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Carta Don Tomas

Este documento es un tributo de una persona a su abuelo que falleció recientemente. En tres oraciones resume que el autor siempre admiró a su abuelo como un pilar de apoyo lleno de sabiduría e historias, pero se sintió devastado cuando murió repentinamente sin poder despedirse adecuadamente. A pesar de ello, el autor encuentra consuelo en los recuerdos de momentos felices con su abuelo y en saber que ahora está en un lugar mejor.

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Este documento es un tributo de una persona a su abuelo que falleció recientemente. En tres oraciones resume que el autor siempre admiró a su abuelo como un pilar de apoyo lleno de sabiduría e historias, pero se sintió devastado cuando murió repentinamente sin poder despedirse adecuadamente. A pesar de ello, el autor encuentra consuelo en los recuerdos de momentos felices con su abuelo y en saber que ahora está en un lugar mejor.

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Buena tarde para todos quisiera expresar algunas palabras para mi abuelo tomas de parte

de sus nietos hijos y familiares.


Para ti, que ahora ya estás en el cielo.
Siempre tuve miedo de perder a uno de mis seres queridos, en especial a mis abuelos,
pues siempre han sido ese pilar de apoyo que me ha inspirado a ser una mejor persona
siempre. Están llenos de sabiduría y de increíbles historias que siempre adoré escuchar.
Debo decir que nunca estuve preparada, jamás vi venir que algo así podría pasar, y
menos tan pronto. Perder a mi abuelo, a ese roble, a ese hombre fuerte e inteligente, y
sobre todo, bueno, fue una de las peores cosas que me han pasado. Lo peor de todo es
que no pude estar presente cuando dio su último respiro, pero siento que, si así fue, fue
precisamente porque la vida así lo quiso.
Y quizá no pude despedirme directamente de él, ni decirle cuánto lo quería, Sin
embargo, hoy tengo la valentía de dedicarle algunas líneas que sé que leerá donde
quiera que esté.
Hoy en día ya no puedo decirte estas palabras físicamente, porque ahora estás allá
arriba, en el cielo, contándoles tus historias a todos los amigos que hiciste en ese
increíble lugar. Esas historias que marcaron tu vida, que te hicieron ser fuerte, y que te
convirtieron en la maravillosa persona que siempre fuiste. Esas historias que solías
contarme en cada tarde de té que compartíamos en familia y que, aunque me las
contaste muchas veces, siempre era genial escucharlas, porque me hablaba de ti, porque
me hacía entender que el mejor abuelo del mundo sí existía, y ese era el mío

Aún recuerdo cada vez que llamabas para mi cumpleaños. Cuando me cantabas junto a
mi familia y me entregaban sus palabras de bendición, junto con ese dinero que me
obsequiabas casi como si fuese algo malo, porque decías que tenías que cumplir con tus
nietos todo lo que no pudiste cumplir con tus hijos, tal como ahora lo dice mi abuelita.
Recuerdo que la última vez que te vi sonreír fue en ese momento, cuando un abrazo
tuyo me dijo que tu memoria aún estaba contigo, aunque con el paso de los días
comenzaba a empacar para irse definitivamente. Hasta que un día llegó el final.
No sé cómo pasó. No sé en qué momento comenzaste a enfermarte y perder fuerzas,
aunque no querías demostrarlo. Siempre fuiste esa persona fuerte que no quería mostrar
debilidad ante sus seres queridos para no preocuparlos, pero simplemente en tus últimos
días ya no pudiste ocultarlo. Los días se hicieron eternos, pero tu memoria se iba. Debo
admitir que fue duro saber, pero la alegría venía cuando podía notar que no habías
dejado de ser tú mismo, que aún hacías bromas y eras tan cordial como siempre.

Me iré volando, me dijiste un día en el hospital, y así fue. Pero te fuiste volando al cielo,
tal como un ángel lleno de sabiduría que llega a mejorar un lugar.
No sé qué me motivó a darte un besito en la mejilla el día anterior a tu partida, pero sí sé
que esa fue mi despedida, aunque haya sido pequeña.
Descansa en paz ya estás en un lugar mejor sé que Desde allí siempre nos vas a cuidar
me duele mucho tu partida te extrañare muchísimo.
Te quiero, siempre.

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