Simón Matias Brenda Gpo.
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CUERPOS CÉTONICOS
La cetosis es una enfermedad metabólica que ocurre principalmente durante la
lactancia temprana en las vacas dedicadas a la producción de leche, cuando las
demandas energéticas exceden el consumo dietario de carbohidratos y los
mecanismos de adaptación a este balance energético negativo fallan, esto conlleva
a concentraciones anormalmente elevadas de cuerpos cetónicos en tejidos y fluidos
corporales (acetona, acetato, β-Hidroxibutirato (Βηβ. Las vacas con cetosis clínica
presentan inapetencia, marcada pérdida de peso corporal, heces secas,
disminución de la producción de leche, y en algunos casos, signos nerviosos como
lametear constantemente y aparente ceguera 4-6. Tanto la forma clínica como en la
subclínica de la enfermedad puede presentarse la remisión espontánea sin
tratamiento; sin embargo, la cetosis afecta el potencial productivo del animal.
Cetosis Tipo I o primaria
Ocurre cuando las necesidades energéticas del organismo sobrepasan la
capacidad gluconeogénica del hígado por insuficiente disponibilidad de los
precursores de glucosa. Este tipo de cetosis, que ocurre principalmente cerca al
pico de lactancia, se caracteriza por concentraciones extremadamente bajas de
glucosa e insulina sanguíneas, una relación insulina: glucagón baja, alta actividad
de la enzima Carnitil Palmitil Transferasa I, que resulta en la lipólisis del tejido graso
y en incremento de la cetogénesis.
Cetosis tipo II o secundaria
Se caracteriza por hiperglicemia e hiperinsulinemia, además de una movilización
grasa excesiva, alta concentración ácidos grasos no esterificados (Agnes) en
hígado, que no son transportados a la mitocondria para la síntesis de cuerpos
cetónicos sino que son re-esterificados en el citosol a triglicéridos, los cuales se
acumulan en el hígado, debido a que su transporte depende de una lipoproteína de
muy baja densidad, cuya síntesis y secreción es baja en los rumiantes, lo que
conlleva finalmente, a la presentación de hígado graso en estos animales.
Estos animales a su vez presentan un compromiso de la función inmune producida
por la resistencia a la insulina, el aumento exacerbado de ácidos grasos no
esterificados circulantes y adipoquinas proinflamatorias como el factor de necrosis
tumoral α (FNT α). Sin embargo, debido a que la categorización de los animales en
cetosis tipo I o II no siempre es clara, existe otra clasificación de la enfermedad de
acuerdo a la presentación de signos clínicos, definiéndola como clínica o subclínica.
Cetosis clínica
Típicamente ocurre en vacas de alta producción láctea, entre la 2 y 7 lactancia,
siendo infrecuente en animales de primer parto. Las vacas con cetosis clínica
presentan inapetencia progresiva, marcada pérdida de peso corporal, heces secas,
pica y disminución de la producción láctea existe, además, una forma nerviosa de
la enfermedad que cursa con aparente ceguera, anormalidades en el
desplazamiento, hiperestesia, déficit propioceptivo, tremores y agresividad. El
diagnóstico de cetosis clínica se realiza por concentraciones de βΗΒ en suero o en
sangre >3,0 mmol/L.
Cetosis subclínica
Se define como el incremento en niveles de cuerpos cetónicos en sangre, leche y
orina, en ausencia de signos clínicos también puede definirse como el aumento de
cetonas circulantes con una disminución de la salud o de la productividad. Para el
diagnóstico de cetosis subclínica se tiene como referencia valores de βΗΒ en suero
o en sangre a partir de 1,0 mmol/L aunque muchos autores la consideran a partir de
1,2 mmol/L o de 1,4 mmol/L hasta <3,0 mmol/L
Métodos diagnósticos
El diagnóstico y monitoreo de esta patología se realiza mediante la determinación
de cuerpos cetónicos en muestras de sangre, leche y orina. La determinación de
otros metabolitos como ácidos grasos no esterificados son útiles como
biomarcadores de balance energético negativo y movilización grasa, sobre todo en
el preparto, pero no son útiles como diagnóstico definitivo de cetosis.
La prueba de oro es la determinación de la concentración por espectrofotometría de
βΗΒ en suero. Se han utilizado, además, otras pruebas como la razón grasa:
proteína, al igual que varios equipos portátiles (cow-side test) que permiten hacer el
diagnóstico en campo, obteniendo resultados inmediatos y a menor costo como la
determinación de la concentración de βΗΒ en sangre completa (Precision Xtra
meter, Optium Exceed), o en leche (Ketolac βΗΒ) o la determinación
semicuantitativa de acetoacetato en orina (Ketostrix, Acetest) y leche (Ketostix, Pink
Test).
La determinación de las concentraciones de acetoacetato tanto en leche como en
orina, son pruebas semicuantitativas, cuyo principio es la reacción química
colorimétrica entre el nitroprusiato de sodio y el acetoacetato. En cuanto a la prueba
en leche, esta tiene una sensibilidad pobre (10-41%) pero una buena especificidad
(93-100%); por otro lado, la prueba en orina tiene sensibilidad aceptable (5078%) y
especificidad igualmente buena (96-100%), aunque en otros estudios, su
sensibilidad fue buena (91-100%) pero la especificidad pobre (59-61%).
La concentración de βΗΒ en leche, es también una prueba semicuantitativa cuya
sensibilidad es aceptable (27-89%) y su especificidad buena (76-99%), sin
embargo, en un estudio realizado por Enjalbert et al., (2001), al comparar la prueba
con la determinación cuantitativa del metabolito, la prueba sobreestimó la
concentración de βΗΒ en la muestra, por lo cual su sensibilidad fue buena (95,8%)
pero la especificidad baja (63,4%)
REFERENCIAS:
• Garzón, A. (2018). Epidemiología de la cetosis en bovinos: una revisión.
Recuperado el 7 de diciembre del 2021 de:
https://www.redalyc.org/journal/3214/321457137005/html/
• Dotti, N. (2020). Validación de métodos de diagnóstico de cetosis subclínica
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