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Apelacion de Autos 10C

Los abogados Jorge Páez y Dayana Aldana presentan un escrito de apelación en nombre de su defendida, Xiomairina Coromoto Molero Romero, quien fue detenida y acusada de varios delitos, incluyendo legitimación de capitales y resistencia a la autoridad. Argumentan que la decisión del juez que impuso la medida cautelar de privación de libertad es injustificada, ya que no existen pruebas suficientes que vinculen a su defendida con los delitos imputados. La defensa solicita la revisión de la decisión, alegando violaciones a sus derechos y la falta de elementos de convicción en el caso.

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Apelacion de Autos 10C

Los abogados Jorge Páez y Dayana Aldana presentan un escrito de apelación en nombre de su defendida, Xiomairina Coromoto Molero Romero, quien fue detenida y acusada de varios delitos, incluyendo legitimación de capitales y resistencia a la autoridad. Argumentan que la decisión del juez que impuso la medida cautelar de privación de libertad es injustificada, ya que no existen pruebas suficientes que vinculen a su defendida con los delitos imputados. La defensa solicita la revisión de la decisión, alegando violaciones a sus derechos y la falta de elementos de convicción en el caso.

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CIUDADANO

JUEZ DECIMO DE PRIMERA INSTANCIA EN FUNCIONES DE CONTROL

DEL CIRCUITO JUDICIAL PENAL DEL ESTADO ZULIA-

SU DESPACHO.-

ESCRITO DE APELACION DE AUTO

ASUNTO PRINCIPAL

(VP03-P2019-011688)

Quienes suscriben, JORGE PAEZ y DAYANA ALDANA, titulares de

la cédula de identidad N° V-15.435.464 y V-14.928.313, abogados en


ejercicio inscritos en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo los

N°126-760 y 122.400, actuando en este acto con el carácter de defensa

privada de la Ciudadana XIOMAIRINA COROMOTO MOLERO ROMERO,

Titular de la Cedula de Identidad N° V-17.415.617,actualmente

recluida en los Calabozos del CICPC Maracaibo Estado Zulia, ante usted con

mi acostumbrado respeto acudo para exponer:

De conformidad con lo establecido en los artículos 439 ordinales 4°

y 5º, y 440 del Código Orgánico Procesal Penal APELAMOS de la decisión

No. 586-19, dictada en fecha 14 de Noviembre del 2019, por el Juzgado

Décimo de Primera instancia en funciones de Control del Circuito Judicial

Penal del Estado Zulia en la causa identificada con el No. 10C-18831-19,

seguida contra de la Ciudadana XIOMAIRINA COROMOTO MOLERO

ROMERO, Titular de la Cedula de Identidad N° V-17.415.617, mediante la

cual decreta la Medida Cautelar de Privación Judicial Preventiva de

Libertad, de conformidad con el artículo 236, en concordancia con el artículo

237, numerales 2 y 3, y 238 del Código Orgánico Procesal Penal, por la

presunta comisión de los delitos de LEGITIMACION DE CAPITALES,

previsto y sancionado en el artículo 35 de la Ley Orgánica contra la


Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo, ASOCIACION

PARA DELINQUIR, previsto y sancionado en el artículo 37 de la Ley

Orgánica contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo,

y RESISTENCIA A LA AUTORIDAD, previsto y Sancionado en el artículo 218

del Código Penal. Apelación que se plantea de la siguiente manera:

ANTECEDENTES DEL CASO

En fecha 12 de Noviembre del 2019, Funcionarios adscritos al Cuerpo

de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, Sub Delegación

Maracaibo, practican un procedimiento donde resultó detenida la

Ciudadana XIOMAIRINA COROMOTO MOLERO ROMERO, Titular de la

Cedula de Identidad N° V-17.415.617, específicamente en La

Urbanización Corazón de Jesús, Calle 78C, Casa N° 42A-35, Parroquia

Chiquinquirá del Municipio Maracaibo del Estado Zulia, presuntamente

por tomar una actitud agresiva en contra de los funcionarios, momento

justo en el cual los mismos se encontraban practicando otro procedimiento

frente a la referida vivienda, y sencillamente les hace saber que allí

habitan sus progenitores; de igual manera los funcionarios practican la

retension arbitraria de varios vehículos que se encontraban estacionados

en la vivienda, los cuales presentan las siguientes características: 1.-

MARCA HONDA, MODELO CIVIC, AÑO 2017, PLACAS AF423BS, SERIAL

DE CARROCERIA 19XFC2F52HE003761, CLASE AUTOMOVIL, TIPO

SEDAN; 2.- MARCA TOYOTA, MODELO FORTUNER, AÑO 2014, PLACAS

AB236NI, SERIAL DE CARROCERIA 8XAYU59G0ER017503, CLASE

CAMIONETA, TIPO SPORT WAGON; 3.- MARCA FORD, MODELO

EXPLORER, AÑO 2016, PLACAS AA248AE, SERIAL DE CARROCERIA

8XD5K8F87GGA02444, CLASE CAMIONETA, TIPO SPORT WAGON; 4.-

MARCA TOYOTA, MODELO LAND CRUISER, AÑO 2015, PLACAS

AA176YW, SERIAL DE CARROCERIA JTMHY7AJ9F4033608, CLASE

CAMIONETA, TIPO SPORT WAGON; 5.- MARCA FORD, MODELO


EXPLORER, AÑO 2012, PLACAS AD727UG, SERIAL DE CARROCERIA

8XDHK8D88CGA01166, CLASE CAMIONETA, TIPO SPORT WAGON; Todo

esto con ocasión a que los funcionarios actuantes minutos antes se

encontraban en labores de investigación relacionadas con la búsqueda

del ciudadano Hely Heberto Fernández Chamunt, específicamente por las

adyacencias del Sector Grano de Oro, Avenida 28 La Limpia, Vía Pública,

Parroquia Chiquinquirá, Municipio Maracaibo, Estado Zulia, en la cual

llevaban en seguimiento, quien estaba siendo investigado y requerido por

tal organismo, y presuntamente iba a bordo de un vehículo por dicho

Sector, por lo que los Funcionarios al percatarse que era el mismo sujeto,

a través de radio parlante le indican que detuviera la marcha del

vehículo, acelerando aún más e introduciéndose por las adyacencias de


La Urbanización Corazón de Jesús, optando estos evadir la comisión, y

específicamente en la Calle 78C, frente a la Vivienda signada bajo el N°

42A-35, descienden del vehículo tres ciudadanos de sexo masculino, de

los cuales dos de ellos al verse perseguidos optan por saltarse la cerca

perimetral de la parte trasera de la referida vivienda, mientras que el otro

sujeto resultó herido con ocasión al intercambio de disparos originado en

el sitio, quien falleció minutos después de haber sido ingresado al

Hospital Universitario. En virtud de los hechos ocurridos los Funcionarios

adscritos al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y

Criminalísticas, Sub Delegación Maracaibo, practican la detención de la

Ciudadana XIOMAIRINA COROMOTO MOLERO ROMERO, titular de la

cédula de Identidad N° V-17.415.617, la cual llegó al sitio a bordo de un

vehículo posterior a los hechos ocurridos y preguntó ¿qué era lo que

sucedía en la residencia donde habitan sus padres?, quienes se

encontraban acompañados con sus menores hijos, presumiendo los

funcionarios que se encontraban en presencia de la comisión en

flagrancia de un hecho punible, por lo que proceden a practicar la

aprehensión de la misma, y dentro del lapso legal fue puesta a la orden


del juez de guardia por los Fiscales Auxiliares de la Sala de Flagrancia

del Ministerio Publico de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia,

quien en la audiencia de individualización le imputó a la mencionada

ciudadana la presunta comisión de los delitos de LEGITIMACION DE

CAPITALES, previsto y sancionado en el artículo 35 de la Ley Orgánica

contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo,

ASOCIACION PARA DELINQUIR, previsto y sancionado en el artículo 37

de la Ley Orgánica contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento

al Terrorismo y RESISTENCIA A LA AUTORIDAD, previsto y Sancionado

en el artículo 218 del Código Penal, solicitando al juez la imposición de la

medida cautelar de Privación Judicial Preventiva de Libertad, de

conformidad con el artículo 236, en concordancia con el artículo 237,


numerales 1, 2 y 3, y 238 del Código Orgánico Procesal Penal.

Decretando el referido órgano Jurisdiccional con lugar lo peticionado por

el Ministerio Publico, así como también la Incautación Preventiva de los

vehículos con las siguientes características: 1.- MARCA HONDA, MODELO

CIVIC, AÑO 2017, PLACAS AF423BS, SERIAL DE CARROCERIA

19XFC2F52HE003761, CLASE AUTOMOVIL, TIPO SEDAN;

2.- MARCA TOYOTA, MODELO FORTUNER, AÑO 2014, PLACAS

AB236NI, SERIAL DE CARROCERIA 8XAYU59G0ER017503, CLASE

CAMIONETA, TIPO SPORT WAGON;

3.- MARCA FORD, MODELO EXPLORER, AÑO 2016, PLACAS

AA248AE, SERIAL DE CARROCERIA 8XD5K8F87GGA02444, CLASE

CAMIONETA, TIPO SPORT WAGON;

4.- MARCA TOYOTA, MODELO LAND CRUISER, AÑO 2015, PLACAS

AA176YW, SERIAL DE CARROCERIA JTMHY7AJ9F4033608, CLASE

CAMIONETA, TIPO SPORT WAGON;

5.- MARCA FORD, MODELO EXPLORER, AÑO 2012, PLACAS

AD727UG, SERIAL DE CARROCERIA 8XDHK8D88CGA01166, CLASE

CAMIONETA, TIPO SPORT WAGON;


FUNDAMENTACION DEL RECURSO

Considera esta representante de la defensa que la decisión dictada

por la juez Décima de Primera Instancia en funciones de Control causa

un gravamen irreparable a la ciudadana XIOMAIRINA COROMOTO

MOLERO ROMERO, Titular de la Cedula de Identidad N° V-17.415.617,

y que la misma violenta el principio de afirmación de la libertad

consagrado en el artículo 9 del Código Orgánico Procesal Penal, y la

Garantía del Debido Proceso y el Derecho a la Libre empresa o libertad

económica e iniciativa privada, previstos en los artículos 26 y 112 de la

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, consideración

que se basa en los siguientes razonamientos jurídicos:

PRIMER MOTIVO DE APELACIÓN

Esta defensa técnica, observa que dentro de los elementos de

convicción presentados por los Fiscales Auxiliares de la Sala de Flagrancia

del Ministerio Público del Estado Zulia, no se observa que presentara

elementos testimoniales, técnicos, ni documentales que vinculen

participación alguna de nuestra defendida ciudadana XIOMAIRINA

COROMOTO MOLERO ROMERO, en los hechos punibles precalificados,

estando en conocimiento la defensa que es una fase incipiente del proceso,

no puede pasar por alto que la referida ciudadana, manifestó que en el sitio

donde resulta aprehendida residen sus padres y que iba llegando al sitio,

justamente cuando los funcionarios adscritos al Cuerpo de Investigaciones

Científicas Penales y Criminalísticas, Sub Delegación Maracaibo, se

encontraban casualmente practicando un procedimiento, totalmente

desconocido para ella, por lo que la misma se ve en la necesidad de

preguntar y manifestar por sus padres se encontraban dentro de la

residencia con sus hijos, lo cual le impidieron a nuestra representada entrar

a la residencia de sus padres, evidenciándose de tal manera que no existen


indicios de su participación en los delitos que precalifica la fiscalía, en tal

sentido se ratifica la postura de parte de la defensa respecto al

considerando de apelación relativa a que la decisión recurrida, no cumple

con el extremo previsto en el numeral 2 del artículo 236 del Código Orgánico

Procesal Penal; por cuanto se observa que no existen una serie de

‘diligencias preliminares’ practicadas previamente y durante la aprehensión

de imputado, de las cuales no se pueden extraer los elementos de convicción

necesarios y suficientes, a los fines de decretar la Medida de Privación

Judicial Preventiva de Libertad que fue impuesta, a nuestra defendida tales

como lo son: 1) Acta de Investigación Penal, de fecha 12/11/2019, suscrita

por funcionarios Adscritos al Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y

Criminalísticas, Sub Delegación Maracaibo; 2) Acta de Derecho de Imputado,


de fecha 12/11/2019, suscrita por funcionarios Adscritos al Cuerpo de

Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, Sub Delegación

Maracaibo; 3.- Planilla de Registro de Cadena de Custodia, de fecha

12/11/2019, suscrita por funcionarios Adscritos al Cuerpo de

Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, Sub Delegación

Maracaibo; 4.- Planilla de Registro de Cadena de Custodia, de fecha

12/11/2019, suscrita por funcionarios Adscritos al Cuerpo de

Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, Sub Delegación

Maracaibo; 5.- Reconocimiento Técnico y Avaluó Real, de fecha 12/11/2019,

suscrita y practicado por funcionarios Adscritos al Cuerpo de

Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, Sub Delegación

Maracaibo a un (01) Bolso incautado; 6.- Inspección Técnica del Sitio, de

fecha 12/11/2019, suscrita por funcionarios Adscritos al Cuerpo de

Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, Sub Delegación

Maracaibo; 7.- Fijaciones Fotográficas, de fecha 12/11/2019, suscrita y

practicada por funcionarios Adscritos al Cuerpo de Investigaciones

Científicas Penales y Criminalísticas, Sub Delegación Maracaibo a los

vehículos retenidos; 6.- Experticia de Reconocimiento y Avaluó Real, de


fecha 12/11/2019, suscrita y practicada por funcionarios Adscritos al

Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, Sub

Delegación Maracaibo a los vehículos retenidos.

En tal sentido, plantea esta defensa técnica que de las actas policiales

que soportan el procedimiento de aprehensión de los imputados, no se

evidencian una serie de elementos e indicios que permiten concluir la

presunta participación de nuestra defendida en los delitos imputados, aun

cuando la defensa tiene conocimiento que la presente investigación se

encuentra en su fase inicial, se solicita a ese digno tribunal superior analice

los elementos de convicción que arrojan las actuaciones preliminares para

poder considerar lo ajustado a derecho en el presente caso, lo cual sería que

nuestra defendida fue aprehendida por la sencilla razón de llegar justo en el

momento que los funcionarios adscritos al se encontraban practicando un

procedimiento totalmente ajeno a su persona y a su familia, incluyendo a

sus bienes.

Observa esta defensa, que la juez en la decisión 586-19, declara con

lugar la solicitud planteada por la fiscalía del Ministerio Público, en relación

a la precalificación de ASOCIACION PARA DELINQUIR, previsto y

sancionado en el artículo 37 de la Ley Orgánica contra la Delincuencia

Organizada y Financiamiento al Terrorismo, lo cual concatenados con las

actas de investigación que rielan en el presente expediente, es importante

señalarle a esta sala que dicho hecho punible requiere la participación

criminosa de tres o más sujetos, que se constituyen para realizar actos

delictivos y causarle daños a terceros, generando pánico a la sociedad,

determinando la identificación a la banda criminal a la cual pertenece,

siendo públicos y notorio ante los diferentes órganos policiales y medios de

circulación en el país, identificando así la participación de cada uno de los

miembros de la banda, siendo aún que nos encontrábamos en presencia de

un proceso incipiente, se observa que no existe ningún solo elemento de


convicción que sustente la precalificación antes mencionada por la vindicta

pública, lo que trae como consecuencia que no existe la violación de dicha

norma por parte de nuestra representada.

En cuanto al delito de LEGITIMACION DE CAPITALES previsto y

sancionado en el artículo 35 de la Ley Orgánica contra la Delincuencia

Organizada y Financiamiento al Terrorismo; es importante señalar que

nuestra defendida no se encuentra incurso en el presente delito, por cuanto

no existe dentro de las actas policiales en el cumulo de bienes incautados en

el procedimiento de causa, que no hay un solo bien a nombre de nuestra

representada, y que dichos bienes no provienen de alguna actividad ilícita

por cuanto funcionarios de manera dolosa realizan las respectivas

experticias de los objetos incautados en su estado original, obviando de

manera dolosa la propiedad de dichos bienes, los cuales tienen conexión

directa con el INTTT para determinar la propiedad de la misma, los cuales

no se encuentran solicitados por ningún órgano jurisdiccional.

En cuanto al delito de RESISTENCIA A LA AUTORIDAD, previsto y

Sancionado en el artículo 218 del Código Penal, la vindicta publica no

determina dentro del acta de investigación el elemento que viola la norma

adjetiva a la presente ley, por cuanto en ningún momento nuestra defendida

realizo actos de violencia física o verbal, ni exhibió ningún acto de oposición

o de confrontación física en contra de los funcionarios, sólo se tiene dentro

del acta la pura declaración de los funcionarios actuantes, los cuales

carecen en el procedimiento de testigos presenciales, que pudiesen afirmar

lo transcrito por los funcionarios actuantes.

Ahora bien, ciudadanos jueces, es importante que siendo conocedores

del derecho ejecuten el texto establecido en el artículo 55 de la Ley Orgánica

de la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo, los cuales

desglosa de manera clara y precisa que dichos bienes colectados en dicho

procedimiento vengan de procedencia ilícita y que exista dentro del acta


policial que los mismos no se encuentran solicitados por ningún órgano

policial, ni mucho menos que pertenezcan a un ciudadano de alta

peligrosidad como lo quieren hacer saber los funcionarios actuantes y que

de la cadena de custodia existen vicios de nulidad absoluta que no fueron

tomados en cuenta por la juez natural de la presente causa, en base a que

carece de firmas por parte de los funcionarios actuantes y del funcionario

receptor donde se resguarda la evidencia, concatenados con que dichos

bienes fueron fijados no en el sitio de la aprehensión de nuestra defendida

si no en el estacionamiento del Cuerpo de Investigaciones Científicas

Penales y Criminalísticas, pudiéndose observar en la inspección técnica No.

01979.

Al respecto, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia,

se ha referido a la posibilidad de imponer Medida de Coerción Personal

desde la fase preparatoria, a los fines de asegurar las finalidades del

proceso, señalando:

“… El Código Orgánico Procesal Penal en su título, regula las

fases del proceso penal entre las cuales se encuentra la fase

preparatoria, cuya finalidad no es más que practicar las

diligencias necesarias tendentes a determinar si existen

razones para proponer la acusación contra una persona y

pedir su enjuiciamiento o sobreseimiento, según el caso.

En dicha fase, la medida más importante que se puede

decretar, entre otras, es la privación preventiva judicial de

libertad del imputado si se verifica la existencia de los

requisitos concurrentes que para tal fin, establece el Código

Orgánico Procesal Penal…” (Sent. Nro. 673 del 07/04/2003,

<Negritas y subrayado propias>)


De manera tal que, a criterio de esta defensa, los argumentos que a

priori, para atacar la vigencia de la medida de coerción personal decretada

por la instancia sobre la base de que no existían elementos de convicción, se

debe analizar y tomar en consideración ya que nuestra defendida se le está

coartando los derechos y garantías constitucionales.

SEGUNDO MOTIVO DE APELACIÓN

Asimismo, como segundo punto de apelación plantea en este caso la

defensa que la ciudadana XIOMAIRINA COROMOTO MOLERO ROMERO,

la juez sin tomar en consideración el informe médico presentado por esta

defensa, donde se demuestra que la misma presenta recientemente una

operación quirúrgica (manga gástrica) producto de una obesidad tipo II,

insulino dependiente, lo cual amerita un tratamiento específico a base

inhibidores de la bomba de protones, lo cual de manera ligera decretó una

medida privativa de libertad, que a criterio de esta defensa no fue tomado

en cuenta el artículo 43 el cual refiere:

El derecho a la vida es inviolable, ninguna ley podrá establecer la

pena de muerte, ni autoridad alguna aplicarla. Es estado protegerá la vida

de las personas que se encuentren privadas de su libertad, prestando el

servicio militar o civil, o sometidas a su autoridad de cualquier otra forma.

Así mismo el artículo 82 de la Constitución de la República

Bolivariana de Venezuela, el cual nos indica que la salud es un derecho

social fundamental, cuya obligación recae en el Estado para garantizarlo

como parte del derecho a la vida, en consecuencia:

“El Estado promoverá y desarrollará políticas orientadas a elevar

la calidad de vida, el bienestar colectivo y el acceso a los servicios.

Todas las personas tienen derecho a la protección de la salud, así

como el deber de participar activamente en su promoción y

defensa, y el de cumplir con las medidas sanitarias y de


saneamiento que establezca la ley, de conformidad con los

tratados y convenios internacionales suscritos y ratificados por la

República.”

Ahora bien, ciudadano Juez, la Organización Mundial de la Salud

(OMS), en el Preámbulo de la Constitución, define a la Salud como un estado

completo, bienestar físico, mental, social; y no solamente la ausencia de

dolencia o enfermedad, la cual guarda relación con el Principio contenido en

el Artículo 11 de la Declaración Americana de los Derechos Humanos

y Deberes del Hombre, que señala que:

“Toda persona tiene derecho a que su salud sea

preservada por medidas sanitarias y sociales

relativas a la alimentación, el vestido, la vivienda y la

asistencia médica, correspondiente al nivel que

permita los recursos públicos y los de la comunidad”.

“Por lo tanto, el derecho a la salud debe entenderse

como un derecho al disfrute de toda una gama de

facilidades, bienes, servicio y condiciones necesarias

para alcanzar el más alto nivel posible de salud”.

En relación a lo anterior, ciudadana juez, usted que es prenda

garante de justicia y equidad, pudo otorgar una medida de coerción

personal de las establecidas en el artículo 242 del COPP, mientras se

demuestra la culpabilidad o no culpabilidad de nuestra representada a

través de la investigación fiscal fidedigna, certera y concreta.

TERCER PUNTO DE APELACIÓN

En lo que respecta tercer considerando de apelación, referido al vicio

de inmotivación, en el que a criterio de esta defensa se encuentra inmersa la

decisión recurrida, por cuanto la misma se encuentra acéfala de todo


fundamento jurídico; a tales efectos luego de realizado el estudio y análisis

a la decisión impugnada, que previo al decreto de la medida de privación

judicial preventiva de libertad, observándose que la Jueza A quo, en efecto,

no fundó razonadamente la decisión recurrida, pues de su lectura, se

aprecian las situaciones de hecho que no corroboró de las actuaciones

preliminares de la investigación puesta a su consideración; las cuales

estimó, a los fines de decretar la medida de coerción personal que dictó, por

lo cual, lo decidido se soporta en una motivación razonada y suficiente al

estado en que se encuentra el presente proceso.

La motivación que debe acompañar a las decisiones de los Órganos

Jurisdiccionales constituye un requisito de seguridad jurídica, que permite

determinar con exactitud y claridad a las diferentes partes que intervienen


en el proceso, cuáles han sido los motivos de orden fáctico y legal que en su

respectivo momento han determinado al juez, para que acorde con las reglas

de la lógica, las máximas de experiencias, la sana crítica y el conocimiento

científico, declare el derecho, a través de decisiones debidamente

fundamentadas en la medida que éstas, se hacen acompañar de una

enumeración congruente, armónica y debidamente articulada de los

distintos elementos que cursan en las actuaciones y se eslabonan entre sí,

los cuales al ser apreciados jurisdiccional y soberanamente por la Juez,

convergen a un punto o conclusión serio, cierto y seguro.

En tal orientación, la Sala de Casación Penal, en decisión Nro. 369, de

fecha 10 de octubre de 2003, ha señalado que:

“...Así mismo se infiere que el artículo 456 del Código

Orgánico Procesal Penal obliga a los jueces que conozcan de

las apelaciones a decidir motivadamente. Motivadamente

significa que la sentencia debe contener la exposición

concisa de los fundamentos de hecho y de derecho,


conforme el artículo 364 ejusdem, con el objeto de

verificar la racionalidad del fallo impugnado...”.

De tal manera, que por argumento en contrario existirá

inmotivación, en aquellos casos en los cuales, haya ausencia de

fundamentos de hecho y de derecho en la apreciación que se le

debe dar a los diferentes elementos probatorios cursantes en

autos, en este sentido la doctrina patria se ha referido a la

inmotivación señalando que:

“...La inmotivación se da cuando la sentencia carece

de fundamentos de hecho y de derecho. Para que la

sentencia no sea un invento o arbitrariedad del juez,

sino producto de un juicio razonable del

sentenciador, debe expresar las razones de hecho y

de derecho en que se fundamenta. ... La

fundamentación entre el hecho y el derecho son

elementos básicos que constituyen las premisas

necesarias que dan nacimiento al dispositivo del

fallo. Es deber del juez subsumir los hechos que

aparecen probados en la causa con los que

abstractamente están establecidos en la norma

penal aplicable; este juicio de valor es la verdadera

fundamentación de la sentencia, constituye la base

que da razón y fuerza dispositiva. Por esta razones

cuando no se cumplen estos requisitos la sentencia

resultaría viciada por inmotivación, y acarrearía la

nulidad del fallo…” Morao R. Justo Ramón: El Nuevo

Proceso Penal y Los derechos del Ciudadano. 2002. pág 364


Por su parte, el Tribunal Supremo de Justicia en Sala de Casación

Penal, ha sostenido en decisión Nro. 1299, de fecha 18 de octubre de 2000,

que:

“...La insuficiencia de motivos y razones en la

sentencia equivale a falta de motivación…”.

En este sentido, acreditada como se encuentra la inmotivación del

fallo recurrido, es necesario puntualizar, que tal circunstancia, además de

haber conculcado el derecho al debido proceso, igualmente lesionó el

derecho a la Tutela Judicial efectiva previsto en el artículo 26 del texto

constitucional, puesto que con éste último, no sólo se garantiza el acceso a

los órganos de justicia, el derecho a obtener una pronta y oportuna

repuesta de lo planteado, el acceso a los procedimientos de ley, el ejercicio

de los recursos etc; sino también a que se nos garantice decisiones

justas, debidamente razonadas y motivadas que explican clara y

certeramente las razones en virtud de las cuales se resuelven las

peticiones argumentadas y que en fin den seguridad jurídica del

contenido del dispositivo del fallo.

En tal orientación la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de

Justicia en decisión Nro. 434, de fecha 04 de diciembre de 2003, acorde con

la anterior afirmación señaló:

“… Es conveniente advertir, que en aras al principio de tutela

judicial efectiva, según el cual no sólo se garantiza el derecho

a obtener de los tribunales una sentencia o resolución, y el

acceso al procedimiento, a la utilización de recursos, y la

posibilidad de remediar irregularidades procesales

determinantes de indefensión, éste, también debe

garantizar una motivación suficiente, una decisión


judicial razonada sobre todas las pretensiones

deducidas que exterioricen el proceso mental

conducente a su parte dispositiva…”.

CUARTO MOTIVO DE APELACION

En relación al cuarto motivo de apelación, relacionado al peligro de

fuga, considera que la Juez comete un error, ya que para acordar

procedente lo establecido en el artículo 236 ordinal 3º del Código Orgánico

Procesal Penal y en consecuencia decretar la medida de Privación Judicial

Preventiva de Libertad, es necesario que el juzgador analice otros

elementos como lo son la gravedad del delito, la posible pena a imponer, el


grado mayor o menor de participación en los mismos su domicilio entre

otras, a los fines de determinar con certeza la mayor o menor severidad de

la medida a imponer.

En tal sentido, esta Sala en decisión No. 277 de fecha 34.07.2007, ha

señalado lo siguiente:

“...la imposición de cualquier medida de coerción personal, debe

necesariamente obedecer a una serie de criterios y juicios debidamente

razonados y ponderados, que atendiendo a las circunstancias que rodean

cada caso, se encamine a conseguir el debido equilibrio que exige, tanto el

respeto al derecho de los procesados penalmente a ser juzgados en libertad

como al derecho del Estado y la sociedad de que se resguarden los

intereses sociales, mediante el establecimiento de medios procesales que

garanticen las futuras y eventuales resultas de los juicios.

Por ello, el análisis de todas y cada una de las circunstancias fácticas que

reposan en las actuaciones y acompañan a las respectivas solicitudes de

privación o cautelar sustitutiva de libertad; las cuales ponderadas bajo

los criterios de objetividad, magnitud del daño, cuantía de la pena,


peligro de fuga y de obstaculización en la búsqueda de la verdad,

permita luego de un debido y motivado juicio, determinar con certeza la

mayor o menor severidad de la medida a imponer.

Ahora bien, en el caso sub-exámine, si bien es cierto el imputado de autos

tiene la condición de extranjero e igualmente no posee documentos de

identificación venezolanos, lo cual en principio pudiera hacer presumir un

peligro de fuga; consideran estas Jurisdiccentes, no obstante que del

análisis hecho a todas y cada una de las actuaciones subidas en apelación,

se aprecia que en efecto, si existen una serie de circunstancias que

permiten determinar el arraigo de la ciudadana (...) en el país y por ende su

voluntad de sujetarse al proceso penal que se le sigue, pues está acreditado

en actas, que la imputada, tiene toda su vida residenciada en el país, junto


con sus menores hijos, quienes estudian y hacen vida común en nuestro

país. Lo cual revela que el asiento principal de sus intereses se encuentra

en el territorio de la República, toda vez que, es en el país, donde se

encuentra su familia, su residencia y probablemente su trabajo, elementos

éstos que de haber sido valorado por la recurrida el dispositivo hubiese sido

otro...”.

De manera tal, que el decreto de una medida de Privación Judicial

Preventiva de Libertad a nuestra representada de autos, constituiría un

exceso judicial, lesivo del derecho a la libertad personal de los procesados.

En tal sentido la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia

en decisión Nro. 1624 de fecha 13 de julio de 2005 precisó:

“…En este sentido ha dicho la Sala que el derecho a la

libertad persona no se viola solamente cuando se priva

de libertad a un ciudadano, sino también cuando ese

derecho resulta restringido más allá de lo que la

norma adjetiva indica, como es el caso que nos ocupa.


Considera pues esta Sala, que es evidente que a la quejosa

se le han agraviado sus derechos constitucionales, no solo a

la libertad, sino, igualmente, a la tutela judicial efectivas, el

debido proceso y la defensa que recogieron los artículos 26,

44 y 49 del la Constitución de la República…”

Ello es así, por cuanto no debe olvidarse que precisamente una de las

tantas innovaciones que trajo al ordenamiento jurídico, el actual sistema

procesal penal, lo constituye la institución del principio de afirmación de

libertad, en razón del cual, toda persona a quien se le impute la comisión de

un hecho punible, salvo las excepciones que establece la ley, tiene derecho a

ser juzgada en libertad; de tal manera que la libertad constituye la regla en

el juzgamiento penal y la privación judicial preventiva de libertad, una

forma excepcional de enjuiciamiento. En tal sentido, los artículos 9 y 243 del

Código Orgánico Procesal Penal, establecen que:

Artículo 9. Afirmación de la libertad. Las disposiciones

de este Código que autorizan preventivamente la privación o

restricción de la libertad o de otros derechos del imputado, o

su ejercicio, tienen carácter excepcional, sólo podrán ser

interpretadas restrictivamente, y su aplicación debe ser

proporcional a la pena o medida de seguridad que pueda ser

impuesta.

Las únicas medidas preventivas en contra del imputado son

las que este Código autoriza conforme a la Constitución.

Artículo 243. Estado de Libertad. Toda persona a quien

se le impute participación en un hecho punible permanecerá

en libertad durante el proceso, salvo las excepciones

establecidas en este código.


La privación de libertad es una medida cautelar, que solo

procederá cuando las demás medidas cautelares sean

insuficientes para asegurar las finalidades del proceso”.

Ese juzgamiento en libertad, que como regla, emerge en nuestro

proceso penal, no es más que el desarrollo de un mandato contenido en el

numeral 1 del artículo 44 del texto constitucional, el cual al consagrar el

derecho a la libertad personal establece que “…toda persona será

juzgada en libertad excepto por las razones determinadas por la ley

y apreciadas por el Juez o Jueza en cada caso…”; dispositivo

constitucional con el cual, además, se establece una garantía de protección

e intervención mínima en la afectación del derecho a la libertad personal, el

cual sólo podrá verse restringido en casos excepcionales, para asegurar las

finalidades del proceso.

En este orden de ideas, la Sala Constitucional de nuestro más alto

Tribunal de Justicia, en sentencia No. 1825, de fecha 04 de julio de 2003,

señaló:

“...Al respecto debe recordarse que, de conformidad con el

artículo 44 de la Constitución, las personas serán juzgadas

en libertad, excepto por las razones que determine la ley. Por

su parte, el artículo 252 (hoy, 243) del derogado Código

Orgánico Procesal Penal reafirma la garantía del juicio en

libertad, cuando establece que “Toda persona a quien se le

impute participación en un hecho punible permanecerá en

libertad durante el proceso, salvo las excepciones

establecidas en este código”; asimismo, que “la privación de

libertad es una medida cautelar, que sólo procederá cuando

las demás medidas cautelares sean insuficientes para


asegurar las finalidades del proceso” (Subrayado de la

Sala). Tales excepciones... son las que autorizan a dictar

medidas cautelares privativas de libertad, las cuales sin

embargo y siempre en procura de que, solo en la menor

medida posible y dada la garantía constitucional de

presunción de inocencia, resulte afectado el derecho

fundamental que reconoce el artículo el artículo 44 de

la Constitución...” .

Así pues, hoy en día la Privación Judicial Preventiva de Libertad,

constituye un decreto excepcional, que a la luz del nuevo sistema de

juzgamiento penal, sólo puede ser dictado en todos aquellos casos en los
cuales, no exista razonablemente la posibilidad de garantizar las

eventuales resultas del proceso penal, con otra medida de coerción personal

menos gravosa y distinta a la Medida de Privación Judicial Preventiva de

Libertad.

Las medidas de coerción personal, y en especial la de Privación

Judicial Preventiva de Libertad tienen la finalidad instrumental de

garantizar la permanencia y sujeción del procesado para asegurar el

desarrollo y resultas del proceso penal, en atención a que en el caso de

dictarse una sentencia condenatoria la misma no resulte ilusoria, sin

embargo para dictar esas medidas deben contraponerse los principios de

proporcionalidad, y afirmación de libertad, según el principio de

proporcionalidad la medida de coerción personal impuesta debe ser

equitativa y corresponderse con la magnitud del daño que ocasiona el

transgresor de la norma jurídica, y el de afirmación de libertad impone

que la privación judicial preventiva de libertad constituye una medida de

carácter excepcional, sólo puede imponerse en los casos explícitamente


autorizados por el ordenamiento jurídico, para lo cual el juez al momento de

decretarla no solo debe tomar en consideración que se cumplen todos y

cada uno de los supuestos previstos en el artículo 236 del Código Orgánico

Procesal Penal, sino que por las circunstancias del caso, específicamente la

magnitud del daño social que causa el delito imputado y la posible pena a

imponer, pueda estimar que no existe otra medida menos gravosa capaz de

garantizar las resultas del proceso.

En tal sentido, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de

Justicia, en decisión No. 1648 de fecha 13.07.2008, ha precisado:

“...el principio de igualdad ante la ley, implica un trato igual

para quienes se encuentren en situación de igualdad y trato

desigual para quienes se encuentren en situación de

desigualdad...”.

PROMOCION DE PRUEBAS

De conformidad con lo establecido en el único aparte del artículo 440

del Código Orgánico Procesal Penal, y a los efectos de demostrar las

circunstancias de la interposición del presente recurso de apelación se

da por reproducido en esta oportunidad procesal el mérito favorable que

se desprende del acta de la audiencia oral de presentación del imputado

celebrada el día 14 de noviembre del año en curso, donde no menciona

las nulidades absolutas tal como lo establece el artículo 153 del Código

Orgánico Procesal Penal, se dan por reproducidas en esta oportunidad el

mérito favorable que desprende de las actas el cual debe cumplir con los

requisitos que menciona el artículo up supra, los cuales carecen en el

presente procedimiento, incluyendo la cadena de custodia.


Consigno constancia de Residencia de mi representada, para

demostrar el arraigo en nuestro país, copia de los títulos de propiedad de

los vehículos incautados.

PETITORIO

Por las consideraciones expuestas, solicito a los ciudadanos

Magistrados de la Sala de la Corte de Apelaciones a quienes corresponda

conocer de este recurso de apelación, que previa su admisión en la

oportunidad procesal de decidir sobre la cuestión aquí planteada, se

sirva declarar con lugar el siguiente pedimento: DECLARE CON LUGAR el

recurso interpuesto y como consecuencia de ello REVOQUE la decisión

dictada por el tribunal Décimo de Primera Instancia en funciones de

Control, mediante la cual se decretó la medida de Privación Judicial


Preventiva de Libertad y se acuerde la inmediata libertad de la

ciudadana XIOMAIRINA COROMOTO MOLERO ROMERO,

subsidiariamente solicito que en la situación más desfavorable para mi

representado, dada su conducta pre delictual, y sin que este pedimento

pueda ser interpretado por el tribunal como aceptación tácita del hecho

imputado, a todo evento invocando el principio “favor libertatis”, le sea

impuesta una MEDIDA CAUTELAR SUSTITUTIVA de las señaladas en el

artículo 242 del Código Orgánico Procesal Penal.

Es justicia en Maracaibo a la fecha de su presentación. -

DEFENSORES PRIVADOS

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