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Proceso heurístico en investigación social

Este documento discute el proceso de construcción del objeto de investigación. Sugiere que hay dos modos de elaborar el objeto: un modo "diagramático", donde se identifica el objeto de manera preliminar y exploratoria, y un modo "teórico", donde se delimita teóricamente el abordaje del objeto. Entre estos dos modos existe un continuo que incluye estructuras como preguntas de investigación y objetivos. El autor argumenta que es necesario articular estas estructuras de manera interdependiente para que el objeto formal se convierta en un

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Proceso heurístico en investigación social

Este documento discute el proceso de construcción del objeto de investigación. Sugiere que hay dos modos de elaborar el objeto: un modo "diagramático", donde se identifica el objeto de manera preliminar y exploratoria, y un modo "teórico", donde se delimita teóricamente el abordaje del objeto. Entre estos dos modos existe un continuo que incluye estructuras como preguntas de investigación y objetivos. El autor argumenta que es necesario articular estas estructuras de manera interdependiente para que el objeto formal se convierta en un

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ar

Revista Latinoamericana de Metodología de la Investigación Social.


Nº9. Año 5. Abril - Septiembre 2015. Argentina. ISSN 1853-6190. Pp. 7-21.

Notas sobre el proceso heurístico en la elaboración


del objeto de investigación y su expresión teórica
Notes about the heuristic process in the construction
of the research object and its theoretical expression

Marcelo Moraga Catalán

Resumen
Siendo la metodología de la investigación un proceso reflexivo sobre el desarrollo de
un objeto de investigación a partir de la elección de un método, considero necesario
reflexionar sobre las estrategias utilizadas para la elaboración de ese objeto a
conocer, desde una perspectiva sostenida por la experiencia del proceso de
enseñanza/aprendizaje entre alumno y profesor.
A continuación problematizo sobre los modos que se expresan en la elaboración de
un objeto de investigación, haciendo énfasis en la necesidad de generar un ejercicio
heurístico, en tanto que acción práctica, creativa y propositiva, que empodere al
investigador respecto de lo que busca conocer, obteniendo con ello claridad y
seguridad hacia la definición de su objeto de investigación por teorizar y desarrollar.
Enfatizo en la relación entre un objeto diagramático, no abordado por la enseñanza
de la metodología de la investigación y uno teórico, ambos contenidos en un objeto
formal que deviene en objeto empírico.
Palabras clave: Objeto de investigación; objeto diagramático; objeto teórico;
metodología; investigación social.

Abstract
Being theresearch methodology is a reflective processon the development ofa
research subjectfromchoosing amethod, it’s necessary toreflect on the
strategiesused for the manufactureof that object; this from aperspective supportedby
experience of teaching /learningbetween student and teacher.
Below, I problematize on waysthat are expressedin developingan object
ofresearch,emphasizingthe need to generatea heuristicexercise, as practical,
creativeand purposefulactionthat empowersthe researcherabout whatseeks to know;
thereby gainingclarity and certaintytothe definitionof the object ofresearchto
theorizeand develop.
I emphasize the relationshipbetweendiagrammaticobject,not addressed bythe
teaching ofresearch methodologyandtheoretical one, both contained in a
formalobjectthat becomesempirical object.
Keywords: Research object; diagrammatic object; theoretical object; methodology;
social research.

[7]
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1. Introducción
El desarrollo provechoso de la familia de asignaturas del área de la metodología de
investigación, así como también la orientación adecuada de una memoria o un proyecto de título
en el pregrado, exige -por una parte- la preparación y disposición para aprender un lenguaje
distinto por parte del estudiante, así como también de las condiciones institucionales adecuadas
para facilitar y producir el aprendizaje; y por otra parte, exige también la capacidad del docente
para exponer y reflexionar sobre el modo en que -habitualmente- se produce el conocimiento
científico, a través de la utilización de recursos pedagógicos que contribuyan a promover, en el
estudiante, el interés por el oficio de investigar. Cabe mencionar que en la enseñanza de la
Sociología, esta necesidad es sin dudas extensiva a las asignaturas de la familia “teoría
sociológica”. En ese sentido, la operación de “extrañamiento”, utilizada como técnica de campo en
la antropología social, inspira la posibilidad de “hacer salir” al estudiante de su lenguaje habitual,
para “hacerlo entrar” en un nuevo campo de símbolos, con la salvedad de que en el caso de la
enseñanza, ese mismo movimiento de extrañamiento debe ir acompañado de una “tutela
cognitiva”, expresándose ésta, por ejemplo, en el proceso que más adelante es presentado bajo la
etiqueta de una “dialéctica del objeto formal”.
En ese sentido, siendo la metodología de la investigación un proceso reflexivo sobre el
desarrollo de un objeto de investigación a partir de la elección de un método, considero necesario
reflexionar sobre las estrategias utilizadas para la elaboración de ese objeto a conocer, desde una
perspectiva potenciada por la experiencia del proceso de enseñanza/aprendizaje entre alumno y
profesor.
A continuación problematizo sobre los modos que se expresan en la elaboración de un
objeto de investigación, haciendo énfasis en la necesidad de generar un ejercicio heurístico, en
tanto que acción práctica, creativa y propositiva, que empodere al investigador respecto de lo que
busca conocer, obteniendo con ello claridad y seguridad hacia la definición de su objeto de
investigación por teorizar y desarrollar.

2. El objeto de investigación. Dos polaridades de un continuo


Tal como señalan Henríquez y Barriga (2003) yCottet (2006) un objeto de investigación1 es
aquello que se desea saber con una investigación, independiente de cuáles sean las motivaciones,
argumentos o predisposiciones normativas y condiciones institucionales que justifican u orienten
la decisión de investigar (Merton, 1964; Samaja, 1994; Alexander, 1990).
A partir de la práctica docente en metodología de la investigación, así como también desde
la experiencia como profesor guía de proyectos de título, he observado que es posible llegar a
concebir o construir un objeto de investigación desde de una estrategia que ejercite e identifique
un tipo de objeto al que llamo “diagramático”, y que luego delimite teóricamente su abordaje
(objeto teórico), hacia la definición y adaptación del método al objeto ya formalizado (lo
metodológico).
Ese objeto diagramático, comúnmente, no forma parte de la discusión en los manuales de
metodología de investigación, en tanto que se concibe al objeto teórico como punto de partida de
la investigación, inclusive bajo la forma de una pregunta de investigación (siempre conceptual, que
abre paso al despliegue de objetivos específicos).
Antes de iniciar la discusión sobre la producción del objeto diagramático, desde el ejercicio
heurístico, y de definirlo como tal, conviene situar una imagen que nos permita asociar lo que
propongo en este trabajo con lo que comúnmente entendemos por proceso de investigación
formal.

1Algunos autores trabajan bajo la etiqueta “objeto de estudio”. En este trabajo he utilizado la etiqueta
“objeto de investigación”, con el fin pedagógico de homogeneizar los adjetivos dentro de las estructuras del
proceso de “investigación”: objeto de “investigación”, preguntas de “investigación”, objetivos de
“investigación”, etcétera.

[8]
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En ese sentido, en ese proceso de investigación, distingo dos polaridades en tanto que
extremos singulares de un continuo. La primera es la polaridad formal, u objeto formal (lo que se
desea conocer con la investigación), y la segunda es la polaridad empírica, u objeto empírico (lo
que es finalmente conocido a través de la investigación).
Entre ambas polaridades -en tanto que continuo- existen una serie de estructuras que,
siendo institucionalizadas por la práctica científica,2 a través del tiempo, hoy podemos ordenarlas y
definirlas como estructuras que se relacionan de forma interdependiente entre sí, expresión de lo
metodológico (Esquema 1). En ese sentido, sostengo que para que un objeto formal devenga en un
objeto empírico es necesario articular dichas estructuras, tal que cada una de ellas accione una
función que permita ir generando un conocimiento de carácter empírico. La articulación se expresa
en dos modalidades:
a) Es interestructural en la medida en que, por ejemplo, la técnica de análisis [E3] debe
estar asociada a un tipo de resultado por generar [E4], y; b) Es transestructural en el sentido en que
dicho resultado [E4] debe estar asociado con el alcance de los objetivos de la investigación [E2],
así como también con los supuestos epistemológicos de la misma [E1].

Esquema 1: Recorte tradicional con las polaridades del objeto

Fuente: Elaboración propia.

El ir y venir entre las estructuras, expresado en las dos flechas que cruzan sus sentidos,
supone una permanente vigilancia de los ensamblajes que se producen entre las mismas, en tanto
que procesos normativos que tienen por misión organizar lo inestable por conocer.
Más allá de ciertas estructuraciones y/o flexibilidades, lo anterior descansa en un esquema
ciertamente compartido por buena parte de la comunidad de científicos sociales (Sautu, 2001;
Marradi, Piovani y Archenti, 2007; Barriga y Henríquez, 2004), el cual -en términos generales- va
desde una formalización-por conocer para llegar a producir una forma conocida o “el producto de
la investigación” (Samaja, 1994), lo cual se expresa en la flecha superior, en el Esquema 1, que va
desde lo formal hacia lo empírico.
Así, y tal como lo señala Cottet “(…) se trata de esto: elaborar deductivamente la
continuidad entre el saber disponible de la ciencia sobre un fenómeno y lo que es posible
interrogarse como un no-saber-por-saber” (2006: 189).

2 Es por ello que las técnicas “cualitativas” y cuantitativas” deben ser considerados como productos de la
práctica científica, hoy instituidas y cristalizadas, pero siempre tentativas y mutables.
[9]
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3. El objeto de investigación formal: modo diagramático y modo teórico


En función de lo anterior, lo que me interesa problematizar es la gradiente de delimitación
con la cual es construida la formulación del objeto de investigación, es decir, las estrategias que
permiten pensar, elaborar, y delimitar un objeto a investigar.
Tal como mencioné anteriormente, el proceso de investigación reporta dos polaridades: la
formal y la empírica. Así, al interior de la primera polaridad (formal), identifico dos modos, donde, a
mi parecer, uno de ellos no ha sido problematizado con la misma cuota de trabajo e interés con la
cual ha sido abordado el otro modo dentro de la misma polaridad (objeto teórico), así como
también la relación de las dos polaridades en general (formal y empírica), y que a mi juicio resulta
de vital importancia para quienes se inician como estudiantes de metodología de la investigación,
para aquellos que la utilizan en la elaboración de sus proyectos de grado, o también para
investigadores que presentan propuestas a fondos concursables, como consultores que proponen
un objeto por estudiar a una solicitud de un cliente o bien como encargados de áreas de
investigación a nivel institucional. No lo es tanto para quienes son contratados para desarrollar
proyectos de investigación ya formulados o diseñados, donde la posibilidad de “crear” un objeto de
investigación es nula o mínima.
En primer lugar, en la polaridad que he denominado “formal” distingo al objeto
diagramático del objeto teórico. La distinción no sólo es de secuencia o estructura (forma o de
contenidos), sino que también lo es en relación al empoderamiento del investigador con su objeto
(llamo a esto la dimensión “instituyente” del proceso de investigación).
La práctica docente me ha permitido observar que cuando un alumno pasa de un problema
por investigar a la formulación de un objeto teórico es posible que no tenga claro cuáles son los
alcances de su investigación, y que al descubrir -a través de la operacionalización o focalización-3 el
rendimiento conceptual de sus ensamblajes teóricos dude de la pertinencia del “cuerpo teórico”
con su “visión” respecto del horizonte de la investigación.
En esa línea, sostengo que el empoderamiento del investigador con su objeto debe pasar
por una actividad heurística que permita proyectar aquello que todavía es ajeno y tentativo de ser
formulado teóricamente.

3.1. La elaboración del objeto diagramático


Defino objeto diagramático al resultado de una aproximación cognoscente que, posibilitada
por un ejercicio propositivo, práctico y creativo, es decir, heurístico, permite al investigador generar
una visión en la cual saber ubicar espacialmente -a modo de diagrama libre- a su objeto por
conocer, articulando: a) Nociones coloquiales de acción, con b) Situaciones de referencia,
articuladas con esas nociones.
Bajo este punto de vista, el objeto diagramático puede ser entendido como un “proto objeto
de investigación”, y a la vez como un esquema de pensamiento que permite ejercer cierta
soberanía sobre el proceso de investigación (proceso instituyente), donde el punto de partida, a un
nivel epistemológico, es la conquista de “la proyección” de lo que se desea conocer (Bachelard,
1987).
Retomando mi experiencia docente, una de las prácticas que ha generado ciertos
resultados es la de reflexionar sobre los “actos de vinculación” que expresan, coloquialmente,
aquello que deseamos conocer con la investigación, y que es lo que yo denomino un “objeto
diagramático”. Expresión de dicho objeto es, por ejemplo: “Quiero conocer cuál es la opinión de los
trabajadores respecto de cómo se relacionan con la jefatura y con el sindicato de la empresa”.
Como podemos revisar, ésta afirmación, movilizada quizás por necesidades propias o
ajenas, con justificaciones singulares, y un contexto institucional determinado, carece de una
estructura teórica que pueda orientar el desarrollo de un objeto de investigación, pero -por otra

3 Distingo la acción de traducción conceptual – instrumental utilizada en la llamada investigación


cuantitativa (operacionalización) de aquello que, de manera matizada, se observa en la investigación
cualitativa (tematización o focalización).

[10]
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parte- presenta un recurso sustancial para la investigación, la dimensión instituyente. Otros


ejemplos que toman formas distintas según las necesidades, situaciones y modos de expresión,
pueden ser: “Me gustaría tener información sobre lo que sienten los vecinos cuando van a hablar
por la radio comunitaria”, o bien “Me interesa saber la opinión que tienen sobre ellos mismos, y
qué es lo que saben de su historia como organización”.
Sucede que en cada uno de esos objetos diagramáticos hay situaciones de referencia
vinculadas con nociones coloquiales de acción, independiente de si esas situaciones (instituciones,
lugares, personas) son presentadas de forma explícita o bien latente en la forma de enunciarlas (y
que de cierta forma responden a la idea difusa de “contexto”). En base al primer caso, la noción
coloquial de acción se expresa en “la opinión”, y la situación de referencia en “de los trabajadores
respecto de cómo viven, y cómo se relacionan con la jefatura y el sindicato de su empresa”.
Así, “la opinión” permite presentar un tipo de acto (el de “opinar”) sin dependencia teórica
(de ahí que sea coloquial), la cual -a su vez- representa aquello que se desea conocer en una
situación de referencia, donde no es necesario -todavía- preguntarse por las unidades de
información, de observación o de análisis. Por eso, lo que importa en esta etapa es el
empoderamiento del investigador con aquello que va instituyendo como objeto por investigar, y
que -en paralelo- va cotejando con revisión y discusión bibliográfica.
Por ejemplo, en un área como la Comunicación Organizacional, la “opinión”, en tanto que
información de un sujeto respecto de su relación con la organización, puede estar expresando
parte de un objeto diagramático que, bajo cierta orientación y tradición disciplinar, devenga en
objeto teórico, expresándose -según la decisión del investigador- en “Notoriedad”, “Notabilidad” o
“Prestigio”, o bien desde el concepto de “Imagen corporativa”. Los cuatro conceptos teóricos están
situados en campos disciplinares ya formalizados, cada cual “interpretando” de manera distinta a
la realidad a la cual hace referencia el objeto diagramático.4
En este plano, la diferencia entre lo diagramático y lo teórico es sustancial, en la medida en
que, por ejemplo, la noción “opinión” permite ubicar -a modo de diagrama relacional- lo que
“honestamente” el investigador o el estudiante busca generar con su investigación, conectándose
de forma más sincera y transparente con el problema de investigación, y sobre todo permite al
investigador “gobernar” la orientación de su investigación (dimensión instituyente). Sin este
ejercicio, a mi juicio, es muy posible que persista una cuota de inseguridad en el investigador que
puede presentarse -inclusive- en los “momentos empíricos” del trabajo.
Por otra parte, y si bien en este trabajo no propongo un modo de desarrollar o construir
problemas de investigación, sugiero concebir al problema de investigación como composición de
un vacío de conocimiento por llenar (independiente si se trata de investigación básica o aplicada),
a partir de la configuración de una serie de características que -en conjunto- le entregan al
investigador los “ingredientes” para plantear la necesidad de investigar. Es por ello que la “cuestión
teórica”, y su aproximación conceptual al objeto, es una práctica que, para quien se inicia en
investigación social, pero también para avezados y experimentados investigadores, debiese
funcionar en un segundo momento, y no como punto de partida imperativo.5
De forma extensiva, sostengo que con el objeto teórico el investigador evalúa cuál es la
mejor opción para expresar al objeto diagramático, a partir de una operación dialéctica que sitúa a
la revisión y discusión bibliográfica como la estructura que, bajo situación de “encuentro” con lo
heurístico, permite dar posibilidad de existencia al objeto teórico, como tercero resultante. Una
“dialéctica” del objeto formal, conformada entonces por a) una estructura heurística (objeto
diagramático), b) una estructura normativa (revisión y discusión bibliográfica) y c) una estructura
teórica como propuesta de investigación por realizar (objeto teórico). Es el investigador quien las
pone en situación de relación.

4La revisión y discusión bibliográfica cumple con la función de definir cuáles son aquellos sustratos teóricos
más afines al objeto diagramático desarrollado, tal como se expone más adelante en tanto que “dialéctica”
del objeto formal.
5 Esta idea posee un paralelismo con la crítica al tecnicismo del método sobre el objeto, en la medida en que

el método nunca debería determinar la reflexión y construcción de un objeto por investigar.


[11]
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En base a mi experiencia como estudiante y luego como profesor, me parece que a nivel
institucional el ejercicio heurístico se realiza de forma casual, accidental e inconsciente entre
alumno y profesor, o a veces entre los mismos alumnos. Es decir, no es una práctica sistemática
para la elaboración y maduración de objetos de investigación a nivel de la academia (inclusive, en
muchos manuales se aconseja que el alumno lea y sistematice mucha teoría y producción
empírica, y que posteriormente elabore una visión de lo que desea saber; desde mi posición, el
análisis y fichaje de papers debe ir siempre en un segundo momento, o bien en paralelo al ejercicio
heurístico).
Un adecuado trabajo de elaboración heurística del objeto diagramático debiese iniciarse
con una revisión de lo que sería el problema de investigación como visión inicial (identificar cuál es
el vacío de conocimiento por satisfacer o “llenar”) diagramando aquellos actos de vinculación
como objeto (nociones coloquiales + situaciones de referencia) que propositivamente “llenarán”
ese vacío de conocimiento, los cuales pueden surgir de forma más clara a través de un
instrumento de orientación que facilite y optimice la generación de “puentes” entre el objeto
diagramático y el objeto teórico por venir (Cuestionario de Auto Orientación). Importante: para el
caso de los estudiantes de pregrado, todo momento debe ser orientado por el profesor a cargo, o
por el encargado de la tutoría. Sin esta supervisión, el trabajo heurístico puede tener dificultades
para finalizar y deviniendo ad eternum.
En relación al instrumento de orientación, en los dos últimos años donde he guiado
proyectos de titulación en el área de la Comunicación, he aplicado un breve “Cuestionario de Auto
orientación”, que tiene por objetivo clarificar la visión de la o el estudiante y permitirme -como
guía- orientar teórica y metodológicamente el trabajo. El cuestionario contiene preguntas
referentes a la situación del estudiante en relación con su investigación.
A continuación algunas de las preguntas clave, aplicadas a un caso particular -a modo de
ejemplo- que me parecen vitales como recursos para el ejercicio heurístico de componer un objeto
de investigación:
1.- ¿Qué aspectos “componen” tu problema de investigación? (institucionales, de necesidades, o
de aplicaciones).
“Se trata de un grupo de organizaciones vecinales que se relacionan con empresas con
actividad industrial que operan en el sector. Una de estas organizaciones ha tenido,
históricamente, una relación de colaboración mutua con las industrias. Realizan actividades en
conjunto y gestionan programas de ayuda en materia de educación ambiental. La otra
organización vecinal es distante respecto de las empresas, y ha generado manifestaciones
públicas por los malos olores emitidos por la actividad industrial en el territorio. Ambas
organizaciones han generado soporte comunicacional evidente”.
2.- ¿Qué es lo que quieres conocer o saber con la investigación?
“Me interesa conocer cómo, dichas organizaciones vecinales, han gestionado los recursos y
creado las estrategias comunicacionales que les han permitido dar a conocer su posición y modo
de relacionarse, en relación a las empresas con actividad industrial en el sector y el entorno. No
me interesa saber cuál ha sido más exitosa, sino el modo, las decisiones que han tomado para
gestionar y crear dichas estrategias y contenidos”.
3.- ¿Con qué tipo de personas y/o instituciones vinculas lo que quieres investigar?

“Pienso que es importante conocer y obtener información al respecto preguntándole a los


socios de dichas organizaciones vecinales, a sus dirigentes actuales e históricos, así como también
a sus posibles asesores, si es que acaso han tenido”.
4.- ¿Cómo se podría producir la información necesaria para desarrollar aquello que deseas
conocer?
“A través de alguna técnica que nos permita generar información extensiva y con cierta
profundidad. Pienso en que se debería emplear alguna técnica que garantice cierta abertura en la
producción de información individual, así como también el empleo de alguna técnica grupal, por
organización, que nos permita levantar experiencias y modos de gestión”.

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5.- De lo que conoces y has revisado en literatura especializada, ¿qué referencias conceptuales
consideras que mejor expresan aquello que quieres conocer con la investigación?
“Me parece que se trata de aquello que algunos autores entienden por Comunicación
Organizacional, es decir, en lo referido a las estrategias comunicacionales empleadas por dichas
organizaciones para gestionar sus relaciones, intereses y objetivos corporativos en el territorio, en
función de los actores que lo componen. No obstante, también se podría abordar desde una
mirada teórica con una tradición disciplinar mayor, como la de la Movilización de Recursos”.
Por otra parte, el uso de la teoría de conjuntos, de relaciones vectoriales, y tipos de líneas
(gruesas, continuas o punteadas) permiten complementar los antecedentes derivados del
cuestionario, generando una batería de insumos estratégicos para la elaboración de un objeto
diagramático, hacia la teorización posterior del objeto.
No obstante todo lo dicho, es importante realizar una advertencia: hay disposiciones
personales, condiciones institucionales y presuposiciones valorativas que configuran a quienes
hacen investigación científica (Horkheimer, 1990; Merton, 1964; Alexander, 1990; Latour, 2007),
que participan de la orientación de las investigaciones, muchas veces asociadas al mantenimiento
de fidelidades teóricas, metodológicas, cuando no ideológicas o corporativas. Entonces, ¿cómo
plantear la necesidad de un objeto diagramático frente a la trampa disposicional? Siguiendo la
postura de Weber (1958), no queda más que reflexionar sobre la carga valorativa que orienta la
práctica del investigador (como dimensión axiológica), no para ocultarla sino para generar
estrategias que no amenacen la rigurosidad, la validez y la confiabilidad de la investigación como
proceso. Un conocimiento que sea fiel a su estatuto científico como imperativo, independiente de
sus usos posteriores en materia de intervención.

3.2. La elaboración del objeto teórico


Defino al objeto teórico como la formalización que permite a un investigador proponer un
conocimiento situado por generar, desde conceptos teóricos que remiten a uno o más campos
disciplinares,6 y por lo tanto, que se expresan a través de un lenguaje científico (sociológico,
antropológico, psicológico, interdisciplinario, etc.).
El enunciado clave para entender la relación entre lo diagramático y lo teórico, es que a
través del objeto teórico el investigador evalúa cuál es la mejor opción para expresar lo
diagramático, desde un lenguaje científico ligado al campo disciplinar. En este punto me gustaría
plantear que si bien nos “empoderamos” a través de un objeto diagramático, conocemos o
“vemos” científicamente a través de un objeto teórico. ¿Por qué? Al menos por tres razones.
1) En primer lugar, tal como señalan Samaja (1994), Barriga y Henríquez (2004), Cottet
(2006), y Marradi, Piovani y Archenti (2007), el conocimiento científico requiere de un ámbito de
referencia normativo donde “habite” lo conocido (lo estructurado), que a su vez permita construir
un nuevo saber por estructurar; en la medida de teorías, conceptos, pero también -a mi modo de
ver- métodos utilizados e instrumentos de pensamiento residen en este espacio (como el mismo
ejercicio heurístico que propongo en este trabajo).
En ese sentido, cabe mencionar que “vemos científicamente” la realidad, es decir, le
damos la condición de finitud a la completud desde la teoría7 (Osorio, 2001), sea ésta general, de
alcance intermedio o sustantiva; es decir, desde series de conceptos o enunciados conceptuales
que, asociados lógicamente entre si a campos disciplinares, permiten interpretar aquello que se
presenta como un continuo abstracto por conocer, produciendo lo empírico. Además, e
independiente de si nuestra estrategia de investigación tiende a “estructurarse” o a “flexibilizarse”,

6
Los conceptos teóricos son entendidos acá como conceptos que, respaldándose o no en una teoría general
o enfoque, permiten establecer un puente desde los estratos de la teoría general hacia los instrumentos de
producción de información. Conceptos sustantivos o bien expresivos de una teoría de alcance intermedio,
independiente de la frecuencia de su uso.
7
Por ejemplo, en Marx, la completud como un flujo infinito es objetivado como totalidad por conocer, a través
del estudio de distintos niveles de la realidad como totalidad: lo ideográfico alcanza inteligibilidad en lo
nomotético.
[13]
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es importante mencionar que leemos la realidad desde ciertos conceptos orientados


empíricamente,8 donde lo empírico no se agota totalmente en el referente conceptual que
utilizamos para representarlo (Koselleck y Gadamer, 1997). Es decir, hay siempre una fuga que
escapa a la capacidad interpretativa de la etiqueta que utilizamos para conocer los fenómenos.
Una definición ad hoc de teoría social debe ser planteada como una visión interpretativa de lo
social, evaluada y construida empíricamente.
2) En segundo lugar, pues las “nociones coloquiales de acción” y las “situaciones de
referencia” son sólo instrumentos heurísticos, que no reportan a un campo de conocimiento
científico donde el lenguaje utilizado debe mantener la condición disciplinar del objeto. Esta idea
deviene a su vez en una nueva advertencia: si no hacemos esta traducción, del objeto
diagramático al objeto teórico, es muy probable que nuestras investigaciones tengan problemas de
validez teórica, y que -dependiendo del método- podamos tener también problemas de
equivalencia funcional con otras investigaciones (estudios comparativos de desarrollo, por
ejemplo).
3) Finalmente, tal como lo plantea Merton, la definición de conceptos permite prevenir las
controversias que se presentan desde lo empírico cuando los mismos conceptos se encuentran
mal definidos. Así “(…) El análisis conceptual le ayuda a reconocer a qué responde y qué elementos
(tal vez importantes) ignora (…) el investigador obtiene consecuencias diferentes para la
investigación empírica cuando cambia su aparato conceptual” (1964: 100-101). Es decir, siempre
llegaremos a campos del conocimiento diferentes a través de, por una parte, “la opinión de los
vecinos sobre el nuevo parque industrial” (enunciado diagramático), y por otra, a través de la
“Percepción social ciudadana del riesgo9 en la instalación del parque Industrial Nuevo Amanecer”
(enunciado teórico).
En este punto, es significativo mencionar que uno de los inconvenientes que posee la
elaboración de estudios en materia de asistencia técnica o de actividad profesional (sondeos de
opinión, estudios de satisfacción, de “percepción”, de “imagen”, etc.) es la vaguedad conceptual
que presentan en la producción de conocimiento. No obstante, a pesar de esta debilidad, dichos
productos son continuamente integrados en los marcos referenciales de investigaciones científicas
de mayor alcance. Cabe preguntarse si en ello hay acaso un problema de rigurosidad en la
formulación de las investigaciones, en la medida en que se incorporan artefactos laxos en su
estructura y definición científica. En ese sentido, Samaja plantea un requisito básico para que la
actividad profesional genere conocimiento científico, el que “(…) obliga, desde el comienzo, a tener
presente a las normas que rigen el intercambio intelectual en la comunidad científica” (1994: 35),
lo que para Sautu (2001) se expresa en la imposibilidad de aceptar en la academia “datos sin
teoría”, es decir, investigación no científica.
Hacerse un objeto diagramático es clave, como también lo es traducirlo a un objeto teórico.
El objeto teórico mantiene la mirada hacia los campos disciplinares, tal como el objeto
diagramático elabora la proyección instituyente del objeto de investigación.

8
Otra cosa muy distinta es que seamos capaces de identificarlos, lo cual interpela la actitud y la preparación
del investigador.
9
Es posible que un determinado concepto, dependiendo de su definición, sea una dimensión de otro según
cómo lo haya desarrollado el autor.

[14]
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Esquema 2: Dialéctica del objeto formal

Objeto Revisión y Objeto


Diagramático Discusión Teórico
Bibliográfica

Ejercicio
Heurístico

Fuente: Elaboración propia.

En relación a lo anterior, al revisar formulaciones sobre lo que se busca conocer en el


ámbito de la investigación social, es plausible sostener que la forma regular, como mínimo común,
de todo objeto teórico de investigación tiende a ser formulada bajo la siguiente asociación:
[Conceptos] con [Cuerpos o sujetos de enunciación].
Y dentro de los conceptos: conceptos teóricos + conceptos de vínculo (complementarios y
opcionales que dicen sobre los conceptos teóricos).
Como parte de una traducción disciplinar y científica hay una “reubicación” de las
“Nociones coloquiales de acción” y de las “Situaciones de referencia” en las casillas de
“Conceptos” y de “Cuerpos o Sujetos de enunciación”,10 respectivamente.
En cuanto a la diferencia entre los conceptos teóricos y los conceptos de vínculo, cabe
mencionar que los primeros expresan referentes que -ubicados en la teoría- pueden ser
“observados” o “desarrollados” empíricamente, en tanto que a su vez descansan en el “habitad” de
lo conocido, en cambio los conceptos de vínculo son expresiones cuyos referentes verbales y/o
sustantivos dicen ciertos “vectores” sobre los primeros (“efecto”, “impacto”, “asociación”,
“influencia”). Ejemplos de objetos teóricos ya formulados:
a) Influencia (concepto de vínculo) del “capital cultural” (concepto teórico 1) en las
“estrategias de negociación” (concepto teórico 2) de los “dirigentes sindicales de la minería
del cobre” (cuerpos o sujetos de enunciación).
b) El “Trabajo decente” (concepto teórico 1) en “países latinoamericanos de economía
emergente” (cuerpos o sujetos de enunciación).
c) “Comunicación interna” (concepto teórico 1) y “Clima organizacional” (concepto teórico
2) en el “departamento de salud de la Municipalidad de Concepción” (cuerpos o sujetos de
enunciación).
Siguiendo el último ejemplo, sostengo que para que “Comunicación Interna y Cultura
Organizacional en el departamento de Salud de la Municipalidad de Concepción” haya fungido, de
manera clara y segura, como objeto de investigación formal, antes debió existir un ejercicio de
diagrama en el cual fueron ubicadas las nociones coloquiales de acción con los cuerpos de la

10
Cuerpos y no sólo sujetos, pues, lo son también unidades de registro, donde, inclusive, desde perspectivas
como de la Teoría del Actor Red, una máquina o cuerpo no vivo podría actuar como “cuerpo” de enunciación
(actante).
[15]
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enunciación en relación a dichas nociones. Entonces, vemos la realidad a través de los ojos de la
teoría -de ahí la importancia conceptual- pero proponemos una realidad a estudiar desde un
diagrama instituyente.
Cabe hacer una última aclaración respecto de la relación entre lo diagramático y lo teórico:
¿en qué momento se define el método? ¿cómo definir la pertinencia de una etnografía o bien de
un survey? En el ejercicio heurístico surgen necesidades que “avisan” o “sugieren” recorrer ciertos
“caminos” para llegar a conocer, los cuales se encuentran, a modo de repertorios, en trabajos
empíricos los cuales se encuentran en la misma revisión y discusión bibliográfica, en su acepción
metodológica. Así, el enunciado: “no me interesa tanto la opinión de quienes trabajan en la
compañía, como sí el conocer sus actos diarios; observar lo que hacen cuando están trabajando”
nos entrega una orientación, un vector, respecto de qué técnicas pueden comprometerse y hacerse
cargo de recorrer el camino hacia lo que busca la investigación. Habrá que preguntarse si esa
“necesidad de observación” busca profundizar en el sentido de dichos actos (generar los sentidos
que expresan dichos actos, en tanto que significaciones) o bien sí reportará dimensiones o
variables que permitirán observar la distribución de éstas en la población estudiada. Esto último
también debe permitirlo el Cuestionario de Auto orientación, de modo que en la revisión y
discusión bibliográfica,11 como segundo momento dentro de la dialéctica del objeto formal, esta
disyuntiva “madure”, produciendo el tercero resultante ya mencionado. En ese sentido, es
importante recordar el acompañamiento que debe tener todo estudiante en el proceso de
investigar, de modo que pueda ir revisando y decidiendo conforme al ejercicio heurístico y al objeto
teórico que comienza a construir.
En cuanto a una posible ruptura epistemológica entre el objeto diagramático y el teórico,
mi posición es que si el objeto diagramático se encuentra bien desarrollado, lo que tenemos es
más bien es una “depuración teórica” y no una “ruptura epistemológica”. Tal como lo señalan
Bourdieu, Chamboredon y Passeron (1985), el paso de un fenómeno a investigar a un objeto por
investigar expresa una ruptura respecto de la posición desde la cual se conoce. En la presente
propuesta pensar en nociones coloquiales de acción y situaciones de referencia ya expresa la
decisión de distanciarse de las respuestas a priori.
Por ejemplo, la siguiente es una respuesta centrada en un ejercicio heurístico: “Me interesa
conocer cuál es la opinión de los socios del sindicato a-b-c, y cómo son las opiniones por
ocupación, sexo, edad, antigüedad, etc.”.
Tenemos una visión que expresa nociones coloquiales de la acción (“conocer la opinión”), la
situación de referencia (“socios del servicio a-b-c”), y también una leve propuesta epistemológica
sobre el punto de vista desde dónde se conocerá (“cuáles son las opiniones por clase social,
sexo…”), condición que está orientando la elección del método a través del cual se generará la
información. El cuestionario o instrumento que canaliza el ejercicio heurístico debe facilitar la
generación de todas estas condiciones.
Es por eso que la ruptura epistemológica se da entre las “respuestas sin conocimiento
científico” (sentido común) y la “decisión de elaborar objetos y preguntas para la producción de
conocimiento científico”, proceso donde ya ocurre el ejercicio heurístico -como ya he señalado- a
modo de un “proto objeto de investigación”.

4. ¿Estructuras imperativas del objeto de investigación? Un cuadro aclaratorio

Más allá de la extensión del objeto diagramático hacia el objeto teórico, llamo la atención
respecto una posible estructura imperativa a cada objeto de investigación, que no tiene que ver
con la llamada “matriz de datos”12 que propone Samaja (1994), en tanto que ésta trabaja el

11Acá donde es posible revisar las “cosas que se han hecho” desde ciertos métodos, expresándose en éstas

la utilización de técnicas específicas (de operacionalización, de muestreo, de producción de información, de


análisis, etc.).
12Un alcance: la matriz de datos que propone Samaja, se hace necesaria y, por ende, explícita cuando el

objeto teórico ya ha sido formulado, y no antes que es donde la visión pre-objetual del investigador debe
diagramarse.

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desafío de la “operacionalización”, sino que da cuenta de dos componentes constitutivos del objeto
de investigación, y que se expresan en formas distintas en los modos diagramático y teórico: la
“información” y el “sustrato”.
Sostengo que la “información” es aquello que expresándose como una “sustancia
contenida”, o como “palabra latente”, es imperativo u obligatorio para la generación de
conocimiento científico social. Pero la “información” requerida sólo es la forma, la existencia de
una información por buscar (el “qué”). El lugar de dicha información, la corporeidad de dicha
información, es lo que llamo el “sustrato” (el “dónde”), que es justamente el cuerpo, materia, o
sujeto, donde la información descansa explícita o latente.13
Una propuesta cercana a la planteada es la que ha comunicado Cottet, cuando señala que
“(…) construir el objeto de investigación para las ciencias sociales es siempre objetivar un sujeto y
un saber atribuido a tal subjetividad” (2006: 195). Así, por ejemplo, la “información” requerida en
el objeto diagramático se formula bajo las “Nociones coloquiales de acción” y en el objeto teórico
como “Conceptos teóricos (y de vínculo); por otra parte, para el caso del objeto diagramático el
“sustrato” se expresa como “Situación de referencia”, y “Cuerpos de la enunciación” para el objeto
teórico.
Tabla 1: Modos y estructuras del objeto de investigación

Modos del objeto de investigación formal

Modo 1: Objeto Modo 2: Objeto Teórico


Diagramático

Estructuras del 1.-Información, o el ¿qué? Nociones coloquiales de Conceptos teóricos (y de


objeto de acción vínculo).
investigación
2.-Sustrato, o el ¿dónde? Situación de referencia Cuerpos o Sujetos de la
formal.
enunciación

Fuente: Elaboración propia.

Estructuras y modos pueden ser concebidos como dos ejes de coordenadas “cognoscentes”
que permiten la visualización del proceso de formalización de un objeto de investigación, en tanto
que “conocimiento por venir”. A continuación un ejemplo:

Tabla 2:Ejemplo sobre los modos y estructuras del objeto de investigación

Modos del objeto de investigación formal

Modo 1: Objeto Modo 2: Objeto Teórico


Diagramático

Estructuras del 1.-Información, o el ¿qué? “Lo que hacen, lo que “Cultura Política”
objeto de les importa, y lo que
investigación sienten o creen en
formal. materia política”.
2.-Sustrato, o el ¿dónde? “Los estudiantes que “De los estudiantes
van a la universidad en universitarios, entre 17
Talcahuano y sus y 25 años, que residen y
alrededores” estudian en la comuna
de Talcahuano”
Fuente: Elaboración propia.

13A mi juicio, la importancia de la Unidad de Análisis es la de ser el vértice teórico entre estos dos
constitutivos, distinto de la unidad de información y la unidad de observación.
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Al igual que en los ejemplos anteriores, el concepto Cultura Política es presentado como el
resultante de la dialéctica del objeto formal, en tanto que a través de dicho proceso el investigador
consigue la transformación de un objeto diagramático en uno teórico, a través de la revisión y
discusión bibliográfica del tema como mediación entre ambos modos.
Así también, los cuerpos o sujetos de enunciación aportan sobre las particularidades de las
Unidades de Observación y las Unidades de Información, según como se configure dicho sustrato a
nivel de enunciado, y que serán desarrolladas posteriormente en torno a las “técnicas”, de
muestreo, producción y análisis, entre otras; [E3] en el Esquema 1.

5. ¿Cuál es tu objeto diagramático? ¡Haz (siempre) tu propio ejercicio!

El objeto diagramático, posibilitado gracias a un ejercicio heurístico, precede al llamado


objeto teórico, siendo posible esa traducción a través del proceso de revisión y discusión
bibliográfica en torno a los instituyentes del objeto diagramático. Más allá de este recorte,
analizado anteriormente, es relevante mencionar que el esquema ampliado debe dar cuenta de la
existencia de un continuo que supera a la relación formal-empírico, en tanto que lo empírico será
material con el cual, en otra investigación, se desarrollará una dialéctica del objeto formal dando
cuenta de un nuevo objeto teórico por desarrollarse (Esquema 3).
El proceso de investigación, en ese sentido, es más que la suma de las estructuras
normativas que componen el continuo formal-empírico (Esquema 1), ampliándose, por una parte
al ejercicio empírico con su producto diagramático, así como también, por otra parte, el rol del
material empírico en investigaciones venideras.

Esquema 3: Recorte ampliado entre el objeto diagramático y el objeto empírico

Objeto Revisión y
Objeto Teórico Objeto
Diagramático Discusión Empírico
Bibliográfica

Continuo: lo empírico será material para otro


proceso de investigación venidero.

Fuente: Elaboración propia.

Así, lo que he propuesto en este trabajo es una problematización sobre la necesidad de


realizar un ejercicio que profundice en una instancia clave en el reconocimiento de lo que se busca
conocer con una investigación, que pueda ser canalizada -en un segundo momento- por un objeto
teórico que permita ser accionado por las estructuras específicas del proceso de investigación.
Es por eso que al proponer el ejercicio heurístico busco combatir aquél viejo anhelo
mecanicista de querer “aplicar” conceptos a una situación por estudiar (la “realidad”), como si la
investigación fuese producto de un calco y no un proceso creativo y artesanal (Marradi, 2002), es
decir, centrado en el quehacer cognoscente del investigador; pero también combatir el fetiche

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tecnicista, hoy expresado en el culto al software, de querer conocer los fenómenos desde las
tecnologías con desidia de la teoría.
La invitación es, entonces, a realizar ejercicios heurísticos, los que sistematizados
pueden ser de mucha ayuda tanto para satisfacer la necesidad de gobernar la investigación desde
su inicio, como también para en el desarrollo objetos de investigación formales, alojados en
visiones honestas y definidas respecto de lo que “realmente” se desea conocer.

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Autor.

Marcelo Moraga Catalán.


Universidad de Concepción, Chile.
Profesor colaborador del Departamento de Sociología y Antropología de la Facultad de Ciencias Sociales,
Universidad de Concepción.
E-mail: [email protected]

Citado.

MORAGA CATALÁN, Marcelo (2015). "Notas sobre el proceso heurístico en la elaboración del objeto de
investigación y su expresión teórica". Revista Latinoamericana de Metodología de la Investigación Social -
ReLMIS. Nº9. Año 5. Abril-Septiembre 2015. Argentina. Estudios Sociológicos Editora. ISSN1853-6190. Pp. 7-
21. Disponible en: http://www.relmis.com.ar/ojs/index.php/relmis/article/view/115

Plazos.

Recibido: 02/05/ 2014. Aceptado: 13/08/2014.

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