Dios instituyó la familia
1.- Versículo para Memorizar
"Por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán una sola carne" (Génesis 2:24)
2.- Enseñanza Bíblica
La Biblia es clara cuando nos enseña que nuestro amado Dios fue quien instituyó la familia. Esa es la razón
por la cual no se puede desestimar fácilmente para decir que, cuando hay problemas, la única salida es la
separación. Por el contrario, conscientes de que el Señor y Creador fue quien estableció la Familia, debemos
procurar que se salve.
En la Biblia leemos que al comienzo de todas las cosas, cuando el Padre celestial creó al hombre y la mujer,
dispuso que estuvieran juntos sin que nadie los separara. "Por tanto dejará el hombre a su padre y a su
madre, se unirá a su mujer y serán una sola carne" (Génesis 2:24)
Ahora, la idea es que su matrimonio y el mío, estén inmersos en el plan perfecto de Dios. No hacer las
cosas conforme a nuestra voluntad sino en consonancia con lo que Él quiere para nosotros. Es una forma de
asegurar la victoria.
Hay varios elementos para considerar respecto a la Familia y la perspectiva de Dios, todo, a la luz de la
Biblia.
2.1.- El matrimonio fue ideado por Dios mismo. Ese principio podemos leerlo con detenimiento en
textos como Génesis 2:18-24; Mateo 19:5; Mateo 10:7, 8; 1 Corintios 6:16 y Efesios 5.13. El propio
Señor Jesucristo confirmó la indisolubilidad del hogar así como la concepción divina del mismo.
2.2.- La relación matrimonial se construye con consideración, respeto, tolerancia, diálogo y en general,
con un romance que nazca del corazón. Una base para estudiar este principio esencial se encuentra en
Cantar de los Cantares 4:19.
2.3.- La Familia ofrece momentos de gozo. (Jeremías 33:10, 11) Uno no puede explicarse porque hay
quienes están prejuiciado frente a un compromiso así. Le tienen pavor, literalmente hablando, a
adoptar la condición de casados.
2.4.- La Familia genera un ambiente propicio para la crianza de los hijos. No en otras condiciones
podría ser porque desde su más tierna infancia, el niño recibe afecto no solo de la madre sino también
del padre.
2.5.- El matrimonio tiene un carácter permanente. El Señor Jesús lo sintetizó de la siguiente manera:
"Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó no lo separe el hombre."
(Mateo 19:6). Por supuesto, los cónyuges atravesarán momentos difíciles pero el propósito de Dios no
es que haya ruptura sino por el contrario, armonía. Esto implica que se produzcan acuerdos antes que
dimensionar las diferencias.
2.6.- Los componentes del hogar, padre y madre, deben guardar santa y piadosamente su unión. La
Biblia declara: "Honroso sea en todos el matrimonio y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los
adúlteros los juzgará Dios" (Hebreos 13:4) No es con deslealtad como se convive sino con fidelidad.
Igualmente leemos en la Palabra "Mas diréis: ¿Por qué? Porque Jehová es testigo entre ti y la mujer de
tu juventud, con la cual has sido desleal, aunque ella era tu compañera y la mujer de tu pacto. ¿No hizo
él un solo ser, en el cual hay abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Porque buscaba una
descendencia para Dios. Guardaos, pues, en vuestro espíritu y no seáis desleales para con la mujer de
vuestra juventud." (Malaquías 2:14, 15)
2.7.- Debemos procurar el fortalecimiento del matrimonio, velando por su permanencia. No está bien
delante de Dios estar a la búsqueda de motivos para desmembrar el matrimonio. Por el contrario, lo
que nuestro amado Padre espera es que "La mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras
este vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley que la unía a su marido. Así que, si en vida
del marido se une a otro hombre, será llamada adúltera; pero si su marido muere, es libre de esa ley,
de tal manera que si se une a otro marido, no será adúltera." (Romanos 7:2, 3)
3.- Lecturas Devocionales
Lunes: Deut. 6:1-9; Martes: Deut. 6:10-25; Miércoles: Deut. 7:12-26; Jueves: Deut. 8:1-10;
Viernes: Deut. 16:18-22; Sábado: Deut. 27:1-10; Domingo: Deut. 28:1-14.