I.
- CONCEPTO:
Es el estado de una persona a quien se ha declarado incapaz de
los actos de la vida civil por causa de mentecatez, demencia o
prodigalidad, privándola en consecuencia del manejo y administración
de sus bienes y negocios, para cuyo cuidado se le nombra un
curador sujeto a las mismas reglas y obligaciones que los tutores o
curadores de menores.1
Para Cabellas es el estado de una persona a quien judicialmente se
ha declarado incapaz, privándola de ciertos derechos, bien, por
razón de delito o por otra causa prevista en la ley. 2
En un sentido general, la interdicción es el estado en que deviene la
persona a quien se le declara incapaz de determinados actos de la
vida civil y que es, por ello, privada de la administración de su
persona y bienes. En este sentido general, interdicción e incapacidad
son equivalentes.
Pero en un sentido técnico y concreto, la interdicción civil 3 es la
incapacitación procedente de una sanción de índole penal, aplicable
a los sentenciados en firme por determinados delitos. La propia
condición de recluido podría explicar el sometimiento a tutela del
que se halla en entredicho, que se extendía a la administración de
sus bienes y representación en juicio. Pero, ciertamente, se ha
tratado siempre de una pena adicional, ya que aquellas funciones
podían lograrse mediante el mecanismo de la representación
voluntaria.
II.- CASOS EN LOS QUE PROCEDE:
Procede demandar interdicción de las personas absolutamente
incapaces a que se refiere los incisos 2 y 3 del artículo 43 del
Código Civil es decir:
1
ESCRICHE, JOAQUÍN. Diccionario Razonado de Legislación y Jurisprudencia, Bogotá, Temis. 1977.
2
CABEÑAS, Guillermo. Diccionario de Derecho Usual, 6° Edición. Bibliografía Omeba. Buenos Aires. 1968.
3
OCHOA G. Oscar. Personas. Derecho Civil I. Universidad Católica San Andrés Bello. Publicaciones UCAB.
Venezuela. 2006.
1.- De los que por cualquier causa se encuentran privados de
discernimiento; y,
2.- De los sordomudos, los ciegosordos y los ciegosmudos que no
pueden expresar su voluntad de manera indubitable.
También procede demandar la Interdicción de las personas
relativamente incapaces a que se refieren los incisos 2 al 7 del
artículo 44 del Código Civil, es decir de:
Los retardados mentales.
Los que adolecen de deterioro mental que los impide expresar
su libre voluntad.
Los p´rodigos.
Los que incurren en mala gestión.
Los ebrios habituales; y
Los toxicómanos.
III.- LA REHABILITACIÓN
La declaración de rehabilitación puede ser pedida por el interdicto,
su curador o quien afirme tener interés y legitimidad para obrar,
siguiendo el trámite establecido para declarar la interdicción 4
Se debe emplazar a los que intervinieron en el proceso de
interdicción y al curador, en su caso. (Art. 584 C.P.C). Con la
rehabilitación terminará la curatela instituida.
IV.- LA COMPETENCIA
Es competente el Juez Especializado en lo Civil del lugar donde se
encuentre el incapaz (Art. 21 C.P.C)
Se tramita vía proceso sumario ante el/la juez/a de familia del
distrito judicial donde reside el/la presunto/a incapaz. Se dirige
contra la persona cuya interdicción se pide, así como contra todas
aquellas personas que teniendo derecho a solicitarla, no lo hubieran
hecho.
4
Hinostroza Mingues, Alberto.2003. El Embargo y otras Medidas Cautelares. Perú, Lima. Editorial San
Marcos
I. CLASES DE LA INTERDICCIÓN:
La interdicción puede darse de dos clases:
A. Interdicción legal: será aquella que resulte de la condena de
privación de libertad a una persona en un centro penitenciario. 5 En
este caso el reo quedará en virtud de la ley determinando su
incapacidad de defensa social.
B. Interdicción Judicial: aquí se manifiesta que una persona tiene
incapacidad de ejercicio por poseer una deficiencia mental que le
impide expresar una intención clara y decidir coherentemente sobre
ciertos actos en su vida. Para esto es necesario la intervención de
un juez para pronunciar al incapaz como tal.
La interdicción Judicial vendría a ser la interdicción civil, el cual
vendría a ser el tema a tratar en el presente trabajo.
II. OBJETO DE LA INTERDICCIÓN CIVIL:
La ley en caso de que una persona no tenga la capacidad para
valerse por sí misma señala que se puede solicitar judicialmente su
interdicción como se menciona en los puntos anteriores en donde se
describe este acto.
En la interdicción civil se declarará judicialmente que una persona no
se encuentra en la capacidad de ejercer ciertos derechos civiles, por
lo tanto se le asigna un representante para que pueda velar por
estos.
El objeto entonces será proteger los intereses de las personas que
tengan alguna incapacidad6, careciendo de aptitudes mentales que
conlleva a que no puedan manifestar una voluntad libre y
consecuente. De esta forma se evita que terceros puedan
aprovecharse de ellas para celebrar negocios jurídicos que puedan
afectar tanto sus relaciones interpersonales como su patrimonio,
5
Los que sufren pena que lleva anexa la interdicción civil – inciso 8, artículo 44 del Código Civil Peruano.
6
Dispuesto en los incisos 2 y 3 del artículo 43; y en los incisos 2 – 7 del artículo 44 del Código Civil Peruano.
delegando así a una persona para que pueda administrar sus bienes,
al cual se le denominaría Curador.
De esta forma se estaría garantizando judicialmente la custodia para
el individuo y la seguridad del tráfico comercial.
III. LA LEGITIMIDAD EN LA INTERDICCIÓN
Para solicitar la interdicción existirá la legitimidad pasiva y activa.
Legitimidad activa
Podrán promover la interdicción:
o Del incapaz: su cónyuge no separado/a judicialmente, ya
que de lo contrario al ser divorciado, civilmente ya no
sería cónyuge; pero si puede pedir el ex cónyuge en
nombre del hijo en común quien recaería en la calidad de
pariente; sus parientes, es decir los padres, las hijos/as
y demás descendientes, los/las abuelos/as y demás
ascendientes; y el Ministerio Público.
o La curatela del pródigo o del mal gestor: sólo su
cónyuge, sus herederos forzosos, y, por excepción, el
Ministerio Público, de oficio o a instancia de algún
pariente, cuando aquellos sean menores o estén
incapacitados.
o Del ebrio habitual y del toxicómano: está facultada su
cónyuge, los familiares que dependieran de él.
Por excepción, el Ministerio Público o por instancia de
algún pariente cuando aquellos sean menores o estén
incapacitados o cuando el incapaz constituya un peligro
para la seguridad ajena.
o Cuando el incapaz constituya un grave peligro para la
tranquilidad pública, la interdicción podrá ser solicitada
por el Ministerio Público o por cualquier otra persona.
Legitimidad pasiva
Se refiere a aquellas personas que siendo menores,
mayores de 16 años que han adquirido la capacidad de
ejercicio por matrimonio o título oficial, así como contra
aquellas que teniendo el derecho a solicitarla no lo
hubieran hecho. La persona cuya interdicción se demanda
actúa el proceso por si misma o mediante representante
designado por ella, sin perjuicio de los exámenes psíquicos-
físicos que puedan realizarse sobre el presunto interdicto a
fin de determinar la existencia o no de la correspondiente
causal de interdicción.
IV. CARACTERISTICAS DE LA INTERDICCIÓN CIVIL
- Es un acto procesal que va a modificar el estado civil de una
persona, a la que va a ser sometida a una protección
especial, siendo necesario que existan pruebas que aleguen su
incapacidad para que el juez pueda declarar dicha condición.
- Al darse dicha incapacidad para atender sus propios intereses,
el incapaz está sujeto a un curador.
- La interdicción civil funciona como un remedio para prevenir
que el declarado incapaz realice actos que pueda perjudicar
patrimonialmente a él, así como a su familia.
V. EFECTOS:
- Se fijará la extensión y límites de la curatela según el grado
de incapacidad que adolezca la persona
- Se nombrará representantes legales que podrán ejercer los
derechos civiles sobre los que se ven impedidos los incapaces,
según las normas referentes a la tutela, curatela y patria
potestad.
- Los actos jurídicos realizados por aquella persona que sea
absolutamente incapaz son nulos.
- El acto jurídico es anulable por incapacidad relativa del
agente.
- En cuanto a la sociedad conyugal, uno de los conyugues
asumirá la representación y dirección de ésta si el otro se
encuentra impedido por interdicción.
- La patria potestad se suspenderá si la madre o el padre está
bajo interdicción de naturaleza civil.
- El pródigo, el mal gestor, el ebrio natural y el toxicómano no
pueden litigar ni practicar actos que no sean de mera
administración de su patrimonio, sin que el curador de un
asentimiento especial. El juez también puede limitar la
capacidad del interdicto en cuanto a ciertos actos de
administración.
- Los actos anteriores a la interdicción pueden ser anulados si
la causa de ésta existía notoriamente en el tiempo en que se
realizaron.
- Los actos del pródigo y del mal gestor no pueden ser
impugnados por la causa de incapacidad.
- Los incapaces menores de edad no pueden ser desheredados,
ni los mayores que se encuentren por cualquier causa
privados de discernimiento. Ni podrán ser excluidas de la
herencia por indignidad.
X.- MEDIDA CAUTELAR INNOVATIVA EN EL PROCESO DE INTERDICCIÓN
Si se pretende declarar la incapacidad de una persona por
cualquiera de las causales que señale el Código Civil en los casos
previstos por el inciso 2 del artículo 43°, y 2 a 7 del artículo 44°; la
rehabilitación del interdicto puede ser solicitada por éste, su curador
o cualquier persona, siempre que tenga interés y legitimidad para
obrar. En este caso se reemplazaran a todos aquellos que
intervinieron en el proceso de interdicción y al curador (Art. 584 del
CPC). Con rehabilitación terminará la curatela instituida.
Ante la inminencia de un perjuicio irreparable proceden las medidas
innovativas en los procesos de interdicción. Así el artículo 683 del
Código Procesal Civil, establece claramente que « el Juez a petición
de parte, o excepcionalmente de oficio, puede dictar en el proceso
de interdicción la medida cautelar que exija la naturaleza y alcances
de la situación presentada »
Lino Palacio, en relación a las medidas cautelares sobre personas,
señala que «…tienden a la protección física o moral de estas o la
satisfacción de sus necesidades urgentes»
En el proceso de interdicción, el juez a pedido de parte o
excepcionalmente de oficio, puede dictar medida cautelar que exija
la naturaleza y alcances de la situación presentada. La medida
cautelar de oficio es una excepción que se justifica no solo por un
interés público que proteger sino una integridad física y mental del
presunto interdicto que se debe atender de manera urgente. En
estos casos, la inminencia del perjuicio irreparable justifica el dictado
de la medida innovativa.
Como señala la norma, el juez de oficio puede dictar la medida
cautelar que exija la naturaleza y alcances de la situación
7
presentada en una pretensión de interdicción.
XI.- LA DEMANDA
7
HINOSTROZA MINGUEZ, Alberto. El embargo y otras medidas cautelares, Lima 2006, p.182-183
http://jmorenov15.blogspot.com/2010/07/medidas-innovativas-concepto-son.html
La demanda debe reunir los requisitos que establece el artículo 424
del Código Procesal Civil y llevar los anexos que establece el artículo
425 del mismo código; y además debe acompañarse:
1. Si se trata de pródigos y de los que incurren en mala gestión:
el ofrecimiento de no menos de tres (03) testigos y los documentos
que acreditaron los hechos que se invocan; y,
2. En los demás casos: la certificación médica sobre el estado
del presunto interdicto, la que se entiende expedida bajo juramento
o promesa de veracidad debiendo ser ratificada en la audiencia
respectiva (art. 582 CPC)8 .
XII.- EL PROCESO DE INTERDICCIÓN
La protección de la persona con discapacidad mental que goza de
sus derechos fundamentales como toda personas que se encuentra
en un estado mental saludable será la directriz de interpretación y
aplicación de estas normas, es por eso que 9"En nuestro país, el 90
por ciento de los procesos de Interdicción corresponden a personas
de escasos recursos económicos, que lo único que desean es:1) Que
el familiar presuntamente incapaz (quien ha adquirido la mayoría de
edad) continúe recibiendo atención médica en un centro de salud
estatal, y/o 2) Los casos en que los padres del pre interdicto gozan
de alguna pensión y desean ante su eventual fallecimiento, que ésta
se traslade al hijo incapaz".
8
RODRIGUEZ DOMINGUEZ, Elvito. Derecho Procesal Civil. Pag, 119
9
El Peruano, Jurídica, Proceso de interdicción y amparo, 8 de junio del 2013.
Para poder saber de manera clara como es que se da este proceso
debemos conocer contra quienes procede la declaración de este
PROCESO DE INTERDICCIÓN los cuales son;
Los que por cualquier causa se encuentren privados de
discernimiento.
Los sordomudos, los ciego sordos y los ciego mudos que no
pueden expresar su voluntad indubitablemente.
Los retardados mentales.
Los que padecen de deterioro mental que les impide expresar su
libre voluntad.
Los pródigos.
Los que incurren en mala gestión.
Los ebrios habituales.
Los toxicómanos.
10
Es asi como podemos decir ahora que en nuestro país, el proceso de
interdicción se realiza cuando las personas que normalmente han
alcanzado la mayoría de edad o las que tienen alguna incapacidad
mental, es decir que no pueden realizar sus actividades cotidianas
utilizando todas sus facultades de manera común es cuando se
procede a pedir la declaración judicial de incapacidad de un familiar
por lo que se expondrán los hechos ante un juez de familia o mixto
(de acuerdo a la distribución jurisdiccional de cada corte),
acompañando un certificado médico sobre el estado mental del
demandado para hacer de conocimiento del estado en el que se
10
Artículo 581, segundo párrafo del Código Procesal Civil. La demanda se dirige contra la persona cuya
interdicción se pide, así como con aquellas que teniendo derecho a solicitarla no lo hubieran hecho.
encuentra, presunto interdicto, así como los nombres y direcciones de
los familiares más próximos a éste, si se tratara de pródigos y de los
que incurren en mala gestión: el ofrecimiento de no menos de tres
testigos y los documentos que acrediten los hechos que se invocan.
La demanda se dirige contra la persona cuya interdicción se pide, así
como con aquellas que teniendo derecho a solicitarla no lo hubieran
hecho.
El informe médico deberá contener el diagnóstico y calificación de la
enfermedad. Debería además incluir pronóstico de la dolencia para
mayor precisión en la elaboración de la sentencia. Luego de notificar
en condición de demandados a los familiares más cercanos, con su
contestación o sin ella, se citará a audiencia única, y se remitirán los
autos al Ministerio para el dictamen de ley. Devueltos los autos por el
Ministerio Público, la causa es sentenciada y elevada enseguida en
consulta a la Sala de Familia en aplicación estricta a lo dispuesto por
el artículo 408 inciso 1 del CPC.
Luego de esto durante el proceso, se les nombrará un curador
procesal por lo que los familiares quienes solicitan la interdicción
deberán acompañar en la demanda de interdicción civil el nombre y
dirección de los familiares del interdicto, como son: padres, esposo o
esposa, hijos. En este proceso participará el doctor que expidió el
certificado médico sobre la incapacidad del familiar a fin de que se
haga una diligencia de ratificación médica.
Además de los documentos anteriormente señalados, se necesitará
incluir en la demanda el DNI del solicitante, partida de nacimiento del
supuesto interdicto, partida de defunción del padre o madre, original si
fuera el caso, partida de Matrimonio y de Nacimiento de los hijos,
fotocopia del DNI del DNI del Curador Procesal, certificado de
supervivencia del interdicto, certificado Negativo de Registros Públicos y
Registro Vehicular del presunto interdicto y el pago del arancel Judicial
al Banco de la Nación por ofrecimiento de pruebas, etc.
Es preciso mencionar que en el Perú el proceso de interdicción se
inicia, con la finalidad de que se declare judicialmente dicho estado de
incapacidad y se adopten las medidas pertinentes que tiendan a
proteger a la persona y bienes del interdicto es asi que este proceso
puede tomar de dos a tres años teniendo en cuenta que el Curador
Procesal puede administrar sus bienes o ingresos económicos del
interdicto.
JURISPRUDENCIA
11
EXP. N.° 05137-2008-PHC/TC
LIMA
JORGE LUIS
ALVARADO GIRALDO
EN REPRESENTACIÓN DE
FELIPE TUDELA Y BARREDA
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
En Lima, a los 21 días del mes de marzo de 2011, el Tribunal
Constitucional en sesión de Pleno Jurisdiccional, con la asistencia de los
magistrados Mesía Ramírez, Álvarez Miranda, Vergara Gotelli,
Beaumont Callirgos, Calle Hayen, Eto Cruz y Urviola Hani, pronuncia la
siguiente sentencia, con el voto singular del magistrado Vergara Gotelli,
que se agrega, y el voto singular en el que confluyen los magistrados
Beaumont Callirgos y Urviola Hani, que también se acompaña.
11
http://www.tc.gob.pe/jurisprudencia/2011/05137-2008-HC.html
ASUNTO
Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Luis Bedoya
Escurra, abogado de don Felipe Tudela y Barreda, contra la sentencia de
la Tercera Sala Especializada en lo Penal para procesos con Reos en
Cárcel de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 952, su fecha 4
de julio de 2008, que declara infundada la demanda de autos.
ANTECEDENTES
Con fecha 8 de abril de 2008, don Jorge Luis Alvarado Giraldo, en
representación de don Felipe Tudela y Barreda, interpone demanda de
hábeas corpus contra la Jueza del Décimo Segundo Juzgado de Familia
Tutelar de Lima, doña Carmen Torres Valdivia, solicitando que se ordene el
apartamiento de la jueza demandada de conocer el proceso de
interdicción recaído en el Expediente N.º 358-2007, por amenaza de
vulneración del derecho a la libertad personal del representado.
Refiere que los señores Francisco Tudela Van Breugel Douglas y
Juan Felipe Tudela Van Breugel Douglas iniciaron contra el representado
un proceso de interdicción civil, en el que demandaron que se declare su
incapacidad de ejercicio absoluta; sin embargo, durante su tramitación la
jueza demandada ha dado muestras de abierta enemistad con la defensa
del representado que pone en duda su objetividad e imparcialidad, tales
como el comportamiento que tuvo durante la audiencia del 18 de febrero
de 2008; las declaraciones que efectuó en el Noticiero “24 Horas” el 18
de febrero de 2008; las declaraciones brindadas al Diario “La República” el
26 de febrero de 2008; entre otros actos.
Señala que es inminente la amenaza del derecho a la libertad
individual del representado, debido a que la jueza demandada tiene que
pronunciarse por la medida cautelar de nombramiento provisional de
curador solicitada por los demandantes del proceso de interdicción; sin
embargo, como mantiene un enfrentamiento abierto con la defensa del
representado, considera que es muy probable que conceda la medida
cautelar sin tener presente criterios objetivos.
Realizada la investigación sumaria, se recibe la declaración
explicativa de la jueza demandada, quien manifiesta que la demanda
presentada tiene por finalidad paralizar el proceso de interdicción, debido
a que en los próximos días va a resolver la medida cautelar de
interdicción provisional. Señala que los argumentos expuestos en la
demanda son apreciaciones subjetivas, pues no existe ninguna decisión
concreta que decida la medida cautelar referida.
Realizada la investigación sumaria, se recibe la declaración
indagatoria del representado, quien se ratifica en el contenido de la
demanda, agregando que las declaraciones efectuadas por la jueza
demandada revelan su falta de imparcialidad, pues ponen en evidencia que
piensa que es una persona incapaz.
El Procurador Público Adjunto Ad Hoc a cargo de los asuntos
judiciales del Poder Judicial contesta la demanda argumentando que
mediante ella se pretende reevaluar los hechos producidos durante el
desarrollo del proceso de interdicción civil y que no existe relación de
causalidad entre los hechos alegados como amenazantes y el derecho que
se pretende proteger.
El Vigésimo Segundo Juzgado Especializado en lo Penal de Lima, con
fecha 24 de abril de 2008, declara infundada la demanda, por considerar
que la amenaza de vulneración del derecho a la libertad individual no es
cierta ni inminente, por cuanto el cuaderno cautelar del proceso de
interdicción no se encontraba en el despacho de la jueza demandada y
porque se pretende cuestionar su actuación.
La Sala Penal revisora confirmó la apelada, por considerar que
ninguno de los puntos contenidos en el petitorio de la demanda tiene
relación con algún acto vulneratorio del derecho a la libertad personal del
representado.
FUNDAMENTOS
§.Delimitación del petitorio
1. Como ha quedado expuesto en los antecedentes, el objeto de la
presente demanda es que se ordene a la jueza demandada que se
aparte de conocer el proceso de interdicción civil y nombramiento de
curador recaído en el Expediente N.º 358-2007.
En la demanda se alega que en el trámite del proceso civil referido la
jueza demandada ha realizado “una serie de actos y omisiones que
representan una grave amenaza al derecho a la libertad personal” de
don Felipe Tudela y Barreda, pues “existen motivos fundados para
dudar de la imparcialidad de la jueza demandada”.
§.Análisis de la controversia
2. Teniendo presente la pretensión y los alegatos que sustentan la
demanda, este Tribunal concluye que ésta, en realidad, tiene por
finalidad cuestionar la falta de imparcialidad de la jueza demandada al
momento de tramitar el proceso civil referido.
Este cuestionamiento, al tener estrecha relación con las recusaciones
planteadas por don Felipe Tudela y Barreda en el proceso civil referido,
no pueden ser estimadas porque ellas han sido debidamente
rechazadas por la jueza demandada y porque los argumentos
expuestos para desestimar los pedidos de recusación al ser debidos,
coherentes y racionales no amenazan con vulnerar en forma cierta e
inminente el ejercicio del derecho a la libertad personal.
Es más, debe recordarse que en la resolución recaída en el Exp.
N.° 03902-2009-PHC/TC, en la que se demandó a la misma jueza del
presente proceso por su actuación en el proceso civil referido, este
Tribunal desestimó la demanda de hábeas corpus planteada por doña
Gracia María Francisca Aljovín de Losada contra la medida cautelar que
resolvió privar provisionalmente en el ejercicio de sus derechos civiles a
don Felipe Tudela y Barreda, porque tenía por objeto el reexamen o
revaloración de los medios de prueba que sirvieron de base para su
dictado.
3. Sentada la precisión que antecede, este Tribunal debe destacar
que en los alegatos del demandante no existe una unidad argumental
con relación a la falta de imparcialidad de la jueza demandada, pues
en la demanda se señala que ella habría “dado múltiples e inequívocas
muestras de abierta enemistad con la defensa de don Felipe Tudela [y]
Barreda”, mientras que en el escrito de fecha 24 de abril de 2008, se
precisa que en la tramitación del proceso civil referido la jueza
demandada presenta una clara conducta de enemistad contra don
Felipe Tudela y Barreda.
Como puede apreciarse, estamos ante dos argumentos disímiles,
pues la enemistad manifiesta puede afectar a la imparcialidad judicial
cuando la misma se aduce en relación con alguna de las partes, mas
no con relación a los abogados. Este parecer se encuentra
reconocido en el artículo 307º del Código Procesal Civil, que
únicamente reconoce como causal de recusación la enemistad
manifiesta del juez con cualquiera de las partes.
Por esta razón, debe desestimarse el alegato consistente en que
la enemistad manifiesta de la jueza demandada con los abogados de
don Felipe Tudela y Barreda haya lesionado el principio constitucional
de imparcialidad judicial reconocido en el artículo 139.2 de la
Constitución, pues este como derecho sólo le asiste a las partes que
solicitan tutela judicial.
En el supuesto de que el alegato referido sea cierto, ello tampoco es
suficiente para considerar que se haya afectado el derecho a la
imparcialidad judicial, pues la existencia de tal relación de enemistad
de la jueza demandada con los abogados de don Felipe Tudela y
Barreda no determina que ella no vaya enjuiciar el proceso civil
referido con la objetividad y racionalidad que le exige el ejercicio de
su función jurisdiccional.
4. Con relación a la supuesta enemistad manifiesta que le tiene la
jueza demandada a don Felipe Tudela y Barreda, este Tribunal debe
señalar que en autos no existe medio de prueba alguno que corrobore
inequívocamente dicho alegato. En efecto, en autos no existe prueba ni
indicio suficiente que ponga en evidencia que la imparcialidad objetiva
de la jueza demandada se encuentre comprometida con los señores
Francisco Tudela Van Breugel Douglas y Juan Felipe Tudela
Van Breugel Douglas, pues no ha tenido contacto anterior con
el thema decidendi del proceso civil referido ni con las partes, de
modo que ofrece las garantías suficientes para que se desarrolle un
proceso debido.
Complementando ello, conviene precisar que no resulta razonable
estimar que la jueza demandada haya perdido la imparcialidad objetiva
por haber resuelto las recusaciones surgidas durante la tramitación del
proceso, pues de la lectura de los actos procesales que desestiman las
recusaciones se infiere que el razonamiento empleado por ella para
justificar sus decisiones no comprometió su imparcialidad, en la medida
en que no contempla cuestiones que tengan relación directa con la
controversia que habría de resolver en el proceso civil referido.
En cuanto a las declaraciones que la jueza demandada efectuó a
diversos medios de comunicación, corresponde destacar que ellas
fueron parte de una investigación a cargo de la Oficina de Control de
la Magistratura del Poder Judicial, la que determinó en forma
debidamente motivada que ellas no afectaban la imparcialidad de la
jueza demandada y que carecían de la gravedad denunciada para
abrirle una investigación disciplinaria. Así, en la Resolución N.° 11, de
fecha 23 de abril de 2008, obrante a fojas 859, se desestimó la queja
por inconducta funcional presentada por el abogado de don Felipe
Tudela y Barreda porque se comprobó que “en ningún momento la
Magistrada quejada refiere las versiones que le imputa la parte
quejosa”; “las versiones que manifestó la Magistrada quejada no fueron
las señaladas por el corresponsal Héctor Dávila, en el recorte
periodístico” del Diario La Razón; “el recorte periodístico (…) referido a
presuntas declaraciones vertidas por la Magistrada quejadas para el
Diario “La República”, no acreditan las imputaciones del quejoso contra
la misma, ya que en dicho recorte periodístico en ningún momento la
Magistrada quejada señala que una de las partes le intentó corromper”,
entre otras razones.
Por consiguiente, al no existir pruebas ni indicios suficientes que
objetivamente justifiquen las dudas sobre la imparcialidad de la jueza
demandada, cabe desestimar la vulneración del derecho a un juez
imparcial y por ende, el alegato referido a que se encontraría
amenazado el derecho a la libertad individual.
5. Finalmente, conviene señalar que el proceso civil referido fue
resuelto en primera instancia por la jueza demandada mediante la
sentencia de fecha 10 de febrero de 2009, que declaró fundada la
demanda de interdicción civil y nombró como curadores a los señores
Francisco Tudela Van Breugel Douglas y Juan Felipe Tudela
Van Breugel Douglas.
Dicha sentencia, así como los resultados de los incidentes que se
presentaron durante la tramitación del proceso civil referido en primera
instancia, fueron confirmados por la Segunda Sala Especializada de
Familia de la Corte Superior de Justicia de Lima mediante la sentencia
de fecha 5 de febrero de 2010, que se mantiene firme y ejecutoriada,
debido a que el recurso de casación que se interpuso contra ella fue
declarado improcedente mediante la Casación 964-2010 LIMA, de fecha
12 de julio de 2010.
Lo reseñado es importante en la medida que pone en evidencia que,
tanto en segunda instancia como en casación, los órganos judiciales
competentes han considerado que la jueza demandada ha actuado en
forma imparcial al momento de tramitar y resolver el proceso civil
referido, ya que las reglas de la lógica llevan a concluir que si las
instancias judiciales de segunda y de casación hubieran comprobado la
parcialidad de la jueza demandada, habrían tenido que declarar la
nulidad de todo lo actuado y apartarla del proceso, supuestos que no
se presentaron. Por tal motivo, debe desestimarse la demanda.
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le
confiere la Constitución Política del Perú
HA RESUELTO
Declarar INFUNDADA la demanda, por no haberse acreditado la vulneración
de los derechos alegados.
Publíquese y notifíquese.
Conclusión
Este proceso de interdicción como ya antes se ha mencionado se realiza
con el fin de velar por aquellas personas aquejadas de un mal mental es
decir , velar por el bienestar de estas, que por circunstancias ajenas se les
esta ocasionados ciertas complicaciones en su vida diaria en las que
pueden verse afectados gravemente es por eso que este proceso tiene
como fin darle una solución, nombrándole un CURADOR, una persona que
se encargue de este, mediante una seria procedimientos en los cuales
estas personas no se vean afectadas y sobretodo darles la protección
necesaria y salvaguardando su bienestar dándole una mejor calidad de
vida.