Luz y Color: Fundamentos Esenciales
Luz y Color: Fundamentos Esenciales
LUZ
La luz es la parte de la radiación electromagnética que puede ser percibida por el ojo humano.
Como todas las radiaciones electromagnéticas, está formada por partículas elementales
desprovistas de masa denominadas fotones,cuyas propiedades de acuerdo con la dualidad
onda-partícula explican las características de su comportamiento físico. Se trata de una onda
esférica.
La principal fuente de luz es el sol y su percepción puede variar según la hora del día.
La realidad visible está conformada por un juego de luces y sombras: la sombra se forma
cuando un cuerpo opaco obstruye la trayectoria de la luz. Por lo general, existe un ratio entre
luces y sombras cuya gradación depende de diversos factores, desde la iluminación hasta la
presencia y colocación de los diversos objetos que puedan generar sombra; sin embargo,
existen condiciones en que uno de los dos factores pueda llegar al extremo, como es el caso de
la nieve o la niebla o, en sentido contrario, de la noche. Se habla de iluminación en clave alta
cuando predomina el blanco o los tonos claros, o de clave baja si destaca el negro o tonos
oscuros.
ÓPTICA
La luz es una radiación electromagnética con una longitud de onda situada entre 380 nm y 750
nm, la parte del espectro visible que es percibida por el ojo humano, situada entre la radiación
infrarroja y la ultravioleta. Está formada por partículas elementales desprovistas de masa
denominadas fotones, que se mueven a una velocidad de 299 792 458 m/s en el vacío,
mientras que en la materia depende de su índice de refracción.
La luz es el agente físico que hace visibles los objetos al ojo humano.
La luz es tanto el agente que permite la visión como un fenómeno visible de por sí, ya que la
luz es también un objeto perceptible por el ojo humano. La luz permite la percepción del color,
que llega a la retina a través de rayos de luz, que son transmitidos por esta al nervio óptico, el
cual a su vez lo repercute en el cerebro mediante impulsos nerviosos. La percepción de la luz
es un proceso psicológico y cada persona percibe de distinta manera un mismo objeto físico y
una misma luminosidad.
CARACTERÍSTICAS DE LA LUZ
VELOCIDAD INFINITA
Se ha demostrado de manera teórica y experimental que la luz tiene una velocidad finita.
Actualmente el valor exacto aceptado para la velocidad de la luz en el vacío es de 299 792 458
m/s.4
La velocidad de la luz al propagarse a través de la materia es menor que a través del vacío y
depende de las propiedades dieléctricas del medio y de la energía de la luz. La relación entre la
velocidad de la luz en el vacío y en un medio se denomina índice de refracción del medio:
n=c/v.
REFRACCIÓN
La refracción es la variación brusca de dirección que sufre la luz al cambiar de medio. Este
fenómeno se debe a que la luz se propaga a diferentes velocidades según el medio por el que
viaja. El cambio de dirección es mayor cuanto mayor es el cambio de velocidad, ya que la luz
recorre mayor distancia en su desplazamiento por el medio en que va más rápido. La ley de
Snell relaciona el cambio de ángulo con el cambio de velocidad por medio de los índices de
refracción de los medios.
Como la refracción depende de la energía de la luz, cuando se hace pasar luz blanca o
policromática a través de un medio con caras no paralelas, como un prisma, se produce la
separación de la luz en sus diferentes componentes (colores) según su energía, en un
fenómeno denominado dispersión refractiva. Si el medio tiene las caras paralelas, la luz se
vuelve a recomponer al salir de él.
PROPAGACIÓN Y DIFRACCIÓN
Una de las propiedades de la luz más evidentes a simple vista es que se propaga en línea recta.
Lo podemos ver, por ejemplo, en la propagación de un rayo de luz a través de ambientes
polvorientos o de atmósferas saturadas. La óptica geométrica parte de esta premisa para
predecir la posición de la luz, en un determinado momento, a lo largo de su transmisión.
Sin embargo, la luz no siempre se propaga en línea recta. Cuando la luz atraviesa un obstáculo
puntiagudo o una abertura estrecha, el rayo se curva ligeramente. Este fenómeno,
denominado difracción, es el responsable de que al mirar a través de un agujero muy pequeño
todo se vea distorsionado o de que los telescopios y microscopios tengan un número de
aumentos máximo limitado.
INTERFERENCIA
La forma más sencilla de estudiar el fenómeno de la interferencia es con el denominado
experimento de Young que consiste en hacer incidir luz monocromática que significa de un
solo color en una pantalla que tiene una rendija muy estrecha. La luz difractada que sale de
dicha rendija se vuelve a hacer incidir en otra pantalla con una doble rendija. La luz procedente
de las dos rendijas se combina en una tercera pantalla produciendo bandas alternativas claras
y oscuras.
El fenómeno de las interferencias se puede ver también de forma natural en las manchas de
aceite sobre los charcos de agua o en la cara con información de los discos compactos; ambos
tienen una superficie que, cuando se ilumina con luz blanca, la difracta, produciéndose una
cancelación por interferencias, en función del ángulo de incidencia de la luz, de cada uno de
los colores que contiene, permitiendo verlos separados, como en un arco iris.
REFLEXIÓN Y DISPERSIÓN
Al incidir la luz en un cuerpo, la materia de la que está constituido retiene unos instantes su
energía y a continuación la reemite en todas las direcciones. Este fenómeno es denominado
reflexión. Sin embargo, en superficies ópticamente lisas, debido a interferencias destructivas,
la mayor parte de la radiación se pierde, excepto la que se propaga con el mismo ángulo que
incidió. Ejemplos simples de este efecto son los espejos, los metales pulidos o el agua de un río
(que tiene el fondo oscuro).
La luz también se refleja por medio del fenómeno denominado reflexión interna total, que se
produce cuando un rayo de luz, intenta salir de un medio en que su velocidad es más lenta a
otro más rápido, con un determinado ángulo. Se produce una refracción de tal modo que no es
capaz de atravesar la superficie entre ambos medios reflejándose completamente. Esta
reflexión es la responsable de los destellos en un diamante tallado.
En el vacío, la velocidad es la misma para todas las longitudes de onda del espectro visible,
pero cuando atraviesa sustancias materiales la velocidad se reduce y varía para cada una de las
distintas longitudes de onda del espectro, este efecto se denomina dispersión. Gracias a este
fenómeno podemos ver los colores del arcoíris. El color azul del cielo se debe a la luz del sol
dispersada por la atmósfera. El color blanco de las nubes o el de la leche también se debe a la
dispersión de la luz por las gotitas de agua o por las partículas de grasa en suspensión que
contienen respectivamente.
POLARIZACIÓN
El fenómeno de la polarización se observa en unos cristales determinados que individualmente
son transparentes. Sin embargo, si se colocan dos en serie, paralelos entre sí y con uno girado
un determinado ángulo con respecto al otro, la luz no puede atravesarlos. Si se va rotando uno
de los cristales, la luz empieza a atravesarlos alcanzándose la máxima intensidad cuando se ha
rotado el cristal 90° sexagesimales respecto al ángulo de total oscuridad.
También se puede obtener luz polarizada a través de la reflexión de la luz. La luz reflejada está
parcial o totalmente polarizada dependiendo del ángulo de incidencia. El ángulo que provoca
una polarización total se llama ángulo de Brewster.
Muchas gafas de sol y filtros para cámaras incluyen cristales polarizadores para eliminar
reflejos molestos.
EFECTOS QUÍMICOS
Algunas sustancias al absorber luz, sufren cambios químicos; utilizan la energía que la luz les
transfiere para alcanzar los niveles energéticos necesarios para reaccionar, para obtener una
conformación estructural más adecuada para llevar a cabo una reacción o para romper algún
enlace de su estructura (fotólisis).
La fotosíntesis en las plantas, que generan azúcares a partir de dióxido de carbono, agua y luz;
la síntesis de vitamina D en la piel; la ruptura de dihalógenos con luz en las reacciones
radicalarias o el proceso de visión en el ojo, producido por la isomerización del retinol con la
luz, son ejemplos de reacciones fotoquímicas. El área de la química encargada del estudio de
estos fenómenos es la fotoquímica.
NATURALEZA DE LA LUZ
Sin embargo, para obtener un estudio claro y conciso de su naturaleza, podemos clasificar los
distintos fenómenos en los que participa según su interpretación teórica:
TEORIA ONDULATORIA
Esta teoría, desarrollada por Christiaan Huygens, considera que la luz es una onda
electromagnética, consistente en un campo eléctrico que varía en el tiempo generando a su
vez un campo magnético y viceversa, ya que los campos eléctricos variables generan campos
magnéticos (ley de Ampère) y los campos magnéticos variables generan campos eléctricos (ley
de Faraday). De esta forma, la onda se autopropaga indefinidamente a través del espacio, con
campos magnéticos y eléctricos generándose continuamente. Estas ondas electromagnéticas
son sinusoidales, con los campos eléctrico y magnético perpendiculares entre sí y respecto a la
dirección de propagación.
Para poder describir una onda electromagnética podemos utilizar los parámetros habituales de
cualquier onda:
V= ƛ × f = ƛ / T
TEORIAS CORPUSCULARES
La teoría corpuscular estudia la luz como si se tratase de un torrente de partículas sin carga y
sin masa llamadas fotones, capaces de transportar todas las formas de radiación
electromagnética. Esta interpretación resurgió debido a que, la luz, en sus interacciones con la
materia, intercambia energía solo en cantidades discretas (múltiplos de un valor mínimo) de
energía denominadas cuantos. Este hecho es difícil de combinar con la idea de que la energía
de la luz se emita en forma de ondas, pero es fácilmente visualizado en términos de
corpúsculos de luz o fotones.
Existen tres efectos que demuestran el carácter corpuscular de la luz. Según el orden histórico,
el primer efecto que no se pudo explicar por la concepción ondulatoria de la luz fue la
radiación del cuerpo negro.
Un cuerpo negro es un radiador teóricamente perfecto que absorbe toda la luz que incide en él
y por eso, cuando se calienta se convierte en un emisor ideal de radiación térmica, que
permite estudiar con claridad el proceso de intercambio de energía entre radiación y materia.
La demostración final fue aportada por Arthur Compton que observó como al hacer incidir
rayos X sobre elementos ligeros, estos se dispersaban con menor energía y además se
desprendían electrones (fenómeno posteriormente denominado en su honor como efecto
Compton). Compton, ayudándose de las teorías anteriores, le dio una explicación satisfactoria
al problema tratando la luz como partículas que chocan elásticamente con los electrones como
dos bolas de billar. El fotón, corpúsculo de luz, golpea al electrón: el electrón sale disparado
con una parte de la energía del fotón y el fotón refleja su menor energía en su frecuencia. Las
direcciones relativas en las que salen despedidos ambos están de acuerdo con los cálculos que
utilizan la conservación de la energía y el momento.
Paul Dirac dio el primer paso con su ecuación de ondas que aportó una síntesis de las teorías
ondulatoria y corpuscular, ya que siendo una ecuación de ondas electromagnéticas su solución
requería ondas cuantizadas, es decir, partículas. Su ecuación consistía en reescribir las
ecuaciones de Maxwell de tal forma que se pareciesen a las ecuaciones hamiltonianas de la
mecánica clásica. A continuación, utilizando el mismo formalismo que, a través de la
introducción del cuanto de acción hν, transforma las ecuaciones de mecánica clásica en
ecuaciones de mecánica ondulatoria, Dirac obtuvo una nueva ecuación del campo
electromagnético. Las soluciones a esta ecuación requerían ondas cuantizadas, sujetas al
principio de incertidumbre de Heisenberg, cuya superposición representaban el campo
electromagnético. Gracias a esta ecuación podemos conocer una descripción de la
probabilidad de que ocurra una interacción u observación dada, en una región determinada.
Existen aún muchas dificultades teóricas sin resolverse, sin embargo, la incorporación de
nuevas teorías procedentes de la experimentación con partículas elementales, así como de
teorías sobre el comportamiento de los núcleos atómicos, nos han permitido obtener una
formulación adicional de gran ayuda.
OTROS EFECTOS
Sin embargo, existían aún algunas situaciones en las que la luz no se comportaba según lo
esperado por las teorías anteriores.
LUZ EN MOVIMIENTO
La primera de estas situaciones inexplicables se producía cuando la luz se emitía, se transmitía
o se recibía por cuerpos o medios en movimiento. Era de esperar, según la física clásica, que la
velocidad en estos casos fuese el resultado de sumar a la velocidad de la luz, la velocidad del
cuerpo o del medio. Sin embargo, se encontraron varios casos en los que no era así.
En 1905, Albert Einstein dio una explicación satisfactoria con su teoría de la relatividad
especial, en la que, en su segundo postulado propone que la velocidad de la luz es isótropa, es
decir, independiente del movimiento relativo del observador o de la fuente.
DISTORSIONES ESPECTRALES
Al comparar el espectro de la luz procedente de algunos cuerpos celestes, con los espectros
medidos en el laboratorio de los mismos elementos que los que contienen esos cuerpos, se
observa que no son iguales, ya que las líneas espectrales procedentes del espacio están
desplazadas hacia posiciones de mayor longitud de onda, es decir, hacia el lado rojo del
espectro en lugares de menor energía.
Desplazamiento nebular
Desplazamiento gravitacional
El otro, mucho más extraño se llama desplazamiento gravitacional o efecto Einstein, observado
en espectros de cuerpos extremadamente densos. El ejemplo más famoso es el espectro del
llamado compañero oscuro de Sirio. La existencia de este compañero fue predicha por
Friedrich Bessel en 1844 basándose en una perturbación que observó en el movimiento de
Sirio, pero debido a su débil luminosidad, no fue descubierto hasta 1861. Este compañero es
una enana blanca que tiene una masa comparable a la del Sol pero en un radio
aproximadamente cien veces menor, por lo que su densidad es inmensa.
Einstein encontró que la luz, al pasar por un campo gravitatorio de potencial Φ sufría una
disminución de su velocidad, según la fórmula:
Esta teoría predijo que los rayos de luz al pasar cerca de un cuerpo pesado se desviaban en un
ángulo α determinado por el efecto de su campo gravitatorio
RELACIÓN Y MATERIA
Al formular su ecuación de ondas para un electrón libre, Paul Dirac predijo que era posible
crear un par de electrones (uno cargado positivamente y otro negativamente) a partir de un
campo electromagnético que vibrase extremadamente rápido. Esta teoría fue rápidamente
confirmada por los experimentos de Irene Curie y Frédéric Joliot y por los de James Chadwick,
Stuart Blackett y Giuseppe Occhialini al comparar el número de electrones con carga negativa
y el número de electrones con carga positiva (estos últimos llamados positrones) desprendidos
por los rayos γ de alta frecuencia al atravesar delgadas láminas de plomo y descubrir que se
obtenía la misma cantidad de unos que de los otros.
Pronto se encontraron otras formas de crear pares positrón-electrón y hoy en día se conocen
una gran cantidad de métodos:
E=m×c2
ESPECTRO ELECTROMAGNETICO
El espectro electromagnético está constituido por todos los posibles niveles de energía que la
luz puede tener. Hablar de energía es equivalente a hablar de longitud de onda; así, el
espectro electromagnético abarca también todas las longitudes de onda que la luz pueda
tener.
ESPECTRO VISIBLE
De todo el espectro, la porción que el ser humano es capaz de ver es muy pequeña en
comparación con las otras regiones espectrales. Esta región, denominada espectro visible,
comprende longitudes de onda desde los 380 nm hasta los 780 nm. El ojo humano percibe la
luz de cada una de estas longitudes de onda como un color diferente, por eso, en la
descomposición de la luz blanca en todas sus longitudes de onda, por prismas o por la lluvia en
el arco iris, el ojo ve todos los colores.
LA LUZ EN PINTURA
En terminología artística se denomina luz, al punto o centro de difusión lumínica de la
composición de un cuadro, o bien a la parte luminosa de una pintura en relación a las sombras.
También se emplea ese término para describir la forma en que está iluminado un cuadro: luz
cenital o a plomo (rayos verticales), luz alta (rayos oblicuos), luz recta (rayos horizontales), de
taller o estudio (luz artificial), etc. También se emplea el término «luz accidental» a la no
producida por el sol, que puede ser tanto la de la luna como la luz artificial de velas, antorchas,
etc. La luz puede proceder de diversas direcciones, que según su incidencia se puede
diferenciar entre: «lateral», cuando procede de un costado, es una luz que resalta más la
textura de los objetos; «frontal», cuando incide de frente, elimina las sombras y la sensación
de volumen; «cenital», una luz vertical de origen superior al objeto, produce una cierta
deformación de la figura; «contrapicado», luz vertical de origen inferior, deforma la figura de
forma exagerada; y «contraluz», cuando el origen está detrás del objeto, con lo que se
oscurece y se diluye su silueta
La incidencia de la luz en el ojo humano produce las impresiones visuales, por lo que su
presencia es indispensable para la captación del arte. Al tiempo, la luz se encuentra de forma
intrínseca en la pintura, por cuanto es indispensable para la composición de la imagen: los
juegos de luces y sombras son la base del dibujo y, en su interacción con el color, suponen el
aspecto primordial de la pintura, con una influencia directa en factores como el modelado y el
relieve.
En cuanto a su procedencia, la luz puede ser «luz natural ambiente», en la que no aparecen
sombras de figuras u objetos, o «luz proyectada», que genera sombras y sirve para modelar las
figuras. Cabe diferenciar también entre fuente y foco de luz: la fuente de luz en un cuadro es el
elemento que irradia la luz, sea el sol, una vela o cualquier otro; el foco de luz es la parte del
cuadro que tiene mayor luminosidad y que la irradia alrededor del cuadro. Por otro lado, en
relación con la sombra, la interrelación entre luces y sombras recibe el nombre de
«claroscuro»; si la zona oscura es mayor que la iluminada se habla de «tenebrismo».
La luz va ligada al espacio, por lo que en pintura está íntimamente ligada con la perspectiva, la
forma de representar un espacio tridimensional en un soporte bidimensional como es la
pintura. Así, en la perspectiva lineal la luz cumple la función de resaltar los objetos, de generar
el volumen, a través del modelado, en forma de gradaciones luminosas; mientras que en la
perspectiva aérea se buscan los efectos de luz tal cual son percibidos por el espectador en el
medio ambiente,
La luz define el espacio mediante el modelado de volúmenes, que se consigue con el contraste
entre luces y sombras: la relación entre los valores de luces y sombras propias define las
características volumétricas de la forma, con una escala de valores que puede ir desde un
fundido suave hasta un contraste duro. En la percepción humana la luz crea cercanía y la
oscuridad lejanía, por lo que un degradado luz-oscuridad da sensación de profundidad.
La correspondencia entre luz y sombra y el color se consigue mediante la valoración tonal: los
tonos más claros se encuentran en las zonas más iluminadas del cuadro y los más oscuros en
las que reciben menos iluminación. Una vez el artista establece los valores tonales escoge las
gamas de color más apropiadas para su representación. Los colores se pueden aclarar u
oscurecer hasta conseguir el efecto deseado: para aclarar se añade a un color otros colores
afines —como son los grupos de colores calientes o colores fríos— más claros, así como
cantidades de blanco hasta encontrar el tono adecuado; para oscurecer, se añaden colores
oscuros afines y algo de azul o de sombra. En general, la sombra se confecciona mezclando un
color con un tono más oscuro, además de azul y un complementario del color propio (como
amarillo y azul oscuro, rojo y azul primario o magenta y verde).
Las sombras pueden ser de forma (también llamada «sombra propia») o de proyección
(«sombra esbatimentada»): las primeras son las áreas sombreadas de un objeto físico, es
decir, la parte de ese objeto en la que no incide la luz; las segundas son las que proyectan
estos objetos sobre alguna superficie, generalmente el suelo. Las sombras propias definen el
volumen y textura de un objeto; las esbatimentadas ayudan a definir el espacio. La parte más
clara de la sombra es la «umbra» y la más oscura la «penumbra». La forma y aspecto de la
sombra depende del tamaño y distancia de la fuente de luz: las más marcadas son de fuentes
pequeñas o distantes, mientras que una fuente grande o cercana dará sombras más difusas. En
el primer caso, la sombra tendrá unos bordes definidos y la zona más oscura (penumbra)
ocupará la mayor parte; en el segundo, el borde será más difuso y predominará la umbra. Una
sombra puede recibir iluminación de una fuente secundaria, lo que se conoce como «luz de
relleno». El color de una sombra se sitúa entre el azul y el negro, y depende igualmente de
diversos factores, como el contraste lumínico, la transparencia y la translucidez. La proyección
de las sombras es distinta si provienen de una luz natural o artificial: con luz natural los haces
son paralelos y la sombra se adapta tanto a la orografía del terreno como a los diversos
obstáculos que puedan interponerse; con luz artificial los haces son divergentes, con límites
menos definidos, y si hay varios focos de luz pueden producirse sombras combinadas.
La reflexión de la luz produce cuatro fenómenos derivados: brillos, que son reflejos de la
fuente de luz, sea el sol, luces artificiales o fuentes incidentales como puertas y ventanas;
resplandores, que son reflejos producidos por cuerpos iluminados a modo de pantalla
reflectora, especialmente superficies blancas; reflejos de color, producidos por la proximidad
entre varios objetos, especialmente si son luminosos; y reflejos de imagen, producidos por
superficies pulidas, como los espejos o el agua. Otro fenómeno producido por la luz es la
transparencia, que se produce en cuerpos que no son opacos, con un mayor o menor grado
según la opacidad del objeto, desde la transparencia total hasta diversos grados de
translucidez. La transparencia genera luz filtrada, un tipo de luminosidad que también se
puede producir a través de cortinas, persianas, toldos, diversos tejidos, pérgolas y emparrados
o por el follaje de los árboles.
Del color depende la armonía lumínica y cromática de un cuadro, es decir, la relación entre las
partes de un cuadro para crear cohesión. Hay varias formas de armonizar: se puede hacer
mediante «gamas melódicas monocromas y de tono dominante», con un solo color como base
al que se va cambiando el valor y el tono; si se cambia el valor con blanco o negro es una
monocromía, mientras que si se cambia el tono es una gama melódica simple: por ejemplo,
tomando el rojo como tono dominante se puede matizar con diversos tonos de rojo
(bermellón, cadmio, carmín) o con naranja, rosa, violeta, granate, salmón, gris cálido, etc. Otro
método son los «tríos armónicos», que consiste en combinar tres colores equidistantes entre
sí en el círculo cromático; también pueden ser cuatro, en cuyo caso hablamos de «cuaternas».
Otra forma es la combinación de «gamas térmicas cálidas y frías»: colores cálidos son por
ejemplo el rojo, naranja, morado y verde amarillento, además del negro; fríos son azul, verde y
violeta, así como el blanco (esta precepción del color respecto a su temperatura es subjetiva y
procede de la Teoría de los colores de Goethe). También se puede armonizar entre «colores
complementarios», que es la que produce mayor contraste cromático. Por último, las «gamas
quebradas» consisten en la neutralización mediante la mezcla de colores primarios y sus
complementarios, lo que produce intensos efectos lumínicos, ya que la vibración cromática es
más sutil y los colores saturados resaltan más.
La pintura al óleo es la que mejor permite valorar los efectos lumínicos y los tonos cromáticos.
Es una técnica que produce colores vivos e intensos efectos de brillos y resplandores, y
permite un trazo libre y fresco, así como una gran riqueza de texturas. Por otro lado, gracias a
la larga pervivencia en estado fluido permite correcciones posteriores.
Al ser una técnica húmeda aporta una gran transparencia, lo que destaca más el efecto
luminoso del color blanco. Por lo general se realizan primero los tonos claros, dejando espacios
en el papel para el blanco puro; luego se aplican los tonos oscuros.
El pastel reúne las cualidades del dibujo y la pintura, y aporta frescor y espontaneidad.
La rapidez de secado permite la adición de múltiples capas para corregir defectos y produce
colores planos y veladuras. El acrílico se puede trabajar por degradado difuminado o
contrastado, mediante manchas planas o empastando el color, como en la técnica del óleo.
El color es la impresión producida por un tono de luz en los órganos visuales, o más
exactamente, es una percepción visual que se genera en el cerebro de los humanos y otros
animales al interpretar las señales nerviosas que le envían los fotorreceptores en la retina del
ojo, que a su vez interpretan y distinguen las distintas longitudes de onda que captan de la
parte visible del espectro electromagnético. Es estudiado por la ciencia del color.
Todo cuerpo iluminado absorbe una parte de las ondas electromagnéticas y refleja las
restantes. Las ondas reflejadas son captadas por el ojo e interpretadas en el cerebro como
distintos colores según las longitudes de ondas correspondientes.
Los objetos físicos tienen distinto nivel de luminancia (o reflectancia), es decir, absorben o
reflejan en mayor o menor medida la luz que incide en ellos, lo cual repercute en el color,
desde el blanco (máxima reflexión) hasta el negro (máxima absorción). Tanto negro como
blanco no se consideran colores del círculo cromático convencional, sino gradaciones de
luminosidad y oscuridad, cuyas transiciones conforman las sombras.
La luz blanca del sol está formada por un espectro de colores continuo que al dividirse forma
los colores del arco iris: violeta, azul índigo, azul, verde, amarillo, naranja y rojo. En su
interacción con la atmósfera terrestre, la luz solar tiene tendencia a una dispersión de las
longitudes de onda más cortas
El color es una determinada longitud de onda de la luz blanca. Los colores del espectro
cromático tienen distinto matiz o tono, que se suele representar en el círculo cromático, en
donde se sitúan los colores primarios y sus derivados. Hay tres colores primarios: amarillo
limón, rojo magenta y azul cyan. Si se mezclan se obtienen los tres secundarios: rojo
anaranjado, violeta azulado y verde. Si se mezcla un primario y un secundario se obtienen los
terciarios: azul verdoso, amarillo anaranjado, etc. Por otro lado, se llaman colores
complementarios a dos colores que se hallan en lados opuestos del círculo cromático (verde y
magenta, amarillo y violeta, azul y naranja) y colores adyacentes a los que se encuentran cerca
dentro del círculo (amarillo y verde, rojo y naranja). Si se mezcla un color con otro adyacente
se consigue matizarlo y si se mezcla con un complementario se neutraliza (se oscurece). En la
definición del color intervienen tres factores: tono, es la posición dentro del círculo cromático;
saturación, es la pureza del color, que interviene en su brillo —la máxima saturación es la de
un color que no tiene mezcla con negro o su complementario—; y valor, el nivel de
luminosidad de un color, creciente cuando se mezcla con el blanco y decreciente cuando se
mezcla con el negro o un complementario.
PERCEPCIÓN DEL COLOR
La percepción del color en el ojo humano se produce en las células sensibles de la retina que
reaccionan de forma distinta a la luz según su longitud de onda. Los bastones perciben las
tonalidades de oscuridad, y solo permiten distinguir las distintas tonalidades de grises entre el
negro y el blanco. Los conos son medidores de cuantos de luz, radiaciones electromagnéticas,
que se transforma en información de impulsos eléctricos que más tarde darán lugar a
impresiones ópticas. Hay tres clases de conos, cada uno de ellos posee un fotopigmento opsina
que solo detecta unas longitudes de onda concretas, que transformadas en el cerebro se
corresponden aproximadamente a los colores azul, rojo y verde, es decir, los tres colores
primarios con cuya combinación podemos percibir toda la gama de colores. En el sistema de la
tricromática los tres grupos de conos combinados permiten cubrir el espectro completo de luz
visible y son los siguientes:
Cono L: captación de ondas largas (650 nm), de la zona del espectro correspondiente a la luz
roja, mediante el fotopigmento eritropsina.
Cono M: ondas medias (530 nm), en la zona del espectro correspondiente a los verdes,
mediante la cloropsina.
Cono S: (por el inglés short) ondas cortas (430 nm), en la zona del espectro correspondiente a
los tonos azules, mediante la cianopsina.
Esta actividad retiniana ya es cerebral, puesto que los fotorreceptores, aunque simples, son
células neuronales. La información de los conos y bastones es procesada por otras células
situadas inmediatamente a continuación y conectadas detrás de ellos (horizontales, bipolares,
amacrinas y ganglionares). El procesamiento en estas células es el origen de dos dimensiones o
canales de pares antagónicos cromáticos: rojo-verde, azul-amarillo y de una dimensión
acromática o canal de claroscuro. Dicho de otra manera, estas células se excitan o inhiben ante
la mayor intensidad de la señal del rojo frente a la del verde, y del azul frente a la combinación
de rojo y verde (amarillo), generando además un trayecto acromático de información relativa a
la luminosidad.
La información de este procesamiento se traslada, a través del nervio óptico, a los núcleos
geniculados laterales (situados a izquierda y derecha del tálamo), donde la actividad neuronal
es específica respecto a la sugerencia del color y del claroscuro. Esta información precisa se
transfiere al córtex visual por las vías denominadas radiaciones ópticas. La percepción del color
es consecuencia de la actividad de las neuronas complejas del área de la corteza visual V4/V8,
específica para el color. Esta actividad determina que las cualidades vivenciales de la visión del
color puedan ser referidas mediante los atributos: luminosidad, tono y saturación.
Se denomina visión fotópica a la que tiene lugar con buenas condiciones de iluminación. Esta
visión posibilita la correcta interpretación del color por el cerebro.
TEORÍA DEL COLOR
La teoría del color consiste en un conjunto de principios que proporcionan orientación sobre la
relación entre los colores, por qué los mismos aparecen en la naturaleza bajo ciertas
circunstancias y los impactos fisiológicos, y psicológicos de ciertas combinaciones de colores.
La importancia de comprender la teoría del color supera con creces el simple hecho de saber
mezclar los colores. Por lo tanto, comprender dicha teoría es uno de los aspectos
imprescindibles de la pintura. Principalmente, lo que necesitas comprender es la aplicación
general de la teoría del color, la relación entre los colores y cómo los percibimos.
Los colores aparecen a partir de lo que se conocer como los tres colores primarios. Los colores
primarios dependen de la fuente del color, ya que puede ser una fuente luminosa que emite
una luz con un color determinado o puede tratarse de un objeto que absorbe una parte y
refleja otra de la luz que recibe y que es lo que vemos e interpretamos. Tomando en cuenta
estas dos fuentes de color, se puede resumir los modelos más difundidos para la síntesis del
color del siguiente modo:
Se llama síntesis aditiva a obtener un color de luz determinado por la suma de otros colores.
El rojo, el verde y el azul ultramar son los colores primarios de la luz. Es decir, al combinarlos
en diferentes proporciones se pueden crear los demás colores. Por ejemplo, la combinación de
la luz roja con la luz verde da como resultado una luz amarilla. El cian, el magenta y el amarillo
son colores secundarios.
Este sistema de color primario aditivo es utilizado para fuentes de luz. Por ejemplo: televisores
y monitores de computadora. Por lo tanto, a partir de la luz se pueden crear una amplia gama
de colores. Cuando diferentes proporciones de luz roja, verde y azul ingresan a tu ojo, tu
cerebro es capaz de interpretar las diferentes combinaciones como diferentes colores.
Cuando los tres colores primarios de luz se unen se crea como resultado luz blanca.
Todo lo que no es color aditivo es color sustractivo. En otras palabras, todo lo que no es luz
directa es luz reflejada en un objeto, la primera se basa en la síntesis aditiva de color, la
segunda en la síntesis sustractiva de color.
La síntesis sustractiva explica la teoría de la mezcla de pigmentos y tintes para crear color. El
color que parece que tiene un determinado objeto depende de qué partes del espectro
electromagnético son reflejadas por él, o dicho a la inversa, qué partes del espectro son
absorbidas.
Se llama síntesis sustractiva porque a la energía de radiación se le sustrae algo por absorción.
En la síntesis sustractiva el color de partida siempre suele ser el color acromático blanco, el
que aporta la luz. Existe otro conjunto de colores primarios con los que seguramente estás más
familiarizado. Los colores primarios de pigmentos, también conocidos como primarios
sustractivos, generalmente mencionados como rojo, azul y amarillo. Estos se usan cuando se
producen colores a partir de la luz reflejada. Por ejemplo, al mezclar pintura o usar una
impresora a color.
Los pigmentos son sustancias químicas que absorben longitudes de onda selectivas. Esto
implica que evitan que ciertas longitudes de onda de luz se transmitan o reflejen. Debido a que
las pinturas contienen pigmentos, cuando la luz blanca (que se compone de luz roja, verde y
azul) impacta la pintura de color, solo se reflejan algunas de las longitudes de onda de la luz.
Por ejemplo, la pintura cian absorbe la luz roja pero refleja la luz azul y verde; la pintura
amarilla absorbe la luz azul pero refleja la luz roja y verde.
Tradicionalmente se nos enseña en la escuela que los colores primarios son rojo, azul y
amarillo. Sin embargo, al descubrirse cada vez más sobre el color espectral y cómo funcionan
las longitudes de onda con las superficies (reflexión / absorción) y el ojo humano, el modelo ha
cambiado y ahora los colores primarios son el cian, magenta, amarillo y los colores secundarios
al azul, rojo y amarillo. Sin embargo, aun hoy en día se utiliza el modelo azul, rojo y amarillo
para mezclar pinturas, y es la rueda de color más común que podrás encontrar en las tiendas
de arte.
En las mezclas sustractivas se parte de tres primarios claros y según se mezcla los nuevos
colores se van oscureciendo, al mezclar estamos restando luz. Los tres primarios mezclados
dan el negro.
También llamada rueda de color. Con esta herramienta podremos saber cómo se componen
los colores, con lo que empezaremos a nombrarlos, saber describirlos y conocer las tendencias
de cada uno de ellos.
Este círculo se construye con los tres colores primarios: el amarillo, el azul y el magenta. Estos
tres colores básicos no se pueden conseguir a través de la mezcla de otras tonalidades; sin
embargo, dan origen, con su combinación, a todos los demás tonos.
Además de los colores primarios, la versión básica del círculo cromático está compuesta por
los colores secundarios y terciarios. En total se compone de 12 tonalidades y matices.
Su uso es compatible tanto con los modelos síntesis sustractiva de color, como con los
modelos de síntesis aditiva de color (lumínicos).
Algunas veces, el fabricante incluye el nombre del pigmento que contiene en la denominación
comercial del tono (por ejemplo, Tierra de Siena Tostada o Azul Cobalto) , pero no siempre es
así.
COLORES ANÁLOGOS
Se llaman colores análogos los que están contiguos en la rueda del color, como el naranja, el
rojo-naranja, y el rojo. Son naturalmente armoniosos, porque reflejan ondas de luz que son
similares. Normalmente se limitan a tres, por ejemplo, azul, azul-verde y verde.
Los colores análogos se consideran pequeños sectores de la rueda del color, tres, cuatro o
máximo 5 colores de la rueda.
COLORES COMPLEMENTARIOS
En relación a las pinturas, la temperatura del color se refiere a nuestra percepción de un color
como cálido o frío. A muchos artistas les gusta dividir la rueda de colores en colores cálidos y
fríos, como se muestra a continuación:
Sin embargo, es importante tener en cuenta que la temperatura de color de nuestras pinturas
es solo perceptual. Es decir que depende de la luz, la percepción, la perspectiva y otros
muchos aspectos circunstanciales.
La realidad es que las pinturas no tienen ninguna temperatura de color intrínseca o fija.
Simplemente se asocia ciertos colores como cálidos o fríos según sus circunstancias.
Como artista, es preferible pensar en la temperatura del color en términos relativos en lugar
de términos absolutos. Esto se debe a que los colores no pueden existir por sí mismos. Es
decir, solo serás capaz de identificar un color si y solo si tienes otro color para compararlo.
Decir que el azul es un color frío no es una declaración útil. Claro, cuando se compara con el
rojo, parece ser un color frío. Pero eso no quiere decir que siempre lo sea. Los colores siempre
son cálidos o fríos en relación a otros colores.
En lugar de tratar de contrastar un color cálido como el rojo contra un color frío como el azul,
verás oportunidades para crear contrastes mucho más sutiles de temperatura, o a la inversa
contrastes muy radicales. Es decir, podrías realizar variaciones sutiles que pasarán de un azul
cálido a un azul frío por ejemplo; o transiciones drásticas que pasen de un amarillo rojizo, a un
morado azuloso. Así es como podrás ir logrando impresionantes vibraciones de color dentro de
una pintura.
Como dato curioso, pintores impresionistas y postimpresionistas como Monet y Van Gogh
otorgaron gran atención a esto. Aprendieron a emplear la temperatura del color y el contraste
para acentuar el color, la luz y la emoción en sus pinturas.
SATURACIÓN O CROMA
Si elimináramos poco a poco la saturación de los colores de la rueda de color, daría como
resultado lo expuesto a continuación:
Desaturación del círculo cromático.
MATIZ
Cuando queremos reconocer un color, lo primero que hacemos es identificarlo por su nombre
dentro del círculo cromático.
VALOR TONAL
El valor, valor tonal o tono se refiere a la intensidad del color, el grado de claridad u oscuridad
que posee este. La claridad u oscuridad va a depender de la cercanía o lejanía de ese color al
blanco o al negro.
Este término es uno de los más ampliamente considerados como una de las variables más
importantes para el éxito de una pintura.
Si al momento de pintar deseas aclarar u oscurecer el valor de un color solo debes realizar
estos dos sencillos pasos:
• Para aumentar (aclarar) el valor de un color, deberás agregar blanco y / o algún color
de valor tonal claro, como el amarillo.
El blanco reduce la saturación, por lo que aunque aclara el color, puede eliminar su vitalidad.
Por otra parte el negro no solo agrega oscuridad sino que ensucia los colores. En determinados
casos el negro es especialmente útil, por ejemplo, la amplia gama de verdes que se puede
producir cuando se mezcla con amarillo. Sin embargo hay colores que aparentan ser oscuros a
la vez que muy puros. En estas circunstancias el negro no nos ayudará a recrearlos.
Te recomiendo que desarrolles tus habilidades en la mezcla de colores para producir tonos de
intensidad variable. Por ejemplo, para aclarar un rojo, prueba agregar un poco de un color más
claro como el amarillo y observa lo que ocurre. En otra circunstancia agrega blanco y observa
lo que ocurre. Distintas formas de aclarar tus colores te serán útiles en distintos momentos.
Por último, el valor tonal también nos sirve para producir ciertos tipos de contrastes. Es común
escuchar o leer en el medio artístico cuadros descritos como de “clave alta" o "clave baja”.
Esto se refiere a la escala de valor general utilizada en la pintura. Una pintura de clave alta
tiene una escala de alto valor (claro) mientras que una pintura de clave baja usa una escala de
bajo valor (oscura).
También existen cuadros de claves intermedia. Ello se refiere por un lado a que tan clara u
obscura es la totalidad de la obra, pero también da pie a distintas formas de emplear el
contraste dentro de distintas obras.
REPRESENTACIÓN O ESPACIOS DE COLORES
De los cuales, los espacios de color de tres dimensiones son los más extendidos y los más
utilizados. Entonces, un color se especifica usando tres coordenadas, o atributos, que
representan su posición dentro de un espacio de color específico. Estas coordenadas no nos
dicen cuál es el color, sino que muestran dónde se encuentra un color dentro de un espacio de
color en particular.
MODELO RGB:
En la síntesis aditiva usada en pantallas y monitores, el modelo de color RGB (del inglés Red-
rojo, Green-verde, Blue-azul), cada color se representa mediante la mezcla de los tres colores
luz primarios, en términos de intensidad de cada color primario con que se forma. Para indicar
con qué proporción mezclamos cada color, se asigna un valor a cada uno de los colores.
Existe también el espacio derivado RGBA, que añade el canal alfa (de transparencia) al espacio
RGB original.
MODELO RYB
En el modelo de color RYB, el rojo, el amarillo y el azul se consideran colores primarios, y en
teoría, el resto de colores puros (color materia) puede ser creados mezclando pintura roja,
amarilla y azul. A pesar de su obsolescencia e imprecisión, mucha gente aprende algo sobre
este modelo en los estudios de educación primaria, mezclando pintura o lápices de colores con
estos colores primarios.
MODELO CMYK
Proceso de formación de una imagen en color sobre papel blanco en el Modelo de color CMYK
sumando los tres colores primarios sustractivos cian, magenta, amarillo más la tinta negra. En
la primera fila se ve la parte de cian, la parte de magenta y al final el resultado de sumar las
partes de cian y magenta. En la segunda fila se ve la parte de amarillo y el resultado de sumar
las partes de cian, magenta y amarillo. En la tercera fila, se ve la parte de negro y el resultado
de sumar las partes de cian, magenta, amarillo y negro.
Los colores que se ven son la parte de luz que no es absorbida. En CMY, magenta más amarillo
producen rojo, magenta más cian producen azul, cian más amarillo generan verde y la
combinación de cian, magenta y amarillo forman negro.
El negro generado por la mezcla de colores primarios sustractivos no es tan denso como el
color negro puro (uno que absorbe todo el espectro visible). Es por esto que al CMY original se
ha añadido un canal clave (key), que normalmente es el canal negro (black), para formar el
espacio CMYK o CMYB. Actualmente las impresoras de cuatro colores utilizan un cartucho
negro además de los colores primarios de este espacio, lo cual genera un mejor contraste. Sin
embargo el color que una persona ve en una pantalla de computador difiere del mismo color
en una impresora, debido a que los modelos RGB y CMY son distintos. El color en RGB está
hecho por la reflexión o emisión de luz, mientras que el CMY, mediante la absorción de ésta.
MODELO YIQ
Fue una recodificación de color realizada para la norma de televisión cromática
estadounidense NTSC, que debía ser compatible con la televisión en blanco y negro. Los
nombres de los componentes de este modelo son Y por luminancia (luminance), I fase (in-
phase) y Q cuadratura (quadrature). La primera es la señal monocromática de la televisión en
blanco y negro y las dos últimas generan el tinte y saturación del color. Los parámetros I y Q
son nombrados en relación con el método de modulación utilizado para codificar la señal
portadora. Los valores de las señales RGB son sumados para producir una única señal Y’ que
representa la iluminación o brillo general de un punto en particular. La señal I es creada al
restar el Y' de la señal azul de los valores RGB originales y luego el Q se realiza restando la
señal Y' del rojo.
MODELO HSV
Es un espacio cilíndrico, pero normalmente asociado a un cono o cono hexagonal, debido a
que es un subconjunto visible del espacio original con valores válidos de RGB.
Matiz (Hue): se refiere a la frecuencia dominante del color dentro del espectro visible.
Es la percepción de un tipo de color, normalmente la que uno distingue en un arcoíris,
es decir, es la sensación humana de acuerdo a la cual un área parece similar a otra o
cuando existe un tipo de longitud de onda dominante. Incrementa su valor mientras
nos movemos de forma antihoraria en el cono, con el rojo en el ángulo 0.
Saturación (Saturation): se refiere a la cantidad del color o a la «pureza» de éste. Va de
un color «claro» a un color más vivo (azul cielo – azul oscuro). También se puede
considerar como la mezcla de un color con blanco o gris.
Valor (Value): es la intensidad de luz de un color. Dicho de otra manera, es la cantidad
de blanco o de negro que posee un color.
PSICOLOGÍA DEL COLOR
La psicología del color es un campo de estudio que está dirigido a analizar el efecto del color
en la percepción y la conducta humana.
Este efecto, dependerá de las cualidades que tenga cada color, de su valor, saturación o
luminosidad. Pero estas cualidades no son absolutas y se verán modificadas en función de los
colores que lo rodean. Es decir, las sensaciones que transmite un color dependerán en parte
de los colores que tiene a su alrededor. Este fenómeno se conoce con el nombre de contraste
simultáneo.
El uso de ciertos colores impacta gradualmente en el estado de ánimo de las personas, muchos
de ellos son utilizados con esa intención en lugares específicos.
Color blanco: Implica inocencia y pureza, nos ayuda en momentos de estrés, a seguir
adelante. Significa igualdad y unidad, paz y virtud. Contiene todos los colores del espectro
y representa lo positivo y lo negativo de cada uno de ellos.
Color negro: El color negro es útil para transmitir elegancia, nobleza, sofisticación, o tal vez
un toque de misterio. Es autoritario y puede evocar emociones fuertes. Al contrario que el
blanco es la ausencia total de luz.
Color gris: El gris es un color que está en el medio entre el blanco y el negro, es muy
idóneo para la neutralidad. No carga visualmente y utilizado en la justa medida puede
transmitir elegancia y lujo. Al ser un color tan neutral no tenemos que abusar de él, o
corremos el riesgo de generar tristeza y melancolía. También, pueden representar la paz,
la tenacidad y la tranquilidad.
Color rojo: Es un color muy intenso, enérgico y apasionante. Representa el amor. Usado
frecuentemente por los diseñadores para llamar la atención sobre un elemento en
particular. Debe usarse de manera lógica, pues su intensidad y excitación puede cansar.
Color naranja: Color cálido, activo y dinámico, que actúa como estimulante de los tímidos y
tristes. Posee fuerza activa, radiante y expansiva. Es muy útil en pequeñas dosis ya que en
grandes extensiones es atrevido y agresivo. El naranja se asocia al entusiasmo y la acción.
También puede relacionarse con la lujuria y la sensualidad, con lo divino y la exaltación.
Color azul: El color frío por excelencia. Simboliza la frescura, la calma y el reposo, se le
asocia con la inteligencia y las emociones profundas, con la amistad, la fidelidad, la
serenidad, estabilidad, verdad… Si es muy claro denota optimismo y pureza.
Color morado: Es el color del misterio, de la lucidez y reflexión. Tiene que ver con lo
espiritual y emocional. Es un color que bien utilizado es elegante. Representa la
sofisticación, la elegancia, la salud y la feminidad.
• PANTONE
El sistema Pantone es una guía de colores que están identificados con un código. La primera se
publicó en 1963, con el objetivo de crear «un lenguaje cromático universal que permita a
marcas y productores tomar decisiones críticas relativas al color en todas las fases del flujo de
trabajo».
Dentro de la teoría del color, existen los colores pigmento y los colores luz.
Los colores pigmento son los colores físicos (pinturas, tintas…) son el azul cian, el rojo magenta
y el amarillo medio con el blanco y el negro (CMYK).
Los colores luz (para todo tipo de dispositivos) son el azul, el magenta, el amarillo y el verde, el
blanco es la suma de todos estos y el negro es la ausencia total de color (RGB).
Los monitores de ordenador muestran siempre los colores con el modelo RGB, es decir, la
mezcla de los tres primarios luz: Rojo (red), verde (green) y el azul (blue). Por lo cual, en la
web, un color se define por la cantidad de cada uno de estos colores primarios que contiene,
cantidad que va de 0 a 255. Habitualmente se expresa con seis dígitos (RRGGBB) para cada
componente.
Un color cualquiera tiene rojo= 20, verde= 120 y azul=170, hablando en decimales. Otro
ejemplo sería el negro, representado por R=00, G=00 B=00, pues es la ausencia total del color
mientras que el blanco seria R=255 G=255 B=255.
Para una página web exitosa, lo mejor es mezclar colores que sean armónicos entre sí y qué no
usar más de 4 colores para lograr un buen esquema, también utilizaremos las diferentes
luminosidades de esos mismo colores.
El modelo CMYK se basa en los colores de salida de impresión (colores pigmento) C= cyan, M=
magenta y Y= yellow y se mide en porcentaje.