Recomendación CNDH: Negligencia Médica en HGZ-8 IMSS
Recomendación CNDH: Negligencia Médica en HGZ-8 IMSS
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VI, 16 y 113, fracción I, párrafo último, de la Ley Federal de Transparencia y Acceso
a la Información Pública; así como 1º, 6, 7, 16, 17 y 18 de la Ley General de
Protección de Datos Personales en Posesión de Sujetos Obligados, dicha
información se pondrá en conocimiento de la autoridad recomendada, a través de
un listado adjunto en que se describe el significado de las claves utilizadas, con el
deber de dictar las medidas de protección de los datos correspondientes.
Claves: Denominación:
V Víctima
AR Autoridad Responsable
PSP Persona Servidora Pública
Denominación: Acrónimo:
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Denominación: Acrónimo:
I. HECHOS
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apetito, deshidratación y somnolencia, razón por la cual el 30 de agosto de 2019
fue internada en el Hospital Privado A, en donde, después de practicarle diversos
estudios de laboratorio, recomendaron llevarla nuevamente al HGZ-8 para revisarle
el marcapasos por posible “disfuncionalidad”.
8. Por ello, V1 y V2 expresaron que V fue víctima de negligencia por parte del
personal médico, ya que recibió una deficiente atención en el HGZ-8.
II. EVIDENCIAS
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11. Correo electrónico de 23 de octubre de 2019, por el cual V1 envió a este
Organismo Nacional el resumen clínico de V elaborado por el Hospital Privado A,
así como el acta de defunción de V.
1
El sistema de estimulación Ensura MRI posibilita el manejo de la captura auricular y ventricular, con medidas y ajustes
automáticos de los umbrales; además, el sistema es compatible con la red “Medtronic” que permite el seguimiento de los
dispositivos mediante la transmisión de arritmias e información diagnóstica del dispositivo a la clínica del personal médico.
Recuperado de [Link]
[Link] consultado el 16 de noviembre de 2021.
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12.4. Nota de indicaciones de Cardiología de 20 y 21 de agosto de
2019, donde se le prescribió a V dieta blanda, reposo absoluto,
inmovilización del brazo izquierdo.
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12.12. Electrocardiograma practicado a V el 03 de septiembre de 2019,
en el HGZ-8.
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12.18. Hoja de enfermería de evaluación de riesgo para úlcera por
presión, de 05 de septiembre de 2019, en la que se asentaron lesiones de
V en talones y glúteo.
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12.24. Nota médica y prescripción del área de Medicina Interna de 11 de
septiembre de 2019, donde se asentó que V cursaba evolución tórpida con
sospecha de delirium hipoactivo, hasta ese momento con estupor, pobre
tolerancia a la vía oral, signos vitales estables, respiración acidótica (sic),
mucosa oral deshidratada, ruidos cardiacos rítmicos, abdomen blando,
depresible pero con dolor a la palpación de marco cólico y ambas fosas
iliacas, habiendo detectado hasta este momento las siguientes
pluripatologías: falla renal aguda, desequilibrio hidroelectrolítico por
hipernatremia (ya en corrección), anemia G. I OMS, acidosis metabólica,
hiperglicemia, dependiendo de suministro de oxígeno, complicada con
úlceras por decúbito en seguimiento por módulo de heridas, con cobertura
antibiótica (ceftazidima) y micótica (fluconazol) por infección de vías
urinarias.
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12.28. Nota de valoración por el servicio de Medicina Interna de 12 de
septiembre de 2019, que reportó a V con “deterioro neurológico, sangrado
de tubo digestivo, tendiente a la hipotensión arterial y taquicardia, oximetría
de pulso de 94%, campos pulmonares disminuida la aireación bilateral,
abdomen no valorable, edema en extremidades inferiores (++), sin
canalizar”.
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13. Opinión médica elaborada por este Organismo Nacional el 09 de julio de
2020, en la que se analizó el expediente clínico, así como la atención médica
brindada a V en el HGZ-8 del IMSS y se concluyó que fue inadecuada.
14. Esta Comisión Nacional no tiene evidencia de que, por los hechos materia de
la presente Recomendación, se haya presentado queja ante el Órgano Interno de
Control en el IMSS o denuncia ante el Ministerio Público de la Federación.
15. Del análisis lógico jurídico de los hechos y evidencias que integran el
expediente CNDH/1/2019/8896/Q, en términos de lo dispuesto en el artículo 42 de
la Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y con un enfoque de
máxima protección de las víctimas, a la luz de los estándares nacionales e
internacionales en materia de derechos humanos, de los precedentes emitidos por
este Organismo Nacional, así como de los criterios jurisprudenciales aplicables, de
la SCJN y de la CrIDH, se contó con evidencias que acreditan violaciones a los
derechos humanos consistentes en la protección de la salud y a la vida cometidas
en agravio de V, así como al acceso a la información en materia de salud en agravio
de V1 y V2, atribuibles al personal médico AR1, AR2, AR3, AR4, AR5, AR6, AR7,
AR8, AR9, AR10, AR11 y AR12, adscritos al HGZ-8 del IMSS.
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A. DERECHO A LA PROTECCIÓN DE LA SALUD
17. El artículo 4º, párrafo cuarto, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos reconoce el derecho de toda persona a la protección de la salud.
2
DERECHO A LA SALUD. SU PROTECCIÓN EN EL ARTÍCULO 271, SEGUNDO PÁRRAFO, DE LA LEY GENERAL DE
SALUD. Semanario Judicial de la Federación, abril de 2009, registro 167530.
3
Ratificado por México en 1981.
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21. El párrafo 1 de la Observación General 14 del Comité de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales, aprobada el 11 de mayo de 2000, se refiere al
derecho a la salud, como “(…) un derecho fundamental e indispensable para el
ejercicio de los demás derechos humanos. Todo ser humano tiene derecho al
disfrute del más alto nivel posible de salud que le permita vivir dignamente. [Su]
efectividad (…) se puede alcanzar mediante numerosos procedimientos
complementarios, como (…) aplicación de los programas de salud elaborados por
la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la adopción de instrumentos jurídicos
4
concretos (…).”
23. En los artículos 10.1, así como en los incisos a) y d) del 10.2, del Protocolo
Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en Materia de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Protocolo de San Salvador), se
reconoce que todas las personas tienen derecho a la salud, entendido como el
disfrute del más alto nivel de bienestar físico, mental y social, por lo que el Estado
debe adoptar medidas para garantizar dicho derecho.
4
El derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud, aprobada por la Asamblea General de la ONU.
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5
24. La CrIDH en el Caso Vera Vera y otra vs Ecuador estableció que: “(…) los
derechos a la vida y a la integridad personal se hallan directa e inmediatamente
vinculados con la atención a la salud humana (…).”
26. En el caso particular, de las evidencias analizadas se advirtió que AR1, AR2,
AR3, AR4, AR5, AR6, AR7, AR8, AR9, AR10, AR11 y AR12 omitieron brindar a V
la atención médica adecuada y oportuna en su calidad de garante que les obligan
las fracciones I y II del artículo 33 de la Ley General de Salud vigente, lo que se
tradujo en una mala praxis7 y en consecuencia, la evidente violación al derecho
humano a la protección de la salud de V que derivó en la pérdida de su vida, como
se esgrimirá más adelante.
5
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 19 de mayo de 2011, párrafo 43.
6
CNDH. III. Observaciones, párrafo cuarto.
7
De acuerdo con Cristina Cerquella Senecal, en Responsabilidad profesional de Enfermería, la mala praxis comprende el
error, la negligencia, la impericia, la falta de cuidados asistenciales, la falta de información o consentimiento informado, la
omisión de deber de auxilio, la violación del secreto profesional, o el intrusismo en que incurra la persona profesional de la
salud en su atención al paciente.
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A.1. VIOLACIÓN AL DERECHO HUMANO A LA PROTECCIÓN DE LA SALUD
POR LA INADECUADA ATENCIÓN MÉDICA BRINDADA A V
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presentaba complicaciones pulmonares, por lo que AR1 prescribió el reinicio de
dieta a tolerancia, reposo absoluto, inmovilización de brazo izquierdo por 12 horas,
antibiótico profiláctico (cefotaxima), analgésicos (ketorolaco, paracetamol),
protector gástrico (omeprazol), y determinó su pre-alta.
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32. De acuerdo con lo expuesto por V1 y V2 a este Organismo Nacional, 10 días
previos a su ingreso al Hospital Privado A, V comenzó a presentar cansancio y
debilidad (astenia y adinamia), disminución del apetito (hiporexia), todo ello
posterior a la recolocación de marcapasos, además de náuseas.
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auricular de respuesta ventricular rápida, estableció los diagnósticos de urosepsis8,
desequilibrio electrolítico, hiponatremia moderada a severa, deshidratación,
insuficiencia renal crónica agudizada, fibrilación auricular crónica de respuesta
ventricular rápida, portador de marcapaso definitivo, hipotiroidismo. AR1 requirió
valoración de V por técnico de marcapaso para evaluación de integridad, continuó
a cargo de Urgencias y manejo conjunto por Cardiología y, finalmente, la reportó a
familiares como grave.
35. Sin embargo, AR1 omitió realizar un interrogatorio dirigido para establecer
desde cuándo cursaba con dicha sintomatología, también omitió reportar los
laboratoriales de control que le habían solicitado a su ingreso y requerir perfil
tiroideo, valoración inmediata por la unidad de cuidados intensivos al diagnosticar
a V con urosepsis y fibrilación auricular crónica de respuesta ventricular rápida. De
igual manera, fue omiso en pedir de inmediato la valoración por técnico de
marcapaso, ya que se trataba de una persona mayor, perteneciente a un grupo
vulnerable.
8
La orina se produce en los riñones mediante un sistema complicado de selección de sustancias y agua. Todo el trayecto
que recorre la orina desde los riñones hasta su expulsión debe mantenerse estéril. Cualquier contaminación se denominará
urosepsis, que puede ir desde una contaminación asintomática de la uretra, hasta una infección severa a nivel de los riñones
y ocasionar pielonefritis y/o absceso renal, sepsis (infección generalizada) y, si no es tratada, hasta la muerte. Recuperado
de [Link] consultado el 16 de noviembre de
2021.
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“(…) Referencia a la unidad de cuidados Intensivos (UCI):
Pacientes con diagnóstico de sepsis grave con lactato >4 mmol/L,
sepsis grave de alto riesgo, choque séptico. En pacientes con
calificación de la escala APACHE II ≥15 y <30, de acuerdo a la
valoración del médico adscrito a la UCI (…).”
39. Ese mismo 02 de septiembre de 2019, a las 23:30 horas, V fue valorada por
AR2, quien la diagnosticó con “infección del tracto urinario en tratamiento,
portadora de marcapasos definitivo funcional, fibrilación auricular permanente,
hipotiroidismo funcional, hiponatremia crónica, insuficiencia cardiaca congestiva
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Clase funcional II NYHA” (ligera limitación de la actividad física; confortables en
reposo; la actividad ordinaria ocasiona fatiga, palpitaciones, disnea o dolor
anginoso), con astenia y adinamia, signos vitales estables; a la exploración física
orientada, tranquila, mucosas orales moderadamente hidratadas, tórax sin integrar
síndrome pleuropulmonar, abdomen sin alteraciones, extremidades pélvicas con
edema pretibial, con proceso infeccioso a nivel urinario y hiponatremia sin criterios
para reposición aguda; por lo que continuó con tratamiento establecido y lo informó
a sus familiares.
41. AR2 tampoco indicó los tiempos de coagulación y valoración por la unidad de
cuidados intensivos, ya que V presentaba fibrilación auricular y era una persona
mayor, lo cual incumplió con la Guía de Práctica Clínica, clasificación, diagnóstico
y tratamiento integral del dengue, y con la NOM-027-SSA3-2013, Regulación de
los servicios de salud, las cuales establecen los criterios de funcionamiento y
atención en los servicios de Urgencias de los establecimientos para la atención
médica.
42. AR2 fue omiso en observar lo establecido en los numerales 4.1.1 y 6.2.5, de
la NOM-004-SSA3-2012, Del expediente clínico; los artículos 9, 48 y 72 del
Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Prestación de Servicios de
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Atención Médica, así como el numeral 7 del Reglamento de Prestaciones Médicas
del IMSS.
43. El 03 de septiembre de 2019, a las 09:30 horas, V fue valorada por AR3, quien
la reportó con diagnóstico de “hipotiroidismo en tratamiento, marcapaso probable
disfuncional, fibrilación auricular en tratamiento, insuficiencia cardiaca”,
asintomática, signos vitales estables. A la exploración física la encontró consciente,
abdomen sin datos de irritabilidad peritoneal, extremidades sin alteraciones,
paciente que continuaba a cargo de AR1, en espera de valoración por técnico de
marcapasos por la tarde, informó a familiares que el estado de salud de V era
grave, con pronóstico malo para la vida y función.
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los servicios de Urgencias de los establecimientos para la atención médica; la
NOM-004-SSA3-2012, Del expediente clínico; el Reglamento de la Ley General de
Salud en Materia de Prestación de Servicios de Atención Médica; así como el
Reglamento de Prestaciones Médicas del IMSS.
46. A las 15:00 horas del mismo 03 de septiembre de 2019, V fue valorada por
AR1, quien reportó diagnóstico de “urosepsis en tratamiento, desequilibrio
hidroelectrolítico (hiponatremia), deshidratación e insuficiencia renal crónica
agudizada en remisión, fibrilación auricular crónica de respuesta mayor, portadora
de marcapasos, probable dengue”, mejoría en su estado de hidratación y
neurológico, signos vitales estables, laboratoriales con mejoría de sodio, pruebas
de función renal elevadas, leucocitos y glucosa normales, adecuada mejoría clínica
a manejo médico establecido, mejor estado de hidratación y electrolitos. Se realizó
revisión por técnico de marcapasos encontrándolo con normal funcionamiento, en
ese momento sin más que ajustar por Cardiología, por lo que la dio de alta de dicha
unidad médica, para continuar manejo por los servicios de Urgencias Médicas y
Medicina Interna.
47. Es importante señalar que AR1 reportó en su nota médica que observó un
descenso paulatino de plaquetas, por lo que ante este cuadro clínico no debía
descartarse la presencia de dengue.
48. La opinión médica elaborada por esta Comisión Nacional señaló que AR1 fue
omiso en realizar interrogatorio completo, para determinar si cursaba con algún
sangrado, reportar la radiografía de tórax que le fue solicitada el día previo, omitió
realizar protocolo de estudio con pruebas de función hepática, tiempos de
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coagulación, requerir ultrasonido abdominal y estudios confirmatorios de probable
dengue, efectuar ecocardiograma, pedir valoración por la unidad de cuidados
intensivos al reportarla con urosepsis y fibrilación auricular en esta paciente de
edad extrema y múltiples comorbilidades, lo cual inobservó la Guía de Práctica
Clínica, diagnóstico y tratamiento de sepsis grave y choque séptico en el adulto,
así como la Guía de Práctica Clínica, clasificación, diagnóstico y tratamiento
integral del dengue, que establece lo siguiente:
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auxiliares de diagnóstico, de acuerdo con la etapa clínica y su
evolución. Requieren de ajustes del régimen de líquidos para evitar
o reducir al mínimo las complicaciones (…).”
50. Ese mismo 03 de septiembre de 2019, a las 15:15 horas, V fue valorada por
AR4, quien reportó urosepsis en tratamiento, desequilibrio hidroelectrolítico
(hiponatremia), deshidratación y enfermedad renal crónica agudizada en remisión,
portadora de marcapaso definitivo y probable dengue, odinofagia y disfagia, uresis
por sonda. Estableció diagnóstico de “probable dengue con datos de alarma”, por
lo que refirió complementar protocolo de estudio para descartar probable
enfermedad transmitida por vector (dengue), dada la sintomatología previa (fiebre,
mialgias y artralgias), solicitó laboratoriales de control (BHC, ES, PFH y EGO) y
ultrasonido hepático.
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52. Con lo anterior, AR4 incumplió lo establecido en la Guía de Práctica Clínica,
clasificación, diagnóstico y tratamiento integral del dengue, que en la parte
conducente señala:
54. El 04 de septiembre de 2019, a las 20:00 horas, V fue valorada por AR5 del
servicio de Urgencias, quien la reportó quejumbrosa por dolor abdominal, con
signos vitales estables, a la exploración física consciente, orientada, palidez de
tegumentos, respiración oral, poco cooperadora con oxígeno suplementario,
mucosas orales sub hidratadas, ruidos cardiacos arrítmicos de buen tono e
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intensidad, campos pulmonares sin alteraciones, abdomen blando depresible con
dolor a la palpación media y profunda en cuadrante inferior derecho.
55. AR5 estableció que V cursaba con diagnósticos de “lesión renal aguda,
fibrilación auricular con respuesta ventricular mayor, marcapaso definitivo
normofuncional, dolor abdominal en estudio a descartar apendicitis aguda del
anciano”. Requirió gasometría arterial, examen general, radiografía de abdomen
de pie y decúbito simples, a descartar cuadro apendicular, recabar examen general
de orina, continuó con manejo establecido.
56. Sin embargo, AR5 fue omisa en pedir estudios de control (BH, tiempos de
coagulación), estudios confirmatorios, ultrasonido abdominal y radiografía de tórax
para descartar o confirmar la presencia de dengue como ella misma lo señaló,
solicitar valoración por la unidad de cuidados intensivos al reportarla con urosepsis,
quejumbrosa, con disminución de la oxigenación y al servicio de cirugía general
para descartar apendicitis aguda del anciano al reportarla grave, con lo que
incumplió lo establecido en la Guía de Práctica Clínica, diagnóstico y tratamiento
de sepsis grave y choque séptico en el adulto, que señala que en la referencia a la
unidad de cuidados intensivos de pacientes con diagnóstico de sepsis grave será
con “lactato >4 mmol/L”; en pacientes con sepsis grave de alto riesgo y choque
séptico.
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“(…) Fase febril (1° al 5° día); La biometría hemática solo se deberá
solicitar en el primer contacto de los pacientes que presentan
comorbilidades y extremos de la vida. Pruebas confirmatorias:
solicitar NS1 (antígeno de proteína no estructural) durante los
primero 5 días de fiebre para conocer si el paciente cursa con
dengue. Reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa
inversa (RT PCR). Fase crítica: tomar (…) en todos los pacientes
con datos de alarma con estudios de control acordes con la
evolución de la enfermedad y con bases clínica, radiografía de
tórax (…).”
59. A las 23:00 horas del mismo 04 de septiembre de 2019, V fue valorada por
AR2, quien le diagnosticó “lesión renal aguda, con marcapaso definitivo
normofuncional, dolor abdominal por probable apendicitis aguda del anciano”.
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confirmar la presencia de dengue como se había señalado en notas previas,
requerir valoración por la unidad de cuidados intensivos al reportarla con acidosis
metabólica y al servicio de cirugía general urgente para descartar apendicitis aguda
del adulto mayor, al reportarla grave, con lo cual incumplió lo indicado en la Guía
de Práctica Clínica, diagnóstico y tratamiento de sepsis grave y choque séptico en
el adulto, que establece que en la referencia a la unidad de cuidados intensivos de
pacientes con diagnóstico de sepsis grave será con “lactato >4 mmol/L”; en
pacientes con sepsis grave de alto riesgo y choque séptico.
62. El 05 de septiembre de 2019, a las 11:30 horas, V fue valorada por AR3, quien
la reportó con diagnósticos de “infección de vías urinarias, postoperada de
marcapaso funcional, síndrome de dificultad respiratoria, desequilibrio
hidroelectrolítico”, en ese momento en sueño fisiológico, signos vitales estables,
cuello, cardioventilatorio, abdomen y extremidades sin alteraciones, con pronóstico
malo para la vida y la función.
63. Sin embargo, AR2 omitió referir la oxigenación de V en ese momento, reportar
los laboratoriales de control que se habían practicado el día previo, pedir estudios
confirmatorios, ultrasonido abdominal y radiografía de tórax para descartar o
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confirmar la presencia de dengue como se había señalado en notas previas,
requerir valoración por la unidad de cuidados intensivos al reportarla con síndrome
de dificultad respiratoria y grave; pasando inadvertida la probable “apendicitis
aguda del anciano”, ya que el día previo habían comentado que cursaba con dicha
patología y habían solicitado valoración por cirugía general; asimismo, el probable
dengue con datos de alarma que desde su ingreso se reportó.
65. Ese mismo 05 de septiembre de 2019, a las 22:30 horas, V fue ingresada al
servicio de Medicina Interna por indicación de AR6, quien la reportó con los
antecedentes ya indicados, con diagnóstico en Urgencias de “probable dengue,
insuficiencia renal aguda”, valorada por Cardiología, quien comentó que el
marcapasos estaba funcional, así como “posibilidad de proceso infeccioso y/o
micótico en tubo digestivo”, con posibilidad de sepsis (choque séptico), sin
descartar la posibilidad de descompensación por hipotiroidismo, por lo que se
solicitó perfil tiroideo, laboratoriales de control (BH, QS, ES, TP, TPT, INR) y
valoración por el servicio de Cirugía General ante la posibilidad de abdomen
quirúrgico, le prescribió soluciones intravenosas a requerimiento con
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multivitamínico, control estricto de líquidos, antibiótico (ceftazidima), destroxtix
cada seis horas.
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de Prestación de Servicios de Atención Médica y el Reglamento de Prestaciones
Médicas del IMSS.
69. El 06 de septiembre de 2019, a las 11:00 horas, V fue valorada por AR7, quien
la reportó con soporte y oxígeno suplementario, dolor a la palpación de fosa iliaca
derecha, resto de signos vitales estables, respiración apneiforme (cese o pausa
respiratoria), ruidos cardiacos rítmicos con taquicardia, saturando al 99%,
abdomen doloroso en fosa iliaca derecha, con datos francos de alarma, no descartó
apendicitis modificada del adulto mayor, edema en partes declives, y fue hasta este
momento que requirió interconsulta al servicio de cirugía general, gasometría
arterial y electrocardiograma, agregó al manejo analgésico (paracetamol),
levotiroxina, antihipertensivo (metoprolol) vía oral y recabar laboratoriales de
control.
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71. El 07 de septiembre de 2019, V fue valorada por AR8, quien la reportó con
diagnóstico de “choque séptico, infección de vías urinarias, cardiopatía isquémica
crónica con marcapasos, insuficiencia renal crónica agudizada”, a la exploración
física despierta, mucosa oral reseca, cardioventilatorio con rudeza, abdomen con
dolor generalizado, extremidades inferiores con edema, en muy mal estado
general, cambió el antibiótico por reporte de bacterias multirresistentes sensible a
vancomicina, suspendió la ceftazidima, dejó pendiente el electrocardiograma,
agregó al manejo por la mañana amiodarona y suspendió por la tarde, reajustó las
soluciones intravenosas, la reportó muy grave con pronóstico malo para la vida y
función a muy corto plazo.
72. De acuerdo con la opinión médica especializada que realizó esta Comisión
Nacional al caso clínico de V, AR8 omitió investigar la presencia de sangrados,
pedir laboratoriales de control seriados, estudios confirmatorio y radiografía de
tórax, para descartar o confirmar la presencia de dengue, como se había señalado
desde su ingreso a Urgencias, ya que hasta ese momento ninguno de los médicos
tratantes de Urgencias ni Medicina Interna lo habían confirmado, omitió requerir
tomografía de cráneo, valoración inmediata por la unidad de cuidados intensivos al
reportarla en muy mal estado general y que no comía desde su ingreso,
incumpliendo con ello lo establecido en la Guía de Práctica Clínica, diagnóstico y
tratamiento de sepsis grave y choque séptico en el adulto; en la Guía de Práctica
Clínica, clasificación, diagnóstico y tratamiento integral del dengue; en la NOM-
004-SSA3-2012, Del expediente clínico; en el Reglamento de la Ley General de
Salud en Materia de Prestación de Servicios de Atención Médica, y en el
Reglamento de Prestaciones Médicas del IMSS.
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73. El 08 de septiembre de 2019, a las 09:40 horas, V fue valorada por AR7, quien
refirió que estaba enterado de la evolución, propuso colocación de sonda
nasogástrica y los familiares no aceptaron.
74. Cabe señalar que aun cuando los familiares de V no aceptaron la colocación
de la sonda nasogástrica, AR7 omitió tomar los signos vitales de V, no investigó
posibles sangrados, tampoco pidió que se le practicaran estudios laboratoriales de
control seriados, así como requerir estudios confirmatorios y radiografía de tórax
obligados por el antecedente de plaquetopenia y probable dengue, ya que hasta
ese momento ninguno de los médicos tratantes de Urgencias ni de Medicina
Interna habían confirmado tal diagnóstico, también omitió solicitar valoración
inmediata por unidad de cuidados intensivos.
76. Ese mismo día 08 de septiembre de 2019, a las 22:50 horas, V fue valorada
por AR6, quien la reportó con choque séptico secundario, hipotiroidismo,
cardiopatía isquémica marcapasos, en ese momento sólo con respuesta a
estímulos dolorosos, con hipotensión arterial, taquicardia, oximetría de pulso de
87% (por debajo de lo normal), a pesar de oxígeno suplementario a 6 litros por
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minuto, campos pulmonares con aireación disminuida en bases, ruidos cardiacos
por marcapasos, en espera de perfil tiroideo, sugirió tomografía de cráneo ante
encefalopatía. Finalmente, reportó a V muy grave y agregó a su manejo clínico
vendaje suave de extremidades inferiores.
78. El 09 de septiembre de 2019, a las 08:40 horas, V fue valorada por AR7, quien
la reportó con evolución tórpida, postrada, hipoactiva, soporosa, no reactiva,
gesticulaba a la palpación media con fascies dolorosa, evacuaciones al corriente,
signos vitales con hipotensión arterial, taquicardia, hipotermia de 35.7°C, con
mucosa oral deshidratada, sin comunicar ni obedecer comandos, con suministro
de oxígeno por puntas nasales, ruidos cardiacos rítmicos, abdomen sin rigidez de
pared abdominal, pero con dolor a la palpación de marco cólico, descartó
“apendicitis modificada del anciano”, tanto por cirugía general como
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“ultrasonográficamente” (sic), suspendió antibiótico (vancomicina), ordenó la
elaboración de laboratoriales de control urgentes y valoración por geriatría.
79. A las 23:38 horas de ese mismo 09 de septiembre de 2019, AR9 suministró
a V una dosis única de solución glucosada; sin embargo, del análisis realizado al
expediente clínico de V, no se advirtió que AR7 y AR9 hayan investigado la
presencia de sangrados, ni solicitaron tomografía de abdomen al presentar V dolor
a la palpación de marco cólico.
81. El 10 de septiembre de 2019, a las 09:40 horas, V fue valorada por AR7, quien
comentó que “al parecer no se realizaron estudios solicitados el día de ayer”, la
reportó neurológicamente sin cambios, signos vitales con hipotensión, febrícula de
37.8°C, último hemograma del 06 de septiembre de 2019 con reporte de plaquetas
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de 120,000/mm3, Bandas de 3% y granulaciones tóxicas (es decir, presencia de
patologías inflamatorias y/o infecciosas), sin compromiso “cardioventilatorio” (sic),
abdomen sin datos de alarma, y requirió estudios de manera urgente (BH, QS, ES)
y en espera de valoración por geriatría.
83. El 11 de septiembre de 2019, a las 11:10 horas, V fue valorada por AR10,
quien la reportó con taquicardia, saturación de oxígeno de 98%, destroxtix de 122
mg/dl, a la exploración física estuporosa, afebril, palidez de tegumentos, cráneo
normal, narinas permeables, oxígeno por puntas nasales a 3 litros por minuto,
mucosa oral deshidratada, cuello sin alteraciones, ruidos cardiacos rítmicos, de
buen tono e intensidad, aumentados en frecuencia, campos pulmonares con
murmullo vesicular presente, abdomen blando, depresible, doloroso a la palpación
media y profunda, la reportó grave, con pronósticos malo para la vida y la función.
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84. AR10 fue omiso en reportar perfil tiroideo urgente, tampoco ordenó se
realizaran estudios confirmatorios y radiografía de tórax para descartar o confirmar
la presencia de dengue como se había señalado desde su ingreso a Urgencias, ya
que hasta ese momento ninguno de los médicos tratantes de Urgencias ni de
Medicina Interna, había referido si se confirmó o no; omitió solicitar laboratoriales
de control seriados y tomografía de cráneo urgentes al reportarla estuporosa,
valoración inmediatamente por la unidad de cuidados intensivos, neurología,
gastroenterología y cardiología al reportarla con hemorragia de tubo digestivo alto,
sepsis, probable infarto al miocardio, delirium hipoactivo al tratarse de una urgencia
y ser paciente grupo vulnerable por su edad extrema, indicar si requería transfusión
de hemoderivados, con lo que incumplió lo dispuesto en la Guía de Práctica Clínica,
diagnóstico y tratamiento de sepsis grave y choque séptico en el adulto; en la Guía
de Práctica Clínica, clasificación, diagnóstico y tratamiento integral del dengue; en
la Guía de Práctica Clínica, prevención, diagnóstico y tratamiento del delirium en
el adulto mayor hospitalizado.
85. El 12 de septiembre de 2019, a las 15:00 horas, V fue valorada por AR11,
quien la reportó con hemorragia digestiva e indicó en su nota médica que los
familiares no permitieron la revisión ni exploración física porque no deseaban que
se lastimara o causara dolor a V.
86. A las 18:30 horas del mismo día 12 de septiembre de 2019, AR11 valoró
nuevamente a V, ya que uno de sus familiares refirió que presentó evacuaciones
con coágulos al movilizarla, en ese momento sin datos de hemorragia reciente,
leve hipotensión arterial y taquicardia, se intentó palpar abdomen, se despertó
37/69
dolor (por la fascies de la paciente), por lo que los familiares instaron a AR11 que
no continuara explorándola.
88. El 13 de septiembre de 2019, a las 08:40 horas, V fue valorada por AR7, quien
reportó que efectuó tomografía de cráneo, en espera de resultados, solicitó
laboratoriales, con pronóstico malo a corto plazo, con último día de protector
gástrico con infusión (omeprazol), indicó diurético (furosemide intravenoso).
89. Ese día AR7 señaló en su nota médica que V estaba dada de “alta en
ambulancia a domicilio por máximo beneficio al contar con oxígeno suplementario”.
90. De acuerdo a la opinión médica realizada por esta Comisión Nacional, resulta
incongruente el alta de V por parte de AR7, ya que AR10 la refirió con probable
infarto al miocardio desde el 11 de septiembre de 2019, con lo que se incumplió lo
38/69
establecido en la Guía de Práctica Clínica, diagnóstico y tratamiento de sepsis
grave y choque séptico en el adulto; en la Guía de Práctica Clínica, clasificación,
diagnóstico y tratamiento integral del dengue; así como en la Guía de práctica
Clínica, prevención, diagnóstico y tratamiento del delirium en el adulto mayor
hospitalizado.
39/69
seriados de gasometría arterial para corroborar que haya sido corregido dicho
desequilibrio ácido base; asimismo, la neumonía de focos múltiples no se
diagnosticó en el HGZ-8 del IMSS, ante la omisión desde su ingreso el 02 de
septiembre y hasta a su egreso el 14 de septiembre de 2019, de los médicos
tratantes de Urgencias y Medicina Interna, al no reportar la radiografía de tórax que
se solicitó y mucho menos se tuvo un control radiográfico, de haberlo hecho como
era lo obligado habrían advertido y manejado oportunamente el proceso infeccioso
a nivel pulmonar, lo anterior se confirma aún más porque durante su estancia
hospitalaria, presentó en diversas ocasiones disminución de la saturación de
oxígeno en sangre arterial y que ameritó oxigenoterapia suplementaria a su alta.
40/69
95. Del análisis de las evidencias que anteceden, se determinó que AR1, AR2,
AR3, AR4, AR5, AR6, AR7, AR8, AR9, AR10, AR11 y AR12 incumplieron en el
ejercicio de sus funciones con los artículos 27 fracción III, 32, 33 fracción II y III, 51
y 77 bis, 37 fracciones I, III y XVI de la Ley General de Salud, que en términos
generales, establecen que todo paciente tiene derecho a obtener prestaciones de
salud oportunas, de calidad idónea e integral, actividades de atención médica
curativas con la finalidad de que se efectúe un diagnóstico oportuno y certero y se
proporcione un tratamiento igualmente apropiado, el cual quede debidamente
plasmado en el expediente clínico, lo que en el caso particular no aconteció por las
omisiones e irregularidades expuestas, lo cual vulneró el derecho humano a la
salud de V.
96. A fin de garantizar una adecuada atención médica se debe de considerar uno
de los estándares más actuales para hacer realidad los derechos humanos en esa
materia, el cual se integra por los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda
2030 de la Organización de las Naciones Unidas.9
97. Esta Alianza Universal se compone por 17 Objetivos integrados por 169
metas conexas e indivisibles que reconocen el papel fundamental de la dignidad
de la persona. Las autoridades de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, así́
como de los ámbitos federal, estatal y municipal, deben colaborar en la
implementación, seguimiento y examen del progreso de la Agenda en nuestro país.
9
Resolución 70/a de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, titulada “Transformar nuestro mundo:
Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”.
41/69
98. En el presente asunto, debe considerarse la realización del Objetivo tercero
consistente en: “Garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos en
todas las edades”, en especial, en relación a la meta 3.8, cuya misión es: “(...)
Lograr la cobertura sanitaria universal, (...) incluid[o] el acceso a servicios básicos
de salud de calidad (...)”.
99. Por tanto, corresponde al Estado mexicano generar las acciones necesarias
para alcanzar dicho objetivo para garantizar una vida saludable y se promueva el
bienestar para todas las personas a cualquier edad; por ello, se requiere reforzar
los servicios hospitalarios a fin de que el personal médico asuma con
responsabilidad las acciones propias de su encargo y se diagnostique a sus
pacientes de manera adecuada y con base en los protocolos existentes para cada
padecimiento.
B. DERECHO A LA VIDA
42/69
tendientes a preservarla, a minimizar el riesgo de que se pierda en manos del
Estado (…)”.10
102. El derecho humano a la vida implica que todo ser humano disfrute de un ciclo
existencial que no puede ser interrumpido por algún agente externo. Las
disposiciones que establecen su protección se encuentran previstas en los
artículos 6.1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, 4.1 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, 3 de la Declaración Universal
de Derechos Humanos, I de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes
del Hombre.
10
Tesis constitucional. “Derecho a la vida. Supuestos en que se actualiza su transgresión por parte del Estado”. Semanario
Judicial de la Federación, enero de 2011, y registro 16319.
11
CNDH, Recomendación 35/2016, párrafo 180.
43/69
creación de las condiciones (…) para que no se produzcan violaciones de ese
derecho básico y, en particular, el deber de impedir que sus agentes atenten contra
él (…)”12, asimismo “(…) juega un papel fundamental (…) por ser el presupuesto
esencial para el ejercicio de los demás derechos (…)”.13
12
CrIDH. Caso Niños de la Calle (Villagrán Morales y otros) vs. Guatemala. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones
y Costas. Sentencia de 19 de noviembre de 1999. Párrafo 144.
13
CrIDH. Caso Familia Barrios vs. Venezuela. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24
de noviembre de 2011. Párrafo 48.
14
“Caso Niños de la Calle (Villagrán Morales y otros) Vs. Guatemala” sentencia de Fondo, 19 de noviembre de 1999, párrafo
144.
15
CNDH. Recomendación 75/2017. Párrafo 61.
44/69
AR3, AR4, AR5, AR6, AR7, AR8, AR9, AR10, AR11 y AR12 también son el soporte
que permite acreditar la violación a su derecho a la vida, como se analizará en
seguida.
110. De esta forma AR1, AR2, AR3, AR4, AR5, AR6, AR7, AR8, AR9, AR10, AR11
y AR12 incumplieron lo señalado en el artículo 48 del Reglamento de la Ley
45/69
General de Salud que dispone: “Los usuarios tendrán derecho a obtener
prestaciones de salud oportunas y de calidad idónea y a recibir atención profesional
y éticamente responsable (…)” en concordancia con la fracción II del ordinal 8 del
mismo ordenamiento que determina las actividades de atención médica:
“CURATIVAS: Que tienen por objeto efectuar un diagnóstico temprano de los
problemas clínicos y establecer un tratamiento oportuno para resolución de los
mismos (…)”.
46/69
114. De lo expuesto, este Organismo Nacional concluye que AR1, AR2, AR3, AR4,
AR5, AR6, AR7, AR8, AR9, AR10, AR11 y AR12 vulneraron los derechos a la
protección de la salud y a la vida de V, previstos en los artículos, 1° párrafos
primero, segundo y tercero, 4° párrafo cuarto de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos; 1, 2 fracciones I, II y V; 3 fracción II, 23, 27 fracciones
III y X; 32, 33 fracción I y II y 51 párrafo primero de la Ley General de Salud y el
contenido de la NOM-025-SSA3-2013, Para la organización y funcionamiento de
las unidades de cuidados intensivos.
47/69
16
117. Este Organismo Nacional en la Recomendación General 29/2017, párrafo
27, consideró que “(…) los derechos a la protección de la salud y el derecho a la
información, por virtud del principio de interdependencia son mutuamente
vinculables para su realización y de la garantía de estos se supedita la debida
integración del expediente clínico.”.
118. En ese sentido, la CrIDH en el “Caso Albán Cornejo y otros vs. Ecuador”,
sostuvo que “un expediente médico, adecuadamente integrado, es instrumento
guía para el tratamiento médico, y fuente razonable de conocimiento acerca de la
situación del enfermo, las medidas adoptadas para controlarla y, en su caso, las
17
consecuentes responsabilidades”.
16
CNDH. “Sobre el expediente clínico como parte del derecho a la información en servicios de salud”, 31 de enero de 2017.
17
CrIDH. “Caso Albán Cornejo y otros vs. Ecuador”. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de noviembre de 2007,
párrafo 68.
18
Introducción, párrafo segundo.
48/69
120. Este Organismo Nacional en la precitada Recomendación General 29/2017,
expuso que el derecho de acceso a la información en materia de salud contenida
en el expediente clínico, tiene como finalidad que las personas usuarias de
servicios médicos puedan solicitar, recibir y conocer datos relacionados con sus
antecedentes personales, historial médico, diagnóstico, opiniones,
comunicaciones del personal de salud, resultados e interpretación de exámenes y
estudios que se les practiquen y, en su caso, el tratamiento respecto a la atención
médica recibida.
19
CNDH, párrafo 34.
49/69
C.1. INADECUADA INTEGRACIÓN DEL EXPEDIENTE CLÍNICO
123. De las evidencias que se allegó esta Comisión Nacional, se advirtió que en el
informe rendido por AR12 y que incluyó el expediente clínico de V, no se
encontraron las notas de atención médica de los días 24 al 28 de agosto de 2019
del HGZ-8, lo cual imposibilitó establecer la evolución y el tratamiento brindado en
dicha unidad médica, con lo que se incumplió lo dispuesto en la NOM-004-SSA3-
2012, Del expediente clínico.
124. Asimismo, la opinión médica realizada por este Organismo Nacional concluyó
que los “(…) médicos tratantes de urgencias y Medicina Interna del [HGZ-8]
incumplieron con la Norma Oficial Mexicana NOM-004-SSA3-2012, Del expediente
clínico (…)”, al observar que faltaban algunas notas médicas, de estudios de
laboratorio, de gabinete, de enfermería, algunas carecían de membrete del
hospital, otras carecían de nombre completo de los médicos tratantes y otras
estaban ilegibles.
50/69
jurídicas aplicables (…) obligatoriamente deben formar parte del expediente clínico
(…), y 6.4 Nota de referencia/traslado. De requerirse deberá elaborarla un médico
del establecimiento y deberá anexarse copia del resumen con que se envía al
paciente.”
51/69
la salud y como se asentó, las instituciones de salud son solidariamente
responsables del incumplimiento de la citada norma, por lo que, la autoridad
responsable está obligada a adoptar medidas preventivas para que se cumpla en
sus términos.
20
Manual del expediente clínico electrónico emitido por la Secretaría de Salud en el año 2011, 1ª edición, pág.11.
52/69
130. La responsabilidad de AR1 provino de su omisión en realizar un
interrogatorio dirigido, para establecer desde cuando cursaba con dicha
sintomatología, también, omitió reportar los laboratoriales de control que se habían
pedido al ingreso de V y solicitar perfil tiroideo, valoración inmediata por la unidad
de cuidados intensivos al diagnosticar a V con urosepsis y fibrilación auricular
crónica de respuesta ventricular rápida. De igual manera, fue omiso en ordenar de
inmediato la valoración por técnico de marcapaso, ya que se trataba de una
persona mayor, perteneciente a un grupo vulnerable.
131. En tanto que, AR2 fue omiso en realizar a V un interrogatorio completo para
determinar si cursaba con algún sangrado, reportar los laboratoriales completos de
control y la radiografía de tórax, indicados hacía 9 horas de su ingreso en esta
paciente que fue catalogada con una urgencia, pasando desapercibido que se
evidenció plaquetopenia moderada y las alteraciones renales, así como probable
dengue.
132. AR3 omitió realizar interrogatorio completo para determinar si cursaba con
algún sangrado, reportar los laboratoriales completos de control y la radiografía de
tórax solicitados desde el ingreso de V que fue catalogada con una urgencia el día
previo, pasando desapercibido que se evidenció “plaquetopenia moderada
(59,000/mm3), alteraciones renales y probable dengue”.
133. AR4 fue omiso en reportar los laboratoriales, es decir, la radiografía de tórax
ordenada desde su ingreso, requerir la realización de estudios laboratoriales de
control con tiempos de coagulación urgentes, estudios confirmatorios para
descartar o confirmar la presencia de dengue, pedir valoración por la unidad de
53/69
cuidados intensivos al reportarla con leve palidez, urosepsis y con probable
dengue, lo que en una paciente adulta mayor son datos de alarma.
54/69
Urgencias ni Medicina Interna lo habían confirmado, omitió pedir tomografía de
cráneo, valoración inmediata por la unidad de cuidados intensivos al reportarla en
muy mal estado general y que no comía desde su ingreso.
139. AR10 fue omiso en reportar perfil tiroideo urgente, así tampoco requirió
estudios confirmatorios y radiografía de tórax para descartar o confirmar la
presencia de dengue como se había señalado desde su ingreso a Urgencias, ya
que hasta ese momento ninguno de los médicos tratantes de Urgencias ni Medicina
Interna, había referido si se confirmó o no; omitió solicitar laboratoriales de control
seriados y tomografía de cráneo urgentes al reportarla estuporosa, valoración
inmediatamente por la unidad de cuidados intensivos, neurología,
gastroenterología y Cardiología al reportarla con hemorragia de tubo digestivo alto,
sepsis, probable infarto al miocardio, delirium hipoactivo al tratarse de una urgencia
y ser paciente grupo vulnerable por su edad extrema, indicar si requería transfusión
de hemoderivados.
55/69
para poder realizarle estudios invasivos como endoscopia y colonoscopia, requerir
valoración inmediata por la unidad de cuidados intensivos y continuar con
valoración estrecha por Medicina Interna para detectar el origen del sangrado y
efectuar estudios confirmatorios para probable dengue.
141. AR12 fue omiso en integrar al expediente clínico que anexó a su informe
rendido a este Organismo Nacional las notas de atención médica de los días 24 al
28 de agosto de 2019 del HGZ-8, lo cual imposibilitó establecer la evolución y el
tratamiento brindado a V en tal hospital.
142. Por lo anterior, AR1 AR2, AR3, AR4, AR5, AR6, AR7, AR8, AR9, AR10,
AR11 y AR12 incumplieron en el ejercicio de sus funciones con los artículos 27
fracción III, 32, 33 fracción II y III, 51 y 77 bis 37 fracciones I, III y XVI de la Ley
General de Salud, que en términos generales, establecen que todo paciente tiene
derecho a obtener prestaciones de salud oportunas, de calidad idónea e integral,
actividades de atención médica curativas con la finalidad de que se efectúe un
diagnóstico oportuno y certero y se proporcione un tratamiento igualmente
apropiado, el cual quede debidamente plasmado en el expediente clínico, lo que
en el caso particular no aconteció por las omisiones e irregularidades expuestas,
lo cual vulneró el derecho humano a la salud de V.
143. Asimismo, se colige que AR1 AR2, AR3, AR4, AR5, AR6, AR7, AR8, AR9,
AR10, AR11 y AR12, médicos con la calidad de personas servidoras públicas al
momento de ocurrir los hechos esgrimidos que vulneraron los derechos humanos
de V, también con su conducta afectaron la legalidad, objetividad, eficiencia,
profesionalismo, honradez y respeto que deben ser observados en el desempeño
56/69
del empleo, cargo o comisión, principios rectores del servicio público federal,
conforme a los dispuesto en los artículos 7, fracciones I, V, VII y VIII y 49, fracción
I de la Ley General de Responsabilidades Administrativas.
144. En consecuencia, con fundamento en los artículos 1º, párrafo tercero y 102
apartado B de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 6°
fracción III; 71 párrafo segundo; 72 párrafo segundo y 73 párrafo segundo de la
Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, así como en el numeral
63 del Reglamento Interno de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos,
este Organismo Nacional en ejercicio de sus atribuciones presentará:
57/69
AR5, AR6, AR7, AR8, AR9, AR10, AR11, AR12 y de quien resulte en los hechos
constitutivos de violaciones a los derechos humanos de V.
E. RESPONSABILIDAD INSTITUCIONAL
147. Esta Comisión Nacional sostiene que, aun cuando los titulares de una
dependencia de gobierno no hayan participado en los hechos, tienen el deber
institucional de atender y responder a las víctimas. Lo anterior con independencia
de la responsabilidad individual que se ha esgrimido en el presente caso.
148. Así mismo, toda persona servidora pública tiene el deber de proceder con
respeto a los principios de legalidad, honradez, imparcialidad y eficiencia en la
administración pública; de cumplir con diligencia el servicio que le sea
encomendado y de abstenerse de cualquier acto u omisión que cause la
suspensión total, parcial o la deficiencia de dicho servicio, en caso contrario,
incurrirían en responsabilidad administrativa, de conformidad con el artículo 109,
fracción III, párrafos primero y sexto, de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos.
58/69
149. A partir de las evidencias analizadas, este Organismo Nacional acreditó la
responsabilidad del Instituto Mexicano del Seguro Social, al vulnerar el derecho a
la protección de la salud y a la vida de V, así como al acceso a la información en
materia de salud en agravio de V1 y V2, en el Hospital General de Zona No. 8 del
Instituto Mexicano del Seguro Social, en Córdoba, Veracruz.
150. Una de las vías previstas en el sistema jurídico mexicano para lograr la
reparación del daño derivado de la responsabilidad profesional e institucional,
consiste en plantear la reclamación ante el órgano jurisdiccional competente, y otra
es el sistema no jurisdiccional de protección de derechos humanos, de conformidad
con lo establecido en los artículos 1º, párrafo tercero, 108 y 109 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos; 44, párrafo segundo de la Ley de la
Comisión Nacional de los Derechos Humanos y, 65 inciso c) de la Ley General de
Víctimas, que prevén la posibilidad de que, al acreditarse una violación a los
derechos humanos, atribuible a una persona servidora pública del Estado, la
Recomendación que se formule a la dependencia pública debe incluir las medidas
que procedan, para lograr su efectiva restitución de los afectados en sus derechos
fundamentales y las relativas a la reparación de los daños y perjuicios que se
hubieran ocasionado, para lo cual el Estado debe investigar, sancionar y reparar
las violaciones a los derechos humanos en los términos establecidos en la ley.
151. Para tal efecto, en términos de los artículos 1 párrafos tercero y cuarto; 2
fracción I; 7 fracciones I, III y VI; 26; 27 fracciones I, II, III, IV y V; 62 fracción I; 64
59/69
fracciones I, II y VII; 65 inciso c); 73 fracción V; 74 fracción VI; 75 fracción IV; 88,
fracciones II y XXIII; 96; 99 fracción I; 106, 110 fracción IV; 111 fracción I; 112; 126
fracción VIII; 130 y 131 de la Ley General de Víctimas, y 38 a 41 (Compensación a
víctimas de violación a derechos humanos cometidas por autoridades federales) y
al acreditarse violaciones a los derechos humanos a la protección de la salud y a
la vida de V, así como al acceso a la información en materia de salud en agravio
de V1 y V2, deberán ser inscritos en el Registro Nacional de Víctimas a cargo de
la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, para lo cual, este Organismo
Nacional remitirá copia de la presente Recomendación a la citada Comisión
Ejecutiva.
152. En los artículos 18, 19, 20, 21, 22 y 23 de los Principios y directrices básicos
sobre el derecho de las víctimas de violaciones manifiestas de las normas
internacionales de derechos humanos y de violaciones graves del derecho
internacional humanitario a interponer recursos y obtener reparaciones, de las
Naciones Unidas y en diversos criterios de la CrIDH, se considera que para
garantizar a las víctimas la reparación integral, proporcional a la gravedad de la
violación y las circunstancias de cada caso, es necesario cumplir las medidas de
restitución, rehabilitación, compensación, satisfacción y de no repetición,
obligación de investigar los hechos, así como identificar, localizar, detener, juzgar
y/o en su caso, sancionar a los responsables.
153. En el “Caso Espinoza González vs. Perú”, la CrIDH asumió que: “(…) toda
violación de una obligación internacional que haya producido daño comporta el
deber de repararlo adecuadamente y que la disposición recoge una norma
consuetudinaria que constituye uno de los principios fundamentales del Derecho
60/69
Internacional contemporáneo sobre responsabilidad de un Estado”, además
precisó: “(… ) las reparaciones deben tener un nexo causal con los hechos del
caso, las violaciones declaradas, los daños acreditados, así como las medidas
21
solicitadas para reparar los daños respectivos”.
154. Sobre el “deber de prevención”, la CrIDH sostuvo que: “(…) abarca todas
aquellas medidas de carácter jurídico, político, administrativo y cultural que
promuevan la salvaguarda de los derechos humanos y que aseguren que las
eventuales violaciones a los mismos sean efectivamente consideradas y tratadas
como un hecho ilícito que, como tal, es susceptible de acarrear sanciones para
quien las cometa, así como la obligación de indemnizar a las víctimas por sus
consecuencias perjudiciales. No es posible hacer una enumeración detallada de
esas medidas, que varían según el derecho de que se trate y según las condiciones
22
propias de cada Estado Parte (…)”.
i. Medidas de Rehabilitación
156. Estas medidas se establecen para buscar facilitar a las víctimas hacer frente
a los efectos sufridos por causa de las violaciones de derechos humanos de
conformidad con el artículo 21 de los Principios y Directrices −instrumento antes
21
Sentencia de 20 de noviembre de 2014. Excepciones, Preliminares, Fondos, Reparaciones y Costas, párrafos 300 y 301.
22
“Caso Velásquez Rodríguez vs. Honduras”. Sentencia del 29 de julio de 1988, Fondo, p. 175.
61/69
referido−, la rehabilitación incluye “la atención médica y psicológica, así como
servicios jurídicos y sociales”.
23
“Caso Palamara Iribarne Vs. Chile”. Sentencia del 22 de noviembre de 2005, Reparaciones y Costas, párr. 244.
62/69
Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas deberá valorar el monto de la
indemnización de conformidad con las consideraciones expuestas, para lo cual se
remitirá copia de la presente Recomendación para que, en el ejercicio de sus
atribuciones proceda conforme a Derecho.
63/69
IV y 73 de la Ley General de Víctimas, se puede realizar mediante la aplicación de
sanciones judiciales o administrativas a las autoridades y personas servidoras
públicas responsables de violaciones a derechos humanos, por lo que en el
presente caso, la satisfacción comprende que el IMSS colabore ampliamente con
el Órgano Interno de Control en ese Instituto y el Ministerio Público de la
Federación correspondiente, en la queja administrativa y denuncia de hechos en
materia penal que se presentarán en contra del personal médico interviniente AR1
AR2, AR3, AR4, AR5, AR6, AR7, AR8, AR9, AR10, AR11, AR12 y quien resulte
responsable, a fin de que se dé cabal cumplimiento a sus determinaciones y
requerimientos, e informe a esta Comisión Nacional su colaboración en las
mismas.
163. Al respecto, las autoridades del IMSS deberán implementar un curso integral
a partir de la aceptación de la presente Recomendación, a todo el personal médico
del HGZ-8 sobre capacitación y formación en materia de derechos humanos, que
considere los principios de accesibilidad, aceptabilidad, disponibilidad y calidad
relacionados con el derecho a la protección a la salud, así como de la elaboración,
64/69
integración, uso, manejo, archivo y conservación del expediente clínico y los
documentos que lo integran, como herramienta de uso obligatorio para el personal
del área de la salud, de los sectores público, social y privado que integran el
Sistema Nacional de Salud, en términos de lo dispuesto en la NOM-004-SSA3-
2012, el cual deberá impartirse por personal calificado y con suficiente experiencia
en la materia. El contenido de dicho curso deberá estar disponible de forma
electrónica y en línea para que pueda ser consultado con facilidad.
24
Secretaría de Salud. Diario Oficial de la Federación de 25 de marzo de 2015.
65/69
En consecuencia, esta Comisión Nacional de los Derechos Humanos se permite
formular respetuosamente a usted, Director General del Instituto Mexicano del
Seguro Social, las siguientes:
V. RECOMENDACIONES
66/69
responsable, por la inadecuada atención médica proporcionada a V que derivó en
su fallecimiento, debiendo enviar a esta Comisión Nacional las constancias que
acrediten dicha colaboración.
QUINTA. Gire sus instrucciones para que en el término de un mes, contado a partir
de la aceptación de la presente Recomendación, se emita diversa circular dirigida
al personal médico que forma parte del área de Urgencias, Cardiología, Geriatría,
Medicina Familiar e Interna del HGZ-8 del IMSS, en la que se exhorte, cuando así
proceda, a someterse al proceso de certificación y recertificación ante los Consejos
de Especialidades Médicas para brindar un servicio médico adecuado y profesional,
67/69
así como para atender con diligencia casos similares al que nos ocupa, y enviar a
esta Comisión Nacional las constancias con que se acredite su cumplimiento.
SEXTA. Designe a la persona servidora pública de alto nivel de decisión que fungirá
como enlace con esta Comisión Nacional, para dar seguimiento al cumplimiento de
la presente Recomendación y, en caso de ser sustituida, deberá notificarse
oportunamente a este Organismo Nacional.
68/69
168. Con el mismo fundamento jurídico, le solicito que las pruebas, en su caso,
correspondientes al cumplimiento de la Recomendación, se envíen a esta
Comisión Nacional, dentro de un término de quince días hábiles siguientes a la
fecha en que haya concluido el plazo para informar sobre su aceptación.
PRESIDENTA
69/69