3.1.
La entrevista
Una entrevista es un diálogo que responde a un cuestionario previo y, generalmente, suele
difundirse por medio de la radio, la televisión o la prensa.
Cuando una entrevista se presenta en la prensa, el entrevistador selecciona las partes de
la conversación más interesantes para crear un texto atractivo para el lector. En estos casos
la entrevista consta de las siguientes partes:
Título: debe ser atractivo para despertar el interés del lector.
Entradilla: en la que se describe muy brevemente a la persona entrevistada.
Cuerpo de la entrevista: donde se transcriben las preguntas y respuestas. El tipo de
preguntas varía según la información que se desee obtener (opinión, personalidad,
gustos…), pero siempre están preparadas y pensadas de antemano. Sin embargo, puesto
que se trata de un tipo de texto oral, también hay lugar para la improvisación. La
entrevista puede terminar con un comentario, una valoración o una síntesis del
entrevistador, aunque no es imprescindible. Además, puede ir acompañada de
fotografías u otros elementos gráficos.
Una entrevista es una conversación planificada entre un entrevistador y un entrevistado con
el objetivo de dar a conocer el trabajo, las opiniones o las preferencias de un personaje,
normalmente conocido.
3.2. La estructura de la palabra: raíz y afijos
Raíz
Género, número, Voz, aspecto,
Morfemas Flexivos
Afijo modo, tiempo, persona…
Derivativos Prefijos, interfijos, sufijos
La mayoría de las palabras que conocemos pueden descomponerse en unidades más
pequeñas dotadas de significado, son los morfemas. Según el significado que aportan, pueden
ser
1. Raíz: constituye el núcleo de las palabras (sustantivos, adjetivos, verbos y adverbios) y
aportan el contenido fundamental o léxico.
Las palabras que presentan una raíz común forman una familia léxica: papelera,
traspapelar, papelería, empapelar…
2. Afijos: aportan algún contenido léxico (oficio, cualidad, negación…) o gramatical
(género, número, voz, tiempo…) a la raíz: papeles, papelera, empapelar… artista,
artesano, artístico…
Los afijos pueden ser
1. flexivos: aportan información gramatical (género y número en los nombres y adjetivos
o tiempo, aspecto, modo, persona y número en los verbos).
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2. derivativos: añaden información léxica y sirven para formar palabras derivadas. A su
vez pueden ser prefijos (impar), interfijos (ciudadanos) y sufijos (municipal).
No todas las palabras tienen estos elementos: las palabras simples solo tienen una raíz y las
palabras complejas o compuestas se forman por derivación o composición. Además, la lengua
puede ampliar su léxico con las siglas, los acrónimos y otros procedimientos.
Base léxica: es la palabra de la que se parte en un proceso morfológico. De esta palabra se
extrae la raíz que da origen a todas las palabras que comparten algo de su significado, es decir,
las palabras de una misma familia léxica.
Base léxica: casa Raíz: cas‐ Familia léxica: casita, caserío, casero…
Base léxica y raíz pueden coincidir, por ejemplo, en las palabras simples como mar o ciudad.
Familia léxica es el conjunto de palabras que comparten un mismo lexema y, por tanto, guar‐
dan una relación de significado.
Campo, acampar, descampado, campear, centrocampista
Un campo semántico es el conjunto de palabras de una misma categoría gramatical que com‐
parten un significado común.
Silla, sofá, taburete, tajo, tresillo, butaca, banco, sillón, banqueta, sitial, asiento, dor‐
milona, mecedora… todas tienen el significado común de “para sentarse”.
3.3. El enunciado y la oración
Para comunicarnos necesitamos transmitir mensajes con sentido completo. A estos mensajes
los llamamos enunciados.
Un enunciado es el mensaje mínimo, la unidad de comunicación. Tiene valor comunicativo,
autonomía sintáctica y entonación propia.
Un enunciado tiene estas características:
Poseen valor comunicativo, es decir, transmiten un mensaje con significado completo.
Presentan una autonomía sintáctica, esto es, no necesitan formar parte de una unidad
sintáctica mayor.
Poseen entonación propia, que viene dada por las pausas que lo delimitan. En la lengua
escrita las pausas se marcan con los signos de puntuación y en la lengua oral por una
entonación concreta según la intención del hablante.
Los enunciados se clasifican en:
Los que poseen sujeto y predicado (oración)
Los que no poseen la estructura de sujeto y predicado.
Una oración es una unidad de comunicación con sentido completo; consta de sujeto y pre‐
dicado, posee un verbo en forma personal y una entonación propia e independiente deli‐
mitada por dos pausas.
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3.4. Constituyentes de la oración
Toda oración consta de dos partes: sujeto y predicado.
El sujeto es la parte de la oración que expresa la entidad (persona, animal, objeto, lugar…) de
la que se dice algo en la oración.
Presenta las siguientes características:
1. Siempre es un SN. El SN es un sintagma o grupo de palabras que tiene como núcleo
un sustantivo o equivalente (pronombre o palabra sustantivada). Juan (nombre)
come en casa. Ellos (pronombre) vienes del pueblo. Comer (palabra sustantivada) es
necesario.
2. Gramaticalmente el SN que desempeña la función de sujeto se caracteriza por con‐
cordar en número con el verbo. Me gusta (singular) tu libro (singular) Me gustan
(plural) tus libros (plural).
En ocasiones encontramos oraciones en las que el sujeto no está, pero puede deducirse a
partir del verbo; en esos casos hablamos de sujeto tácito. Nos escondemos (sujeto: nosotros).
El predicado es la parte que nunca puede faltar en una oración: es aquello que se dice del
sujeto. Expresa una acción, un proceso o un estado. Esta función siempre la desempeña un SV
que tiene como núcleo un verbo con o sin complementos.
Dado que el sujeto y el verbo mantienen una relación de concordancia, para hallar el sujeto
basta con cambiar el número del verbo e inmediatamente cambiará el número del sujeto.
El científico analizó la muestra Los científicos analizaron la muestra.
Ten en cuenta que:
lo que cambia es el núcleo del sujeto, no sus complementos:
El chef del restaurante guisa la carne – Los chefs del restaurante guisan la carne
cuando la oración es de verbo copulativo o lleva un predicativo que concuerda con el
sujeto, también cambian juntamente con el sujeto:
El ciclista está/acabó cansado – Los ciclistas están/acabaron cansados
si el sujeto es múltiple, el verbo concuerda en plural:
El libro, el cuaderno y el bolígrafo están en el escritorio
Si el núcleo del sujeto es un sustantivo colectivo en singular, el verbo concordará en
singular:
El grupo de músicos interpretó una canción
Oraciones impersonales
Toda oración está formada por dos constituyentes básicos: el sujeto y el predicado. Sin em‐
bargo podemos encontrar oraciones en las que no aparece ningún sujeto (ni expreso ni tácito),
puesto que no podemos deducirlo a partir del verbo. Se trata de oraciones impersonales. Pue‐
den ser de diferentes tipos:
1. Meteorológicas: el significado léxico del verbo expresa una acción que no puede tener
sujeto: este año no ha nevado. Últimamente llueve muy poco.
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2. Gramaticalizadas: se construye fundamentalmente con los verbos ser, haber y hacer
en 3ª persona singular: Hay bastante gente, Hace mucho tiempo de eso, Es muy tarde,
Érase una vez.
3. Con el pronombre se, que precede siempre a un verbo en 3ª persona singular: Se busca
perro desaparecido, Se está bien aquí.
4. Ocasionales o eventuales: en 3ª persona del plural; se desconoce o no interesa el
agente de la acción: Dicen que perderá las elecciones, Comentan que volverá, Llaman
a la puerta.
3.5. Clasificación de las oraciones
1. Por su complejidad:
a. Simples: tienen un solo núcleo verbal (SV), es decir, un solo predicado. Pedro
acabó la cena.
b. Compuestas: tienen más de un predicado.
i. Coordinadas: ambas tienen la misma importancia sintáctica. Unos se
quedaron en casa y otros salieron de excursión.
ii. Subordinadas: una proposición depende sintácticamente de otra. Te vi
cuando salías de casa.
iii. Yuxtapuestas: no tienen partículas de unión (nexos). Unos días llueve,
otros días brilla el sol.
2. Por la naturaleza del predicado:
a. Copulativas: tienen un predicado nominal formado por un verbo copulativo
que funciona como tal (ser, estar, parecer) y un atributo. Juan es albañil.
b. Transitivas: tienen complemento directo (presente o no) que completa el sig‐
nificado del verbo y pueden pasar a voz pasiva. Comieron todos los caramelos.
c. Intransitivas: carecen de complemento directo (aunque pueden tener otros
complementos) y no pueden pasar a voz pasiva. Iban todos los días a la piscina.
d. Activas: el sujeto realiza la acción verbal. Juan sonreía.
e. Pasivas: el sujeto recibe la acción verbal, es paciente.
i. Perifrásticas; quien realiza la acción es el complemento agente. El recibo
fue entregado por el secretario.
ii. Reflejas8: presentan la estructura se + verbo en voz activa + sujeto. Se
han edificado varias casas adosadas.
f. Reflexivas: El sujeto realiza y recibe la acción del verbo. Se miraba en el espejo.
g. Recíprocas: dos sujetos realizan una acción y la recibes respectivamente. Paula
y Carmen se saludan.
3. Por la intención comunicativa del hablante:
a. Declarativas: simplemente informan sobre algo: El agua hierve a 100 grados.
Pueden ser afirmativas o negativas.
b. Interrogativas: preguntan sobre algo que se ignora y esperan una respuesta del
interlocutor: ¿Vendrás pronto?
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No debes confundir una oración pasiva refleja con una oración impersonal con se. Las impersonales carecen de
sujeto, mientras que las pasivas reflejas presentan un sujeto explícito. Se curó a los heridos: es impersonal con
se; ‘heridos’ es CD. Se curan las heridas: es pasiva refleja; ‘las heridas’ es sujeto.
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c. Exclamativas: expresan sentimientos (alegría, dolor, tristeza…): ¡Qué suerte has
tenido!
d. Exhortativas: transmiten una orden, una prohibición o un ruego. El verbo suele
aparecer en imperativo. Entrégame el cuaderno.
e. Desiderativas: manifiestan deseo de que se realice lo que expresan; suelen lle‐
var marcas como ojalá, que, así…: Ojalá supiera hablar chino. Que te vaya bien.
f. Dubitativas o de posibilidad: expresan duda o posibilidad. Suelen llevar adver‐
bios o locuciones adverbiales (quizá, acaso, a lo mejor…): Quizá lo sepa Alberto.
Las oraciones interrogativas pueden ser:
1. Totales: la respuesta que espera el emisor solo puede ser sí o no: ¿Vais al cine?
2. Parciales: Preguntan sobre un elemento concreto de la oración. Llevan partículas inte‐
rrogativas (quién, qué, cuánto…): ¿Quién ha venido? ¿Qué hora es? ¿Cuánto vale?
3. Directas: Aparecen entre signos de interrogación y tienen una entonación caracterís‐
tica: ¿Cuándo vais a venir?
4. Indirectas: No llevan signos de interrogación y dependen de verbos de habla (decir,
preguntar…). Me preguntaron cuánto valía. Dime qué quieres. Observa que las partí‐
culas interrogativas llevan acento también en las indirectas.
3.6. Análisis de la oración
(Para este apartado repasa cuidadosamente la Introducción 05: Los complementos verbales
y la Introducción 06: La oración simple y su análisis).
Análisis morfológico: consiste en determinar la categoría a la que pertenecen las palabras de
la oración y las características gramaticales que poseen (género, número, persona, tiempo,
modo…)
Las naranjas de ese mercado son de Valencia
Las: artículo determinado, femenino, plural
naranjas: nombre común, femenino, plural
de: preposición
ese: determinante demostrativo, masculino, singular
mercado: nombre común, masculino, singular
son: 3ª persona del plural del presente de indicativo del verbo ser
de: preposición
Valencia: nombre propio, singular
(Esta oración y los pasos que has de seguir para el análisis morfosintáctico de la oración lo
tienes en la referida introducción 06: La oración simple y su análisis).
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Análisis morfológico Análisis morfosintáctico
N: nombre SN: sintagma nominal CD: complemento directo
Adj: adjetivo SV: sintagma verbal CI: complemento indirecto
Det: determinante SAdj: sintagma adjetival CC: complemento circunstancial
Art: artículo SAdv: sintagma adverbial Pvo: predicativo
Pro: pronombre SPrep: sintagma preposicional Atr: atributo
V: verbo D: determinante CAg: complemento agente
Adv: adverbio CN: complemento del nombre CR: complemento de régimen
Prep: preposición CAdj: complemento del adjetivo O: oración
Conj: conjunción CAdv: complemento del adverbio
r: relacionante que subordina palabras o sintagmas
R: relacionante que subordina proposiciones
e: enlace que coordina palabras o sintagmas
E: enlace que une proposiciones coordinadas
En la página 75 tienes el modelo de análisis morfosintáctico de diversas oraciones simples.
3.7. Signos de puntuación (I)
El punto: «.»
1. Punto seguido: separa las oraciones dentro de un mismo párrafo (es decir, se sigue
con la misma idea, el mismo contenido, dentro de la línea de razonamiento, pero
desde un punto de vista diferente o con un cambio leve).
2. Punto y aparte: indica el final de un párrafo (es decir, supone un cambio de idea o
se desarrollan contenidos diferentes).
3. Punto final: indica el final de un texto.
Tampoco podemos olvidar que muchas veces la puntuación responde a criterios subjetivos.
La coma: «,»
Intercalan aclaraciones que explican algún elemento de la oración.
Mi amigo Carlos, ese que vive en Almería, ha ganado el primer premio.
Separan los elementos de una enumeración.
Ya he aprobado Lengua, Matemáticas, Sociales y Religión.
Separan conectores (es decir, por ejemplo, sin embargo, además…)
Dame eso pronto, es decir, si te parece bien.
Señala la inversión del orden habitual de los complementos en la oración.
Cuando venga María, iremos de excursión.
Señala un vocativo (término que sirve para llamar o nombrar a una persona).
Lucas, ven aquí.
Indica la omisión de un verbo en la oración.
Álvaro vino el primero; Mario, el último
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Punto y coma «;»:
Separa oraciones cuando ya se ha empleado la coma anteriormente.
Lo más importante no era su esposa, ni su pueblo, ni sus diamantes; era su oso.
Precede a las conjunciones pero, mas, sino, sin embargo, aunque, ahora bien…
Estaba muy enojado con el sastre; sin embargo, le conmutó la pena.
Introduce una oración que sintetiza la anterior.
La astucia del sastre le permitió aprovechar la debilidad del zar; esto le salvó la vida.
Separar oraciones en las que se expone un hecho y una causa o consecuencia de este.
El avión no pudo despegar; llovía intensamente
Dos puntos «:»
Se colocan después de las fórmulas de saludo en una carta.
Querida esposa:
Todo está resuelto. Vuelvo a casa.
Introducen enumeraciones en las que existe un elemento anticipador.
Pueden ocurrir varias cosas: que muera el zar, que muera el sastre o que el oso hable.
Introducen una oración que expresa una consecuencia, causa o explicación de la anterior.
No hay otra salida: si queréis que el oso hable, debo vivir.
Preceden a una cita textual.
Todo empezó cuando el sastre dijo: «Pobre zar, su oso no hablará nunca»
Los puntos suspensivos «…»
Indican que una enumeración está incompleta o un enunciado está inacabado.
Aquí hay de todo: bolsas, plásticos, papeles…
No por mucho madrugar…
Expresar duda, incertidumbre, sorpresa…
No sé… puede ser… quizá tengas razón…
En la habitación noté una presencia extraña…
El uso correcto de los signos de puntuación es importante porque nos transmite el sentido
correcto de las oraciones.
Lo acabé, como me dijeron. Me dijeron que lo acabara.
Lo acabé como me dijeron. Me dijeron cómo tenía que acabarlo.
Perdón imposible, que se cumpla la No es posible el perdón y se ha de cumplir la sen‐
sentencia. tencia.
Perdón, imposible que se cumpla la Hay que otorgar el perdón pues es imposible que
sentencia. se cumpla la sentencia.
Es hora de comer, niños A los niños les ha llegado la hora de la comida.
Es hora de comer niños ¿¡Nos comemos a los niños!?
Pequeños no, mayores de 18 años Solo es para los mayores de 18 años.
Pequeños, no mayores de 18 años Son los mayores los que no pueden.
Ese juez es corrupto El juez es una persona corrupta
Ese, juez, es corrupto Se le dice al juez quién es la persona corrupta
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