tiene
curación. En ese momento de detención, algo silencioso, mudo se fundamental importancia a la hora de pensar el fin[vii] de una cura
presenta y no hay representación alguna que venga a ese lugar: el analítica. “De nuevo nos sale al paso aquí la significación del factor
de la fijación. Irrupción de la pulsión emergente de la fijación trau- cuantitativo, (…).”[viii]
mática. Cosentino, J.C., en su libro Construcción de los conceptos Sobre la cuestión de la alteración del yo, hallamos en Freud otras
freudianos (1994), al referirse al momento de detención de la cura referencias para la misma época. En “Moisés y la religión mono-
explica que la fijación es ese “(…) lazo particularmente íntimo en- teísta” (1939), plantea que los efectos del trauma pueden ser tanto
tre la pulsión y su objeto-, testimonio de la irreductible pérdida de positivos como negativos. Los primeros refieren al recuerdo de una
objeto, del que dicha fijación constituye el borde, el del fantasma vivencia de un vínculo afectivo temprano y olvidado que se repite
que viene a nombrar, allí donde se oponen palabra y sexualidad, el ahora en una nueva ocasión. Se trata de la fijación al trauma como
“objeto” del trauma.”[ii] compulsión de repetición. Esa fijación es acogida como rasgos de
En “Análisis terminable e interminable” (1937), Freud reconoce tres carácter inmutables en el yo aunque su origen esté olvidado. Los
factores decisivos para la terapia psicoanalítica: el trauma, la in- efectos negativos se pueden resumir en reacciones de defensa que
tensidad constitucional de las pulsiones y la alteración del yo. Pero, pueden llegar a conformarse como inhibiciones y fobias. Ellas tam-
previamente a desarrollar cada uno de dichos factores, se pregunta bién pueden contribuir a la formación del carácter. En resumidas
sobre el fin de un análisis y sus condiciones. Es decir, se interroga cuentas, tanto los efectos positivos como los negativos del trauma
por la posibilidad de que un análisis pueda resolver la represión son fijaciones del trauma de naturaleza compulsiva que participan
como así también haber llenado todas las lagunas del recuerdo. de la alteración estable del carácter.
Señala a continuación que tanto la intensidad constitucional de las Freud señala que al trauma de la infancia le puede seguir el es-
pulsiones como la alteración perjudicial del yo[iii], son los factores tallido de una neurosis infantil en la cual hallamos tanto procesos
desfavorables que hacen que un análisis sea interminable. A su vez, defensivos como formaciones sintomáticas. Esas defensas “(…)
Freud se inclina a pensar en primera instancia que la gran respon- quedan como secuelas alteraciones del yo, comparables a unas
sabilidad que un análisis tenga una duración infinita está a cargo de cicatrices.”[ix] Por lo tanto, el carácter son esas cicatrices que
la intensidad de las pulsiones. Sin embargo, rápidamente reconoce como marcas recuerdan en el yo su alteración cuando este ha eri-
que aún no se ha investigado lo suficiente sobre la alteración del yo gido dentro de sí unos procesos defensivos.
y que esta debe de tener su propia etiología. Si bien recién en la última etapa de la obra freudiana se hace refe-
Freud le dedica a la alteración del yo, el capítulo V de este escrito. rencia a la alteración del yo como uno de los factores decisivos para
Aquí, se interroga por la procedencia de este factor y argumenta la terapia analítica, hallamos algunos antecedentes de este con-
que en épocas tempranas de la vida, el yo ha tenido que mediar cepto en textos anteriores aunque en estas oportunidades solo es
entre el ello y el mundo exterior obedeciendo al principio del placer. nombrado. En el “Manuscrito K. Las neurosis de defensa” (1896),
Durante este proceso, el yo trata a las exigencias pulsionales como en el apartado sobre la Paranoia, cuando se refiere a procesos
si fueran peligros externos adoptando una actitud defensiva, porque defensivos que no dan paso a síntomas de la defensa secundaria
de alguna manera entiende que la satisfacción de las pulsiones y que en su lugar dan comienzo a una alteración del yo. Idéntico
conllevaría a conflictos con el mundo exterior. El yo trata el peligro planteo vuelve a aparecer en “Nuevas puntualizaciones sobre las
del mundo exterior como peligro interior y mantiene una lucha en neuropsicosis de defensa”, (1986) y se mantiene latente hasta que
dos frentes[iv] y en ese proceso desarrolla mecanismos de defensa. en “Inhibición, síntoma y angustia” (1926), en la “Addenda”, Freud
Los mecanismos de defensa permiten evitar peligros al yo. Pero establece el nexo entre las contrainvestiduras, la formación reacti-
Freud aclara que esta tarea del yo no es sin consecuencias para va y la alteración del yo al decir que en el tratamiento analítico se
su economía. “Muchas veces el resultado es que el yo ha paga- debe superar las resistencias que son esgrimidas por el yo que se
do un precio demasiado alto por los servicios que ellos le prestan. sostienen en sus contrainvestiduras. “Así, la naturaleza continuada
El gasto dinámico que se requiere para solventarlos, así como las de la pulsión exige al yo asegurar su acción defensiva mediante
limitaciones del yo que conllevan casi regularmente, demuestran un gasto permanente.” [x] Y aclara que justamente es esto lo que
ser unos pesados lastres para la economía psíquica.”[v] Esta es registramos en un análisis como resistencias.
una alusión directa al factor económico, cuantitativo en la teoría
psicoanalítica, raíz de las resistencias mayores en el trabajo ana- El carácter como alteración del yo
lítico. A la vez, el yo no renuncia a esos mecanismos de defensa El problema del carácter no deja de tener su actualidad en la mo-
que erigió tempranamente, sino que se fijan en el interior del yo y dalidad de presentación clínica de ciertos pacientes. Rabinovich,
devienen modos del carácter que se repetirán en la vida posterior D. plantea en su libro “Una clínica de la pulsión: las impulsiones”
del paciente. Con lo cual, suponemos que una situación así se re- (2009), una clínica que toma dos formas: las caracteropatías y las
petirá en la escena analítica. Si los mecanismos de defensa que se impulsiones. Ambas modalidades indican la presencia de cierta
fundaron frente a peligros en una época temprana de la vida, son satisfacción pulsional que frena el trabajo analítico al tiempo que
del todo probable que retornen “(…) en la cura como resistencias inhiben el deseo y la transferencia. La autora plantea que la proble-
al restablecimiento.”[vi], en tanto que la cura es entendida como mática de las caracteropatías se refiere a la cuestión de la adhe-
peligrosa para el yo. sividad de la libido, al quantum de la fijación, siendo que el mismo
En consecuencia, hay una marcada distancia entre el yo de la pri- Freud coloca el problema de la energética de la fijación como uno
mera tópica y el yo que formuló Freud a partir de 1920. A partir de los principales obstáculos en una cura. Se trata de pacientes
de “Más allá del principio del placer” el yo adquiere una función que se presentan a la consulta desde una posición yoica, una cierta
estructurante que aloja en su interior un núcleo inconsciente: las manera de asumir el yo, como se asume en una obra un persona-
resistencias contra la curación. Por lo tanto, en el interior del yo je. El término carácter, que proviene del inglés character, no solo
se han establecido unos mecanismos de defensa que se fijan y refiere al carácter sino además a los personajes de una obra. “Los

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personajes y el carácter como personaje se aproximan más a cierta carácter del padre como conciencia moral, sentimiento inconscien-
instalación en la posición yoica que parece ser propia de este tipo te de culpa e imperativo categórico. Entonces, la estructuración del
de consultas.”[xi] superyó se la puede cernir como “(…) una sedimentación en el yo,
Si bien la terminología “neurosis de carácter”, o “caracteropatías”, que consiste en el establecimiento de estas dos identificaciones,
no son clasificaciones estrictamente utilizadas por el psicoanálisis, unificadas de alguna manera entre sí”. [xv] La sedimentación de la
sino por los postfreudianos, es cierto que les han dado un nuevo identificación primaria en el yo será aquello que Freud establecerá
nombre a ideas ya planteadas por Freud sobre la neurosis obsesiva, como alteración del yo y que recibe el nombre de ideal del yo o
las formaciones reactivas y los rasgos de carácter. superyó. Recordemos que la alteración del yo junto al trauma y las
Hallamos[xii] las primeras referencias sobre el carácter en la obra pulsiones son los factores decisivos para la terapia analítica.
freudiana hacia 1900 en “La interpretación de los sueños”. Allí, la
formación del carácter es entendida como una regresión a ciertas Superyó y carácter. Límites al éxito terapéutico
fijaciones pulsionales. El carácter se presenta como una forma de La hipótesis que orienta este trabajo plantea que el superyó y el
memoria de huellas mnémicas de impresiones que no devendrán carácter, como alteraciones del yo, tienen estatutos diferentes, sin
concientes. embargo ambos se comportan como resistencias en el análisis, y
En “Tres ensayos de teoría sexual” (1905), Freud dirá que el carác- participan como uno de los factores decisivos de la cura.
ter se compone de pulsiones que se fijaron en la infancia y a su vez
comparte con la formación reactiva y la sublimación que ninguna Ahora bien, si tomamos en cuenta los desarrollos presentados en
de estas formaciones son retornos de lo reprimido, como las for- este trabajo, podemos concluir que tanto el carácter como el su-
maciones sintomáticas. peryó son alteraciones del yo. Ambas formaciones son sedimenta-
El artículo “Carácter y erotismo anal” (Freud, 1908), es considera- ciones en el interior del yo y lo modifican.
do habitualmente como la piedra fundadora del concepto del ca- En el caso del carácter se trata, entre otras cosas, de unas se-
rácter en el campo psicoanalítico. Los rasgos de carácter quedan dimentaciones de investiduras de objeto resignadas que contiene
enlazados con las zonas erógenas y entiende que el carácter son la historia de tales elecciones de objeto. El carácter se conforma
modificaciones de la pulsión anal. Así, la presencia de rasgos como a partir de fijaciones de satisfacciones pulsionales infantiles en el
limpieza, ahorro, pertinacia serían indicadores del borramiento del interior del yo alterándolo. Estas fijaciones que se erigieron en el yo
erotismo anal. Freud concluye en este texto que los rasgos de ca- tempranamente retornarán en la cura como resistencias.
rácter son continuaciones inalterables de las pulsiones. En el otro caso, el del superyó, se trata también de una sedimenta-
Estas elaboraciones del primer período de la obra freudiana son ción en el yo a partir de la identificación primaria que altera al yo,
antecedentes de los desarrollos que Freud planteará a partir del lo modifica. Freud entiende a dicha sedimentación como su núcleo.
segundo período. En su artículo “El yo y el ello” (1923), propone En consecuencia, tanto el carácter como el superyó son altera-
que dentro del yo se erige un objeto. Este proceso que es común en ciones del yo y recuerdan las fijaciones pulsionales acontecidas
fases tempranas del desarrollo, da lugar a definir al carácter del yo tempranamente que retornarán por compulsión de repetición en el
como una sedimentación de las investiduras de objeto resignadas tratamiento del sujeto como resistencias a la cura. Por eso, Freud
que contiene la historia de tales elecciones de objeto. Es decir, que se interroga sobre “(…) cómo influye sobre nuestro empeño tera-
el proceso por el cual una investidura de objeto es reemplazada péutico la alteración del yo (…).” [xvi] y ubica los mecanismos de
por una identificación regresiva[xiii] participa de la configuración defensa del yo como resistencias al restablecimiento por un lado, y
del carácter como alteración del yo. El término sedimentación lleva por otro sitúa a la culpa y necesidad de castigo que el superyó pres-
la impronta de aquello que ha dejado su rastro en el yo, su marca ta como resistencias y que se localizan en la relación entre el yo y el
indeleble, por eso los rasgos de carácter son aquellas formaciones superyó como fuerzas que resisten a la curación y que contribuyen
cicatriciales del yo. a aferrarse al padecimiento.

Superyó y alteración del yo NOTAS


La interrogación que nos orienta es indagar la relación entre la ins- [i] Cabe aclarar que ya Freud había planteado la cuestión de la transferencia
tancia psíquica del superyó con la alteración del yo como uno de los en su cara resistencial en su artículo “Recordar, repetir y reelaborar” (1914).
factores decisivos en la terapia analítica. [ii] Cosentino, J.C., (1994). Construcción de los conceptos freudianos, Bue-
Con el afán de explicar la conformación de la segunda tópica, Freud nos Aires, Manantial, 1992, págs. 270-271.
sostiene en “El yo y el ello” (1923), que el yo es la parte alterada del [iii] En esta oportunidad, Freud agrega a la expresión alteración del yo, el
ello, y que en su interior existe una diferenciación que la llama ideal adjetivo perjudicial. Es la única vez que encontramos esta expresión en su
del yo o superyó. Este planteo lo encontramos nuevamente en su artí- obra. Considero que no es ingenuo este atributo al concepto. Nos orienta a
culo “El humor” (1927): “Este yo no es nada simple, sino que alberga pensar como la alteración del yo en este contexto se transforma en una de
como su núcleo a una instancia particular, el superyó, (…).”[xiv] las resistencias mayores con las cuales el analista tendrá que maniobrar.
El superyó, heredero del complejo de Edipo, tiene sus raíces en las [iv] Freud señala que más tarde se agregará un tercer frente con el cual el
primeras identificaciones de la más temprana edad. Estas identi- yo lidiará. Se refiere al superyó. Cuestión a la que haremos referencia en el
ficaciones dan lugar a la génesis del ideal del yo sostenido en la desarrollo de este trabajo.
identificación con el padre de la prehistoria personal. El ideal del yo [v] Freud, S. (1991). Análisis terminable e interminable. En J.L. Etcheverry
presenta una doble cara, por un lado envía al yo a ser como el pa- (trad.), Obras completas: Sigmund Freud (vol. XXIII, pp. 239). Buenos Aires:
dre, y por otro le prohíbe ser como él. Una vez sepultado el complejo Amorrortu (Trabajo original publicado 1937).
de Edipo, labor difícil para el yo porque ha tenido que discernir en [vi] Ibid., pág.240.
el padre el obstáculo para la realización de los deseos incestuosos [vii] El término fin es utilizado aquí con la intención de sostener y soportar
y parricidas del Edipo, el yo en esa operación represiva erige dentro la ambigüedad de dicho término que despierta la cuestión sobre las condi-
de él mismo ese obstáculo. De este modo, el superyó conserva el ciones y criterios de la conclusión de un análisis.

360
[viii] Ibid., pág.241, nota iv. Freud, S. (1994). Nuevas puntualizaciones sobre las neuropsicosis de defen-
[ix] Freud, S. (1991).Moisés y la religión monoteísta. En J.L. Etcheverry sa. En J. L. Etcheverry (trad.), Obras completas: Sigmund Freud (vol. 3,
(trad.), Obras completas: Sigmund Freud (vol. XXIII, pp. 74). Buenos Aires: pp. 175- 184). Buenos Aires: Amorrortu (Trabajo original publicado 1896).
Amorrortu (Trabajo original publicado 1939). Freud, S. (1993). La interpretación de los sueños. En J. L. Etcheverry (trad.),
[x] Freud, S. (1993). Inhibición, síntoma y angustia. En J.L. Etcheverry Obras completas: Sigmund Freud (vol. 5, pp. 553). Buenos Aires: Amo-
(trad.), Obras completas: Sigmund Freud (vol. XX, pp. 74-147). Buenos Ai- rrortu (Trabajo original publicado 1900).
res: Amorrortu (Trabajo original publicado 1926). Freud, S. (1991). Tres ensayos de teoría sexual. En J. L. Etcheverry (trad.),
[xi] Rabinovich, D. Una clínica de la pulsión: las impulsiones. Buenos Aires, Obras completas: Sigmund Freud (vol. 7, pp. 157 -166. Buenos Aires:
Manantial, 2009, pág. 61. Amorrortu (Trabajo original publicado 1905).
[xii] El siguiente desarrollo sobre el carácter en Freud está basado en un Freud, S. (1991). Carácter y erotismo anal. En J. L. Etcheverry (trad.), Obras
artículo anterior “Variantes de la alteración del yo”, Juchnowicz, M., escrito completas: Sigmund Freud (vol. 9, pp. 149 -158). Buenos Aires: Amo-
en oportunidad del 5to Congreso Internacional de Investigación de la Facul- rrortu (Trabajo original publicado 1908).
tad de Psicología, 11, 12 y 13 de Noviembre, 2015, UNLP. Freud, S. (1993). El yo y el ello. En J. L. Etcheverry (trad.), Obras completas:
[xiii] Freud había planteado este proceso para la melancolía en su artículo Sigmund Freud (vol. 19, pp. 1 -66). Buenos Aires: Amorrortu (Trabajo
“Duelo y melancolía” (1917 [1915]). original publicado 1923).
[xiv] Freud, S. (1992).El humor. En J.L. Etcheverry (trad.), Obras completas: Freud, S. (1993). Inhibición, síntoma y angustia. En J. L. Etcheverry (trad.),
Sigmund Freud (vol. XXI, pp. 160). Buenos Aires: Amorrortu (Trabajo original Obras completas: Sigmund Freud (vol. 20, pp. 147- 160). Buenos Aires:
publicado 1927). Amorrortu (Trabajo original publicado 1926).
[xv] Freud, S. (1993).El yo y el ello. En J.L. Etcheverry (trad.), Obras com- Freud, S. (1992). El humor. En J. L. Etcheverry (trad.), Obras completas: Sig-
pletas: Sigmund Freud (vol. XIX, pp. 36). Buenos Aires: Amorrortu (Trabajo mund Freud (vol. 21, pp. 153 -162). Buenos Aires: Amorrortu (Trabajo
original publicado 1923). original publicado 1927).
[xvi] Freud, S. (1991). Análisis terminable e interminable. En J.L. Etcheverry Freud, S. (1991). Análisis terminable e interminable. En J. L. Etcheverry
(trad.), Obras completas: Sigmund Freud (vol. XXIII, pp. 240). Buenos Aires: (trad.), Obras completas: Sigmund Freud (vol. 23, pp. 236 -242). Bue-
Amorrortu (Trabajo original publicado 1937). nos Aires: Amorrortu (Trabajo original publicado 1937).
Freud, S. (1991). Moisés y la religión monoteísta. En J. L. Etcheverry (trad.),
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Cosentino, J.C. (1994). Construcción de los conceptos freudianos. Buenos Amorrortu (Trabajo original publicado 1939).
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completas: Sigmund Freud (vol. 1, pp. 362 -364). Buenos Aires: Amo- Rabinovich, D. (1989). El carácter en la obra freudiana: algunas conclusio-
rrortu (Trabajo original publicado 1895). nes clínicas. En Escansión. Nueva serie 1. Buenos Aires: Manantial.
Freud, S. (1994). Manuscrito K. En J. L. Etcheverry (trad.), Obras completas: Rabinovich, D. (2009).Una clínica de la pulsión: las impulsiones. Buenos
Sigmund Freud (vol. 1, pp.266- 267). Buenos Aires: Amorrortu (Trabajo Aires: Manantial.
original publicado 1896).

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