Ética Profesional
Gilberto Toscano
La Exhortación Apostólica Postsinodal “Christus Vivit”, de S.S. Francisco a los
Jóvenes y a todo el pueblo de Dios. Y la Carta Encíclica “Fratelli Tutti”, de S.S.
Francisco sobre la Fraternidad y la Amistad Social
Lectura Final
Valeria Tristán
12 de noviembre del 2021
En la Exhortación apostólica postsinodal se escribe una carta hacía los jóvenes cristianos,
con el objetivo de recordar algunas convicciones de fe y el compromiso de la vocación.
Para dar inicio se recuerdan algunos fragmentos del antiguo y nuevo testamento resaltando
la importancia que tienen los jóvenes y como con el corazón que se diferencia de una
persona adulta han llegado a crecer, dar lo mejor de si mismo, tener fuerza, triunfar, entre
otras cosas.
Jesús siempre a ayudado a los jóvenes que lo necesitan o que han generado algún miedo
para enfrentarse a una situación, ya que son corazones dichosos. Como personas sin
experiencia, algunos sin maldad, algunos otros perdidos muchas veces se puede llegar a
caer en tentaciones y creer que por esos errores ya no somos dignos de ser amigos de Dios,
pero es importante recordar las siguientes palabras “Jesús elogia al joven pecador que
retoma el buen camino más que al que se cree fiel pero no vive el espíritu del amor y de la
misericordia.”, es importante el ser humildes y saber reconocer nuestros errores y tener en
cuenta que así caigamos una y otra vez podemos retomar el buen camino. De nada sirve el
decir creer mucho en Dios sí nuestras acciones mostraran lo contrario, por lo tanto, nunca
es tarde para dar ese salto en busca de Dios y permitir esa ayuda que él nos brinda.
No se necesita de algo extraordinario para poder dar ese “salto”, tenemos el ejemplo del
Señor de cómo vivió su juventud y se preparo para su misión. Jesús no vivió una juventud
diferente a la de nosotros, el caminaba entre la gente, escuchaba las narraciones de los
demás, compartía alegrías y tristezas, tenía una buena relación con sus padres y con el
pueblo. Él no tuvo que aislarse de su familia en el proceso de preparación ni tuvo que dejar
de ser él. Es importante que nosotros durante nuestra preparación en la juventud tengamos
buena relación con nuestros padres y que nuestros padres también sean capaces de darnos
esa libertad para lograr nuestros sueños, para desenvolvernos y que ellos mismos tengan esa
confianza en nosotros.
Hoy en día hemos escuchado muchas veces como los mismos padres les cierran o acaban
con los sueños de sus hijos porque no confían en ellos, no les dan la libertad para poder
encontrarse y buscar su misión. Es por eso por lo que necesitamos recordar y tener en
mente como Jesús vivía, el acompañamiento de sus padres, la amistad con sus discípulos
(siempre les fue fiel), compasión por los más débiles y la valentía de enfrentarse cuando se
hacían cosas incorrectas.
Todos los jóvenes contamos con una excelente herramienta a la cual podemos acudir
siempre que lo necesitemos, pero desgraciadamente se a perdido la credibilidad. Hemos
escuchado testimonios, leído en redes sociales, periódicos u otros lados algunos
acontecimientos de gran disgusto acerca de escándalos sexuales y económicos dentro de la
iglesia. La iglesia debería ser un lugar en el que los jóvenes deberían sentirse cómodos,
vivos, felices, leales y más, pero ya cada vez menos jóvenes creen en la iglesia, prefieren
apartarse. Es por eso que en la lectura podemos notar la importancia que se le da a que la
iglesia debe escuchar a los jóvenes, no es algo que se deba dejar pasar y nadie haga nada.
Una iglesia que se manifiesta humildemente, que hace participes a todos y que es capaz de
“entender” los problemas sociales que se viven en la actualidad y trata de hacer lo correcto
cuando es necesario, es una iglesia en la que los jóvenes creen y se sienten bien. Se necesita
que haya muchos jóvenes que actualicen, que hagan, que vivan la palabra de Dios, que
frenen a los adultos que están en la iglesia que no hacen buenas obras o que solo las hacen
vieja. Es necesario que se incrementen jóvenes creyentes y disminuyan iglesias viejas para
aumentar la credibilidad y así los jóvenes puedan sostenerse de ella cuando lo necesiten.
María y los jóvenes Santos son otro testimonio de jóvenes que no le tuvieron miedo a
seguir a Cristo y son un modelo para una iglesia Joven. Cuando el ángel le dio el anuncio a
María, ella respondió con una fuerza y una aceptación positiva. Fue una respuesta de
compromiso y de arriesgue, no importaba lo difícil que pudieran salir las cosas, eso no era
un pretexto. Mientras que con los jóvenes santos también sucedió algo similar, ya que
nunca tuvieron miedo de ser asesinados defendiendo la palabra de Dios. Es por eso que es
necesario que se involucren jóvenes alegres, valientes y entregados a las iglesias para poder
dejar a un lado ese juicio que tenemos sobre ellas pero también es muy necesario que las
mismas iglesias tengan acciones coherentes para que de esa manera los jóvenes sean
participes de ellas.
Es importante pensar en la realidad que viven los jóvenes de cada continente, país,
comunidad, etc. Los jóvenes se desenvuelven de una manera distinta pero lo que coincide
en muchos de ellos es que viven una complicada realidad. Hemos hablado de que los
jóvenes tienen virtudes que se necesitan para crear mejores comunidades y mejores iglesias,
pero tristemente no todo es tan sencillo. Hay jóvenes que viven contextos de guerra,
violencia, secuestros, extorsiones, explotación sexual, entre otras cosas y muchas veces
nadie hace nada, el mismo texto nos invita a llorar, a cuando volteemos a ver esas
situaciones los ojos se nos llenen de lagrimas porque de esa manera entenderemos el
sufrimiento y empezaremos a realizar batallas que ayuden a disminuir estas realidades tan
dolorosas.
En otra mano, tenemos otro tipo de mundo en el que pasa algo curioso, muchos jóvenes
pareciera que tienen infinidad de amigos, ya que sus redes sociales cuentan con
innumerables “me gustas”, mensajes y solicitudes de amistad y no hablemos de la vida
perfecta que aparentan tener; bolsos caros, carros lujosos, comidas familiares grandes,
regalos, dinero, viajes y muchas más cosas. Pero detrás de todas esas fotos, videos o
pantalla muchas veces hay problemas de depresión, angustias, soledad, familias ausentes y
etc. mientras que existen otros jóvenes que tienen el apoyo de las familias, trabajo y dos o
tres amigos, pero viven insatisfechos queriendo tener la vida que el “influencer” tiene sin
darse cuenta de que la persona detrás de ese perfil necesita de mucha atención. Vivimos en
un mundo donde las redes sociales aparentan una cosa mientras que la realidad es otra y
cada vez los jóvenes se esclavizan y se exigen más por querer encajar en ese mundo
dejando a un lado la realidad de disfrutar más a los padres, a los amigos leales, las charlas
con los abuelos, las citas en persona, etc.
Y no dejemos de lado la tecnología, que hoy en día tiene la capacidad de intervenir sobre el
ADN. Cada día nos creemos superiores y pensamos que no tenemos limitaciones dejando
atrás a Dios. No debemos olvidar que detrás de todas esas redes sociales, intervenciones
tecnologías, empresas en línea y otros recursos que tenemos a la mano son en gran parte
grandes estrategias políticas. No se quiere restar importancia a los grandes avances que se
han llegado a tener los últimos años y los grandes beneficios que se pueden tener con
respecto a estos, es solo no olvidarnos de ser jóvenes por querer vivir solo en un mundo
virtual. Podemos ofrecerle más al mundo creando experiencias personales que solo
viéndolo a través de una pantalla.
En la lectura el papa nos recuerda tres grandes verdades que los todos los jóvenes debemos
tener en mente; “Dios te ama”, “Cristo te salva” y “Él vive”, podemos decir que estas tres
verdades van de la mano y se tratan de conocer a Dios, llevar una vida apegada a él y de esa
manera nosotros los jóvenes nos sentiremos más seguros y felices. Hay situaciones que se
nos presentan y pensamos que estamos solos y que las cosas no saldrán bien pero siempre
es importante recordar las palabras que el papa nos transmite y que existen ocasiones que
dentro de esos mismos conflictos es cuando somos capaces de conocer la palabra de Dios,
quizás en esa soledad que nosotros sentimos es cuando más presente él esta.
La importancia de ser jóvenes no resta importancia a los adultos, muchas veces la juventud
se vende para fomentar belleza física, pero olvidamos las grandes historias que se
encuentran detrás de una persona adulta, es por eso por lo que nosotros como jóvenes
también escuchemos las experiencias de ellos, que hablemos con nuestros padres y abuelos
y estemos abiertos a los consejos que nos dan, ya hace tiempo pasaron por esa etapa de
juventud que nosotros ahora mismo estamos viviendo. Cada uno buscará su camino y hará
lo que le corresponde, pero nunca es malo el buen consejo de alguien que ya paso por ese
camino.
Cuando hablamos de buscar ese camino suena muy fácil pero la verdad es que no lo es.
Actualmente el mundo tiene mucha prisa, mucho ruido, muchas distracciones y cada vez es
más difícil el estar solos, el orar, el encontrarnos y el saber que es lo que nos gusta. Es por
eso por lo que Dios nos invita a tener un momento a solas con él para encontrar y/o aceptar
las habilidades que se nos facilitan y así saber cual es nuestra vocación. Detrás de la
vocación no solo hay un interés por las utilidades que queremos generar sino también el
gusto de desenvolvernos y a través de nuestras capacidades poder ofrecerle el servicio de
vocación a otros, como lo decía el antiguo libro bíblico del Eclesiastés; “«He visto que no
hay nada mejor para el ser humano que gozarse en su trabajo» (Qo 3,22).”
Aparte de un trabajo también es importante plantearnos la idea de si queremos una familia,
pero al momento de pensar en ello debemos pensar realmente en lo que queremos y no
dejarnos llevar por lo que dice la gente, ahora es muy sencillo toparse con gente que nos
quiere vender la idea de no tener una familia, no entregarle exclusividad a tu pareja, el de
vivir solos y sin limites pero al final solamente eso nos orilla a una perpetua soledad.
El mundo cada vez se vuelve más individualista y como ya lo habíamos mencionado
anteriormente, ahora tiene más peso el tener materiales que buenos valores. No nos
olvidemos de lo que cada uno es, de los sueños que tenemos, de los recuerdos de un viaje,
de una cena en familia, las risas, los llantos, ¡EL SER HUMANOS! Viene una nueva etapa
en la que se incorporarán robots y tomaran muchos trabajos, pero no solo eso, si no que se
querrán robar el papel de humanos y si nosotros no dejamos a un lado solo pensar en los
bienes materiales y en nosotros mismos, los robots nos robaran esa vida. Nos quitaran lo
más sangrado que Dios nos a dado mientras que nosotros nos hundiremos más y más en
nuestra propia soledad sin querer trabajar, sin querer servirle a los demás, sin ser leal ni
exclusivo de alguien, sin orar, sin nada y es una pregunta muy fuerte, ¿como es posible que
una máquina haga mejor el papel del humano?, que tan perdidos debemos estar para que
algo sin sentimientos ocupe mejor ese lugar.
En mi punto de vista las lecturas complementaron de una excelente manera el curso, y me
gustaría tanto lo visto en clase como lo leído ponerlo en practica en mi futuro. El dia de
man1ana se me presentaran circunstancias difíciles y que quizás muchas veces no sepa que
hacer o que debería ser lo correcto para mi bien y el de los demás. Con lo visto en clase, los
casos, los ejemplos del profesor ya me siento capaz de poder elegir la mejor decisión que sé
que será en buena obra y por otro lado con las lecturas sé que no me sentiré sola y que no se
me olvidará que siempre contare con el apoyo incondicional de Dios. Como decían las
lecturas, a veces es bueno tomarse un tiempo a solas para orar, platicar con él y reacomodar
el camino si es que no estamos tomando el correcto. Espero el día de man1ana pueda poder
en practica todo lo visto y poder compartirlo con otra gente que lo necesite.