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López Austin, Alfredo; José Rubén Romero Galván y Carlos Martínez Marín :
Teotihuacán. Citicorp/Citibank, (gran formato, 149 págs.) México, 1989.
López Austin, Alfredo
La Historia de Teotihuacán
La ciudad y la cuenca
La grandeza de Teotihuacán no se entiende si se la desvincula de la gran
cuenca lacustre del valle de México de la que fue cabecera indiscutible durante varios
siglos. Situada a orillas del río San Juan, que desemboca en el gran lago de Texcoco,
Teotihuacán nació de un pausado proceso por el que la población aldeana de la
cuenca se fue desplazando hacia el valle del río San Juan.
La cuenca lacustre del Valle de México tiene 7.853 Km2. Fue un sistema
endorreico que contó con importantes masas de agua que formaban un gran lago
dividido en varias partes por sucesivos estrechamientos. La zona central del lago
denominada lago de Texcoco es la más extensa y salina y a ella iba a desembocar el
río San Juan que forma un valle menor o valle de Teotihuacán. El valle de
Teotihuacán tiene una superficie de 505 km2, posee unos suelos fértiles y profundos,
lo que constituye una extensa zona susceptible de ser dedicada a la agricultura, pero a
demás su curso y la llanura aluvial que forma es uno de los caminos naturales más
transitables y sencillos que comunican el Valle de México con su vecino del Este, el
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valle del Puebla1. Así pues el valle de Teotihuacán constituye una amplia llanura que
abre una brecha entre la serranía que cierra por el oriente el valle de México y en la
que al sur se encuentran los grandes volcanes Iztlaccihuatl y Popocatepetl.
Concretamente la ciudad tiene al norte el Cerro Gordo y al sur el cerro Platachique.
Las posibilidades económicas del valle de Teotihuacán son muchas:
1) La agricultura contaba a su favor con unos suelos ricos y profundos y aunque
las precipitaciones no son muy importantes (700 mm/año) y tienen un amplio
margen de irregularidad en cuanto a la cantidad y el inicio de las
precipitaciones, el valle del río san Juan permitía el riego por inundación,
desviando el agua mediante canales y pequeñas presas. Además se
aprovechaban las laderas de poca pendiente de las sierras cercanas para
cultivar, fijando el suelo con las raíces de los magueyes y muros de piedra.
2) Las sierras cercanas proporcionaban recursos forestales, pues sus bosques
estaban llenos de pinos, encinas, cipreses y sauces, así como caza de
venados, jabalíes, liebres, conejos y el guajolote salvaje. Los recursos forestales
fueron fundamentales para permitir la construcción de una gran ciudad, pues
proporcionaron vigas y otros elementos de construcción y además combustible
para fabricar la cal.
?
1 . En este valle se encuentra la localidad de Otumba, donde se dio la celebre
batalla entre españoles y aztecas. Cortés eligió el valle de Teotihuacán como el camino
más rápido para salir del avispero del valle de México.
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3) La cercanía del lago constituía también otra importante fuente de recursos
económicos, pero no tanto desde el punto de vista agrícola, pues el lago de
Texcoco es una de las zonas más salobres, sino como fuente de proteínas
animales: pesca y caza de aves acuáticas y tortugas, como lugar donde recoger
sal y sobre todo como elemento de comunicación, ya que en una sociedad que
no conoce la rueda ni tiene animales de trigo, el transporte en canoa resulta
fundamental.
4) Pero quizá una de sus riquezas más importantes eran los recursos minerales
por en las proximidades había buenos yacimientos de basalto, tezontle, pizarra,
pedernal y cuarzo. Pero con todo había una riqueza mineral que superaba a
todas: la obsidiana, el vidrio volcánico que puede ser considerado como el
"acero" de las civilizaciones mesoamericanas. En la cabecera del valle de
Teotihuacán, cerca de Otumba, a unos 22 kilómetros de la ciudad, se
encontraba el importante depósito de obsidiana gris del Cerro de Olivares y a
unos 50 kilómetros hacia el norte, cerca de Pachuca, el Cerro Navajas
proporcionaba la obsidiana verde. El control de la extracción, la transformación
artesana de la obsidiana y su comercio a larga distancia sería la gran baza
económica de la futura metrópoli teotihuacana.
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Cabe preguntarse si las ventajas de las que gozaba Teotihuacán no eran
comunes a otros lagares del valle de México, que también podían disponer de recursos
agrícolas y forestales, además de servirse del lago como medio de transporte. En
realidad Teotihuacán tuvo algunos rivales de importancia en los años iniciales en los
que era una aldea más que competía con el resto. En este sentido la competencia
más importante le vino de Cuicuilco, situado al Sur Oeste del lago y que fue capaz
de construir algunos de los monumentos de piedra más antiguos de Mesoamérica,
como masivas plataformas escalonadas de base circular y revestidas de piedra, en lo
que se adelantó a las primeras construcciones teotihuacanas.
Teotihuacán contaba sobre Cuicuilco con la ventaja de su mayor cercanía a
los depósitos de Obsidiana y el mayor control de este material estratégico; también
de su posición en el camino entre los valles de México y Puebla, y además es
posible que también contase con una ventaja de índole no económica: se ha
descubierto que debajo de la pirámide del Sol, el monumento más grandiosos de
Teotihuacán había una gruta sagrada. Es posible que el nombre de Teotihuacán como
"lugar de nacimiento de los dioses" 2 haga referencia a su condición, desde los
comienzos de su historia, como un lugar sagrado, que por eso mismo atrajo una
gran cantidad de población. Pero además, intervino la fortuna, pues en I a.C.
Cuicuilco, llamada por algunos, la Pompeya americana, fue arrasada por una erupción
?
2 . López Asten la denomina como "lugar del endiosamiento".
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del volcán Xitle que la cubrió de lava.
Fases del desarrollo urbano
Preclásico 150 a.C.-0
Aldea de entre 5.000 y 10.000 habitantes que recibe población de otras zonas
de la cuenca y es posible que de la propia Cuicuilco tras su destrucción.
Teotihuacán I 1-150 d.C.
Es ya una ciudad de 20 km2 y una población de entre 25.000 y 30.000
habitantes al haberse producido no sólo un crecimiento vegetativo, sino, sobre todo, un
traslado masivo de gentes del valle a traídos por el prestigio religiosos y por la riqueza
teotihuacana que es ya una gran factoría de transformación y comercialización de la
obsidiana. En esta fase se construyen los dos mayores monumentos de la ciudad: las
pirámides del Sol y de la Luna, la primera de las cuales tiene por entonces un tamaño
similar al de hoy. En esta fase además del eje N-S que ordenó los primeros
monumentos de la ciudad se diseña otro eje en dirección E-O para completar la
característica traza reticular y a unos 3 km. al sur de la plaza de la Luna, en lo que
más tarde sería la Ciudadela, se levantó un templo.
Teotihuacán II 150-400 d.C.
se produce un gran florecimiento económico debido fundamentalmente a la
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expansión de las rutas comerciales y la ciudad llega ya, al final de ete periodo a
controlar los ricos depósitos de obsidiana verde del cerro de las Navajas en Pachuca,
que para algunos autores se trataba de una minería directamente controlada por el
estado teotihuacán, que por otra parte llevaba sus redes comerciales hasta las lejanas
tierras mayas de Belice, donde se han encontrado piezas de obsidiana verde.
El esplendor económico se refleja en una mayor magnificencia que se denota
en la ampliación de monumentos y a la creación de otros nuevos, aunque la ciudad no
aumenta de extensión y de aquí en adelante las variaciones serán más de densidad
que de superficie. Por entonces se amplía la pirámide de la Luna, que alcanza sus
dimensiones actuales, así como la plataforma adosada a la pirámide del Sol. El
monumento más importante construido en esta época es la Ciudadela y en su centro
el templo de Tlaloc-Quetzalcoatl (200 d.C.).
Teotihuacán III 450-650 d.C.
En esta época Teotihuacán llega al máximo apogeo y con la construcción del
Gran Conjunto situado en frente de la Ciudadela al Oeste de la Avenida de los
muertos, se completa la estructura urbana de la metrópoli. El Gran Conjunto se
construyó hacia el año 450 y constituyó el núcleo administrativo de la urbe. En esta
época el control comercial-territorial de teotihuacán llega a las lejanas ciudades del
área maya y Kaminaljuyú se convierte en su colonia, existiendo una fuerte presión
sobre ciudades como Tikal y Monte Albán. Es en esta ´poca cuando se crea el barrio
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oaxaqueño en Teotihuacán.
Una descripción de la ciudad en su apogeo hacia el 600 d.C.
En su máximo apogeo la ciudad cubría una extensión "de más de 20 km2" y
pudo tener entre 75.000 y 200.000 habitantes, aunque es razonable elegir una cifra
intermedia de alrededor de 125.000 habitantes.
La diferenciación social era notable u la ciudad estaba dividida en barrios de
calidades y dimensiones muy diversas. Además de los llamados palacios, son muy
comunes los llamados "complejos de apartamentos" ("complejos habitacionales").
Se han localizado al menos 2.200 de estos complejos, edificios también muy diferentes
entre si en cuanto al número de viviendas, calidad y tamaño, que se suponen recogían
a familias extensas y aun a clanes enteros.
Tenían el común el ser construcciones de altas paredes exteriores, que no
tenían más vano de acceso a la calle que una sola puerta y que en el interior estaba
cruzados de pasillos laberínticos, que daban acceso a cuartos de dimensiones
reducidas. Estos complejos contenían uno o más patios, en los que podía haber
pequeños templos dedicados a los dioses patrones.
Los moradores hacían una intensa vida en el interior de los complejos y dentro
de sus paredes hacía vida familiar y trabajaban en talleres de una misma
especialidad. Concretamente se han encontrado 400 complejos en los que se
trabajaba la obsidiana. fabricandose en ellos, navajas, cuchillos y puntas de proyectil.
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En total se calcula que un tercio de la población de Teotihuacán estaban dedicado
actividades artesanales, y además de producir objetos de obsidiana fabricaban
cerámicas, textiles, adornos de plumería, etc.
El que estos complejos estuvieran habitados por clanes o "ligas parentales" ha
querido ser comprobado a través de la arqueología y más concretamente con el
estudio de los restos humanos 3. Se encontró que en "algunos" complejos los varones
se parecían entre si, al tiempo que diferían las mujeres, lo que hace pensar en grupos
de parentesco cuyos varones buscaban cónyuges en el exterior.
Ahora bien, no todos los teotihuacanos vivían en estos complejos
multifamiliares, "por toda la ciudad existían dispersas chozas individuales en un
número considerable"4.
En el año 600 la monumentalidad de la ciudad había alcanzado también su
máximo esplendor.
La colosal pirámide del Sol, con su base de 222 por 225 m. y una altura de
65 m., sin contar la capilla que estaría situada encima. Construida sobre una cueva
natural formada por un túnel de acceso que luego se abría en una planta de cuatro
?
3 . No lo dice, pero puede suponerse que, como en Monte Albán, estos conjuntos
también sirvieran de enterramiento a sus miembros.
?
4 . Esto me recuerda a la existencia de estos grupos de desarraigados de clanes
que trabajaban como braceros en condición de servilismo o semiesclavitud, tales como
los mayeques aztecas o los yanas incaicos.
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lóbulos. Al parecer la extensión del túnel sirvió para medida a la planta de la pirámide,
de tal manera que la entrada del túnel asomaba a la superficie en los límites de la
parte frontal de la pirámide y la cueva quedaba aproximadamente en la vertical de la
cúspide. Era sin duda el santuario más importante del valle de México. El hecho de
que las escalinatas de acceso y el adoratorio estuviesen orientados en dirección E-O
llevó a pensar que estaba dedicada al Sol, pero hay fundadas opiniones en contrario y
que en realidad estaba destinada a una deidad acuática.
Al ser la pirámide del Sol uno de los edificios más antiguos de la ciudad
(Teotihuacán I) no tiene la clásica decoración de talud y tablero. Sin embargo el
segundo edificio en tamaño, la pirámide de la Luna, que fue remodelado en épocas
posteriores (Teotihuacán II) si está construida con el talud-tablero y ello, junto con los
edificios que rodean la plaza que se construyó delante, convierten el espacio situado
frente a la pirámide de la Luna en el más elegante y arquitectonicamente brillante de la
ciudad.
La Calzada de los Muertos que sale de la pirámide de la Luna, posee una serie
de pequeñas plazas frente a adoratorios menores que debieron ser empleadas como
estaciones en las grandes procesiones y otros ritos que debieron recorrer esta especie
de vía sacra.
A unos 2 km. al sur de la Pirámide de la Luna está la Ciudadela, un
cuadrángulo de 400 m. de lado, en cuyo centro hay una pirámide de cuatro cuerpos
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que en tiempos estuvo pintada de rojo. En su interior se ha descubierto una estructura
más antigua que constituye el tempo de Tlaloc-Quetzalcoatl, sin duda el más suntuoso
de la ciudad construido hacia el año 200 d.C. Frente a la Ciudadela estaba el Gran
Conjunto, que era el centro administrativo de la ciudad.
La ciudad aun conserva un aspecto imponente y no cuesta demasiado imaginar
lo que debió ser hacia el año 600, con sus palacios, como el Quetzalpapálotl y otros
más descubiertos recientemente al Oeste de la Calzada de los Muertos. A ello se
añadían los tremendos monolitos de las esculturas, como el de la diosa de las aguas,
Chalchiutlicue (Encontrada en las proximidades de la pirámide de la Luna) y tal vez
hubiera otros semejantes a la gigantesca escultura de esta misma diosa, (aunque se la
ha confundido con Tlaloc), que fue encontrada, inconclusa, en una cantera a 20 km.
al Sur de Teotihuacán.
Pero aun siendo descomunales varios de sus monumentos, lo que impresiona
más es observar la equilibrada mezcla de grandiosidad, armonía y orden que logra
transmitir el conjunto de la ciudad. Grandeza por las enormes proporciones; armonía de
los tableros y taludes y los juegos de volúmenes y colores; orden rígido en la simetría
axial y los ángulos rectos de su traza planificada.
¿Cómo interpretar lo que significa la planificación? 5
?
5 . Las reflexiones que siguen sobre el sentido del urbanismo teotihuacán resultan
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Teotihuacán con sus largas avenidas que se cruzan en ángulo recto y sus
colosales monumentos pétreos delimita un espacio que no parece de este mundo. No
es natural. Tampoco sus proporciones, ni sus características están hechas a la escala
de los simples mortales.No es natural, porque las pirámides estaban pintados en
colores vivos: rojos y blancos, mientras que en la naturaleza abundan los ocres y
verdes; precisamente el color terroso de los edificios en la actualidad se debe a que
han perdido sus colores originales. No es natural, porque la ciudad está llena de lineas
rectas, mientras que éstas no existen apenas en la naturaleza, donde predominan casi
exclusivamente las curvas. Finalmente, el orden perfecto que sugiere el urbanismo
teotihuacán no se corresponde con una naturaleza donde el azar es un elemento
fundamental6.
No está hecha a escala humana, porque opone la solidez y perdurabilidad de
la piedra a la fugacidad de la vida humana; su planificación a la imprevisibilidad de la
de una interpretación libre y ampliada de algunas ideas que da López Austin.
?
6 . Los hombres del siglo XVIII hablaban de un perfecto orden de la naturaleza,
susceptible de clasificarse en categorías racionales. (No la conocían bien! Hoy en día
sabemos la importancia que el azar tiene en la evolución y son cambios genéticos
aleatorios los que dan lugar a la evolución de las especies. La relatividad de Einstein,
plantea esa nueva perplejidad del ser humano ante la naturaleza, la cual, quizá tenga
leyes, pero tan complejas y con tantas variables que resulta difícil de someter a
nuestros estrechos intentos de clasificación.
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vida; la grandiosidad de los monumentos a la pequeñez de los humanos.
Estamos ante un mundo que pretende ser el reflejo de lo sobrenatural, una
copia terrestre de un universo ordenado por la acción de los dioses. Los
teotihuacanos pensaban que el mundo era una superficie plana dividida en cuatro
partes, y en este sentido la ciudad era el plano terrestre, intermedio entre el celeste y
el inframundo.
Pero, a no ser que creamos en la divinidad de Tlaloc y en Quetzalcoatl, hay
que pensar que todo el orden reflejado en Teotihuacán, más que producto de la
voluntad de los dioses es producto del afán centralizador de algunos seres
humanos, los cuales se benefician del mantenimiento de dicho orden. Es una creación
mental, pero interesada. Teotihuacán es presentada como reflejo del orden divino y
como un canto a mayor gloria de los dioses, ((pero también de sus representantes
en la tierra, los aristócratas teotihuacanos!! Los hombres crean a Dios por su
necesidad de racionalizar el caos y los creadores de dioses adquiere la exclusiva a la
hora de interpretar la voluntad divina.
Las pirámides se construyeron hacia el año 150 y con el tiempo, la siguientes
masas de campesinos quizá olvidaran que fueron hechas por los hombres y aunque no
fuera así siempre las verían como un reflejo del orden divino...o eso pretendían los
dirigentes.
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Teotihuacán IV 650-750 d.C.
En este periodo se produce la decadencia y al parecer el abandono de la
ciudad después de algunos fenómenos de violencia. Hay restos carbonizados en la
Calzada de los muertos y la Pirámide de la Luna y los edificios cercanos sufrieron
saqueos. Los habitantes abandonaron la metrópoli en beneficio de las aldeas en un
movimiento contrario al que produjo la grandeza de Teotihuacán.
No se sabe lo que pasó y normalmente se apuntan varias hipótesis, que no
sólo no se contraponen sino que pueden ser complementarias.
Es indudable que Teotihuacán había creado relaciones políticas, económicas y
sociales de tal complejidad que el resquebrajamiento del sistema pudo producir efectos
encadenados que condujeron a la ruina de la ciudad y más tarde a paulatina
decadencia de otras capitales mesoamericanas.
En principio se barajan causas puramente internas, derivadas de las tensiones
provocadas por una diferenciación social cada vez más extrema y que llegó a un
momento de rompimiento.
Este rompimiento pudo tener como fulminante el deterioro de las condiciones de
vida provocados por un desfase ecológico entre la producción y la población y por el
empeoramiento de las condiciones de vida en una ciudad superpoblada.
En el primer caso se habla de que la superpoblación y los excesos
constructivos de los grupos dirigentes llevó a una ocupación de las ladearas boscosas,
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las cuales fueron taladas , provocando la erosión y la pérdida de suelos agrícolas que
ya no eran retenidos por las raíces de los árboles [tal vez algún proceso de
salificación del terreno, que fue un elemento que provocó crisis frecuentes en
Mesopotamia].
En segundo lugar, el mantenimiento de una ciudad tan populosa fue siempre
una proeza del urbanismo y en un determinado momento quizá se convertirían en
insolubles los problemas de abastecimiento de agua y alimentos o los problemas de
hacinamiento, todo agravado por una creciente desigualdad entre sus habitantes.
A los problemas internos pudieron sumarse los externos y es muy posible que
en un determinado momento se debilitasen las ligas de dominio que se ejercían sobre
territorios claves, en especial los situado en el vecino valle de Puebla. En ese sentido
se ha pensado que antiguas aliadas como Xochicalco o Cholula, aprovechasen la
debilidad Teotihuacán para terminar con su poder. De hecho tras la caída de
Teotihuacán, ambas ciudades, y en especial Cholla, situada en el valle de Puebla,
alcanzaron momentos de esplendor.
Clanes, estado y poder: la formación del estado Teotihuacán.
Como se transforma una simple aldea, primero en una gran ciudad y luego en
un estado con una vasta presencia exterior, como lo prueba la presencia de militares
teotihuacanos en la estela 31 de Tikal, la presencia de cerámica anaranjada delgada
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en Copán y la franca colonización de Kaminaljuyú. Los embajadores teotihuacanos
fueron recibidos en Monte Albán, que en sus monumentos muestra la influencia cultural
de la metrópoli del valle de México. De igual manera hay huellas de firmes vínculos
con Cholla y Xochicalco.
Hoy en día no tenemos información para diferenciar con precisión los distintos
tipos de relación de Teotihuacán con los diferentes lugares en los que hay pruebas de
su influencia, pero pueden definirse de manera teórica cuatro tipos de relación de
dominio:
El interno para controlar a los 125.000 habitantes de la ciudad
El ejercido sobre regiones productoras próximas
La influencias sobre pueblos lejanos, más aliados que sometidos
El establecimiento de enclaves comerciales en lugares lejanos.
Ahora bien parece claro que la expansión de Teotihuacán se estuvo sostenida
por una expansión militar. Teotihuacán debió ser una potencia militar. Sin embargo, no
tenía murallas, y las representaciones de guerreros son muy escasas. También
encontramos sacrificios humanos, pero no el canto a la muerte y al sacrificio
constantemente expresado como en otras culturas, incluyendo a la Maya clásica.
Podríamos decir que Teotihuacán fue una potencia militar pero no una sociedad
militarista. Tal vez, y en un determinado momento, la propia potencia Teotihuacán hizo
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innecesaria la construcción de murallas7.
La verdadera fuerza de Teotihuacán en el exterior debió haberse fundado en la
capacidad comercial:
Primero: al lograr el monopolio de la obsidiana y de algunos bienes suntuarios
Segundo: al organizar globalmente el comercio controlando la red hasta los
puntos más distantes y de esta manera influyendo indirectamente en la economía y en
la producción de la mayor parte de Mesoamérica, ya que ellos eran los únicos a través
de los cuales se realizaban las exportaciones e importaciones de productos.
En suma, los teotihuacanos basaban su poder en ser los únicos especialistas
en la producción de objetos de obsidiana y en monopolizar el comercio generalizado.
Pero a pesar de la enorme influencia que ejerció sobre sus contemporáneos y
la huella dejada en los posteriores potencias regionales, como los mexicas, nunca
conoceremos su nombre verdadero, ni el nombre de sus jefes, y muy poco de la vida
de los habitantes de aquella ciudad monumental. Es el destino del pueblo
mesoamericano que fue capaz de organizar el primer estado de todo el Nuevo Mundo.
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La manera en que se formó y consolidó el poder teotihuacán es una incógnita
?
7 . En este sentido hay que recordar que la Roma imperial no necesitaba murallas
y de hecho su caserío había sobrepasado con creces los muros de la época etrusca y
republicana y no fue hasta las convulsiones del siglo III cuando el emperador Aureliano
tuvo que amurallar de nuevo la ciudad.
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aun obscura y un ámbito propicio para el juego de las hipótesis. Para muchos autores,
el caso teotihuacán es un ejemplo del tránsito entre los regímenes de linajes y la
formación del estado.
Inicialmente Teotihuacán recogió aldeanos de la cuenca del valle de México,
agricultores organizados en linajes que acudían a las tierras fértiles del valle del río
San Juan, cerca de los yacimientos de obsidiana y en un lugar de paso entre los
valles de México y Puebla.
Los aldeanos atraídos por las ventajas del valle de Teotihuacán estaban
organizados en linajes. Vivían en residencias comunales que eran a la vez unidades
habitacionales, talleres, y edificios en los que los habitantes rendían culto común a sus
dioses patronos.
Hay que pensar que el concurso de aldeanos al valle lo fue de grupos distintos,
especializados cada uno en una profesión particular. Así el extraordinario auge de la
producción de navajas prismáticas, puntas de proyectil y otros objetos de obsidiana,
no puede explicarse sin el concurso de por los menos tres grupos:
Agricultores que proporcionaran los alimentos para los artesanos
Artesanos especialistas en trabajar el vidrio volcánico
Especialistas en el comercio a grandes distancias.
No debió haber existido un régimen mercantil de libre adquisición de los bienes
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que llegaban como producto del comercio, sino que los jefes de los distintos linajes,
los "hermanos mayores", debieron haber intervenido en la distribución de aquellos
bienes exóticos importados.
No debió ser fácil llegar a acuerdos para la distribución de los beneficios entre
una multitud de clanes y los jefes de cada clan debieron participar casi a diario en
negociaciones para dirimir los múltiples conflictos que surgirían inevitablemente.
La negociación cotidiana debió ir cambiando poco a poco las relaciones entre
los jefes, que se harían cada vez más estrechas, y poco a poco tomarían conciencia
de constituir un grupo aparte.
Al mismo tiempo las relaciones entre los jefes y sus grupos familiares se irían
haciendo cada vez más distantes, más autónomas y las antiguas relaciones de
parentesco se irían transformando en relaciones de dominio.
En el fondo lo que se produjo paulatinamente fue un cambio de fidelidad, que
pasó del grupo familiar original a un nuevo grupo "profesional"; a un nuevo tipo de
especialistas: los articuladores; los distribuidores de bienes.
Estos, a la hora de repartir las riquezas, dieron la preferencia a la manutención
y sostenimiento del aparato gubernamental, lo que terminó por producir una profunda
diferencia en el acceso a los bienes de prestigios traídos desde tierras lejanas. (Había
nacido una nobleza!, la cual en poco tiempo llegaría a constituir un aparato
gubernamental.
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Todo ello produjo un cambio profundo en la forma de justificar y ejercer el
poder característico de lo que se denomina organización estatal: El poder ya no se
ejercería por y para un linaje, grupo familiar o línea de descendencia, sino que se
ejercería por formar parte de un élite y se extendería no a una serie de personas
sino a un territorio, habitados por centenares o miles de clanes.
Se trata de un proceso muy lento, pues no es posible terminar en unos pocos
años o, incluso siglos, con una tradición de milenios. En este sentido los autores están
de acuerdo en que en Teotihuacán (como luego pasó entre los aztecas) el régimen
de dominio territorial no erradicó jamás el de los linajes, sino que lo absorbió,
reduciendolo a sus dictados. De la misma manera, a nivel religiosos, el dios tutelar o
protector de toda la ciudad, no erradicó el culto a los dioses tutelares de los diversos
clanes.
Pero hay algo que ha llamado poderosamente la atención de los investigadores:
en la mayor metrópoli del mundo americano; en la ciudad más poblada y grandiosa de
toda la América prehispánica (incluyendo Mesoamérica y los Andes Centrales) no se
ha encontrado ninguna representación individualizadas del poder. No hay retratos de
gobernantes o de reyes y tan solo se conoce un solo mural en el palacio de
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Tepantitla, en la que se muestra a algunos jerarcas, pero presentados de forma
colectiva en una especie de procesión. Esto contrasta con los abundantísimos retratos
de jerarcas mayas, de muchos de los cuales conocemos sus nombres y las fechas de
sus hitos vitales. También en el caso de Monte Albán son delectable este tipo de
representaciones de gobernantes individuales y hasta en la civilización preclásica de
los olmecas se han considerado las cabezas gigantes como retratos reales.
Se suele intentar explicar esto diciendo que Teotihuacán estuvo gobernado por
una teocracia, en la que un grupo sacerdotal habría absorbido y concentrado, no sólo
las funciones religiosas y ceremoniales, sino también las funciones políticas y
administrativas. Pero haya sido o no un poder teocrático el que dominaba
Teotihuacán , lo que si parece cierto es que se trataba de un poder oligárquico, un
poder de un grupo y no de una persona individual. O mejor: de un grupo de clanes
representados por sus jefes, en lugar de un solo clan dirigido por un individuo.
)Por que pasó esto así? Si se considera que la grandeza de Teotihuacán se
fraguo cuando multitud de clanes procedentes de toda la cuenca lacustre fueron
confluyendo en el valle del río San Juan, es posible que la variedad y cantidad de la
población hiciera imposible el dominio de un solo grupo familiar. Ya se ha expresado
que para que saliese adelante el gran negocio teotihuacán que era la extracción,
fabricación y exportación de la obsidiana eran necesario por lo menos tres grupos
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distintos de clanes: los dedicados a la agricultura para alimentar a los artesanos; los
artesanos mismos, y los especialistas en intercambios a grandes distancias y tal vez
algunos más como mineros, o redistribuidores etc.
El gobierno oligárquico quizá sea una cuestión de número y de tamaño. Se
conoce bien que en el mundo Maya, que es el que ha dado más ejemplos de
representaciones individualizadas del poder, existían varias decenas de ciudades-
estado independientes que dominaban territorios y poblaciones mucho menos
numerosas que la de Teotihuacán, lo que hacía que el dominio de un clan fuese algo
mucho más factible.
La existencia de un poder oligárquico o compartido en Teotihuacán puede
explicar también la ausencia de los instrumentos de propaganda que normalmente
ensalzan el poder individual. Joyce Marcus ha observado que el desarrollo del
calendario, de la escritura y de las matemáticas estaba vinculado al poder de los
linajes, pues estos conocimientos fueron vehículos de divinización de las familias
reinante8.
Siguiendo esta teoría, en Teotihuacán, como no hay poder personalizado, no
surgen, o no se desarrollan de igual manera, aquellos elementos que sirven para
expresar y reforzar ese poder: la escritura jeroglífica, los calendarios y el arte
?
8 Marcus, Joyce: Los orígenes de la escritura mesoamericana. En: "Ciencia y
Desarrollo", n1 24, enero-febrero 1979, págs. 35-52.
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monumental con estelas de jefes poderosos. Un calendario que, aun habiendo podido
nacer para fijar los periodos de cosechas, se termina empleando en situar los gloriosos
hechos de armas o el nacimiento de un heredero. Unos jeroglíficos que sirven para
perpetuar en piedra los hitos de la vida de un monarca.
Así mientras conocemos los nombres de los soberanos de Palenque, como
Pacal o Kan-Balan, que era poco más que un villorrio en comparación con
Teotihuacán, desconocemos los nombre e incluso las efigies de los gobernantes de la
impresionante metrópoli del valle de México.
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