TIPOS DE ALMACENES
ALMACÉN DE TRÁNSITO
La función principal de un almacén de
tránsito es el almacenamiento provisional de
las mercancías. Allí se depositan hasta que
se necesiten para la siguiente etapa del
proceso, como, por ejemplo, el
empaquetado o la entrega al cliente final.
Situados entre el centro de distribución y el cliente final, gracias a los almacenes de tránsito
(también conocidos como búferes temporales), se reducen los tiempos de espera entre los
diferentes eslabones de la cadena de suministro por los que pasa el artículo. Una de las
características más importantes de este tipo de almacenes es el elevado tránsito de
mercancías. Además, también se utilizan habitualmente en el ámbito de la alimentación y el
retail. Por ejemplo, los proveedores de una cadena de supermercados suelen suministrar una
única categoría de referencias (pescado, verdura, productos higiénicos…). No obstante, un
almacén de tránsito puede aprovisionar todos los productos en un mismo sitio para que
posteriormente sean enviados a cada local de manera agrupada (grupaje de mercancías). Este
tipo de almacenaje puede requerir estantería común, vertical, o incluso mini-load en algunos
casos.
ALMACÉN DE DISTRIBUCIÓN
Los almacenes de distribución (también denominados almacenes de suministro) se localizan
estratégicamente lo más cerca posible del cliente final. Estos centros logísticos se encargan
de garantizar el stock de ciertos productos en una zona. Estas instalaciones reciben entradas
de mercancía desde los centros de producción de la compañía y almacenan esos productos,
que posteriormente serán enviados hacia el cliente final. La función principal del almacén
de distribución es disminuir los tiempos de entrega al mínimo, evitar una eventual
interrupción del suministro para, en definitiva, poder ofrecer un buen servicio al cliente final.
En general, en un almacén de distribución solo se ubican los productos con más demanda en
la región donde se sitúa la compañía. En consecuencia, estas instalaciones se caracterizan por
el almacenamiento de muchos palets de una sola
referencia y de elevada rotación. Este tipo de
almacenaje puede usar almacenamiento
miniload o estantería común depende la
magnitud de productos y su tamaño y peso.
ALMACÉN DE APROVISIONAMIENTO O ALMACÉN DE PRODUCCIÓN
El rol de un almacén de aprovisionamiento o
producción es almacenar las mercancías requeridas
para los procesos de fabricación. Estas instalaciones
sirven como almacenamiento y aprovisionamiento de
materias primas, piezas de producción, componentes
y producto semielaborado. Asimismo, el almacén se encarga de alimentar las líneas de
fabricación de la compañía, lo que garantiza una producción sin interrupciones. Por ello, los
centros logísticos de aprovisionamiento se sitúan cerca de las fábricas. Con frecuencia, se
conectan incluso con las mismas plantas, de modo que los transportadores de palets pueden
conducir las mercancías de forma completamente automática hasta las líneas de producción.
Los tipos de almacenaje que se requieren aquí es el almacenaje vertical o el de carrusel, ya
que son los que mas se utilizan en las empresas de procesos continuos e intermitentes.
ALMACÉN DE PICKING
Esta instalación cumple con el objetivo de garantizar un proceso de preparación de pedidos
ágil y sin errores. Por ello, en los almacenes de picking se instalan soluciones de
almacenamiento con acceso directo a las mercancías, como las estanterías de picking para
cargas pesadas, lo que posibilita que los operarios puedan acceder en cualquier momento a
todas las referencias almacenadas. La eficiencia de un almacén de picking se mide por la
optimización tanto del tiempo como del espacio, manteniendo los costes lo más bajos posible.
Es por esa razón que estas instalaciones cuentan con sistemas de almacenaje, manuales o
automáticos, preparados para agilizar el picking.
Una solución ideal para estos centros logísticos
serían las estaciones de picking de alto
rendimiento o las estanterías para picking
dinámico. Este tipo de almacenamiento puede
utilizar estantería común ya que en su mayoría
los pedidos son de gran peso, por lo cual necesitan tener una buena organización.
ALMACÉN DE CONSOLIDACIÓN
Un almacén de consolidación ayuda a las empresas que manejan un elevado número de
pedidos a agilizar los envíos y, sobre todo, evitar los errores en esta etapa. Estas instalaciones
almacenan los pedidos por referencias, por rutas de envío e, incluso, por cliente final, con el
fin de facilitar el proceso de expedición de la mercancía. La implantación de sistemas
automáticos como los transportadores de acúmulo secuencial o los sórters permite organizar
las salidas según la estrategia logística del almacén. Esto ayuda a eliminar (o rebajar
significativamente) los sobrecostes en transporte. En este tipo de almacenamiento se maneja
una estantería común, ya que otro tipo de almacenaje puede afectar en el tipo de elementos a
guardar. Dentro de esta clasificación también se engloban los almacenes con la funcionalidad
contraria: ante un pedido de gran tamaño, lo dividen en unidades de carga, para facilitar su
expedición y envío (almacenes de división o
de ruptura). Este tipo de almacenamiento
ocupa áreas de almacenaje destinadas a la
rápida obtención y movimiento de las cargas,
por lo que no deben estar acumuladas ni
guardadas en estanterías.