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© Roberto Montes 2020
Curso de mejora y superación personal
A cargo de:
Roberto Montes
Coach, escritor y conferencista internacional
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Puede que te sientas o no identificado/a, que estés o no de acuerdo, pero ante todo, el
respeto es primordial. Es mi forma de ver, vivir y sentir la vida. Y desde ahí quiero
compartirla con cada una de las personas que quieren formar parte de este
entrenamiento personal para tener un cambio en su vida.
Antes de empezar:
Este curso se compone de 7 días, no debes saltarte ninguno, y deben de ser
correlativos. Si un día no lo trabajas, no pasa nada, continúa cuando te sea posible,
pero siempre desde donde lo dejaste. Cada día suele tener dos partes, puedes hacer
una por la mañana y la otra por la tarde/noche. No sea impaciente y no quieras saber
qué es lo que viene en cada día, por eso no hay un índice, ve día a día sin querer
adelantarte.
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DÍA 1
EL APEGO: es una de las mayores fuentes de sufrimiento.
La especie humana es una de las más frágiles de la naturaleza.
La necesidad de los demás no está orientada solamente a las necesidades básicas,
también existe una profunda necesidad afectiva.
El apego se crea desde el primer momento de nuestro nacimiento a través de los
vínculos emocionales que creamos con otras personas a lo largo de nuestra vida,
primero con nuestros padres, y después con nuestros amigos, pareja o nuestros
propios hijos.
Es indiscutible la necesidad que todos tenemos de los demás. Como especie, nos
necesitamos.
Por eso, tratamos de encontrar una pareja que nos dé todo, sin esperar nada. Le
demandamos una entrega incondicional y nos sentimos profundamente frustrados
ante cualquier señal de indiferencia o desapego. Vivimos con el miedo de perder a esas
personas que, suponemos, repararán la falta que llevamos dentro.
El apego es una vinculación afectiva intensa, duradera, de carácter singular, que se
desarrolla y consolida entre dos individuos, por medio de sus interacciones recíprocas,
y cuyo objetivo inmediato es la búsqueda y mantenimiento de proximidad en
momentos de amenaza, ya que esto proporciona seguridad, consuelo y protección.
No se trata de un sentimiento inmaterial, sino de conductas observables que
comienzan de manera refleja.
Desde el punto de vista emocional, el apego surge cuando se está seguro de que la
otra persona estará ahí incondicionalmente, lo que facilita que aparezcan la empatía,
la comunicación emocional y hasta el amor entre estas personas. Desde el punto de
vista cognitivo, la propia existencia de una relación de apego, conlleva a la
construcción de un modelo mental de dicha relación.
También hay que tener en cuenta, que aunque hablemos de apego hacia otras
personas, también podemos tener apego a otras cosas, aun así, los trataremos por
separado.
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Paso 1:
En tu cuaderno de trabajo, vas a realizar el primer ejercicio.
Contesta a estas preguntas:
¿A qué personas de tu entorno sientes que tienes apego?
¿Hay alguna circunstancia o situación a la que creas que tienes apego?
¿Tienes apego a algo material?
Por hoy, te dejo estas cuestiones para que las desarrolles lo máximo que puedas, no
tengas prisa, e intenta sentirlo desde lo más profundo de tu ser y con toda la
honestidad posible, mañana seguiremos trabajando en ello.
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DÍA 2
El vínculo de apego suele aparecer en torno al año y suele darse entre un niño o niña y
sus progenitores/cuidadores. Existe la posibilidad de que la figura de apego cambie a lo
largo de la vida. Cada relación de apego tiene sus características específicas, dado que
algunos factores como la edad o la interacción tienen mucha influencia. Estas
relaciones son muy amplias, pero las más importantes son las de asegurar la
supervivencia, dar seguridad, autoestima y la posibilidad de intimar, es decir, tener una
comunicación emocional privilegiada, así como refugiarse en situaciones de angustia o
confusión para sentirse seguro.
Características de comportamiento:
Esforzarse por mantener la proximidad con la persona con la que se está vinculada.
Resistirse a la separación sintiendo ansiedad, desolación y abandono ante la pérdida.
Mantener un contacto sensorial privilegiado con la figura de apego.
Usar la figura de apego como base de seguridad desde la cual poder explorar el mundo
físico y social.
Refugiarse en la figura de apego en momentos de tristeza, temor o malestar, buscando
en ella apoyo y bienestar emocional.
Funciones del apego
La conducta de apego tiene dos funciones básicas: una función biológica, que es
obtener protección para asegurar la supervivencia, y la otra de carácter más
psicológico, la de adquirir seguridad. Las funciones complementarias son las siguientes:
ofrecer y regular la estimulación en cantidad y calidad, posibilitar la exploración y el
aprendizaje, fomentar la salud física y mental, favorecer el desarrollo social y
proporcionar placer.
Conductas de apego
Se pueden diferenciar tres tipos de conductas de apego:
Conductas señalizadoras:
Son las que hacen para que la figura de apego se dé cuenta de que quiere iniciar una
interacción. Ej.: sonrisa, vocalizaciones, gestos de lenguaje no verbal…
Conductas aversivas:
Son señales que tienen el objetivo llamar la atención a través del llanto, enfado,
reproche o el comportamiento agresivo.
Conductas activas:
Son aquellas de aproximación y seguimiento.
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Paso 1:
En tu cuaderno de trabajo, vas a realizar un ejercicio de observación.
Con lo mencionado anteriormente, si las respuestas de ayer con referencia a tus
apegos más fuertes, contesta a estas preguntas:
¿Cuáles son las conductas de apego más usadas en tu caso?
¿Qué resultados obtienes a través de ello?
Nota:
Todas tus respuestas irán relacionadas entre ejercicios anteriores y posteriores, para
detectar, identificar, y modificar tus comportamientos en cada caso.
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DÍA 3
¿Cómo diferenciar el Apego de la Dependencia Emocional?
La Dependencia Emocional se caracteriza por ser un tipo de Apego extremo que raya
en lo enfermizo hacia una pareja o familiar. Se puede detectar cuando una persona ha
perdido su personalidad y disfraza su dependencia de un amor incondicional.
Apego y Dependencia Emocional
El Apego es un vínculo emocional y positivo que se va formando con el tiempo, es muy
importante ya que de él depende el desarrollo de una relación amorosa o afectiva, una
relación entre padres e hijos y con personas cercanas de un círculo social. En ocasiones
el Apego se puede volver negativo y volver una relación de Dependencia Emocional,
que daña en sobremanera a una o varias personas.
Es importante para un buen desarrollo afectivo y de relaciones interpersonales
detectar cuando el Apego positivo se ha convertido en una Dependencia Emocional
dañina.
Al desarrollarse una correcta forma de apego en el núcleo familiar, el individuo está
preparado para formar otras formas de apego más diversas y amplias con otras
personas en la escuela, trabajo o círculo social.
Los tipos de apego son:
Apego Seguro: este se caracteriza por tener una confianza plena en otra persona y en
un grupo familiar.
Apego Inseguro: es lo contrario a lo anterior, ya que se manifiesta desconfianza hacia
cualquier figura y se evita el contacto afectivo.
¿Qué es la Dependencia Emocional?
La Dependencia Emocional se caracteriza por ser un tipo de Apego extremo que raya
en lo enfermizo hacia una pareja o familiar. Se puede detectar cuando una persona ha
perdido su personalidad y disfraza su dependencia de un amor incondicional. A
menudo la Dependencia Emocional se presenta más en parejas sentimentales; existe
un índice alto de personas que acuden a un profesional buscando ayuda para terminar
una relación tóxica o hallar la solución a una ruptura o abandono. La Terapia de
Pareja es también solicitada cuando una relación ha entrado en un ciclo sin fin y a la
que tal vez uno de los miembros desea superar o deshacer la relación ya que considera
que lo está frenando en su desarrollo.
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Diferencias entre Apego y Dependencia
El Apego siempre va a ser sano cuando una persona sea perfectamente capaz de ser
independiente, no debe estar todo el tiempo atada a los padres o hermanos, o a su
pareja en el caso de una relación sentimental. Debe saber que el apoyo y el cariño
estará siempre que lo busque sin necesidad de tener contacto todo el tiempo.
Una persona sometida a un Apego o Dependencia Emocional constantemente es
maltratada, menospreciada y hasta violencia física y sexualmente por su pareja. La
persona que sufre de este maltrato no se siente capaz de salir de ese ciclo y acepta el
maltrato porque así se siente “segura”, “querida” y con “atención”. Una vez que se ha
caído en una situación así, la persona afectada cree haber encontrado protección y
afecto.
¿Cómo detectar a una persona que sufre Dependencia Emocional?
Las PRINCIPALES SEÑALES son las siguientes:
Baja autoestima y autodesprecio
Dificultad en la toma de decisiones
Inseguridades
La soledad les hace sentir muy incómodos
No tienen la capacidad de salir de una relación toxica
Temor al rechazo
Posición inferior en las relaciones
No es difícil detectar problemas en una relación, por lo general una pareja que tiene
estos problemas constantemente involucra a familiares y amigos en los problemas
personales.
¿Cómo se puede combatir la dependencia?
Se utilizan varios enfoques para ayudar a personas que se encuentran en una relación
de dependencia como, por ejemplo, reforzar la autoestima o las habilidades sociales.
Individualmente es de vital importancia conocer y aceptar nuestros rasgos
de personalidad y hacernos conscientes que esta situación emocional no es sana a
largo plazo. Buscar la ayuda de profesionales, familiares o de amigos no representa
debilidad, al contrario, es regresar a refugiarse en personas con las que se tenga un
Apego sano.
Fuente: TOP DOCTORS
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Paso 1:
Escribe en tu cuaderno de trabajo, las personas o situaciones en las que creas que
tienes dependencia emocional.
Según las señales que hemos detallado párrafo anterior, contesta a estas preguntas:
¿Cuáles son las señales más claras que detectas en tu caso?
¿Has tomado acción para evitar sentirte así?
¿Qué cosas has hecho?
¿Han sido efectivas?
¿Qué otras acciones puedes tomar para salir de tu apego y dependencia emocional?
Nota:
Puedes contestar estas preguntas por separado en cada una de las personas o casos
que te afecten.
Mañana seguiremos trabajando en tus respuestas y marcaremos objetivos a cumplir
con tu compromiso para ello.
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DÍA 4
Características de la persona con dependencia emocional
Se perciben a sí mismas como inadecuados y desvalidos y por ello, incapaces de
enfrentarse al mundo solos. Piensan: “no puedo sobrevivir sin alguien que se haga
cargo de mi”, “si mi pareja o padres o amigo me dejan no podré seguir adelante yo
sola”
Son personas que se caracterizan por ser pasivas, sumisas y dóciles. Tratan
constantemente de agradar al otro para no ser abandonadas. De ahí que la asertividad,
y la confrontación con el otro, están excluidas de su repertorio conductual. Prefieren la
armonía en sus relaciones, y cuando se producen desacuerdos tienden a disculparse
inmediatamente, incluso aunque no haya sido su culpa.
Excesiva necesidad de ser cuidada y que conlleva a ser sumisa, dependiente, y con
miedo a ser abandonada.
Sus gestos, voz y amaneramientos ocultan una gran falta de confianza en sí mismos,
pueden hablar tan suavemente que ni siquiera se les oiga. A veces incluso se vuelven
infantiles para atraer el cuidado de los demás.
Son personas ingenuas, confiadas en los demás, quitando importancia a los problemas
y suavizando las situaciones perturbadoras.
Al dejar su vida en manos de su pareja, pueden abrumar al otro con sus demandas,
volviéndose vulnerables al abandono.
Exigen activamente que se les acompañe a cualquier sitio al que acuden.
Reacios a tomar decisiones cotidianas a menos que cuentes con el consejo y apoyo de
otras personas. Prefiere que sean los demás los que tomen las decisiones importantes
por ellas.
Suelen estar de acuerdo con todo el mundo, independientemente de lo que ellos
opinen. Prefieren estar de acuerdo con los demás que discrepar para evitar conflictos.
Se preocupan por los demás en exceso, y anteponen la felicidad de los demás a la suya
para evitar perderlos. Siempre están ayudando y dando, y se comprometen
intensamente en las relaciones con los demás, sobre todo con sus cónyuges. Viven su
vida a través de los demás y para los demás con quienes son cálidas, tiernas y muy
consideradas.
Les cuesta iniciar proyectos o hacer cosas por ellos mismos. Piden consejo
continuamente y se unen a personas que percibe como competentes para que les
ofrezcan su ayuda y les orienten.
Si se muestran competentes, es fácil que los demás les obliguen a dirigir su vida y esto
les asusta. Por ejemplo, piensan: “si saco el carné de conducir, me veré obligada a
llevar el coche yo sola y no podré hacerlo”. Si decido volver a estudiar puede que mi
pareja me abandone por no estar suficientemente tiempo con ella”.
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Malestar muy intenso cuando están solos, así que pasan por situaciones indeseables
con tal de tener la compañía del otro. Se encierran en sí mismas y se vuelven tensos,
tristes y abatidos.
Se siente fácilmente heridos por la crítica y la desaprobación de los demás.
Carecen de autoconfianza, no confían en sus posibilidades a la hora de solucionar
problemas. Piensan: “no puedo”, “nunca seré capaz de hacer eso yo sola”, “soy
demasiado estúpido”, “los demás lo saben hacer mejor que yo”.
Si las relaciones corren peligro, se vuelven terriblemente conciliadores y se sacrifican
en exceso, dando pié a que se abuse de ellos. Dan la impresión de ser débiles y de que
la fortaleza es del otro.
Si una relación termina el dependiente se siente desvalido y desesperado y la única
alternativa es encontrar a otra persona de la que puedan depender.
Las mujeres suelen ser más diagnosticadas de este trastorno que los hombres.
Fuente Persum Esther Blanco
Paso 1:
Con todo lo aportado anteriormente, describe en tu cuaderno de trabajo, con qué
características y actitudes te identificas más, desarróllalas lo máximo posible e
identifícales con alguna persona o situación concreta que estés viviendo.
Haz un relato de tu día a día donde incluyas los comportamientos que sueles tener
ante diferentes situaciones y personas, no tengas prisa para ello, reprodúcelo en tu
cerebro como si lo estuvieses viviendo (la película de tu vida), notarás como el cuerpo
reacciona, ahí tendrás la señal.
Es la mejor manera que tienes para calibrar tu apego y dependencia, para así poder
tomar medidas al respecto.
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DÍA 5
Los apegos y la dependencia en la pareja
Hablamos de dependencia emocional cuando un individuo establece una fuerte
vinculación con otra persona, que generalmente ocurre en la institución de la pareja, y
que se caracteriza por una fuerte necesidad del otro, sentimiento de temor a que la
relación se acabe y una presencia de malestar y sufrimiento significativo que está
presente en la mayor parte del tiempo.
Es un problema muy habitual hoy en día y cada vez es más frecuente que una persona
decida acudir un profesional con la preocupación de padecer dependencia emocional.
Además, a nivel cultural hay una construcción sobre las relaciones de pareja basadas
en un falso mito de amor romántico donde se fomenta el sacrificio y el sufrimiento
para conseguir aquello que todos necesitamos y sin lo cual permaneceremos infelices
e incompletos.
Estas variables culturales aparecen representadas en la literatura, el cine o la televisión
y mandan un mensaje sobre el valor del amor y la necesidad del mismo en las
personas, siendo las mujeres más vulnerables a la dependencia emocional al
encontrarse en una supuesta posición de mayor necesidad.
Sobre este falso mito se lanzan ideas sobre la confianza completa en el otro, como
pensar que yo tengo que estar con una persona en la que hay que confiar cien por
cien y debemos saberlo todo el uno del otro, lo que conduce a un estado de paranoia y
control que conduce a celos y paradójicamente en desconfianza.
En esta línea se le da una relevancia mayor al papel que la pareja tiene para el
individuo, ocupando el lugar más importante y a veces exclusivo su vida y sin lo cual su
existencia pierde la mayor parte del sentido.
Esta vinculación afectiva tan excesiva se correlaciona con trastornos de apego.
Generalmente la personas que acaban desarrollando dependencia
emocional establecen vínculos caracterizados por un apego ansioso e inseguro. Esto
quiere decir que lo predominante en el vínculo de pareja es un miedo persistente a
que se acabe. Esto impide sentirse seguro como para tomar decisiones desde lo que
uno quiere de la relación e impera lo que necesito para comprobar que la relación es
segura.
Este patrón es persistente y se repite en las diferentes relaciones que el individuo
establece a lo largo de su vida y, a diferencia del trastorno de personalidad
dependiente, solo ocurren en el ámbito de la relación de pareja.
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Si tuviéramos que realizar una radiografía sobre las características de las
personas que establecen relaciones de dependencia emocional observaríamos:
Baja autoestima.
Inseguridad.
Presencia de miedos irracionales.
Sentimiento permanente de vacío que trata de compensarse en la relación de pareja.
Dificultad para abstraerse del ámbito de pareja.
Presencia de pensamientos obsesivos vinculados al ámbito de pareja.
Desconfianza.
Alto grado de sufrimiento.
Alto grado de deseabilidad social o necesidad de agradar y complacer.
Miedo a la soledad.
Renuncia a las propias necesidades y extremada sumisión.
Conductas comprobatorias en la relación de pareja.
Si describiéramos las principales características de las relaciones que establecen las
personas con dependencia emocional, serían estas:
Endogamia, relaciones fuertemente cerradas donde es difícil conciliar el plano
individual.
Aislamiento.
Comunicación ambigua que se caracteriza por la falta de espontaneidad y dificultad
para resolver conflictos.
Reproches permanentes del tipo “no soy lo suficientemente importante para ti,
porque si lo fuera hubieras…”
Celos y control excesivo que atenta con la intimidad.
Alteración del poder, con una complementariedad rígida donde uno adopta el papel de
sumiso.
Se fomenta el sacrificio como manera de “querer” al otro.
Son muchas las hipótesis explicativas que dan los profesionales que se dedican a la
intervención con personas que se encuentran en una relación de dependencia. Muchas
de estas hipótesis se centran en variables intrapsicológicas como la autoestima o la
gestión emocional.
Detrás de una persona con dependencia emocional siempre te vas a encontrar una
alteración en el proceso de diferenciación con su familia de origen. Son personas poco
diferenciadas que no han podido desarrollar su identidad independiente en la relación
con sus figuras de apego. De esta forma se sienten fuertemente necesitadas de
vínculos que le permitan llenar el vacío y la inseguridad que padecen al sentir un
profundo miedo a quedarse solos.
Fuente: Instituto Centta
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Paso 1:
A nivel pareja, la tengas o no, escribe en tu cuaderno de trabajo, con qué
características y actitudes descritas, te identificas más.
Paso 2:
Una vez que lo hayas hecho, una a una, escribe qué te ha podido llevar a vivir una
situación así.
Cuáles son las circunstancias que has vivido, o cuál es tu forma de ser o expresar tus
emociones, por lo que te identificas con ello.
A partir de mañana, empezaremos a trabajar las herramientas necesarias para resolver
tus conflictos interiores que te llevan a relacionarte de esta manera.
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DÍA 6
“Soluciones y herramientas”
15 Pasos para superar la dependencia emocional
1. Reconoce de manera honesta tu problema de dependencia emocional
Siempre lo primero antes de pasar a la acción y de buscar posibles soluciones, es
reconocer el problema, y esto es precisamente una de las cosas más complicadas de
hacer cuando alguien se encuentra en esta situación. Acéptalo de una vez por todas y
deja de buscar culpables, esta es la primera de las soluciones principales.
2. Identifica las cosas que haces por amor y/o cariño pero que en realidad te perjudican
Coge papel y boli y haz una lista anotando las cosas que has hecho por y/o para alguien
(pareja, expareja, amigo, familiar, compañero de trabajo…) y que de una u otra forma
te han dañado y perjudicado.
Para ello, piensa y pregúntate… ¿qué has hecho tú por el otro que a ti te hacía daño?,
¿has tenido que dejar de lado a amistades y familiares, o dejar de hacer ciertas
actividades, aficiones, hobbies que sí te gustaban?, ¿no te han tratado con el respeto
que sí te merecías?...
Es fundamental ser consciente del sufrimiento experimentado, y es que todo lo
regalado o abandonado a cambio de un coste nunca es beneficioso.
3. Aprende a ser asertiv@ y a decir “NO”
Ser asertivo significa decir lo que uno piensa en todo momento respetando a la otra
persona con la que interactúa, es decir expresa lo que sientes de verdad al otro de
manera correcta y educada. Aprender a ser asertivo es esencial para gozar del
equilibrio emocional necesario para disfrutar de un mayor bienestar.
¿Crees que es hora de poner límites? Aprende a decir que no.
4. Trabaja y refuerza tu autoestima
Una vez más la autoestima es clave para avanzar y curar nuestra salud emocional. Y es
que la baja autoestima es una de las características principales de las personas
dependientes.
5. No tengas miedo a salir de tu zona de “confort”
En muchas ocasiones el miedo a la incertidumbre, el miedo a no saber lo que vendrá,
el miedo a lo desconocido… es lo que hace que se mantenga el problema y que la
persona dependiente siga alimentando esta relación tóxica, incapaz de eliminar lo que
le hace sufrir.
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6. Ponle valor
Para ser independiente emocional hay que ser valiente y no temer al futuro. Parece
sencillo de leer, pero complicado de hacer ¿Cómo? Lo primero que has de hacer es
marcarte varios objetivos sencillos y claros a corto plazo e ir poco a poco
cumpliéndolos.
Desarrolla tu crecimiento personal con la que podrás encontrarte mejor
contigo mism@
7. Aprende a estar solo/a y pasa tiempo únicamente contigo mismo/a
El ser humano es un ser sociable por naturaleza y aunque nos encante compartir en
grupo y con la pareja, también es fundamental aprender a disfrutar de la soledad,
disfrutar de nosotros mismos y pasar tiempo sol@s. De esta forma, si aprendemos a
estar a gusto en soledad, las relaciones que tengamos serán saludables.
8. Aprende a quererte y a amarte para querer de una manera “sana” a los demás
¿No sabes qué cosas puedes hacer sol@? Una escapada de fin de semana, ir al cine,
una maratón de tu serie preferida, salir a correr, dar un paseo a última hora de la
tarde, pasar un rato agradable en una terraza con un buen libro y un café, nadar,
cocinar, tocar un instrumento musical, ir de compras, ir a un spa…
9. No te olvides de ti
Muy ligado con lo anterior es este punto y es que uno de los síntomas de las personas
emocionalmente dependientes es que están continuamente pendientes de la otra
persona y se olvidan de ellos mismos y de quiénes son. Para que esto no pase, has de
luchar y perseguir tus metas, tener sus aficiones y trabajar en crecer cada día un poco
como ser humano y por tu propio desarrollo personal.
10. Relaciónate con otras personas
Además de pasar tiempo solo y aprender a disfrutar de la soledad, ¡ojo! también es
fundamental no convertirse en un ermitaño. No se trata de descuidar tu vida social, y
es que tener una vida social activa hará que disfrutes de relaciones mucho más sanas y
no dependas únicamente de una sola persona.
11. ¡Ojo con tus creencias!
Tipos de amor, amor incondicional y amor romántico… llegados a este punto, si la
relación dependiente es con tu pareja o expareja, otra de las causas principales por las
que alguien puede acabar en una situación de dependencia emocional son las propias
creencias que uno mismo tiene sobre qué es el amor y cómo debe ser una relación
sentimental.
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12. No caigas en la tentación
Como en cualquier proceso personal es inevitable que aparezcan momentos más
fáciles y otros momentos más difíciles. Superar la dependencia emocional no es un
camino sencillo y habrá altibajos. Evitar la tentación de mirar atrás importantísimo
para no decaer en el intento.
13. Evita las expectativas
Tener expectativas poco realistas y/o excesivamente intensas acerca de lo que pueden
esperar de los demás suele provocar una idealización hacia la otra persona. Para que
esto no ocurra, di no a las expectativas creadas, dichas expectativas pueden
mantenernos aferrados a algo imaginario, a una imagen irreal de lo que es la otra
persona.
14. Di “adiós” al pasado
Hay que intentar aprender del pasado, de lo bueno que nos aportó y de lo no tan
bueno también, pero siempre de cara a mejorar, eso sí, no traigas al presente, al “aquí
y ahora” los problemas de relaciones anteriores, no compares, si lo haces estarás
añadiendo una enorme y pesada carga a tu relación actual nada útil. Déjalo estar y
punto. El pasado, pasado es.
15. Si no puedes, busca ayuda de un profesional
Muchísimas veces la persona que mejor te puede guiar, acompañar, escuchar,
aconsejar y darte las pautas a llevar a cabo es el profesional. Te ayudará a adquirir las
técnicas y herramientas para mejorar tu autoestima, tus habilidades interpersonales,
trabajar tus creencias y sobre todo aprender a como no depender y mejorar de esta
forma tu bienestar personal y calidad de vida.
Para dejar de ser dependientemente emocional, empieza un proceso individual de
cambio y por fin saldrás de esa relación tóxica y dependiente.
Fuente iepp Sonia Castro
Paso 1:
Como ejercicio para hoy, regresa al paso 2, y realízalo en tu cuaderno de trabajo.
Paso 2:
De los 15 pasos mencionados, analiza cuáles de ellos te pueden servir para crear tu
plan de acción más efectivo y escríbelos por orden de prioridad en tu cuaderno.
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DÍA 7
“La neuroquímica en el apego y la dependencia emocional”
Factores neuroquímicos. Es importante tener en cuenta que el apego y la dependencia
puede producir síndrome de abstinencia, como lo haría cualquier droga, porque tanto,
como en el caso de las drogas comparten los mismos neurotransmisores y circuitos
cerebrales.
Más concretamente, cuando estamos enamorados, vivimos una relación, deseo,
pasión, iluión, por algo o alguien, nuestro cerebro libera en el área de recompensa del
cerebro, (llamado «nucleo accumbens»), grandes cantidades de serotonina, dopamina
y oxitocina, (todos ellos, neurotransmisores responsables de sentir excitación, placer y
bienestar).
Cuando una relación es muy intensa desde el principio, se liberan grandes cantidades
de estos neurotransmisores todo el tiempo. Si de repente, se produce una ruptura,
abandono, o carencia, estos neurotransmisores dejan de liberarse, con lo que la
persona, (al igual que un adicto) sentirá “mono” y saldrá en busca de su “droga”,para
tratar de sentirse bien.
Asimismo, el déficit de estas sustancias desregula nuestro estado emocional y nos
puede llevar a sentir ansiedad, ira, tristeza e incluso estados obsesivos, que nos
pueden llevar a comportarnos de manera compulsiva.
No obstante, debemos tener en cuenta que con el paso del tiempo, y conforme se va
atravesando el duelo o pérdida, los niveles de estos neurotransmisores se van
estabilizando poco a poco, hasta que nuestros pensamientos, emociones y conducta
vuelven a la normalidad.
Es por ello que la mayoría de los profesionales del acompañamiento personal,
recomiendan, no mantener ningún contacto con la persona tras una separación,
ruptura o abandono sentimental, porque si no la vemos, ayudamos a que las
alteraciones en las conexiones de estos neurotransmisores se vayan estabilizando
hasta que vuelven a sus niveles normales.
Cuando esto ocurre, la persona se puede ir adaptando poco a poco a su nueva
situación en la que la otra persona ya no está y el riesgo de “recaída” (es decir, el
riesgo de querer volver con la otra persona), se debilita.
Mantener contacto 0 durante el proceso de duelo, no sólo nos ayudará, a estabilizar la
neuroquímica de nuestro cerebro, sino que también nos va a ayudar a reorganizar
determinadas creencias irracionales que nos mantenían aferrados a la otra persona.
Por ejemplo, nos damos cuenta de que sí somos capaces de sobrevivir por nosotros
mismos, sin necesidad de tener a la otra persona en nuestra vida; que podemos ser
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felices sin ella; que podemos conocer a nuevas personas más afines a nosotros; que
somos capaces de plantearnos nuevas metas y vivir una nueva vida.
Debemos tener en cuenta que no todos los procesos de duelo son iguales. Cada
persona necesita su ritmo y su tiempo para superar una ruptura sentimental, y esto va
a depender, de las características de cada persona (personalidad, estrategias de
afrontamiento, resiliencia, apoyo social, etc.) y de las características de la ruptura en sí
misma (no es lo mismo dejar, que ser dejado; no es lo mismo romper por una
infidelidad que por una incompatibilidad de caracteres; no es lo mismo una ruptura
con hijos, que sin ellos; etc.).
En el caso de separaciones de forma temporal o circunstancial, hay que saber cómo
gestionar cada situación.
Aunque cada proceso sea único y singular, en general, se suele pasar por una serie de
etapas, que se van superando poco a poco, con el paso del tiempo
Fuente: Ruth de fabulosamente
”Amor, neuroquímica, salud e Inteligencia emocional”
Una de las teorías más interesantes que explican en gran medida nuestro desarrollo
emocional, social y a nivel neuronal es la teoría del vínculo de apego, que ya hemos
tratado.
En especial, las relaciones interpersonales, con gran protagonismo de la teoría
del vínculo de apego (paterno y materno) y que se ven afectadas y vinculadas en
cualquier tipo de relación.
Existe una serie de factores que influyen de manera positiva en toda relación, como
pueden ser la madurez psicológica, la reciprocidad (cooperación y solidaridad), respeto
mutuo, corresponsabilidad, proyecto de vida, capacidad de escucha (sin sesgos
interpretativos), comunicación inteligente (que no genere malentendidos), o la
empatía y los refuerzos mutuamente gratificantes –como pueden ser los elogios–.
En el plano contrario, factores que pueden echar a perder una relación por
su influencia negativa son los esquemas cognitivos disfuncionales, la inmadurez
afectiva (incapacidad para dar y/o recibir amor, falta de compromiso, etc.), la rutina, la
falta de proyectos, la infidelidad, y lo que podemos denominar la ‘otra cara del amor’
(celos, dependencia patológica, suspicacia, inseguridad…).
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”La verdad de la ‘química del amor’”
Se habla en infinidad de ocasiones sobre la química del amor, o que el amor es un
proceso químico. Y es una expresión que encierra una gran verdad.
Todas las conductas que pueden observarse en un sujeto enamorado pueden ser
explicadas desde la neuroquímica de su cerebro (…) El aumento de
la dopamina aumenta la atención y la tendencia a considerar única a la persona
amada. Provoca euforia, pérdida del apetito y sueño… desesperación si se rompe la
relación. Todas ellas, conductas características de dependencia de drogas como la
cocaína y las anfetaminas.
Además, “el aumento de norepinefrina permite la fijación en cualidades positivas y
desestima las negativas de la persona amada”, mientras que la “disminución de
la serotonina genera pensamientos obsesivos hacia la persona amada, situación que
también ocurre en los trastornos obsesivos”.
Hay cuatro fases del vínculo de apego en pareja, que son el pre-apego o atracción
inicial (generación de feniletilamina), la formación de apego derivada del
enamoramiento (oxitocina, feniletilamina y dopamina), el apego definido, que
correspondería al amor propiamente dicho, y la corrección de metas, o la pareja como
base de seguridad.
Por supuesto, existe una relación directa entre el apego adulto y la salud, y existen
estudios que han “investigado mayores índices de mortalidad entre las personas que
carecen de vínculos emocionales, mayor vulnerabilidad a la enfermedad física y mental
en personas divorciadas, un porcentaje superior de trastornos mentales ante las
personas solteras y, en las relaciones conflictivas, una salud deficiente y hábitos de
vida poco saludables, así como un elevado índice de desórdenes depresivos.
Hay ciertos indicios de que la falta de amor de pareja en adultos se relaciona con la
tasa de infartos y cáncer, así como que la tasa de suicidios es significativamente mayor
en viudos, separados, divorciados, que en solteros, y la de estos es, a su vez, mayor
que la de los casados.
Existe una relación entre la ruptura, separación o duelo, y determinadas conductas que
atentan contra la salud propia y ajena, como el alcoholismo y las autolesiones; en
ocasiones, la ruptura de una relación supone tal desajuste psicológico en el individuo
que puede conducirle incluso al suicidio o al homicidio.
Fuente: Instituto Psicobiológico
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© Roberto Montes 2020
En este apartado anterior, nos enfocamos en relaciones de pareja, porque suele ser lo
que con mayor tasa en las personas, generan apego y dependencia, pero podemos
extrapolarlo a cualquier otro tipo de relación o vínculo con otras personas, ya sea
familiar, de amistad, laboral, etc.
Lo que hay que tener muy presente, es que tenemos un gran miedo al abandono, el
rechazo o falta de aceptación, la incapacidad, la enfermedad, en definitiva, la soledad,
y esto es uno de los grandes alimentos para generar apegos y dependencia emocional.
Paso 1:
Visto todo esto, en ejercicio de ayer sobre los 15 pasos, y cuáles de ellos te podían
servir para crear tu plan de acción, hoy toca ultimar esos detalles.
Separa uno a uno cada paso con el que te identificaste, y genera las estrategias a
seguir de forma individual.
Contesta a cada una de estas preguntas para todos ellos.
¿Qué necesito para iniciar mi cambio?
¿Qué quiero conseguir con ello?
¿Cuáles son los pasos que voy a seguir?
¿Cuándo voy a empezar?
Establecer un día de inicio
Poner un recordatorio en un lugar visible
Escribir cada paso realizado en una hoja
Escribir cómo me siento en cada avance
Ir uno a uno hasta conseguirlos todos
Paso 2:
Recordarme constantemente con qué intención u objetivo estoy haciendo
esto, y los beneficios que voy a tener si sigo mi plan de acción, y lo que me
pasará si abandono a lo largo del camino sin conseguirlo.
Nota:
Puedes escribir todo esto último en una hoja en grande y poner en un lugar visible que
te sirva de recordatorio y de motivación para seguir adelante.
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Bueno, hemos llegado al final, yo he aportado todo lo que he podido, te he dado una
guía para que tomes acción y puedas realizar el cambio necesario para vivir la vida
como quieres y mereces.
Ahora ya es cosa tuya, ahora eres tú quien tiene que caminar con estos zapatos, ahora
eres tú quien tiene que tomar decisiones más o menos importantes, ahora tienes que
repasar y trabajar sobre todo lo escrito en tu cuaderno.
Muchas personas en unos días vuelven a sus rutinas, se desinflan y vuelven a ser las
mismas personas, y siguen viviendo lo mismo que hasta ahora, nada es fácil, pero esto
no es imposible.
Y esta es mi última pregunta:
¿Vas a ser tú una de ellas?, ¿o vas a seguir trabajando día a día en un cambio en tu
vida?
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Todo lo aquí compartido es mi percepción, mi forma de entenderlo, verlo y sentirlo.
No estoy en posesión de ninguna verdad, unas cosas te servirán y otras quizás no te
hayas identificado con ellas, o simplemente no estés de acuerdo, todo está bien.
Millones de gracias y bendiciones. Te deseo mucha prosperidad y una feliz vida, vivida
desde el amor y el respeto, sobre todo a ti.
Gracias de corazón por haber llegado al final. Para cualquier cosa o duda, siempre
estoy a tu disposición en medida de mis posibilidades.
Tu amigo siempre:
Roberto Montes
Aquí te dejo un enlace donde las encontrarás todas mis redes sociales y desde donde
puedes seguirme:
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