Pie Bot Conceptos Actuales
Pie Bot Conceptos Actuales
a
Universidad Austral de Chile. Hospital Base Valdivia. PIA LAT Valdivia, Chile.
INFORMACIÓN RESUMEN
DEL ARTÍCULO El pie bot es la deformidad congénita más frecuente de las extremidades inferiores del ser humano, afectando a
1 de cada 1000 recién nacidos vivos. Consiste en la presencia de cuatro deformidades estructurales en el pie y el
Historia del
tobillo: cavo del medio pie, aducto del antepié, varo del retropié y pie en equino.
Artículo:
Recibido: 27 06 2020. Su registro en la humanidad data del siglo XII A.C. en momias del antiguo Egipto.
Aceptado: 09 03 2021. La fisiopatología de esta deformidad aún no está aclarada. El diagnóstico puede ser prenatal mediante
visualización ecográfica, pero la forma más común de diagnóstico es postnatal. La evaluación de estos pacientes
Palabras clave: se basa en la exploración clínica. Entre las clasificaciones más utilizadas se encuentran: Diméglio, que enfatiza
Pie Bot, Pie Zambo;
Deformidad Pie; lo reductible ante maniobras manuales de la deformidad; Pirani, que evalúa la gravedad inicial y el progreso del
Ponseti; Congénito. tratamiento; y Ponseti International Association (PIA), que clasifica según etiología.
Durante el siglo pasado se describieron numerosos procedimientos quirúrgicos, muchos de los cuales fueron
Key words: quedando en desuso ante sus resultados insatisfactorios, pies rígidos y dolorosos, con función limitada. Actualmente
Equinovarus; Clubfoot; el método Ponseti es el Gold estándar para su tratamiento, consistiendo en una manipulación y enyesado seriado
Foot Deformities;
Congenital; Clubfoot/ buscando la corrección sistemática del pie, basado en los fundamentos de la cinemática y la fisiopatología de la
therapy; Congenital deformidad.
Talipes Equinovarus.
SUMMARY
Clubfoot is the most frequent congenital deformity of the lower extremities of humans, affecting 1 out of 1000
live newborns. It consists of the presence of four structural deformities in the foot and ankle: midfoot cavus,
forefoot adductus, hindfoot varus, and equinus foot.
Its records in humanity date from the 12th century B.C., in ancient Egyptian mummies.
The pathophysiology of this deformity is still unclear. Prenatal diagnosis by ultrasound imaging is feasible, but
most common diagnosis is postnatal. The evaluation of these patients is based on clinical examination. Among
the most used classifications are: Diméglio, which emphasizes the reductibility with manual maneuvers; Pirani,
who assesses initial severity and progress of treatment; and Ponseti International Association (PIA), which
classifies according to etiology.
During the last century, numerous surgical procedures were described, many of which were disused due to
their unsatisfactory results, stiffness and painful feet, with limited functionality. Currently the Ponseti method
is the gold standard for its treatment. It consists of serial manipulation and casting, looking for a systematic
correction of the deformity, based on the fundamentals of kinematics and pathophysiology of the deformity.
[Link]
e-ISSN: 2531-0186/ ISSN: 0716-8640/© 2019 Revista Médica Clínica Las Condes.
Este es un artículo Open Access bajo la licencia CC BY-NC-ND
([Link]
344
[Pie bot: conceptos actuales- Estefanía Birrer y cols.]
ETIOLOGÍA
La etiología del pie bot se considera multifactorial, teniendo
en consideración factores intrínsecos y extrínsecos.
Factores intrínsecos
Los análisis respaldan un modelo multifactorial oligogénico,
en el que la variación en múltiples genes influenciados por
factores ambientales desempeña un papel causal21. Se ha
Arriba: Vista anterior (a) y posterior (b) de pie bot bilateral, con la defor- sugerido que estos genes activan una detención en el desa-
midad clásica en cavo, aducto, varo y equino. Abajo: Progresión correc-
tora de los yesos durante el tratamiento (c). (Gentileza de Dr. José
rrollo normal de la yema de la extremidad a las cinco semanas
Morcuende, Universidad de Iowa). de gestación.
345
[REV. MED. CLIN. CONDES - 2021; 32(3) 344-352]
La exposición ambiental al humo del cigarrillo durante el Antonio Scarpa, en 1803, describió la estructura anatómica
embarazo es otro factor de riesgo independiente para el pie anormal presente en el pie bot, observando un desplazamiento
bot. Un metaanálisis de 172 artículos, con 173.687 indi- medial del navicular, cuboides y calcáneo con respecto al talo2.
viduos con pie bot y 11.674.332 controles no afectados, Las alteraciones biomecánicas presentes en el pie bot se
publicados entre 1959 y 2010, examinó estas variables y producen por incongruencia en los huesos del tarso, con
mostró un OR de 1,28 (IC del 95%)23. Las infecciones virales subluxación de la articulación talo-calcáneo-navicular, luxa-
estacionales, también se han asociado con un mayor riesgo ción del talo, asociado con compromiso de los músculos pero-
de pie bot26. neos, del tríceps sural y contracturas de los tejidos blandos en
el lado medial del pie26.
En un metaanálisis publicado por Chen27 se identificaron las
asociaciones entre los factores de riesgo que comúnmente El retropié, debido a la mala alineación del navicular, cuboides
se cree que causan el pie bot. De los 42 factores de riesgo y calcáneo, se desplaza a medial y a una posición invertida en
incluidos, los clínicamente relevantes en orden de importancia relación con el talo28. Además del desplazamiento medial, el
fueron: antecedentes familiares, consumo de algunos inhibi- retropié se rigidiza, estableciéndose el calcáneo y el talo en
dores selectivos de la recaptación de serotonina, amniocen- posición equina. La cabeza y el cuello del talo quedan en
tesis, tabaquismo materno y/o paterno, obesidad materna, y flexión plantar y se desplazan medialmente, mientras que el
diabetes gestacional. cuerpo del talo rota lateralmente29. Esto da la apariencia de
un “talón vacío”, donde se eleva la tuberosidad del calcáneo.
A diferencia de las deformidades posicionales del pie, Los tendones extensores se posicionan a medial, debido a la
frecuentes en embarazos gemelares, como el metatarso posición del pie en relación con la pierna30. En el medio pie,
aducto, hay pocos datos para respaldar una asociación del pie las articulaciones se encuentran mal alineadas. El antepié se
bot con una compresión intrauterina gestacional tardía23. encuentra aducido y en supinación.
346
[Pie bot: conceptos actuales- Estefanía Birrer y cols.]
en la exploración final ecográfica 25 semanas. El diagnóstico No existe evidencia que apoyo el uso de radiografía en el diag-
prenatal del pie bot se realiza a una edad gestacional media nóstico del pie bot en el recién nacido, especialmente consi-
de 22 semanas31. Aproximadamente un 10-20% de los casos derando que los huesos del pie son radiolúcidos a dicha edad.
diagnosticados como pie bot prenatalmente pueden corres- Por otra parte, dado la compleja deformidad en tres planos,
ponder a un pie normal o un pie posicional que requiere un es difícil realizar una proyección radiológica estandarizada35.
tratamiento mínimo. Por otra parte, entre 10-13% de los
casos diagnosticados prenatalmente como pie bot aislado
tendrán un pie bot complejo postnatal32. CLASIFICACIÓN DEL PIE BOT
Al evaluar a un recién nacido con pie bot, se deben indagar El pie bot se puede clasificar de acuerdo a su etiología en12: (1)
los antecedentes familiares, la historial gestacional y el tipo Congénito o idiopático, forma de presentación más frecuente
de parto. y en forma aislada; (2) Teratológico, cuando está asociado
con enfermedades neuromusculares como la espina bífida y
El diagnóstico es eminentemente clínico con la presencia de el mielomeningocele; (3) Sindrómico, asociado con anorma-
la deformidad clásica33. Se palpa el tendón de Aquiles y los lidades genéticas y otros procesos patológicos tales como
tendones flexores de los ortejos acortados, el músculo tibial artrogriposis, síndrome de Larsen y síndrome de Moebius36;
posterior tenso y engrosado, los tendones peroneos y los (4) Posicional, pie relativamente normal que se mantuvo en
tendones extensores de los ortejos con menor potencia34. una posición anormal dentro del útero. Este tipo es habitual-
mente de corrección más sencilla12.
Se debe realizar una evaluación neuromuscular y de la región
lumbar del niño en busca de médula anclada, mielomenin- Según las características clínicas morfológicas del pie bot,
gocele y otras disrrafias espinales4. Especial consideración se los dos sistemas más usados son Dimeglio y Pirani (Figura 2),
debe tener en la evaluación de caderas, para detectar signos siendo incluso utilizados de forma simultánea11.
de luxación. También se deben examinar las articulaciones de
otros segmentos para determinar su rigidez o deformidad por Dimeglio9 introdujo su clasificación del pie bot en 1995. Esta
su asociación con artrogriposis. incluye cuatro tipos en base a cuatro parámetros, en el plano
(a): Plano sagital: evaluación del equino (a1); Plano sagital: evaluación del varo (a2); Plano horizontal: evaluación de la desrotación del bloque calcáneo
antepié (a3); Plano horizontal: evaluación del antepié en relación con el retropié (a4). Score Pirani (b)9,10.
347
[REV. MED. CLIN. CONDES - 2021; 32(3) 344-352]
sagital y horizontal. La clasificación además enfatiza lo redu- Figura 3. Diagnóstico y clasificación de pie bot de
cible de la deformidad ante las maniobras manuales37. En el acuerdo a la Ponseti International Association
plano sagital se debe evaluar el grado de equino y el grado de
varo, mientras que en el plano horizontal se evalúa el grado de
rotación interna del complejo calcáneo-tarsiano y la aducción
del antepié en relación con el retropié. A estos parámetros se
le otorga una puntuación de 1 a 4. Además, se debe añadir un
punto ante la presencia de cada uno de los siguientes hallazgos:
pliegue medial, pliegue posterior, posición en cavo e hipertonía
global, siendo la puntuación máxima de 20 puntos9. El resul-
tado se clasifica de la siguiente forma: 1-5 puntos: pie benigno
o blando, pies que pueden reducirse por completo; 5-10
puntos: pie moderado o blando-rígido, pies que se pueden
reducir, pero son parcialmente resistentes.10-15 puntos: pie
grave o más rígido que blando, pies se pueden reducir parcial-
mente; 15-20 puntos: pie extraordinariamente grave o rígido;
pies prácticamente imposibles de reducir.
348
[Pie bot: conceptos actuales- Estefanía Birrer y cols.]
y adecuado para el uso de calzado. Sin embargo, todos los Figura 4. Secuencia de la técnica de tenotomía
métodos quirúrgicos presentan problemas de molestias por la percutánea del tendón de Aquiles
cicatriz, rigidez y dolor articular y artrosis precoz44.
349
[REV. MED. CLIN. CONDES - 2021; 32(3) 344-352]
Figura 5. Férula de mantención de uso nocturno Figura 6. Paciente de 2 años de edad con recidiva
en pie bot de pie bot tras tratamiento con método Ponseti,
producto de no uso de férula de mantención
350
[Pie bot: conceptos actuales- Estefanía Birrer y cols.]
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Werler MM, Yazdy MM, Mitchell AA, Meyer RE, Druschel CM, Anderka M, idiopathic clubfeet: A relevant problem that needs reevaluation.
et al. Descriptive epidemiology of idiopathic clubfoot. Am J Med Genet J Pediatr Orthop 2011;31:710–5. [Link]
Part A 2013;161:1569–78. [Link] BPO.0b013e318221eaa1.
2. Hernigou P, Huys M, Pariat J, Jammal S. History of clubfoot treatment, 16. Parsa A, Moghadam MH, Taraz Jamshidi MH. Relapsing and residual
part I: From manipulation in antiquity to splint and plaster in clubfoot deformities after the application of the Ponseti method: A
Renaissance before tenotomy. Int Orthop 2017;41:1693–704. contemporary review. Arch Bone Jt Surg 2014;2:7–10. [Link]
[Link] org/10.22038/abjs.2014.2362.
3. Sadler B, Gurnett CA, Dobbs MB. The genetics of isolated and 17. Byron-Scott R, Sharpe P, Hasler C, Cundy P, Hirte C, Chan A, et al.
syndromic clubfoot. J Child Orthop 2019;13:238–44. [Link] A South Australian population-based study of congenital talipes
org/10.1302/1863-2548.13.190063. equinovarus. Paediatr Perinat Epidemiol 2005;19:227–37. https://
4. Gurnett CA, Boehm S, Connolly A, Reimschisel T, Dobbs MB. Impact [Link]/10.1111/j.1365-3016.2005.00647.x.
of congenital talipes equinovarus etiology on treatment outcomes. 18. Dietz F. The genetics of idiopathic clubfoot. Clin Orthop Relat Res
Dev Med Child Neurol 2008;50:498–502. [Link] 2002:39–48. [Link]
j.1469-8749.2008.03016.x. 00007.
5. Owen RM, Kembhavi G. A critical review of interventions for clubfoot 19. Carey M, Bower C, Mylvaganam A, Rouse I. Talipes equinovarus in
in low and middle-income countries: Effectiveness and contextual Western Australia. Paediatr Perinat Epidemiol 2003;17:187–94.
influences. J Pediatr Orthop Part B 2012;21:59–67. [Link] [Link]
org/10.1097/BPB.0b013e3283499264. 20. Yamamoto H. A clinical, genetic and epidemiologic study of congenital
6. Faldini C, Prosperi L, Traina F, Nanni M, Tesfaghiorghi S, Tsegay club foot. Jpn J Hum Genet 1979;24:37–44. [Link]
S, et al. Surgical treatment of neglected congenital idiopathic BF01890110.
talipes equinovarus after walking age in Eritrea: an Italo-Eritrean 21. Dobbs MB, Gurnett CA. Update on clubfoot: Etiology and treatment.
cooperation. Musculoskelet Surg 2016;100:133–7. [Link] Clin Orthop Relat Res 2009;467:1146–53. [Link]
org/10.1007/s12306-016-0398-z. s11999-009-0734-9.
7. Foster A, Davis N. Congenital talipes equinovarus (clubfoot). Surgery 22. Chung CS, Nemechek RW, Larsen IJ, Ching GHS. Genetic and
2007;25:171–5. [Link] Epidemiological Studies of Clubfoot in Hawaii. Hum Hered
8. Windisch G, Anderhuber F, Haldi-Brändle V, Exner GU. Anatomical 1969;19:321–42. [Link]
study for an updated comprehension of clubfoot. Part II: Ligaments, 23. Wynne-Davies R. Genetic and Environmental Factors in the Etiology
tendons and muscles. J Child Orthop 2007;1:79–85. [Link] of Talipes Equinovarus. Clin Orthop Relat Res 1972;84:9–13. https://
org/10.1007/s11832-006-0004-2. [Link]/10.1097/00003086-197205000-00003.
9. Diméglio A, Bensahel H, Souchet P, Mazeau P, Bonnet F. Classification 24. Philip J, Silver RK, Wilson RD, Thom EA, Zachary JM, Mohide P, et
of Clubfoot. J Pediatr Orthop B 1995;4:129–36. [Link] al. Late first-trimester invasive prenatal diagnosis: Results of an
org/10.1097/01202412-199504020-00002. international randomized trial. Obstet Gynecol 2004;103:1164–73.
10. Pirani S, Outerbridge H, Sawatzki B. A reliable method of clinically [Link]
evaluating a virgin clubfoot evaluation. Proc 21st SICOT World Congr 25. Tredwell SJ, Wilson D, Wilmink MA. Review of the effect of early
1999:18–23. amniocentesis on foot deformity in the neonate. J Pediatr Orthop
11. Cosma D, Vasilescu DE. A Clinical Evaluation of the Pirani and Dimeglio 2001;21:636–41. [Link]
Idiopathic Clubfoot Classifications. J Foot Ankle Surg 2015;54:582–5. 200109000-00016.
[Link] 26. Siapkara A, Duncan R. Congenital talipes equinovarus: A review of
12. Staheli L. Pie Zambo: El Método De Ponseti [La Tercera Edición]. Glob current management. J Bone Jt Surg - Ser B 2007;89:995–1000.
Help Organ 2009:32. [Link]
13. Morcuende JA, Abbasi D, Dolan LA, Ponseti I V. Results of an accelerated 27. Chen C, Kaushal N, Scher DM, Doyle SM, Blanco JS, Dodwell ER. Clubfoot
Ponseti protocol for clubfoot. J Pediatr Orthop 2005;25:623–6. Etiology: A Meta-Analysis and Systematic Review of Observational
[Link] and Randomized Trials. J Pediatr Orthop 2018;38:e462–9. https://
14. Haft GF, Walker CG, Crawford HA. Early clubfoot recurrence after use of [Link]/10.1097/BPO.0000000000001191.
the Ponseti method in a New Zealand population. J Bone Jt Surg - Ser 28. Jeevana RR, E. V, Kirubac A. 3DIMENSIONAL MODELING OF AN ANKLE
A 2007;89:487–93. [Link] FOOT ORTHOSIS FOR CLUBFOOT DEFORMITY. Int J Biomed Res 2011;2.
15. Ramírez N, Flynn JM, Fernández S, Seda W, MacChiavelli RE. Orthosis [Link]
noncompliance after the Ponseti method for the treatment of 29. Wallander HM. Congenital clubfoot: Aspects on epidemiology, residual
351
[REV. MED. CLIN. CONDES - 2021; 32(3) 344-352]
deformity and patient reported outcome. Acta Orthop 2010;81:1–25. 48. Dobbs MB, Gordon JE, Walton T, Schoenecker PL. Bleeding
[Link] complications following percutaneous tendoachilles tenotomy in the
30. Irani RN, Sherman MS. The Pathological Anatomy of Idiopathic treatment of clubfoot deformity. J Pediatr Orthop 2004;24:353–7.
Clubfoot. Clin Orthop Relat Res 1972;84:14–20. [Link] [Link]
org/10.1097/00003086-197205000-00004. 49. Niki H, Nakajima H, Hirano T, Okada H, Beppu M. Ultrasonographic
31. Bar-On E, Mashiach R, Inbar O, Weigl D, Katz K, Meizner I. Prenatal observation of the healing process in the gap after a Ponseti-type
ultrasound diagnosis of club foot. Outcome and recommendations for Achilles tenotomy for idiopathic congenital clubfoot at two-year
counselling and follow-up. J Bone Jt Surg - Ser B 2005;87:990–3. follow-up. J Orthop Sci 2013;18:70–5. [Link]
[Link] s00776-012-0312-y.
32. Lauson S, Alvarez C, Patel MS, Langlois S. Outcome of prenatally 50. Grigoriou E, Abol Oyoun N, Kushare I, Baldwin KD, Horn BD, Davidson
diagnosed isolated clubfoot. Ultrasound Obstet Gynecol RS. Comparative results of percutaneous Achilles tenotomy to
2010;35:708–14. [Link] combined open Achilles tenotomy with posterior capsulotomy in the
33. Ponseti I V. Pie Equino Varo Congenito Fundamentos del Tratamiento. correction of equinus deformity in congenital talipes equinovarus. Int
Segunda Ed. Oxford: Prensa Universitaria Oxford; 1996. Orthop 2015;39:721–5. [Link]
34. Besselaar AT, Sakkers RJB, Schuppers HA, Witbreuk MMEH, Zeegers 2631-4.
EVCM, Visser JD, et al. Guideline on the diagnosis and treatment of 51. Dobbs MB, Rudzki JR, Purcell DB, Walton T, Porter KR, Gurnett CA.
primary idiopathic clubfoot. Acta Orthop 2017;88:305–9. https:// Factors Predictive of Outcome after Use of the Ponseti Method for the
[Link]/10.1080/17453674.2017.1294416. Treatment of Idiopathic Clubfeet. J Bone Jt Surg - Ser A 2004;86:22–7.
35. Bhargava S, Tandon A, Prakash M, Arora S, Bhatt S, Bhargava S. [Link]
Radiography and sonography of clubfoot: A comparative study. 52. Holt JB, Oji DE, Yack HJ, Morcuende JA. Long-Term results of tibialis
Indian J Orthop 2012;46:229–35. [Link] anterior tendon transfer for relapsed idiopathic clubfoot treated with
5413.93675. the ponseti method a follow-Up of thirty-Seven to fifty-Five years. J
36. Purushothamdas S, Rayan F, Gayner A. Correction of neglected clubfoot Bone Jt Surg - Am Vol 2015;97:47–55. [Link]
deformity in children with Moebius syndrome. J Pediatr Orthop Part B JBJS.N.00525.
2009;18:73–5. [Link] 53. Morcuende JA, Dolan LA, Dietz FR, Ponseti I V. Radical Reduction in
37. Fopma E, Elton RA, Macnicol MF, Wainwright AM, Auld T, Benson MK, the Rate of Extensive Corrective Surgery for Clubfoot Using the Ponseti
et al. The classification of congenital talipes equinovarus (multiple Method. Pediatrics 2004;113:376–80. [Link]
letters) [5]. J Bone Jt Surg - Ser B 2003;85:1087–8. [Link] peds.113.2.376.
org/10.1302/0301-620X.85B7.0851087a. 54. Ponseti International Association (PIA). Guía de Práctica Clínica para
38. Lampasi M, Abati CN, Stilli S, Trisolino G. Use of the Pirani el Tratamiento del Pie Equino Varo mediante el Método Ponseti.
score in monitoring progression of correction and in guiding Ponseti Int Assoc 2015;1.0:1–35.
indications for tenotomy in the ponseti method: Are we coming
to the same decisions? J Orthop Surg 2017;25:1–8. [Link]
org/10.1177/2309499017713916.
39. Gao R, Tomlinson M, Walker C. Correlation of pirani and dimeglio
scores with number of ponseti casts required for clubfoot correction.
J Pediatr Orthop 2014;34:639–42. [Link]
BPO.0000000000000182.
40. Scarpa A, Wishart JH. A memoir on the congenital club feet of children,
and of the mode of correcting that deformity. Archibald Constable and
Company; 1818.
41. Dobbs MB, Morcuende JA, Gurnett CA, Ponseti I V. Treatment of
idiopathic clubfoot: an historical review. Iowa Orthop J 2000;20:59–
64.
42. Utrilla-Rodríguez E, Munuera-Martínez P V., Albornoz-Cabello M.
Treatment of clubfoot with the modified Copenhagen method: A
10-year follow-up. Prosthet Orthot Int 2018;42:328–35. [Link]
org/10.1177/0309364617741777.
43. Sanzarello I, Nanni M, Faldini C. The clubfoot over the centuries. J
Pediatr Orthop Part B 2017;26:143–51. [Link]
BPB.0000000000000350.
44. Wright JG. Clubfoot Treatment in High and Low-Income Regions
Produces Functional Feet. J Bone Jt Surg 2018;100:e149. [Link]
org/10.2106/jbjs.18.00948.
45. Kocaoʋlu M, Eralp L, Atalar AC, Bilen FE. Correction of complex
foot deformities using the Ilizarov external fixator. J Foot
Ankle Surg 2002;41:30–9. [Link]
2516(02)80007-2.
46. Morcuende JA, Egbert M, Ponseti I V. The effect of the internet in
the treatment of congenital idiopathic clubfoot. Iowa Orthop J
2003;23:83–6.
47. Zionts LE. What’s new in idiopathic clubfoot? J Pediatr
Orthop 2015;35:547–50. [Link]
BPO.0000000000000325.
352