Balance hídrico
Resumen
El cálculo del balance hídrico es una práctica habitual en las diferentes unidades de
enfermería, permite ajustar el tratamiento para optimizarlo y evitar posibles complicaciones,
mejorando la seguridad del paciente. Cada centro o servicio, suele poseer un protocolo
propio sobre el balance hídrico. En los diferentes artículos o capítulos que versan sobre el
cálculo del balance hídrico, se observan ciertas diferencias entre unos y otros,
especialmente en el modo de computar las pérdidas insensibles. Para la mejor recogida de
datos posible, se debe disponer de los registros adecuados dicho fin. Los registros, así
como los protocolos se deben revisar periódicamente y sus modificaciones deben ser
consensuadas e informadas a los profesionales para seguir una misma línea para evitar
oscilaciones de cálculo.
Además, a menudo utilizamos el lenguaje enfermero para cuestiones puramente formales,
olvidándolo en el quehacer de nuestros cuidados asistenciales. Es por ello, que este artículo
pretende no sólo hacer una revisión sobre el cálculo del balance hídrico, sino además,
contextualizar dentro del proceso de atención de enfermería, en marcándolo en
diagnósticos, objetivos e intervenciones enfermeras, aportando rigor científico a una
actividad tan habitual como el balance de líquidos.
Introducción
La terapia intravenosa es uno de los pilares básicos de la asistencia hospitalaria. Sus fines
más habituales podemos resumirlos en:
Dar un aporte extra de hidratación, si así lo requiere la patología y estado del paciente.
Control y/o reponer pérdidas en pacientes con deshidratación, exceso de pérdidas de
líquidos (vómitos, diarrea, grandes quemados…) o pérdidas sanguíneas, etc.
Evitar deshidratación durante periodos de dieta absoluta.
>Mejorar hemodinámica del paciente.
Diluir fármacos para disminuir su concentración y/o permitir su dosificación durante un
tiempo de infusión determinado (por ejemplo para ser administrados en 30 minutos).
El cálculo del balance hídrico de los pacientes hospitalizados es una práctica habitual en las
diferentes unidades de enfermería, tomando mayor relevancia en unidades de cuidados
especiales, donde los pacientes están sometidos a un control estricto de los líquidos
aportados y eliminados para conseguir un objetivo terapéutico y/o evitar las complicaciones
derivadas de un exceso o déficit de aporte de líquidos en cada paciente concreto 1.
Conocer el peso del paciente en el momento del ingreso y poder usarlo a diario, sin duda
nos servirá también como guía de ganancias y pérdidas de líquidos, además de optimizar el
cálculo con mayor exactitud de los diferentes conceptos del balance hídrico, como por
ejemplo las pérdidas insensibles. No obstante, no podemos olvidar que muchos de estos
pacientes están en unidades de cuidados especiales, y por su estado, no es viable poder
pesarlos durante su estancia para valorar las ganancias y pérdidas de peso. Además,
debemos tener presente que cualquier valor del balance hídrico obtenido no es un valor
matemático exacto sino que es un valor aproximado, fruto de una estimación lo más
completa posible.
Salas Campos, en su artículo 2 se hace eco de una frase publicada por Maki (1977) la cual
resume la importancia de los líquidos en el proceso actual de los cuidados: “Sin duda, la
terapia endovenosa se ha convertido en una modalidad terapéutica indispensable en la
medicina actual. Probablemente haya salvado más vidas que todos los antibióticos hasta
ahora descubiertos”
El control de los líquidos aportados y eliminados, es por tanto una de las actividades que
realiza el profesional de enfermería en sus praxis diaria, y la cual se puede enmarcar en la
clasificación internacional de intervenciones de enfermería del proyecto Iowa (Nursing
Interventions Classification -‐ NIC) bajo diferentes intervenciones descritas y catalogadas
que podemos utilizar para abordar el cálculo de un balance hídrico desde la perspectiva de
la metodología enfermera NANDA-‐NOC-‐NIC.
OBJETIVOS
Describir la importancia del balance hídrico en el proceso de cuidados de enfermería.
Contextualizar el balance hídrico dentro del proceso de cuidados de enfermería mediante
las herramientas NANDA, NOC y NIC.
Describir el procedimiento para registrar y calcular el balance hídrico de un paciente.
MATERIAL Y MÉTODOS
Estudio observacional descriptivo sobre elementos que influyen y hay que tener presentes
para el cálculo de un balance hídrico.
Revisión bibliográfica sobre fisiología de la regulación de la homeostasia y líquidos
corporales, proceso de atención de enfermería y protocolos de diversos centros y unidades
de cálculo del balance hídrico.
RESULTADOS
El balance hídrico es un cálculo comparativo entre el total de volumen aportado a un
paciente y el total eliminado por este 3. Aunque generalmente se realiza en periodos de
24h, puede fraccionarse de forma horaria o por turnos de trabajo si las necesidades del
paciente así lo requieren, aunque deberemos contar con registros adecuados para ello.
1. Contextualización del balance hídrico en el plan de cuidados de enfermería:
El control de los ingresos y egresos de líquidos de un paciente, se enmarca dentro del
lenguaje enfermero con el uso de los diagnósticos NANDA, resultados NOC e
intervenciones NIC individualizando en cada paciente y situación, a través de una selección
de los factores relacionados, de riesgo, indicadores de resultados y actividades de
enfermería que se estimen oportunas de entre las etiquetas diagnósticas, criterios de
resultado e intervenciones enfermeras que se proponen a continuación.