CIUDADANO
JUEZ DECIMO DE PRIMERA INSTANCIA EN FUNCIONES DE CONTROL
DEL CIRCUITO JUDICIAL PENAL DEL ESTADO ZULIA-
SU DESPACHO.-
ESCRITO DE APELACION DE AUTO
ASUNTO PRINCIPAL
(VP03-P2019-011688)
Quienes suscriben, JORGE PAEZ y DAYANA ALDANA, titulares de
la cédula de identidad N° V-15.435.464 y V-14.928.313, abogados en
ejercicio inscritos en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo los
N°126-760 y 122.400, actuando en este acto con el carácter de defensa
privada de la Ciudadana XIOMAIRINA COROMOTO MOLERO ROMERO,
Titular de la Cedula de Identidad N° V-17.415.617,actualmente
recluida en los Calabozos del CICPC Maracaibo Estado Zulia, ante usted con
mi acostumbrado respeto acudo para exponer:
De conformidad con lo establecido en los artículos 439 ordinales 4°
y 5º, y 440 del Código Orgánico Procesal Penal APELAMOS de la decisión
No. 586-19, dictada en fecha 14 de Noviembre del 2019, por el Juzgado
Décimo de Primera instancia en funciones de Control del Circuito Judicial
Penal del Estado Zulia en la causa identificada con el No. 10C-18831-19,
seguida contra de la Ciudadana XIOMAIRINA COROMOTO MOLERO
ROMERO, Titular de la Cedula de Identidad N° V-17.415.617, mediante la
cual decreta la Medida Cautelar de Privación Judicial Preventiva de
Libertad, de conformidad con el artículo 236, en concordancia con el artículo
237, numerales 2 y 3, y 238 del Código Orgánico Procesal Penal, por la
presunta comisión de los delitos de LEGITIMACION DE CAPITALES,
previsto y sancionado en el artículo 35 de la Ley Orgánica contra la
Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo, ASOCIACION
PARA DELINQUIR, previsto y sancionado en el artículo 37 de la Ley
Orgánica contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo,
y RESISTENCIA A LA AUTORIDAD, previsto y Sancionado en el artículo 218
del Código Penal. Apelación que se plantea de la siguiente manera:
ANTECEDENTES DEL CASO
En fecha 12 de Noviembre del 2019, Funcionarios adscritos al Cuerpo
de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, Sub Delegación
Maracaibo, practican un procedimiento donde resultó detenida la
Ciudadana XIOMAIRINA COROMOTO MOLERO ROMERO, Titular de la
Cedula de Identidad N° V-17.415.617, específicamente en La
Urbanización Corazón de Jesús, Calle 78C, Casa N° 42A-35, Parroquia
Chiquinquirá del Municipio Maracaibo del Estado Zulia, presuntamente
por tomar una actitud agresiva en contra de los funcionarios, momento
justo en el cual los mismos se encontraban practicando otro procedimiento
frente a la referida vivienda, y sencillamente les hace saber que allí
habitan sus progenitores; de igual manera los funcionarios practican la
retension arbitraria de varios vehículos que se encontraban estacionados
en la vivienda, los cuales presentan las siguientes características: 1.-
MARCA HONDA, MODELO CIVIC, AÑO 2017, PLACAS AF423BS, SERIAL
DE CARROCERIA 19XFC2F52HE003761, CLASE AUTOMOVIL, TIPO
SEDAN; 2.- MARCA TOYOTA, MODELO FORTUNER, AÑO 2014, PLACAS
AB236NI, SERIAL DE CARROCERIA 8XAYU59G0ER017503, CLASE
CAMIONETA, TIPO SPORT WAGON; 3.- MARCA FORD, MODELO
EXPLORER, AÑO 2016, PLACAS AA248AE, SERIAL DE CARROCERIA
8XD5K8F87GGA02444, CLASE CAMIONETA, TIPO SPORT WAGON; 4.-
MARCA TOYOTA, MODELO LAND CRUISER, AÑO 2015, PLACAS
AA176YW, SERIAL DE CARROCERIA JTMHY7AJ9F4033608, CLASE
CAMIONETA, TIPO SPORT WAGON; 5.- MARCA FORD, MODELO
EXPLORER, AÑO 2012, PLACAS AD727UG, SERIAL DE CARROCERIA
8XDHK8D88CGA01166, CLASE CAMIONETA, TIPO SPORT WAGON; Todo
esto con ocasión a que los funcionarios actuantes minutos antes se
encontraban en labores de investigación relacionadas con la búsqueda
del ciudadano Hely Heberto Fernández Chamunt, específicamente por las
adyacencias del Sector Grano de Oro, Avenida 28 La Limpia, Vía Pública,
Parroquia Chiquinquirá, Municipio Maracaibo, Estado Zulia, en la cual
llevaban en seguimiento, quien estaba siendo investigado y requerido por
tal organismo, y presuntamente iba a bordo de un vehículo por dicho
Sector, por lo que los Funcionarios al percatarse que era el mismo sujeto,
a través de radio parlante le indican que detuviera la marcha del
vehículo, acelerando aún más e introduciéndose por las adyacencias de
La Urbanización Corazón de Jesús, optando estos evadir la comisión, y
específicamente en la Calle 78C, frente a la Vivienda signada bajo el N°
42A-35, descienden del vehículo tres ciudadanos de sexo masculino, de
los cuales dos de ellos al verse perseguidos optan por saltarse la cerca
perimetral de la parte trasera de la referida vivienda, mientras que el otro
sujeto resultó herido con ocasión al intercambio de disparos originado en
el sitio, quien falleció minutos después de haber sido ingresado al
Hospital Universitario. En virtud de los hechos ocurridos los Funcionarios
adscritos al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y
Criminalísticas, Sub Delegación Maracaibo, practican la detención de la
Ciudadana XIOMAIRINA COROMOTO MOLERO ROMERO, titular de la
cédula de Identidad N° V-17.415.617, la cual llegó al sitio a bordo de un
vehículo posterior a los hechos ocurridos y preguntó ¿qué era lo que
sucedía en la residencia donde habitan sus padres?, quienes se
encontraban acompañados con sus menores hijos, presumiendo los
funcionarios que se encontraban en presencia de la comisión en
flagrancia de un hecho punible, por lo que proceden a practicar la
aprehensión de la misma, y dentro del lapso legal fue puesta a la orden
del juez de guardia por los Fiscales Auxiliares de la Sala de Flagrancia
del Ministerio Publico de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia,
quien en la audiencia de individualización le imputó a la mencionada
ciudadana la presunta comisión de los delitos de LEGITIMACION DE
CAPITALES, previsto y sancionado en el artículo 35 de la Ley Orgánica
contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo,
ASOCIACION PARA DELINQUIR, previsto y sancionado en el artículo 37
de la Ley Orgánica contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento
al Terrorismo y RESISTENCIA A LA AUTORIDAD, previsto y Sancionado
en el artículo 218 del Código Penal, solicitando al juez la imposición de la
medida cautelar de Privación Judicial Preventiva de Libertad, de
conformidad con el artículo 236, en concordancia con el artículo 237,
numerales 1, 2 y 3, y 238 del Código Orgánico Procesal Penal.
Decretando el referido órgano Jurisdiccional con lugar lo peticionado por
el Ministerio Publico, así como también la Incautación Preventiva de los
vehículos con las siguientes características: 1.- MARCA HONDA, MODELO
CIVIC, AÑO 2017, PLACAS AF423BS, SERIAL DE CARROCERIA
19XFC2F52HE003761, CLASE AUTOMOVIL, TIPO SEDAN;
2.- MARCA TOYOTA, MODELO FORTUNER, AÑO 2014, PLACAS
AB236NI, SERIAL DE CARROCERIA 8XAYU59G0ER017503, CLASE
CAMIONETA, TIPO SPORT WAGON;
3.- MARCA FORD, MODELO EXPLORER, AÑO 2016, PLACAS
AA248AE, SERIAL DE CARROCERIA 8XD5K8F87GGA02444, CLASE
CAMIONETA, TIPO SPORT WAGON;
4.- MARCA TOYOTA, MODELO LAND CRUISER, AÑO 2015, PLACAS
AA176YW, SERIAL DE CARROCERIA JTMHY7AJ9F4033608, CLASE
CAMIONETA, TIPO SPORT WAGON;
5.- MARCA FORD, MODELO EXPLORER, AÑO 2012, PLACAS
AD727UG, SERIAL DE CARROCERIA 8XDHK8D88CGA01166, CLASE
CAMIONETA, TIPO SPORT WAGON;
FUNDAMENTACION DEL RECURSO
Considera esta representante de la defensa que la decisión dictada
por la juez Décima de Primera Instancia en funciones de Control causa
un gravamen irreparable a la ciudadana XIOMAIRINA COROMOTO
MOLERO ROMERO, Titular de la Cedula de Identidad N° V-17.415.617,
y que la misma violenta el principio de afirmación de la libertad
consagrado en el artículo 9 del Código Orgánico Procesal Penal, y la
Garantía del Debido Proceso y el Derecho a la Libre empresa o libertad
económica e iniciativa privada, previstos en los artículos 26 y 112 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, consideración
que se basa en los siguientes razonamientos jurídicos:
PRIMER MOTIVO DE APELACIÓN
Esta defensa técnica, observa que dentro de los elementos de
convicción presentados por los Fiscales Auxiliares de la Sala de Flagrancia
del Ministerio Público del Estado Zulia, no se observa que presentara
elementos testimoniales, técnicos, ni documentales que vinculen
participación alguna de nuestra defendida ciudadana XIOMAIRINA
COROMOTO MOLERO ROMERO, en los hechos punibles precalificados,
estando en conocimiento la defensa que es una fase incipiente del proceso,
no puede pasar por alto que la referida ciudadana, manifestó que en el sitio
donde resulta aprehendida residen sus padres y que iba llegando al sitio,
justamente cuando los funcionarios adscritos al Cuerpo de Investigaciones
Científicas Penales y Criminalísticas, Sub Delegación Maracaibo, se
encontraban casualmente practicando un procedimiento, totalmente
desconocido para ella, por lo que la misma se ve en la necesidad de
preguntar y manifestar por sus padres se encontraban dentro de la
residencia con sus hijos, lo cual le impidieron a nuestra representada entrar
a la residencia de sus padres, evidenciándose de tal manera que no existen
indicios de su participación en los delitos que precalifica la fiscalía, en tal
sentido se ratifica la postura de parte de la defensa respecto al
considerando de apelación relativa a que la decisión recurrida, no cumple
con el extremo previsto en el numeral 2 del artículo 236 del Código Orgánico
Procesal Penal; por cuanto se observa que no existen una serie de
‘diligencias preliminares’ practicadas previamente y durante la aprehensión
de imputado, de las cuales no se pueden extraer los elementos de convicción
necesarios y suficientes, a los fines de decretar la Medida de Privación
Judicial Preventiva de Libertad que fue impuesta, a nuestra defendida tales
como lo son: 1) Acta de Investigación Penal, de fecha 12/11/2019, suscrita
por funcionarios Adscritos al Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y
Criminalísticas, Sub Delegación Maracaibo; 2) Acta de Derecho de Imputado,
de fecha 12/11/2019, suscrita por funcionarios Adscritos al Cuerpo de
Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, Sub Delegación
Maracaibo; 3.- Planilla de Registro de Cadena de Custodia, de fecha
12/11/2019, suscrita por funcionarios Adscritos al Cuerpo de
Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, Sub Delegación
Maracaibo; 4.- Planilla de Registro de Cadena de Custodia, de fecha
12/11/2019, suscrita por funcionarios Adscritos al Cuerpo de
Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, Sub Delegación
Maracaibo; 5.- Reconocimiento Técnico y Avaluó Real, de fecha 12/11/2019,
suscrita y practicado por funcionarios Adscritos al Cuerpo de
Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, Sub Delegación
Maracaibo a un (01) Bolso incautado; 6.- Inspección Técnica del Sitio, de
fecha 12/11/2019, suscrita por funcionarios Adscritos al Cuerpo de
Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, Sub Delegación
Maracaibo; 7.- Fijaciones Fotográficas, de fecha 12/11/2019, suscrita y
practicada por funcionarios Adscritos al Cuerpo de Investigaciones
Científicas Penales y Criminalísticas, Sub Delegación Maracaibo a los
vehículos retenidos; 6.- Experticia de Reconocimiento y Avaluó Real, de
fecha 12/11/2019, suscrita y practicada por funcionarios Adscritos al
Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, Sub
Delegación Maracaibo a los vehículos retenidos.
En tal sentido, plantea esta defensa técnica que de las actas policiales
que soportan el procedimiento de aprehensión de los imputados, no se
evidencian una serie de elementos e indicios que permiten concluir la
presunta participación de nuestra defendida en los delitos imputados, aun
cuando la defensa tiene conocimiento que la presente investigación se
encuentra en su fase inicial, se solicita a ese digno tribunal superior analice
los elementos de convicción que arrojan las actuaciones preliminares para
poder considerar lo ajustado a derecho en el presente caso, lo cual sería que
nuestra defendida fue aprehendida por la sencilla razón de llegar justo en el
momento que los funcionarios adscritos al se encontraban practicando un
procedimiento totalmente ajeno a su persona y a su familia, incluyendo a
sus bienes.
Observa esta defensa, que la juez en la decisión 586-19, declara con
lugar la solicitud planteada por la fiscalía del Ministerio Público, en relación
a la precalificación de ASOCIACION PARA DELINQUIR, previsto y
sancionado en el artículo 37 de la Ley Orgánica contra la Delincuencia
Organizada y Financiamiento al Terrorismo, lo cual concatenados con las
actas de investigación que rielan en el presente expediente, es importante
señalarle a esta sala que dicho hecho punible requiere la participación
criminosa de tres o más sujetos, que se constituyen para realizar actos
delictivos y causarle daños a terceros, generando pánico a la sociedad,
determinando la identificación a la banda criminal a la cual pertenece,
siendo públicos y notorio ante los diferentes órganos policiales y medios de
circulación en el país, identificando así la participación de cada uno de los
miembros de la banda, siendo aún que nos encontrábamos en presencia de
un proceso incipiente, se observa que no existe ningún solo elemento de
convicción que sustente la precalificación antes mencionada por la vindicta
pública, lo que trae como consecuencia que no existe la violación de dicha
norma por parte de nuestra representada.
En cuanto al delito de LEGITIMACION DE CAPITALES previsto y
sancionado en el artículo 35 de la Ley Orgánica contra la Delincuencia
Organizada y Financiamiento al Terrorismo; es importante señalar que
nuestra defendida no se encuentra incurso en el presente delito, por cuanto
no existe dentro de las actas policiales en el cumulo de bienes incautados en
el procedimiento de causa, que no hay un solo bien a nombre de nuestra
representada, y que dichos bienes no provienen de alguna actividad ilícita
por cuanto funcionarios de manera dolosa realizan las respectivas
experticias de los objetos incautados en su estado original, obviando de
manera dolosa la propiedad de dichos bienes, los cuales tienen conexión
directa con el INTTT para determinar la propiedad de la misma, los cuales
no se encuentran solicitados por ningún órgano jurisdiccional.
En cuanto al delito de RESISTENCIA A LA AUTORIDAD, previsto y
Sancionado en el artículo 218 del Código Penal, la vindicta publica no
determina dentro del acta de investigación el elemento que viola la norma
adjetiva a la presente ley, por cuanto en ningún momento nuestra defendida
realizo actos de violencia física o verbal, ni exhibió ningún acto de oposición
o de confrontación física en contra de los funcionarios, sólo se tiene dentro
del acta la pura declaración de los funcionarios actuantes, los cuales
carecen en el procedimiento de testigos presenciales, que pudiesen afirmar
lo transcrito por los funcionarios actuantes.
Ahora bien, ciudadanos jueces, es importante que siendo conocedores
del derecho ejecuten el texto establecido en el artículo 55 de la Ley Orgánica
de la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo, los cuales
desglosa de manera clara y precisa que dichos bienes colectados en dicho
procedimiento vengan de procedencia ilícita y que exista dentro del acta
policial que los mismos no se encuentran solicitados por ningún órgano
policial, ni mucho menos que pertenezcan a un ciudadano de alta
peligrosidad como lo quieren hacer saber los funcionarios actuantes y que
de la cadena de custodia existen vicios de nulidad absoluta que no fueron
tomados en cuenta por la juez natural de la presente causa, en base a que
carece de firmas por parte de los funcionarios actuantes y del funcionario
receptor donde se resguarda la evidencia, concatenados con que dichos
bienes fueron fijados no en el sitio de la aprehensión de nuestra defendida
si no en el estacionamiento del Cuerpo de Investigaciones Científicas
Penales y Criminalísticas, pudiéndose observar en la inspección técnica No.
01979.
Al respecto, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia,
se ha referido a la posibilidad de imponer Medida de Coerción Personal
desde la fase preparatoria, a los fines de asegurar las finalidades del
proceso, señalando:
“… El Código Orgánico Procesal Penal en su título, regula las
fases del proceso penal entre las cuales se encuentra la fase
preparatoria, cuya finalidad no es más que practicar las
diligencias necesarias tendentes a determinar si existen
razones para proponer la acusación contra una persona y
pedir su enjuiciamiento o sobreseimiento, según el caso.
En dicha fase, la medida más importante que se puede
decretar, entre otras, es la privación preventiva judicial de
libertad del imputado si se verifica la existencia de los
requisitos concurrentes que para tal fin, establece el Código
Orgánico Procesal Penal…” (Sent. Nro. 673 del 07/04/2003,
<Negritas y subrayado propias>)
De manera tal que, a criterio de esta defensa, los argumentos que a
priori, para atacar la vigencia de la medida de coerción personal decretada
por la instancia sobre la base de que no existían elementos de convicción, se
debe analizar y tomar en consideración ya que nuestra defendida se le está
coartando los derechos y garantías constitucionales.
SEGUNDO MOTIVO DE APELACIÓN
Asimismo, como segundo punto de apelación plantea en este caso la
defensa que la ciudadana XIOMAIRINA COROMOTO MOLERO ROMERO,
la juez sin tomar en consideración el informe médico presentado por esta
defensa, donde se demuestra que la misma presenta recientemente una
operación quirúrgica (manga gástrica) producto de una obesidad tipo II,
insulino dependiente, lo cual amerita un tratamiento específico a base
inhibidores de la bomba de protones, lo cual de manera ligera decretó una
medida privativa de libertad, que a criterio de esta defensa no fue tomado
en cuenta el artículo 43 el cual refiere:
El derecho a la vida es inviolable, ninguna ley podrá establecer la
pena de muerte, ni autoridad alguna aplicarla. Es estado protegerá la vida
de las personas que se encuentren privadas de su libertad, prestando el
servicio militar o civil, o sometidas a su autoridad de cualquier otra forma.
Así mismo el artículo 82 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela, el cual nos indica que la salud es un derecho
social fundamental, cuya obligación recae en el Estado para garantizarlo
como parte del derecho a la vida, en consecuencia:
“El Estado promoverá y desarrollará políticas orientadas a elevar
la calidad de vida, el bienestar colectivo y el acceso a los servicios.
Todas las personas tienen derecho a la protección de la salud, así
como el deber de participar activamente en su promoción y
defensa, y el de cumplir con las medidas sanitarias y de
saneamiento que establezca la ley, de conformidad con los
tratados y convenios internacionales suscritos y ratificados por la
República.”
Ahora bien, ciudadano Juez, la Organización Mundial de la Salud
(OMS), en el Preámbulo de la Constitución, define a la Salud como un estado
completo, bienestar físico, mental, social; y no solamente la ausencia de
dolencia o enfermedad, la cual guarda relación con el Principio contenido en
el Artículo 11 de la Declaración Americana de los Derechos Humanos
y Deberes del Hombre, que señala que:
“Toda persona tiene derecho a que su salud sea
preservada por medidas sanitarias y sociales
relativas a la alimentación, el vestido, la vivienda y la
asistencia médica, correspondiente al nivel que
permita los recursos públicos y los de la comunidad”.
“Por lo tanto, el derecho a la salud debe entenderse
como un derecho al disfrute de toda una gama de
facilidades, bienes, servicio y condiciones necesarias
para alcanzar el más alto nivel posible de salud”.
En relación a lo anterior, ciudadana juez, usted que es prenda
garante de justicia y equidad, pudo otorgar una medida de coerción
personal de las establecidas en el artículo 242 del COPP, mientras se
demuestra la culpabilidad o no culpabilidad de nuestra representada a
través de la investigación fiscal fidedigna, certera y concreta.
TERCER PUNTO DE APELACIÓN
En lo que respecta tercer considerando de apelación, referido al vicio
de inmotivación, en el que a criterio de esta defensa se encuentra inmersa la
decisión recurrida, por cuanto la misma se encuentra acéfala de todo
fundamento jurídico; a tales efectos luego de realizado el estudio y análisis
a la decisión impugnada, que previo al decreto de la medida de privación
judicial preventiva de libertad, observándose que la Jueza A quo, en efecto,
no fundó razonadamente la decisión recurrida, pues de su lectura, se
aprecian las situaciones de hecho que no corroboró de las actuaciones
preliminares de la investigación puesta a su consideración; las cuales
estimó, a los fines de decretar la medida de coerción personal que dictó, por
lo cual, lo decidido se soporta en una motivación razonada y suficiente al
estado en que se encuentra el presente proceso.
La motivación que debe acompañar a las decisiones de los Órganos
Jurisdiccionales constituye un requisito de seguridad jurídica, que permite
determinar con exactitud y claridad a las diferentes partes que intervienen
en el proceso, cuáles han sido los motivos de orden fáctico y legal que en su
respectivo momento han determinado al juez, para que acorde con las reglas
de la lógica, las máximas de experiencias, la sana crítica y el conocimiento
científico, declare el derecho, a través de decisiones debidamente
fundamentadas en la medida que éstas, se hacen acompañar de una
enumeración congruente, armónica y debidamente articulada de los
distintos elementos que cursan en las actuaciones y se eslabonan entre sí,
los cuales al ser apreciados jurisdiccional y soberanamente por la Juez,
convergen a un punto o conclusión serio, cierto y seguro.
En tal orientación, la Sala de Casación Penal, en decisión Nro. 369, de
fecha 10 de octubre de 2003, ha señalado que:
“...Así mismo se infiere que el artículo 456 del Código
Orgánico Procesal Penal obliga a los jueces que conozcan de
las apelaciones a decidir motivadamente. Motivadamente
significa que la sentencia debe contener la exposición
concisa de los fundamentos de hecho y de derecho,
conforme el artículo 364 ejusdem, con el objeto de
verificar la racionalidad del fallo impugnado...”.
De tal manera, que por argumento en contrario existirá
inmotivación, en aquellos casos en los cuales, haya ausencia de
fundamentos de hecho y de derecho en la apreciación que se le
debe dar a los diferentes elementos probatorios cursantes en
autos, en este sentido la doctrina patria se ha referido a la
inmotivación señalando que:
“...La inmotivación se da cuando la sentencia carece
de fundamentos de hecho y de derecho. Para que la
sentencia no sea un invento o arbitrariedad del juez,
sino producto de un juicio razonable del
sentenciador, debe expresar las razones de hecho y
de derecho en que se fundamenta. ... La
fundamentación entre el hecho y el derecho son
elementos básicos que constituyen las premisas
necesarias que dan nacimiento al dispositivo del
fallo. Es deber del juez subsumir los hechos que
aparecen probados en la causa con los que
abstractamente están establecidos en la norma
penal aplicable; este juicio de valor es la verdadera
fundamentación de la sentencia, constituye la base
que da razón y fuerza dispositiva. Por esta razones
cuando no se cumplen estos requisitos la sentencia
resultaría viciada por inmotivación, y acarrearía la
nulidad del fallo…” Morao R. Justo Ramón: El Nuevo
Proceso Penal y Los derechos del Ciudadano. 2002. pág 364
Por su parte, el Tribunal Supremo de Justicia en Sala de Casación
Penal, ha sostenido en decisión Nro. 1299, de fecha 18 de octubre de 2000,
que:
“...La insuficiencia de motivos y razones en la
sentencia equivale a falta de motivación…”.
En este sentido, acreditada como se encuentra la inmotivación del
fallo recurrido, es necesario puntualizar, que tal circunstancia, además de
haber conculcado el derecho al debido proceso, igualmente lesionó el
derecho a la Tutela Judicial efectiva previsto en el artículo 26 del texto
constitucional, puesto que con éste último, no sólo se garantiza el acceso a
los órganos de justicia, el derecho a obtener una pronta y oportuna
repuesta de lo planteado, el acceso a los procedimientos de ley, el ejercicio
de los recursos etc; sino también a que se nos garantice decisiones
justas, debidamente razonadas y motivadas que explican clara y
certeramente las razones en virtud de las cuales se resuelven las
peticiones argumentadas y que en fin den seguridad jurídica del
contenido del dispositivo del fallo.
En tal orientación la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de
Justicia en decisión Nro. 434, de fecha 04 de diciembre de 2003, acorde con
la anterior afirmación señaló:
“… Es conveniente advertir, que en aras al principio de tutela
judicial efectiva, según el cual no sólo se garantiza el derecho
a obtener de los tribunales una sentencia o resolución, y el
acceso al procedimiento, a la utilización de recursos, y la
posibilidad de remediar irregularidades procesales
determinantes de indefensión, éste, también debe
garantizar una motivación suficiente, una decisión
judicial razonada sobre todas las pretensiones
deducidas que exterioricen el proceso mental
conducente a su parte dispositiva…”.
CUARTO MOTIVO DE APELACION
En relación al cuarto motivo de apelación, relacionado al peligro de
fuga, considera que la Juez comete un error, ya que para acordar
procedente lo establecido en el artículo 236 ordinal 3º del Código Orgánico
Procesal Penal y en consecuencia decretar la medida de Privación Judicial
Preventiva de Libertad, es necesario que el juzgador analice otros
elementos como lo son la gravedad del delito, la posible pena a imponer, el
grado mayor o menor de participación en los mismos su domicilio entre
otras, a los fines de determinar con certeza la mayor o menor severidad de
la medida a imponer.
En tal sentido, esta Sala en decisión No. 277 de fecha 34.07.2007, ha
señalado lo siguiente:
“...la imposición de cualquier medida de coerción personal, debe
necesariamente obedecer a una serie de criterios y juicios debidamente
razonados y ponderados, que atendiendo a las circunstancias que rodean
cada caso, se encamine a conseguir el debido equilibrio que exige, tanto el
respeto al derecho de los procesados penalmente a ser juzgados en libertad
como al derecho del Estado y la sociedad de que se resguarden los
intereses sociales, mediante el establecimiento de medios procesales que
garanticen las futuras y eventuales resultas de los juicios.
Por ello, el análisis de todas y cada una de las circunstancias fácticas que
reposan en las actuaciones y acompañan a las respectivas solicitudes de
privación o cautelar sustitutiva de libertad; las cuales ponderadas bajo
los criterios de objetividad, magnitud del daño, cuantía de la pena,
peligro de fuga y de obstaculización en la búsqueda de la verdad,
permita luego de un debido y motivado juicio, determinar con certeza la
mayor o menor severidad de la medida a imponer.
Ahora bien, en el caso sub-exámine, si bien es cierto el imputado de autos
tiene la condición de extranjero e igualmente no posee documentos de
identificación venezolanos, lo cual en principio pudiera hacer presumir un
peligro de fuga; consideran estas Jurisdiccentes, no obstante que del
análisis hecho a todas y cada una de las actuaciones subidas en apelación,
se aprecia que en efecto, si existen una serie de circunstancias que
permiten determinar el arraigo de la ciudadana (...) en el país y por ende su
voluntad de sujetarse al proceso penal que se le sigue, pues está acreditado
en actas, que la imputada, tiene toda su vida residenciada en el país, junto
con sus menores hijos, quienes estudian y hacen vida común en nuestro
país. Lo cual revela que el asiento principal de sus intereses se encuentra
en el territorio de la República, toda vez que, es en el país, donde se
encuentra su familia, su residencia y probablemente su trabajo, elementos
éstos que de haber sido valorado por la recurrida el dispositivo hubiese sido
otro...”.
De manera tal, que el decreto de una medida de Privación Judicial
Preventiva de Libertad a nuestra representada de autos, constituiría un
exceso judicial, lesivo del derecho a la libertad personal de los procesados.
En tal sentido la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia
en decisión Nro. 1624 de fecha 13 de julio de 2005 precisó:
“…En este sentido ha dicho la Sala que el derecho a la
libertad persona no se viola solamente cuando se priva
de libertad a un ciudadano, sino también cuando ese
derecho resulta restringido más allá de lo que la
norma adjetiva indica, como es el caso que nos ocupa.
Considera pues esta Sala, que es evidente que a la quejosa
se le han agraviado sus derechos constitucionales, no solo a
la libertad, sino, igualmente, a la tutela judicial efectivas, el
debido proceso y la defensa que recogieron los artículos 26,
44 y 49 del la Constitución de la República…”
Ello es así, por cuanto no debe olvidarse que precisamente una de las
tantas innovaciones que trajo al ordenamiento jurídico, el actual sistema
procesal penal, lo constituye la institución del principio de afirmación de
libertad, en razón del cual, toda persona a quien se le impute la comisión de
un hecho punible, salvo las excepciones que establece la ley, tiene derecho a
ser juzgada en libertad; de tal manera que la libertad constituye la regla en
el juzgamiento penal y la privación judicial preventiva de libertad, una
forma excepcional de enjuiciamiento. En tal sentido, los artículos 9 y 243 del
Código Orgánico Procesal Penal, establecen que:
Artículo 9. Afirmación de la libertad. Las disposiciones
de este Código que autorizan preventivamente la privación o
restricción de la libertad o de otros derechos del imputado, o
su ejercicio, tienen carácter excepcional, sólo podrán ser
interpretadas restrictivamente, y su aplicación debe ser
proporcional a la pena o medida de seguridad que pueda ser
impuesta.
Las únicas medidas preventivas en contra del imputado son
las que este Código autoriza conforme a la Constitución.
Artículo 243. Estado de Libertad. Toda persona a quien
se le impute participación en un hecho punible permanecerá
en libertad durante el proceso, salvo las excepciones
establecidas en este código.
La privación de libertad es una medida cautelar, que solo
procederá cuando las demás medidas cautelares sean
insuficientes para asegurar las finalidades del proceso”.
Ese juzgamiento en libertad, que como regla, emerge en nuestro
proceso penal, no es más que el desarrollo de un mandato contenido en el
numeral 1 del artículo 44 del texto constitucional, el cual al consagrar el
derecho a la libertad personal establece que “…toda persona será
juzgada en libertad excepto por las razones determinadas por la ley
y apreciadas por el Juez o Jueza en cada caso…”; dispositivo
constitucional con el cual, además, se establece una garantía de protección
e intervención mínima en la afectación del derecho a la libertad personal, el
cual sólo podrá verse restringido en casos excepcionales, para asegurar las
finalidades del proceso.
En este orden de ideas, la Sala Constitucional de nuestro más alto
Tribunal de Justicia, en sentencia No. 1825, de fecha 04 de julio de 2003,
señaló:
“...Al respecto debe recordarse que, de conformidad con el
artículo 44 de la Constitución, las personas serán juzgadas
en libertad, excepto por las razones que determine la ley. Por
su parte, el artículo 252 (hoy, 243) del derogado Código
Orgánico Procesal Penal reafirma la garantía del juicio en
libertad, cuando establece que “Toda persona a quien se le
impute participación en un hecho punible permanecerá en
libertad durante el proceso, salvo las excepciones
establecidas en este código”; asimismo, que “la privación de
libertad es una medida cautelar, que sólo procederá cuando
las demás medidas cautelares sean insuficientes para
asegurar las finalidades del proceso” (Subrayado de la
Sala). Tales excepciones... son las que autorizan a dictar
medidas cautelares privativas de libertad, las cuales sin
embargo y siempre en procura de que, solo en la menor
medida posible y dada la garantía constitucional de
presunción de inocencia, resulte afectado el derecho
fundamental que reconoce el artículo el artículo 44 de
la Constitución...” .
Así pues, hoy en día la Privación Judicial Preventiva de Libertad,
constituye un decreto excepcional, que a la luz del nuevo sistema de
juzgamiento penal, sólo puede ser dictado en todos aquellos casos en los
cuales, no exista razonablemente la posibilidad de garantizar las
eventuales resultas del proceso penal, con otra medida de coerción personal
menos gravosa y distinta a la Medida de Privación Judicial Preventiva de
Libertad.
Las medidas de coerción personal, y en especial la de Privación
Judicial Preventiva de Libertad tienen la finalidad instrumental de
garantizar la permanencia y sujeción del procesado para asegurar el
desarrollo y resultas del proceso penal, en atención a que en el caso de
dictarse una sentencia condenatoria la misma no resulte ilusoria, sin
embargo para dictar esas medidas deben contraponerse los principios de
proporcionalidad, y afirmación de libertad, según el principio de
proporcionalidad la medida de coerción personal impuesta debe ser
equitativa y corresponderse con la magnitud del daño que ocasiona el
transgresor de la norma jurídica, y el de afirmación de libertad impone
que la privación judicial preventiva de libertad constituye una medida de
carácter excepcional, sólo puede imponerse en los casos explícitamente
autorizados por el ordenamiento jurídico, para lo cual el juez al momento de
decretarla no solo debe tomar en consideración que se cumplen todos y
cada uno de los supuestos previstos en el artículo 236 del Código Orgánico
Procesal Penal, sino que por las circunstancias del caso, específicamente la
magnitud del daño social que causa el delito imputado y la posible pena a
imponer, pueda estimar que no existe otra medida menos gravosa capaz de
garantizar las resultas del proceso.
En tal sentido, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de
Justicia, en decisión No. 1648 de fecha 13.07.2008, ha precisado:
“...el principio de igualdad ante la ley, implica un trato igual
para quienes se encuentren en situación de igualdad y trato
desigual para quienes se encuentren en situación de
desigualdad...”.
PROMOCION DE PRUEBAS
De conformidad con lo establecido en el único aparte del artículo 440
del Código Orgánico Procesal Penal, y a los efectos de demostrar las
circunstancias de la interposición del presente recurso de apelación se
da por reproducido en esta oportunidad procesal el mérito favorable que
se desprende del acta de la audiencia oral de presentación del imputado
celebrada el día 14 de noviembre del año en curso, donde no menciona
las nulidades absolutas tal como lo establece el artículo 153 del Código
Orgánico Procesal Penal, se dan por reproducidas en esta oportunidad el
mérito favorable que desprende de las actas el cual debe cumplir con los
requisitos que menciona el artículo up supra, los cuales carecen en el
presente procedimiento, incluyendo la cadena de custodia.
Consigno constancia de Residencia de mi representada, para
demostrar el arraigo en nuestro país, copia de los títulos de propiedad de
los vehículos incautados.
PETITORIO
Por las consideraciones expuestas, solicito a los ciudadanos
Magistrados de la Sala de la Corte de Apelaciones a quienes corresponda
conocer de este recurso de apelación, que previa su admisión en la
oportunidad procesal de decidir sobre la cuestión aquí planteada, se
sirva declarar con lugar el siguiente pedimento: DECLARE CON LUGAR el
recurso interpuesto y como consecuencia de ello REVOQUE la decisión
dictada por el tribunal Décimo de Primera Instancia en funciones de
Control, mediante la cual se decretó la medida de Privación Judicial
Preventiva de Libertad y se acuerde la inmediata libertad de la
ciudadana XIOMAIRINA COROMOTO MOLERO ROMERO,
subsidiariamente solicito que en la situación más desfavorable para mi
representado, dada su conducta pre delictual, y sin que este pedimento
pueda ser interpretado por el tribunal como aceptación tácita del hecho
imputado, a todo evento invocando el principio “favor libertatis”, le sea
impuesta una MEDIDA CAUTELAR SUSTITUTIVA de las señaladas en el
artículo 242 del Código Orgánico Procesal Penal.
Es justicia en Maracaibo a la fecha de su presentación. -
DEFENSORES PRIVADOS