O
Lenguaje artístico
Licenciado: Karem Lizardo
Docente: Michel Sarahi Pineda Umanzor
Instituto: Liceo Jesús de Nazareth
Viernes, 21 de mayo del 2021
Introducción
El inicio de la creación de este trabajo ha sido conocer más acerca
los sentidos que se puede considerar el Arte como un medio de
conocimiento exploración hacia nuestro sentido de recrear la
imagines y transformándolo en objeto de recreación o la misma
mente.
Una de las cosas que damos a demostrar; son a algunas de las
biografías de los más influyentes de en obras, exposiciones e ideas
de aportes que ofrecieron al mundo.
También podemos dar ilustraciones de sus obras de y fotografías
de cada uno de los grandes ilustres siendo un movimiento en el
arte.
Artemisia Gentileschi
Biografía
Comienzos romanos
Artemisia Gentileschi nació en Roma, el 8 de julio de 1593. Fue la hija mayor del
pintor Orazio Gentileschi, uno de los grandes representantes de la escuela romana
de Caravaggio. Artemisia fue introducida a la pintura en el taller de su padre,
mostrando más talento que sus hermanos, que trabajaron junto a ella. Aprendió
dibujo, cómo empastar los colores y dar brillantez a los cuadros. Dado que el estilo
de su padre, en aquellos tiempos, se remitía explícitamente al arte de Caravaggio
(con el que Orazio tenía relaciones de familiaridad), también los primeros pasos
artísticos de Artemisia se situaron, por motivos diversos, en el despertar del gran
pintor lombardo. Pero su aproximación a los temas era diferente de la de su padre.
Firmó a los diecisiete años su primera obra, (aunque muchos sospecharan entonces
que fue ayudada por su padre): Susana y los viejos, 1610, colección Schönborn en
Pommersfelden). El cuadro muestra cómo Artemisia había asimilado el realismo
de Caravaggio sin permanecer indiferente al lenguaje de la escuela de Bolonia, que
tuvo a Annibale Carracci entre sus mejores artistas. A los diecinueve años, dado
que el acceso a la enseñanza de las academias profesionales de Bellas Artes era
exclusivamente masculino, y por tanto le estaba prohibido, su padre le dio un
preceptor privado, Agostino . Con él estaba trabajando en aquel tiempo Orazio, en
la decoración de las bóvedas de Casino della Rose dentro del Palacio Pallavicini
Rospigliosi en Roma.
Este es el testimonio de Artemisia en el proceso, según los documentos de la época:
Cerró la habitación con llave y una vez cerrada me lanzó sobre un lado de la
cama dándome con una mano en el pecho, me metió una rodilla entre los
muslos para que no pudiera cerrarlos, y alzándome las ropas, que le costó
mucho hacerlo, me metió una mano con un pañuelo en la garganta y boca
para que no pudiera gritar y habiendo hecho esto metió las dos rodillas entre
mis piernas y apuntando con su miembro a mi naturaleza comenzó a empujar
y lo metió dentro. Y le arañé la cara y le tiré de los pelos y antes de que
pusiera dentro de mi el miembro, se lo agarré y le arranqué un trozo de
carne.
Periodo florentino (1614-1620)
Artemisia y su marido se instalaron en Florencia en 1614. Allí, Artemisia disfrutó de
un gran éxito. Fue la primera mujer en ingresar en la Accademia del Disegno
(Academia del Dibujo) de Florencia.
Artemisia se convirtió en una exitosa pintora de corte. Mantuvo buenas relaciones
con los artistas más respetados de su tiempo, como Cristofano Allori, y fue capaz de
conquistar los favores y la protección de personas influyentes, comenzando por el
gran duque Cosme II de Médici y especialmente de la gran duquesa Cristina. Tuvo
una buena relación con Galileo Galilei con quien se mantuvo en contacto epistolar
durante largo tiempo, mucho más allá de su periodo florentino.
Entre sus admiradores tiene un puesto de especial relieve Buonarroti el joven
(sobrino del gran Miguel Ángel: empeñado en construir la Casa Buonarroti para
celebrar la memoria de su ilustre antecesor, encargó a Artemisia la ejecución de una
tela destinada a decorar el techo de la galería de pinturas.
La pintura en cuestión representa una Allegoria dell'Inclinazione (esto es, una
alegoría del «talento natural»), representada en forma de una joven mujer desnuda
que sostiene una brújula. Se cree que la atractiva figura femenina tenía los rasgos
de la propia Artemisia, que -como sostenían las informaciones mundanas de la
época- fue una mujer de extraordinario atractivo.
En efecto, se suele entender que en las telas de Artemisia, los rasgos faciales de las
hermosas y enérgicas heroínas que allí aparecen tienen un parecido al rostro que
aparece en sus retratos o autorretratos: a menudo el que le encargaba cuadros
debía desear tener una imagen que le recordase visualmente a la autora, cuya fama
iba creciendo.
Artemisa
Su tumba se encontraba en la iglesia de San Juan de los Florentinos de Nápoles,
que fue destruida tras la Segunda Guerra Mundial. En su lápida estaba escrito HEIC
ARTEMISIA.
Después de su muerte fue prácticamente olvidada.
Estilo y valoración
Artemisia Gentileschi está considerada como una de los primeros pintores barrocos,
de los más completos de su generación, imponiéndose por su arte en una época en
la que las mujeres pintoras no eran aceptadas fácilmente. Pintó cuadros históricos y
religiosos en un momento en que estos temas heroicos eran considerados
inadecuados para el espíritu femenino.
Retocó y modificó obras de su padre, dotándolas de un realismo que antes no
tenían. Les añadió una atmósfera dramática, acentuando el claroscuro a la manera
de Caravaggio, contribuyendo así a que este estilo madurase. Representa así un
caravaggismo violento.
Un ensayo de 1916 de Roberto Longhi, maestro de la crítica italiana,
titulado Gentileschi padre e figlia (Gentileschi padre e hija) tuvo el mérito de llamar
la atención de la crítica sobre la estatura artística de Artemisia Gentileschi en el
ámbito de los caravaggistas en la primera mitad del siglo XVII. Longhi emite, al
tratar sobre artística de Artemisia, que permaneció inexplicablemente débil a pesar
de la lectura dada por Longhi, recibió un fuerte impulso gracias a los pinturas que
no se corresponden con el modelo preestablecido, y a atribuir un valor inferior
a aquellos cuadros que no cumplen con el cliché.
Georgia O'Keeffe
Biografía
Georgia O'Keeffe nació el 15 de noviembre de 1887, en una casa de campo situada en 2405 en el
pueblo de Sun Prairie, Wisconsin. O' Keeffe fue la segunda de siete hijos. Sus padres, Francis
Calyxtus O'Keeffe e Ida Otto eran productores de leche. Su padre era irlandés. Su abuelo materno
George Victor Totto, en cuyo recuerdo fue llamada Georgia, era un conde húngaro que se fue a
Estados Unidos en 1848.
Asistió a la Escuela Municipal en Sun Prairie. A los diez años había decidido convertirse en artista,[8]
y ella y su hermana se formaron con la acuarelista local Sara Mann. O'Keeffe asistió a la escuela
secundaria en la Academia Sagrado Corazón en Madison, Wisconsin, entre 1901 y 1902. A finales de
1902 los O'Keeffe se trasladaron de Wisconsin a Peacock Hill en Williamsburg, Virginia. O'Keeffe se
quedó un año más en Wisconsin con su tía y asistió a Madison High School, después se unió a su
familia. Completó la escuela secundaria como estudiante en el Chatham Episcopal Institute en
Virginia (ahora Chatham Hall) y se graduó en 1905. Perteneció a la fraternidad de mujeres Kappa
Delta.
En 1905 O'Keeffe comenzó su formación artística formal en la escuela del Instituto de arte de
Chicago y después en la Liga de estudiantes de arte de Nueva York, pero se sentía limitada por la
formación que recibía, orientada a reconstruir o copiar lo que estaba en la naturaleza. En 1908,
incapaz de financiar su educación superior, trabajó durante dos años como ilustradora comercial y
luego pasó siete años entre 1911 y 1918 enseñando en Virginia, Texas y Carolina del Sur. Durante los
veranos de 1912 a 1914 estudió arte y conoció los principios y filosofías de Arthur Wesley Dow, que
apoyaba que las obras de arte se crearan en base al estilo, diseño e interpretación personal de temas en
lugar de intentar copiar o representar. Esto produjo un gran cambio en la forma en la que abordó el
arte, como se ve en las etapas iniciales de las acuarelas realizadas en la Universidad de Virginia y más
dramáticamente en los dibujos de carbón que produjo en 1915 y con los que llegaba a la abstracción
total. Alfred Stieglitz, comerciante de arte y fotógrafo, organizó una exhibición de sus trabajos en
1916. Durante los dos años siguientes, ella fue profesora y continuó sus estudios en el Teacher's
College, Universidad de Columbia. En ese tiempo visitó a su hermano Alexis en un campamento
militar en Texas antes de embarcarse para Europa durante la Primera Guerra Mundial. Allí pintó, "La
Bandera”, dónde expresaba su ansiedad y depresión acerca de la guerra.
Se mudó a Nueva York en 1918 a petición de Stieglitz y comenzó a trabajar
profesionalmente como artista. Desarrollaron una relación profesional pero también
personal, casándose en 1924. O'Keeffe creó muchas formas de arte abstracto, incluyendo
primeros planos de flores, como las pinturas de Red Canna, que muchos creían que
representaban los genitales de las mujeres, aunque ella negó esa intención. Su relación con
la representación de la sexualidad de las mujeres también fue alimentada por fotografías
sensualmente explícitas que Stieglitz había tomado y exhibido de O'Keeffe.
La pareja convivió en Nueva York hasta 1929, cuando O'Keeffe comenzó a pasar parte del año en el
suroeste. Estos parajes fueron inspiración para sus pinturas de paisajes de Nuevo México e imágenes
de cráneos de animales, como "Cráneo de vaca: Rojo, Blanco, y azul" y "La cabeza del espolón
Hollyhock blanco y pequeñas colinas". Después de la muerte de Stieglitz se trasladó definitivamente a
Nuevo México, primero en Abiquiú y sus últimos años ya en Santa Fe.
En 2014, la obra "Jimson Weed" de 1932 se vendió por 44,4 millones de dólares,[11] más de tres
veces el récord de subasta mundial anterior para cualquier artista femenina. El Museo de Georgia
O'Keeffe se fundó en 1997 en Santa Fe.
Tamara de Lempicka
Biografía
Nació en el seno de una familia acaudalada, siendo desde pequeña una niña autoritaria y con carácter.
Su madre era Malwina Dekler, una socialite judía. Su padre fue un abogado judío de origen ruso que
trabajaba para una comercializadora francesa, llamado Boris Gurwik-Górski. Fue la segunda de tres
hijos y asistió a un internado en Lausana, Suiza. En 1910, con tan solo 12 años pintó un retrato de su
hermana, que sería su primer trabajo. Esto fue a raíz de que su madre pidiera a un famoso artista un
retrato de cada uno de sus hijos, pero Lempicka no quedó satisfecha con el resultado porque decía
“que no era ella en ese retrato”. Fue en este momento cuando realizó su primera pintura:
“Mi madre decidió encargar unos retratos a una mujer famosa que trabajaba con colores pastel. Me
senté quieta durante horas, fue una tortura. Más tarde, torturaría a otros que se sentarían para mi.
Cuando terminó, no me gustó el resultado, no era preciso. Las líneas no estaban limpias. No era yo.
Decidí que yo lo podía hacer mejor. No conocía las técnicas. Nunca había pintado, pero esto no era
importante. Mi hermana tenía dos años. La obligué a sentarse y la pinté hasta que finalmente tuve un
resultado. Era imperfecto, pero se pareció más a mi hermana que el que la famosa artista hizo de mí.”
Pasó el invierno de 1911 con su abuela en Italia, viaje en el que descubrió su pasión por el arte.
Fueron a sitios como Roma, Florencia o Monte Carlo. La visita a los museos de Venecia, Florencia y
Roma la llevaron a tener una gran pasión por el arte renacentista italiano, que predomina en sus
trabajos durante los años veinte y treinta.
En 1912, sus padres se divorciaron y Lempicka se mudó a San Petersburgo con su tía Stefa, una mujer
bien acomodada en la sociedad rusa. Cuando su madre se casó por segunda vez, Tamara decidió irse a
vivir por su cuenta y pronto encontró al hombre con el que se casaría: gracias a los contactos de su tío,
conoció al abogado polaco Tadeusz Łempicki (1888-1951). La familia de Lempicka le ofreció al
abogado una gran dote para que se casara con ella y la boda tuvo lugar en la capilla de los Caballeros
de Malta en San Petersburgo en 1916. La pareja llevó una vida lujosa hasta que estalló la revolución
de octubre de 1917.
Su marido fue encarcelado por los bolcheviques y Lempicka tuvo que buscarlo en varias cárceles.
Con la ayuda del cónsul sueco logra sacarlo de prisión para trasladarse a Copenhague. Posteriormente
se mudaron a Londres y finalmente a París, donde también escapó su familia.
Sus obras y valoración
Su éxito comenzó en 1925 con la Exposición Internacional de Artes Decorativas e Industriales
Modernas, que más tarde dio su nombre al estilo art déco. Expuso sus pinturas en dos de los salones
más importantes: el Salon des Tuileries y el Salon des femmes peintres. Sus cuadros fueron vistos por
periodistas estadounidenses del Harper’s Bazaar y otras revistas de moda, y su nombre se hizo
conocido. En el mismo año, tuvo su primera exposición importante en Milán, Italia, organizada para
ella por el conde Emmanuele Castelbarco. Para esta exposición, De Lempicka pintó 28 nuevas obras
en seis meses, un esfuerzo supremo considerando que cada retrato le tomaba cerca de tres semanas de
trabajo[9].
En 1927, De Lempicka gana su primer premio importante, sería el primer premio de la
Exposición Internacional de Burdeos por su retrato Kizette en el balcón. En 1929 otro
retrato de Kizette en su primera comunión, ganó una medalla de bronce en la Exposición
internacional en Poznań, Polonia. También en 1929 se divorcia de Tadeusz. Ese mismo año,
conoce al barón húngaro Raoul Kuffner de Diószegh (1886-1961), un coleccionista de su
obra[9]. Él le encargó pintar a su amante, la bailarina española Nana de Herrera. Lempicka
terminó el retrato, aunque no fue nada halagador, y tomó el lugar como la amante del barón.
Compró un apartamento en la rue Méchain en París y lo hizo decorar por el arquitecto
modernista Robert Mallet-Stevens y su hermana Adrienne de Montaut, con mobiliario de
Rene Herbst. Su hogar adquirió cierta fama, ya que los interiores austeros y funcionales
aparecieron en varias revistas de decoración.
Viajó a los Estados Unidos por primera vez en 1929 para pintar un retrato de la prometida del
petrolero estadounidense Rufus T. Bush y para organizar una muestra de su trabajo en el Instituto
Carnegie en Pittsburgh. La exposición fue un éxito, pero el dinero que ganó se perdió cuando el banco
en el que llevó a cabo la operación económica quebró tras el colapso del mercado de valores de 1929,
más conocido como el crack del 29. La carrera de Lempicka alcanzó su punto álgido durante la
década de 1930. En 1932, viajó a España y pintó retratos del rey Alfonso XIII y la reina Isabel de
Grecia. En esta época, los museos comenzaron a coleccionar sus obras. En 1933, viajó a Chicago,
donde se mostraron sus cuadros junto a los de Georgia O’Keeffe, Santiago Martínez Delgado y
Willem de Kooning. A pesar de la Gran Depresión, continuó recibiendo encargos y mostró su trabajo
en varias galerías de París.
La esposa del barón Kuffner murió en 1933, y De Lempicka no tardó en casarse con él, el 3 de febrero
de 1934 en Zúrich. Estaba alarmada por el ascenso de los nazis y convenció a su esposo para que
vendiera la mayoría de sus propiedades en Hungría y trasladara su patrimonio a [Link] el invierno
de 1939, tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Lempicka y el barón Kuffner se mudaron a
los Estados Unidos, estableciéndose primero en Los Ángeles. La Galería Paul Reinhard organizó una
muestra de su trabajo, y poco después se mudaron a Beverly Hills, California instalándose en la
antigua residencia del director de cine King Vidor. Se organizaron exposiciones de su obra en la
Galería Julian Levy en Nueva York, las Galerías Courvoisier en San Francisco y el Instituto de Arte
de Milwaukee, pero no tuvieron el éxito que esperaba. Su hija Kizette pudo escapar de la Francia
ocupada y se unió a ellos en Los Ángeles en 1941. Kizette se casó con un geólogo de Texas, Harold
Foxhall. En 1943, el barón Kuffner y de Lempicka se mudaron a la ciudad de Nueva York.
En los años de la posguerra, continuó una vida social frenética, pero tenía menos encargos para los
retratos de la sociedad. Su estilo art deco parecía anticuado en el período del modernismo de
posguerra y el expresionismo abstracto. Extendió sus temas para incluir bodegones, y en 1960
comenzó a pintar obras abstractas y a usar una espátula en lugar de su suave pincelada. A veces
reelaboraba piezas anteriores en su nuevo estilo. Por ejemplo, la nítida y directa Amethyste (1946) se
convirtió en Chica rosa con guitarra (1963). Tuvo una exposición en la Galería Ror Volmar en París
en mayo y junio de 1961, pero no revivió su éxito anterior.
Su muerte
El barón Kuffner murió en noviembre de 1961. Después de su muerte, Lempicka vendió muchas de
sus posesiones e hizo tres viajes alrededor del mundo en barco. En 1963, Lempicka se mudó a
Houston, Texas, para estar con Kizette y su familia y se retiró de su vida como artista profesional.
Continuó repintando sus trabajos anteriores. Por ejemplo, repitió su conocido Autorretrato en un
Bugatti verde”(1929) dos veces entre 1974 y 1979; Autorretrato III fue vendido. El interés por el art
déco volvió a surgir a finales de la década de los 1960, por lo que su trabajo se expuso en la Galería
Luxemburg en París en 1972 y tuvo buenas críticas
Poco después de esto, dejó la vida social y en 1974 se trasladó a Cuernavaca, México. En 1979,
Kizette se mudó a este mismo lugar para cuidar de su madre. De Lempicka murió el 18 de marzo de
1980. Siguiendo sus deseos, sus cenizas fueron esparcidas sobre el volcán Popocatépetl.
Frida Kahlo
(Magdalena Carmen Frida Kahlo; Coyoacán, México, 1907 - id.,
1954) Pintora mexicana. Aunque se movió en el ambiente de los
grandes muralistas mexicanos de su tiempo y compartió sus ideales,
Frida Kahlo creó una pintura absolutamente personal, ingenua y
profundamente metafórica al mismo tiempo, derivada de su exaltada
sensibilidad y de varios acontecimientos que marcaron su vida.
A los dieciocho años Frida Kahlo sufrió un gravísimo accidente que la
obligó a una larga convalecencia, durante la cual aprendió a pintar, y
que influyó con toda probabilidad en la formación del complejo mundo
psicológico que se refleja en sus obras. En 1929 contrajo matrimonio
con el muralista Diego Rivera; tres años después sufrió un aborto que
afectó en lo más hondo su delicada sensibilidad y le inspiró dos de
sus obras más valoradas: Henry Ford Hospital y Frida y el aborto,
cuya compleja simbología se conoce por las explicaciones de la
propia pintora.
También son muy apreciados sus autorretratos, asimismo de
compleja interpretación: Autorretrato Las dos Fridas. Cuando André
Breton conoció la obra de Frida Kahlo, afirmó que la mexicana era
una surrealista espontánea y la invitó a exponer en Nueva York y
París, ciudad esta última en la que no tuvo una gran acogida. Frida
nunca se sintió cerca del surrealismo, y al final de sus días rechazó
abiertamente que su creación artística fuera encuadrada en esa
tendencia.
En su búsqueda de las raíces estéticas de México, rasgo que compartió
con Diego Rivera y los muralistas (David Alfaro Siqueiros, José
Clemente Orozco), Frida Kahlo realizó espléndidos retratos de niños y
obras inspiradas en la iconografía mexicana anterior a la conquista,
pero son las telas que se centran en ella misma y en su azarosa vida
las que la han convertido en una figura destacada de la pintura
mexicana del siglo XX.
La obra de Frida Kahlo
La producción de la artista mexicana es un ejemplo de ese tipo de arte que
sirve como poderoso instrumento con el que exorcizar la angustia de una
realidad hostil. El signo trágico de su existencia, marcada por la lucha contra
la enfermedad, había comenzado cuando a los seis años contrajo una
poliomielitis que le dejó importantes secuelas. En 1925 sufrió un grave
accidente de tráfico que le fracturó la columna vertebral y la pelvis. Además
de imposibilitarle tener hijos, el accidente fue la causa de numerosas
operaciones futuras y de una salud siempre precaria.
A través de la pintura, que empezó a practicar en los largos meses de
inmovilidad tras el accidente, Frida Kahlo reflejaría de forma soberbia la
colisión entre su ansia de felicidad y la insistente amenaza de su destrucción,
a la vez que conjuraba la dualidad irreductible entre los sueños (de amor, de
hijos) y la realidad (dolor e impotencia).
Durante la convalecencia del accidente, sin poder ni siquiera incorporarse,
comenzó a pintar tomándose ella misma como modelo principal. Le
colocaron un espejo bajo el baldaquino de su cama y un carpintero le fabricó
una especie de caballete que le permitía pintar estando acostada. Éste fue el
inicio de una larga serie de autorretratos, tema que ocupa el grueso de su
producción, de carácter fundamentalmente autobiográfico. En una ocasión
afirmó: "Me retrato a mí misma porque paso mucho tiempo sola y porque soy
el motivo que mejor conozco." En poco tiempo Frida desarrolló un
vocabulario simbólico propio; con él acompañaba sus retratos para
representar metafóricamente sus experiencias y sus pensamientos.
Influida por las ideas de vindicación de identidad que propagaba el
nacionalismo revolucionario, Frida vestía con largas faldas mexicanas,
moños trenzados con cintas de colores y collares y pendientes
precolombinos. Así la encontramos en Autorretrato como Tehuana (1943,
Colección Natasha Germán, Ciudad de México), representada como
mexicana "auténtica" y acentuando sus rasgos mestizos (tenía sangre
española, india y alemana). Producto de esa misma ideología nacionalista son
los fondos de algunas de sus obras como el Autorretrato con monos (1943,
Colección Natasha Gelman, Ciudad de México), en el que su figura aparece
recortada sobre plantas selváticas y rodeada de animales, o aquellos en los
que retoma imágenes de la cultura precolombina, como Mi nana y yo (1937,
Colección Dolores Olmedo, Ciudad de México).
Otras veces, como en Autorretrato - El Marco (1938, Museo Nacional de Arte
Moderno, Centro Georges Pompidou, París), se inspira en la imaginería
popular y muy específicamente en los retablos cargados de ese barroquismo
ingenuo y colorista tan específicamente mexicano que conjuga vívidamente
lo espectacular con lo escatológico.
Una de las formas más comunes del arte popular mexicano son los exvotos.
Frida vincula a esta tradición sus cuadros de desarrollo narrativo
representando de forma sintética los elementos más significativos y de mayor
carga expresiva. El tamaño pequeño de los cuadros y la técnica (óleo sobre
plancha metálica) proviene también de ellos.
Esta fusión entre la temática personal y las formas de la imaginería
popular se encuentra expresada de forma emblemática en la
obra Henry Ford Hospital (1932, Colección Dolores Olmedo, Ciudad
de México). A pesar del accidente, Frida esperaba que su segundo
embarazo llegara a buen término, pero su pelvis fracturada no podía
acoger el desarrollo de un niño. La traumática experiencia de un
nuevo aborto fue el origen del cuadro.
La adopción de las formas narrativas de los exvotos tiene su mejor
ejemplo en una pieza singular titulada Retablo (1943, colección
privada). Frida había encontrado un exvoto que representaba el
choque entre un tren y un autobús; una muchacha herida yacía sobre
las vías y la imagen de la Virgen de los Dolores flotaba sobre la
escena. Añadiendo a la chica sus propias cejas y unos rótulos al tren y
al autobús, lo convirtió en la representación de su propio accidente.
En la parte inferior escribió: "Los esposos Guillermo Kahlo y Matilde
C. de Kahlo dan gracias a la Virgen de los Dolores por haber salvado
a su niña Frida del accidente acaecido en 1925 en la esquina de
Cuahutemozin y de Calzada de Tlalpan."
Tras superar algunas graves crisis de salud, y de forma idéntica a como lo
hacen los creyentes con los santos de su devoción, Frida mostró su
agradecimiento a los médicos mediante pinturas que siguen rigurosamente las
convenciones del exvoto. Muestras de ello son las obras dedicadas al doctor
Eloesser y al doctor Farill.
Pero no sólo la enfermedad fue causa de sus trastornos y metáfora de sus
pinturas; los reveses de su vida afectiva también fueron tematizados en
cuadros que constituyen depuradas síntesis simbólicas. En El corazón (1937,
Colección Michel Petitjean, París), la ausencia de manos expresa su
impotencia y desesperación ante el enredo amoroso entre Diego Rivera y su
hermana Cristina. Su corazón, literalmente arrancado, yace a sus pies y posee
un tamaño desmesurado que refleja la intensidad de su dolor. Junto a ella, un
vestido femenino, que alude a su hermana, pende de un hilo, a la vez que de
sus mangas sale un único brazo que enlaza y un palo atraviesa el hueco que
ha dejado su propio corazón.
Frida y el surrealismo
La apariencia onírica de sus imágenes propiciaba la relación de su simbología
con el surrealismo, algo que Frida Kahlo negaría rotundamente: "Se me
tomaba por una surrealista. Ello no es correcto, yo nunca he pintado sueños,
lo que yo he representado era mi realidad."
Pero Frida no sólo rechazó el carácter surrealista de su pintura, sino que
profesó una profunda aversión hacia los representantes del movimiento.
Había conocido a Breton en México en 1938 y al año siguiente, en vísperas
de la Segunda Guerra Mundial, pasó varios meses en París, donde tuvo
ocasión de entrar en contacto con los otros surrealistas. La opinión que le
merecían la expresó sin cortapisas en una carta que escribió desde allí a
Nicolas Muray: "No puedes imaginarte lo joputas que son esta gente; me
hacen vomitar. Son tan condenadamente intelectuales y degenerados, que ya
no los aguanto más."
Frente a las representaciones oníricas o al automatismo psíquico de los
surrealistas, los numerosos símbolos que Frida Kahlo introduce en sus
cuadros poseen significaciones precisas y son producto de la actividad
consciente. Su obra se origina y procede de una continua indagación sobre sí
misma, y manifiesta los estados de ánimo de forma precisa y deliberada,
materializando las oscilaciones entre el sufrimiento y la esperanza. El
carácter simbólico de su pintura da cauce a la expresión vehemente de una
personalidad apasionada para la que el arte es desafío y combate, lucha
violenta contra la enfermedad, pero también repliegue ensimismado hacia su
yo interior y huella del reconocimiento doloroso de su identidad maltrecha.
Su muerte:
Murió en toyoacán el 13 de julio de 1954 la causa oficial de su muerte fue
embolia pulmonar. No realizaron ninguna autopsia y sus restos fueron velados
en el palacio de bellas artes de la cuidad de México.
Louise Bourgeois
La escultora surrealista y feminista de segunda generación Louise Bourgeois fue una de las
artistas estadounidenses más importantes de finales del siglo XX y XXI. Similar a otros
artistas surrealistas de segunda generación como Frida Kahlo, canalizó su dolor hacia los
conceptos creativos de su arte. E formas sexuales (una imagen fálica angustiada
llamada Fillette / Young Girl , 1968, o múltiples pechos de látex en The Destruction of the
Father , 1974), Bourgeois inventó metáforas de género mucho antes de que el feminismo
echara raíces en este país.
Bourgeois nació el día de Navidad en París de Joséphine Fauriaux y Louis Bourgeois, el
segundo de tres hijos. Afirmó que recibió su nombre de Louise Michel (1830-1905), una
feminista anarquista de los días de la Comuna francesa (1870-71). La familia de la madre de
Bourgeois provenía de Aubusson, la región francesa de tapices, y ambos padres poseían una
galería de tapices antiguos en el momento de su nacimiento. Su padre fue reclutado para
la Primera Guerra Mundial (1914-1918) , y su madre vivió frenéticamente esos años,
contagiando a su pequeña hija de grandes ansiedades. Después de la guerra, la familia se
instaló en Choisy-le-Roi, un suburbio de París, y dirigió un negocio de restauración de
tapices. Bourgeois recordó haber dibujado las secciones faltantes para su trabajo de
restauración.
Bourgeois no eligió el arte como su vocación de inmediato. Estudió matemáticas y
geometría en la Sorbona de 1930 a 1932. Después de la muerte de su madre en 1932,
pasó al arte y la historia del arte. Completó un bachillerato en filosofía.
De 1935 a 1938, estudió arte en varias escuelas: el Atelier Roger Bissière, la
Académie d'Espagnat, la École du Louvre, la Académie de la Grande Chaumière y la
Académie Julien. También estudió con el maestro cubista Fernand Léger en 1938.
Léger recomendó la escultura a su joven alumno.
Ese mismo año, 1938, Bourgeois abrió una imprenta junto al negocio de sus padres,
donde conoció al historiador del arte Robert Goldwater (1907-
1973). Buscaba grabados de Picasso . Se casaron ese año y Bourgeois se mudó a
Nueva York con su esposo. Una vez establecido en Nueva York, Bourgeois continuó
estudiando arte en Manhattan con el expresionista abstracto Vaclav Vytlacil (1892-
1984), de 1939 a 1940, y en la Art Students League en 1946.
Obras y valoraciones
En 1939, Bourgeois y Goldwater regresaron a Francia para adoptar a su hijo Michel. En
1940, Bourgeois dio a luz a su hijo Jean-Louis y en 1941, dio a luz a Alain. (No es de
extrañar que creara una serie Femme-Maison en 1945-47, casas en forma de mujer o unidas a
una mujer. En tres años se convirtió en madre de tres niños. Todo un desafío).
El 4 de junio de 1945, Bourgeois inauguró su primera exposición individual en la Bertha
Schaefer Gallery de Nueva York. Dos años después, montó otra muestra individual en
Norlyst Gallery de Nueva York. Se unió al American Abstract Artists Group en 1954. Sus
amigos eran Jackson Pollock, Willem de Kooning, Mark Rothko y Barnett Newman, cuyas
personalidades le interesaban más que los emigrados surrealistas que conoció durante sus
primeros años en Nueva York. A través de estos años tempestuosos entre sus compañeros
masculinos, Bourgeois experimentó la típica ambivalencia de la esposa y madre con
mentalidad profesional, luchando contra los ataques de ansiedad mientras se preparaba para
sus espectáculos. Para restablecer el equilibrio, a menudo escondía su trabajo, pero nunstos
sentimientos altamente cargados produjeron cientos de esculturas, instalaciones, pinturas,
dibujos y piezas de tela en numerosos materiales. Sus entornos, o "celdas", pueden incluir
esculturas tradicionales de mármol y bronce junto con desechos comunes (puertas, muebles,
ropa y botellas vacías). Cada obra de arte plantea preguntas e irrita con la ambigüedad. Su
objetivo era provocar reacciones emocionales en lugar de hacer referencia a la teoría
intelectual. A menudo inquietantemente agresiva en sus sugerentesca lo destruía.
En 1955, Bourgeois se convirtió en ciudadano estadounidense. En 1958, ella y Robert
Goldwater se mudaron a la sección de Chelsea en Manhattan, donde permanecieron hasta el
final de sus respectivas vidas. Goldwater murió en 1973, mientras consultaba sobre las
nuevas galerías de arte africano y oceánico del Museo Metropolitano de Arte (actual Ala
Michael C. Rockefeller). Su especialidad fue el primitivismo y el arte moderno como
académico, profesor en NYU y primer director del Museo de Arte Primitivo (1957 a 1971).
En 1973, Bourgeois comenzó a enseñar en Pratt Institute en Brooklyn, Cooper Union en
Manhattan, Brooklyn College y New York Studio School of Drawing, Painting and
Sculpture. Ella ya tenía 60 años. En este punto, su trabajo encajó con el movimiento feminista
y las oportunidades de exhibición aumentaron significativamente. En 1981, Bourgeois montó
su primera retrospectiva en el Museo de Arte Moderno . Casi 20 años después, en 2000,
exhibió su enorme araña, Maman (1999), de 30 pies de altura, en la Tate Modern de
Londres. En 2008, el Museo Guggenheim de Nueva York y el Centro Pompidou de París
exhibieron otra retrospectiva.
La obra de Louise Bourgeois se inspira en su recuerdo de las sensaciones y traumas de la
infancia. Su padre era dominante y mujeriego. Lo más doloroso de todo fue que descubrió su
romance con su niñera inglesa. Destrucción del padre , 1974, representa su venganza con un
conjunto de yeso rosa y látex de protuberancias fálicas o de mamíferos reunidas alrededor de
una mesa donde yace el cadáver simbólico, extendido para que todos lo devoren.
Del mismo modo, sus Cells son escenas arquitectónicas con objetos hechos y encontrados
teñidos de domesticidad, asombro infantil, sentimentalismo nostálgico y violencia implícita.
Algunas esculturas parecen objetos extrañamente grotescos, como criaturas de otro
planeta. Algunas instalaciones parecen increíblemente familiares, como si el artista recordara
su sueño olvidado.
Obras importantes y reconocimientos
Femme Maison ( Casa de la mujer ), ca. 1945-47.
Ciegos guiando a los ciegos , 1947-49.
Louise Bourgeois disfrazada de Artemisa de Éfeso, 1970
Destrucción del Padre , 1974.
Serie Cells , década de 1990.
Maman (Madre), 1999.
Observaciones
En cada uno de las biografías observamos artista dignas de su profesión y con
todas las ganas de recrear aun imaginación, sin importar sus incapacidades o
genere de sexo, sea como sea o dada las circunstancia no dejaban atrás sus
sueños y en todas y en cada una de ellos tenia una perspectiva de la visa diferente
y hasta palabra de motivación para seguir adelante, a pesar de las adversidades y el
siempre hecho de ser mujer.
En cada unas de ellas he observados que tienen una manera diferente de recrear su
imaginación, diferentes tecnicas, diferentes colores, algunas se autorretratan para
recordar las imagínese en que vieron en ese momento.
Bibliografía
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