TEMA 2: LA EDUCACIÓN ESPECIAL EN EL MARCO DE LA NORMATIVA VIGENTE Y SU
DESARROLLO NORMATIVO. EL CONCEPTO DE ALUMNOS CON NECESIDADES EDUCATIVAS
ESPECIALES.
1.-INTRODUCCIÓN
1.-DESARROLLO NORMATIVO DE LAS LEYES EDUCATIVAS ANTERIORES A LA LEGISLACIÓN
ACTUAL EN MATERIA DE EDUCACIÓN ESPECIAL
La ley de Instrucción Pública de 1857, conocida como Ley Moyano, estableció por primera vez
en nuestro país una ordenación del sistema educativo. Pretendía modernizarlo delimitando la
influencia de la iglesia, regulando la educación privada e implantando una metodología más
científica.
A pesar de que esta Ley estuvo vigente casi un siglo, pocos fueron los avances debido a la
inestabilidad política, derivada de la dictadura de Primo de Rivera, la posterior República y
finalmente la dictadura de Franco.
Entre los principales logros destacan, la obligatoriedad de la educación primaria de los 6 a los
9 años con carácter gratuito y la creación de una Escuela Normal en cada provincia.
La Ley 14/1970, de 4 de agosto, General de Educación y Financiamiento de la Reforma
Educativa, fue impulsada por el ministro de Educación Jose Luis Villar Palasí.
Entre los principales cambios que trajo esta Ley destacan, la enseñanza obligatoria hasta los
14 años, esta etapa era la denominada Educación General Básica (EGB), una vez cursada la
etapa obligatoria se podía cursar, sin carácter obligatorio, el Bachillerato Unificado Polivalente
(BUP) o la Formación Profesional (FP).
Ninguna de estas leyes legisló sobre las personas con discapacidad, fue la Constitución
Española de 1978 la que supuso un cambio importantísimo para nuestro país, en todos los
niveles y provocó una revolución en cuanto a la integración social de las personas con
discapacidad, así, la citada Ley en su artículo 49 establece que las personas con discapacidad
tiene los mismos derechos que el resto de ciudadanos, por tanto se les reconoce el derecho a
la educación .
En 1982, la Ley de Integración Social del Minusválido (LISMI) conllevó en nuestro país la
aprobación del RD 334/1985 de 6 de marzo de Ordenación de la Educación Especial, en él se
estableció cuatro formas de integración:
Integración completa en unidades ordinarias con programas de apoyo individualizado.
Integración combinada, con parte de la escolaridad en aulas ordinarias y otra en aulas
específicas en centros ordinarios.
Escolarización en Centros Específicos de Educación Especial (CEE), en ellos se
escolarizaban alumnos gravemente afectados
Paralelamente en 1986 se crea el Centro Nacional de Recursos para la Educación Especial
(CNREE) con el fin de servir de apoyo a los centros escolares y difundir las experiencias de
integración escolar.
La Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, reguladora del derecho a la Educación (LODE), esta ley
no afectó a la estructura del sistema educativo, sino que se encargó de regular la dualidad de
centros docentes y de crear la figura de los centros concertados, la participación en la
enseñanza de toda la comunidad educativa y lo más destacable, el derecho a la educación de
todos los españoles, con independencia de su situación socioeconómica.
Es a partir de la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, de Ordenación General del Sistema
Educativo (LOGSE), cuando se configura el sistema educativo tal y como lo concebimos ahora.
Los principales cambios son:
Establece el concepto de NEE y se dota a los centros de recursos metodológicos,
organizativos, personales y materiales para atender a sus necesidades. Además, establece:
Obligatoriedad de la educación hasta los 16 años
Reforma la Formación Profesional
Establece los objetivos educativos, con la idea de un mismo currículo para todos.
La escolarización en CEE sólo se llevará a cabo cuando las necesidades no puedan ser
atendidas en centros ordinarios.
A raíz de la LOGSE se publicó el RD 696/1995, de 28 de abril de ordenación de la educación
de los ACNEE, donde se desarrolla los establecido por la LOGSE en cuanto a la ordenación, la
planificación de recursos y la organización de la atención educativa del alumnado que presenta
NEE. En este RD también aparecen reguladas las etapas educativas de los CEE, Educación
Infantil Especial (EIE) , Educación Básica Obligatoria (EBO) y los programas de Transición a la
Vida Adulta (TVA).
Tras la LOGSE, se aprobó la Ley Orgánica 10/2002 de Calidad de la Educación (LOCE), las
principales reformas de esta Ley iban encaminadas a las etapas de Educación Secundaria
Obligatoria(ESO) y Bachillerato.
En cuanto a la atención a la diversidad, introduce el término de alumnos con Necesidades
Educativas Específicas, dentro de los cuales se encuentras los alumnos con NEE, alumnos
extranjeros y alumnos superdotados intelectualmente
Con la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOE), no hay cambios a nivel
organizativo, pero si se introducen cambios en lo que se refiere al alumnado que requiere
atención educativa diferente a la ordinaria, los agrupa en alumnos con Necesidades
Específicas de Apoyo Educativo, dentro de los que se encuentran los alumnos con
necesidades educativas especiales (NEE), por dificultades específicas de aprendizaje (DEA), por
sus altas capacidades intelectuales (AACC), por haberse incorporado tarde al sistema
educativo, o por condiciones personales o de historia escolar.
Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa (LOMCE),
sigue desarrollando dicha atención a la diversidad y dentro de sus principios, en su Artículo 71,
destaca como las Administraciones educativas dispondrán los medios necesarios para que
todo el alumnado alcance el máximo desarrollo personal, intelectual, social y emocional, así
como los objetivos establecidos con carácter general en la presente Ley. Las Administraciones
educativas podrán establecer planes de centros prioritarios para apoyar especialmente a los
centros que escolaricen alumnado en situación de desventaja social.
Corresponde a las Administraciones educativas asegurar los recursos necesarios para que los
alumnos y alumnas que requieran una atención educativa diferente a la ordinaria, por
presentar necesidades educativas especiales, por dificultades específicas de aprendizaje,
TDAH, por sus altas capacidades intelectuales, por haberse incorporado tarde al sistema
educativo, o por condiciones personales o de historia escolar, puedan alcanzar el máximo
desarrollo posible de sus capacidades personales y, en todo caso, los objetivos establecidos
con carácter general para todo el alumnado.
A lo largo de este estudio vemos como la Educación Especial ha evolucionado de un modelo
centrado en el déficit, a un modelo centrado en las necesidades educativas especiales de los
alumnos y alumnas.
El mismo modelo centrado en las necesidades educativas ha experimentado cambios en
los últimos años. Se ha pasado de un modelo integrador a un modelo inclusivo, es decir,
de los años ochenta a esta parte hemos pasado por un modelo exclusivo que no
integraba a alumnos con necesidades educativas en los centros ordinarios, a un modelo
exclusivo pero que sí integraba a alumnos y alumnas, encontrándonos ahora en un
modelo inclusivo en el que nadie es excluido.
La diferencia, por tanto, entre integración e inclusión es que en la integración se
presupone que hay una población que integra y otros que son integrados. El modelo
inclusivo de la LOE supone una escuela para todos, nadie integra a nadie, la escuela es
para todos y de todos. La LOMCE, añade además desde el principio de la equidad, que
garantice la igualdad de oportunidades para el pleno desarrollo de la personalidad a través de
la educación, la inclusión educativa, la igualdad de derechos y oportunidades que ayuden a
superar cualquier discriminación y la accesibilidad universal a la educación, y que actúe como
elemento compensador de las desigualdades personales, culturales, económicas.
Una vez analizado, desde el punto de vista legislativo, el tratamiento que de la Educación
Especial se ha hecho en la normativa anterior a la legislación vigente, paso a bordar el
concepto de la misma en la LOMLOE.
2.-LA EDUCACIÓN ESPECIAL EN LA NORMATIVA VIGENTE
Actualmente estamos conviviendo con tres Leyes Educativas. El pasado 19 de enero de 2021,
entró en vigor la Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre (LOMLOE), por la que se modifica la
LOE, en vigor en la etapa de Educación Infantil y deroga la LOMCE. Aunque debido a su
calendario de implantación la LOMCE no dejará de estar derogada por completo hasta el curso
2023/2024.
La LOMLOE ha traído una nueva clasificación del alumnado con NEAE, el cual abordaremos con
mayor profundidad en el último epígrafe del tema.
Como cambios destacables en la etapa de Educación Primaria, encontramos el artículo 20,
referido a la evaluación, en su apartado 5 que “los referentes de la evaluación en el caso de
alumnos y alumnas con necesidades educativas especiales serán los incluidos en las
correspondientes adaptaciones del currículo, sin que este hecho pueda impedirles
promocionar de ciclo o etapa. Se establecerán las medidas más adecuadas para que las
condiciones de realización de los procesos asociados a la evaluación se adapten a las
necesidades del alumnado con necesidad específica de apoyo educativo.”
Por otra parte, en Educación Secundaria Obligatoria, la LOMLOE refleja en el artículo 22.5:
“Entre las medidas señaladas en el apartado anterior se contemplarán las adaptaciones del
currículo, la integración de materias en ámbitos, los agrupamientos flexibles, los
desdoblamientos de grupos, la oferta de materias optativas, programas de refuerzo y medidas
de apoyo personalizado para el alumnado con necesidad específica de apoyo educativo”.
Además de señalar que, los programas de Diversificación Curricular sustituirán a los
actuales Programas de Mejora del Aprendizaje y Rendimiento (PMAR).
También el articulo 26.6 supone una novedad en este sentido “se establecerán medidas de
flexibilización y alternativas metodológicas en la enseñanza y evaluación de las lenguas
extranjeras para el alumnado con necesidad específica de apoyo educativo que presenta
dificultades en su comprensión y expresión”.
Como ya he nombrado anteriormente, la LOMLOE se está implantando de forma progresiva, al
igual que su normativa de desarrollo, actualmente están en vigor el Real Decreto 984/2021,
de 16 de noviembre, por el que se regulan la evaluación y la promoción en la Educación
Primaria, así como la evaluación, la promoción y la titulación en la Educación Secundaria
Obligatoria, el Bachillerato y la Formación Profesional y el Real Decreto 95/2022, de 1 de
febrero, por el que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación
Infantil, aunque este último no se aplicará hasta el próximo curso 2022/2023.
3.-CONCEPTO DEL ALUMNADO CON NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES
Como hemos visto, en el desarrollo de los epígrafes anteriores, el término de alumnos con
necesidades educativas especiales (NEE) se introdujo por primera vez en España, tras la
aprobación de la LOGSE. No obstante, este término, aparece por primera vez en el informe de
Warnock en 1978.
Es un término que tiene su origen en la Educación Especial, en el intento de evitar, en parte, el
amplio conjunto de efectos negativos que ha tenido y tiene el uso de las etiquetas en la
educación de sujetos con alteraciones o discapacidades físicas, psíquicas o sensoriales.
Con este nuevo concepto se intenta poner énfasis en la respuesta educativa que los alumnos
precisan y no centrarse en las limitaciones y carencias que presentan, diseñando una
respuesta a todas las necesidades, tanto de carácter temporal como permanente que pudiera
presentar cualquier alumno/a a le largo de su escolaridad, sobre la base de un currículo igual
para todos, con las adaptaciones precisas en cada caso.
No obstante, el sistema educativo español contempla la atención de alumnos y alumnas con
necesidades educativas especiales tanto en centros ordinarios como en aulas o centros de
Educación Especial, aunque en estos últimos, siempre y cuando no se pueda dar respuesta en
los centros ordinarios.
Podemos considerar, por tanto, que un alumno o una alumna presenta necesidades
educativas especiales si, en líneas generales, “presenta algún problema de aprendizaje a lo
largo de su escolarización, que demanda una atención más específica y mayores recursos
educativos de los necesarios para los compañeros de su edad' (Marchesi y Martín, 1990: 19).
Por lo tanto, el concepto de necesidad educativa especial sustituye en su concepción al
término de alumno deficiente, minusválido, incapacitado... y pone énfasis en dos aspectos
fundamentales:
- En los procesos de aprendizaje.
- En la respuesta o provisión educativa que requiere ese alumno.
La consideración de que un alumno o alumna presenta necesidades educativas especiales
empieza cuando se considera que tales dificultades no son solamente mayores que las del
resto de sus compañeros, sino que también ha agotado todas las medidas ordinarias que el
sistema educativo pone a su alcance para lograr los objetivos y fines marcados en el currículo.
El concepto de alumnado con NEE ha ido cambiando con las distintas leyes educativas, así en
la LOGSE, se entendía que los ACNEE eran por altas capacidades intelectuales, discapacidad
(física, psíquica o sensorial) , condiciones socio-culturales, o bien el retraso particular en el
desarrollo que afecta a un área en concreto y que afectan al aprendizaje hasta el punto que
es necesario modificar algunos o todos los accesos al currículo, o modificar los elementos
mismos del currículo.
Con la aprobación de la LOE, se estableció, en su Título II, un nuevo concepto de este tipo de
alumnado, dando paso a un nuevo término: alumnos con necesidades específicas de apoyo
educativo (ACNEAE) introduciendo dentro de éstos:
- Alumnos y alumnas con altas capacidades intelectuales.
- Alumnos y alumnas que se han incorporado tardíamente al sistema educativo
español.
- Alumnos con necesidades educativas especiales, dentro de los cuales sigue
contemplándose la discapacidad (física, psíquica y sensorial), así como los trastornos de
conducta, encontrándose dentro de éstos el trastorno con déficit de atención por
hiperactividad (TDAH).
- Alumnos y alumnas con condiciones personales o de historia académica, con
dificultades de aprendizaje y alteraciones del lenguaje.
Como características básicas de estas necesidades podemos destacar su carácter
interactivo y relativo, lo que implica tener en cuenta las características del entorno.
La LOMCE añade en su sección Cuarta, respecto al alumnado con dificultades específicas de
aprendizaje, un artículo en referencia a las medidas de escolarización y atención.
-Corresponde a las Administraciones educativas adoptar las medidas necesarias para
identificar al alumnado con dificultades específicas de aprendizaje y valorar de forma
temprana sus necesidades.
-La escolarización del alumnado que presenta dificultades de aprendizaje se regirá por los
principios de normalización e inclusión y asegurará su no discriminación y la igualdad efectiva
en el acceso y permanencia en el sistema educativo.
-La identificación, valoración e intervención de las necesidades educativas de este alumnado se
realizará de la forma más temprana posible, en los términos que determinen las
Administraciones educativas.
Su concepto de ACNEAE comprende los ámbitos:
Necesidades educativas especiales,
Dificultades específicas de aprendizaje,
TDAH
Altas capacidades intelectuales,
Por haberse incorporado tarde al sistema educativo o condiciones personales o de
historia escolar,
En definitiva, insistimos en la idea anterior, el nuevo concepto de necesidad educativa especial
establece que no es aconsejable fijar categorías entre las personas según el tipo de alteración
que presenten sino que, lo que debe preocuparnos son las que afecten al desarrollo personal
de los alumnos y alumnas y que justifican la provisión de determinadas ayudas o servicios
educativos menos frecuentes en el ámbito escolar.
Por otro lado, las necesidades educativas especiales se presentan siempre asociadas a
condiciones personales particulares, fruto de la interacción entre el individuo y su entorno
social y físico.
En este sentido, por tanto, nos informan de la existencia de necesidades especiales, tanto los
problemas en el desarrollo y las dificultades de aprendizaje significativamente mayores que la
mayoría de sus compañeros, como determinadas condiciones de riesgo de carácter personal,
familiar o social.
La LOMLOE ha generado cambios en las medidas de atención a la diversidad además de una
nueva clasificación de alumnos con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE).
Así, en el capítulo 1 de la Ley orgánica 3/2020 regula que el alumnado con necesidad especifica
de apoyo educativo es aquel que “requiera una atención educativa diferente a la ordinaria por
presentar necesidades educativas especiales u otras necesidades educativas para que alcancen
el máximo desarrollo posible de sus capacidades personales y, en todo caso, los objetivos
establecidos con carácter general para todo el alumnado”.
Dentro del alumnado con NEAE están:
Necesidades educativas especiales,
Retraso madurativo,
Trastornos del desarrollo del lenguaje y la comunicación
Trastornos de atención o de aprendizaje,
Desconocimiento grave de la lengua de aprendizaje,
Situación de vulnerabilidad socioeducativa,
Altas capacidades intelectuales,
Incorporación tardía al sistema educativo o por condiciones personales o de
historia escolar
Con respecto al alumnado con necesidades educativas especiales (NEE) a las que hace
referencia el artículo 73.1. “Se entiende por alumnado que presenta necesidades educativas
especiales, aquel que afronta barreras que limitan su acceso, presencia, participación o
aprendizaje, derivadas de discapacidad o de trastornos graves de conducta, de la
comunicación y del lenguaje, por un periodo de su escolarización o a lo largo de toda ella, y
que requiere determinados apoyos y atenciones educativas específicas para la consecución de
los objetivos de aprendizaje adecuados a su desarrollo.”
Es decir, se amplía el conjunto de alumnos que son incorporados a la categoría ACNEAE
incluyendo a los alumnos que presentan determinadas condiciones personales, familiares o de
historia escolar, haciendo especial alusión al desconocimiento del idioma y situaciones de
vulnerabilidad socioeducativa, también se amplía el de alumnos con NEE, con aquellos que
presentan trastornos graves de la comunicación y el lenguaje.
Vemos como en los últimos años, estamos asistiendo, dentro del propio modelo de
normalización, a un cambio sustancial de la forma de entender la atención a las necesidades
educativas de todos y cada uno de los alumnos y alumnas escolarizados en el actual sistema.
Estamos hablando de la inclusión educativa (Tilston, Florian y Rose, 2003; Stainback, 2004;
Echeita, 2006;). inclusión como lo opuesto a exclusión.
Si seguimos a Stainback y Stainback (2004) este cambio de un modelo integrador a un modelo
inclusivo, se ha llevado a cabo, básicamente por tres razones:
- Porque hay que incluir a todos los niños y niñas en la escuela y en las aulas, no sólo situarlos
en la clase.
- Porque integración supone reintegrar a alguien a quien se había excluido, no el hecho de no
dejar a nadie fuera.
- Porque se deben satisfacer las necesidades de cada uno, no sólo de unos pocos.
-Es decir, el término inclusión va más allá de la mera normalización, ya que implica,
participación de todos, no sólo que puedan llevar una vida normal sino que supone su
participación activa y la capacidad de elección, no sólo en la escuela, sino que también
trasciende al terreno social de forma más global.
Por tanto, un modelo inclusivo implica unos valores sociales más democráticos y que implican
la participación de todos y todas por lo que resulta imprescindible la aplicación de este modelo
desde la escuela.
Por tanto, si la escuela no cambia sus formas, no da un giro a su estructura, organización y
claves didácticas, difícilmente podrá haber inclusión, habrá integración, es decir educación
como derecho para todos y como localización de las personas con discapacidad en centros
ordinarios, pero no se seguirá una filosofía inclusiva sin exclusiones de algún tipo.
Es decir, hoy por hoy no importa tanto el problema que presente el sujeto, sino la necesidad
educativa que dicho problema produzca, ya que dicha necesidad supondrá una respuesta
educativa ajustada al sujeto en cuestión.
Por tanto:
- Se ha pasado de un modelo en el que las respuestas se daban desde fuera y sin
contextualizar, a un modelo cuyas respuestas van a depender del propio centro,
estableciéndolas en su propio Plan de Atención a la Diversidad.
- Se ha pasado de un modelo exclusivo a un modelo inclusivo, es decir de la escuela entendida
para unos pocos, a la escuela entendida para todos.
- Se ha pasado de un modelo primero selectivo, en el que sólo unos pocos accedían a centros
ordinarios, y luego en el que básicamente se situó a los alumnos y alumnas con discapacidad
en los centros ordinarios, a un modelo en el que esos alumnos y alumnas participan
activamente de la vida escolar.
- Se ha pasado de un modelo centrado en dos sistemas educativos, el normal y el especial a un
modelo de única escuela para todos que da a cada uno la respuesta que precisa.
- Se ha pasado de un modelo centrado en la homogeneidad que excluía todo lo que quedara
fuera de ella, a un modelo centrado en la diversidad de alumnado al que hay que dar
respuesta.
En definitiva, nos encontramos hoy en día en nuestro país con una escuela abierta a la
diversidad del alumnado existente, capaz de dar respuesta a todos los alumnos y alumnas en
ella escolarizados por medio de un único sistema educativo próximo a alumno y a su entorno
que pretende, día a día ofrecer una educación de calidad.