PENSAMIENTO CREATIVO
La palabra pensamiento proviene del verbo latino "pensare" que es
sinónimo de "pensar" o "reflexionar", mientras que creativo procede
de "creare", también un verbo latino que puede traducirse como
"engendrar" o "producir". La creatividad es la facultad de crear.
Supone establecer o introducir por primera vez algo; hacerlo nacer o
producir algo de la nada. El pensamiento por su parte, se define
como todo aquello que es traído a existencia mediante la actividad
del intelecto. El pensamiento creativo, por lo tanto, consiste en el
desarrollo de nuevas ideas y conceptos. Se trata de la habilidad de
formar nuevas combinaciones de ideas para llenar una necesidad. Por lo tanto, el resultado o
producto del pensamiento creativo tiende a ser original.
Se puede entender entonces, por pensamiento creativo en la adquisición del conocimiento un
modo particular de abordaje cognitivo que presenta características de originalidad, flexibilidad,
plasticidad y fluidez, y funciona como estrategia o herramienta cognitiva en la formulación,
construcción y resolución de situaciones problemáticas en el contexto de aprendizaje, dando
lugar a la apropiación del saber.
Los elementos que conforman la creatividad serían:
Producir una forma de pensar nueva.
El propósito de esta idea es darle solución a una problemática.
La idea original deberá desarrollarse al 100% de sus capacidades.
Tener previstas las consecuencias que la nueva idea traerás consigo.
Ejemplo del pensamiento creativo podría ser el escribir un libro, pintar, dibujar, construir algún
objeto, entre otras cosas... Es necesario poner en
práctica este actuar en el día a día por que de este
modo el cerebro se desarrollará y se mantendrá
activo; y de este modo podremos resolver las
necesidades de forma rápida y eficaz
El concepto de pensamiento creativo es
mencionado por el psicólogo Howard Gardner.
Según Gardner, una persona no es creativa en
general, sino que es creativa en una cosa en
particular, ya sea en escribir, enseñar o dirigir una organización.
La creatividad no es una sola habilidad que una persona pueda
emplear en cualquier actividad. según Gardner, la creatividad no es
una especie de fluido que pueda manar en cualquier dirección, sino
que una persona puede ser muy original e inventiva en un área, sin
ser particularmente creativa en otras. Esto lleva a Gardner a
considerar al individuo creativo como alguien que regularmente es
capaz de resolver un problema, o una idea que se pueda convertir en un producto valorado en un
ámbito dado. La definición de creatividad dada por Gardner es diferente de las que se
encuentran en la mayoría de libros de texto de psicología. En dichos libros se describe la
creatividad como una suerte de talento global, y esta visión suele ir acompañada por la noción
popular de las pruebas prácticas destinadas a establecer, en pocos minutos, la medida de la
creatividad de una persona. (LINDO, 2004, pág. 125)04
De acuerdo con Howard Gardner, la visión de la creatividad según los libros de texto carece de
sentido; lo que se debe observar es a una persona trabajando durante un tiempo en un ámbito
particular ante problemas que surjan, y cómo esta persona se dispone a solucionar los
problemas para saber si es creativa o no. “Ahora bien, la persona creativa –continúa Gardner-
tiene que poder hacer ese tipo de cosa con regularidad. No es algo fugaz, que ocurra una sola
vez. Es un estilo de vida. Las personas creativas están siempre pensando en los ámbitos en que
trabajan. Viven sondeando. Viven diciendo: “¿Qué es lo que tiene sentido aquí, y qué es lo que
no tiene sentido?”. Y si no tiene sentido: “¿Puedo hacer algo para cambiarlo?”.
Preparación: consiste en percibir y analizar
la situación, así como de todas las
circunstancias y dimensiones que influyen
en ella. Es un momento con alto grado de
excitación, en el que la persona se ve
impelida a investigar, analizar, experimentar
y probar diferentes posibilidades para
resolver el problema.
Sin embargo, este es sólo el primer estadio
del proceso creativo. Es necesario que
experimentemos esta fase de
reconocimiento del problema y recogida de
información, y que las superemos pasando a la siguiente etapa.
Incubación: se trata simplemente de la interiorización del problema. Es un proceso interno e
inconsciente que se produce en el hemisferio derecho de la mente y supone el establecimiento
de nuevas relaciones. Al tratarse de un proceso interno, aparentemente no provoca ninguna
respuesta externa.
En ciertos casos, requiere la desconexión del problema, para así desechar u olvidar estrategias
erróneas e ineficaces.
Es una etapa de gran tensión emocional ante la duda de si se conseguirá o no el objetivo
propuesto. Esta tensión se acrecienta en la medida en la que aumenta el tiempo dedicado a esta
fase. Es por ello que muchos proyectos son abandonados en esta fase.
Iluminación: La solución surge de improviso, es cuando
todo cobra sentido, está relacionado y claro.
Se trata de una fase de júbilo y entusiasmo, en la que el
esfuerzo invertido obtiene su recompensa. Sin embargo,
éste no es el final, todavía quedaría una última fase en este
proceso.
Verificación: en esta fase se analiza, verifica y valida la
solución adoptada. Tiene como consecuencia su abandono,
o su adaptación para ser perfeccionada o su puesta en
práctica.
Es un momento emocionalmente muy difícil ya está repleto de incertidumbres, de inseguridad
ante las decisiones últimas.
1. Fase lógica: comprende la definición del problema, la recogida de datos y una primera
aproximación a las posibles soluciones. Ésta se identificaría con la fase de Preparación
establecida por Wallas.
Fase intuitiva: consiste en la redefinición del problema y la maduración mental de las opciones
de resolución. En ella se produce la iluminación, es decir la revelación de la solución.
En ella se incluirían las fases que Wallas llama Incubación e Iluminación. (pEREZ, 2005)
Fase crítica: Se trata del análisis y verificación de la validez de la innovación. Es entonces
cuando se aplican las últimas modificaciones para alcanzar la perfección. Sería la denominada
por Wallas como Verificación.
El proceso creativo ha sido revisado por varios autores, encontramos que los nombres y el
número de las etapas pueden variar entre ellos, pero hacen referencia a la misma categorización
del fenómeno. En este apartado tomaremos las etapas más comunes, aquellas que en nuestro
trabajo con niños hemos identificado plenamente:
Preparación. Se identifica como el momento en que se están revisando y explorando las
características de los problemas existentes en su entorno, se emplea la atención para pensar
sobre lo que quiere intervenir. Algunos autores llaman a esta etapa de cognición, en la cual los
pensadores creativos sondean los problemas.
Incubación. Se genera todo un movimiento cognoscitivo en donde se establecen relaciones de
todo tipo entre los problemas seleccionados y las posibles vías y estrategias de solución, se
juega con las ideas desde el momento en que la solución convencional no cubre con las
expectativas del pensador creativo. Existe una aparente inactividad, pero en realidad es una de
las etapas más laboriosas ya que se visualiza la solución desde puntos alternos a los
convencionales. La dinámica existente en esta etapa nos lleva a alcanzar un porcentaje elevado
en la consecución del producto creativo y a ejercitar el pensamiento creativo, ya que se utilizan
analogías, metáforas, la misma imaginería, el empleo de imágenes y símbolos para encontrar la
idea deseada. Algunos autores denominan a esta etapa como de combustión de las ideas.
Perkins (1981), citado en Gellatly (1997), sugiere una visión alternativa de la incubación, deja
abierta la posibilidad de considerar un tipo especial de pensamiento inconsciente en esta etapa
de la creatividad, que genera ideas nuevas a partir de procesos cognoscitivos comunes como el
olvido fructífero, el refresco físico y psíquico, la observación de nuevas pistas en experiencias no
relacionadas, el reconocimiento contrario, entre otros. El objetivo fundamental de la combustión
es aumentar las alternativas de solución que se tiene y las personas creativas se caracterizan
por la habilidad que tienen de generar fácilmente ideas alternativas.
Iluminación. Es el momento crucial de la creatividad, es lo que algunos autores denominan la
concepción, es el eureka de Arquímedes, en donde repentinamente se contempla la solución
creativa más clara que el agua, es lo que mucha gente cree que es la creatividad: ese insight que
sorprende incluso al propio pensador al momento de aparecer en escena, pero que es resultado
de las etapas anteriores; es cuando se "acomodan" las diferentes partes del rompecabezas y
resulta una idea nueva y comprensible. (Cabañas, 02)