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Encuentro con un Grifo Mítico

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Aquella primavera, se presentaba como un momento oportuno para el joven

Christopher Hans Fernández que buscaba unos días de paz en medio de tiempos
tan azarosos para descansar. Cuando compró el tiquete que le llevaría allende el
mar a las tierras de sus antepasados, en su corazón palpitaba el entusiasmo de
ser este viaje tan pacífico como le había parecido en su niñez.
El viaje fue relativamente tranquilo, con el sopor propio que puede dar la
primavera, una vez allí tomó el vehículo, después de un corto trayecto divisó a lo
lejos una imponente mansión, al bajar su equipaje y dirigirse a la escalera se
detuvo ante una escultura con patas delanteras, alas y cabeza de águila y el
cuerpo, las patas traseras y cola de un león, se acercó a detallarla por un
momento, retirando con sus manos las hojarascas que cubrían lo que parecía un
exvoto, aunque desgastado por el paso del tiempo, se podía leer en trazos finos y
esculpidos en piedra: A Shirdal, en gratitud por su invaluable presencia entre
nosotros”, en ese momento su tío Antoine lo llama de manera efusiva y le invita a
proseguir, la mirada de Christopher Hans se vuelve atrás por un momento más y
sube presuroso las escaleras, entre los abrazos festivos por su llegada y pasar del
hall de entrada a la sala principal descubre un escudo de heráldica de grandes
proporciones, en oro fino un grifo de sable y en el cantón diestro del jefe, una cruz
floreteada de gules, la curiosidad y el asombro lo embargan se acerca poco a
poco a este inmenso escudo, respondiendo a las muchas preguntas que le hacen
pero sin quitar sus ojos de lo que ocupa gran protagonismo en la sala de la casa
familiar, una de sus primas, se acerca a él ofreciéndole una copa de vino tinto y
explicándole que esa heráldica distintiva de toda esta línea de los Fernández, el
joven se siente apenado, se sonroja por su distracción y se dedica a conversar
entretenidamente con sus anfitriones.
Los días de descanso pasan presurosos, Christopher Hans quiere sacar el
mayor provecho de éstos, se anima a salir a recorrer los paisajes aledaños para
maravillarse con la belleza que el esplendor primaveral permite, con él va su primo
Thiago, un poco menor que él pero todo un sabelotodo aunque de temperamento
temeroso.
Al avanzar en su paseo, encuentran un camino de piedras cuyo reflejo del
sol parece marcara un camino, Christopher Hans se siente maravillado ante este
fenómeno y quiere seguir hasta donde termine, Thiago le dice que no es
conveniente pues no conoce ese lugar, animándolo ambos ingresan en un espeso
conjunto de árboles que son como un pasadizo y los adentra a un lugar hermoso
pero desconocido, Thiago le insiste a su primo que lo más correcto sería regresar
por el camino, Christopher Hans no le escucha sino que embelesado toca la flora,
las piedras, se acuesta sobre el prado e invita a Thiago a disfrutar este inusual
lugar, accede a quedarse pero mientras miraban al cielo, sienten un extraño ruido,
se alertan, se dirigen al lugar donde escucharon tal sonido pero extreman los
cuidados, ocultándose detrás de un centenario árbol buscando la razón del ruido,
sus ojos se ensanchan, el corazón late precipitadamente, no dan crédito a lo que
observan, una criatura ocho veces más grande que un león común, cuyas patas
delanteras, alas y cabeza eran de águila y el cuerpo, las patas traseras y cola de
un león, consumía un cuadrúpedo que parece había recién cazado; Thiago se
hiperventila, siente marearse, Christopher Hans también está asustado pero se
pregunta qué clase de creatura es ésta, en los libros de biología nunca le había
encontrado, mira a su primo como cuestionándole si ya lo había visto o había
escuchado en casa referirle algo sobre su existencia tan cerca de ellos, Thiago
negaba con la cabeza aún preso de pánico y le dijo quedamente, en cuanto tuvo
un poco de fuerza, a Christopher Hans que se retiraran, el joven no quería irse
pero ante la insistencia de su primo accedió, en su retroceder, con sus pasos
quebraron la madera muerta que había en el suelo, la creatura levantó la vista y
como si de un golpe de aire que absorbió, ubicó a los dos jovencitos, su sudor y su
miedo fueron fácilmente palpados, avanzando hacia ellos con actitud defensiva,
extendió sus imponentes alas se apuntaló en las patas traseras, Thiago reaccionó
inmediatamente, corriendo hacia el lugar contrario pero la creatura de un orificio
cercano a la nariz expulsó un fuego que como una muralla flanqueaba el camino y
luego al abrir su pico exhaló un aire frío que al tocar los pies de Thiago lo dejó
paralizado por el congelamiento, éste a su vez se tomaba la cabeza, parecía fuera
de sí, mientras que Christopher Hans miraba con asombro, maravillado y
esbozando una gran sonrisa, estaba más cerca de la creatura, sus garras eran un
peligro si se acercaban más, trató de hablarle para apaciguarle pero la creatura
más se alebrestaba, en un momento fue tanta la cercanía que Christopher Hans
cae al suelo de espalda, la creatura parece arremeter pero del cuello de la camisa
sale una cadena con algo que pende de ella, de regular tamaño, la aguda visión
de la creatura lo observa y detiene su ataque, el joven se pone de pie,
instintivamente toma el pendiente de la cadena en su mano derecha y se la
enseña a la creatura, esta retrocede y poco a poco inclina su cabeza, Christopher
Hans inclina también su cabeza, en su mente algo le da la entender de que nada
malo pasará, gira hacia su primo Thiago y le dice que saque la cadena con el
pendiente que han recibido también de su padre y la muestre a la creatura, éste
preso de pánico y de manera agitada la busca dentro de su camisa parece no
hallarla, luego de una ansiosa búsqueda al fin la encuentra, la quita de su cuello y
la levanta para que sea vista, en ese momento la creatura de su nariz exhala un
fuego tenue que descongela los pies de Thiago y de su pico un viento frío que
apaga el fuego que se iba extendiendo, ante la indicación de su primo inclina su
cabeza ante la creatura a lo que esta le responde de igual manera, se aproxima
suavemente a Christopher Hans, quien en medio de todo no para de hacerse
preguntas, como por qué la creatura se sosegó ante los pendientes que traían en
las cadenas como si los conociese de algo; la creatura se entretiene en un nuevo
animal para cazar, los jóvenes se retiran del lugar.
Pasan los días, ninguno de los dos habla del tema con los demás
familiares, ni entre ellos mismos, una mañana en la que Christopher Hans da un
pequeño paseo para calentarse un poco, se detiene a unos 200 metros de la
imagen que parece saludar al ingreso de la mansión y que le había generado
curiosidad al llegar, pese a que muchas veces antes había estado en aquella
casa, sólo hasta ahora le genera inquietud, se aproxima a ésta, limpia la hojarasca
y como una ráfaga de luz pasa por su mente que esta imagen era igual a la que
había visto con su primo en días pasados, sube presuroso las escaleras, al entrar
a la mansión, llama insistentemente a Thiago, quien sale de la biblioteca a su
encuentro, le comenta sus impresiones, Thiago lo toma del brazo y le lleva la sala
principal y señalando la heráldica le muestra a su vez que la creatura está en el
blasón familiar, Christopher Hans pregunta que tiene que ver con ellos, Thiago
conduce a Christopher Hans a la biblioteca y le dice que desde aquel evento se
dio a la tarea de buscar que era esa creatura y abre una enciclopedia donde
señalándole con el dedo se puede leer:
Grifo: Del griego “gryphos” que significa curvado o ganchudo y a su vez del persa
“shirdal” que significa león-aguila. Es una criatura mitológica híbrida de gran
tamaño originaria de Grecia, la cual tiene características de varios animales. Posee
patas delanteras, alas y cabeza de águila, y el cuerpo, patas traseras y cola de un
león. La dieta principal de los grifos es la carne cruda, este utilizaba sus garras
grandes, muy afiladas, para atrapar a sus presas favoritas en pleno vuelo, entre las
que podemos resaltar a los caballos, por lo cual podrían ser poderosos
depredadores en su medio natural. Se sabe que los grifos tienen un
comportamiento agresivo, siendo conocidos como criaturas feroces, y es por esto
que los magos utilizan a estas criaturas como guardianes de tesoros para su
custodia. Para algunas culturas pueden controlar los 4 elementos de la naturaleza,
además, de un orificio cercano a la nariz expulsa fuego y de su pico exhala un aire
frío…
Christopher Hans cierra el libro sin terminar de leer, con cara de asombro como
quien no da crédito a lo que lee, Thiago le dice que cree que su familia está relacionada
con el grifo y que el pendiente que llevan al cuello, que a su vez heredaron de sus padres
es algo así como el signo y el símbolo de esa relación entre la creatura fantástica y su
familia. En aquel momento llaman al almuerzo, los jóvenes se comprometen a ir al día
siguiente a aquel lugar para buscar respuestas a sus preguntas y se dirigen al comedor
donde toman muy poco alimento y casi no conversan, como absortos, Antoine les
pregunta si les pasa algo a lo que cada uno en su momento responden que no, que todo
está de maravilla.
A la mañana siguiente, después de tomar el desayuno, los primos se encuentran
junto a la estatua del grifo que flanquea el ingreso a la mansión y rápidamente se
adentran al bosque, Christopher Hans mira por momentos hacia atrás, tiene la sensación
de que lo están observando, Thiago le pregunta que si le pasa algo, Christopher Hans lo
tranquiliza diciéndole que no pasa nada, avanzan en el camino, buscan por el bosque al
grifo y no lo hallan, emiten ruidos como especie de llamados pero no hay respuesta, se
sientan a la vera del camino que señala el ingreso, de pronto escuchan un gruñido como
de manada muy cercano, con sobresalto se dan cuenta que es una manada de lobos
hambrientos que van atacarlos, escuchan un silbido que viene de adentro de la espeso
conjunto de árboles, todo es en fracción de segundos, un viento huracanado parece
elevar la manada de lobos, el aullido de uno que otro de éstos, es el grifo que descendió
como si fuese un huracán y el aleteando de sus alas parece elevarlos no solo a la
manada sino que incluso a los jóvenes, quienes deben sostenerse con fuerza, los lobos
intentan atacar al grifo, este les doblega y algunos como pueden salen huyendo, mientras
que el grifo se da un banquete con los que logró cazar, en ese momento se oye la voz de
un hombre, los jóvenes se miran entre sí y hacia donde escuchan la voz, en medio de la
polvareda levantada, resuena la voz: “¡Shirdal, nuestro leal amigo, gracias nuevamente!”,
al aclararse la vista, Thiago exclama: ¡Padre!, emerge la figura de Antoine quien inclina su
cabeza ante el grifo y este deja su presa por un momento y a su vez responde la
reverencia, luego se dirige a preguntarle a los jóvenes si se encuentran bien, Christopher
Hans le pregunta a su tío que está haciendo ahí, cómo sabía que estaban en ese lugar y
cómo conoce al grifo. Antoine guarda un momento de silencio, mientras acaricia el lomo
de grifo y este parece disfrutarlo, mientras que mirándoles dijo:
“Vi con qué atención detallabas a tu llegada el grifo que como pasaba con las
gárgolas se utilizaban desde la antigüedad en las catedrales y en las mansiones
para proteger los familias y propiedades, luego en la sala tus ojos no se apartaban
del blasón de la familia, estuve atento a sus movimientos, vi que pasaban los días
y estaban retraídos, cuando estaba en el piso superior vi que se encontraban a la
entrada de la casa y me dispuse a seguirles para cuidarles y así comprendí que
era el momento de explicar porque está en nuestra heráldica. Se dice que una de
las líneas de los Fernández, la nuestra proviene de Vizcaya, País Vasco, en
España y que desde tiempos inmemoriales están relacionados con los grifos, por
eso aparecen en ella –continuó explicando– las cadenas con su respectivo
pendiente en ella tiene tallado un grifo que se labró con la piedra donde el
antepasado de este grifo se paró para divisar a su antepasado Mosén Fernando y
defenderlo de un cruel ataque como hoy lo ha hecho Shirdal a mi llamado cuando
iban a ser atacados por esa manada de lobos. Desde tiempo atrás Mosén
Fernando y el grifo han tenido una amistad y ustedes, los nuevos Fernández, esto
es, los hijos de Fernando tienen la lealtad y simpatía de Shirdal, hijo de aquel grifo
que alguna vez salvó a su antepasado”.
Guardaron silencio mientras el grifo consumía los cuerpos de los lobos, le
saludaron por su nombre y con la reverencia se despidieron regresando a la mansión, con
la certeza de que la curiosidad descubrió las raíces que siempre emergen aunque por
humanas prevenciones se quieran ocultar.

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