Manual Del Nogal
Manual Del Nogal
DE MANEJOS PRODUCTIVOS
DEL NOGAL EN CHILE
MANUAL
DE MANEJOS PRODUCTIVOS
DEL NOGAL EN CHILE
CONTENTS
INTRODUCCIÓN 5
CAPÍTULO 1......................................................................................................................................7
PRODUCCIÓN DE PLANTAS
Autor: Nicolás Vargas
CAPÍTULO 2...................................................................................................................................14
IMPLEMENTACIÓN DE HUERTO DE NOGAL
Autor: Gustavo Mendoza 14
CAPÍTULO 3...................................................................................................................................21
BOTÁNICA Y FENOLOGÍA DEL NOGAL
Autores: Cristián González R. / Gamalier Lemus S.
CAPÍTULO 4...................................................................................................................................34
MANEJO ACTUAL DE LA NUTRICIÓN DEL NOGAL
Autor: María Angélica Lara 34
CAPÍTULO 5...................................................................................................................................46
MANEJO HÍDRICO DEL NOGAL PARA ALTOS RENDIMIENTOS PRODUCTIVOS 46
Autor: Miguel Carus
CAPÍTULO 6...................................................................................................................................62
FORMACIÓN DE LA ESTRUCTURA PRODUCTIVA EN HUERTOS DE NOGALES
Autor: Vittorio Bianchini
CAPÍTULO 7...................................................................................................................................69
PRINCIPALES ENFERMEDADES DE NOGAL
Autores: Jessica Millar y Gamalier Lemus
CAPÍTULO 8..................................................................................................................................76
PRINCIPALES PLAGAS DEL NOGAL
Autores: Gamalier Lemus, Jessica Millar
CAPÍTULO 9..................................................................................................................................88
CONSIDERACIONES PARA UNA ÓPTIMA COSECHAY POST COSECHA
DE LAS NUECES (JUGLANS REGIA)
Autor: David Valenzuela
El Nogal (Juglans Regia), es un frutal de alta los 80 a 80% variedades Serr y Chandler en menor
importancia en Chile que hoy supera las 40.000.- medida el 2005. Hoy en día alrededor del 85% de la
hectáreas plantadas. Es originario de Asia y Europa y producción chilena pertenece a la variedad Chandler,
llega a Chile junto con los españoles. seguido de la Variedad Serr y algo de Howard.
Las nueces han sido un producto de exportación A partir del año 2005 comienza un incremento
desde el siglo XVIII, con embarques hacia California, sostenido en la producción de nueces chilenas
luego a latino América y posteriormente a Europa, que la lleva de las 10.000 a las 135.000 toneladas
hoy en día se exportan nueces chilenas a todos los cosechadas el 2020. Este incremento en la producción
continentes. se debió principalmente a una atractiva rentabilidad
que genero un aumento de las plantaciones de
Hasta la década del 80, las nueces pertenecían a nogales en Chile y el mundo, en Chile en la década
tipos (Eureka, Payne, Aconcagua, entre otras) y no de los 90 se plantaban alrededor de 200 ha. Por año,
a variedades específicas ya que las plantas eran alcanzando su máximo la plantación de nogales el
propagadas por semilla y se agrupaban bajo el año 2018 donde se superaron las 3500 ha. Luego
nombre de tipo California, este era el nombre que se dada la disminución de los precios de las nueces que
utilizaba para identificar el producto que exportaba comenzó el año 2016, afectando considerablemente
Chile, que en ese tiempo era principalmente a latino la rentabilidad de los proyectos, la plantación ha
América. bajado a menos de 1500 ha. Por año los años 2019
y 2020.
A principios de los 80, comenzó la disponibilidad
limitada de plantas injertadas en Chile, lo cual En Chile se producen nueces de forma comercial
conservaba las características originales de la de la IV a la VIII región, con la presencia de algunos
variedad, lo que genero un salto importante en la huertos comerciales en la IX región.
homogeneidad del producto, la calidad y también
un gran incremento productivo en las plantaciones La producción hoy en día esta concentrada en
de nogales. la zona centro (V, RM y VI región), generado por
las plantaciones desde el 2000 al 2010 que se
La principal variedad utilizada hasta mediados de concentraron en estas regiones, a partir del 2010
los 90 fue Serr y en menor medida Tehama, Amigo, comenzó la plantación en las regiones VII y VIII,
Hartley y Vina entre otras de menor relevancia. donde hoy se concentran las nuevas plantaciones,
Luego comenzó a utilizarse la variedad Chandler que están empezando a aportar a la producción
que es la que mas se planta hoy en día. Esto debido nacional y que en los próximos años igualaran o
a que la variedad Serr en su etapa adulta, presenta superaran las producciones de la zona centro.
un problema productivo muy importante, que es el
aborto por exceso de polen y las características de las Dado los acontecimientos climáticos en la última
nueces variedad Chandler se adecuaron mejor a los década, principalmente la sequía que ha golpeado
requerimientos del mercado, superando a la variedad muy fuerte la zona centro norte de nuestro país el
Serr en Precocidad y rendimientos productivos. cultivo del nogal se ha visto muy afectado en esta
zona, generando la pérdida de superficie plantada,
Durante la década de los 80 y hasta el 2005, la la disminución de la productividad y la pérdida de
producción de nueces chilenas se mantiene muy calidad en la fruta cosechada. Esto ha generado que
estable alrededor de 10.000 ton. Producidas por año el cultivo se desplace hacia el sur de nuestro país,
y sufre un cambio de ser 100% tipo California en asumiendo nuevos desafíos productivos.
Fuentes:
Estadísticas Chilenut.
Manual Producción de nueces de nogal Dirigido a profesionales y técnicos del área
agropecuaria Registro de Propiedad Intelectual Nº 194.181 ISBN Nº 978-956-328-062-3
Santiago, Chile Agosto de 2010.
Editores:
Rafael Bianchini
Jessica Millar
Fotografías:
Gentileza de los autores
El beneficio de cualquier sistema de micropropagación está ligado principalmente a los altos estándares
productivos y a la homogeneidad genética lograda.
El proceso de multiplicación de plántulas consiste en cortar un número determinado de brotes a partir de una
planta madre. En general se realizan de 2 a 4 cortes por planta madre.
donde por ejemplo las condiciones de humedad relativa del aire son más elevadas y la iluminación es inferior a
la utilizada en cultivos convencionales. El uso de recipientes herméticos se utiliza para evitar contaminaciones
microbianas y limitar un excesivo intercambio gaseoso en el interior de estos recipientes. Además, normalmente
las plántulas son suministradas con grandes dosis de reguladores de crecimiento.
Estas condiciones especiales desarrolladas durante el cultivo In vitro dan lugar a la formación de plántulas con
morfologías, anatomías y fisiologías únicas, las que luego serán transferidas a una condición ex vitro al interior
de un invernadero. En ambos procesos las plántulas pueden verse fácilmente afectadas ante cambios bruscos en
las condiciones ambientales, siempre y cuando las metodologías y técnicas no sean aplicadas adecuadamente.
Tras la transferencia de las plántulas desde el medio In vitro (laboratorio) al ex vitro (invernadero), las plantas sufren
cambios sustanciales en la morfología y anatomía de sus hojas, sobre todo en las características epidérmicas de
sus cutículas y estructura de sus cloroplastos.
Las hojas de las plántulas in vitro de nogal tienen una cutícula foliar menos desarrollada que muchas otras
especies, lo que las hace más propensas a ser dañadas o afectadas fisiológicamente con pudriciones provocadas
por ataques de hongos, cuando estas no se adaptan adecuadamente a condiciones medioambientales más
adversas. Esto se debe principalmente a una ineficiencia operacional de sus cavidades estomáticas, las cuales no
tienen una capacidad de intercambio gaseoso bien desarrollado.
Al interior de los invernaderos se presentan condiciones más desfavorables que en los laboratorios, tales como
humedades relativas sustancialmente más bajas, elevados niveles de luminosidad e irradiación, y un entorno más
propenso a infecciones o contaminaciones microbianas. Debido a esto, las plántulas recientemente plantadas – y
en pleno proceso de enraizamiento – requieren de un período de aclimatación gradual, cuyo fin será disminuir
el estress fisiológicos por medio de una reducción transitoria de las tasas fotosintéticas, y así obtener altas tasas
de sobrevivencia y enraizamiento.
Por lo tanto, después del trasplante ex vitro, las plántulas generalmente necesitan de varias semanas de
aclimatación con una disminución gradual de la humedad del aire para corregir rápidamente estos desbalances
entre sus funcionamientos fisiológicos y relaciones hídricas. Un número sustancial de plantas micropropagadas
no logra sobrevivir a la transferencia de las condiciones in vitro al medio ambiente encontrado en la zona de
aclimatación de los invernaderos (condición ex vitro) debido a su baja capacidad de adaptación estomática.
En la zona de aclimatación del invernadero, las plantas se mantienen en cámaras especializadas de aclimatación
por periodos de varias semanas dependiendo de su evolución y enraizamiento, para luego ser trasplantadas a
otros tipos de sustratos y medioambientes. Es en este periodo donde se debe ejercer el más prolijo control de
factores como temperatura ambiental y humedad relativa del aire. Al interior de estas cámaras se procede a
manipular las condiciones ambientales por medio de sensores y equipos automatizados. Hoy en día existe una
serie de unidades de control ambiental altamente tecnificadas que permiten automatizar los distintos estados
del proceso de aclimatación, tales como temperatura, humedad, irradiación, concentración de CO2 y caudal
de aire controlado. Una vez enraizadas y aclimatadas, las plantas comienzan con los procesos fisiológicos de
crecimiento y engorda de sus tejidos, para finalmente desarrollarse a elevadas tasas de crecimiento de acuerdo
a los estándares requeridos.
El objetivo principal será asegurar que un número suficiente de plantas sobrevivan y crezcan vigorosamente
cuando posteriormente sean transferidas al suelo definitivo.
Una vez que las plantas han pasado el proceso de engorda, estas se llevan al vivero. La época de trasplante puede
ser a fines de marzo donde la planta va a hibernar en el campo y las raíces van a ver explorado fuera del pan, o a
mediados de octubre con plantas ya brotadas.
Previo a la llegada de las plantas, ya se debe haber elegido el sitio o potrero para establecer el vivero, de
preferencia debe ser un suelo franco a franco arenoso, este debe estar arado con suelo mullido a “punto de
siembra” y fumigado para evitar la presencia de enfermedades y nemátodos.
Idealmente se debe regar con cinta con una distancia entre hilera de 1,2 metros y plantas cada 20 a 25 cm en la
sobre hilera.
Crecimiento e Injertación
A mediados de septiembre comienza la brotación y ya en noviembre las plantas alcanzan un grosor para ser
injertadas.
En caso que quieran dejar plantas más grandes o hayan fallado los
injertos de verano, podrán injertar de astilla, el material se recolecta
en invierno (mediados de agosto) y se guarda en frío. Se escogen
yemas del tercio medio de las ramillas y el injerto se realiza en
octubre, cuando el portainjerto está empezando a brotar.
Arranca de plantas
Las plantas clonales a diferencia de las plantas de semilla tienen varias raíces (pulpo) las que son más superficiales.
lo ideal es sacar la mayor cantidad de raíces y que el corte de raíces sea lo menos posible.
La forma más común de arrancar las plantas es utilizando una “Jota tirada por tractor” para las plantas de un
año, y para las plantas de dos años, la mejor manera de realizar esta labor es utilizando una “Jota puesta en
excavadora” ya que permite una extracción casi completa de la raíz.
Una vez arrancadas, las raíces de las plantas deben protegerse de la deshidratación hasta el momento de la
plantación. Para esto las plantas se almacenan en barbechos de aserrín, viruta o arena, o en caso de almacenaje
prolongado se utiliza la cámara de frío.
Figura 3. Planta de un año arrancada con Figura 4. Planta de dos años arrancada con excavadora
Jota Tractor
Suelo
La variabilidad de los suelos chilenos, sumado al gran crecimiento en el interés de plantar nogales, ha llevado a
que estos se planten en casi todo tipo de suelos. Hay que tener en cuenta que las plantas de nogal se desarrollan
bien en suelos francos a francos arenosos, con buen drenaje, libre de napas freáticas y compactaciones de suelo.
Las raíces del nogal son muy sensibles a la falta de oxígeno en el suelo y texturas mas finas o con compactaciones,
y suelos con poco drenaje, hacen más propenso al nogal a desarrollar enfermedades de la raíz (Phytophtora sp).
Otro factor del suelo importante es saber que cultivo había anteriormente en el huerto, los nogales tienen una
fuerte alelopatía con raíces de paltos y de nogales.
Clima
Comercialmente en Chile los nogales se cultivan entre la IV y VIII región, se comportan bien con temperaturas
templadas en primavera, poca oscilación térmica e inviernos con acumulación de horas frío necesarias para la
variedad, aunque con el uso de Cianamida Hidrogenada, se logra plantar en lugares de pocas horas frio.
La pluviometría juega un rol mas importante en la zona sur. Las lluvias de primavera favorecen la proliferación de
enfermedades como Peste Negra (Xanthomonas campestri) y lluvias en el mes de abril complican la cosecha. De
todas maneras, se sigue plantando bajo estas condiciones climáticas, por lo tanto, debe tener la precaución de
realizar aplicaciones constantes de cobre durante la primavera y de escoger suelos con buen drenaje.
Agua
A pesar de su rusticidad es muy sensible a la sequía. Para la seguridad del proyecto se debe tener una disponibilidad
de agua de 8.000 m3/anuales o 0,85 lts/seg por hectárea. La calidad del agua es también importante y debe
considerar una conductividad eléctrica mayor a 2 mmhos, además baja en sales y cloruros.
Diseño Agronómico
Elección de material vegetal:
Las variedades cultivadas en Chile, así como en Europa pertenecen a la especie Juglans regia. Se distinguen
variedades de brotación precoz y brotación tardía.
Variedad Serr: Originaria de California, es la segunda variedad más planta en Chile. Es un cultivar muy vigoroso
y de brotación precoz y más temprana que Chandler, por lo tanto, lamentablemente presenta aborto floral por
exceso de polen alto. Cuenta con un habito de crecimiento semi abierto. La nuez es grande, de cascara delgada,
sellado medio a bueno.
Distancia de plantación
La distancia entre las plantas nos va a definir la densidad del huerto, dependiendo principalmente del tipo de
suelo podemos optar a distintos tipos de marcos de plantación. Entre mas fértil el suelo, podemos usar marcos
de plantación mas amplios, en suelos con menos fertilidad será mejor utilizar densidades más altas.
Plantaciones extensivas: se debe considerar que una distancia entre hileras más usada en Chile es 7 metros
entre hilera, y con una distancia entre plantas podemos establecer las plantas desde 2,5 metros en suelos con
limitaciones y hasta 5 metros en suelos sin limitaciones. La idea es tener una buena cantidad de plantas para
la precocidad del huerto, y una densidad que permita una operación sin complicaciones (aplicaciones, cosecha
etc.)
Plantaciones Intensivas: en los últimos años se ha ido buscando aumentar las densidades que favorezcan el
aumentar la precocidad de huerto, en Chile hoy existen huertos que están innovando con proyectos con
plantaciones intensivas con distancias de 6 metros entre hileras y 2 metros entre plantas.
Orientación:
Se recomienda que la orientación de plantación de un huerto en las zonas afectadas por Peste Negra
(Xanthomonas campestri), que se caracterizan por ser zonas con alta pluviometría y una alta humedad en
primavera, se debe privilegiar la ventilación, normalmente los vientos son provenientes del sur, por ende, las
hileras tendrán una orientación norte-sur, con el objetivo de que el viento entre libremente en el huerto y ayude
al secado de las plantas luego de una lluvia lo más rápido posible.
En cuanto a la orientación en zonas donde no tenemos problemas producidas por esta enfermedad, solo se
privilegia la luminosidad.
Se debe tener cuenta que la orientación también depende de la forma de cada campo.
Preparación de terreno
Es primordial preparar el suelo antes de la plantación. Un buen trabajo de suelo permitirá a las raíces del nogal explorar
libremente el terreno para lograr una eficiente relación entre la planta, el agua y los nutrientes disponibles para ésta.
Subsolado.
Previo al subsolado es recomendable realizar una aplicación de herbicida para disminuir la carga de malezas previo a la
plantación.
El subsolador es un equipo que permite disgregar el suelo sin alterar el perfil de éste, agrietándolo por medio de la
acción de uno o varios cinceles adosados a un vástago o brazo.
Una vez realizado el trabajo de subsolado nos encontramos con suelo desnivelado y se hace imprescindible
nivelar para poder trabajar en la plantación de forma adecuada.
La manera convencional de hacer este trabajo es con una maquinaria conocida como “rastra”, que favorece una
adecuada cama de siembra dejando el terreno listo para plantar.
También existen alternativas de micronivelación con pala y rodillo, pero se debe tener cuidado de no compactar
el suelo y perjudicar el desarrollo radicular.
Camellones
Se debe considerar que este procedimiento se debe utilizar solo de ser estrictamente
necesario, ya que los camellones dificultan las labores de poda y cosecha durante
el resto de la vida del huerto.
Drenaje
Los nogales necesitan 1,5 metros libres de agua. En terrenos de napas freáticas
altas, se deben buscar alternativas de drenaje.
Tipos de drenajes:
Drenaje abierto: son más económicos y pueden mover una gran cantidad de
agua, pero tienen la desventaja de cortar los campos y se pierde suelo para plantar.
Drenaje cerrado: tienen un valor mas alto, pero no restan terreno para plantar. Figura 3. Construcción drenaje abierto.
Plantación
Trazado de plantación.
El trazado lo realiza un topógrafo de acuerdo a lo indicado en los planos de plantación y riego. Con este trabajo se definen
los caminos y la ubicación de las hileras y plantas.
Holladura
El comienzo del trabajo de hoyos de plantación se recomienda hacerlos no mas allá de dos semanas antes del comienzo de
la plantación, para que no se desmoronen si es que se presentan lluvias.
La holladura puede ser realizada de diversas formas: La primera y más lenta, es de forma manual, se puede contratar personal
a trato o al día que realizarán los hoyos de acuerdo al tamaño de las raíces de las plantas, el diámetro mínimo de trabajo es
de 50x50x50 centímetros. La segunda opción es con un taladro o barreno para tractor, este tiene una profundidad de trabajo
de hasta 80 centímetros, a eso se le debe sumar el desplazamiento por el campo y la calidad del suelo, se debe considerar
que este tipo de maquinaria no funciona en suelos pedregosos. La tercera opción es con máquinas excavadoras de balde
pequeño, esta dejará abierto el suelo listo para plantación, esta opción es la más rápida, pero deja un hoyo mas grande de lo
necesario y se pierde algo de tiempo extra en rellenar los hoyos cuando se planta.
Recepción de plantas
Traslado de plantas.
Las plantas se deben transportar desde el vivero al huerto en un camión encarpado o cerrado para disminuir la deshidratación
de raíces. También es necesario regar las plantas antes de salir y a la llegada al campo.
Cuando las plantas llegan al huerto se deben barbechar en arena o aserrín, dejando las raíces totalmente cubiertas,
procediendo a hacer un apisonamiento para que no queden bolsas de aires entre raíces y regar constantemente. Es preferible
evitar el barbecho prolongado en el huerto, lo ideal es una vez arrancada las plantas del vivero se planten lo antes posible.
Preparación de plantas
Las plantas en los viveros son cosechadas con maquinaria lo que ocasiona que normalmente se rompan raíces en el proceso.
Debido a esto, es necesario realizar una revisión de plantas previo a la plantación. Principalmente se deben descartar plantas
con rajaduras en el cuello de la raíz, raíces con agallas, presencia de pudrición y finalmente plantas con sistemas radiculares
muy disminuidos en comparación con el vigor de la planta.
Se debe considerar que las raíces que presenten algún daño mecánico, se deberán cortar hasta llegar al tejido sano con un
corte máximo de 2 cm de diámetro y luego pintar el corte con pasta de poda, pero si la herida es muy grande y se debe
cortar sobrepasando los 2 cm de diámetro para llegar al tejido sano se debe descartar la planta.
Finalmente se deben sumergir las plantas cubriendo el cuello y raíces durante 10 minutos en solución con funguicida
(Metalaxil). Esta solución se debe cambiar después de tratar 400 plantas o cuando el agua este muy turbia.
Plantación
Fecha de plantación: Junio - agosto. La fecha de comienzo esta restringida a la disponibilidad de los viveros y
cuando empiezan los trabajos de arrancar plantas, que normalmente es a fines de junio. Para esto se recomienda
estar en constante comunicación con el vivero para determinar el momento exacto de comenzar con las labores
de plantación en el huerto.
Plantación y fertilización base: se debe posicionar la planta en el hoyo de plantación en conjunto con el tutor,
debe existir una distancia de 20 cm entre tutor y planta, las raíces deben quedar distribuidas por todo el espacio
y conservando su posición natural, a medida que se va rellenando el hoyo se aplican fertilizantes (en esta etapa
lo mejor será usar fertilizantes encapsulados de liberación lenta) y se apisona la tierra para evitar bolsas de aire.
El cuello de la planta (nivel de vivero) debe quedar a 5 cm sobre el nivel del suelo.
Introducción
La fenología describe la secuencia de eventos que ocurren en la planta. El desarrollo de esta secuencia queda
supeditado a los efectos climáticos, que la regulan cada temporada, así como a un estricto control genético que
se repite a lo largo de la vida de la planta. A través del estudio fenológico se pueden conocer los momentos en que
ocurren eventos, tanto perceptibles como imperceptibles al ojo humano, los que determinan el comportamiento
de una planta y que, desde el punto de vista agronómico, marcan los momentos para realizar las intervenciones
de manejo del cultivo.
La importancia de manejar esta información es que se pueden realizar manejos tendientes a mejorar el
comportamiento, tanto en el crecimiento y desarrollo vegetativo, como en la productividad y calidad de la fruta,
en cada temporada, con la predicción de los sucesos biológicos que se deben intervenir.
La fenología de una planta caducifolia se puede dividir, arbitrariamente, en: i) de prebrotación o de otoño-
invierno, ii) de floración o de primavera y iii) de maduración del fruto y senescencia y caída de hojas.
Figura 1.
Izquierda: Yemas
mixtas y amentos
invernales.
Derecha: Escamas
foliares que protegen
al primordio
vegetativo o floral.
Figura 2. Primordios florales (A) y vegetativos (B), encerrados en la yema invernal y protegidos por escamas foliares.
Hay varios factores ambientales e internos de la planta que promueven la caída de las hojas. Entre estos se
pueden señalar: disminución en las horas de luz, disminución de fotosintatos y sobreproducción de algunas
fitohormonas como el etileno y el ácido abscísico. Esto provoca la destrucción de clorofila en el haz de los foliolos
de la hoja (conocido como clorosis) exponiendo otros pigmentos, como los xantofilas y carotenos, los cuales son
responsables del color amarillo-anaranjado que éstas presentan durante este periodo, para luego caer e iniciar el
receso invernal de la planta (Figura 3).
En la planta hay, tanto amentos como yemas vegetativas y mixtas, de distinta envergadura. Esto es debido a
que, en el momento de su formación pueden tener mayor o menor acceso a reservas nutricionales, ya sean
orgánicas como inorgánicas. El acceso se refiere a la capacidad de atraer estas reservas por parte de dichos
órganos. Un tejido expuesto a la luz plena atrae más reservas que el que queda al interior del folleje, sometido a
un sombreamiento parcial o total, durante la temporada. Si la planta, por ejemplo, sufre un estrés, como falta de
agua o una inadecuada iluminación, por un período, los órganos en formación en ese momento, como las yemas
mixtas, serán menos capaces de atraer reservas que aquellos que se formaron sin sufrir esta situación (Figura 5).
Esto da las diferencias en la calidad de la fruta dentro de un mismo árbol.
Figura 7. Brotación de la
yema invernal y exposición
de la Inflorescencia femenina
o flor pistilada.
Entonces, el nogal es una especie diclina. Es decir, que presenta inflorescencias masculinas y femeninas separadas;
pero, también es monoica, porque las inflorescencias de ambos sexos están en el mismo árbol.
La inflorescencia masculina, o amento, se forma lateralmente en madera de una temporada. Está compuesto de
un eje central que sostiene numerosos sépalos, los cuales, a su vez, sostienen estambres desde donde se libera, a
la madurez de este órgano, millones de granos de polen, que por vía aérea llegan al estigma receptivo.
La inflorescencia femenina es parte de una yema mixta, que puede ser terminal, como en la mayoría de los casos,
o puede presentarse en un porcentaje de brotes laterales, lo que determina el potencial de productividad de
cada variedad (Figura 8). Es decir, una yema produce un brote y en su extremo aparece, de una a varias flores,
constituyendo esta inflorescencia.
El nogal presenta dicogamia. O sea, flores masculinas y femeninas no maduran simultáneamente. Como se indicó,
las variedades que liberan primero el polen y luego aparece la flor femenina, se denominan, botánicamente,
protándricas, las que corresponden a la mayor parte de los casos. En cambio, aquellas que primero presentan
flores femeninas y luego se libera el polen, son protoginias.
El conocer este proceso es de vital importancia, porque, por una parte, se debe asegurar que haya polinización
en variedades como ‘Chandler’ o ‘Franquette’, ya sea por traslape del propio polen con sus flores femeninas
receptivas, o porque se requiera contar con plantas polinizantes de otras variedades en el huerto. También, el
conocer esta cadena de eventos, permitiría tomar medidas para disminuir el aborto por exceso de polen en ‘Serr’,
por ejemplo.
Figura 9. Flor pistilada del nogal ‘Serr’: (O) ovario, (E) estigma, (Br) bráctea y (Bt) bractéolas y (Et) estilo bifurcado.
Figura 10. Pigmentación del estigma en distintos estados de desarrollo de la flor pistilada del nogal ‘Serr’.
El ovario es el órgano más voluminoso de la flor y está protegido, externamente, por dos tejidos: i) el involucro;
es el tejido más externo, y corresponde a la fusión de brácteas y bractéolas, excepto en la zona más distal del
ovario, donde ambos quedan expuestos (Figuras 9 y11), y ii) el perianto; un tejido delgado, el más cercano a la
pared del ovario, que se forma por la fusión de pétalos y sépalos (Figura 11). Ambos tejidos con innumerables
haces vasculares y que, posteriormente, conformarán lo que se conoce en la cosecha vulgarmente como “Pelón”
(Figura 11).
Figura 11. Involucro (I), perianto (P) y haces vasculares (Hv), tanto en la flor pistilada como en la nuez madura.
Este órgano es sincárpico, es decir, los dos carpelos que conforman la pared del ovario se encuentran diferenciados
y estrechamente unidos, en este caso mediante suturas (Figura 12a). Y de placentación central libre, porque la
placenta surge desde la base del ovario como una columna central en cuyo ápice se ubica el óvulo ortótropo.
Esto último, hace mención a que, tanto el funículo, la chalaza y el micrópilo se encuentran en una misma línea
imaginaria (Figura 12b). Entonces, la nuez corresponde a dos carpelos unidos por una sutura (Figura 12c).
Figura 12. Ovario de la flor pistilada: micrópilo (M) integumento (I), nucelo (N), Chalaza (Ch), funículo (F), evaginaciones
placentarias (Ep) y pared del ovario (Po). Y carpelos en la nuez madura del nogal ‘Serr’: carpelos (C) y sutura (S).
A lo anteriormente descrito, hay que sumarle que la cavidad locular, o espacio formado por ambos carpelos
(Figura 13a), se encuentra dividida en cuatro partes por dos tejidos: septum mayor y septum menor (Nast, 1935).
El septum mayor divide a la cavidad locular en dos partes, excepto en la región del óvulo (Figura 13b). El septum
menor bisecta cada carpelo. Este septum está en el mismo plano de las suturas de la cáscara, que corresponden
a suturas dorsales de ambos carpelos (Nast, 1935) (Figura 13c). El integumento en un fruto maduro es delgado y
quebradizo (Figura 13b), aspecto diferenciador con otras“drupas”, cuya maduración da origen a la testa de la semilla.
Figura 13. Corte transversal de una flor pistilada y fruto maduro del nogal ‘Serr’: nucelo (N), integumento (I), septum mayor
(SM), septum menor (sm), suturas dorsales y pared interna del ovario (Po).
El embrión es la parte comestible del fruto y está compuesto de dos cotiledones (Figura 14). Cada cotiledón
está formado por dos lóbulos y cada lóbulo se dobla sobre sí mismo (Nast, 1935) (Figura 14). El septum mayor
se ubica entre los dos lóbulos, de manera que una mitad del cotiledón se ubica en un carpelo y la otra, en el otro
carpelo (Nast, 1935). El hipocotilo une ambos cotiledones, constituyendo un tejido de transición entre la plúmula
y radícula una vez germinada la semilla (Figura 14). El endosperma corresponde a un tejido de almacenamiento
temporal que nutre a la plántula a medida que crece, aspecto de gran importancia en las primeras etapas de la
germinación.
El fruto es clasificado botánicamente como una “drupa globosa”; constituido por el epicarpio, mesocarpio y
endocarpio. El epicarpio y mesocarpio corresponden al tejido más externo e interno del pelón, respectivamente,
y el endocarpio al tejido leñoso o cáscara de la semilla. El fruto del nogal se compone del pelón, cáscara y los
cotiledones, pero a lo que se denomina vulgarmente como “nuez”, corresponde sólo a los dos últimos.
Pero, hay otro aspecto que debe ser considerado, y dice relación con la duración efectiva del periodo de
receptividad. En general, y una vez que se ha gatillado la floración, primaveras calurosas (y con abundante frio
invernal) pueden acortar hasta en una semana este período, incluso a días. Esta situación, en la práctica, se
traduciría en una alta exposición de flores receptivas al abundante polen, tanto de la misma variedad como de
otro polinizante, con el consiguiente riesgo al “aborto de flores pistiladas” (o PFA, por su sigla en inglés) (Lemus
et al., 2007).
PFA, es un síndrome asociado a la presencia de un exceso de polen sobre el estigma de la flor pistilada, lo cual
induciría la liberación de etileno causando el aborto (Lemus et al., 2007). En Chile, hay trabajos con polinización
manual que señalan que flores pistiladas del nogal ‘Serr’ abortan por exceso de polen con niveles de 10 a 100
granos de polen por mm2 de superficie de estigma, lo cual no ocurre, por ejemplo, en ‘Hartley’ (González et al.,
2008). Por el contrario, cuando hay falta de polen no supera el 5%. Sin embargo, en las últimas temporadas, se
ha registrado que este tipo aborto, es decir aquel causado por falta de polen, es tres veces más de lo normal;
cuestión que podría explicarse por la ocurrencia de abundantes lluvias que arrastran el polen al suelo o a vientos
fuertes que botan amentos durante el periodo de floración.
Una vez que se producen ambos tipos de aborto, es relativamente fácil, a nivel de campo, discriminar entre uno
y el otro. Aquellas que abortaron por PFA, caen entre los 3 a 4mm de diámetro, pierden brillo, presentan estigma
necrosado y pueden caer con o sin pedúnculo adherido (Figura 16a). En cambio, las que abortaron por falta de
polen, caen más tarde, con mayor diámetro y sin pedúnculo, y mantienen, tanto su apariencia general como
el color natural del estigma (Figura 16b). Sin embargo, en la mayoría de los casos no se cuenta, por la continua
abscisión de flores, con un gran número de muestras en el árbol para realizar un buen diagnóstico (González et
al., 2008).
Figura 16. Flores pistiladas afectadas por PFA (A) y abortadas por falta de polen (B).
Dado este problema, es que, actualmente, se utiliza la zona de abscisión entre la flor y el pedúnculo como
herramienta para discriminar entre ambos tipos de aborto (González et al., 2008). Se asocia a exceso de polen
cuando la cicatriz presenta un diámetro entre 3 a 4mm, de aspecto necrótico y de superficie irregular, dando
la impresión que éstas hubiesen sido manualmente desgarradas (González et al., 2008) (Figuras 17 b y c). En
cambio, el otro tipo de aborto, tiene un diámetro de 5 a 6 mm, de color blanquecino y de superficie lisa, similar
al dejado por las hojas una vez que estas caducan (González et al., 2008) (Figura 17 a). En ambos casos, los haces
vasculares que colapsan son los del involucro y del perianto.
Figura 17. Zona de abscisión de la flor pistilada afectada por falta de polen (A). Desprendimiento por exceso de polen (B).
Detalle de flor desprendida y color de la cicatriz por exceso de polen (C).
Pero, hay un tercer tipo de aborto y es aquel causado por el colapso del embrión a fines de temporada (Figura
18). Es de difícil detección en la planta, pues no presenta una sintomatología que lo caracterice, sino que se
hace evidente más tarde durante la cosecha. La nuez se presenta normal, pero con un peso inferior a lo normal,
debido, principalmente, a que el embrión aunque formado está altamente deshidratado y con nulo llenado
(Figura 18). Este tipo aborto, sin embargo, es de menor impacto a los dos antes descritos, pues solo afecta a unas
pocas nueces del total del árbol.
Después de un crecimiento inicial del fruto, la demanda por fotosintatos se hace más marcada por parte del
desarrollo vegetativo. Así, en algunos casos, la primera yema bajo la inflorescencia desarrolla un brote, desde
mediados de la primavera (Figura 19). Este desarrollo debe tener dos consideraciones. Lo primero es que ocurre
en plantas jóvenes, o con poca carga, más que en árboles adultos o con carga plena. Por otro, es la razón de
la falta de llenado en el endosperma, lo denominado “puntas chupadas, especialmente en ‘Chandler’; esto es
producto de la competencia por reservas entre el embrión y el brote, por un período de su desarrollo.
Fenología de la maduración
En la precosecha, el cambio de coloración hacia un café pálido, tanto de las septa (S. mayor y S. menor) como de
la pared interna del ovario, es indicativo de la madurez fisiológica (Figura 20). Es decir, cuando la semilla está apta
para generar una nueva planta, lo que, coincidentemente, ocurre cuando ésta alcanza las mejores cualidades
organolépticas.
Desde el punto de vista de la fenología, entonces, la determinación de la madurez es un tema particular del
nogal.
La cosecha no se puede realizar en el momento de madurez fisiológica, ya que el pelón no está quebrajado. La
Figura 21, muestra el inicio de la quebrajadura del pelón, momento en que ya ha transcurrido algunos días de la
madurez óptima de la nuez. Entonces, la cosecha se retrasa, haciendo que se pierda la calidad de la mariposa, por
cada día de atraso en esta labor (Figura 22).
La madurez de cosecha es el resultado de la sobrehidratación del pelón, lo cual provoca que éste resquebraje. Por
lo que, la falta de riego después de la madurez fisiológica puede provocar la momificación del pelón (Figura 23),
haciendo difícil la labor de despelonado luego de la cosecha.
Como se ha señalado la calidad óptima es en madurez fisiológica y la madurez de cosecha, cuando la mayoría de
los frutos están con el pelón quebrajado y algunos ya han caído de la planta, se tiene un deterioro de la calidad.
Se debe considerar que estos eventos pueden separarse por hasta un mes, lo que determina la dificultad de
lograr el mejor estado del producto.
Figura 22. Nueces sobremaduras en el árbol, perdiendo atributos de calidad (color ámbar).
En el capítulo de cosecha, se analiza el uso de reguladores de crecimiento que permiten una coincidencia entre
madurez fisiológica y madurez de cosecha, para así, con esa coincidencia obtenida, lograr la mejor calidad de la
fruta que se produce.
Literatura Citada
Aslamarz AA, Vahdati K, Rahemi M, Hassani D. 2009. Estimation of chilling and heat requirements of some persian
walnut cultivars and genotypes. Hortscience 44(3):697–701.
González, C., G. Lemus, and G. Reginato. 2008. Pistillate flower abscission symptoms of ‘Serr’ walnut. Chilean
Journal of Agricultural Research 68: 183-191
Lemus, G., C. González, and J. Retamales. 2007. Control of pistillate flower abortion in ‘Serr’ walnut in Chile by
inhibiting ethylene biosynthesis with AVG. p. 305-307. In Ramina, A., C. Chang, J. Giovannoni, H. Klee, P. Perata,
and E. Woltering (eds.). Advances in plant ethylene research: Proceedings of the 7th International Symposium on
the Plant Hormone Ethylene. Springer, Dordrecht, The Netherlands.
Nast, C. 1935. Morphological development of the fruit of Juglans regia. Hilgardia 9 (7): 345-381.
El cultivo del nogal en Chile está representado principalmente por la variedad Serr y Chandler, siendo esta ultima
la de mayor importancia económica para nuestro país. En la última década la variedad Chandler ha crecido
considerablemente no solo en superficie plantada sino también en productividad, observándose una mayor
precocidad y un aumento en los potenciales productivos de los huertos. Esto se ha conseguido realizando
cambios importantes en la manera de manejar técnicamente la especie. Dentro de estos manejos, la fertilización
es fundamental para lograr mayores rendimientos y una mejor calidad de la producción (Figura1).
N
+
P
+ Fertilización
K Completa
N
N + +
+ P Ca
P + +
Sin Con N K Mg
Fertilización +
S
Se debe considerar en la fertilización del nogal, que es una especie de altos requerimientos nutricionales, debido
principalmente a que lo que se produce es aceite, lo que requiere de procesos fisiológicos que implican un mayor
gasto energético que otros frutales.
El alto gasto energético que se presenta en huertos de alta producción, puede presentar el problema de añerismo
que se manifiesta cuando árboles con alta productividad en una temporada producen pocas flores en la siguiente
primavera, mientras que árboles en baja productividad presentan abundante floración para el siguiente período.
La razón del añerismo radica en que la fruta de una temporada consume las reservas nutricionales que deberían
estar disponibles para inducción de la floración de la temporada siguiente. El añerismo puede también verse
acentuado en los huertos de nogales por el nivel de emboscamiento, tipo e intensidad de poda, manejo
incorrecto de reguladores de crecimiento, y un inadecuado manejo del riego.
Una estrategia de manejo apropiada de la fertilización toma en cuenta factores propios de los fertilizantes e
incluye factores de suelo como textura, composición química (pH, CIC, etc), movimiento del agua a través del
perfil del suelo, entre otros. Además, considera el método de riego (superficial, goteo o aspersión), la variedad/
portainjerto, edad fisiológica y nivel nutricional en los árboles, periodos de demanda estacional de los nutrientes,
localización de las raíces de absorción en el perfil del suelo (superficiales, medias o profundas), el tipo y costo de
la fuente a utilizar.
Los nutrientes de importancia que deben considerarse en la fertilización de los huertos de nogal, son los
siguientes: Nitrógeno, Fósforo, Potasio, Calcio, Magnesio, Zinc y Boro.
Nitrógeno: Es fundamental para la formación de aminoácidos y proteínas que determinan el crecimiento de las
plantas. Se ha observado que niveles óptimos de nitrógeno de reserva (Argininas) mejoran el porcentaje de la
brotación y el potencial calibre de las nueces, incluso se relaciona con la inducción floral, por lo que arboles con
bajos niveles de nitrógeno presentaran bajo número de flores y un menor potencial productivo.
Durante los primeros años del cultivo, en la formación de los árboles se presenta un alto requerimiento de
nitrógeno, el que está relacionado no solo al nivel de producción que pueden alcanzar los primeros años de
desarrollo, sino más bien a la formación de la estructura vegetativa que será parte de la arquitectura del árbol.
Posteriormente, cuando la planta cubre el espacio asignado y entra en plena producción, el requerimiento
nitrogenado se relaciona directamente con lo que extraen las nueces y la eficiencia de los fertilizantes utilizados.
Los nuevos manejos en la formación de Chandler, buscan una estructura del árbol más eficiente y que genere
un mayor potencial productivo en el menor tiempo posible (Figura 2 a). Entonces, habrá mayor requerimiento
de nitrógeno para suplir no solo las producciones anticipadas, sino que también para poder seguir generando
estructura vegetativa en base a altos niveles nutricionales, un correcto manejo del riego y un sistema radical
equilibrado con la parte aérea del árbol.
Los niveles nutricionales óptimos y un correcto manejo hídrico del huerto, promueven el crecimiento vegetativo
de verano o brote Neoformado (Figura 2b), lo que permite seguir aumentando la estructura vegetativa en árboles
en formación, sin requerir podas de despuntes durante el invierno, las que reducen la precocidad productiva de
los árboles.
Figura 2. A. Árbol de nogal en 4° hoja con óptimo nivel nitrogenado (sin despunte) B. Crecimiento vegetativo de verano
(brote Neoformado)
En huertos de nogal en plena producción, el exceso de nitrógeno genera sombreamiento excesivo y perdida
productiva de la parte baja de los árboles. Además, se ha observado que al controlar el crecimiento vegetativo
de verano (Figura 2b) se incrementa el porcentaje de llenado del fruto, observándose en algunos huertos de
Chandler y Serr rendimiento de pulpa/cascara por sobre el 54% y 60%, respectivamente.
En árboles adultos, el cálculo de cuánto N aplicar se basa en un balance nitrogenado que considera la demanda
del huerto menos el suministro o aporte del agua y suelo, dividido por la eficiencia del fertilizante a utilizar.
Demanda - Suministro
DOSIS =
Eficiencia
Al generar un programa nutricional es importante considerar la eficiencia del fertilizante que se utiliza. En la
actualidad se están utilizando fertilizantes nitrogenados que contienen dimetil pirazol fosfato (DMPP), los que
disminuyen de forma temporal la tasa de transformación del N amoniacal (NH4+) a nítrico (NO3), lo que supone
un importante ahorro de energía para la planta (Figura 3). Esto permite estabilizar el nitrógeno en la zona alta de
absorción de las raíces y aumentar la disponibilidad efectiva de N, de 4 semanas de los fertilizantes nitrogenados
convencionales a 8-10 semanas, además de favorecer la absorción de fósforo y micronutrientes.
La aplicación
de N en forma de
PROTEÍNAS amonio supone un
ENERGÍA importante ahorro
de energía
para la planta
AMINOACIDOS
ENERGÍA Nutrición
AMONIO amoniacal
Abono
ENERGÍA NITRATO tradicional
Esta estrategia de fertilización nitrogenada puede lograr una mayor producción de materia seca y homogeneidad
del huerto, además de mejorar el vigor de las plantas. Este tipo de fertilizante permite disminuir el número
de aplicaciones de nitrógeno que se realizan durante la temporada y mejorar el desarrollo del nogal en suelos
arenosos y de baja fertilidad.
En los últimos años se ha incorporado en el manejo nutricional del nogal el uso de aminoácidos, realizando
aplicaciones foliares y particularmente vía riego en los periodos de mayor requerimiento y actividad radical,
permitiendo mejorar en forma sustancial el crecimiento de los brotes, la calidad y cantidad de fruta, observándose
también una mayor tolerancia de los arboles a temperaturas extremas y a la salinidad.
Con respecto a los niveles foliares de nitrógeno en árboles adultos, a fines de enero o primeros días de febrero
debieran estar cercano al 3%, pero aún no se sabe con exactitud cuál es su valor óptimo en árboles de alta
producción y calidad.
FÓSFORO: Participa en los procesos metabólicos generando las reacciones de energía en la planta. Además,
participa en la transformación de azúcares en aceite, por lo que un déficit de este elemento podría afectar
considerablemente en la calidad y estabilidad en el tiempo de los aceites que conforman la semilla de las nueces.
Este nutriente es importante en los periodos de floración-cuaja, inducción floral y en el crecimiento de las raíces.
A diferencia del nitrógeno, el cálculo de cuánto fósforo aplicar está directamente relacionado a la demanda del
cultivo, multiplicada por la producción esperada en toneladas.
Es importante considerar que una deficiencia de fósforo también se asocia a sistemas radicales pobre o poco
desarrollados (Figura 4), por lo que potenciar el crecimiento de raíces nuevas es fundamental para aumentar
los niveles de fosforo en la planta. En la actualidad el uso vía riego de ácido fúlvicos, aminoácidos de alta
concentración, y aplicaciones de biomasa microbiana benéfica (por ejemplo, micorrizas) están siendo utilizadas
para incrementar el crecimiento de raíces finas que permitan una mejor absorción de este nutriente (P).
Figura 4. árbol de nogal de 5 años (var. Chandler) con sistema radical pobre y poco desarrollado.
En la etapa productiva del huerto aumenta considerablemente la extracción de potasio, principalmente durante
el crecimiento del fruto, donde la extracción de este elemento desde las hojas se hace más intensa. En la Figura
5, se puede observar como gran parte del K (53,7%) que aplicamos se va a los frutos del árbol.
7.1
20.3
53.7
18.8
Figura 5. Distribución porcentual del potasio en las diferentes estructuras del nogal. (Hirzel, J. 2014)
Se debe tener en cuenta que la especie es altamente susceptible a la acumulación de Cl en los tejidos, por lo
que fuentes como el muriato de potasio (KCl) no son recomendadas en aplicaciones durante la temporada.
Las fuentes más utilizadas son el nitrato y sulfato de potasio, sin embargo, debido al gran requerimiento de
este nutriente en huertos de alta producción, en periodos de gran demanda se recomienda el uso de ácidos
carboxílicos junto con la fertilización potásica, lo que permite aumentar la eficiencia y reducir el aporte de sales
que se genera con la fertilización tradicional.
CALCIO: Favorece la asimilación y movilización de otros elementos. Particularmente en suelos ácidos, influye en
el desarrollo de las raíces y por tanto del crecimiento vegetativo. La carencia de calcio predispone a las plantas a
una mayor sensibilidad al frío, a una menor calidad de la madera y una menor resistencia al ataque de plagas y
enfermedades. En la actualidad se está evaluando la relación N/Ca que existir en el fruto, y como afecta el nivel de
calcio en la susceptibilidad de enfermedades como el BAN y desordenes fisiológicos observados en la apertura
del pelón durante la madurez de cosecha.
En la zona centro norte del país, La fertilización Cálcica normalmente no es considerada en los programas de
fertilización de nogal, debido al porcentaje de Ca en la CIC que predomina en los suelos y a los niveles foliares
observado durante la temporada. Sin embargo, la relación de los niveles de calcio en hoja y los niveles del fruto
no es directa, por lo que la fertilización cálcica debiese ser considerada en los momentos de formación del fruto,
principalmente en huertos de alto vigor vegetativo y de alta carga frutal. La firmeza de la cascara es uno de los
parámetros de calidad que puede verse afectado por la deficiencia de este elemento en la fruta.
MAGNESIO: Esencial para la formación de clorofila, función que ocupa entre el 15 y 20% del total de Mg de la
planta. Es también responsable de la carga y concentración de fotosintatos en el floema, y ayuda en la síntesis
de proteínas. El Mg toma parte en cientos de enzimas envueltas en reacciones del metabolismo energético. En
situaciones de altas temperatura, es uno de los elementos que deben ser potenciados.
ZINC: Gran promotor de fitohormonas, precursor de las auxinas, indispensable para un buen crecimiento
vegetativo y reproductivo. Se ha observado que incluso con niveles altos de nitrógeno, pero con deficiencia de
Zinc, el crecimiento vegetativo se ve limitado. Estudios recientes sugieren que el Zn tiene un rol en la calidad de
la nuez, porque las nueces deficientes en Zn son más sensibles a la oxidación que las nueces con niveles normales
de Zn.
Debido a que es un microelemento, la necesidad por hectárea es mínima pero indispensable. La absorción se ve
limitada con pH alcalinos de suelo, con niveles altos de carbonatos (>5%), bajo contenido de materia orgánica
(<0,5%), texturas arcillosas (bajo nivel de oxígeno en el suelo), baja presencia de raíces absorbentes, y baja
biomasa microbiana benéfica.
En condiciones de alcalinidad, se recomienda el uso de quelatos de zinc EDTA aplicados al suelo vía riego de forma
concentrada durante el mes de noviembre y diciembre. Con pH neutros o ácidos, se pueden utilizar fertilizantes
como el sulfato de zinc.
Las aplicaciones de zinc vía foliar son recomendadas a partir de la floración, aunque los niveles foliares de la
temporada anterior estén óptimos, debido a su alto consumo de las reservas durante la brotación, por lo que
se recomienda aplicar un mínimo de cuatro aplicaciones cada 15 – 20 días. Si los niveles foliares en enero están
por debajo de las 40 ppm, se recomiendan aplicaciones foliares previo a la cosecha para mejor los niveles en las
yemas y promover una mejor brotación la siguiente temporada.
BORO: Este elemento favorece la diferenciación de las yemas, germinación del polen, translocación de
carbohidratos, mejorando la cuaja y el rendimiento final del cultivo. Sin embargo, es más frecuente observar
toxicidad que deficiencia de este nutriente, especialmente en la zona centro-norte del país, que al igual que a
la acumulación de cloruros, la especie presenta alta susceptibilidad a la acumulación de estos elementos en las
hojas. Por lo tanto, su uso en aplicaciones foliares se justifica a una baja concentración en el suelo (menor a 1
ppm), baja concentración en el agua de riego (menor a 0,2 ppm) y baja concentración en hojas (menor a 50 ppm
en análisis de enero)
En los casos de presentar deficiencia, las aplicaciones foliares con boro precosecha y en floración, han permitido
mejorar la cuaja, calidad de la fruta y rendimiento de los árboles. Buenos resultados se han logrado también
con productos foliares en base a Boro/Moligdeno a finales del verano, tratamientos que buscan lignificar
anticipadamente la madera y promover una mejor entrada en receso, generando mayores niveles de reserva
nutricional para la siguiente temporada.
Los requerimientos nutricionales del nogal son suplidos por el suelo y la fertirrigación que se realice. Para asegurar
el correcto crecimiento y la productividad del nogal se deben mantener niveles óptimos de los nutrientes
esenciales durante la temporada y prevenir exceso de los elementos tóxicos como el Cl y el B, por ejemplo.
Para proporcionar este balance de nutrientes, es necesario hacer seguimiento de los niveles en el suelo y agua
cada 2 a 3 años mediante análisis químico, y realizar un seguimiento periódico de los niveles nutricionales de
las plantas -mediante análisis foliar- durante el desarrollo de la temporada (Figura 6). Este proceso analítico
permite evitar niveles críticos, mejorando la calidad y disminuyendo el añerismo de la producción que se genera
habitualmente en los huertos de nogal.
0,80,8
6,56,5 3,53,5
0,70,7
5,55,5 33
0,60,6
2,52,5
4,54,5 0,50,5
0,40,4 22
N (%)
P (%)
K (%)
N (%)
P (%)
K (%)
3,53,5
0,30,3 1,51,5
2,52,5
0,20,2 11
1,51,5 0,10,1 0.50.5
0,50,5 00 00
Ago
Ago Sep
Sep Oct
OctNov
NovDic
Dic Ene
Ene Feb
FebMar
MarAbr
AbrMay
May Jun
Jun Ago
Ago Sep
Sep Oct
OctNov
NovDic
Dic Ene
Ene Feb
FebMar
MarAbr
AbrMay
May Jun
Jun AgA
Muy
Muybajo
bajo Bajo
Bajo Alto
Alto Muy
Muybajo
bajo Bajo
Bajo Alto
Alto
Muy
Muyalto
alto 2017
2017 2018
2018 Muy
Muyalto
alto 2017
2017 2018
2018
3,5
3
2,5
2
K (%)
1,5
1
0.5
0
Nov Dic Ene Feb Mar Abr May Jun Ago Sep Oct Nov Dic Ene Feb Mar Abr May Jun
Figura 6. Cambio estacional de N-P-K en un huerto de nogal de la V región durante dos temporadas (2017-2018)
Las concentraciones de Nitrógeno, Fósforo y Potasio, basadas en el peso seco de la hoja son muy altas al principio
de la temporada, y después descienden rápidamente. El nivel se estabiliza en plantaciones adultas a fines de
diciembre, y cae cerca del momento de la caída de la hoja.
En primavera, cuando la actividad radical es todavía muy baja, prácticamente no existe transporte desde la raíz a
la parte aérea, muchos de los elementos que han sido acumulados en los órganos de reserva, comienzan a estar
disponibles para la brotación de las yemas. Gran parte de los nutrientes que inicialmente son requeridos para el
crecimiento de la planta, proceden de órgano de reservas y son redistribuidos a los puntos de crecimiento, por
lo que para la primera etapa de brotación y floración, los niveles nutricionales de la temporada anterior serán
fundamentales.
Por lo tanto, regular la nutrición del árbol previo a la cosecha (como se recomienda actualmente), es una de las
prácticas de manejo nutricional más importantes, ya que la planta sufre un desgaste severo de nutrientes y de
energía, más aún si no se realiza una correcta fertilización durante la temporada, y los niveles foliares del análisis
de enero/febrero se encuentren bajo los niveles óptimos.
En el caso del Cloro y el Boro las concentraciones basadas en el peso seco de la hoja son muy bajas al principio
de la temporada, y se incrementa rápidamente si están presente en cantidades altas en el suelo o en el agua, lo
que se acentúa en huertos de bajo vigor vegetativo, alcanzando niveles de toxicidad en hojas, siendo los cloruros
presentes en el agua de riego el principal problema que se observa en los huertos de la región Metropolitana
(Figura 7).
Figura 7. Toxicidad en hojas por acumulación de cloruros en arboles de la variedad Chandler, Región Metropolitana (febrero
2020).
Unidades /Ha
N P2O5 K2O
80 20 40
Producción estimada
Kilos / Ha 0
Figura 8. 1° Año de plantación (Formación)
Unidades /Ha
N P2O5 K2O
100 30 60
Producción estimada
Kilos / Ha 50
Figura 9. 2° Año de plantación (Formación)
Unidades /Ha
N P2O5 K2O
140 40 100
Producción estimada
Kilos / Ha 700-1.300
Figura 10. 3° Año de plantación (Formación
+ producción)
Unidades /Ha
N P2O5 K2O
180 50 150
Producción estimada
Kilos / Ha 3.000
Figura 11. 4° Año de plantación (Formación
+ producción)
Unidades /Ha
N P2O5 K2O
220 70 200
Producción estimada
Kilos / Ha 5.000
Unidades /Ha
N P2O5 K2O
240 90 280
Producción estimada
Kilos / Ha 7.000
Figura 14. Distribución de NPK en huerto adulto de nogal (var. Chandler) durante la temporada.
Literatura citada
Hirzel, J. 2014, Diagnóstico Nutricional y Principios de Fertilización en Frutales y Vides’, INIA.
El nogal en Chile se ha establecido como plantación comercial en una amplia superficie, alcanzando en la
actualidad alrededor de 45 mil hectáreas, las que están distribuidas de norte a sur desde la cuarta hasta la octava
región del país. En esta amplia zona cultivada, las condiciones edafoclimáticas pueden variar considerablemente,
por lo que antes de implementar un huerto, éstas deben ser consideradas y evaluadas, para poder determinar si
se cumplen o no las condiciones para un correcto desarrollo de la especie.
La disponibilidad de agua es un elemento importante, ya que el nogal es una especie que presenta una alta
demanda hídrica y muestra notables diferencias en desarrollo vegetativo, producción y calidad de la nuez entre
los huertos con un abastecimiento hídrico óptimo y aquellos que presentan riego deficitario. Por lo tanto, el riego
será el factor principal que determine los altos rendimientos del cultivo. Es decir, sino se riega correctamente,
cualquier acción para mejorar los rendimientos no tienen sentido.
Uno de los factores fundamentales para obtener un desarrollo rápido y homogéneo del huerto, es el correcto
manejo del riego desde el inicio de la plantación. Si no existe limitante importante de suelo (compactación,
tosca, napa freática, etc.), el desarrollo de las raíces dependerá principalmente de la disponibilidad de agua que
tenga el perfil de suelo. A mayor crecimiento del sistema radical, el árbol podría potencialmente desarrollarse
mejor, lo que se reflejará finalmente en la productividad del huerto.
En el manejo del riego, se debe considerar el correcto balance hídrico entre la disponibilidad de agua que
tiene la planta y la falta de oxígeno que se puede producir en el suelo cuando se riega, debido a que la especie
presenta una alta sensibilidad a la asfixia radicular. Por lo tanto, para cada huerto se debe considerar: el volumen
de agua que el cultivo necesita, la correcta distribución del agua a lo largo de su ciclo anual de crecimiento, y
minimizar los periodos de saturación por excesos de riego. Además, se debe considerar la calidad de agua de
riego, principalmente el grado de salinidad que se puede observar en algunos ríos de la zona central del país.
Para lograr formar un huerto de nogal con altos rendimientos productivos, debemos considerar no sólo una
correcta preparación del suelo, sino que también elegir y diseñar agronómicamente nuestro sistema de riego,
el que debe ser capaz de satisfacer el requerimiento hídrico del huerto en máxima demanda. Para un correcto
diseño agronómico del sistema de riego se debe:
Conocer el requerimiento hídrico del cultivo: Un huerto adulto de nogal con las mismas características podrá
presentar diferencias en su requerimiento de agua si se ubica en zonas con condiciones climáticas diferentes,
debido principalmente a la variación que presenta la evapotranspiración del cultivo (ETo).
Como referencia, la zona central de Chile, que es donde se encuentra la mayor superficie plantada de nogales
del país, tiene un requerimiento promedio de agua de 10.000 m3/ha/año. Como se mencionó anteriormente,
este volumen de agua puede variar dependiendo de la ubicación del huerto, como se observa por ejemplo, en
la localidad de Melipilla, Región Metropolitana, que presenta influencia costera, y que tiene un requerimiento
aproximado de 8.500 m3/ha/año; mientras que en los valles cordilleranos de Los Andes, Región de Valparaíso, el
requerimiento hídrico está por sobre los 11 mil m3/ha/año, debido principalmente a las altas temperaturas en
verano y la baja humedad relativa del ambiente.
El requerimiento hídrico durante la temporada varía no solo por las condiciones climáticas, sino también por el
estado fenológico en que se encuentre el cultivo. Las necesidades hídricas aumentan constantemente durante la
primera fase de desarrollo del cultivo, jugando un papel importante el componente de crecimiento y desarrollo
vegetativo. Es así como en el inicio de la temporada de crecimiento los requerimientos de agua son mínimos (Kc
referencial: 0,12), debido a una baja pérdida por evaporación del suelo y a la mínima traspiración que presentan
las plantas, aumentando considerablemente su requerimiento en los meses de verano (Kc referencial:1,14),
donde el desarrollo vegetativo se expresa completamente y las condiciones ambientales generan una mayor
pérdida por evapotranspiración.
Esta información será relevante cuando se diseñe el sistema de riego, ya que deberá cubrir los volúmenes de
agua que requiera el cultivo en una zona particular. En la actualidad, los proyectos de riego para nogal están
siendo diseñados para ser capaces de reponer una lámina neta mínima de 8mm/día, debido al aumento de las
temperaturas máximas en los meses de mayor requerimiento hídrico, como también al aumento de los niveles
de producción, que podrían estar por sobre las 7 toneladas por hectárea.
Figura 3. Ubicación de calicatas en campo y sectorización del sistema de riego según resultado de evaluación edafológica.
Elección del sistema de riego: El nogal demanda una alta cantidad de agua, por lo que elegir el sistema de
riego adecuado es fundamental, no tan solo para alcanzar el máximo potencial productivo, sino también para
poder aumentar la precocidad del huerto, mejorando la rentabilidad del proyecto.
En la elección del sistema de riego, además de considerar la eficiencia en el uso del agua, el manejo del riego
debe entenderse como la forma de lograr un sistema radicular profundo que alcance como mínimo 1 metro,
sin concentraciones superficiales, y que cubra a lo menos el 60% de la superficie del suelo, teniendo presente
la sanidad del sistema radical y la alta sensibilidad de la especie a la falta de oxígeno disponible para las raíces.
Para obtener el potencial máximo productivo es necesario que el equipo de riego supla la demanda hídrica en
un volumen de suelo determinado, y que durante el ciclo vegetativo del cultivo no aumente la resistencia del
suelo a la extracción de agua por parte de la planta en la zona de raíces absorbentes o en un porcentaje de ellas.
En Chile existen huertos de nogal que emplean sistemas de riego de tipo gravitacional y tecnificado, sin embargo,
en la nogalicultura moderna, donde los parámetros de calidad y productivos han aumentado considerablemente,
y considerando la escasez hídrica de los últimos años es difícil considerar el uso de algún sistema que no sea
tecnificado.
Los sistemas gravitacionales se relacionan con la poca homogeneidad y eficiencia en el uso del agua,
la imposibilidad de usar fertirriego, el aumento de malezas y mayores condiciones para el desarrollo de
enfermedades radiculares, entre otras cosas. Además, con este tipo de riego se limita el potencial productivo
del huerto a lo menos en un 10%, pudiendo ser mucho mayor en suelos que presentan alta heterogeneidad y
pendientes superiores al 1%.
Dentro de los sistemas de riego tecnificados, el más utilizado en el cultivo del nogal es el goteo, ya que es
uno de los más eficientes en el uso del agua, y también porque permite generar una mayor carga hidráulica,
aplicándose una mayor cantidad de agua en un punto determinado, lo que facilita la formación de un sistema
radical más profundo que otros sistemas de riego. La distribución de las raíces en profundidad permite que la
planta genere menos momentos de estrés hídrico durante la temporada, principalmente en zonas con altas
temperaturas de verano y/o con escases hídrica, proporcionando un mejor desarrollo de la planta.
Por otro lado, este tipo de riego permite generar una mayor concentración de nutrientes en la solución de suelo,
lo que facilita la absorción de ciertos minerales importantes como el potasio, el fosforo y el zinc. Estos elementos
son incorporados, principalmente, a través del mecanismo de difusión, es decir, por el gradiente de concentración
que se produce entre la solución del suelo y la concentración al interior de las células de las raíces absorbentes.
Si el riego por goteo se compara con los sistemas de microaspersión o microjet, el factor viento no es un problema,
pero la línea de goteo genera una menor cobertura superficial de mojamiento, lo que se ha solucionado
aumentando el número de líneas que se instalan por hilera. Para lograr la cobertura de riego ideal, en marcos
de plantación tradicionales, se utilizan entre tres y cuatro líneas de riego, lo que dependerá principalmente de
la textura de suelo (Figura 4). En los suelos con textura arcillosa o pesada, se requieren entre 3 líneas de riego,
debido a que presentan generalmente una velocidad de infiltración y una percolación menor, provocando un
bulbo de mojamiento más amplio que los suelos con texturas franco arenosos o livianos, los que generalmente
requieren 4 líneas de riego. Si el suelo no tiene limitantes de profundidad efectiva, lo importante es tener una
cobertura del riego por lo menos del 60% de la superficie total de suelo plantada.
Las líneas de goteo pueden ser un problema en la cosecha de las nueces, principalmente cuando se mecaniza
la recolección, lo que se soluciona agrupando las líneas al centro de la hilera de plantación y colgándolas a la
primera rama de los árboles, con el fin de que no sean dañadas por el paso de la maquinaria, y que las barredoras
puedan trabajar sin problema. Si bien esto significa un costo adicional comparado con otros sistemas de riego
que no lo requieren, éste es bastante bajo si se compara con los beneficios que se generan con este sistema de
riego.
En los últimos años se ha implementado en algunos huertos de nogal un sistema de aspersión llamado riego
de cobertura total (Figura 5), muy utilizado en California debido a las condiciones de homogeneidad y de
permeabilidad que presentan los suelos. Este sistema presenta una eficiencia sobre el 70% y una alta uniformidad,
ya que distribuye el agua en el 100% de la superficie. Comparado con la microaspersión o microjet, el mayor
tamaño de gota disminuye la deriva del agua por el viento.
Sin embargo, es importante no dejar de considerar el efecto viento en su diseño, especialmente en lo referente
a la distancia entre aspersores. Con este sistema de riego se utilizan aspersores que permiten trabajar hasta
480 Lt/hora, mejorando considerablemente la carga hidráulica que proporciona un microaspersor o microjet. La
distribución del agua puede abarcar un radio de mojamiento de 4.5 a 9,5 metros, lo que permite generar una
mayor distribución de las raíces en el 100% de la superficie plantada, por lo que podría ser un sistema de riego
que permita plantar en suelos que existan una mayor limitante de profundidad efectiva. Los resultados aún son
preliminares, pues se lleva poco tiempo trabajando con este sistema en Chile.
Dentro de los parametros técnicos de los sistemas de riego, es importante considerar la precipitación del
equipo (mm/h), es decir, los milímetros de lámina de agua por hora que es capaz de entregar. La precipitación
de un buen equipo de riego debe estar entre 2 a 3 mm/hora, lo que dependera principalmente de la textura y
velocidad de infirtracion del suelo.
Si el sistema de riego cuenta con una buena precipitación permitirá realizar estrategia de riego en profundidad,
pero con menos tiempo de saturacion, logrando una mayor expansión lateral del bulbo de mojamiento. Esto
mejorará el porcentaje de cobertura de suelo del equipo de riego si se utilizan líneas de goteo, además de
permitir un lavado de sales efectivo. Cuando se cuenta con equipos de riego que tienen baja precipitación, se
debe aumentar considerablente las horas de riego para cumplir con los altos requerimientos de la especie, lo que
puede llevar a una constante saturacion bajo las líneas de riego, aumentando la probabilidad de enfermedades
radiculares (Phytophthora, por ejemplo). Es así como, por ejemplo, si comparamos un sistema tradicional de
riego de uva de mesa, los que han sido replantados con nogal en la zona central del país, y que cuentan con
precipitaciones cercanas a 1,1 mm/h, tendríamos que regar cerca de 50 horas a la semana para cubrir los 8 mm/
día que se requieren en un huerto adulto. Y si lo comparamos con un equipo de 2,5 mm/h, solo sería necesario
cerca de 22 horas de riego para suplir el mismo requerimiento semanal.
Al realizar la plantación de un huerto de nogal (julio-agosto), se debe considerar hacer un primer riego, que
tiene como objetivo eliminar las “bolsas de aire” que se producen durante el proceso de plantación y evitar la
deshidratación de la planta. Este proceso se hace mediante un riego por taza de un mínimo de 20 litros de agua
por planta, lo que permite generar una mayor carga hidráulica, produciendo un mejor asentamiento del suelo.
Dependiendo de la textura del suelo y de las precipitaciones entre plantación y el inicio de la extracción de agua
de la planta, es posible que se requiera uno o más riegos que permitan mantener la humedad de los primeros
60 cm de suelo, y evitar que se produzca deshidratación de las raíces, que podría provocar desde una brotación
dispareja hasta la deshidratación del injerto e incluso de la planta completa.
Una vez que comienza el crecimiento de las raíces, es importante considerar que la formación y distribución del
sistema radical dependerán no sólo de la condición y tipo de suelo, sino que también de cómo se realicen los
riegos durante los primeros años del cultivo, ya que pueden afectar considerablemente en los rendimientos y
potenciales productivos del huerto.
Si consideramos el sistema de riego más utilizado en nogales, que son las líneas de riego por goteo, a partir del
primer año de plantación la totalidad de las líneas de riego debiesen ser instaladas (Figura 7), con el objetivo de
no limitar la expansión de las raíces por falta de humedad aprovechable hacia la entre hilera. También se busca
poder generar mayor carga hidráulica con menos horas de riego, estructurando un sistema radical profundo
y una distribución lateral que cubra el volumen de suelo efectivo en los primeros 2 años del cultivo. Este tipo
de distribución nos permitirá utilizar una estrategia de riegos largos y menos frecuentes, ya que existirá una
distribución homogénea de las raíces absorbentes que extraerán el agua de forma simultánea en el perfil de
suelo.
Figura 7. (7A) Instalación y distribución de líneas de riego durante la primera temporada (1°hoja).
(7B) Distribución definitiva de las líneas de riego al año de plantación (2° hoja).
Al instalar desde la plantación todas las líneas de riego con que está diseñado el equipo, debemos ser eficiente
en el uso del agua y fertilizantes en los primeros meses de crecimiento de la planta, por lo que inicialmente se
deberán distribuir las líneas de riego cerca de la planta manteniendo una separación entre líneas de 30 a 50 cm,
y mediante la revisión periódica de calicatas observar la expansión radical con el objeto de determinar cuándo
Como se mencionó anteriormente, el sistema radical profundo y con una distribución homogénea en el perfil,
es el que nos permitirá aprovechar la capacidad de retención de humedad del suelo y realizar riegos de tiempos
largos y de menor frecuencia. Para esto debemos determinar al inicio de la temporada cuántas horas de riego
se necesitan para humedecer el perfil de raíces completo de los árboles, el cual debe considerar como mínimo
un metro de profundidad, lo que dependerá principalmente del tipo de suelo, del porcentaje de cubrimiento, y
precipitación del sistema de riego. Con esta distribución de raices los tiempos de riego se mantienen constantes,
solo se irá modificando la frecuencia entre riegos durante el transcurso de la temporada, lo que dependerá
principalmente del aumento o disminución de la evapotranspiración del cultivo. Por lo tanto, cuando la lámina
de riego que se aplica es mayor, se disminuirá la frecuencia con que se debe regar debido a la mayor capacidad de
retención que tiene el suelo. Con un buen control de humedad del suelo antes de cada riego, esta metodología
permite optimizar el uso del recurso hídrico, así como también una mejor sanidad del cultivo.
Por el contrario, ir reponiendo la lámina diaria de evapotranspiración del cultivo, realizando altas frecuencias
de riego en suelos con buena retención de humedad puede generar la saturación permanente bajo las líneas
de riego. El proceso de respiración de las raíces es fundamental para producción de energía de la planta, por
lo que los niveles de humedad del suelo saturado en la superficie restringirán el acceso de las raíces al oxigeno
atmosférico, lo que limita la producción de energía de la respiración, generando asfixia y posterior muerte de
raíces.
Cuando se realizan riegos cortos y frecuentes, también se limita la profundidad que logran las raíces nuevas
durante la temporada. El agua depositada de esta manera, no es capaz de profundizar y humedecer la totalidad
del perfil de raíces, lo que se ve aumentado cuando existen cambios texturales importantes entre horizontes del
suelo (“riegos colgantes”). Es importante considerar que serán siempre los primeros centímetros del suelo los
que se secan antes debido a efectos ambientales, por lo que la formación de un sistema radical superficial tendrá
mayor susceptibilidad a la falta de agua durante la temporada.
Los excesos de agua al inicio de la temporada pueden ser el resultado de condiciones ambientales o por malas
decisiones en el manejo del riego, tales como iniciar la temporada de riego demasiado pronto, aplicar demasiada
agua por riego, regar con alta frecuencia y/o regar con sistemas que aplican agua de manera desuniforme. El
sobre riego en este periodo produce disminución de la temperatura de suelo lo que afecta la actividad de las
raíces, aumentado además la posible infestación por Phytophthora, principal enfermedad radicular del nogal en
Chile.
No todos los estados fenológicos del árbol y del fruto presentan una misma sensibilidad al estrés hídrico, por lo
que los déficits de agua en determinados períodos, no necesariamente perjudican el crecimiento de las plantas
y sus rendimientos, aunque sí podrían afectar la calidad de la fruta.
Con respecto a los efectos en la calidad de la fruta, se debe considerar que una vez definido el porcentaje de
cuaja, la manera más directa de aumentar la producción será a través del aumento de calibre y de la mayor
relación pulpa/cascará.
El calibre se define cuando se produce la lignificación de la cáscara, lo que se observa en la variedad Chandler
entre fines de diciembre e inicios de enero en la zona central del país, por lo que la falta de agua previo a este
periodo puede afectar directamente al tamaño de la nuez (primera fase de crecimiento del fruto).
Durante esta primera fase del crecimiento del fruto que se produce entre fines de octubre y fines de diciembre,
también aumenta el crecimiento radical de la planta, que, según los últimos estudios realizados recientemente
en la variedad Chandler por la Universidad de Davis en California (Figura 11) mostró que en sus condiciones
edafoclimaticas, hubo un único “peak” de raíces importante que alcanzó su punto máximo a fines de junio
(diciembre en el hemisferio sur). Durante este período de crecimiento de las raíces, hay una producción continua
de raíces finas y estas nuevas raíces finas son responsables de la mayor parte de la absorción de agua y nutrientes.
Se pudo observar también, que existe un cambio constante en la producción de raíces finas durante este
período, con la producción de raíces nuevas y la muerte de las raíces más viejas, o se suberizan (después de
aproximadamente dos semanas) y se vuelven parte del sistema de transporte de agua y nutrientes en lugar de
ser un sitio activo de absorción. También se observó otro pequeño “peak” de crecimiento de raíces a fines del
verano / principios del otoño, pero es sustancialmente menor que el de primavera-verano.
Estos nuevos estudios contrastan con lo la tradicional curva de crecimiento de raíces del nogal descrita con
anterioridad en los manuales de producción de la especie.
Figura 11. Curva de crecimiento de raíces del Nogal según nuevos estudios realizados en la U. Davis, California.
Durante los meses de verano, es donde se presentan los mayores requerimientos hídricos del cultivo, en este
periodo se alcanza la mayor expresión vegetativa, existe crecimiento radical en expansión y el fruto requiere gran
cantidad de agua para su crecimiento. Por lo tanto, la falta de agua en estos meses puede producir no solo una
disminución de la actividad vegetativa y de la capacidad asimilativa de las hojas (menos reservas para la próxima
temporada), sino también una baja en la productividad debido a un menor calibre, menor llenado de la nuez, e
incluso disminución de los colores claros de la pulpa.
Para una cosecha eficiente es de suma importancia terminar con un huerto verde y bien hidratado, debido a
que de lo contrario el follaje se comienza a caer antes o durante la cosecha (Figura 13), lo que dificulta no solo la
recolección de las nueces, sino que va en desmedro de la calidad y la productividad futura del huerto.
Figura 12. Huerto de nogal con defoliación parcial durante el periodo de cosecha.
El monitoreo de la humedad de suelo se puede realizar a través de varios sistemas de medición como los
tensiómetros, sondas de capacitancias, calicatas, barrenos, etc. Entre estos sistemas, la calicata es una de la más
recomendadas debido a que permite caracterizar las condiciones de humedad en la zona de las raíces, indicando
la profundidad de la infiltración de agua por el riego, de las lluvias y la cantidad de agotamiento de la humedad
del suelo por la absorción del árbol.
La humedad del suelo puede ser estimada por la apariencia y “sensación” del suelo a varias profundidades. El
monitoreo físico de la calicata junto con una comprensión de las características de retención y drenaje del agua
en los distintos tipos de suelo, son fundamentales para proporcionar información que refleje con precisión las
condiciones hídricas del huerto. En la revisión de las calicatas, una forma de evaluar la cantidad de agua que
presenta un suelo es apretarlo con la mano y ver que se obtiene como resultado.
El monitoreo de la humedad del suelo a través de calicata complementadas con sondas de capacitancia a
diferentes profundidades del perfil, son los métodos más utilizados en los huertos de nogal en Chile, y pueden
proveer información más precisa y útil para programar el riego de los huertos; sin embargo, estos métodos miden
indirectamente el estado hídrico de la planta. Es por esto que en la actualidad una de las maneras de medir el
requerimiento hídrico de manera directa es mediante un instrumento llamado Bomba de Scholander, donde se
han establecido relaciones entre las medidas de la cámara de presión, el crecimiento y la productividad de los
árboles. A partir de estas relaciones, se han desarrollado pautas para ayudar a los productores a tomar decisiones
sobre la planificación del riego usando mediciones de la cámara de presión.
Una cámara de presión o bomba de Scholander (Figura 15) mide la tensión del agua de la planta aplicando una
presión a una hoja y tallo cortados que se colocan en una cámara hermética. La presión se genera hasta que se
observa la salida del agua por el tallo de la hoja. La presión requerida para forzar el agua fuera del tallo de una
hoja cortada es igual al potencial hídrico de la planta y se mide con un manómetro externo. A medida que la
humedad del suelo se agota, se desarrolla más tensión en la planta, requiriendo más presión para forzar el agua
fuera de la superficie cortada del tallo de la hoja.
Lupa Manómetro
Bolsa metálica
Aire presurisado
Para realizar las mediciones, se selecciona un foliolo terminal de una hoja sombreada y se coloca dentro de una
bolsa de aluminio (“embolsada”) durante aproximadamente 15 minutos antes de cortarla de la rama del árbol
y colocarla en la cámara de presión. El embolsado de la hoja elimina la fotosíntesis y la pérdida de agua para que
la hoja alcance el mismo estado hídrico de la planta.
Las mediciones con la bomba, deben comenzar durante la temporada de primavera, continuar durante el verano
y el otoño. Esto mostrará cómo el estado hídrico del huerto responde a los cambios climáticos estacionales y
cómo la programación del riego deberá ser adaptada.
Las mediciones tomadas justo antes del riego indicarán el estado hídrico del huerto cuando los niveles de
humedad del suelo son los más secos y el estrés hídrico es potencialmente el más alto. El monitoreo con la
cámara 1 ó 2 días después del riego indicará qué tan bien se recuperó el estado hídrico del árbol después del
riego realizado.
Las mediciones que se realizan con la cámara de presión pueden cambiar rápidamente en huertos con suelos
poco profundos o con menor capacidad de retención de agua, como también en huertos con sistemas radicales
superficiales, posiblemente de -2 a -4 bares por día. Los huertos que crecen en suelos profundos con una mayor
capacidad de retención de agua y sistemas de raíces más grandes pueden cambiar más lentamente, tal vez -0,3
a -1,0 bar por día.
Los árboles seleccionados para el monitoreo deben ser representativos del huerto. Los árboles deben ser de la
misma variedad y patrón, misma edad, grado de poda y tamaño de la copa. Los árboles que se midan deben
estar sanos.
Los resultados que se obtienen de las lecturas de la cámara de presión se relacionan con el estado hídrico que
presenta la planta, a continuación, se describen:
Tabla n° 1. Guía para la interpretación de las lecturas de la cámara de presión en nogal inglés.
Estrés leve a moderado. Crecimiento del brote visible, pero la tasa de crecimiento
puede ser reducida. Estos niveles no parecen afectar el desarrollo de la semilla o la
-6.0 a -8.0
fertilidad del brote para la próxima temporada. Puede utilizarse para controlar el
vigor del árbol, si se desea.
Altos niveles de estrés. Resultados en una defoliación moderada a severa. Debe ser
-12.0 a -14.0
evitado.
Muy alto estrés. Resultados en defoliación severa. Es probable que los árboles
-14.0 a -18.0
mueran.
Fuente: Using the pressure chamber for irrigation management in Walnut, Almond and Prune. University of California, 2014.
La formación tiene por objetivo generar una estructura que sea eficiente productivamente y que consiga el mayor
potencial productivo, en el menor periodo de tiempo. se debe considerar que para conseguir altas producciones
hay que lograr que la estructura aproveche al máximo la luz y también una buena ventilación para facilitar el
control de las enfermedades.
la formación se realiza desde la plantación hasta el 4° o 5° año, cuando se alcance el tamaño definitivo de la
planta y la homogeneidad del huerto.
Pauta de formación
Primera etapa: Desde la plantación hasta que la planta tiene 12 meses (1 año), rebajar la parte aérea de la
planta, a lo menos a la mitad de su tamaño original de vivero, se recomienda definir una altura no superior a los
80 centímetros desde el suelo, para todas las plantas, sin importar numero de yemas ni la posición de estas, esto
para conseguir un desarrollo homogéneo de la planta en su primera temporada y un centro de gravedad bajo
que nos permita tener un mejor resultado en zonas donde el viento sea una limitante.
durante la temporada dejar que la planta se desarrolle libremente, realizar un solo desbrote después del 15
de noviembre, eliminando todos los brotes del porta injerto y conservando entre 3 a 5 brotes del injerto por
planta, buscando al menos un 90% de las plantas con el mismo número de brote. dejar que los brotes crezcan sin
limitaciones ni despuntes, amarra continuamente solo uno de los brotes al tutor, que sea el que lleve el liderazgo.
el objetivo es alcanzar 2,5 metros promedio con el brote líder y logra un tronco a nivel del suelo de 7 centímetros
de diámetro.
Plantación
Año 0 Año 1
1,8 mt 2,5 mt
0,8 mt
Segunda Etapa: Desde los 12 hasta los 24 meses (2 años), Elegir el mejor de los brotes que tenga la planta, que
sea el más vigoroso y que no presente daños, normalmente es el que se amarro al tutor en la etapa anterior, en
el caso que por algún motivo no es el más indicado se puede remplazar por el que tomo el liderazgo, el resto de
los brotes se eliminan con un corte limpio nos mas de 5 milímetros desde el eje. esto tiene por objetivo conseguir
una muy buena brotación de las yemas que nos permitan tener buenos ángulos de inserción. No se realiza
despunte ni desyeme.
Durante la temporada la planta se deja crecer libremente, no se realiza ningún tipo de poda en verde, solo se
eliminan los brotes del porta injerto o algún brote que este muy cerca del suelo (por debajo de los 50 cm.) que
complique el control de malezas. El objetivo es alcanzar una brotación lateral de una 20 ramas promedio que
tengan entre 1 y 2 metros de largo.
en zonas donde el viento es una limitante es necesario extender el tutor con un coligue de 3 metros para
acompañar el crecimiento de la segunda hoja, solo se amarra la rama que lleve el liderazgo.
Año 1 Año 2
2,5 mt 4 mt
7 cm 7 cm
Figura 3. Esquema de la segunda etapa de formación, a la derecha resultado de la segunda etapa a los 24 meses
Tercera Etapa: Desde los 24 hasta los 36 meses (3 años), elegir el mejor brote de la temporada anterior para
continuar con el crecimiento en altura del eje de la planta, si este presenta brotación lateral anticipada (horcajas)
limpiarlas y eliminar dos brotes que compitan con él, de preferencia que sean competencia directa, esto tiene
por objetivo superar los 5 metros de altura de la planta y lograr una buena brotación lateral de la parte alta del
árbol. En esta etapa es necesario comenzar a elevar gradualmente el tronco de la planta, para lograrlo hay que
eliminar todas las ramas y brotes laterales que estén por debajo de los 75 centímetros.
Durante la temporada, la planta se deja crecer libremente, no se realiza ningún tipo de poda en verde, solo se
eliminan los brotes del porta injerto o algun brote que este muy cerca del suelo (por debajo de los 75 cm.) que
complique el control de malezas o con otras labores que deban realizarse en el huerto.
Año 2 Año 3
4 mt
Figura 5. Esquema de la tercera etapa de formación, a la derecha resultado de la segunda etapa a los 24 meses
Cuarta Etapa: Desde los 36 hasta los 48 meses (4 años), esta es la última etapa de la formación, en la cual se debe
logra una talla adecuada del árbol en altura la cual no debe superar los 7 metros, para huertos plantados con 7 metros
entre hileras, para esto se realiza la ultima eliminación de competencia al eje de la planta, eliminado dos brotes que
compitan con él, pudiendo ser estos de la temporada anterior o con 2 años de edad. También es necesario terminar de
adecuar la altura del tronco, para poder realizar la cosecha mecanizada y facilite todas las labores que se deben realizar
en un huerto de nogales en producción, para conseguirlo hay que eliminar todas las ramas laterales que estén por
debajo de 1 metros.
elegir el mejor brote de la temporada anterior para continuar con el crecimiento en altura del eje de la planta, si este
presenta brotación lateral anticipada (horcajas) limpiarlas y eliminar dos brotes que compitan con él, de preferencia
que sean competencia directa, esto tiene por objetivo superar los 5 metros de altura de la planta y lograr una buena
brotación lateral de la parte.
Durante la temporada, la planta se deja crecer libremente, no se realiza ningún tipo de poda en verde.
Año 3
5,30 mt
Produccion de nueces durante la etapa de formacion: dada la importancia economica que tienen las primeras
producciones de nueces, en un proyecto de plantación nogales, es muy importante maximizarlas lo mas posible,
estas produciones en las primeras etapas estan determinadas por el crecimiento de la estructura (centros
productivos dardos y ramillas) y por la cantidad de polen disponioble en el huerto, hasta el quinto año el huerto
no es capas de producir todo el polen que necesita y las producciones anteriores aesta estaran condicionadas al
polen existente en la zona, el el caso de huertos aislados de zonas productoras de nueces estara en la parte baja
del rango de producción y en el caso de huertos que estan en zonas con alta precensia de nogales se acercarán
al rango alto de producción.
NOTA: Para poder logra una correcta formación de nogales es necesario, contar con un buen manejo de riego,
nutrición y control fitosanitario.
El nogal es una especie que, en Chile, presenta un número limitado de enfermedades. Sin embargo, cada una de
ellas tiene un alcance muy significativo, en la sobrevivencia de la planta, producción y calidad de la fruta.
Las enfermedades se asocian a condiciones climáticas y de manejo agronómico. En general, de difícil control a
través de agroquímicos, pero, en todo el mundo se trabaja para enfrentar de mejor manera sus efectos.
Esta enfermedad se caracteriza por el desarrollo de manchas necróticas hundidas, café oscuras a negras, que
comprometen parcial o totalmente la nuez. Durante los estados iniciales de la infección, se presenta un halo de
tejidos acuosos. Los amentos (flor masculina) se necrosan parcial o totalmente y adquieren un color café oscuro,
similar a la infección en flores pistiladas, las que se desarrollan tanto en forma lateral como alrededor del pistilo.
Ataques severos pueden producir marchitez de brotes terminales que eventualmente conducen al desarrollo de
pequeños cancros en madera lignificada. La incidencia y severidad de la peste negra se relaciona con la presencia
de agua libre, favoreciéndose con lluvias frecuentes, especialmente cuando las temperaturas están por sobre los
12°C (Figura 1).
20
60
Período de humectación (h)
15
50
40
10
30
5
20
0
10
10 15 20 25 30
Temperatura (Cº)
Lo órganos susceptibles son todo tejido tierno y suculento (flores, frutos, hojas, brotes, ramas, etc.)
El inóculo producto del ataque de la temporada anterior está en yemas y amentos (inóculo primario) esperando
durante el invierno. Cuando en primavera comienza la elongación de amentos, aumenta la temperatura y, si
hay agua libre, la bacteria se activa. Luego comienza la emisión de polen, principal fuente de diseminación de
la bacteria junto con el agua de lluvia y los insectos. Penetra a los tejidos por aperturas naturales y coloniza los
tejidos tiernos de la planta.
En la Regiones de Coquimbo a la Región Metropolitana suele ser una enfermedad rara o esporádica, aunque el
inóculo está siempre presente en los huertos. Hacia las Regiones al sur de la Metropolitana su ocurrencia es más
frecuente y, a veces, grave.
Las medidas de control son diversas, pero, por su origen bacterial, es difícil su control, la mayor parte de las
ocasiones en que aparece.
Control cultural:
• En zonas con alta incidencia de la enfermedad, en el diseño de la plantación, se recomienda direccionar el
huerto a favor de la dirección del viento en primavera, para favorecer la ventilación del huerto (follaje se
secará más rápido cuando se den las condiciones). Además, evitar la implementación de sistemas de riego que
aumente la humedad ambiental y que mojen el follaje como lo hace la aspersión.
• Poda de invierno que permita una mayor ventilación del huerto, remoción de ramas que compactan la canopia,
“levantar falda” de los árboles y mantener entrehileras despejadas.
• Control de malezas para evitar condiciones de microclima húmedo en exceso.
• Eliminación de material infectado, a través de podas sanitarias.
Control químico:
Se realiza con productos en base a cobre particulado (baja solubilidad), como por ejemplo, hidróxido de cobre,
óxido cuproso y caldo bordelés. Todos estos cobres han mostrado una alta eficacia cuando son aplicados
oportunamente y con buen cubrimiento. Su uso puede ser complementado con Manzozeb u otros fungicidas que
apunten a controlar el BAN (Brown Apical Necrosis), complejo de hongos asociado a la presencia de Xantomonas,
que ha venido aumentando en las plantaciones comerciales de nogales en Chile. El manejo local del BAN no está
del todo definido, por lo que hay que estar atento a las investigaciones que se están desarrollando en el país.
En relación al uso del cobre se debe, además, desarrollar estudios que indiquen el grado de tolerancia o resistencia,
dado que en otras enfermedades bacterianas en Chile se ha encontrado esta situación.
Por otra parte, el uso desmedido de este elemento crea problemas de contaminación, que eventualmente
afecten las exportaciones; pero, también predispone al desarrollo de otras patologías, al eliminar el equilibrio
ecológico que mantiene controlados algunos hongos.
La infección de árboles con Phythophtora es el problema que más pérdidas genera, en huertos de nogal,
según una investigación realizada por la Universidad Católica de Valparaíso. Este patógeno produce pérdidas
productivas en torno al 12% a nivel nacional.
Esta enfermedad ocurre como pudrición de raíces y pudrición del cuello, comprometiendo la base del tronco y
raíces principales. Se caracteriza por un bajo crecimiento estacional, escaso vigor, hojas pequeñas y cloróticas, lo
que afecta el rendimiento y los calibres .
Los árboles enfermos se distribuyen en forma localizada en el terreno, siguiendo la gradiente de saturación del
suelo. Esta enfermedad se presenta cuando en los suelos se producen saturaciones prolongadas. De igual forma,
las temperaturas deben ser de moderadas a altas, ya que actúa entre los 15 y 24ºC. (Figura 18).
Las especies del género Phytophthora están presentes en el suelo, y pertenecen al reino Chromista, no al Fungi.
Estos hongos están ampliamente distribuídos en los suelos nacionales y son frecuentes en otros frutales como
palto y cítricos.
• Phytophthora cinnamomi: se caracteriza por provocar pudrición en las raíces, principalmente en las raicillas de
la planta huésped, la que pierde la capacidad de absorción. Esta especie está en todas las regiones del país.
La magnitud del problema es importante. La Región de Valparaíso es la más afectada, seguida la del Maule y
O’Higgins, donde influye el factor climático pues son zonas lloviosas que además tienen suelos con un drenaje
más lento.
• Phytophthora citrophthora y P. cactorum: provocan la pudrición del cuello o base del tronco, formándose
cancros.
Control cultural:
• Escoger suelos de buen drenaje para la plantación
• En caso de napas cercanas a la superficie o mal drenaje plantar sobre camellón
• Comprar plantas en viveros confiables
• Revisar raíces de plantas al momento de la plantación
• Evitar excesos de agua en los suelos. Esto obliga a regar con ayuda de instrumentos que señalen frecuencia y
tiempo de riego, con precisión.
• Evitar que agua de riego se empoce cerca del cuello del tronco
• Control de malezas alrededor del tronco
• Evitar plantaciones en suelos arcillosos o utilizar tecnología apropiada para evitar la anoxia en raíces por malas
prácticas de riego.
Control preventivo:
• Realizar una correcta preparación de suelo (subsolado).
• Plantar en camellones si existen condiciones desfavorables de suelo (textura arcillosa) o mal drenaje.
• Manejo adecuado del riego durante toda la estación, para mantener el suelo ventilado u oxigenado.
• Control de nematodos.
• Sacar árboles afectados para que evitar contaminación de arboles vecinos.
• Replantar con patrones resistentes (RX1) o tolerantes a la enfermedad (Vlach; VX211)
Control químico:
No hay tratamientos que sean 100% efectivos para el control de la enfermedad, las alternativas que hay son
eficientes cuando la enfermedad está recién comenzando, pero si esta está avanzada no hay solución, se sugiere:
• Aplicaciones de Fosetil Aluminio y Fosfitos: una aplicación general al huerto y dos aplicaciones más a árboles
afectados durante la temporada.
• Aplicaciones de Metalaxil via drench, en la proyección de la copa.
Control Biológico:
Como alternativa al control químico, se ha demostrado cierto antagonismo microbiano sobre el crecimiento
de Phytophthora spp., empleando biocontroladores como la batería Enterobacter aeroegenes, o los hongos
Trichoderma spp., Paesilomyses spp. y Gliocadium spp. Sin embargo, no existe en la práctica un desarrollo de
este tipo de control de manera efectiva a lo largo del tiempo.
Entre las enfermedades que causa el género Botryosphaeria, destacan por encima de todos los cancros y la
muerte regresiva de ramillas y ramas en especies frutales. La morfología y severidad de los cancros que ocasionan
las especies pertenecientes al género Botryosphaeria dependen del huésped, del diámetro de la rama atacada
y de la predisposición de la planta. Las lesiones causadas varían desde manchas superficiales y diminutas en las
ramas hasta cancros hundidos y rodeados por gruesas capas de callo. La severidad de estos cancros depende del
número de lesiones, de la proximidad entre éstas y del vigor de la planta antes de la infección. (Figura 19)
Las medidas de control generales para los cancros producidos por Botryosphaeria deben ser de tipo preventivo,
ya que las medidas curativas una vez presentes las lesiones o establecidas las infecciones se muestran ineficaces.
En este sentido, en la mayoría de los casos, el mantenimiento de las plantas vigorosas y no sometidas a ningún
tipo de estrés impedirá que se desarrolle la enfermedad, aunque la planta esté infectada. Del mismo modo, es
necesario controlar la existencia de heridas (podas, daño de la escama de San José, por ejemplo), para impedir la
extensión de la enfermedad, ya que éstas favorecen su establecimiento.
A.
B.
Figura 5. Daño producido por hongos de la madera en diferentes estructuras de la planta. A: árbol afectado con el hongo,
rama con la sintomatología. B: diferencia entre dardo sano e infectado.
Control preventivo:
Las heridas mecánicas o de poda deberían ser selladas con algún producto protector. Las ramas afectadas han
de ser eliminadas antes de las primeras lluvias de primavera, ya que con éstas se produce la mayor dispersión de
las esporas.
Control químico:
Actualmente en Chile, se están evaluando productos químicos para el control de la enfermedad en nogales, tales
como:
• Fluoxapirosad + Piraclostobina, con etiqueta para nogal.
• Fluopirm + Tebuconazole, Etiqueta en trámite de registro para nogal.
• Azoxistrobina + Difeconazole. Con Etiqueta para cortes de poda en nogal. Actualmente en prueba para la
enfermedad.
Por otra parte, también se están evaluando controladores biológicos, para complementar la acción de los
programas que incluyen agroquímicos.
Esta enfermedad, de reciente data en Chile, afecta principalmente al fruto, sin ocasionar un daño evidente,
permaneciendo activa en el pelón adherido y progresando desde el otoño, hacia el brote que sostiene el
pedicelo. Así avanza hasta, incluso, matar la porción apical de dicho brote, donde están las yemas productivas de
la siguiente temporada (Figura xxxx). En nuestro país es menos habitual ver, al menos en la zona central, ingreso
por cortes de poda y la cicatriz de la caída de hojas.
Bibliografía
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El nogal en Chile presenta plagas tradicionales y otras de reciente data, en el país. Esto obliga a mantener
programas fitosanitarios que deben dar respuesta al estado sanitario, pero, también a la inocuidad del producto.
Esta plaga está muy asociada a los manejos inadecuados, como el uso de agroquímicos que afectan los enemigos
naturales, como Amblyseius chilenensis, un fitoseido depredador muy efectivo y otros, asociados a las poblaciones
de ácaros en frutales. El exceso de polvo en las plantas al borde de caminos y la falta de detección oportuna
de los primeros focos de la población son también factores concomitantes del problema. Con estos manejos
adecuadamente realizados se evitar explosiones poblacionales de ácaros que pueden transformarse en un serio
factor de daño a la productividad y calidad de la fruta.
El daño que provocan las arañitas es debido a su alimentación, extrayendo el contenido celular de tejido de
las hojas. Inicialmente provocan un moteado o punteado clorótico y luego las hojas pueden tomar un color
bronceado, secarse y caer (Figura 3). Cuando las poblaciones se presentan en altos niveles tempranos en la
temporada, puede afectar la inducción floral para la siguiente temporada, pero, inmediatamente, el rendimiento
y tamaño de la nuez. Generalmente los daños asociados se presentan de forma localizada en el árbol y huerto,
comúnmente cerca de caminos de tierra ya que el polvo favorece su desarrollo.
Cómo se dijo, La arañita roja europea (ARE) inverna como huevo en la madera. Por lo tanto, el control con aceite
parafínico al 1,5 o 2% a salidas de invierno permitirá partir con menores niveles poblacionales. Luego, cuando
los individuos que escaparon a este control alcancen el tejido verde, será importante aplicar un acaricida para
controlarlos, antes que las hembras pongan huevos y originen una nueva generación. Si ambas aplicaciones son
realizadas oportuna y adecuadamente, no debiera ser necesario hacer nuevas aplicaciones.
En caso de que el huerto no considere hacer la aplicación de aceite a salidas de invierno, por ejemplo en hurtos
que se tratan con cianamida hidrogenada, la aplicación de acaricida en octubre toma más relevancia. En caso de
tener niveles poblacionales medios a altos, se deberán usar acaricidas más efectivos que la abamectina.
Por otra parte, la arañita bimaculada, inverna como hembra adulta y parte la temporada en las malezas. En
una temporada, puede haber alrededor de 10 generaciones traslapadas, dependiendo de las condiciones
ambientales (una generación puede completarse en 7 días en condiciones favorables de temperaturas y fuente
de alimentación). Además, la arañita bimaculada produce abundante tela fina lo que da al follaje un aspecto
sucio, disminuyendo la efectividad de los productos químicos.
Por lo anterior, este acaro no se verá afectado por estos controles tempranos. Una vez que las temperaturas
aumentan, esta plaga subirá del suelo al frutal (generalmente en diciembre y enero). El control oportuno es
clave, para evitar que sobrepase el umbral económico, y estará influenciado por la actividad del depredador
natural (Neoseiulus chilensis), si existe en el predio. Esta especie tiene un control más difícil que la ARE, y requiere
acaricidas específicos (ej. Espirodiclofen, acequinocil y bifenazato).
Control cultural:
• Reducir la cantidad de polvo generado en los caminos de tierra. Esto también tiene relación con el impacto
en Neoseiulus Californicus, enemigo natural que controla este acaro, del cual hay que potenciar su población.
• Evitar la aplicación de productos químicos que afecten la población de controladores biológicos como
Neoseiulus Californicus en la época que este se encuentre presente en el cultivo, además de evitar productos
que puedan incrementar la población de araña estando está presente. Esto es mucho más importante para AB
que para ARE.
• Riego adecuado ya que el daño es mayor en árboles con estrés hídrico.
• Control de malezas.
Control Químico:
Los controles químicos más efectivos son los que se realizan con bajos niveles poblacionales, donde se puede
utilizar abamectinas. En caso de aplicaciones con la plaga ya establecida en el huerto, junto con las primeras
detecciones de estados adultos, se sugiere aplicar acaricidas con mejor efecto que controlan distintos estados de
la plaga como huevos y adultos. Dentro de los activos más utilizados se encuentra Spirodiclofen y Acequinocilo,
para ambas arañitas y Pyridaben, el cual tiene mayor efecto sobre ARE, y un tanto menor sobre AB, entre otros.
La polilla de la manzana tiene dos generaciones en la temporada más una tercera parcial, las que son relativamente
discretas (sin traslape). El primer vuelo comienza hacia fines de septiembre (pick en octubre). Las hembras ponen
sus huevos y luego a los 7 a 15 días eclosan larvas que se dirigen directamente a los frutos para alimentarse. Las
larvas penetran en los frutos en donde completan su desarrollo larvario para luego salir a pupar a la corteza del
árbol o superficie del suelo. El segundo vuelo ocurre a fines de diciembre y el tercero en febrero. Las larvas de la
última generación buscan un lugar donde pasar el invierno. (Figura 5)
La mayoría de los frutos con daño provocado por la Polilla de la Manzana caen al suelo de forma temprana en la
temporada, lo que provoca una disminución en el rendimiento del huerto. Las nueces infectadas más tarde no
caen, pero dañan la semilla. Los frutos dañados se pueden detectar en el árbol al observas las fecas depositadas
por las larvas en la superficie del fruto. (Figura 6).
En el caso de la Polilla del Nogal, el hospedero se asocia al algarrobo europeo, de donde se obtuvo el nombre
común de “Polilla del Algarrobo”, pero hoy su relevancia económica, en Chile la asocia al nogal y a algunos huertos
comerciales de almendros (Figura 7).
Polilla mide de 2 - 2,4 cm, la hembra ovipone de 60 a 100 huevos aislados, de color rosado pálido a rojo. Los
huevos son colocados en las hojas, frutos y/o en el interior del pelón abierto (entre enero y marzo). Prefiere
frutos previamente atacados por polilla de la manzana o dañados por golpe de sol.
El daño es directo por la alimentación de la larva, que contamina las nueces evitando su comercialización.
Esta polilla se asocia a productos almacenados lo que explica su mayor ataque durante la segunda mitad de la
temporada (Figura 8), desde la apertura del pelón, cuando las nueces están maduras en el árbol. El mayor ataque
comienza al momento de la apertura del pelón (enero). Luego de la eclosión, las larvas entran a las nueces, se
alimentan, completan su desarrollo (5 a 6 estados larvales) y pupan en su interior para finalmente emerger como
adultos. Dentro de una nuez puede encontrarse más de una larva, seda o restos de pupa.
Figura 7. Polilla
adulta del nogal
Monitoreo de la plaga: Se utilizan trampas de feromonas cuyo objetivo es capturar machos adultos de polillas
para monitorear el progreso de las generaciones en la temporada (curva de vuelo de machos). Al determinar el
momento en que los machos comienzan a volar se puede estimar el momento en que está presente el estado
susceptible al tratamiento. Las trampas deben colocarse a mediados de septiembre en la parte alta del árbol y
en razón de 1 trampa cada 4 a 8 hectáreas. En un comienzo deben revisarse diariamente registrando el número
de machos capturados por día (sacándolos de la base pegajosa), luego unas dos veces por semana.
Control químico:
La polilla del algarrobo, también conocida en Chile como polilla de la nuez es eficientemente controlada por
los productos que se aplican para el control de la polilla de la manzana, por lo cual ejerciendo un control desde
fruto de 5mm hasta cosecha con calendario de Cydia Pomonella, tampoco debiese existir un daño producido por
Ectomyelois Ceratoniae siguiendo la indicación de etiqueta de los productos.
Para la confección del programa para el control de polillas se recomienda realizar una rotación de diferentes
grupos químicos como:
• Órganos fosforados (larvicidas), son productos de amplio espectro, los cuales pueden controlar otras plagas
(escamas) en forma conjunta, entre los cuales esta Phosmet y Metidation
• Diacilihidrazinas o reguladores de muda (ovicidas y larvicidas) productos de gran utilización debido a que
no incrementan ni afectan otras plagas, dentro de los productos más utilizados está el metoxifenocide y
Tebufenozide.
• Diamidas (ovicida, larvicida y adulticida) productos altamente eficaces, sin incrementar otras plagas y el activo
más utilizado es chlorantraniliprole.
• Neonicotinoides (larvicida) producto con alta eficacia muy utilizado para la rotación de activo dentro del
programa de nogales. Productos usados son Acetamiprid y Tiacloprid entre toros.
• Oxiadiasinas, Indoxacarb. Ocasiona parálisis y muerte de larvas en 1 a 2 días.
La mayoría de estos productos tiene un efecto residual de 18 a 21 días, lo cual se ve afectados si llueve entre
aplicaciones.
En el caso de algunos activos procurar utilizarlos en momentos donde no produzca incremento en las poblaciones
de arañas, debiendo consultar con un experto, ya que no todos producen el mismo efecto, siendo los activos más
utilizados Thiacloplid y Acetamiprid.
Las trampas de feromonas para monitoreo de Cydia pomonella, son importantes cuando se hace control químico.
En la actualidad existen huertos de nogal que están utilizando el método de confusión sexual para el control
de polilla, con el objetivo de evitar aplicaciones químicas para el control de la plaga, principalmente en huerto
emboscados, de difícil acceso de la maquinaria para la aplicación (Figura 9) o cerca de centro poblados.
En este tipo de control hay tres formas de hacerlo: 1.- Con difusores de confusión sexual, los cuales debe ponerse
en los árboles, en un número determinado por ha. 2.- Con feromona Puffer tipo spray, y 3.- con Feromona
asperjable.
El daño es directo, producto de la alimentación sobre la madera con alta capacidad de multiplicarse, la planta
puede infectarse en un tiempo corto. Debilitando la planta, disminuye su crecimiento y producción. Puede
provocar la muerte de una rama hasta el árbol completo. (Figura 11)
Figura 11. Árbol afectado por escama de San José (hojas secas pegadas en invierno)
Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic Ene Feb Mar Abr May
Control químico:
Aplicación a salidas de invierno (primera quincena de agosto) de Piriproxifeno. Esta aplicación es la más
efectiva dentro de la temporada, ya que, al no haber follaje, se posible llegar de mejor forma a los individuos. El
mojamiento debe ser adecuado, considerando que la ESJ es una plaga de madera, por lo que es necesario que la
aplicación chorree para que pueda llegar a todos los intersticios de la madera.
Luego, será necesario complementar esta aplicación con productos doble propósito (ESJ y polillas) en el
movimiento de ninfas de la primera generación (fines de octubre, noviembre). Estas dos aplicaciones son las más
importantes. Según el nivel de infestación, podría ser recomendable controlar en enero el movimiento de ninfas
de la segunda generación. Sin embargo, si las 2 primeras aplicaciones fueron bien realizadas y no hay fuentes de
infestación externa, es probable que no exista detección de ninfas.
Actualmente las aplicaciones de aceite a salidas de invierno, para combatir esta plaga, se han dejado de hacer
debido al uso de Cianamida Hidrogenada.
Se cree que aplicaciones cercanas de aceite y Cianamida, con separación menor a 30 dias, combinadas con bajas
temperaturas (heladas) podría producir daños graves en la madera del árbol.
Inverna en el árbol al estado de huevo. Poblaciones tempranas en la temporada de 15 individuos por foliolo
del pulgón del nogal puede reducir la calidad de la nuez y el rendimiento (Figura 14), no obstante, las plantas
no parecen reaccionar a la alimentación del insecto. Producen gran cantidad de mielecilla dejando la cara
superior de las hojas brillante. Esto produce aumento en el daño por quemaduras de sol en la fruta. La fumagina
aparece rápidamente debido a la mielecilla en la superficie de las hojas lo cual produce pérdida de la capacidad
fotosintética reduciendo el vigor de la planta. Posee un eficiente enemigo natural, el microhimenóptero Trioxys
pallidus, el cual se introdujo, por el Servicio Agrícola y Ganadero, desde Irán, constituyéndose en un muy buen
ejemplo de control biológico de una plaga.
Control Químico:
Manejo con insecticidas sistémicos: (spirotetramato) o con aficidas de contacto: (acetamiprid, imidacloprid,
thiametoxam).
Control conjunto contra polillas acetamiprid, thiacloprid, mezclas comerciales de clorantraniliprole + thiametoxam (o
con thiacloprid), eventualmente spirotetramato + thiacloprid.
Esta especie inverna como larvas de distintos estadios de desarrollo. A partir del mes de agosto, las larvas de
mayor desarrollo pupan y originan adultos que emergen del suelo desde septiembre hasta marzo-abril, incluso
mayo si las temperaturas lo permiten. El adulto puede vivir 3 meses o más en la parte aérea, donde se aparea y
reproduce, alimentándose del follaje.
Es importante resaltar el alto potencial reproductivo que esta especia tiene, pudiendo en condiciones de campo
llegar, al menos, a 200 huevos, y considerando que la mortalidad natural de larvas neonatas es de alrededor de
50%, se pueden tener 100 larvas a partir de una hembra, logrando un aumento importante de las poblaciones
en la temporada.
En la zona central pueden detectarse huevos desde el mes de noviembre en adelante. Su eclosión ocurre
aproximadamente un mes después. Cuando eclosa el huevo, las larvas se dejan caer al suelo y profundizan en el
perfil para alimentarse de raicillas finas y, en ausencia de éstas, de raíces de mayor desarrollo. Una larva neonata,
al cabo de 2 a 3 semanas, puede profundizar 60 a 70 cm en el perfil de suelo en busca de alimento. Estas larvas
permanecerán en el suelo hasta la siguiente temporada y originarán los adultos, a partir de septiembre.
El mayor daño es causado por las larvas, que se alimentan de las raíces del frutal (foto). Pueden bajar más allá
del 1,5 m de profundidad, por lo que su control, además de caro, no es efectivo, por esto, el control debe estar
dirigido a los adultos.
Es importante estar atento a las alertas, ya que esta plaga, por su hábito de rehuir la luz, es muy silenciosa. Es
común que el productor note la presencia de esta plaga en el huerto, cuando ya existe un daño importante a nivel
radicular, lo que puede comprometer no solo la producción, sino la vida productiva del huerto. Generalmente se
ve un alto nivel de individuos en cosecha.
Control
• Como se mencionó, el control químico debe estar enfocado en los adultos evitando que estos lleguen al follaje
y así cortar el ciclo.
• Este control, se puede hacer con bandas toxicas o aplicaciones al follaje, las cuales tienen un efecto residual
limitado de dos a tres semanas si hay crecimiento activo. Hay alternativas eficaces de uso con registro en el país
como Indoxacarb que además controla polilla, pero hay otras alternativas con restricciones en los mercados
de destino.
• Hoy por hoy el uso de bandas toxicas es una real alternativa de control, pudiendo controlar este insecto al cabo
de dos a tres años cuando son bien utilizadas
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La legítima aspiración de todo productor, luego de 7 meses de arduo trabajo, es obtener el mejor precio posible
por sus nueces. Para todos es obvio que, a mejor calidad del producto entregado, el precio obtenido será mayor,
sin embargo, lo que no es obvio de entender, es el tremendo impacto que las labores de cosecha, despelonado
y secado, tienen sobre la calidad y precio final de las nueces. Es justamente en las últimas 3 semanas de la
temporada donde se comenten la mayor cantidad de errores que afectan negativamente el precio de nuestras
nueces.
Preparativos previos
Preparación de suelo
Las nivelaciones de las entre hileras, son fundamentales para una buena operación de cosecha mecanizada, así
como un efectivo control de malezas que asegure una superficie limpia y libre de todo tipo de material extraño,
como material de poda.
Con el fin de evitar contaminaciones cruzadas y/o afectar la calidad promedio de nuestra fruta, previo a la cosecha
es importante recoger todos los frutos de la cosecha anterior, que pudiesen haber permanecido en el suelo, o
aquellos frutos de la temporada actual, que cayeron de manera anticipada por problemas de calidad (daño de
insectos, golpe de sol, falta de aceite, etc.)
Se debe monitorear y controlar la presencia de polillas, tanto la polilla de la manzana (Cydia Pomonella) como
la polilla del algarrobo (Ectomyelois ceretoniae). Debemos entender que se trata de especies distintas, con ciclos
En el control químico de las polillas, es importante considerar la carencia de los productos a utilizar.
Uso de Ethephon
El Ethephon es un regulador de crecimiento en base a etileno, largamente utilizado en Chile para adelantar
y/o homogenizar la cosecha de los nogales, ya que produce un adelantamiento en el proceso de apertura del
pelón. Este producto sólo debe utilizarse en huertos sanos y con un buen status hídrico, nunca debe utilizarse
en árboles enfermos, débiles o sometidos a estrés hídrico. Se recomienda regar 2 a 3 días antes de su aplicación.
En general es posible adelantar entre 7 y 10 días el inicio de la cosecha. Sin embargo, el minuto y la forma de la
aplicación son fundamentales para un buen resultado.
La aplicación debe realizarse cuando en un 95% de los frutos muestreados, su septum o tejido que envuelve
a la pulpa, ha cambiado desde un color blanco a un color café crema. Esto es lo que los americanos llaman el
“Packing Tissue Brown” o PTB, y coincide con la madurez fisiológica de la nuez. El PTB generalmente se produce
de 3 a 4 semanas antes de la fecha de cosecha normal, pero se recomienda iniciar el monitoreo de los frutos,
a lo menos 2 semanas antes de la fecha estimada para este cambio de color en el septum. Aplicaciones muy
tempranas, podrían afectar el llenado de la nuez y dificultar la quebrajadura del pelón. Aplicaciones muy tardías,
sólo tendrán efecto homogenizando la quebrajadura del pelón, pero no permitirá adelantar la fecha de cosecha.
El Ethephon es un producto que actúa por contacto, por lo que una buen mojamiento, sobre todo en la parte
alta de los árboles, es clave para obtener un buen resultado. Lo ideal es hacer las aplicaciones de noche o muy
temprano en la mañana, para evitar temperaturas cercanas a 35ºC.
Es importante parcializar la aplicación, de acuerdo con la capacidad de cosecha de cada productor. Sólo debe
aplicarse una vez por temporada.
Independiente del sistema de riego utilizado, es fundamental que el árbol cuente con un buen abastecimiento
hídrico antes y durante la cosecha, por lo que se recomienda un riego profundo antes de inicio de cosecha y antes
de la caída natural de los frutos.
Se ha visto que en los años donde tenemos temperaturas más altas durante el período de cosecha, el porcentaje
de colores oscuros (light amber y amber) aumenta drásticamente. La mejor forma de atenuar este problema es
mantener un adecuado estatus hídrico al interior del árbol, ya que la transpiración del agua a través del árbol,
actúa como un sistema refrigerante que permite reducir la temperatura interna de los frutos.
Además, para lograr una buena apertura del pelón, es necesario que el fruto esté completamente hidratado, de
lo contrario el pelón se adherirá a la cáscara sin que se produzca la quebrajadura del mismo.
Revisión y preparación de todos los equipos y maquinarias que participarán del proceso de cosecha,
despelonado y secado.
Es importante hacer con tiempo una buena revisión de todos los equipos que participarán de esta etapa y no
escatimar recursos en la adecuada mantención de cada uno de ellos. No podemos darnos el lujo de que algo
falle durante la cosecha, ya que los “días perdidos” durante la cosecha, difícilmente se recuperan.
Con respecto a las líneas de despelonado, un error común es dejarlas tal cual como terminaron la temporada
y previo a la próxima cosecha realizar una limpieza y lubricación de sus componentes. El jugo del pelón es
tremendamente abrasivo y puede generar mucho daño en las estructuras, por lo que lo correcto es realizar una
limpieza profunda inmediatamente terminada la temporada, y dejar todo lubricado para que los componentes
de la línea “pasen un buen invierno”. Es recomendable también, posterior a la mantención, dejar las líneas
funcionando sin fruta unos 2 días para que cualquier cosa que pueda fallar, lo haga previo al inicio de la cosecha.
También es recomendable contar un stock de todos aquellos repuestos que pueden ser críticos en el
funcionamiento de los equipos, para no depender de la velocidad de respuesta de los proveedores.
La estrategia de cosecha tendrá un impacto enorme en la eficiencia de nuestro secado, es por eso que se dice
que un buen secado comienza con una buena cosecha. Lo más importante es cosechar nueces con un nivel de
humedad similar, para esto la apertura del pelón será un buen indicador.
Madurez fisiológica: Estado en que el fruto ha alcanzado su completo desarrollo y tiene una semilla viable.
Al alcanzar este estado, el septum (membrana que separa las 2 mitades de la pulpa) pasa de color blanco a un
color café crema, también llamado PTB (figura 1).
Figura 1.
Figura 2. Madurez de cosecha: Etapa posterior a la madurez fisiológica, definido por el momento en que el
pelón se separa de la cáscara y comienza su quebrajadura o dehiscencia (figura2).
Figura 2.
En climas fríos el pelón y la semilla maduran al mismo tiempo; en climas calurosos la semilla puede madurar
hasta 3 semanas antes que el pelón. Una alta humedad relativa o lluvia van a acelerar la apertura del pelón.
Las condiciones climáticas de cada zona y de cada año, van a determinar el momento oportuno para iniciar
cosecha. Pero independiente de la localidad o variedad, es importante cosechar lo más cerca de la “madurez de
cosecha” y hacerlo en la forma más rápida posible para obtener las semillas más claras y de mayor valor, libre de
daños de insectos y hongos.
Si queremos maximizar la calidad de nuestra nuez, deberemos prepararnos para cosechar en 2, o idealmente 3
pasadas, de manera de remover del árbol nueces con un homogéneo estado de apertura de pelón. Lo ideal es
realizar la primera pasada, cuando a lo menos un 25% de las nueces del árbol ya presentan inicio de quebrajadura
del pelón. La segunda pasada se realizará una semana después, y luego de otros 7 días, se realizará la tercera y
última pasada.
Está demostrado que es mucho más barato hacer más pasadas de cosechas, que tener tiempos de secado
más largo producto de esta variabilidad en la humedad de las nueces. Los secadores no están pensados en
homogenizar humedad, sino que en hacer descender la humedad de las nueces en tantos puntos porcentuales
en un determinado período de tiempo. Si metemos en los cajones nueces heterogéneas en humedad, al final del
ciclo tendremos nueces heterogéneas en humedad, lo que aumenta el riesgo de hongos.
Cosecha
La cosecha pude hacerse de forma manual, mecánica o con un sistema intermedio, la elección dependerá, de la
superficie a cosechar, de las condiciones de suelo del huerto, y de los recursos disponibles. El proceso de cosecha,
incluye 3 etapas independientes y sucesivas, que deben ser realizadas idealmente dentro del mismo día; estas
etapas son: remecer, hilerar y recoger. En el caso de cosechas con sistema “side by side” las 3 etapas se funden en
una sola.
Sincronización: En las cosechas mecanizadas debe existir una muy buena sincronización en el proceso de
remecer, hilerar, recoger, despelonar y secar, para que ojalá todo se realice dentro del día. Las nueces expuestas
al sol van a perder su color claro, si la temperatura del aire supera los 32°celsius. Por lo tanto nunca deben quedar
las nueces hileradas en el huerto, ya que la entre hilera es el sector de mayor exposición al sol.
Por otra parte, aquellas nueces que queden expuestas por muchas horas, a condiciones de humedad ambiente
muy altas (ya sea por estar sobre suelo húmedo o por permanecer dentro de un bins) presentarán un mayor
porcentaje de nueces amarillas y una mayor susceptibilidad a los hongos. Es importante que el remecedor trabaje
en función de la capacidad de recogido, y que la capacidad de recolección esté en función de la capacidad de
secado. Bajo condiciones climáticas estables, si la nuez no puede estar dentro de un cajón secándose, entonces
es mucho mejor que esté colgando en el árbol.
Regulación de Equipos: Cuando el remecido es muy violento, provocaremos una caída de nueces con niveles
de humedad muy dispersos, lo que nos provocará una variabilidad muy alta en cuanto a la humedad al término
del secado. Puede haber una variación de hasta 20 puntos porcentuales de humedad entre una nuez con pelón
y una sin pelón.
Para evitar esto, deberemos monitorear el porcentaje de nueces cosechas con pelón adherido, y asegurar que
éste no supere el 2%. Para esto deberemos regular tanto la intensidad como la duración de la vibración de
nuestros remecedores.
Un alto porcentaje de pelón adherido implicará una pérdida importante de fruta y una disminución de la
capacidad de proceso de la línea de despelonado.
Despelonado
Asumiendo una cosecha oportuna y un buen manejo del riego durante la época de cosecha, la oportunidad en
la que llevamos a cabo el despelonado y secado, pasa a ser un factor determinante en el porcentaje de colores
claros de la nuez.
La capacidad de proceso (ton/hora) de una línea de despelonado, dependerá de la madurez con la que se
cosechen las nueces y de la limpieza de las mismas.
Cuando se realizan las primeras cosechas mecánicas de un huerto en el que no se hizo una correcta limpieza
y preparación de suelo, se observa que las nueces llegan al despelonado con un alto porcentaje de piedras
de distintos tamaños. Estas piedras, al llegar a la “jaula ardilla”, producen un alto porcentaje de quebradura de
cáscaras, lo que provocará una importante pérdida de valor de las nueces. Esto es muy relevante, si pensamos
que las primeras cosechas de un huerto, normalmente van asociadas a nueces de mayor tamaño y calidad, y por
ende de mayor potencial de precio. Se recomienda hacer un muy buen trabajo de recolección de piedras previo
a la primera cosecha mecanizada.
El proceso de despelonado, influirá en los índices externos de calidad de las nueces como son: Manchas (graves
y leves), Pelón adherido, y Daño de cáscara (trizaduras, quebraduras, etc.). Esto se hace muy relevante cuando
queremos participar del mercado de las nueces con cáscara.
a) Ansiedad al inicio de la temporada, que lleva a cosechar muy verde. Como ya explicamos esto provocará
una pérdida de fruta cuyo pelón no puede ser removido.
b) Lavado de nueces insuficiente (caudal, presión, tiempo de residencia) posterior al despelonado. La falta
de un caudal adecuado y una presión suficiente, provocará que las nueces no se laven correctamente con lo
que se afectará su apariencia externa.
c) Presencia de piedras traídas desde el huerto que produce excesivos daños de cáscaras. Esto ya se explicó
en detalle anteriormente.
d) Falta de regulación de la apertura del despelonador. Un despelonador muy abierto hará que pasen
hacia delante muchas nueces sin despelonar, por el contrario, un despelonador muy cerrado provocará
quebradura o trizadura de las nueces de mayor calibre. Es fundamental regular constantemente la apertura
del despelonador de acuerdo al calibre de nuestras nueces y a lo adherido que esté el pelón. Además, debe
verificarse el estado de las cerdas metálicas del despelonador.
e) Falta de capacitación del operador a cargo. Muchas personas comenten el error de poner gente a cargo del
proceso, pero sin hacerles una adecuada inducción. Como dijimos al inicio, es en esta etapa donde se define el
precio potencial de nuestras nueces por lo que debemos tener a la mejor gente a cargo y con la capacitación
adecuada.
f) Falta de lavado diario a cintas y estructuras. El jugo del pelón, es tremendamente abrasivo y si no se hace un
lavado diario, puede ocasionar un deterioro muy acelerado de toda la estructura de la línea.
g) Pavos de recepción de tamaño limitado o falta de carros, que provocan tiempos muertos por falta de
fruta. Como dijimos anteriormente, la palabra clave en esta etapa es SINCRONIZACIÓN. El pavo de recepción
debe tener un tamaño tal, que jamás un carro deba esperar para ser descargado por falta de espacio en el
pavo. El pavo nos da la capacidad pulmón para que no hayan horas muertas en el funcionamiento de nuestra
línea. También es importante contar con la cantidad de carros necesarios para que el pavo jamás se vacíe por
completo. Las horas muertas son fatales para un proceso eficiente.
Es fundamental para preservar la inocuidad de nuestro producto, que haya un compromiso transversal de la
industria de sólo utilizar agua potable durante todo el proceso de despelonado. Ha habido casos de productores
que por ahorrar unos pesos utilizan agua de canal, lo que podría derivar en una contaminación cruzada con
Eschericha coli o Salmonella, lo que podría producir el cierre de ciertos mercados, lo que traería serios problemas
para toda la industria.
Secado
El secado es necesario para remover el exceso de humedad de las semillas y la cáscara, para maximizar su vida
de almacenaje y su calidad. Las nueces de manera natural tienen una carga microbiológica alta, especialmente
hongos. Al secar las nueces, lo que estamos haciendo es disminuir la “actividad de agua” a un punto tal, que NO
permita el desarrollo de los hongos presentes. Este punto crítico corresponde una humedad de 5% en pepa,
equivalente más o menos a 10% si lo medimos como pepa-cáscara.
Mucho se habla de que el óptimo, es lograr una humedad final cercana al 8% (pepa-cáscara). Esto viene del
hecho que 8%, es el promedio entre 6 y 10 %, el problema es que 8% también puede ser el promedio entre 4 y
12%. Por tanto, si queremos estar 100% seguros de no tener problemas de hongos, lo más importante es estar
seguros de que NINGUNA unidad tendrá una humedad final mayor a 5% en pepa.
La capacidad de secado, muchas veces pasa a ser el factor que determina la velocidad de cosecha. La capacidad
no sólo tiene que ver con la capacidad instalada, sino que también con la operación eficiente de la misma. Los 3
factores fundamentales para un secado eficiente son:
Flujo de aire: Con respecto a los flujos de aire, se ha observado que la variabilidad es mayor cuando se utilizan
flujos de aire menores; por lo que se recomienda utilizar flujos altos para minimizar las diferencias y para reducir
los tiempos de secado. La relación entre flujo de aire y tiempo de secado, no es lineal. Aumentar el flujo de aire
al doble, reduce el tiempo de secado en un tercio.
El flujo de aire impactará en la homogeneidad de la humedad, pero también lo hará en los tiempos de secado,
en los costos de operación y en la inversión inicial en equipos. Un mayor flujo de aire, implica una mayor masa
de aire que calentar (quemador más grande, mayor consumo de gas,) y una mayor masa de aire que mover
(ventilador más grande y mayor consumo de energía eléctrica).
60
central, 20 m3/min/m3 para la zona norte, y 30
o más m3/min/m3 para la zona sur.
40
Temperatura: La temperatura de secado no
Humedad inicial
debe exceder los 43,3° Celsius. A mayores
temperaturas, el aceite de la semilla comienza 40%
a ranciarse. Esta rancidez no es aparente en 20
30%
lo inmediato, pero se manifiesta a los pocos 20%
meses de almacenaje.
0
10 20 30 40 50 60 70
Flujo de aire por volumen (m3/min por m3)
La temperatura más eficiente para el secado son 43°C, ya que a esa temperatura se da el equilibrio óptimo entre
consumo de combustible y tiempo de secado. Se ha demostrado que reduciendo la temperatura de secado en
un 10%, se aumenta el tiempo de secado en un 20%.
Humedad relativa del aire: La humedad relativa es el porcentaje de saturación de un volumen específico de
aire a una temperatura específica. Depende de la temperatura y la presión del volumen de aire analizado. Como
la unidad de humedad relativa es por ciento, varía entre 0 (aire completamente seco) y 100% (aire saturado).
Cuanto más caliente se encuentre el aire, mayor es la cantidad de humedad que puede recibir.
Antes de construir un galpón para instalar los secadores, se debe entender el comportamiento del aire húmedo
para asegurar una buena ventilación. La mayoría de las instalaciones antiguas tiene serios problemas de
evacuación de aire húmedo.
Para secar de manera eficiente, es fundamental conocer la Humedad Relativa al interior del Plenum (ducto
ubicado bajo los bins de secado, por el que circula el aire caliente). Si dicha humedad sobrepasa el 45%, el
tiempo de secado se dispara dramáticamente, por lo que se recomienda monitorear este valor constantemente
con el uso de higrómetros.
40
30
Tiempo de secado
@ 43ºC (h)
20
Normalmente en Abril,
10 el aire calentado a 43ºC.
tiene una HR de 15%
0
0 10 20 30 40 50 60
Tiempos de Secado: En la zona central de Chile, las nueces cosechadas al inicio de la temporada tienen
usualmente entre 30 y 40% de humedad y requieren entre 24 a 36 horas de secado. Al final de la temporada el
tiempo de secado requerido para llegar al 8% promedio, es mucho menor. En la zona norte, se dan tiempo de
secados mucho menores, y en la zona sur mucho mayores.
Variabilidad en la humedad: El secado en cajones estacionarios, resulta en una diferencia de humedad entre la
parte baja y la parte alta del cajón. Lo anterior se traduce normalmente en un sobre secado de las nueces de la
parte baja. En la figura siguiente, se pueden observar las curvas de humedad que se dan al interior de un secador
de 1,83 m de altura, cuando las nueces de la parte superior alcanzan el 8% de humedad esperado.
Como dijimos anteriormente, humedades promedio más altas (inicio de cosecha), implicará una variabilidad
mayor, por lo tanto, se recomienda que la humedad objetivo de los primeros secados sea un poco menor (6 a 8%)
al óptimo, para asegurarnos que ninguna de las nueces tiene humedad > al 10%. En la medida que avanza la
temporada, podemos aumentar la humedad objetivo a 8 o 9 %, pero siempre asegurando que no haya unidades
con humedades mayores a 10%. Las nueces de la parte alta del cajón serán las que presenten las humedades
más altas.
Formas de reducir los costos de secado: El secado es un proceso muy intensivo en el uso de energía, que
requiere en promedio 12 therms de combustible por tonelada seca y alrededor de 24 kWh de electricidad por
tonelada seca. Por lo tanto, toda práctica que nos permita realizar el secado de manera más eficiente se traducirá
en un menor costo de secado. Revisemos cuáles son algunas de estas buenas prácticas:
• Recirculación de aire
La recirculación consiste en re-utilizar parte del aire que sale de los cajones de secado, siempre y cuando aún
tenga la capacidad de remover humedad desde las nueces y su temperatura sea mayor a la temperatura del aire
exterior. Durante la última parte del ciclo de secado, el aire tibio que sale desde el secador tiene aún bastante
temperatura que puede ser utilizada. Recircular el 50% de ese aire de salida, puede implicar una reducción en el
uso de combustible de entre 20 y 30%.
Mientras que en un secador sin recirculación se utilizan alrededor de 20 therms de combustible por tonelada
seca (84 lt de GPL/ton), en un secador que recircule el 50% del aire se utilizan 12 therms por tonelada seca (50 lt
de GPL/ton).
La recirculación siempre implicará un aumento en los tiempos de secado, por lo tanto la decisión de recircular,
también pasa por la capacidad instalada de cada uno. Sin duda, en la zona norte será más recomendable hacerlo,
que en la zona sur.
Almacenaje
El almacenaje debe realizarse en un lugar limpio, seco, libre de olores, libre de insectos, roedores o cualquier otro
vector contaminante (ejemplo: palomas). Las dependencias que se utilizarán para almacenar las nueces, previo
a la cosecha deben ser limpiadas y desinsectadas.
Las condiciones óptimas de almacenaje, consideran una temperatura menor a 10º Celsius, y una humedad
relativa entre 60% y 70%.
Las nueces son altamente higroscópicas, es decir tienen facilidad para perder y absorber humedad, por lo que las
condiciones de humedad relativa podrían influir en la humedad durante la guarda y se recomienda monitorearla
de manera constante.
Para almacenajes prolongados, se recomienda la fumigación de las nueces con fosfina para prevenir la infestación
de polillas.
En cuanto a los envases a utilizar para la guarda, éstos pueden ser bins de madera, bins plásticos o maxisacos. Los
bins, siempre que sean abiertos, son una buena alternativa por su capacidad de carga en altura, pero se requiere
de muchas unidades, dado la baja capacidad de almacenaje de cada uno (220 kilos aprox.). Los maxisacos, por
su parte, permiten almacenar hasta 700 kilos, pero no se pueden estibar más de 2 de alto. Importante tener la
precaución de que NUNCA debe cerrarse un maxisacos mientras las nueces no se hayan enfriado completamente,
para evitar la condensación de humedad al interior de éste. Idealmente se podrían hacer perforaciones al
maxisaco para facilitar el intercambio de aire. Son mucho más barato y fácil de almacenar cuando no se están
utilizando. Si se piensa comprar maxisacos usados, debe tenerse mucho cuidado porque muchas veces vienen
contaminados con productos no aptos para el consumo humano o cancerígenos.









