INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL
UNIDAD MEDICA FAMILIAR 80
UNIVERSIDAD MICHOACANA DE SAN NICOLÁS DE HIDALGO
FACULTAD DE CIENCIAS MÉDIC AS Y BIOLÓGICAS DR. IGNACIO CHAVEZ
“QUEMADURAS”
MARIO AMÍLCAR RAMÍREZ CARDONA
MATRICULA: 97175647
DR. GERARDO MUÑOZ CORTÉS
COORDINADOR DE EDUCACIÓN E INVESTIGACIÓN EN SALUD
MORELIA, MICH. A 19 DE JUNIO DEL 2020
INTRODUCCIÓN
El paciente quemado es uno de las principales urgencias que se presentan actualmente en nuestro país,
representando cerca de una tercera parte en el servicio de urgencias pediátricas, por lo que es de suma
importancia hacer una correcta clasificación del paciente quemado, y con ello determinar si puede tener
tratamiento ambulatorio, o sea necesaria su atención en el siguiente nivel.
No cabe duda que las quemaduras constituyen una de las lesiones traumáticas más graves que puede sufrir un
sujeto, debido a la pérdida de piel quemada, las alteraciones fisiopatológicas que ocurren en su organismo, el
dolor, la complejidad del tratamiento, el tiempo tan prolongado de curación, las secuelas funcionales y
estéticas,
etc.
En el presente trabajo, se abordará principalmente la clasificación de las quemaduras, así como los criterios
de referencia, y tratamiento dentro del primer nivel de atención.
DEFINICIÓN
Las quemaduras son lesiones producidas por acción de diversos agentes físicos (llamas, líquidos, objetos
calientes, radiación, corriente eléctrica, frio) químicos (cáusticos) y biológicos, que provocan alteraciones
que van desde un simple eritema hasta la destrucción total de las estructuras dérmicas y subdérmicas.
EPIDEMIOLOGÍA
Las quemaduras son una causa importante de morbimortalidad infantil, constituyendo la tercera causa de
muerte por accidente en menores de 14 años (detrás del accidente de tráfico y el ahogamiento) y la segunda
en menores de 4. Son más frecuentes en varones y con edades entre 2 y 4 años. La mayoría ocurren en el
ámbito doméstico, un 80-90% son producidas por agentes térmicos y hasta un 15% son debidas a maltrato
físico. La localización más frecuente es en extremidades superiores seguida de cabeza y cuello. Es importante
conocer el manejo inicial de este tipo de pacientes, así como los criterios para derivarlo a un hospital con
posibilidad de atención más especializada.
CLASIFICACIÓN
Etiológica
Térmica
Eléctrica
Radiactiva
Químicas
Grados
1er grado: Afección de la epidermis exclusivamente.
2do grado superficial: Afección de la epidermis y menos del 50% de la dermis.
2do grado profunda: Afección de la epidermis y más del 50% de la dermis.
3er grado: Quemadura subdérmica, hay afección de fascia, músculos, vasos y hueso.
Exploración física
Es de suma importancia determinar la superficie corporal afectada, para tratar en base a los requerimientos
individuales de cada paciente. Para ello nos será de utilidad la regla de los “9”, y el esquema de Lund and
Brawder.
DIAGNÓSTICO
Estudios de laboratorio
BH
o Leucocitosis
o Disminución de hemoglobina y hematocrito en caso de politraumatizados
o Aumento del hematocrito
QS
o Hipoglucemia o hiperglicemia
o Aumento de los azoados (IRA) dependiendo de la extensión del daño, y la evolución
Electrolitos séricos
o Alteraciones electrolíticas (Na, K, y Cl )
Pruebas de función hepática
o Elevación de las transaminasas
Tiempos de coagulación
o En caso de que el paciente requiera tratamiento quirúrgico
Gasometría
o En sospecha de inhalación de humo o afección pulmonar
Estudios de gabinete
Radiografía
o En paciente politraumatizado
o Sospecha de aspiración de humo o fuego
TRATAMIENTO
Evaluación del ABC
Vía aérea y respiración
En niños con politraumatismo asociado se manejará la vía aérea con control de la columna cervical hasta
excluir lesión de la médula espinal cervical. La inhalación de aire caliente puede provocar edema y
obstrucción de la vía aérea en las primeras 24-48 horas. Se valorara intubación precoz si las quemaduras son
faciales, en cejas, ante la presencia de esputo carbonáceo, disfonía, estridor, estertores,
sibilancias, alteración del estado de conciencia o cianosis. Se iniciará oxigenoterapia con mascarilla
reservorio al 100% con monitorización de saturación de oxígeno y controles gasométricos con medición de
carboxihemoglobina.
Circulación
Los pacientes quemados precisan de la canalización de dos vías periféricas, no debiendo demorar la
colocación de una vía intraósea si fuera necesario. El inicio de fluidoterapia en las primeras horas, reduce la
mortalidad y el fallo multiorgánico. Durante las primeras 24 horas se emplea Ringer lactato y se debe
asegurar una diuresis igual o mayor de 1ml/kg/h. Para calcular las necesidades de líquidos durante el primer
día en quemaduras superiores al 10%, la fórmula más empleada es la de Parkland: 4 ml/kg/SCQ,
contabilizando desde el inicio de la quemadura, reponiendo la mitad de lo calculado en las primeras 8 horas y
el resto en las siguientes 16 horas. En pacientes menores de 5 años se añaden las necesidades basales a lo
calculado.
Medidas iniciales: control del dolor y
tratamiento local
Se deberá separar al paciente de la fuente causante de la quemadura y posteriormente retirar restos de ropa y
realizar limpieza de la zona mediante arrastre con agua tibia o suero salino y lavado con antiséptico jabonoso
suave. Se pueden aplicar compresas estériles húmedas que también producen alivio local, evitando en todo
momento la hipotermia. No se debe aplicar hielo.
Dolor
El control del dolor es un pilar básico del tratamiento, en quemaduras poco extensas se debe emplear
paracetamol vo/iv (15 mg/kg/dosis) o metamizol iv (20-40 mg/kg). En pacientes con mayor extensión de la
quemadura o profundidad se empleará cloruro mórfico (0,1 mg/kg iv) o fentanilo (1 μg/kg iv), si existe
estabilidad hemodinámica.
Tratamiento local
El desbridamiento de las ampollas tanto íntegras como rotas se considera una medida terapéutica
imprescindible, si bien se debería realizar en el centro donde se complete el tratamiento definitivo del
paciente. Está contraindicada la punción externa de las ampollas por el riesgo de infección.
Criterios de referencia
– Quemaduras de 2º grado con 10-20% de SCQ.
– Quemaduras de 3º grado con SCQ entre el 5-
10%.
– Quemaduras eléctricas.
– Niños con traumatismos concomitantes.
– Problema social.
– La afectación de cara, cuello, manos, pies, genitales, periné y articulaciones.
– Quemaduras circunferenciales.
– Se valorará la necesidad de equipo multidisciplinar en relación con lesiones asociadas así como necesidad
de soporte intensivo.
Criterios de tratamiento en Unidad de
Quemados
– Quemaduras de 2º grado mayores del 20%.
– Quemaduras de 3º grado mayores del 10%.
– Localizaciones especiales.
CONCLUSIONES
Como sabemos, nos enfrentamos a una de las urgencias que se presenta con mayor frecuencia en nuestro
país, sin embargo, una gran cantidad de pacientes acuden en primer lugar a primer nivel para recibir
tratamiento, por lo que es importante identificar de forma adecuada a los casos que sea necesario su
tratamiento intrahospitalario, debido a que puede presentar complicaciones en las primeras horas de ocurrido
el accidente, en caso de no ser tratado de forma adecuada.
Además , otra función que tiene el médico en el primer nivel de atención, es la prevención, por lo que debe
de educarse a la población respecto a las medidas que deben de tener para prevenir accidentes, así como no
auto tratarse, pudiendo dejar secuelas en las lesiones.
BIBLIOGRAFÍA
ANA PEÑALBA CITORES, RAFAEL MARAÑÓN PARDILLO (2012). Tratamiento de las
quemaduras en urgencias. Sección de Urgencias Pediátricas. Hospital Universitario Gregorio
Marañón. Madrid. 199-204
ROSA PIRIZ CAMPOS. Quemaduras. Enfermería Médico Quirúrgica. Granada, Madrid1. 123-
1137
Guía de Práctica Clínica Diagnóstico y Tratamiento del paciente “Gran Quemado”, Mexico:
Secretaria de Salud; 2009