A partir de la lectura realizada al
documento “TEXTOS ORALES”,
que se encuentran en los Materiales
de Apoyo, realiza lo siguiente:
Elabora un video relatando un
cuento.
Tu grabación no debe exceder
los 5 min.
Utiliza algún texto oral
(imágenes de cuentos) como
estrategia para contar un
cuento.
El cuento y las imágenes
deben ser creación propia.
En el momento de contar el
cuento toma en cuenta:
- Modulación de la voz.
- Hacer gestos con la cara y el
resto del cuerpo.
- Utilizar un lenguaje
adecuado al nivel.
- Emplear sonidos
onomatopéyicos.
- Ser creativa.
PARA TOMAR EN
CUENTA
Cómo contar los cuentos según la edad del niño
El modo de contar las historias también cambia en función de la edad de los niños a
las que van dirigidas. Si bien leerles desde muy pequeños ofrece varios beneficios
para los niños, hasta alrededor de los dos años todavía no llegan a comprender el
sentido de los cuentos, por lo cual lo importante es leerles para crear el hábito de la
narración.
Según la estimación por edades de Elena Fortún, una autora clásica de la literatura
infantil y juvenil española, para los niños de entre dos y cuatro años las historias más
apropiadas son las que incluyen pocos personajes, con argumentos muy simples, a
menudo con escenas que se repiten y frases con rima. También las onomatopeyas y
otros sonidos sin un sentido literal son atractivos para los niños, en un periodo durante
el cual adquieren y se apropian del lenguaje.
A los cuatro o cinco años la imaginación es la que manda: los argumentos siguen
siempre simples, pero añaden una cierta complejidad, sobre todo a partir de hechos
maravillosos, como transformaciones, exageraciones, animales u objetos
personificados, etc. Los cuentos tradicionales -Cenicienta, Pulgarcito, Pinocho, Hansel
y Gretel y muchos otros- se disfrutan más que nunca a estas edades.
En el periodo entre los cinco y siete años lo idóneo es introducir cuentos con alguna
enseñanza o mensaje, aunque es mejor evitar las morales demasiado directas, que
pueden hacer que el niño se sienta un poco engañado y que, en consecuencia, se
aburra o se frustre. Así como a los niños pequeños les gusta la repetición, porque "les
da seguridad", a los más grandes, a partir de los 7 años, les gustan las historias que
narran aventuras o tratan temas que a ellos les preocupan, protagonizadas por niños
o niñas con los que se identifiquen.
De cualquier manera, explica Cecilia Silva, "contar historias es una cuestión de
escucha", es decir, de estar atentos a los intereses de los niños. "Una misma
historia -añade la cuentacuentos- puede ser apropiada para edades diferentes de
acuerdo a cómo se narre". Por ello, lo fundamental es acompañar a los pequeños en
sus gustos y tratar siempre de adecuar los relatos a sus expectativas