Arte romano
¿Qué es el arte romano?
Con el concepto de arte romano se designa el conjunto de manifestaciones
artísticas, especialmente la arquitectura, escultura, pintura y artes
decorativas, características de la Antigua Roma, producidas entre los siglos VI a. C.
y IV d. C. aproximadamente.
A lo largo de aquel período, la ciudad de Roma se expandió primero por la península
itálica y luego por el resto del mundo Mediterráneo, hasta constituir una inmensa
civilización conocida como Imperio romano.
El arte y la cultura romanos recibieron la influencia de la civilización etrusca,
durante los primeros siglos, y de la griega a partir del siglo III a. C.
Desde el siglo I a. C. esas influencias, adaptadas al gusto y a las necesidades
romanas, adquirieron un carácter propio fácilmente reconocible
Características del arte romano
Las principales características del arte romano son las siguientes:
• En general, fue utilitario. Tendía a expresar la idea de Roma como centro del
mundo y a exaltar el poder del Estado romano.
• Su gran influencia griega, que se inició a partir del contacto de Roma con las
ciudades griegas instaladas en el sur de Italia, se intensificó con la conquista de
los reinos macedonios.
• La mayoría de los artistas que trabajaban en Roma eran griegos y los
coleccionistas adquirían o hacían copiar esculturas de ese origen.
• Alcanzó su máximo desarrollo a partir de la constitución del Imperio, bajo el
reinado de Augusto, en el año 27 a. C. Entre las clases altas se desarrolló un
intenso consumo de obras que estimuló el comercio artístico.
• Se destacaron de su arte la arquitectura y la escultura. En ambas disciplinas los
romanos introdujeron nuevas tipologías y géneros.
• Simultáneamente al arte estatal y monumental, existió un arte popular que se
manifestó en los relieves de las tumbas. Estos relieves muestran un gusto por la
representación minuciosa de situaciones de la vida cotidiana.
Arquitectura romana
La arquitectura romana es la disciplina en la que mejor se manifestó el poder del
Estado, a través de la construcción de grandes obras para uso público. También es
la que ha quedado mejor documentada. No solo perduraron numerosas
construcciones, sino que se conserva un tratado teórico, De architectura, escrito
por Vitruvio en el siglo I a. C.
La arquitectura romana se caracteriza por:
• El uso del arco de medio punto y, como derivación, la bóveda de cañón corrido y
la cúpula.
• El empleo de hormigón (también llamado mortero) y el elaborado uso de
ladrillos de distintas formas.
• La incorporación del diseño de amplios espacios interiores.
• La planificación del espacio urbano.
• El desarrollo de nuevas tipologías arquitectónicas.
La influencia griega en la arquitectura se manifestó en el uso de los órdenes de
arquitectura griegos (dórico, jónico y corintio) o sus adaptaciones, pero con un
fin ornamental.
Tipologías arquitectónicas, construcciones públicas romanas:
• Anfiteatro: edificio cerrado de planta elíptica, ideado para realizar espectáculos
públicos, como las luchas de gladiadores.
• Basílica: amplio espacio cerrado ubicado en los foros de las ciudades
importantes, donde se realizaban actividades judiciales y comerciales. Luego de
la caída del Imperio romano, esta tipología dio lugar a las iglesias cristianas.
• Circo: pistas para carreras de carros de caballos, con graderías para el público.
Son los antecedentes de los hipódromos actuales.
• Termas: edificios con una función similar a la de los clubes actuales. Tenían baños
públicos, salones para realizar deportes, bibliotecas y salas de reuniones.
• Arcos de triunfo: estos arcos, cubiertos de relieves conmemorativos,
reproducían las puertas de acceso a las ciudades y recordaban las hazañas de los
generales victoriosos.
También fueron característicos de la arquitectura y la ingeniería romanas la red de
caminos, los puentes y acueductos que se construyeron por todo el territorio del
Imperio.
ARCO DE TRIUNFO
Escultura romana
La escultura romana, especialmente a partir del Imperio, importó los modelos
griegos, pero los adaptó a su propia concepción del mundo, más concreta, realista
y práctica.
Se caracterizó por la introducción de dos géneros: el retrato y relieve narrativo.
El retrato escultórico atravesó diversas etapas estilísticas: en el período republicano
eran más rígidos y austeros; luego, tendieron a la idealización de los personajes en
los primeros años del imperio y hacia el final adoptaron rasgos más expresivos. A
pesar de esas diferencias, los retratos siempre buscaron reproducir de manera
naturalista los personajes que representaban.
Los relieves narrativos son verdaderas descripciones históricas realizadas sobre la
piedra. En general, representaban las glorias militares de los emperadores y
generales y se desplegaban en altares, arcos de triunfo, columnas conmemorativas
y tumbas.
Pintura romana
La mayor parte de la pintura que sobrevivió de la antigua Roma es mural y procede
de la ciudad de Pompeya. Estos frescos quedaron preservados cuando la ciudad fue
sepultada por las cenizas de la erupción del Vesubio, en el 79 d. C.
A partir de esos hallazgos, los investigadores establecieron cuatro estilos de pintura
mural pompeyana:
• Primer estilo: las paredes se pintaban imitando placas de mármol de colores.
• Segundo estilo: se simulaba un espacio exterior, como si la pared no existiera. A
veces también se incluían personas o escenas.
• Tercer estilo: las paredes se pintaban de colores planos y se incluían pequeños
detalles.
• Cuarto estilo: se buscaba una síntesis entre el segundo y el tercero. Sobre
paredes de colores planos, se abrían espacios con escenas naturalistas.
Otra manifestación pictórica característica fueron las escenas con mosaicos. En este
caso, las imágenes se construían con pequeñas piezas de mármol de distintos
colores.