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Recomendación CNDH: Negligencia Médica en HGZ-8 IMSS

La Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió una recomendación al director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Alejandro Robledo Aburto, por la inadecuada atención a una mujer en el Hospital General de Zona número 8 en Córdoba y quien finalmente perdió la vida.
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Recomendación CNDH: Negligencia Médica en HGZ-8 IMSS

La Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió una recomendación al director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Alejandro Robledo Aburto, por la inadecuada atención a una mujer en el Hospital General de Zona número 8 en Córdoba y quien finalmente perdió la vida.
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RECOMENDACIÓN No.

16 /2022

SOBRE EL CASO DE VIOLACIONES A LOS


DERECHOS HUMANOS A LA PROTECCIÓN DE LA
SALUD Y A LA VIDA DE V, ASÍ COMO AL ACCESO A
LA INFORMACIÓN EN MATERIA DE SALUD EN
AGRAVIO DE V1 y V2, POR PERSONAL MÉDICO DEL
HOSPITAL GENERAL DE ZONA No. 8 DEL
INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL, EN
CÓRDOBA, VERACRUZ.

Ciudad de México, a 31 de enero de 2022

MTRO. ZOÉ ALEJANDRO ROBLEDO ABURTO


DIRECTOR GENERAL DEL INSTITUTO MEXICANO
DEL SEGURO SOCIAL

Distinguido señor Director General:

1. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos con fundamento en lo


dispuesto en los artículos 1º párrafos primero, segundo y tercero y 102 apartado B
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 1º, 3º, primer párrafo;
6º fracciones I, II y III; 15 fracción VII; 24 fracciones II y IV; 42; 44; 46 y 51 de la
Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y 128 a 133 y 136 de su
Reglamento Interno, ha examinado las evidencias del expediente
CNDH/1/2019/8896/Q, relacionados con el caso de V.

2. Con el propósito de proteger la identidad de las personas involucradas en los


hechos y evitar que sus nombres y datos personales se divulguen, se omitirá su
publicidad, en términos de lo establecido en los artículos 4º, párrafo segundo, de
la Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos; 78 y 147 de su
Reglamento Interno; 68 fracción VI y 116, párrafos primero y segundo, de la Ley
General de Transparencia y Acceso a la Información Pública; 1º, 3º; 9, 11, fracción

1/69
VI, 16 y 113, fracción I, párrafo último, de la Ley Federal de Transparencia y Acceso
a la Información Pública; así como 1º, 6, 7, 16, 17 y 18 de la Ley General de
Protección de Datos Personales en Posesión de Sujetos Obligados, dicha
información se pondrá en conocimiento de la autoridad recomendada, a través de
un listado adjunto en que se describe el significado de las claves utilizadas, con el
deber de dictar las medidas de protección de los datos correspondientes.

3. Para mejor comprensión del presente documento, las claves, denominaciones


y abreviaturas utilizadas para las distintas personas involucradas en los hechos
son los siguientes:

Claves: Denominación:
V Víctima
AR Autoridad Responsable
PSP Persona Servidora Pública

4. En la presente Recomendación, la referencia a diversas instituciones y


normatividad en la materia se hará con acrónimos o abreviaturas, a fin de facilitar
la lectura y evitar su constante repetición, las que podrán identificarse como
enseguida se refiere:

Denominación: Acrónimo:

Comisión Nacional de Arbitraje Médico CONAMED

2/69
Denominación: Acrónimo:

Comisión Nacional de los Derechos Comisión Nacional/Organismo


Humanos Nacional/Organismo
Constitucional/CNDH

Corte Interamericana de Derechos CrIDH


Humanos

Suprema Corte de Justicia de la Nación SCJN

Instituto Mexicano del Seguro Social. IMSS

Hospital General de Zona Número 8 del HGZ-8


Instituto Mexicano de Seguro Social, en
Córdoba, Veracruz

Unidad de Medicina Familiar del Instituto UMF


Mexicano de Seguro Social

Norma Oficial Mexicana NOM

I. HECHOS

5. El 19 de septiembre de 2019, este Organismo Nacional recibió la queja de V1


y V2 en la que sustancialmente narraron que el 21 de agosto de ese mismo año, V
fue intervenida quirúrgicamente para un reemplazo de marcapasos en el HGZ-8 y
al día siguiente fue dada de alta a pesar de presentar malestares que fueron
atribuidos a la anestesia.

6. Los malestares de V después de su reemplazo de marcapasos se fueron


agravando, tenía fuertes dolores de cabeza, mareos, sudoración, pérdida de

3/69
apetito, deshidratación y somnolencia, razón por la cual el 30 de agosto de 2019
fue internada en el Hospital Privado A, en donde, después de practicarle diversos
estudios de laboratorio, recomendaron llevarla nuevamente al HGZ-8 para revisarle
el marcapasos por posible “disfuncionalidad”.

7. El 02 de septiembre de 2019, V ingresó nuevamente al HGZ-8 al área de


Urgencias, en donde su salud se deterioró aún más y al preguntar al personal
médico de tal hospital les dieron varios diagnósticos y la expectativa de que
“podrían revertir la situación”; sin embargo, V falleció el 15 de septiembre de ese
año.

8. Por ello, V1 y V2 expresaron que V fue víctima de negligencia por parte del
personal médico, ya que recibió una deficiente atención en el HGZ-8.

9. En virtud de lo anterior, este Organismo Nacional inició el expediente


CNDH/1/2019/8896/Q, y a fin de documentar las posibles violaciones a derechos
humanos, se solicitó información diversa al IMSS y al Hospital Privado A, entre ella
los expedientes clínicos de V, cuya valoración lógico-jurídica será objeto de análisis
en el capítulo de Observaciones y Análisis de las Pruebas de esta Recomendación.

II. EVIDENCIAS

10. Escrito de queja de 19 de septiembre de 2019, presentado por V1 y V2 ante


esta Comisión Nacional, en el que narraron la atención médica inadecuada que V
recibió en el HGZ-8.

4/69
11. Correo electrónico de 23 de octubre de 2019, por el cual V1 envió a este
Organismo Nacional el resumen clínico de V elaborado por el Hospital Privado A,
así como el acta de defunción de V.

12. Oficio 095217614C21/3337 de 19 de noviembre de 2019, a través del cual el


IMSS envió a esta Comisión Nacional el diverso 3202012151/DM/134/2019 de 29
de octubre de 2019, en el que se anexó un informe respecto a la atención médica
que se brindó a V y el expediente clínico correspondiente, del cual se destaca lo
siguiente:

12.1. Referencia-contrarreferencia de 25 de junio de 2018 a


Cardiología-Clínica de marcapaso del HGZ-8, para recambio de
marcapasos a V.

12.2. Nota de Cardiología-Clínica de marcapaso del HGZ-8, de 21 de


agosto de 2019, de la que se desprende el recambio de “Marcapasos
Definitivo Unicameral Ensura SR MRI Medtronic”1 a V.

12.3. Nota de alta del servicio de Cardiología de fecha 22 de agosto de


2019, suscrita por AR1, donde se dio de alta a V y se asentó que se
encontraba asintomática con marcapaso definitivo normofuncional.

1
El sistema de estimulación Ensura MRI posibilita el manejo de la captura auricular y ventricular, con medidas y ajustes
automáticos de los umbrales; además, el sistema es compatible con la red “Medtronic” que permite el seguimiento de los
dispositivos mediante la transmisión de arritmias e información diagnóstica del dispositivo a la clínica del personal médico.
Recuperado de [Link]
[Link] consultado el 16 de noviembre de 2021.

5/69
12.4. Nota de indicaciones de Cardiología de 20 y 21 de agosto de
2019, donde se le prescribió a V dieta blanda, reposo absoluto,
inmovilización del brazo izquierdo.

12.5. Electrocardiograma de 22 de agosto de 2019, practicado a V en


el HGZ-8.

12.6. Resultados de estudios de laboratorio de 20 de agosto de 2019,


realizados a en el HGZ-8.

12.7. Triage y nota médica inicial de Urgencias de 02 de septiembre de


2019 en el HGZ-8, en la que se estableció como diagnóstico de V
“cardiopatía isquémica” y valoración para marcapasos.

12.8. Electrocardiograma realizado a V en el HGZ-8, el 02 de


septiembre de 2019.

12.9. Nota de interconsulta de Cardiología de 02 de septiembre de


2019 en el HGZ-8, en la cual se solicitó valoración a V por técnico de
marcapaso para evaluación de integridad.

12.10. Nota de indicaciones médicas de 02 de septiembre de 2019 en el


HGZ-8, donde se requirió estudios de laboratorio a V.

12.11. Resultados de laboratorio de 02 de septiembre de 2019,


practicados a V en el HGZ-8.

6/69
12.12. Electrocardiograma practicado a V el 03 de septiembre de 2019,
en el HGZ-8.

12.13. Nota de indicaciones médicas a V, de 05 de septiembre de 2019


en el HGZ-8, en la que se indicó continuar con manejo establecido, y se
ordenó estudios de laboratorio y electrocardiograma.

12.14. Resultados de laboratorio de 03 de septiembre de 2019,


practicados a V en el HGZ-8.

12.15. Nota de urgencia de 05 de septiembre de 2019, donde V fue


diagnosticada con “infección de vías urinarias, postoperada de marcapaso
funcional, síndrome de dificultad respiratoria, desequilibrio
hidroelectrolítico”.

12.16. Historia clínica general y nota de ingreso de V a Medicina Interna,


elaborada el 05 de septiembre de 2019, donde fue reportada con
diagnóstico en Urgencias de probable dengue, insuficiencia renal aguda,
valorada por Cardiología, quien comentó que el marcapasos estaba
funcional, así como posibilidad de proceso infeccioso y/o micótico en tubo
digestivo.

12.17. Resultados de laboratorio, de 05 de septiembre de 2019,


practicados a V en el HGZ-8.

7/69
12.18. Hoja de enfermería de evaluación de riesgo para úlcera por
presión, de 05 de septiembre de 2019, en la que se asentaron lesiones de
V en talones y glúteo.

12.19. Nota médica y prescripción del área de Medicina Interna, de 06


de septiembre de 2019, en la que se reportó a V con soporte y oxígeno
suplementario.

12.20. Solicitud para realizar a V estudio radiográficos de columna


vertebral, de 06 septiembre 2019.

12.21. Resultados de laboratorio, de 06 de septiembre de 2019,


practicados a V en el HGZ-8.

12.22. Nota médica y prescripción del área de Medicina Interna de 09 de


septiembre de 2019, que reportó a V con “evolución tórpida, postrada,
hipoactiva, soporosa, no reactiva, gesticulaba a la palpación media con
fascies dolorosa, evacuaciones al corriente, signos vitales con hipotensión
arterial, taquicardia (100 x´), hipotermia de 35.7°C”.

12.23. Nota médica y prescripción del área de Medicina Interna de 10 de


septiembre de 2019, mediante el cual AR7 reportó a V con “estupor, ahora
hipertensión arterial (160/70 mmHg), taquicardia (109 x´), temperatura de
36.5°C, oximetría de pulso de 97% (normal), aireación disminuida en
pulmón derecho, los laboratoriales de control con desequilibrio electrolítico
(hiponatremia)”.

8/69
12.24. Nota médica y prescripción del área de Medicina Interna de 11 de
septiembre de 2019, donde se asentó que V cursaba evolución tórpida con
sospecha de delirium hipoactivo, hasta ese momento con estupor, pobre
tolerancia a la vía oral, signos vitales estables, respiración acidótica (sic),
mucosa oral deshidratada, ruidos cardiacos rítmicos, abdomen blando,
depresible pero con dolor a la palpación de marco cólico y ambas fosas
iliacas, habiendo detectado hasta este momento las siguientes
pluripatologías: falla renal aguda, desequilibrio hidroelectrolítico por
hipernatremia (ya en corrección), anemia G. I OMS, acidosis metabólica,
hiperglicemia, dependiendo de suministro de oxígeno, complicada con
úlceras por decúbito en seguimiento por módulo de heridas, con cobertura
antibiótica (ceftazidima) y micótica (fluconazol) por infección de vías
urinarias.

12.25. Indicaciones de Medicina Interna de 11 de septiembre de 2019,


donde prescribieron a V dieta a base de líquidos, cuidados generales de
enfermería y suministro de medicamentos.

12.26. Resultados de gasometría arterial practicados a V, con acidosis


metabólica compensada.

12.27. Solicitud de interconsulta para que V ingresara al servicio de


Imagenología, el 12 de septiembre de 2019.

9/69
12.28. Nota de valoración por el servicio de Medicina Interna de 12 de
septiembre de 2019, que reportó a V con “deterioro neurológico, sangrado
de tubo digestivo, tendiente a la hipotensión arterial y taquicardia, oximetría
de pulso de 94%, campos pulmonares disminuida la aireación bilateral,
abdomen no valorable, edema en extremidades inferiores (++), sin
canalizar”.

12.29. Lista de verificación sobre inserción de catéter venoso central de


12 de septiembre de 2019, que se efectuó a V.

12.30. Resultados de laboratorio de 12 de septiembre de 2019,


practicados a V en el HGZ-8.

12.31. Indicaciones de Medicina Interna, de 14 de septiembre de 2019,


donde se prescribió a V dieta a base de líquidos, cuidados generales de
enfermería y suministro de medicamentos.

12.32. Nota medica de Medicina Interna de 13 de septiembre de 2019,


en la que se solicitó laboratoriales y revaloración con resultados, se reportó
a V con pronóstico malo a corto plazo.

12.33. Lista de verificación de mantenimiento y retiro de sonda vesical


realizada a V los días 09, 10, 11, 12, 13, 14 de septiembre de 2019.

10/69
13. Opinión médica elaborada por este Organismo Nacional el 09 de julio de
2020, en la que se analizó el expediente clínico, así como la atención médica
brindada a V en el HGZ-8 del IMSS y se concluyó que fue inadecuada.

III. SITUACIÓN JURÍDICA

14. Esta Comisión Nacional no tiene evidencia de que, por los hechos materia de
la presente Recomendación, se haya presentado queja ante el Órgano Interno de
Control en el IMSS o denuncia ante el Ministerio Público de la Federación.

IV. OBSERVACIONES Y ANÁLISIS DE LAS PRUEBAS

15. Del análisis lógico jurídico de los hechos y evidencias que integran el
expediente CNDH/1/2019/8896/Q, en términos de lo dispuesto en el artículo 42 de
la Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y con un enfoque de
máxima protección de las víctimas, a la luz de los estándares nacionales e
internacionales en materia de derechos humanos, de los precedentes emitidos por
este Organismo Nacional, así como de los criterios jurisprudenciales aplicables, de
la SCJN y de la CrIDH, se contó con evidencias que acreditan violaciones a los
derechos humanos consistentes en la protección de la salud y a la vida cometidas
en agravio de V, así como al acceso a la información en materia de salud en agravio
de V1 y V2, atribuibles al personal médico AR1, AR2, AR3, AR4, AR5, AR6, AR7,
AR8, AR9, AR10, AR11 y AR12, adscritos al HGZ-8 del IMSS.

16. Lo anterior, en razón a las consideraciones expuestas en el siguiente


apartado:

11/69
A. DERECHO A LA PROTECCIÓN DE LA SALUD

17. El artículo 4º, párrafo cuarto, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos reconoce el derecho de toda persona a la protección de la salud.

18. Es atinente la jurisprudencia administrativa que refiere: “El derecho a la salud,


entre varios elementos, comprende: el disfrute de servicios de salud de calidad en
todas sus formas y niveles, entendiendo calidad como la exigencia de que sean
apropiados médica y científicamente, esto es, que exista personal médico
capacitado, medicamentos y equipo hospitalario científicamente aprobados y en
2
buen estado, y condiciones sanitarias adecuadas (…).”

19. El párrafo primero del artículo 25 de la Declaración Universal de Derechos


Humanos, afirma que: “(…) toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado
que le asegure (…) la salud y en especial (…) la asistencia médica y los servicios
sociales necesarios (…).”

20. El artículo 12.1 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y


Culturales3, señala que toda persona tiene derecho al disfrute del más alto nivel de
vida posible de salud física y mental.

2
DERECHO A LA SALUD. SU PROTECCIÓN EN EL ARTÍCULO 271, SEGUNDO PÁRRAFO, DE LA LEY GENERAL DE
SALUD. Semanario Judicial de la Federación, abril de 2009, registro 167530.
3
Ratificado por México en 1981.

12/69
21. El párrafo 1 de la Observación General 14 del Comité de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales, aprobada el 11 de mayo de 2000, se refiere al
derecho a la salud, como “(…) un derecho fundamental e indispensable para el
ejercicio de los demás derechos humanos. Todo ser humano tiene derecho al
disfrute del más alto nivel posible de salud que le permita vivir dignamente. [Su]
efectividad (…) se puede alcanzar mediante numerosos procedimientos
complementarios, como (…) aplicación de los programas de salud elaborados por
la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la adopción de instrumentos jurídicos
4
concretos (…).”

22. El artículo XI de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del


Hombre establece que “toda persona tiene derecho a que su salud sea preservada
por medidas sanitarias y sociales, relativas (…) a la asistencia médica,
correspondientes al nivel que permitan los recursos públicos y los de la
comunidad”.

23. En los artículos 10.1, así como en los incisos a) y d) del 10.2, del Protocolo
Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en Materia de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Protocolo de San Salvador), se
reconoce que todas las personas tienen derecho a la salud, entendido como el
disfrute del más alto nivel de bienestar físico, mental y social, por lo que el Estado
debe adoptar medidas para garantizar dicho derecho.

4
El derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud, aprobada por la Asamblea General de la ONU.

13/69
5
24. La CrIDH en el Caso Vera Vera y otra vs Ecuador estableció que: “(…) los
derechos a la vida y a la integridad personal se hallan directa e inmediatamente
vinculados con la atención a la salud humana (…).”

25. Este Organismo Nacional el 23 de abril de 2009, emitió la Recomendación


General 15 “Sobre el derecho a la protección de la salud”, en la que se aseveró
que: “(…) el desempeño de los servidores públicos de las instituciones de salud es
fundamental, ya que de sus acciones u omisiones dependerá la eficacia con que
éste se garantice, (…) la observancia de elementos esenciales que garanticen
servicios médicos en condiciones de disponibilidad, accesibilidad, aceptabilidad y
6
calidad.”

26. En el caso particular, de las evidencias analizadas se advirtió que AR1, AR2,
AR3, AR4, AR5, AR6, AR7, AR8, AR9, AR10, AR11 y AR12 omitieron brindar a V
la atención médica adecuada y oportuna en su calidad de garante que les obligan
las fracciones I y II del artículo 33 de la Ley General de Salud vigente, lo que se
tradujo en una mala praxis7 y en consecuencia, la evidente violación al derecho
humano a la protección de la salud de V que derivó en la pérdida de su vida, como
se esgrimirá más adelante.

5
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 19 de mayo de 2011, párrafo 43.
6
CNDH. III. Observaciones, párrafo cuarto.
7
De acuerdo con Cristina Cerquella Senecal, en Responsabilidad profesional de Enfermería, la mala praxis comprende el
error, la negligencia, la impericia, la falta de cuidados asistenciales, la falta de información o consentimiento informado, la
omisión de deber de auxilio, la violación del secreto profesional, o el intrusismo en que incurra la persona profesional de la
salud en su atención al paciente.

14/69
A.1. VIOLACIÓN AL DERECHO HUMANO A LA PROTECCIÓN DE LA SALUD
POR LA INADECUADA ATENCIÓN MÉDICA BRINDADA A V

27. El 08 de agosto de 2019, V acudió el servicio de Cardiología del HGZ-8 del


IMSS, donde le detectaron parámetros del marcapasos definitivo dicameral con
batería restante de 1 mes y estableció como diagnóstico “marcapaso definitivo
funcional en modalidad ERI” (indicación de reemplazo oportuno), por lo que fue
programada para internamiento el 20 de agosto de 2019.

28. El 20 de agosto de 2019, V fue internada en el servicio de Cardiología del


HGZ-8, a cargo del médico tratante de Cardiología AR1, quien indicó se practicarán
laboratoriales preoperatorios y cuyos resultados reportó dentro de parámetros
aceptables.

29. El 21 de agosto de 2019, previa anestesia local y sedación endovenosa, AR1


efectuó el recambio de marcapaso definitivo unicameral/V.V.I. (V Estimula en el
ventrículo, V Sensa en el ventrículo e I es inhibido en el ventrículo), sin
complicaciones, sangrado mínimo, realizó electrocardiograma de control y
encontró ritmo de marcapasos con frecuencia cardiaca ventricular media de 60
latidos por minuto y con captura del 100% con espiga de marcapaso conduciendo
adecuadamente con imagen de bloqueo de rama izquierda del haz de His, lo que
significa que V presentaba una arritmia cardíaca, la radiografía de tórax de control
con electrodo ventricular dirigido hacía cavidades derechas normoinserto alojado
a pared libre del ventrículo derecho y sin presencia de neumotórax; es decir, que
el marcapaso estaba colocado adecuadamente en el ventrículo del corazón y no

15/69
presentaba complicaciones pulmonares, por lo que AR1 prescribió el reinicio de
dieta a tolerancia, reposo absoluto, inmovilización de brazo izquierdo por 12 horas,
antibiótico profiláctico (cefotaxima), analgésicos (ketorolaco, paracetamol),
protector gástrico (omeprazol), y determinó su pre-alta.

30. El 22 de agosto de 2019, V se encontró asintomática, signos vitales estables,


herida quirúrgica subclavia izquierda bien afrontada con marcapaso definitivo
normofuncional, como lo indicó el electrocardiograma correspondiente, por lo que
egresó del HGZ-8 ese día con diagnóstico de recambio de marcapaso definitivo
unicameral en subclavia transversa izquierda, para continuar su control y manejo
en UMF para retirarle los puntos de sutura en 15 días, con cita abierta a Urgencias,
cita a clínica de marcapasos a los 4 meses (diciembre de 2019), y se le prescribió
antibiótico (levofloxacino), analgésico (paracetamol), para continuar con resto del
manejo médico crónico establecido sin cambios.

31. Del 30 de agosto al 02 de septiembre de 2019, V permaneció internada en el


Hospital Privado A, donde los médicos tratantes realizaron un resumen médico que
fue aportado por V1 y V2 a esta Comisión Nacional, del que se desprende que V
ingresó con diagnósticos de “cardiopatía isquémica crónica con marcapaso,
arritmia, hipertensión arterial, hipotiroidismo, enfermedad renal crónica,
hiperuricemia, infección de vías urinarias, probable candidiasis esofágica”, con los
antecedentes ya comentados.

16/69
32. De acuerdo con lo expuesto por V1 y V2 a este Organismo Nacional, 10 días
previos a su ingreso al Hospital Privado A, V comenzó a presentar cansancio y
debilidad (astenia y adinamia), disminución del apetito (hiporexia), todo ello
posterior a la recolocación de marcapasos, además de náuseas.

33. Por ello, en el Hospital Privado A realizaron a V un protocolo de estudio, el


cual evidenció pruebas de función renal elevadas, leve plaquetopenia de 132,000
y examen general de orina con datos de proceso infeccioso, urocultivo con
presencia de S. Aureus (es una bacteria anaerobia facultativa, grampositiva, que
causa infecciones nosocomiales −consecuencia habitual de una manipulación del
tracto urinario−). Durante su estancia intrahospitalaria presentó disnea (dificultad
para respirar), palpitaciones, hipotensión y oscilaciones en su frecuencia cardiaca,
por lo que le suministraron antiarrítmicos (amiodarona y propafenona), antipirético
(paracetamol), antibiótico de amplio espectro (ceftriaxona), levotiroxina,
antimicótico (fluconazol); con signos vitales estables, oligúrica (disminución de la
producción de orina). Requería manejo intrahospitalario multidisciplinario y verificar
funcionalidad de marcapaso, fue reportada grave.

34. El 02 de septiembre de 2019, V fue valorada por AR1, quien la refirió


portadora de marcapasos definitivo por diagnóstico de fibrilación auricular de
respuesta variable con evento de bradicardia extrema, con último recambio el 21
de agosto de 2019, descartó disfunción de marcapaso, con presencia de fibrilación

17/69
auricular de respuesta ventricular rápida, estableció los diagnósticos de urosepsis8,
desequilibrio electrolítico, hiponatremia moderada a severa, deshidratación,
insuficiencia renal crónica agudizada, fibrilación auricular crónica de respuesta
ventricular rápida, portador de marcapaso definitivo, hipotiroidismo. AR1 requirió
valoración de V por técnico de marcapaso para evaluación de integridad, continuó
a cargo de Urgencias y manejo conjunto por Cardiología y, finalmente, la reportó a
familiares como grave.

35. Sin embargo, AR1 omitió realizar un interrogatorio dirigido para establecer
desde cuándo cursaba con dicha sintomatología, también omitió reportar los
laboratoriales de control que le habían solicitado a su ingreso y requerir perfil
tiroideo, valoración inmediata por la unidad de cuidados intensivos al diagnosticar
a V con urosepsis y fibrilación auricular crónica de respuesta ventricular rápida. De
igual manera, fue omiso en pedir de inmediato la valoración por técnico de
marcapaso, ya que se trataba de una persona mayor, perteneciente a un grupo
vulnerable.

36. Con lo anterior, AR1 incumplió lo dispuesto en la Guía de Práctica Clínica,


Diagnóstico y Tratamiento de Sepsis Grave y Choque Séptico en el Adulto, la cual
señala lo siguiente:

8
La orina se produce en los riñones mediante un sistema complicado de selección de sustancias y agua. Todo el trayecto
que recorre la orina desde los riñones hasta su expulsión debe mantenerse estéril. Cualquier contaminación se denominará
urosepsis, que puede ir desde una contaminación asintomática de la uretra, hasta una infección severa a nivel de los riñones
y ocasionar pielonefritis y/o absceso renal, sepsis (infección generalizada) y, si no es tratada, hasta la muerte. Recuperado
de [Link] consultado el 16 de noviembre de
2021.

18/69
“(…) Referencia a la unidad de cuidados Intensivos (UCI):
Pacientes con diagnóstico de sepsis grave con lactato >4 mmol/L,
sepsis grave de alto riesgo, choque séptico. En pacientes con
calificación de la escala APACHE II ≥15 y <30, de acuerdo a la
valoración del médico adscrito a la UCI (…).”

37. Asimismo, inobservó lo establecido en la NOM-004-SSA3-2012, Del


expediente clínico, en sus numerales 6.2 y 6.3, el Reglamento de la Ley General
de Salud en Materia de Prestación de Servicios de Atención Médica, en sus
artículos 9, 48 y 72, los que sustancialmente disponen que la atención médica debe
llevarse a cabo con apego a los principios éticos y científicos que orientan la
práctica médica, las personas usuarios de servicios médicos tienen derecho a
obtener prestaciones de salud oportunas y de calidad que sean éticamente
responsables, y que todo problema médico-quirúrgico agudo que ponga en riesgo
la vida, un órgano o la función de éste, deberá ser entendida y tratada de forma
inmediata como una urgencia médica.

38. AR1 incumplió lo dispuesto en el Reglamento de Prestaciones Médicas del


IMSS, en su artículo 7, que señala que “[los] médicos del Instituto serán directa e
individualmente responsables ante éste de los diagnósticos y tratamientos de los
pacientes que atiendan en su jornada de labores (…).”

39. Ese mismo 02 de septiembre de 2019, a las 23:30 horas, V fue valorada por
AR2, quien la diagnosticó con “infección del tracto urinario en tratamiento,
portadora de marcapasos definitivo funcional, fibrilación auricular permanente,
hipotiroidismo funcional, hiponatremia crónica, insuficiencia cardiaca congestiva

19/69
Clase funcional II NYHA” (ligera limitación de la actividad física; confortables en
reposo; la actividad ordinaria ocasiona fatiga, palpitaciones, disnea o dolor
anginoso), con astenia y adinamia, signos vitales estables; a la exploración física
orientada, tranquila, mucosas orales moderadamente hidratadas, tórax sin integrar
síndrome pleuropulmonar, abdomen sin alteraciones, extremidades pélvicas con
edema pretibial, con proceso infeccioso a nivel urinario y hiponatremia sin criterios
para reposición aguda; por lo que continuó con tratamiento establecido y lo informó
a sus familiares.

40. AR2 omitió realizar a V un interrogatorio completo para determinar si cursaba


con algún sangrado, reportar los laboratoriales completos de control y la radiografía
de tórax, solicitados al ingreso de V, que fue catalogada con una urgencia, pasando
desapercibido que se evidenció plaquetopenia moderada y las alteraciones
renales, así como probable dengue.

41. AR2 tampoco indicó los tiempos de coagulación y valoración por la unidad de
cuidados intensivos, ya que V presentaba fibrilación auricular y era una persona
mayor, lo cual incumplió con la Guía de Práctica Clínica, clasificación, diagnóstico
y tratamiento integral del dengue, y con la NOM-027-SSA3-2013, Regulación de
los servicios de salud, las cuales establecen los criterios de funcionamiento y
atención en los servicios de Urgencias de los establecimientos para la atención
médica.

42. AR2 fue omiso en observar lo establecido en los numerales 4.1.1 y 6.2.5, de
la NOM-004-SSA3-2012, Del expediente clínico; los artículos 9, 48 y 72 del
Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Prestación de Servicios de

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Atención Médica, así como el numeral 7 del Reglamento de Prestaciones Médicas
del IMSS.

43. El 03 de septiembre de 2019, a las 09:30 horas, V fue valorada por AR3, quien
la reportó con diagnóstico de “hipotiroidismo en tratamiento, marcapaso probable
disfuncional, fibrilación auricular en tratamiento, insuficiencia cardiaca”,
asintomática, signos vitales estables. A la exploración física la encontró consciente,
abdomen sin datos de irritabilidad peritoneal, extremidades sin alteraciones,
paciente que continuaba a cargo de AR1, en espera de valoración por técnico de
marcapasos por la tarde, informó a familiares que el estado de salud de V era
grave, con pronóstico malo para la vida y función.

44. De acuerdo con la opinión médica especializada realizada por este


Organismo Nacional, en su atención a V, AR3 omitió realizar interrogatorio
completo para determinar si cursaba con algún sangrado, reportar los
laboratoriales completos de control y la radiografía de tórax solicitados desde el
ingreso de V, que fue catalogada con una urgencia el día previo, pasando
inadvertido que se evidenció “plaquetopenia moderada (59,000/mm3), alteraciones
renales y probable dengue”.

45. También, AR3 omitió pedir tiempos de coagulación, nueva biometría


hemática completa, ultrasonido de abdomen y valoración por la unidad de cuidados
intensivos al presentar fibrilación auricular y ser una paciente adulta mayor, con lo
cual incumplió lo establecido en la Guía de Práctica Clínica, clasificación,
diagnóstico y tratamiento integral del dengue; la NOM-027-SSA3-2013, Regulación
de los servicios de salud, que indica los criterios de funcionamiento y atención en

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los servicios de Urgencias de los establecimientos para la atención médica; la
NOM-004-SSA3-2012, Del expediente clínico; el Reglamento de la Ley General de
Salud en Materia de Prestación de Servicios de Atención Médica; así como el
Reglamento de Prestaciones Médicas del IMSS.

46. A las 15:00 horas del mismo 03 de septiembre de 2019, V fue valorada por
AR1, quien reportó diagnóstico de “urosepsis en tratamiento, desequilibrio
hidroelectrolítico (hiponatremia), deshidratación e insuficiencia renal crónica
agudizada en remisión, fibrilación auricular crónica de respuesta mayor, portadora
de marcapasos, probable dengue”, mejoría en su estado de hidratación y
neurológico, signos vitales estables, laboratoriales con mejoría de sodio, pruebas
de función renal elevadas, leucocitos y glucosa normales, adecuada mejoría clínica
a manejo médico establecido, mejor estado de hidratación y electrolitos. Se realizó
revisión por técnico de marcapasos encontrándolo con normal funcionamiento, en
ese momento sin más que ajustar por Cardiología, por lo que la dio de alta de dicha
unidad médica, para continuar manejo por los servicios de Urgencias Médicas y
Medicina Interna.

47. Es importante señalar que AR1 reportó en su nota médica que observó un
descenso paulatino de plaquetas, por lo que ante este cuadro clínico no debía
descartarse la presencia de dengue.

48. La opinión médica elaborada por esta Comisión Nacional señaló que AR1 fue
omiso en realizar interrogatorio completo, para determinar si cursaba con algún
sangrado, reportar la radiografía de tórax que le fue solicitada el día previo, omitió
realizar protocolo de estudio con pruebas de función hepática, tiempos de

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coagulación, requerir ultrasonido abdominal y estudios confirmatorios de probable
dengue, efectuar ecocardiograma, pedir valoración por la unidad de cuidados
intensivos al reportarla con urosepsis y fibrilación auricular en esta paciente de
edad extrema y múltiples comorbilidades, lo cual inobservó la Guía de Práctica
Clínica, diagnóstico y tratamiento de sepsis grave y choque séptico en el adulto,
así como la Guía de Práctica Clínica, clasificación, diagnóstico y tratamiento
integral del dengue, que establece lo siguiente:

“(…) Fase febril (1° al 5° día); La biometría hemática solo se deberá


solicitar en el primer contacto de los pacientes que presentan
comorbilidades y extremos de la vida. Pruebas confirmatorias:
solicitar NS1 (antígeno de proteína no estructural) durante los
primero 5 días de fiebre para conocer si el paciente cursa con
dengue. Reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa
inversa (RT PCR). Fase crítica: tomar biometría hemática
completa, tiempos de coagulación y pruebas de función hepática
en todos los pacientes con datos de alarma con estudios de control
acordes con la evolución de la enfermedad y con bases clínica,
radiografía de tórax, ultrasonido abdominal, ecocardiograma,
electrocardiografía. Se manifiesta por estado de choque,
hemorragias severas, afección orgánica múltiple. Pruebas
confirmatorias: Solicitar IgG/IgM después de 5 a 7 días de la
enfermedad, como prueba confirmatoria para dengue… Adulto
mayor (…). Los adultos mayores deben ser hospitalizados para
evaluar periódicamente su condición y reserva orgánica, con

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auxiliares de diagnóstico, de acuerdo con la etapa clínica y su
evolución. Requieren de ajustes del régimen de líquidos para evitar
o reducir al mínimo las complicaciones (…).”

49. AR1 incumplió lo dispuesto en la NOM-004-SSA3-2012, Del expediente


clínico; en el Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Prestación de
Servicios de Atención Médica y, en el Reglamento de Prestaciones Médicas del
IMSS.

50. Ese mismo 03 de septiembre de 2019, a las 15:15 horas, V fue valorada por
AR4, quien reportó urosepsis en tratamiento, desequilibrio hidroelectrolítico
(hiponatremia), deshidratación y enfermedad renal crónica agudizada en remisión,
portadora de marcapaso definitivo y probable dengue, odinofagia y disfagia, uresis
por sonda. Estableció diagnóstico de “probable dengue con datos de alarma”, por
lo que refirió complementar protocolo de estudio para descartar probable
enfermedad transmitida por vector (dengue), dada la sintomatología previa (fiebre,
mialgias y artralgias), solicitó laboratoriales de control (BHC, ES, PFH y EGO) y
ultrasonido hepático.

51. No obstante, AR4 fue omiso en reportar los laboratoriales, es decir, la


radiografía de tórax requerida desde su ingreso, pedir laboratoriales de control con
tiempos de coagulación urgentes, estudios confirmatorios para descartar o
confirmar la presencia de dengue, tampoco solicitó valoración por la unidad de
cuidados intensivos al reportarla con leve palidez, urosepsis y con probable
dengue, lo que en una paciente adulta mayor son datos de alarma.

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52. Con lo anterior, AR4 incumplió lo establecido en la Guía de Práctica Clínica,
clasificación, diagnóstico y tratamiento integral del dengue, que en la parte
conducente señala:

“La biometría hemática solo se deberá solicitar en el primer


contacto de los pacientes que presentan comorbilidades y
extremos de la vida. Pruebas confirmatorias: solicitar NS1
(antígeno de proteína no estructural) durante los primero 5 días de
fiebre para conocer si el paciente cursa con dengue. Reacción en
cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa (RT PCR).
Pruebas confirmatorias: Solicitar IgG/IgM después de 5 a 7 días de
la enfermedad, como prueba confirmatoria para dengue (…).”

53. Asimismo, inobservó lo dispuesto en la NOM-027-SSA3-2013, Regulación de


los servicios de salud, la que establece los criterios de funcionamiento y atención
en los servicios de Urgencias de los establecimientos para la atención médica; en
la NOM-004-SSA3-2012, Del expediente clínico; en el Reglamento de la Ley
General de Salud en Materia de Prestación de Servicios de Atención Médica, y en
el Reglamento de Prestaciones Médicas del Instituto Mexicano del Seguro Social.

54. El 04 de septiembre de 2019, a las 20:00 horas, V fue valorada por AR5 del
servicio de Urgencias, quien la reportó quejumbrosa por dolor abdominal, con
signos vitales estables, a la exploración física consciente, orientada, palidez de
tegumentos, respiración oral, poco cooperadora con oxígeno suplementario,
mucosas orales sub hidratadas, ruidos cardiacos arrítmicos de buen tono e

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intensidad, campos pulmonares sin alteraciones, abdomen blando depresible con
dolor a la palpación media y profunda en cuadrante inferior derecho.

55. AR5 estableció que V cursaba con diagnósticos de “lesión renal aguda,
fibrilación auricular con respuesta ventricular mayor, marcapaso definitivo
normofuncional, dolor abdominal en estudio a descartar apendicitis aguda del
anciano”. Requirió gasometría arterial, examen general, radiografía de abdomen
de pie y decúbito simples, a descartar cuadro apendicular, recabar examen general
de orina, continuó con manejo establecido.

56. Sin embargo, AR5 fue omisa en pedir estudios de control (BH, tiempos de
coagulación), estudios confirmatorios, ultrasonido abdominal y radiografía de tórax
para descartar o confirmar la presencia de dengue como ella misma lo señaló,
solicitar valoración por la unidad de cuidados intensivos al reportarla con urosepsis,
quejumbrosa, con disminución de la oxigenación y al servicio de cirugía general
para descartar apendicitis aguda del anciano al reportarla grave, con lo que
incumplió lo establecido en la Guía de Práctica Clínica, diagnóstico y tratamiento
de sepsis grave y choque séptico en el adulto, que señala que en la referencia a la
unidad de cuidados intensivos de pacientes con diagnóstico de sepsis grave será
con “lactato >4 mmol/L”; en pacientes con sepsis grave de alto riesgo y choque
séptico.

57. De igual forma, AR5 inobservó lo indicado en la Guía de Práctica Clínica,


clasificación, diagnóstico y tratamiento integral del dengue, que en la parte
correspondiente establece:

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“(…) Fase febril (1° al 5° día); La biometría hemática solo se deberá
solicitar en el primer contacto de los pacientes que presentan
comorbilidades y extremos de la vida. Pruebas confirmatorias:
solicitar NS1 (antígeno de proteína no estructural) durante los
primero 5 días de fiebre para conocer si el paciente cursa con
dengue. Reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa
inversa (RT PCR). Fase crítica: tomar (…) en todos los pacientes
con datos de alarma con estudios de control acordes con la
evolución de la enfermedad y con bases clínica, radiografía de
tórax (…).”

58. AR5 incumplió lo dispuesto en la NOM-004-SSA3-2012, Del expediente


clínico; en la NOM-027-SSA3-2013, Regulación de los servicios de salud, que
indica los criterios de funcionamiento y atención en los servicios de Urgencias de
los establecimientos para la atención médica; en el Reglamento de la Ley General
de Salud en Materia de Prestación de Servicios de Atención Médica, así como en
lo dispuesto en el Reglamento de Prestaciones Médicas del Instituto Mexicano del
Seguro Social.

59. A las 23:00 horas del mismo 04 de septiembre de 2019, V fue valorada por
AR2, quien le diagnosticó “lesión renal aguda, con marcapaso definitivo
normofuncional, dolor abdominal por probable apendicitis aguda del anciano”.

60. AR2 omitió referir la oxigenación de V en ese momento, tampoco requirió se


le realizaran laboratoriales de control y tiempos de coagulación, así como estudios
confirmatorios, ultrasonido abdominal y radiografía de tórax para descartar o

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confirmar la presencia de dengue como se había señalado en notas previas,
requerir valoración por la unidad de cuidados intensivos al reportarla con acidosis
metabólica y al servicio de cirugía general urgente para descartar apendicitis aguda
del adulto mayor, al reportarla grave, con lo cual incumplió lo indicado en la Guía
de Práctica Clínica, diagnóstico y tratamiento de sepsis grave y choque séptico en
el adulto, que establece que en la referencia a la unidad de cuidados intensivos de
pacientes con diagnóstico de sepsis grave será con “lactato >4 mmol/L”; en
pacientes con sepsis grave de alto riesgo y choque séptico.

61. AR2 incumplió lo establecido en la Guía de Práctica Clínica, clasificación,


diagnóstico y tratamiento integral del dengue; en la NOM-004-SSA3-2012, Del
expediente clínico; en la NOM-027-SSA3-2013, Regulación de los servicios de
salud; en el Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Prestación de
Servicios de Atención Médica; así como en lo señalado en el Reglamento de
Prestaciones Médicas del IMSS.

62. El 05 de septiembre de 2019, a las 11:30 horas, V fue valorada por AR3, quien
la reportó con diagnósticos de “infección de vías urinarias, postoperada de
marcapaso funcional, síndrome de dificultad respiratoria, desequilibrio
hidroelectrolítico”, en ese momento en sueño fisiológico, signos vitales estables,
cuello, cardioventilatorio, abdomen y extremidades sin alteraciones, con pronóstico
malo para la vida y la función.

63. Sin embargo, AR2 omitió referir la oxigenación de V en ese momento, reportar
los laboratoriales de control que se habían practicado el día previo, pedir estudios
confirmatorios, ultrasonido abdominal y radiografía de tórax para descartar o

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confirmar la presencia de dengue como se había señalado en notas previas,
requerir valoración por la unidad de cuidados intensivos al reportarla con síndrome
de dificultad respiratoria y grave; pasando inadvertida la probable “apendicitis
aguda del anciano”, ya que el día previo habían comentado que cursaba con dicha
patología y habían solicitado valoración por cirugía general; asimismo, el probable
dengue con datos de alarma que desde su ingreso se reportó.

64. Con lo anterior, AR2 incumplió lo establecido en la Guía de Práctica Clínica,


diagnóstico y tratamiento de sepsis grave y choque séptico en el adulto; en la Guía
de Práctica Clínica, clasificación, diagnóstico y tratamiento integral del dengue; en
la NOM-004-SSA3-2012, Del expediente clínico; en la NOM-027-SSA3-2013,
Regulación de los servicios de salud; en el Reglamento de la Ley General de Salud
en Materia de Prestación de Servicios de Atención Médica, y en el Reglamento de
Prestaciones Médicas del IMSS.

65. Ese mismo 05 de septiembre de 2019, a las 22:30 horas, V fue ingresada al
servicio de Medicina Interna por indicación de AR6, quien la reportó con los
antecedentes ya indicados, con diagnóstico en Urgencias de “probable dengue,
insuficiencia renal aguda”, valorada por Cardiología, quien comentó que el
marcapasos estaba funcional, así como “posibilidad de proceso infeccioso y/o
micótico en tubo digestivo”, con posibilidad de sepsis (choque séptico), sin
descartar la posibilidad de descompensación por hipotiroidismo, por lo que se
solicitó perfil tiroideo, laboratoriales de control (BH, QS, ES, TP, TPT, INR) y
valoración por el servicio de Cirugía General ante la posibilidad de abdomen
quirúrgico, le prescribió soluciones intravenosas a requerimiento con

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multivitamínico, control estricto de líquidos, antibiótico (ceftazidima), destroxtix
cada seis horas.

66. Al observar AR6 el deterioro neurológico, hipotensión y taquicardia de V, con


posibilidad de sepsis (choque séptico), sin tener que descartar abdomen quirúrgico,
en condiciones inestables y muy grave, omitió requerir valoración inmediata por la
unidad de cuidados intensivos y/o cirugía general, o cuando menos escalar en el
tratamiento antimicrobiano, solicitar laboratoriales de control urgentes, tomografía
de cráneo, estudios confirmatorios ultrasonido abdominal y radiografía de tórax
para diagnosticar dengue.

67. Con lo anterior, AR6 incumplió lo indicado en la Guía de Práctica Clínica,


diagnóstico y tratamiento de sepsis grave y choque séptico en el adulto; en la Guía
de Práctica Clínica, clasificación, diagnóstico y tratamiento integral del dengue; en
la Guía de Práctica Clínica, prevención, diagnóstico y tratamiento del delirium en
el adulto mayor hospitalizado; en la NOM-004-SSA3-2012, Del expediente clínico,
y en el Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Prestación de
Servicios de Atención Médica; en el Reglamento de Prestaciones Médicas del
IMSS.

68. Es importante mencionar que, si bien es cierto existe constancia que se


informó a los familiares de V sobre su estado grave de salud y ellos no aceptaron
que le fuera suministrado apoyo mecánico ventilatorio, también es cierto que ello
no excluye al personal de salud a cargo de brindar el tratamiento idóneo al
paciente, como lo dispone el Reglamento de la Ley General de Salud en Materia

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de Prestación de Servicios de Atención Médica y el Reglamento de Prestaciones
Médicas del IMSS.

69. El 06 de septiembre de 2019, a las 11:00 horas, V fue valorada por AR7, quien
la reportó con soporte y oxígeno suplementario, dolor a la palpación de fosa iliaca
derecha, resto de signos vitales estables, respiración apneiforme (cese o pausa
respiratoria), ruidos cardiacos rítmicos con taquicardia, saturando al 99%,
abdomen doloroso en fosa iliaca derecha, con datos francos de alarma, no descartó
apendicitis modificada del adulto mayor, edema en partes declives, y fue hasta este
momento que requirió interconsulta al servicio de cirugía general, gasometría
arterial y electrocardiograma, agregó al manejo analgésico (paracetamol),
levotiroxina, antihipertensivo (metoprolol) vía oral y recabar laboratoriales de
control.

70. No obstante, AR7 omitió descartar sangrados, explorar neurológicamente a


V, ampliar cobertura antimicrobiana, ordenar la práctica de laboratoriales de
control, estudios confirmatorios, ultrasonido abdominal y radiografía de tórax, para
descartar o confirmar la presencia de dengue como se había señalado en notas
previas de Urgencias por parte de AR6, que ingresó a V el día previo, así como
solicitar tomografía de cráneo, valoración inmediatamente por la unidad de
cuidados intensivos, neurología, geriatría y cirugía general al reportarla con datos
francos de alarma, lo cual incumplió con lo establecido en la NOM-004-SSA3-2012,
Del expediente clínico; en el Reglamento de la Ley General de Salud en Materia
de Prestación de Servicios de Atención Médica, y en el Reglamento de
Prestaciones Médicas del IMSS.

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71. El 07 de septiembre de 2019, V fue valorada por AR8, quien la reportó con
diagnóstico de “choque séptico, infección de vías urinarias, cardiopatía isquémica
crónica con marcapasos, insuficiencia renal crónica agudizada”, a la exploración
física despierta, mucosa oral reseca, cardioventilatorio con rudeza, abdomen con
dolor generalizado, extremidades inferiores con edema, en muy mal estado
general, cambió el antibiótico por reporte de bacterias multirresistentes sensible a
vancomicina, suspendió la ceftazidima, dejó pendiente el electrocardiograma,
agregó al manejo por la mañana amiodarona y suspendió por la tarde, reajustó las
soluciones intravenosas, la reportó muy grave con pronóstico malo para la vida y
función a muy corto plazo.

72. De acuerdo con la opinión médica especializada que realizó esta Comisión
Nacional al caso clínico de V, AR8 omitió investigar la presencia de sangrados,
pedir laboratoriales de control seriados, estudios confirmatorio y radiografía de
tórax, para descartar o confirmar la presencia de dengue, como se había señalado
desde su ingreso a Urgencias, ya que hasta ese momento ninguno de los médicos
tratantes de Urgencias ni Medicina Interna lo habían confirmado, omitió requerir
tomografía de cráneo, valoración inmediata por la unidad de cuidados intensivos al
reportarla en muy mal estado general y que no comía desde su ingreso,
incumpliendo con ello lo establecido en la Guía de Práctica Clínica, diagnóstico y
tratamiento de sepsis grave y choque séptico en el adulto; en la Guía de Práctica
Clínica, clasificación, diagnóstico y tratamiento integral del dengue; en la NOM-
004-SSA3-2012, Del expediente clínico; en el Reglamento de la Ley General de
Salud en Materia de Prestación de Servicios de Atención Médica, y en el
Reglamento de Prestaciones Médicas del IMSS.

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73. El 08 de septiembre de 2019, a las 09:40 horas, V fue valorada por AR7, quien
refirió que estaba enterado de la evolución, propuso colocación de sonda
nasogástrica y los familiares no aceptaron.

74. Cabe señalar que aun cuando los familiares de V no aceptaron la colocación
de la sonda nasogástrica, AR7 omitió tomar los signos vitales de V, no investigó
posibles sangrados, tampoco pidió que se le practicaran estudios laboratoriales de
control seriados, así como requerir estudios confirmatorios y radiografía de tórax
obligados por el antecedente de plaquetopenia y probable dengue, ya que hasta
ese momento ninguno de los médicos tratantes de Urgencias ni de Medicina
Interna habían confirmado tal diagnóstico, también omitió solicitar valoración
inmediata por unidad de cuidados intensivos.

75. Con lo anterior, AR7 incumplió lo dispuesto en la Guía de Práctica Clínica,


diagnóstico y tratamiento de sepsis grave y choque séptico en el adulto; en la Guía
de Práctica Clínica, clasificación, diagnóstico y tratamiento integral del dengue; en
la NOM-004-SSA3-2012, Del expediente clínico, en su numeral 6.2, 6.2.3, 6.3 y
8.1.3, en el Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Prestación de
Servicios de Atención Médica, y en el Reglamento de Prestaciones Médicas del
IMSS.

76. Ese mismo día 08 de septiembre de 2019, a las 22:50 horas, V fue valorada
por AR6, quien la reportó con choque séptico secundario, hipotiroidismo,
cardiopatía isquémica marcapasos, en ese momento sólo con respuesta a
estímulos dolorosos, con hipotensión arterial, taquicardia, oximetría de pulso de
87% (por debajo de lo normal), a pesar de oxígeno suplementario a 6 litros por

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minuto, campos pulmonares con aireación disminuida en bases, ruidos cardiacos
por marcapasos, en espera de perfil tiroideo, sugirió tomografía de cráneo ante
encefalopatía. Finalmente, reportó a V muy grave y agregó a su manejo clínico
vendaje suave de extremidades inferiores.

77. AR6 fue omiso en investigar la presencia de sangrados, tampoco requirió


estudios confirmatorios y radiografía de tórax para descartar o confirmar la
presencia de dengue, tal como se había señalado en Urgencias y desde su ingreso
a Medicina Interna, igualmente omitió ordenar una tomografía de cráneo,
laboratoriales de control y perfil tiroideo urgente, así como valoración inmediata por
la unidad de cuidados intensivos, con lo que incumplió lo observado en la Guía de
Práctica Clínica, diagnóstico y tratamiento de sepsis grave y choque séptico en el
adulto; en la NOM-004-SSA3-2012, Del expediente clínico, en su numeral 6.2,
6.2.3, 6.3 y 8.1.3; en el artículo 9, 48 y 72 del Reglamento de la Ley General de
Salud en Materia de Prestación de Servicios de Atención Médica; así como lo
dispuesto en el artículo 7 del Reglamento de Prestaciones Médicas del IMSS.

78. El 09 de septiembre de 2019, a las 08:40 horas, V fue valorada por AR7, quien
la reportó con evolución tórpida, postrada, hipoactiva, soporosa, no reactiva,
gesticulaba a la palpación media con fascies dolorosa, evacuaciones al corriente,
signos vitales con hipotensión arterial, taquicardia, hipotermia de 35.7°C, con
mucosa oral deshidratada, sin comunicar ni obedecer comandos, con suministro
de oxígeno por puntas nasales, ruidos cardiacos rítmicos, abdomen sin rigidez de
pared abdominal, pero con dolor a la palpación de marco cólico, descartó
“apendicitis modificada del anciano”, tanto por cirugía general como

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“ultrasonográficamente” (sic), suspendió antibiótico (vancomicina), ordenó la
elaboración de laboratoriales de control urgentes y valoración por geriatría.

79. A las 23:38 horas de ese mismo 09 de septiembre de 2019, AR9 suministró
a V una dosis única de solución glucosada; sin embargo, del análisis realizado al
expediente clínico de V, no se advirtió que AR7 y AR9 hayan investigado la
presencia de sangrados, ni solicitaron tomografía de abdomen al presentar V dolor
a la palpación de marco cólico.

80. Tampoco se advierte que requirieran estudios confirmatorios ni radiografía de


tórax para descartar o confirmar la presencia de dengue como se había señalado
desde su ingreso a Urgencias, ya que hasta ese momento ninguno de los médicos
tratantes de Urgencias ni Medicina Interna confirmó o descartó tal diagnóstico, no
pidieron tomografía de cráneo, laboratoriales de control seriados (BH y tiempos de
coagulación) y perfil tiroideo urgente, valoración inmediatamente por la unidad de
cuidados intensivos, con lo que se incumple lo establecido en la Guía de Práctica
Clínica, diagnóstico y tratamiento de sepsis grave y choque séptico en el adulto;
en la Guía de Práctica Clínica, clasificación, diagnóstico y tratamiento integral del
dengue; en la NOM-004-SSA3-2012, Del expediente clínico; el Reglamento de la
Ley General de Salud en Materia de Prestación de Servicios de Atención Médica y
el Reglamento de Prestaciones Médicas del IMSS.

81. El 10 de septiembre de 2019, a las 09:40 horas, V fue valorada por AR7, quien
comentó que “al parecer no se realizaron estudios solicitados el día de ayer”, la
reportó neurológicamente sin cambios, signos vitales con hipotensión, febrícula de
37.8°C, último hemograma del 06 de septiembre de 2019 con reporte de plaquetas

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de 120,000/mm3, Bandas de 3% y granulaciones tóxicas (es decir, presencia de
patologías inflamatorias y/o infecciosas), sin compromiso “cardioventilatorio” (sic),
abdomen sin datos de alarma, y requirió estudios de manera urgente (BH, QS, ES)
y en espera de valoración por geriatría.

82. AR7 omitió investigar la presencia de sangrados, pedir que se le programara


estudios confirmatorios y radiografía de tórax para descartar o confirmar la
presencia de dengue como se había señalado desde su ingreso a Urgencias,
ordenar tomografía de cráneo y perfil tiroideo urgentes, valoración inmediatamente
por la unidad de cuidados intensivos, incumpliendo con la Guía de Práctica Clínica,
diagnóstico y tratamiento de sepsis grave y choque séptico en el adulto; con la
Guía de Práctica Clínica, clasificación, diagnóstico y tratamiento integral del
dengue; con la NOM-004-SSA3-2012, Del expediente clínico; el Reglamento de la
Ley General de Salud en Materia de Prestación de Servicios de Atención Médica y
el Reglamento de Prestaciones Médicas del IMSS.

83. El 11 de septiembre de 2019, a las 11:10 horas, V fue valorada por AR10,
quien la reportó con taquicardia, saturación de oxígeno de 98%, destroxtix de 122
mg/dl, a la exploración física estuporosa, afebril, palidez de tegumentos, cráneo
normal, narinas permeables, oxígeno por puntas nasales a 3 litros por minuto,
mucosa oral deshidratada, cuello sin alteraciones, ruidos cardiacos rítmicos, de
buen tono e intensidad, aumentados en frecuencia, campos pulmonares con
murmullo vesicular presente, abdomen blando, depresible, doloroso a la palpación
media y profunda, la reportó grave, con pronósticos malo para la vida y la función.

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84. AR10 fue omiso en reportar perfil tiroideo urgente, tampoco ordenó se
realizaran estudios confirmatorios y radiografía de tórax para descartar o confirmar
la presencia de dengue como se había señalado desde su ingreso a Urgencias, ya
que hasta ese momento ninguno de los médicos tratantes de Urgencias ni de
Medicina Interna, había referido si se confirmó o no; omitió solicitar laboratoriales
de control seriados y tomografía de cráneo urgentes al reportarla estuporosa,
valoración inmediatamente por la unidad de cuidados intensivos, neurología,
gastroenterología y cardiología al reportarla con hemorragia de tubo digestivo alto,
sepsis, probable infarto al miocardio, delirium hipoactivo al tratarse de una urgencia
y ser paciente grupo vulnerable por su edad extrema, indicar si requería transfusión
de hemoderivados, con lo que incumplió lo dispuesto en la Guía de Práctica Clínica,
diagnóstico y tratamiento de sepsis grave y choque séptico en el adulto; en la Guía
de Práctica Clínica, clasificación, diagnóstico y tratamiento integral del dengue; en
la Guía de Práctica Clínica, prevención, diagnóstico y tratamiento del delirium en
el adulto mayor hospitalizado.

85. El 12 de septiembre de 2019, a las 15:00 horas, V fue valorada por AR11,
quien la reportó con hemorragia digestiva e indicó en su nota médica que los
familiares no permitieron la revisión ni exploración física porque no deseaban que
se lastimara o causara dolor a V.

86. A las 18:30 horas del mismo día 12 de septiembre de 2019, AR11 valoró
nuevamente a V, ya que uno de sus familiares refirió que presentó evacuaciones
con coágulos al movilizarla, en ese momento sin datos de hemorragia reciente,
leve hipotensión arterial y taquicardia, se intentó palpar abdomen, se despertó

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dolor (por la fascies de la paciente), por lo que los familiares instaron a AR11 que
no continuara explorándola.

87. AR11 omitió requerir la realización de una tomografía de abdomen,


paraclínico no invasivo, para detectar el origen del sangrado abdominal, indicar
transfusiones de hemoderivados para poder realizarle estudios invasivos como
endoscopia y colonoscopia, también omitió pedir valoración inmediata por la unidad
de cuidados intensivos, así como continuar con valoración estrecha por Medicina
Interna para detectar el origen del sangrado, efectuar estudios confirmatorios para
probable dengue, lo cual incumplió lo establecido en la Guía de Práctica Clínica,
clasificación, diagnóstico y tratamiento integral del dengue; en la Guía de referencia
rápida, prevención, diagnóstico y tratamiento de la Hemorragia aguda del Tubo
Digestivo Alto no variceal, en los Tres Niveles de Atención, y en la Guía de Práctica
Clínica, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad diverticular del colon.

88. El 13 de septiembre de 2019, a las 08:40 horas, V fue valorada por AR7, quien
reportó que efectuó tomografía de cráneo, en espera de resultados, solicitó
laboratoriales, con pronóstico malo a corto plazo, con último día de protector
gástrico con infusión (omeprazol), indicó diurético (furosemide intravenoso).

89. Ese día AR7 señaló en su nota médica que V estaba dada de “alta en
ambulancia a domicilio por máximo beneficio al contar con oxígeno suplementario”.

90. De acuerdo a la opinión médica realizada por esta Comisión Nacional, resulta
incongruente el alta de V por parte de AR7, ya que AR10 la refirió con probable
infarto al miocardio desde el 11 de septiembre de 2019, con lo que se incumplió lo

38/69
establecido en la Guía de Práctica Clínica, diagnóstico y tratamiento de sepsis
grave y choque séptico en el adulto; en la Guía de Práctica Clínica, clasificación,
diagnóstico y tratamiento integral del dengue; así como en la Guía de práctica
Clínica, prevención, diagnóstico y tratamiento del delirium en el adulto mayor
hospitalizado.

91. El 14 de septiembre de 2019, AR9 egresó a V por “máximo beneficio” a su


domicilio, ya que los familiares no aceptaron el tratamiento propuesto; sin embargo,
omitió reportar el perfil tiroideo urgente que se había requerido desde el 08 de
septiembre de 2019 y estaba como pendiente, indicar si se descartó o confirmó la
presencia de dengue como se había señalado desde su ingreso a Urgencias el 02
de septiembre y a Medicina Interna el 05 de septiembre de 2019, ya que en ese
momento ninguno de los médicos tratantes de Urgencias, ni Medicina Interna lo
confirmó o no; omitió pedir de manera urgente el reporte de la tomografía de cráneo
que le había realizado el día previo, por lo que determinó el egreso de V
inadecuadamente.

92. El 15 de septiembre de 2019, V falleció en su domicilio y de acuerdo con su


certificado de defunción, la causa de la muerte fue “acidosis metabólica, 24 horas,
neumonía de focos múltiples, 3 días, insuficiencia cardiaca, 2 años”.

93. Es importante comentar que en el certificado de defunción señaló que V


falleció además de insuficiencia cardiaca, por acidosis metabólica, de la cual se
tiene el reporte de laboratorio que lo evidenció en la última gasometría que le fue
tomada a V el 11 de septiembre de 2019; no obstante, no se tiene evidencia de
que se le haya brindado el manejo terapéutico requerido y continuar con estudios

39/69
seriados de gasometría arterial para corroborar que haya sido corregido dicho
desequilibrio ácido base; asimismo, la neumonía de focos múltiples no se
diagnosticó en el HGZ-8 del IMSS, ante la omisión desde su ingreso el 02 de
septiembre y hasta a su egreso el 14 de septiembre de 2019, de los médicos
tratantes de Urgencias y Medicina Interna, al no reportar la radiografía de tórax que
se solicitó y mucho menos se tuvo un control radiográfico, de haberlo hecho como
era lo obligado habrían advertido y manejado oportunamente el proceso infeccioso
a nivel pulmonar, lo anterior se confirma aún más porque durante su estancia
hospitalaria, presentó en diversas ocasiones disminución de la saturación de
oxígeno en sangre arterial y que ameritó oxigenoterapia suplementaria a su alta.

94. Cabe hacer mención que durante la estancia de V en el HGZ-8, no le fue


realizado un protocolo de estudio idóneo para confirmar la presencia de dengue,
tampoco se corroboró el origen del sangrado de tubo digestivo, la plaquetopenia,
el dolor abdominal, el deterioro neurológico y hemodinámico que presentó, que si
bien es cierto en los últimos días de estancia hospitalaria los familiares no
aceptaron algunos procedimientos diagnósticos y terapéuticos; también, lo es que,
los médicos tratantes del servicio de Urgencias y Medicina Interna que la tuvieron
a su cargo, desde su ingreso a esta unidad hospitalaria, no le brindaron la atención
médica a la cual tenía derecho esta paciente adulto mayor y perteneciente al grupo
vulnerable, por lo que al presentar complicaciones secundarias que la llevaron
irremediablemente a su fallecimiento, debieron extremar precauciones, lo que
habría evitado con ello, que se deteriorara aún más y a tal grado de egresarla por
máximo beneficio.

40/69
95. Del análisis de las evidencias que anteceden, se determinó que AR1, AR2,
AR3, AR4, AR5, AR6, AR7, AR8, AR9, AR10, AR11 y AR12 incumplieron en el
ejercicio de sus funciones con los artículos 27 fracción III, 32, 33 fracción II y III, 51
y 77 bis, 37 fracciones I, III y XVI de la Ley General de Salud, que en términos
generales, establecen que todo paciente tiene derecho a obtener prestaciones de
salud oportunas, de calidad idónea e integral, actividades de atención médica
curativas con la finalidad de que se efectúe un diagnóstico oportuno y certero y se
proporcione un tratamiento igualmente apropiado, el cual quede debidamente
plasmado en el expediente clínico, lo que en el caso particular no aconteció por las
omisiones e irregularidades expuestas, lo cual vulneró el derecho humano a la
salud de V.

96. A fin de garantizar una adecuada atención médica se debe de considerar uno
de los estándares más actuales para hacer realidad los derechos humanos en esa
materia, el cual se integra por los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda
2030 de la Organización de las Naciones Unidas.9

97. Esta Alianza Universal se compone por 17 Objetivos integrados por 169
metas conexas e indivisibles que reconocen el papel fundamental de la dignidad
de la persona. Las autoridades de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, así́
como de los ámbitos federal, estatal y municipal, deben colaborar en la
implementación, seguimiento y examen del progreso de la Agenda en nuestro país.

9
Resolución 70/a de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, titulada “Transformar nuestro mundo:
Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”.

41/69
98. En el presente asunto, debe considerarse la realización del Objetivo tercero
consistente en: “Garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos en
todas las edades”, en especial, en relación a la meta 3.8, cuya misión es: “(...)
Lograr la cobertura sanitaria universal, (...) incluid[o] el acceso a servicios básicos
de salud de calidad (...)”.

99. Por tanto, corresponde al Estado mexicano generar las acciones necesarias
para alcanzar dicho objetivo para garantizar una vida saludable y se promueva el
bienestar para todas las personas a cualquier edad; por ello, se requiere reforzar
los servicios hospitalarios a fin de que el personal médico asuma con
responsabilidad las acciones propias de su encargo y se diagnostique a sus
pacientes de manera adecuada y con base en los protocolos existentes para cada
padecimiento.
B. DERECHO A LA VIDA

100. La vida como derecho fundamental se encuentra consagrado en documentos


nacionales como internacionales, por lo que corresponde al Estado Mexicano a
través de sus instituciones respetarlo, protegerlo, garantizarlo y promoverlo en el
ejercicio de sus funciones.

101. La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha determinado que: “El derecho


a la vida impone al Estado una obligación compleja, (…) no sólo prohíbe la
privación de la vida (…), también exige (…) la obligación de garantizar el pleno,
libre y efectivo ejercicio de los derechos humanos, adopte medidas positivas para
preservar ese derecho (…) existe transgresión al derecho a la vida por parte del
Estado (…) cuando éste no adopta las medidas razonables y necesarias (…)

42/69
tendientes a preservarla, a minimizar el riesgo de que se pierda en manos del
Estado (…)”.10

102. El derecho humano a la vida implica que todo ser humano disfrute de un ciclo
existencial que no puede ser interrumpido por algún agente externo. Las
disposiciones que establecen su protección se encuentran previstas en los
artículos 6.1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, 4.1 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, 3 de la Declaración Universal
de Derechos Humanos, I de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes
del Hombre.

103. De la lectura a los citados artículos se advierte un contenido normativo de


doble naturaleza, a saber: el deber negativo del Estado de respetar la vida humana
mediante la prohibición de su privación arbitraria, así como el deber positivo de
adoptar todas las medidas apropiadas para proteger y preservar el derecho a la
vida de quienes se encuentre bajo su jurisdicción, o bien, que no se les impida el
acceso a los medios que los garanticen.11

104. La CrIDH ha establecido que: “El derecho a la vida es un derecho humano


fundamental, (…). De no ser respetado, todos los derechos carecen de sentido.
(…) comprende, no sólo el derecho (…) de no ser privado de la vida (…), sino (…)
también el derecho a que no se le impida el acceso a las condiciones que le
garanticen una existencia digna. Los Estados tienen la obligación de garantizar la

10
Tesis constitucional. “Derecho a la vida. Supuestos en que se actualiza su transgresión por parte del Estado”. Semanario
Judicial de la Federación, enero de 2011, y registro 16319.
11
CNDH, Recomendación 35/2016, párrafo 180.

43/69
creación de las condiciones (…) para que no se produzcan violaciones de ese
derecho básico y, en particular, el deber de impedir que sus agentes atenten contra
él (…)”12, asimismo “(…) juega un papel fundamental (…) por ser el presupuesto
esencial para el ejercicio de los demás derechos (…)”.13

105. En el caso “Niños de la Calle vs. Guatemala” la CrIDH señaló que la


protección activa del derecho a la vida por parte del Estado involucra a todas sus
instituciones.14

106. Este Organismo Nacional ha sostenido que “existen diversos acuerdos


creados a partir del consenso de la comunidad médica internacional, (…), a pesar
de no encontrarse reconocidos por el Estado como derecho vigente, son aceptados
al interior del gremio clínico como referentes que regulan su actuar profesional; en
ese sentido destacan la Declaración de Ginebra adoptada por la Asociación Médica
Mundial en 1948 y el Código Internacional de Ética Médica adoptado por dicha
asociación en 1981, como documentos rectores del ejercicio médico que prevén la
obligación fundamental de los galenos para preservar la vida de sus pacientes”.15

107. En el presente caso, las mismas evidencias y consideraciones que sirvieron


de base para acreditar la inadecuada atención médica brindada a V por AR1, AR2,

12
CrIDH. Caso Niños de la Calle (Villagrán Morales y otros) vs. Guatemala. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones
y Costas. Sentencia de 19 de noviembre de 1999. Párrafo 144.

13
CrIDH. Caso Familia Barrios vs. Venezuela. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24
de noviembre de 2011. Párrafo 48.

14
“Caso Niños de la Calle (Villagrán Morales y otros) Vs. Guatemala” sentencia de Fondo, 19 de noviembre de 1999, párrafo
144.
15
CNDH. Recomendación 75/2017. Párrafo 61.

44/69
AR3, AR4, AR5, AR6, AR7, AR8, AR9, AR10, AR11 y AR12 también son el soporte
que permite acreditar la violación a su derecho a la vida, como se analizará en
seguida.

B.1. VIOLACIÓN AL DERECHO HUMANO A LA VIDA DE V

108. V falleció el 15 de septiembre de 2019, en su domicilio, un día después de ser


egresada del HGZ-8 del IMSS, por “máximo beneficio”.

109. De acuerdo al certificado de defunción de V, falleció por “acidosis metabólica,


24 horas, neumonía de focos múltiples, 3 días, insuficiencia cardiaca, 2 años”; sin
embargo, del expediente clínico no se tiene evidencia de que se le haya brindado
el manejo terapéutico requerido y continuar con estudios seriados de gasometría
arterial para corroborar que haya sido corregido dicho desequilibrio ácido base;
asimismo, la neumonía de focos múltiples no se diagnosticó en el HGZ-8 del IMSS,
ante la omisión desde su ingreso el 02 de septiembre y hasta a su egreso el 14 de
septiembre de 2019, de los médicos tratantes de Urgencias y Medicina Interna, al
no reportar la radiografía de tórax cuya realización se ordenó y mucho menos se
tuvo un control radiográfico, de haberlo hecho como era lo obligado habrían
advertido y manejado oportunamente el proceso infeccioso a nivel pulmonar, lo
anterior se confirma aún más porque durante su estancia hospitalaria presentó en
diversas ocasiones disminución de la saturación de oxígeno en sangre arterial y
que ameritó oxigenoterapia suplementaria a su alta.

110. De esta forma AR1, AR2, AR3, AR4, AR5, AR6, AR7, AR8, AR9, AR10, AR11
y AR12 incumplieron lo señalado en el artículo 48 del Reglamento de la Ley

45/69
General de Salud que dispone: “Los usuarios tendrán derecho a obtener
prestaciones de salud oportunas y de calidad idónea y a recibir atención profesional
y éticamente responsable (…)” en concordancia con la fracción II del ordinal 8 del
mismo ordenamiento que determina las actividades de atención médica:
“CURATIVAS: Que tienen por objeto efectuar un diagnóstico temprano de los
problemas clínicos y establecer un tratamiento oportuno para resolución de los
mismos (…)”.

111. El personal médico tratante mencionado incumplió el “Código de conducta


para el Personal de Salud 2002”, que en el rubro de “Estándares de trato
profesional” establece en los puntos 2 y 3 lo siguientes: “Aplicará el conocimiento
científico, técnico y humanístico vigente y comúnmente aceptado en la atención de
la salud en la forma debida oportuna y experta”, “se apegará a las indicaciones
precisas y rigurosas de los procedimientos auxiliares de diagnóstico y tratamiento,
descontando la práctica de aquellos cuya utilidad sea debatible o ponga en riesgo
innecesario a los pacientes”.

112. Una de las finalidades del derecho a la protección de la salud, reconocido en


el artículo 4, párrafo cuarto constitucional, es que el Estado satisfaga eficaz y
oportunamente sus necesidades para proteger, promover y restablecer su salud.

113. En el presente caso, el personal médico identificado como responsable


debieron valorar adecuada e integralmente a V y evitar que su salud se agravara
con las complicaciones que propiciaron la pérdida de la vida.

46/69
114. De lo expuesto, este Organismo Nacional concluye que AR1, AR2, AR3, AR4,
AR5, AR6, AR7, AR8, AR9, AR10, AR11 y AR12 vulneraron los derechos a la
protección de la salud y a la vida de V, previstos en los artículos, 1° párrafos
primero, segundo y tercero, 4° párrafo cuarto de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos; 1, 2 fracciones I, II y V; 3 fracción II, 23, 27 fracciones
III y X; 32, 33 fracción I y II y 51 párrafo primero de la Ley General de Salud y el
contenido de la NOM-025-SSA3-2013, Para la organización y funcionamiento de
las unidades de cuidados intensivos.

115. La elevación del riesgo permitido repercutió en el deterioro de su salud, así


como en el posterior y lamentable fallecimiento de V, vulnerando con ello su
derecho humano a la vida y lo establecido en los artículos 1° de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, 6.1. del Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos, 4.1 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, 3 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, y I de la
Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre.

C. DERECHO DE ACCESO A LA INFORMACIÓN EN MATERIA DE SALUD

116. El artículo 6, párrafo segundo, de la Constitución Política de los Estados


Unidos Mexicanos establece el derecho de las personas al libre acceso a la
información.

47/69
16
117. Este Organismo Nacional en la Recomendación General 29/2017, párrafo
27, consideró que “(…) los derechos a la protección de la salud y el derecho a la
información, por virtud del principio de interdependencia son mutuamente
vinculables para su realización y de la garantía de estos se supedita la debida
integración del expediente clínico.”.

118. En ese sentido, la CrIDH en el “Caso Albán Cornejo y otros vs. Ecuador”,
sostuvo que “un expediente médico, adecuadamente integrado, es instrumento
guía para el tratamiento médico, y fuente razonable de conocimiento acerca de la
situación del enfermo, las medidas adoptadas para controlarla y, en su caso, las
17
consecuentes responsabilidades”.

119. La NOM-004-SSA3-2012, Del expediente clínico, establece: “el expediente


clínico es un instrumento de gran relevancia para la materialización del derecho a
la protección de la salud. Se trata del conjunto único de información y datos
personales de un paciente (…) integrado por documentos escritos, gráficos,
imagenológicos, electrónicos, magnéticos, electromagnéticos, ópticos, magneto-
ópticos (…), mediante los cuales se hace constar (…) las diversas intervenciones
del personal del área de la salud, así como describir el estado de salud del
18
paciente; además de (…) datos acerca del bienestar físico, mental y social (…)”.

16
CNDH. “Sobre el expediente clínico como parte del derecho a la información en servicios de salud”, 31 de enero de 2017.
17
CrIDH. “Caso Albán Cornejo y otros vs. Ecuador”. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de noviembre de 2007,
párrafo 68.
18
Introducción, párrafo segundo.

48/69
120. Este Organismo Nacional en la precitada Recomendación General 29/2017,
expuso que el derecho de acceso a la información en materia de salud contenida
en el expediente clínico, tiene como finalidad que las personas usuarias de
servicios médicos puedan solicitar, recibir y conocer datos relacionados con sus
antecedentes personales, historial médico, diagnóstico, opiniones,
comunicaciones del personal de salud, resultados e interpretación de exámenes y
estudios que se les practiquen y, en su caso, el tratamiento respecto a la atención
médica recibida.

121. Igualmente, reconoció que dicho derecho comprende: 1) el acceso para


recibir todo tipo de información relacionada con la atención de la salud, 2) la
protección de los datos personales, y 3) la información debe cumplir con los
principios de: a. Accesibilidad: que se encuentre disponible para el paciente; b.
Confiabilidad: que se sustente en criterios, prácticas, estudios y análisis realizados
por una institución profesional y especializada en la disciplina médica; c.
Verificabilidad: que se pueda corroborar con la institución médica tratante; d.
Veracidad: que permita conocer la verdad sobre la atención otorgada al paciente y
e. Oportunidad: mediante datos actualizados sobre el estado de salud de la
19
persona.

122. En consecuencia, la indebida integración del expediente clínico dificulta la


investigación respecto de presuntas violaciones a derechos humanos y, en el caso
particular, se analizarán las irregularidades que este Organismo Nacional encontró
con motivo de la queja presentada en agravio de V.

19
CNDH, párrafo 34.

49/69
C.1. INADECUADA INTEGRACIÓN DEL EXPEDIENTE CLÍNICO

123. De las evidencias que se allegó esta Comisión Nacional, se advirtió que en el
informe rendido por AR12 y que incluyó el expediente clínico de V, no se
encontraron las notas de atención médica de los días 24 al 28 de agosto de 2019
del HGZ-8, lo cual imposibilitó establecer la evolución y el tratamiento brindado en
dicha unidad médica, con lo que se incumplió lo dispuesto en la NOM-004-SSA3-
2012, Del expediente clínico.

124. Asimismo, la opinión médica realizada por este Organismo Nacional concluyó
que los “(…) médicos tratantes de urgencias y Medicina Interna del [HGZ-8]
incumplieron con la Norma Oficial Mexicana NOM-004-SSA3-2012, Del expediente
clínico (…)”, al observar que faltaban algunas notas médicas, de estudios de
laboratorio, de gabinete, de enfermería, algunas carecían de membrete del
hospital, otras carecían de nombre completo de los médicos tratantes y otras
estaban ilegibles.

125. Por ello, corresponderá a la autoridad investigadora administrativa


disciplinaria y ministerial, respectivamente, deslindar responsabilidades respecto a
si, conjunta o indistintamente, AR1, AR2, AR3, AR4, AR5, AR6, AR7, AR8, AR9,
AR10, AR11 y AR12 o cualquier otra persona profesional de la salud que atendió
a V, incumplió la NOM-004-SSA3-2012, Del Expediente Clínico, en sus numerales
4.4 “Expediente Clínico. (…) El personal de salud deberá hacer los registros,
anotaciones, en su caso, constancias y certificaciones correspondientes a su
intervención en la atención médica del paciente, con apego a las disposiciones

50/69
jurídicas aplicables (…) obligatoriamente deben formar parte del expediente clínico
(…), y 6.4 Nota de referencia/traslado. De requerirse deberá elaborarla un médico
del establecimiento y deberá anexarse copia del resumen con que se envía al
paciente.”

126. Las irregularidades descritas en la integración y llenado de las notas médicas


contenidas en el expediente clínico de V, constituyen una constante preocupación
para esta Comisión Nacional, ya que representa un obstáculo para conocer la
atención médica proporcionada y las personas responsables de ésta en relación
con las y los pacientes y su historial clínico detallado para su tratamiento, con lo
cual se vulnera el derecho que tienen las víctimas y sus familiares a que se conozca
la verdad respecto de su atención médica en las instituciones públicas de salud,
las cuales son solidariamente responsables de su cumplimiento.

127. La inobservancia de la NOM-004-SSA3-2012, Del expediente clínico, ha sido


objeto de múltiples pronunciamientos por este Organismo Nacional en diversas
Recomendaciones, en las que se revelaron las omisiones del personal médico
cuando las notas médicas se encuentran incompletas, son breves e ilegibles y
presentan abreviaturas, no obstante que esos documentos están orientados a dejar
constancia de los antecedentes de las personas usuarias de los servicios médicos
y la atención que reciben.

128. A pesar de tales recomendaciones, el personal médico persiste en no dar


cumplimiento a la referida Norma Oficial Mexicana, la cual es de observancia
obligatoria para brindar una atención oportuna, responsable y eficiente a las
personas usuarias, lo cual se traduce en el respeto al derecho a la protección de

51/69
la salud y como se asentó, las instituciones de salud son solidariamente
responsables del incumplimiento de la citada norma, por lo que, la autoridad
responsable está obligada a adoptar medidas preventivas para que se cumpla en
sus términos.

129. Cabe destacar que, el 8 de septiembre de 2010 se publicó en el Diario Oficial


de la Federación, la diversa NOM-024-SSA3-2010, “que establece los objetivos
funcionales y funcionalidades que deberán observar los productos de Sistemas de
Expediente Clínico Electrónico para garantizar la interoperabilidad, procesamiento,
interpretación, confidencialidad, seguridad y uso de estándares y catálogos de la
información de los registros electrónicos en salud”, la cual también es de
observancia obligatoria en el sector público y para quienes presten servicios
médicos de los sectores social y privado, que adopten sistemas de registros
electrónicos en materia de salud; por ello, es indispensable que la Secretaría de
Salud federal considere su subsecuente aplicabilidad al ser considerado un:
“Sistema Informático que almacena los datos del paciente en formato digital, que
se almacenan e intercambian de manera segura y puede ser accesado por
múltiples usuarios autorizados. Contiene información retrospectiva, concurrente y
prospectiva y su principal propósito es soportar de manera continua, eficiente, con
calidad e integral la atención y cuidados de salud”.20

D. RESPONSABILIDAD DE LAS PERSONAS SERVIDORAS PÚBLICAS

20
Manual del expediente clínico electrónico emitido por la Secretaría de Salud en el año 2011, 1ª edición, pág.11.

52/69
130. La responsabilidad de AR1 provino de su omisión en realizar un
interrogatorio dirigido, para establecer desde cuando cursaba con dicha
sintomatología, también, omitió reportar los laboratoriales de control que se habían
pedido al ingreso de V y solicitar perfil tiroideo, valoración inmediata por la unidad
de cuidados intensivos al diagnosticar a V con urosepsis y fibrilación auricular
crónica de respuesta ventricular rápida. De igual manera, fue omiso en ordenar de
inmediato la valoración por técnico de marcapaso, ya que se trataba de una
persona mayor, perteneciente a un grupo vulnerable.

131. En tanto que, AR2 fue omiso en realizar a V un interrogatorio completo para
determinar si cursaba con algún sangrado, reportar los laboratoriales completos de
control y la radiografía de tórax, indicados hacía 9 horas de su ingreso en esta
paciente que fue catalogada con una urgencia, pasando desapercibido que se
evidenció plaquetopenia moderada y las alteraciones renales, así como probable
dengue.

132. AR3 omitió realizar interrogatorio completo para determinar si cursaba con
algún sangrado, reportar los laboratoriales completos de control y la radiografía de
tórax solicitados desde el ingreso de V que fue catalogada con una urgencia el día
previo, pasando desapercibido que se evidenció “plaquetopenia moderada
(59,000/mm3), alteraciones renales y probable dengue”.

133. AR4 fue omiso en reportar los laboratoriales, es decir, la radiografía de tórax
ordenada desde su ingreso, requerir la realización de estudios laboratoriales de
control con tiempos de coagulación urgentes, estudios confirmatorios para
descartar o confirmar la presencia de dengue, pedir valoración por la unidad de

53/69
cuidados intensivos al reportarla con leve palidez, urosepsis y con probable
dengue, lo que en una paciente adulta mayor son datos de alarma.

134. AR5 omitió solicitar estudios de control (BH, tiempos de coagulación),


estudios confirmatorios, ultrasonido abdominal y radiografía de tórax para
descartar o confirmar la presencia de dengue como ella misma lo señaló, ordenar
valoración por la unidad de cuidados intensivos al reportarla con urosepsis,
quejumbrosa, con disminución de la oxigenación y al servicio de Cirugía General
para descartar apendicitis aguda del anciano al reportarla grave.

135. AR6 omitió solicitar valoración inmediata por la unidad de cuidados


intensivos y/o cirugía general o cuando menos, escalar en el tratamiento
antimicrobiano, pedir laboratoriales de control urgentes, tomografía de cráneo,
estudios confirmatorios ultrasonido abdominal y radiografía de tórax para
diagnosticar dengue.

136. AR7 omitió descartar sangrados, explorar neurológicamente a V, ampliar


cobertura antimicrobiana, requerir laboratoriales de control, estudios
confirmatorios, ultrasonido abdominal y radiografía de tórax, para descartar o
confirmar la presencia de dengue como se había señalado en notas previas de
Urgencias y por AR7.

137. AR8 omitió investigar la presencia de sangrados, solicitar laboratoriales de


control seriados, estudios confirmatorio y radiografía de tórax, para descartar o
confirmar la presencia de dengue, como se había señalado desde su ingreso a
Urgencias, ya que hasta ese momento ninguno de los médicos tratantes de

54/69
Urgencias ni Medicina Interna lo habían confirmado, omitió pedir tomografía de
cráneo, valoración inmediata por la unidad de cuidados intensivos al reportarla en
muy mal estado general y que no comía desde su ingreso.

138. AR9 fue omiso en ordenar estudios confirmatorios ni radiografía de tórax


para descartar o confirmar la presencia de dengue como se había señalado desde
su ingreso a Urgencias, ya que hasta ese momento ninguno de los médicos
tratantes de Urgencias ni Medicina Interna confirmó o descartó tal diagnóstico, no
pidió la realización de tomografía de cráneo, laboratoriales de control seriados (BH
y tiempos de coagulación) y perfil tiroideo urgente, valoración inmediatamente por
la unidad de cuidados intensivos.

139. AR10 fue omiso en reportar perfil tiroideo urgente, así tampoco requirió
estudios confirmatorios y radiografía de tórax para descartar o confirmar la
presencia de dengue como se había señalado desde su ingreso a Urgencias, ya
que hasta ese momento ninguno de los médicos tratantes de Urgencias ni Medicina
Interna, había referido si se confirmó o no; omitió solicitar laboratoriales de control
seriados y tomografía de cráneo urgentes al reportarla estuporosa, valoración
inmediatamente por la unidad de cuidados intensivos, neurología,
gastroenterología y Cardiología al reportarla con hemorragia de tubo digestivo alto,
sepsis, probable infarto al miocardio, delirium hipoactivo al tratarse de una urgencia
y ser paciente grupo vulnerable por su edad extrema, indicar si requería transfusión
de hemoderivados.

140. AR11 omitió pedir tomografía de abdomen, paraclínico no invasivo, para


detectar el origen del sangrado abdominal, indicar transfusiones de hemoderivados

55/69
para poder realizarle estudios invasivos como endoscopia y colonoscopia, requerir
valoración inmediata por la unidad de cuidados intensivos y continuar con
valoración estrecha por Medicina Interna para detectar el origen del sangrado y
efectuar estudios confirmatorios para probable dengue.

141. AR12 fue omiso en integrar al expediente clínico que anexó a su informe
rendido a este Organismo Nacional las notas de atención médica de los días 24 al
28 de agosto de 2019 del HGZ-8, lo cual imposibilitó establecer la evolución y el
tratamiento brindado a V en tal hospital.

142. Por lo anterior, AR1 AR2, AR3, AR4, AR5, AR6, AR7, AR8, AR9, AR10,
AR11 y AR12 incumplieron en el ejercicio de sus funciones con los artículos 27
fracción III, 32, 33 fracción II y III, 51 y 77 bis 37 fracciones I, III y XVI de la Ley
General de Salud, que en términos generales, establecen que todo paciente tiene
derecho a obtener prestaciones de salud oportunas, de calidad idónea e integral,
actividades de atención médica curativas con la finalidad de que se efectúe un
diagnóstico oportuno y certero y se proporcione un tratamiento igualmente
apropiado, el cual quede debidamente plasmado en el expediente clínico, lo que
en el caso particular no aconteció por las omisiones e irregularidades expuestas,
lo cual vulneró el derecho humano a la salud de V.

143. Asimismo, se colige que AR1 AR2, AR3, AR4, AR5, AR6, AR7, AR8, AR9,
AR10, AR11 y AR12, médicos con la calidad de personas servidoras públicas al
momento de ocurrir los hechos esgrimidos que vulneraron los derechos humanos
de V, también con su conducta afectaron la legalidad, objetividad, eficiencia,
profesionalismo, honradez y respeto que deben ser observados en el desempeño

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del empleo, cargo o comisión, principios rectores del servicio público federal,
conforme a los dispuesto en los artículos 7, fracciones I, V, VII y VIII y 49, fracción
I de la Ley General de Responsabilidades Administrativas.

144. En consecuencia, con fundamento en los artículos 1º, párrafo tercero y 102
apartado B de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 6°
fracción III; 71 párrafo segundo; 72 párrafo segundo y 73 párrafo segundo de la
Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, así como en el numeral
63 del Reglamento Interno de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos,
este Organismo Nacional en ejercicio de sus atribuciones presentará:

a. Queja ante el Órgano Interno de Control en el IMSS en contra de AR1


AR2, AR3, AR4, AR5, AR6, AR7, AR8, AR9, AR10, AR11, AR12 y quien
resulte responsable con motivo de las irregularidades en que incurrieron en
la atención médica de V que derivó en la pérdida de su vida, así como
respecto a la integración del expediente clínico.

b. Denuncia de hechos ante la Fiscalía General de la República en contra


de AR1 AR2, AR3, AR4, AR5, AR6, AR7, AR8, AR9, AR10, AR11, AR12 y de
quien resulte responsable con motivo de la deficiente atención médica
brindada a V que derivó en la pérdida de su vida.

145. La autoridad administrativa y ministerial encargadas de las investigaciones


correspondientes, deberán tomar en cuenta las evidencias de esta Recomendación
para que, en su caso, determinen las responsabilidades de AR1 AR2, AR3, AR4,

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AR5, AR6, AR7, AR8, AR9, AR10, AR11, AR12 y de quien resulte en los hechos
constitutivos de violaciones a los derechos humanos de V.

146. Como ha quedado acreditado las violaciones a derechos humanos a V por


parte de AR1 AR2, AR3, AR4, AR5, AR6, AR7, AR8, AR9, AR10, AR11 y AR12 por
las razones antes expuestas, y una vez que se determine la responsabilidad dentro
de los procedimientos que al efecto se inicien, se deberá anexar copia de la
presente Recomendación en sus expedientes laborales, para que quede
constancia que sus responsabilidades profesionales vulneraron derechos
humanos.

E. RESPONSABILIDAD INSTITUCIONAL

147. Esta Comisión Nacional sostiene que, aun cuando los titulares de una
dependencia de gobierno no hayan participado en los hechos, tienen el deber
institucional de atender y responder a las víctimas. Lo anterior con independencia
de la responsabilidad individual que se ha esgrimido en el presente caso.

148. Así mismo, toda persona servidora pública tiene el deber de proceder con
respeto a los principios de legalidad, honradez, imparcialidad y eficiencia en la
administración pública; de cumplir con diligencia el servicio que le sea
encomendado y de abstenerse de cualquier acto u omisión que cause la
suspensión total, parcial o la deficiencia de dicho servicio, en caso contrario,
incurrirían en responsabilidad administrativa, de conformidad con el artículo 109,
fracción III, párrafos primero y sexto, de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos.

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149. A partir de las evidencias analizadas, este Organismo Nacional acreditó la
responsabilidad del Instituto Mexicano del Seguro Social, al vulnerar el derecho a
la protección de la salud y a la vida de V, así como al acceso a la información en
materia de salud en agravio de V1 y V2, en el Hospital General de Zona No. 8 del
Instituto Mexicano del Seguro Social, en Córdoba, Veracruz.

F. REPARACIÓN INTEGRAL DEL DAÑO

150. Una de las vías previstas en el sistema jurídico mexicano para lograr la
reparación del daño derivado de la responsabilidad profesional e institucional,
consiste en plantear la reclamación ante el órgano jurisdiccional competente, y otra
es el sistema no jurisdiccional de protección de derechos humanos, de conformidad
con lo establecido en los artículos 1º, párrafo tercero, 108 y 109 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos; 44, párrafo segundo de la Ley de la
Comisión Nacional de los Derechos Humanos y, 65 inciso c) de la Ley General de
Víctimas, que prevén la posibilidad de que, al acreditarse una violación a los
derechos humanos, atribuible a una persona servidora pública del Estado, la
Recomendación que se formule a la dependencia pública debe incluir las medidas
que procedan, para lograr su efectiva restitución de los afectados en sus derechos
fundamentales y las relativas a la reparación de los daños y perjuicios que se
hubieran ocasionado, para lo cual el Estado debe investigar, sancionar y reparar
las violaciones a los derechos humanos en los términos establecidos en la ley.

151. Para tal efecto, en términos de los artículos 1 párrafos tercero y cuarto; 2
fracción I; 7 fracciones I, III y VI; 26; 27 fracciones I, II, III, IV y V; 62 fracción I; 64

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fracciones I, II y VII; 65 inciso c); 73 fracción V; 74 fracción VI; 75 fracción IV; 88,
fracciones II y XXIII; 96; 99 fracción I; 106, 110 fracción IV; 111 fracción I; 112; 126
fracción VIII; 130 y 131 de la Ley General de Víctimas, y 38 a 41 (Compensación a
víctimas de violación a derechos humanos cometidas por autoridades federales) y
al acreditarse violaciones a los derechos humanos a la protección de la salud y a
la vida de V, así como al acceso a la información en materia de salud en agravio
de V1 y V2, deberán ser inscritos en el Registro Nacional de Víctimas a cargo de
la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, para lo cual, este Organismo
Nacional remitirá copia de la presente Recomendación a la citada Comisión
Ejecutiva.

152. En los artículos 18, 19, 20, 21, 22 y 23 de los Principios y directrices básicos
sobre el derecho de las víctimas de violaciones manifiestas de las normas
internacionales de derechos humanos y de violaciones graves del derecho
internacional humanitario a interponer recursos y obtener reparaciones, de las
Naciones Unidas y en diversos criterios de la CrIDH, se considera que para
garantizar a las víctimas la reparación integral, proporcional a la gravedad de la
violación y las circunstancias de cada caso, es necesario cumplir las medidas de
restitución, rehabilitación, compensación, satisfacción y de no repetición,
obligación de investigar los hechos, así como identificar, localizar, detener, juzgar
y/o en su caso, sancionar a los responsables.

153. En el “Caso Espinoza González vs. Perú”, la CrIDH asumió que: “(…) toda
violación de una obligación internacional que haya producido daño comporta el
deber de repararlo adecuadamente y que la disposición recoge una norma
consuetudinaria que constituye uno de los principios fundamentales del Derecho

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Internacional contemporáneo sobre responsabilidad de un Estado”, además
precisó: “(… ) las reparaciones deben tener un nexo causal con los hechos del
caso, las violaciones declaradas, los daños acreditados, así como las medidas
21
solicitadas para reparar los daños respectivos”.

154. Sobre el “deber de prevención”, la CrIDH sostuvo que: “(…) abarca todas
aquellas medidas de carácter jurídico, político, administrativo y cultural que
promuevan la salvaguarda de los derechos humanos y que aseguren que las
eventuales violaciones a los mismos sean efectivamente consideradas y tratadas
como un hecho ilícito que, como tal, es susceptible de acarrear sanciones para
quien las cometa, así como la obligación de indemnizar a las víctimas por sus
consecuencias perjudiciales. No es posible hacer una enumeración detallada de
esas medidas, que varían según el derecho de que se trate y según las condiciones
22
propias de cada Estado Parte (…)”.

155. Esta Comisión Nacional considera procedente la reparación de los daños


ocasionados en los términos siguientes:

i. Medidas de Rehabilitación

156. Estas medidas se establecen para buscar facilitar a las víctimas hacer frente
a los efectos sufridos por causa de las violaciones de derechos humanos de
conformidad con el artículo 21 de los Principios y Directrices −instrumento antes

21
Sentencia de 20 de noviembre de 2014. Excepciones, Preliminares, Fondos, Reparaciones y Costas, párrafos 300 y 301.
22
“Caso Velásquez Rodríguez vs. Honduras”. Sentencia del 29 de julio de 1988, Fondo, p. 175.

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referido−, la rehabilitación incluye “la atención médica y psicológica, así como
servicios jurídicos y sociales”.

157. De conformidad con lo dispuesto en los artículos 27 fracción II, 62 y 63 de


la Ley General de Víctimas, se deberá brindar a V1 y V2 la atención psicológica y
tanatológica correspondiente, la cual deberá ser proporcionada por personal
profesional especializado y prestarse atendiendo a su edad y especificidades de
género, de forma continua hasta su sanación psíquica y emocional con motivo de
la violación a derechos humanos cometida a V que derivó en la pérdida de su vida.

158. Esta atención deberá brindarse gratuitamente, de forma inmediata y en un


lugar accesible para las víctimas, con su consentimiento, brindando información
previa clara y suficiente. Los tratamientos, en su caso, deberán ser provistos por el
tiempo necesario, y deben incluir la provisión de medicamentos.

ii. Medidas de Compensación

159. La compensación se encuentra establecida en los artículos 27 fracción III,


64 a 72 de la Ley General de Víctimas, la cual consiste en reparar el daño causado,
sea material o inmaterial. El daño inmaterial, como lo determinó la CrIDH,
comprende: “(…) tanto los sufrimientos y las aflicciones causados a la víctima
directa y a sus allegados, el menoscabo de valores muy significativos para las
personas, así como las alteraciones, de carácter no pecuniario, en las condiciones
23
de existencia de la víctima o su familia”. Por ello, el IMSS en coordinación con la

23
“Caso Palamara Iribarne Vs. Chile”. Sentencia del 22 de noviembre de 2005, Reparaciones y Costas, párr. 244.

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Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas deberá valorar el monto de la
indemnización de conformidad con las consideraciones expuestas, para lo cual se
remitirá copia de la presente Recomendación para que, en el ejercicio de sus
atribuciones proceda conforme a Derecho.

160. A fin de cuantificar el monto de la compensación, deberán atenderse los


siguientes parámetros:

• Daño material. Son referidos por lo general como daño emergente y


lucro cesante, han sido considerados por la CrIDH como: las consecuencias
patrimoniales de las violaciones de derechos humanos que hayan sido
declaradas, la pérdida o detrimento de los ingresos de las víctimas, los gastos
efectuados con motivo de los hechos y las consecuencias de carácter
pecuniario que tengan un nexo causal con los hechos del caso.

• Daño inmaterial. Comprende, tanto los sufrimientos y las aflicciones


causados a la víctima directa y a sus allegados, el menoscabo de valores muy
significativos para las personas, así como las alteraciones, de carácter no
pecuniario, en las condiciones de existencia de la víctima o su familia.
También se consideran daño inmaterial los temores y angustias vividas por
las víctimas directas e indirectas.

iii. Medidas de Satisfacción

161. Las medidas de satisfacción tienen la finalidad de reconocer y restablecer la


dignidad de las víctimas; de acuerdo con lo dispuesto por los artículos 27 fracción

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IV y 73 de la Ley General de Víctimas, se puede realizar mediante la aplicación de
sanciones judiciales o administrativas a las autoridades y personas servidoras
públicas responsables de violaciones a derechos humanos, por lo que en el
presente caso, la satisfacción comprende que el IMSS colabore ampliamente con
el Órgano Interno de Control en ese Instituto y el Ministerio Público de la
Federación correspondiente, en la queja administrativa y denuncia de hechos en
materia penal que se presentarán en contra del personal médico interviniente AR1
AR2, AR3, AR4, AR5, AR6, AR7, AR8, AR9, AR10, AR11, AR12 y quien resulte
responsable, a fin de que se dé cabal cumplimiento a sus determinaciones y
requerimientos, e informe a esta Comisión Nacional su colaboración en las
mismas.

iv. Medidas de no repetición

162. De conformidad con lo establecido en los artículos 27 fracción V, 74 fracción


VII y IX de la Ley General de Víctimas, estas consisten en implementar las medidas
que sean indispensables para evitar la repetición de hechos violatorios de derechos
humanos y contribuir a su prevención, por ello, el Estado deberá adoptar las
medidas legales, administrativas y de otra índole para hacer efectivo el ejercicio de
los derechos de las víctimas.

163. Al respecto, las autoridades del IMSS deberán implementar un curso integral
a partir de la aceptación de la presente Recomendación, a todo el personal médico
del HGZ-8 sobre capacitación y formación en materia de derechos humanos, que
considere los principios de accesibilidad, aceptabilidad, disponibilidad y calidad
relacionados con el derecho a la protección a la salud, así como de la elaboración,

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integración, uso, manejo, archivo y conservación del expediente clínico y los
documentos que lo integran, como herramienta de uso obligatorio para el personal
del área de la salud, de los sectores público, social y privado que integran el
Sistema Nacional de Salud, en términos de lo dispuesto en la NOM-004-SSA3-
2012, el cual deberá impartirse por personal calificado y con suficiente experiencia
en la materia. El contenido de dicho curso deberá estar disponible de forma
electrónica y en línea para que pueda ser consultado con facilidad.

164. A partir de la aceptación de la presente Recomendación, se deberá emitir


una circular en la que se exhorte al personal médico del área de Urgencias,
Cardiología, Geriatría, Medicina Familiar e Interna del HGZ-8 del IMSS, a
someterse al proceso de certificación y recertificación ante los Consejos de
Especialidades Médicas para brindar un servicio médico adecuado y profesional,
así como para atender casos similares al que nos ocupa con debida diligencia,
probidad y profesionalismo.

165. Lo anterior, de conformidad en lo previsto por el Acuerdo por el que se


emiten los Lineamientos a que se sujetarán el Comité Normativo Nacional de
Consejos de Especialidades Médicas y los Consejos de Especialidades Médicas a
los que se refiere el artículo 81 de la Ley General de Salud para la aplicación de lo
24
dispuesto por el numeral 272 Bis y el Título Cuarto de dicha ley , en el que se
especifican los trámites para allegarse de la referida certificación.

24
Secretaría de Salud. Diario Oficial de la Federación de 25 de marzo de 2015.

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En consecuencia, esta Comisión Nacional de los Derechos Humanos se permite
formular respetuosamente a usted, Director General del Instituto Mexicano del
Seguro Social, las siguientes:

V. RECOMENDACIONES

PRIMERA. En coordinación con la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas y,


una vez que esta emita el dictamen correspondiente conforme a los hechos y
evidencias descritas y acreditadas en la presente Recomendación, proceda a la
reparación integral del daño a V1 y V2, con motivo del deceso de V, en términos de
la Ley General de Víctimas, asimismo se les inscriba en el Registro Nacional de
Víctimas, se les otorgue atención psicológica y tanatológica, con base en las
consideraciones planteadas que incluya compensación y se remitan a esta
Comisión Nacional las constancias con que se acredite su cumplimiento.

SEGUNDA. Colabore ampliamente con el Órgano Interno de Control en ese


Instituto en la presentación y seguimiento de la queja que este Organismo Nacional
formulará en contra de AR1 AR2, AR3, AR4, AR5, AR6, AR7, AR8, AR9, AR10,
AR11, AR12 y quien resulte responsable, con motivo de las irregularidades en la
atención médica de V que derivaron en su fallecimiento, así como las relacionadas
con la inadecuada integración del expediente clínico, debiendo enviar a este
Organismo Nacional las constancias que avalen su cumplimiento.

TERCERA. Colabore ampliamente con la Fiscalía General de la República en la


denuncia de hechos que esta Comisión Nacional formulará en contra de AR1 AR2,
AR3, AR4, AR5, AR6, AR7, AR8, AR9, AR10, AR11, AR12 y quien resulte

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responsable, por la inadecuada atención médica proporcionada a V que derivó en
su fallecimiento, debiendo enviar a esta Comisión Nacional las constancias que
acrediten dicha colaboración.

CUARTA. Se diseñe e imparta en el término de seis meses, contados a partir de la


aceptación de la presente Recomendación, un curso integral al personal médico
que forma parte del área de Urgencias, Cardiología, Geriatría, Medicina Familiar e
Interna del HGZ-8 del IMSS, sobre capacitación y formación en materia de
derechos humanos, que considere los principios de accesibilidad, aceptabilidad,
disponibilidad y calidad relacionados con el derecho a la protección a la salud, así
como de la elaboración, integración, uso, manejo, archivo y conservación del
expediente clínico y los documentos que lo integran, como herramienta de uso
obligatorio para el personal del área de la salud, de los sectores público, social y
privado que integran el Sistema Nacional de Salud, en términos de lo dispuesto en
la Norma Oficial Mexicana NOM-004-SSA3-2012, debiendo asegurarse que entre
las personas a las que se imparta se encuentren AR1, AR2, AR3, AR4, AR5, AR6,
AR7, AR8, AR9, AR10, AR11 y AR12. El contenido de dichos cursos podrá ser
impartido de manera presencial y/o en línea, debiendo remitir a esta Comisión
Nacional las constancias que acrediten su cumplimiento.

QUINTA. Gire sus instrucciones para que en el término de un mes, contado a partir
de la aceptación de la presente Recomendación, se emita diversa circular dirigida
al personal médico que forma parte del área de Urgencias, Cardiología, Geriatría,
Medicina Familiar e Interna del HGZ-8 del IMSS, en la que se exhorte, cuando así
proceda, a someterse al proceso de certificación y recertificación ante los Consejos
de Especialidades Médicas para brindar un servicio médico adecuado y profesional,

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así como para atender con diligencia casos similares al que nos ocupa, y enviar a
esta Comisión Nacional las constancias con que se acredite su cumplimiento.

SEXTA. Designe a la persona servidora pública de alto nivel de decisión que fungirá
como enlace con esta Comisión Nacional, para dar seguimiento al cumplimiento de
la presente Recomendación y, en caso de ser sustituida, deberá notificarse
oportunamente a este Organismo Nacional.

166. La presente Recomendación, de acuerdo con lo señalado en el artículo 102,


apartado B de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, tiene el
carácter de pública y se emite con el propósito fundamental de hacer una
declaración respecto a las conductas irregulares cometidas por las personas
servidoras públicas en el ejercicio de las facultades que expresamente les confiere
la ley, como de obtener, en términos de lo que establece el artículo 1°, párrafo
tercero constitucional, la investigación que proceda por parte de las dependencias
administrativas u otras autoridades competentes para que, conforme a sus
atribuciones, se apliquen las sanciones conducentes y se subsane la irregularidad
de que se trate.

167. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 46, segundo párrafo, de la


Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, le solicito que la respuesta
sobre la aceptación, en su caso, de esta Recomendación, se informe dentro del
término de quince días hábiles siguientes a su notificación. De no hacerlo así,
concluido el plazo, dará lugar a que se interprete que no fue aceptada.

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168. Con el mismo fundamento jurídico, le solicito que las pruebas, en su caso,
correspondientes al cumplimiento de la Recomendación, se envíen a esta
Comisión Nacional, dentro de un término de quince días hábiles siguientes a la
fecha en que haya concluido el plazo para informar sobre su aceptación.

169. Cuando las Recomendaciones no sean aceptadas o cumplidas por las


autoridades o personas servidoras públicas, deberá fundar, motivar y hacer pública
su negativa, de conformidad con los artículos 102, apartado B, párrafo segundo,
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 15, fracción X y 46
de la Ley de la Comisión Nacional, ante ello, este Organismo Nacional podrá
solicitar al Senado de la República o en sus recesos, a la Comisión Permanente
de esa Soberanía, que requieran su comparecencia para que expliquen los motivos
de su negativa.

PRESIDENTA

MTRA. MA. DEL ROSARIO PIEDRA IBARRA

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