En los siglos XIV y XV, el
Imperio incaico conquistó parte de las actuales provincias de Jujuy, Salta, Catamarca,
el extremo oeste de la provincia de Tucumán, parte oeste de las provincias de La Rioja y San Juan, el noroeste
de la provincia de Mendoza y, probablemente, el norte de la de Santiago del Estero,48 incorporando sus
territorios al Collasuyo, que era la parte sur del Tahuantinsuyo o regiones de tal imperio.
Tradicionalmente, se atribuye la conquista al monarca inca Túpac Yupanqui. Varios señoríos de la región, como
los quechuas, los likanantai (atacamas), los huarpes, los diaguitas y otros, intentaron resistir, pero los incas
lograron dominarlos, trasladando a sus territorios a los mitimaes o colonos deportados de las tribus de
los chichas, que habitaban en lo que es el suroeste del actual territorio boliviano. Otros, como los sanavirones,
los lule-tonocoté y los henia-kâmîare (popularmente llamados «comechingones»), resistieron con éxito la
invasión incaica y se mantuvieron como señoríos independientes. 45
Crearon centros agrícolas y textiles, asentamientos (collcas y tambos), caminos (el "camino del inca"),
fortalezas (pucarás) y santuarios de alta montaña. Algunos de los principales son el pucará de Tilcara,
la tambería del Inca, el pucará de Aconquija, el santuario de Llullaillaco, el shincal de Londres y las ruinas de
Quilmes.
Conquista y colonización española
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La conquista y colonización española de Argentina refiere al período entre el siglo XVI y principios del siglo
XIX en el cual una parte del actual territorio de la Argentina fue conquistado y colonizado por el Imperio español.
En este período aparece por primera vez la expresión Argentina (país de la plata) para denominar un área sin
límites definidos que se extendía del Río de la Plata hacia el noroeste. El período incluye también la llegada por
primera vez de españoles a varias zonas del actual territorio argentino, momento en el cual en muchos casos
adoptaron el nombre con el que los pueblos indígenas ya denominaban a esa región y en otros las designaron
con nombres nuevos.
La época colonial en la Argentina se suele dividir en tres períodos: el descubrimiento y conquista, durante el
cual se llevaron a cabo las exploraciones del territorio y la fundación de las ciudades mayores; el período de las
gobernaciones, durante el cual los asentamientos españoles lucharon contra las poblaciones indígenas y
trataron de consolidarse, registrando pocos cambios territoriales y económicos; y el período virreinal que se
extiende hasta la Revolución de Mayo de 1810, en la cual fue expulsado el virrey español y nombrada una junta
de autogobierno. La guerra de Independencia Argentina ya se cita usualmente como parte de la historia de la
Argentina.
Los europeos llegaron por primera vez al actual territorio argentino en 1516, con la expedición de Juan Díaz de
Solís por el Río de la Plata. Posteriormente la expedición de Fernando de Magallanes en 1520 fondeó sus
naves en la Bahía de San Julián, hoy provincia de Santa Cruz. El fuerte Sancti Spiritu fue el primer
asentamiento europeo, instalado en 1527 a orillas del río Paraná. La primera exploración del noroeste y centro
del país fue la entrada de Diego de Rojas en 1543. Las ciudades de Asunción (1537),h Santiago del
Estero (1553), Córdoba (1573) y Buenos Aires (1536/1580) fueron las bases del establecimiento colonial que se
impuso en la mitad norte del actual territorio argentino, sujeto a la autoridad de la Corona
Española (la Gobernación del Río de la Plata). El Imperio español fundó varias ciudades e impuso un dominio
colonial sobre la población que habitaba una serie de regiones que se corresponden aproximadamente con
las catorce provincias que se confederaron en 1860 para formar la República Argentina. Sobre el final del
período colonial el Imperio español creó el Virreinato del Río de la Plata, que incluía a las catorce provincias
mencionadas y los territorios de las actuales repúblicas de Bolivia, Paraguay y Uruguay.
Debido a la bula del Papa Pablo III Sublimis Deus de 1537, se declaró a los indígenas hombres con todos los
efectos y capacidades de cristianos.4950 En el Imperio español la unidad social se concebía a través de la unidad
de la fe de la Iglesia católica. En el primer siglo de la colonización, el Imperio español conquistó
aproximadamente un tercio del actual territorio argentino, sometiendo a los pueblos originarios que lo
habitaban y produciendo una catástrofe demográfica, razón por la cual los conquistadores europeos
introdujeron esclavos secuestrados en el África negra. En el siglo XVII se establecieron las misiones jesuíticas
guaraníes, comunidades misionales fundados por la Compañía de Jesús entre los guaraníes y pueblos afines,
que tenían como fin evangelizar y evitar la esclavización de los indígenas de las actuales provincias
de Misiones, Corrientes y parte del Paraguay y Brasil. Cumplieron con éxito su tarea, hasta que en el año 1768,
el rey español Carlos III ordenó expulsar a los jesuitas.
Una gran parte del territorio actual de la Argentina y de los pueblos indígenas que lo habitaban no estuvo bajo el
dominio colonial de España, principalmente las regiones chaqueña (bajo dominio wichi y qom) y pampeana-
patagónica (bajo dominio tehuelche-mapuche-ranquel). Entre 1560 y 1667 los señoríos diaguitas mantuvieron
una larga resistencia conocida como las guerras calchaquíes en el actual noroeste argentino.
Durante la mayor parte del período colonial, el territorio argentino fue parte del Virreinato del Perú, hasta que en
1776 el rey Carlos III de España creó con parte de su territorio el Virreinato del Río de la Plata. La ciudad de
Buenos Aires fue designada como su capital por su creciente importancia como centro comercial y con la idea
de resistir mejor a un eventual ataque portugués, así como también para tener un acceso más fácil a España a
través de la navegación atlántica.51
En el siglo XVIII la multiplicación natural del ganado vacuno y equino cimarrón en las llanuras pampeana, de
la Banda Oriental del Río de la Plata y del sur de Brasil, provocó la aparición de un tipo especial de campesino
independiente a caballo llamado gaucho —en el caso de los varones— y china —en el caso de las mujeres. Los
gauchos desarrollaron una cultura de características propias, adhirieron y lucharían en la guerra de la
Independencia y enfrentaron a los estancieros para garantizar su derecho al acceso al ganado y la tierra, hasta
ser vencidos en la segunda mitad del siglo XIX. Esta riqueza en ganado salvaje también llevó a la aparición de
indígenas de tradición ecuestre en el Chaco, la Pampa y la Patagonia, que entablaron una dinámica de lucha
intermitente por los recursos ganaderos con la población española y criolla.
Hasta mediados del siglo XIX, gran parte de la Patagonia y las Pampas permanecieron bajo el control de
diferentes pueblos indígenas: principalmente, chonks y luego también los mapuches en la Patagonia
y ranqueles en la llanura pampeana hasta el último cuarto del siglo XIX. Asimismo, los territorios de gran parte
de la región chaqueña no fueron colonizados por los europeos, sino que permanecieron habitados por pueblos
autóctonos como los qoms, moqoits (mocovís o, mocovíes), pilagás y wichis hasta principios del siglo XX. La
población indígena sedentaria fue sometida a relaciones de dependencia permanente respecto de la población
española. Aunque con el paso de las generaciones fue absorbida dentro una población étnicamente
identificable como «criolla», este proceso de mestización no fue total, como lo demuestra la participación de
poblaciones del Noroeste del actual territorio argentino en el gran levantamiento indígena de 1780 con epicentro
en el Cuzco, dirigido por el inca Túpac Amaru II.
Independencia
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En la Historia de la Argentina se conoce como el Período de la Independencia al transcurrido entre
la Revolución de Mayo de 1810 y la Anarquía que disolvió todas las autoridades nacionales, en el año 1820.5253
Durante este período, las Provincias Unidas del Río de la Plata –nombre inicial de la actual República
Argentina– iniciaron su existencia como país soberano, la sostuvieron exitosamente por medio de una
prolongada Guerra de Independencia y declararon su independencia. Pero también durante este período
fracasaron en darse un gobierno central y una constitución que fueran aceptados por todas sus provincias en
forma permanente.54
Fue también durante este período que varios territorios que habían formado parte del Virreinato del Río de la
Plata se separaron definitivamente de la Argentina: el Paraguay, por haber sostenido su propio proceso
independentista;55 el Alto Perú, por continuar bajo poder español, del que más tarde se independizaría
como República de Bolivia; y la Banda Oriental, por haber caído bajo el poder de Portugal, que lo heredaría
al Brasil, del cual se independizaría como Estado Oriental del Uruguay.56 El legado de la guerra de
independencia argentina es vasto ya que también inspiró la independencia de Chile57 y Filipinas.58
El inicio del período se establece el 25 de mayo de 1810, fecha de la creación del primer gobierno de las
Provincias Unidas, y el final el 11 de febrero de 1820, día en que renunció el último Director Supremo, José
Rondeau y se disolvió el Congreso Nacional.52
Primera Junta de Gobierno
Cornelio Saavedra, presidente de la Primera Junta de las Provincias Unidas del Río de la Plata
El militar y político José de San Martín.
Manuel Belgrano, miembro de la Primera Junta, comandante militar y creador de la bandera argentina.
Artículo principal: Primera Junta
La Primera Junta de Gobierno, oficialmente Junta Provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la
Plata a nombre del Señor Don Fernando VII, fue la Junta de gobierno surgida el viernes 25 de mayo de 1810
en Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata, como consecuencia del triunfo de la Revolución de
Mayo que destituyó al virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y nombró a Cornelio Saavedra como el presidente de
la Primera Junta de las Provincias Unidas del Río de la Plata. La sede del gobierno fue fijada en el Fuerte de
Buenos Aires, que sirviera desde 1776 como residencia de los virreyes y donde hoy se encuentra la Casa de
Gobierno. La Primera Junta existió como tal hasta el 18 de diciembre del mismo año, ya que con la
incorporación de diputados del interior se transformó en la Junta Grande, que dio origen a la prolongada Guerra
de la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata contra España (1810-1824).
Mientras se desarrollaba la guerra de independencia, también tenía lugar una compleja disputa por la forma de
organización del nuevo Estado, que generó en 1814 el inicio de una guerra civil que —con intermitencias—
duraría más de medio siglo. El líder de la fracción federal, el oriental José Gervasio Artigas fue
proclamado Protector de la Unión de los Pueblos Libr