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CAPITULO 3 ee de la literatura argentina = agra y poesia: Alfonsina Storni CAPITULO la historia de la literatura argentina 34, Feminismo y poesia: Alfonsina Storni Este fasieulo ha sto preparado por el protesor ‘ivede Veiré, redactao en ol Departament Literaio dal Contra Esitor de América Latina, y ha tenido una lectura final a cargo del profesor [Adolfo Prieto, CAPITULO constituird, a través dellsiis 56 fasciculos, una Historia de Jajiuiteratuta Ar gentina, ordenada cronolégicamente desde la Conquista y la Colonia hasta nuestros. dias El material grafic Gon que se ilustraré la Historia, estrechamente vinculado con el tex to, brindara a los Tectores una vision viva y amena de nuestra literatura y del pais. Cada fasciculo sera, a su vez, un trabajo orgénico y completo sobre un aspecto, tendencia, pe todo o autor de nuestras letras, En CAPITULO NO 35: LA POESIA DE ENRIQUE BANCHS —VIDA DE BANCHS — SUS CUATRO OBRAS POETICAS —SIGNIFICADO DE LA POESIA DE BANCHS EL SILENCIO. DE BANCHS. + LA ESTETICA DE BANCHS y junto con el fasciculo, of libro EL CASCABEL DEL HALCON, de Enrique Banchs Fara el materia rico del presente fagsicuo, se. ha anlado_ con a cares tlsboracdn ‘lhe Gren eg Nacon, cela Blctery Nacional dev eaeccién Birveular ‘Je Msjandro A Storm Oparunarente se suminstaran portadias. on tion Ae tomas cpitules pata cue fos [Link] cuaderrase. a Declan Se resers ol eeretho do “as tts Archivo Hist Feminismo y poesia: Alfonsina Storni El posmodernismo, ~ “Entre el «l- timo grupo de modernistas, el grupo de Lugones, Valencia y Chocano, y el primer grupo vanguardista. del si- glo XX, el grupo de Borges y Neruda, hhubo una generacién intermedia na: ida entre 1880 y 1896, que fue gra- dualmente apartindose de los idea- Tes y pricticas de sus predecesores ‘La mueva generacién, nacida después de 1896, rompié con ellos lo mismo ‘que los otros”. En esa generacién in- termedia, segiin la clara determina- cién que establece Pedro Henriquez Urefia en su estudio sobre Las co- rrientes literarias en la. América his péinica, encontramos citada a Alfon- sina Storni (1892-1938). Fue don Fe- derieo de Onis quien designd a este grupo, en su Anfologia de la poesia espariola ¢ hispanoamericana (1882- 1932) publicada en 1994, como pos- modemistas, en relacién eon el movi- miento literario anterior. El moder nismo empieza a diluirse con la ape- icin de las voces de esta nueva ge- nneracién que modifican el rubends- rismo agonizante, agotado por el abu- s0 de los simbolos parasiangs o in fens sinbolstas, y que habia el nado en 1905 con Los crepdsculos del jardin de Lagones. Ya se ha visto ue ¢l mismo Lugones, con Ia publi- eacién de su Lunario sentimental (1909), inieié una nueva polémica frente a la critics, abriendo el. cami- no hacia las posteriores escuelas de vanguardia al proponer “Ia conquis- ta de una libertad” + En el grupo intermedio de los pos moderistas resuenan las voces elé- sicas de mayor perfecciin y equili ‘brio. También, en. contraposicién con &tas, otras de matices subjetivos que contienen el empuje vital de na fore ‘macién romantica, Entre las segun- das, Alfonsina Stomni puede ejempli- ficar bien esta dualidad. Publica sus bros entre 1916 y 1938, y cumple tina trayectoria que va desde el ine emu romanticismo hasta las puer- fas del surrealismo, al que intents ppenetrar con el juego, barroco de sa Archivo Historico lirismo hermético ¥ con la fuerza de los “anti-sonetos” de los iltimos afios de su vida, La primera época, — Lecturas de Echeverria, Campoamor, Andrade, ‘Amado Neivo y Rubén Dario, habian inicindo desordenadamente 1a forma- cin estudiantil de la inquieta y vivaz inteligencia de Alfonsina Storni, cuya avidez no se detenfa, en su primera época, en la obra ereada por los de- mas, sino que se extendia a la que producia a diario ella misma con tuna espontaneidad que, utilizando una de sus imagenes predilectas, podrfa com pararse con la floracién apresurada del rosal. El rosal no es adulto y su vida impaciente, | se consume al dar flores precipitadamente, dice en su primer libro, La inquietud del rosal (1916). Pero pocos aiios después, en Ta poesia titulada “Frente al mar” (Irremediablemente, 1919), hace otra revelacién de si misma, comparéndo- se con la flor prestigiosa de los r0- mintioos: Ya me fatiga esta mision de rosa, El perfodo abarca los tres pri- rmeros libros (Et dulce dano, 1918, es el segundo), donde la infkiencia' de Jos romdnticos en el subjetivismo per- sonal se hace evidente, aun cuando el modernismo Ia incita'a buscar otras sonoridades formales en su lenguaje pottico, y, lo que es mas importante, tm sentido pagina de Ie vida, que se advierte en el aspecto Iuminoso (y primaveral) de su actitud frente ala vida y al amor. Ya Delmira Agus- tint (1886-1914): habia derrbado en el Uruguay el prejuicio de los rubo- res femeninos, y a través de Ia esce- nografia roméntica habiase internado con sus visiones erdticas tomadas del decadentismo de fin de siglo, en Los ciélices cacios (1913), surfidos, se- giin Ia autora, en un “bello momen to hiperestésico..” Aonsina Stor y Juana de Tbarbourow (195), esta ‘iltima también uruguaya, habrian de acerearse momentineamente en esta primera parte de su obra, crean- do ambas la imagen de “uma desnu- a vipa. de gracia silvestre”, en \evistas Arg ‘Alfonsine Stori 2ntinas | [Link] EI verso libre ‘Un poema en versos libres comprende tuna serie de grupos ritmicos desiguales. Pero la unidad primatia no ‘esti constituida por el verso, sino por In estrofa. La estrofa no es una Houde se, puede echar In materia postiea; Jo que la hace homogénen es que en cada una de ellas sélo se expresa un pensamiento, cenriqueeido y a veces mezclado con todos los arménicos, con todas las asociaciones que sugiere. (Schmidt, Albert-Marie, La literatura simbolista, Buemos Aires, 1962) Jas confidencias amatorias, aunque sin esa predileccién por lo trégico que tra tipica de Delmira Agustini. Si éta se inclinaba hacia la oscuri- dad tenebrosa del Eros dramatizado, aquéllas se abrian hacia la Tuz del amor armonioso y primaveral. La a a sensibilidad de In mujer empieza f@ expresarse sin recato en wn ines- tabilidad que desborda a la autora de La inguictud del rosal: Mis nervios estén locos, en las venas / la sangre hierce, quido de fuego / falta a mis labios donde finge luego /a alegria de todas las verbenas. Uno de los rasgos més importantes que ambas heredan del romanticismo es la apa- ricién de la mujer como testigo y ppersoneje principal de las confiden- cias sentimentales, segiin los. modos propuestos en el siglo XIX. Los des- ‘hordamientos intimos, de acuerdo con esos cfnones, no eran parte de un exhibicionismo grosero sino la _par- ticipacién afectiva del lector en la obra. Vietor Hugo habia proclamado en el prefacio de Contemplations: "Cuando os hablo de mi, os hablo de vosotros”. Uno de los impulsos que esa poesia femenina recibe del modernismo, y en forma directa de la primera poc- sia de Rubén Dario, es la. celebra- cidn del mundo de los sentidos en un acercamiento directo al mundo. in- mediato. Las decoraciones helénicas y- los Dionisos, son sustituidos por tuna forma de vida donde la natura- leza es celebrada en su inmediater mis espontinea y sin falsos intelec- tualismos. Algunos cisnes mérbidos, herencia directa del modernismo, no alcanzan en Alfonsina Storni la. con- dicidn de simbolo que constituyé una iqueza mitolégica para pamasianos y simbolistas. Pronto se advierte en élla una creciente objetivacién del ‘mundo de la mujer, centro tematico de toda su obra inicial, contrapuesto al mundo del hombre, el dulee, enc- migo. Las “mieles roménticas” co- mienzan a desaparecer a medida que esa objeivdad se hace mayor y se daderaciencia de To femenino: Las mujeres, Uoramos sin saber, porque si, Ese verso de “Capricho”, ‘de El Alle dao, ela pene do wna conciencia que hace inteigibles los mayores y mas profundos estigmas psiguicos y sociales de la mujer, en cl “patriarcado” que comienza a’ en- friar sus tenazas. Se trata de una po- sicién critica de denuncia a través del verso, y luego a través del teatro en su comedia EY amo del mundo, que informa anecdéticamente toda esta obra literaria. Esto produce entre sus leetores, y en forma directa en- tre sus lectoras, un fenémeno que bsiste hasta nuestros dias y que impide separar su vida de su poesia: Jo autobiogrifico de todas las muje- res parece encamado en la biografia personal do Alfonsina Stor, Su va- liente actitud de mujer espontinea y dolorosamente libre, conforma un mito sujeto a las vicisitudes del acer- camiento 0 alejamiento del hombre ‘que debe purificarse antes para fender que ella sea “blanca y costa’ Hacia 1925 colmina la primera parte de la obra lirica de Alfonsina Storni, con su maduro libro Ocre. Aqui, con tun tono personal que la distingue ene tre todas Tas demas poetas de Amé- rica, se equilibran la subjetividad de seria roméntea y ta Mberacén de nuevas formas poéticas iniciadas por eee Su hondo sentido de autocrties y tuna celigencia Ticida, le habjan adver- tido que la aparicién de nuevas for- mas literarias reflejaba Ia visién del ‘nuevo siglo. La corriente posmoder- nista comenzaba a correr paralela a los de los jovenes pootas vanguardis- tas aparecidos alrededor del movi- miento ultrafsta. A pesar del enorme prestigio de que gozaba por su poe- sia actual, Alfonsina Storni_sentia terminada una época. Pronto daria un Viraje que constituye algo excepcio- nal y probablemente un caso tinico en el grupo posmodemista. En la vanguardia. — Es el. viaje que debja conducirla a posiciones de Agchivo Historico de Revistas Argentinas | [Link] vanguardia. Los movimientos litera- Flos posteriores a la guerra. mundial del 14, parecian concretarse en nves- tea lengoa através del utraisino, uno de cuyos creadores, el espatiol Ra- fael Cansinos Assens, habia hablado de la necesidad de una nueva poesia ultrarromantica, que en el primer tanifiesto Ultra se definio de esta manera: “Nuestro lema seri ultra. y fen nuestro credo. cabrin todas las tendencias sin distineién con tal que expresen un anhelo nuevo. Mas tarde estas [Link] su niicleo y se definirin’. En nuestro pals, como se verd euando se estudic el movimiento de Ia revista Martin Fierro, el ultraismo es absorbido por el martinfierismo, aun cuando, “en tuna perspectiva inmediata,existan en este mismo grupo Iineas de vanguar- dia que se acercan al realism, y ottas que aceptan el padrinazgo oficial de Leopoldo Lugones, el representante ineonmovible del modernismo a quien Jos jvenes poetas discuten y atacan. Estas nuevas corrientes toman yuelo y empuje y se hacen visibles en m tro pals después de 1920, Hacia 1925, fecha de aparicién de Ocre, la polé- mica estaba abicrta,y las definiciones de los ultraistas parecian destinadas a sefialar los defectos de los. grupos osmodemistas anteriores, condenan do toda la poesia rubenista y el anec- otismo en la liriea. En el segundo manifiesto Ultra (1920) puede ad- vettrse ese enfrentamiento entre dos . concepciones del poema o de la poo sia: “El Ultraismo ha tendido preli- minarmente a la integracién lirica, a Jn rehabilitacién genuina del poema, Fsto es, a la captura de sus mis ppuros e imperecederos elementos —la imagen y la metéfora— y a la supre- sién de sus cualidades ajenas 0 para- sitarias: Ta anéedota, el tema narra- tivo, y Ja efusién retérica”. Era. la condena, entre otras cosas, de ese confesionalisino de corte romantica asentado en la base de Ia andedota sentimental, que la misma Alfonsina Archivo Historico Alfonsina Storni (en el centro), en eb jardin oolfgico de La Plata [Link] Recuerdos de infancia Entre los muchos testimonios en prosa relatados por Alfonsina Stomni Sobre su infancia y adolescencia, abe recordar estas imigenes fugaces que ayudan 2 comprender Tos earacteres de una psicofogia particular y personalisima, todavia en agrazs "Crezco come un animalito, sin vigilancia, banéndome en los canales ‘anjoaninos, trepandome a los ‘membrillares, durmiendo con Ia cabeza entre pampanos. A Tos siete aio: fparezeo en mi casa a las diez dela noche acompafiada de la nifera de tna casa amiga donde voy después de mis clases y me instalo a cenar.” “A's ocho, nueve y diez aos miento desaforadamente: crimenes, Jncendios, robos, que no aparecen jamas en’ las noticias policiales. Soy una bomba eargada de noticias espeluznantes. La propia exhuberancia de Jas mentiras me salva, En la raya de Tos eatorce afios abandeno.” A los doce aos eseribd “mi primer verso. Es de noche: mis cementerios, de mi muerte. Lo doblo cuidadosamente y 10 dejo debajo del yelador, para que mi madre To lea antes de acostarse. El resultado es esencialmente doloroso: a Ia ‘mafiana siguiente, tras una contestacién ‘mia Ievantisea, unos coscorrones frenéticos pretenden ensefiarme que la vida es dulce. Desde entonces los obsillos de mis delantales, los corpiiios de mis enaguas, estén llenos de papeluchos borroneados que se me van tmuriendo como migas de pan.” Archivo Historico de Hiatt Re Stomi desech6 posteriormente de su obra. En 1934 tiene 42 aiios. Ha regresado de Europa, y publiea un libro en el Que priva una poesia que se enmarca dentro de un lenguaje nuevo, con- cepts, aleado del modernism an- terior y de las “penas rimables” que hicieron famoso su nombre. Mundo de ‘siete pozos (1934) desorienta a sts leetores,” Abandona en él las for- mas tradicionales y discurre por te- ‘mas nuevos ahondados con objetivi- dad. Es el triunfo de la inteligencia, de lo cerebral, de lo conceptual y de tuna imagineria que desecha Jo sen- timental, las confesiones. subjetivas. ‘Adopta el. verso libre utilizado por los simbolistas en sus poemas. Mantiene, en el fondo, una conti- nuidad temética inmanente a su con- dicién de mujer, pero Tas penas del corazén 0 el sentimiento hay que ‘buscarlas ahora en asociaciones rit- micas renovadas: En la punta de un tiga | mi corazén, / danza una dan- za/ en tirabuzén; / en la punta de un létigo, | mi corazén. Sus penas, ahora, se convierten en ‘un mundo agrio, un mundo de pesa- Aillas, oscuro pozo donde resuena un ‘viento que no es inmediato sino cés- mnico. Estas son las grandes diferen- as de este libro con el ciclo cerrado fen 1925 con Ocre. Paradjicamente, muchos de los j6venes poetas del grupo martinfierista vuelven en esta Gpoca a las formas tradicionales, a tuna actitad neorroméntica, a cierta conformidad con los temas tradicio- nrales, y, en Ia forma, al antes repu- diado soneto. Mientras tanto Alfonsina Stomi_si- gue su evolucién natural aprehen- diendo y bebiendo en las fuentes de Ta nueva, poesia, en tm proceso que cculminaria con’ Mascarilla y_trébol (1988). En este bro Alfonsina Storni_soli- cita “Ia colaboracién imaginativa” del Tector, basindose en el hecho de que “os “movimiontos,vanguardsts| en arte y politica se apoyan en el hee! VISTAS AY gentinas 1 social de esta colaboracién, cada vex mis exigida”, Pero, a pesar del cam- bio operado en su_nueva concepeién postiea, tarda en desprenderse total- mente del didlogo, tal como lo pro- piviaban los surrealistas y las escue- fas de vanguardi, “Todo aqu‘ tiene tun sentido, una légien....", nos dice en el prélogo de Mascarilla y trébol, con To cual afirma su conceptismo. Pero el jazz band, los habitantes de Marte, los dibujos animados, para no citar sino tres temas, son desde Ocre tna presencia téeita o declarada de su concepeién del “Siglo Veinte”, al ual llamé en su libro de 1925 “Siglo rio”. Algunos poemas expresionistas de Mundo de siete pozos, otros cla- ramente conceptistas del iltimo libro, y algunas incursiones por el mundo Ge los suefios y el subconciente ("UL frateléfono”), demarcan su avance Ihacia el vanguardismo, Gon la traye toa desu poesia, dade La ine tud del rosal hasta Mascarilla y tré- bol, Alfonsina Stomi puso en eviden- da “un propésito de perenne juven- tud literaria, una antieipada acepta- cién de todo médulo y de toda idea ruevos. Representa el compromiso de ir avanzando siempre con el tiempo”. Estos propésites, sefalados por Ra- fael Cansinos Assens en la Espa ‘raista de 1919, guiaron a muchos poe- tas jévenes argentinos que quisieron ponerse a tono con las nuevas corrien- tes, Alfonsina Stomi, sin adherir a ningun de esos movimientos, que parecian ignorar su trayectoria, dio tina lecoién. ejemplar demostrando tuna “perenne juventud literaria", a través de ma vocacién constante por las experiencias de vanguardia, Es esta trayectoria la que aparece docu mentada en la sucesin de sus libros. Convene estadirlos, pues, separ jamente. La inquietud del rosal. — Con un prélogo de Juan Jolin Lastra y unas palabras firmadas por la poetisa apa- Tece en 1916 el primer libro de ver- tos de Alfonsina Storni, Estas son las [Link] ALFONSINA STORM INQUIETU: ROSAL, -POESIAS- Portada de la primera edicién de La inguietud del rosal palabras de Ia autora de veinticuatro aiios que habia escrito versos desde fia, con una espontaneidad que, empero, no habfa madurado con la precocidad de la uruguaya Delmira Agustin: “Haco aprosimadamente un ‘fo Juan Julién Lastea me insté para que publicase este libro. Fue enton- es que me escribié esponténeamente y de una plumada el juicio del que me he permitido hacer prologo sin consultarlo al respecto. Algunos ver- s0s que no conoce estin aqui, otros que conocia no los he ineluido. Y ‘aon cuando esto significa un desor- den, que Lastra ha de perdonarme me lice ponerme de este modo ai aleance de las tijritas de oro. reaguiva siecneve= ansilla rrantes que publi aimafuerte sia mou! fq modernist oa modernist enrique barrel idios - Alberto ‘Gerchunoff al goo - Samuel Eduardo Malle rest ) Fichelbaum

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