VALOR ACTUAL NETO (VAN)
El valor actual neto (VAN) es un criterio de inversión que consiste en actualizar los
cobros y pagos de un proyecto o inversión para conocer cuanto se va a ganar o
perder con esa inversión. También se conoce como valor neto actual (VNA), valor
actualizado neto o valor presente neto (VPN).
Para ello trae todos los flujos de caja al momento presente descontándolos a un
tipo de interés determinado. El VAN va a expresar una medida de rentabilidad del
proyecto en términos absolutos netos, es decir, en nº de unidades monetarias
(euros, dólares, pesos, etc).
Fórmula del valor actual neto (VAN)
Se utiliza para la valoración de distintas opciones de inversión. Ya que calculando
el VAN de distintas inversiones vamos a conocer con cuál de ellas vamos a
obtener una mayor ganancia.
Ft son los flujos de dinero en cada periodo t
I 0 es la inversión realiza en el momento inicial ( t = 0 )
n es el número de periodos de tiempo
k es el tipo de descuento o tipo de interés exigido a la inversión
El VAN sirve para generar dos tipos de decisiones: en primer lugar, ver si las
inversiones son efectuables y en segundo lugar, ver qué inversión es mejor que
otra en términos absolutos. Los criterios de decisión van a ser los siguientes:
VAN > 0 : El valor actualizado de los cobro y pagos futuros de la inversión, a la
tasa de descuento elegida generará beneficios.
VAN = 0 : El proyecto de inversión no generará ni beneficios ni pérdidas, siendo
su realización, en principio, indiferente.
VAN < 0 : El proyecto de inversión generará pérdidas, por lo que deberá ser
rechazado.
Ventajas e inconvenientes del VAN
Como cualquier métrica e indicador económico, el valor actual neto presenta unas
ventajas y desventajas que se presentan a continuación:
Ventajas del valor actual neto
El VAN tiene varias ventajas a la hora de evaluar proyectos de inversión,
principalmente que es un método fácil de calcular y a su vez proporciona útiles
predicciones sobre los efectos de los proyectos de inversión sobre el valor de
la empresa. Además, presenta la ventaja de tener en cuenta los diferentes
vencimientos de los flujos netos de caja.
Desventajas del valor actual neto
Pero a pesar de sus ventajas también tiene alguno inconvenientes como la
dificultad de especificar una tasa de descuento la hipótesis de reinversión de los
flujos netos de caja (se supone implícitamente que los flujos netos de caja
positivos son reinvertidos inmediatamente a una tasa que coincide con el tipo de
descuento, y que los flujos netos de caja negativos son financiados con unos
recursos cuyo coste también es el tipo de descuento.
También te puede interesar la comparación entre el VAN y el TIR.
Ejemplo de VAN
Supongamos que nos ofrecen un proyecto de inversión en el que tenemos que
invertir 5.000 euros y nos prometen que tras esa inversión recibiremos 1.000 euros
el primer año, 2.000 euros el segundo año, 1.500 euros el tercer año y 3.000 euros
el cuarto año.
Por lo que los flujos de caja serían -5000/1000/2000/1500/3000
Suponiendo que la tasa de descuento del dinero es un 3% al año, ¿cuál será el
VAN de la inversión?
Para ello utilizamos la fórmula del VAN:
El valor actual neto de la inversión en este momento es 1894,24 euros. Como es
positiva, conviene que realicemos la inversión.
Tasa interna de retorno (TIR)
La tasa interna de retorno (TIR) es la tasa de interés o rentabilidad que ofrece una
inversión. Es decir, es el porcentaje de beneficio o pérdida que tendrá una
inversión para las cantidades que no se han retirado del proyecto.
Es una medida utilizada en la evaluación de proyectos de inversión que está muy
relacionada con el valor actualizado neto (VAN). También se define como el valor
de la tasa de descuento que hace que el VAN sea igual a cero, para un proyecto
de inversión dado.
La tasa interna de retorno (TIR) nos da una medida relativa de la rentabilidad, es
decir, va a venir expresada en tanto por ciento. El principal problema radica en su
cálculo, ya que el número de periodos dará el orden de la ecuación a resolver.
Para resolver este problema se puede acudir a diversas aproximaciones, utilizar
una calculadora financiera o un programa informático.
¿Cómo se calcula la TIR?
También se puede definir basándonos en su cálculo, la TIR es la tasa de
descuento que iguala, en el momento inicial, la corriente futura de cobros con la de
pagos, generando un VAN igual a cero:
Ft son los flujos de dinero en cada periodo t
I0 es la inversión realiza en el momento inicial ( t = 0 )
n es el número de periodos de tiempo
Criterio de selección de proyectos según la Tasa interna de retorno
El criterio de selección será el siguiente donde “k” es la tasa de descuento de
flujos elegida para el cálculo del VAN:
Si TIR > k , el proyecto de inversión será aceptado. En este caso, la tasa de
rendimiento interno que obtenemos es superior a la tasa mínima de rentabilidad
exigida a la inversión.
Si TIR = k , estaríamos en una situación similar a la que se producía cuando el
VAN era igual a cero. En esta situación, la inversión podrá llevarse a cabo si
mejora la posición competitiva de la empresa y no hay alternativas más favorables.
Si TIR < k , el proyecto debe rechazarse. No se alcanza la rentabilidad mínima que
le pedimos a la inversión.
Representación gráfica de la TIR
Como hemos comentado anteriormente, la Tasa Interna de Retorno es el punto en
el cuál el VAN es cero. Por lo que si dibujamos en un gráfico el VAN de una
inversión en el eje de ordenadas y una tasa de descuento (rentabilidad) en el eje
de abscisas, la inversión será una curva descendente. El TIR será el punto donde
esa inversión cruce el eje de abscisas, que es el lugar donde el VAN es igual a
cero:
Si dibujamos la TIR de dos inversiones podemos ver la diferencia entre el cálculo
del VAN y TIR. El punto donde se cruzan se conoce como intersección de Fisher.
Inconvenientes de la Tasa interna de retorno
Es muy útil para evaluar proyectos de inversión ya que nos dice la rentabilidad de
dicho proyecto, sin embargo tiene algunos inconvenientes:
Hipótesis de reinversión de los flujos intermedios de caja: supone que los flujos
netos de caja positivos son reinvertidos a “r” y que los flujos netos de caja
negativos son financiados a “r”.
La inconsistencia de la TIR: no garantiza asignar una rentabilidad a todos los
proyectos de inversión y existen soluciones (resultados) matemáticos que no
tienen sentido económico:
Proyectos con varias r reales y positivas.
Proyectos con ninguna r con sentido económico.
Ejemplo de la TIR
Supongamos que nos ofrecen un proyecto de inversión en el que tenemos que
invertir 5.000 euros y nos prometen que tras esa inversión recibiremos 2.000 euros
el primer año y 4.000 euros el segundo año.
Por lo que los flujos de caja serían -5000/2000/4000
Para calcular la TIR primero debemos igualar el VAN a cero (igualando el total de
los flujos de caja a cero):
Cuando tenemos tres flujos de caja (el inicial y dos más) como en este caso
tenemos una ecuación de segundo grado:
-5000(1+r)^2 + 2000(1+r) + 4000 = 0.
La «r» es la incógnita a resolver. Es decir, la TIR. Esta ecuación la podemos
resolver y resulta que la r es igual a 0,12, es decir una rentabilidad o tasa interna
de retorno del 12%.
Cuando tenemos solo tres flujos de caja como en el primer ejemplo el cálculo es
relativamente sencillo, pero según vamos añadiendo componentes el cálculo se va
complicando y para resolverlo probablemente necesitaremos herramientas
informáticas como excel o calculadoras financieras.
Otro ejemplo de la TIR…
Veamos un caso con 5 flujos de caja: Supongamos que nos ofrecen un proyecto
de inversión en el que tenemos que invertir 5.000 euros y nos prometen que tras
esa inversión recibiremos 1.000 euros el primer año, 2.000 euros el segundo año,
1.500 euros el tercer año y 3.000 euros el cuarto año.
Por lo que los flujos de caja serían -5000/1000/2000/1500/3000
Para calcular la TIR primero debemos igualar el VAN a cero (igualando el total de
los flujos de caja a cero):
En este caso, utilizando una calculadora financiera nos dice que la TIR es un 16%.
Como podemos ver en el ejemplo de VAN, si suponemos que la TIR es un 3% el
VAN será de 1894,24 euros.
La fórmula de excel para calcular el TIR se llama precisamente «tir». Si ponemos
en distintas celdas consecutivas los flujos de caja y en una celda separada
incorporamos el rango entero nos dará el resultado de la TIR.
COMPARACIÓN ENTRE VAN Y TIR
Los parámetros del Valor Actual Neto (VAN) y la Tasa Interna de Retorno
(TIR) pueden ayudarnos a estudiar la viabilidad de ciertos proyectos a nivel
económico. No obstante, hay que tener claro que estos criterios no siempre
coinciden, tienen sus limitaciones y sus resultados podrían ser inconsistentes en
algunos casos.
Por tanto, vamos a poner sobre la mesa VAN y TIR para analizarlos
conjuntamente.
La primera diferencia a mencionar es la forma de estudiar la rentabilidad
de un proyecto. El VAN lo hace en términos absolutos netos, es decir, en unidades
monetarias, nos indica el valor del proyecto a día de hoy; mientras la TIR, nos da
una medida relativa, en tanto por ciento.
Estos métodos también se diferencian en el tratamiento de los flujos de caja. Por
un lado, el VAN considera los distintos vencimientos de los flujos de caja, dando
preferencia a los más próximos y reduciendo así el riesgo. Asume que todos los
flujos se reinvierten a la misma tasa K, tasa de descuento que se emplea en el
propio análisis. Por otro lado, la TIR no considera que los flujos de caja se
reinviertan periódicamente a la tasa de descuento K, sino a un tanto de
rendimiento r, sobrestimando la capacidad de inversión del proyecto.
Valor presente
Ejemplo de comparación entre VAN y TIR
Veamos un breve ejemplo para aclarar esta última idea. ¿Qué supone que una
inversión tenga una tasa interna de retorno del 40%? Según el criterio de la TIR,
significaría que al cabo de un año los fondos obtenidos se reinvertirían a un 40% y
así con los fondos del segundo año y sucesivos. Hipótesis alejada de la realidad.
El siguiente gráfico muestra la relación que existe entre el VAN y la TIR.
Podemos observar que existen tantos VAN para un proyecto como tasas de
descuento se empleen. En relación a la TIR, el gráfico muestra que sólo existe
una, sin embargo, no es siempre así, depende de la estructura de los flujos de
caja de la inversión. A continuación queda explicado.
Centrándonos en los resultados que ofrecen, vamos a ver que pueden existir
discrepancias según el tipo de inversión del que se trate.
En el caso de inversiones simples, ambos métodos coinciden en la decisión de
aceptación o rechazo del proyecto. Sin embargo, en la jerarquización de
inversiones es posible que cada método las ordene de manera diferente.
En inversiones no simples los conflictos de decisión pueden surgir incluso en la
aceptación o rechazo de la inversión.
Veamos los diferentes casos que podemos encontrarnos cuando analizamos
inversiones, que como ya se ha dicho, dependerán de la naturaleza de las
mismas, sean simples o no simples.
Primer caso: tanto el VAN como la TIR dan los mismos resultados de decisión y de
jerarquización de las inversiones (inversiones simples)
Conclusiones: ambos métodos establecen que los proyectos son rentables y que
el proyecto B es preferible al A.
Segundo caso: tanto el VAN como la TIR dan los mismos resultados de decisión
pero no coinciden al ordenar las inversiones (inversiones simples)
Conclusiones: los dos criterios muestran que las inversiones son rentables, pero
discrepan a la hora de jerarquizar las inversiones. Según el VAN, B es más
rentable que A, sin embargo, por el criterio de la TIR elegiríamos en primer lugar A
que tiene una TIR mayor que B.
Tercer caso: proyectos con más de una TIR (inversión no simple)
Conclusiones: ¿qué significa que el proyecto tenga dos TIR? Dos valores hacen
que el VAN sea cero, lo que genera problemas en la aplicación del criterio de la
TIR para analizar la inversión, ya que no se sabe que TIR usar como referencia
para compararla con la tasa de descuento (K).
No olvidemos que la regla de decisión es:
TIR > k aceptar inversión
TIR = k indiferente
TIR < k rechazar inversión
Este fenómeno se debe a que el signo de los flujos netos de caja cambia más de
una vez.
Cuarto caso: proyecto sin tir (inversión no simple)
Conclusiones: si el proyecto no tiene TIR, no podrá utilizarse este criterio en la
toma de decisión.
DIFERENCIA ENTRE TIR Y TASA DE RENTABILIDAD GEOMÉTRICA
La tasa de rentabilidad geométrica es el porcentaje de retorno medio atribuido al
gestor de la cartera y se calcula mediante la fórmula de la media geométrica de las
rentabilidades de los activos o cartera de distintos períodos de tiempo. Por su
parte, la TIR es la rentabilidad que ofrece una inversión.
En otras palabras, la tasa geométrica de rentabilidad es el rendimiento medio que
se obtiene haciendo la media geométrica de los retornos de la cartera de
diferentes períodos de tiempo.
La tasa geométrica de rentabilidad también recibe el nombre en inglés de Time-
weighted rate of return.
La decisión del inversor y la tasa geométrica de rentabilidad
Es importante recordar que la TGR solo mide la actuación del gestor y no tiene en
cuenta las decisiones que toma el inversor de aportar o retirar fondos de la
cartera.
En otras palabras, una inversión no tiene el mismo capital final si se cambia la
cantidad de capital respecto al capital inicial aunque la rentabilidad sea la misma.
Entonces, si el inversor, por cualquier motivo decide disminuir el capital invertido,
esto afectará al capital final. De la misma forma que si el inversor cree oportuno
añadir capital a la inversión, el capital final también será distinto.
El inversor es el responsable de tomar la decisión de incorporar o retirar capital de
una inversión. La decisión del inversor también se denomina política de inversión.
Tasa geométrica de rentabilidad y la tasa interna de rentabilidad
Las principales relaciones entre la TIR y tasa geométrica de rentabilidad son las
siguientes:
Si el inversor decide incorporar dinero y aumenta la rentabilidad del fondo porque
el gestor lo ha hecho bien, entonces, la TIR será mayor que la TGR.
Si el inversor decide retirar capital del fondo y el gestor aumenta la rentabilidad del
fondo, entonces la TGR sería mayor que la TIR.
Cuando la TIR y la TGR son equivalentes significa que la decisión de aportar o
retirar capital por parte del inversor no ha tenido influencia en el capital final.
De manera más esquemática, lo anterior se puede resumir como sigue:
Si TIR > TGR => El inversor ha tomado la decisión correcta en cambiar el capital
inicial del fondo (ya sea aportación o retirada de fondos).
TIR = TGR => La decisión del inversor no afecta al capital final de la cartera.
TIR < TGR => La decisión de cambiar el capital inicial del fondo (ya sea aportación
o retirada de fondos), no ha sido la mejor.
Ejemplo
Si el gestor ha obtenido una rentabilidad del 3% y la TIR de la inversión ha sido del
5%, el inversor ha acertado con su política de inversión?
Diremos que sí, que el inversor ha acertado con su política de inversión porque la
TIR de la inversión es superior a la rentabilidad obtenida por el gestor, es decir, la
tasa geométrica de rentabilidad.
DIFERENCIA ENTRE TIR Y TASA DE RENTABILIDAD EFECTIVA
La tasa interna de rentabilidad y la tasa de rentabilidad efectiva de una inversión
se diferencian en que la primera no tiene en cuenta la reinversión de los flujos de
caja internos y la segunda sí.
En otras palabras, la tasa de rentabilidad efectiva es el porcentaje de retorno anual
resultado de reinvertir los flujos de caja internos de una inversión a una tasa
determinada.
Tasa de rentabilidad efectiva (TRE)
La tasa de rentabilidad efectiva es la rentabilidad que recibe un inversor por
reinvertir a una tasa determinada los flujos de caja que genera una inversión.
Un ejemplo de los flujos de caja interno son los cupones que paga un bono o
los dividendos que paga una empresa por tener sus acciones en cartera. Se
denominan flujos de caja internos porque la inversión principal, en el caso de un
bono, es obtener una rentabilidad positiva de ese bono y los cupones que recibe el
inversor son entradas de dinero que están dentro de la inversión principal
(internas).
Los cupones que recibimos son dinero que podemos dejarlo en el banco o
reinvertirlo. La acción de reinvertir esos cupones implica que cuando queramos
calcular su tasa de rentabilidad junto con la rentabilidad de la inversión principal
tengamos que emplear la tasa de rentabilidad efectiva.
Diferencia entre TIR y TRE
La diferencia entre la TIR y la TRE es que mediante la TIR solo se tienen en
cuenta los retornos de capital de una inversión. Esos retornos se pueden dejar en
una cuenta bancaria o se pueden invertir en otro activo de mayor o menor riesgo,
siendo el mercado de valores o los depósitos, respectivamente.
Por este motivo, se habla de reinversión de los flujos de capital, porque de una
inversión se puede derivar otra inversión que se hace a partir del dinero ganado de
la primera. Entonces, si tenemos en mente hacer dos inversiones simultáneas y
queremos saber cuál es nuestra rentabilidad efectiva, tendremos que calcular la
TRE dado que tiene en cuenta la tasa de reinversión.
A continuación, un esquema que describe la diferencia entre la TIR y la TRE:
Esquema TIR y TRE
Fórmula tasa de rentabilidad efectiva (TRE)
Tasa de Rentabilidad
Efectiva (TRE)
Donde:
Cn: capitalización de los flujos internos.
C0: capital inicial o precio inicial en el caso de un bono.
x%: tasa de reinversión.
n: número de períodos que dura la inversión.
Se expresa TRE que depende de un porcentaje determinado x porque
necesitamos ese porcentaje para calcular la tasa. Sin ese porcentaje no sabemos
a qué tasa podemos reinvertir los flujos internos de la inversión o cupones en el
caso de un bono.
Fórmula de la tasa interna de rentabilidad (TIR)
Tasa Interna de Rentabilidad (TIR)
La TIR es la tasa de rentabilidad que hace que los futuros flujos de capital
actualizados sean iguales al capital inicial o precio en el caso de un bono.
Ejemplo de TIR y TRE
En este ejemplo supondremos que hemos comprado un bono a un precio de
97,25%, que ofrece cupones anuales del 3,5%, que se amortiza sobre el nominal y
que su vencimiento es dentro de 3 años.
Como buenos inversores que somos, sabemos que cada año hasta el vencimiento
del bono vamos a ingresar 3,5 unidades monetarias en nuestra cuenta bancaria
que son los cupones que nos paga el emisor por haberle comprado el bono.
Primero, calculamos cuál será la rentabilidad de nuestra inversión. Para ello,
podemos emplear la fórmula de la tasa interna de retorno (TIR).
Fórmula de la TIR
Fórmula de la TIR
Donde:
C0: Capital inicial o Precio inicial.
Cn: Capital final o Precio final.
n: número de períodos que dura la inversión.
TIR: tipo de interés que hace que los futuros flujos de capital actualizados sean
iguales al capital inicial o precio inicial.
Una vez hemos conocemos la fórmula podemos sustituir las variables por los
valores que ya conocemos:
Cálculo
de la TIR
Entonces, si cada año hasta vencimiento tenemos 3,5 unidades monetarias,
podemos decidir si dejarlas allí o invertirlas. Dependiendo de nuestro perfil de
riesgo escogeremos una inversión con menor o mayor riesgo. Teniendo en cuenta
que hemos comprado un bono, nuestro perfil es de inversor conservador y, por
tanto, es más probable que escojamos un depósito para reinvertir los cupones.
Por tanto, si escogemos reinvertir los cupones significa que cada año hasta
vencimiento del bono invertiremos las 3,5 unidades monetarias en un depósito que
nos da una rentabilidad. A la rentabilidad del depósito financiado con capital de
otra inversión lo llamaremos tasa de reinversión. Y será esta tasa la que
tendremos en cuenta a la hora de calcular la rentabilidad efectiva.
Fórmula de la Tasa de Rentabilidad Efectiva (TRE)
Tasa de Rentabilidad
Efectiva
Donde:
Cn: capitalización de los flujos internos.
C0: capital inicial o precio inicial en el caso de un bono.
x%: tasa de reinversión.
n: número de períodos que dura la inversión.
Se expresa TRE que depende de un porcentaje determinado x porque
necesitamos ese porcentaje para calcular la tasa. Sin ese porcentaje no sabemos
a qué tasa podemos reinvertir los flujos internos de la inversión o cupones en el
caso del bono.
Tenemos que tener en cuenta que el primer cupón lo tenemos que capitalizar
utilizando la capitalización compuesta porque supera un año. Luego la
capitalización del segundo cupón no hace falta hacerla compuesta porque es solo
de un año.
Capitalización de los flujos
Una vez conocemos C3, ya podemos calcular la TRE:
Cálculo de
la TRE
Entonces, se concluye que la rentabilidad de un bono de estas características es
de 4,5% y que si reinvertimos sus cupones a una tasa del 2%, la rentabilidad
efectiva, es decir, la del bono y la de la reinversión, sería del 4,41%.
PAYBACK O PLAZO DE RECUPERACIÓN
El payback o plazo de recuperación es un criterio para evaluar inversiones que se
define como el periodo de tiempo requerido para recuperar el capital inicial de una
inversión. Es un método estático para la evaluación de inversiones.
Por medio del payback sabemos el número de periodos (normalmente años) que
se tarda en recuperar el dinero desembolsado al comienzo de una inversión. Lo
que es crucial a la hora de decidir si embarcarse en un proyecto o no.
Cómo calcular el payback
Si los flujos de caja son iguales todos los años la fórmula para calcular el payback
será esta:
Donde:
I0 es la inversión inicial del proyecto
F es el valor de los flujos de caja
Si por el contrario, los flujos de caja no son iguales todos los periodos (por ejemplo
un año recibimos 100 euros de beneficio, al siguiente 200 y después 150 euros),
habrá que ir restando a la inversión inicial los flujos de caja de cada periodo, hasta
que lleguemos al periodo en que recuperamos la inversión. Entonces aplicamos la
siguiente fórmula:
Donde:
a es el número del periodo inmediatamente anterior hasta recuperar el
desembolso inicial
I0 es la inversión inicial del proyecto
b es la suma de los flujos hasta el final del periodo «a»
Ft es el valor del flujo de caja del año en que se recupera la inversión
Lógicamente será preferible una inversión en donde el plazo de recuperación sea
menor. La principal ventaja del criterio payback es que es muy fácil de calcular.
Inconvenientes del payback
Aunque es un método muy útil y sencillo de calcular, presenta algunos problemas:
No tiene en cuenta cualquier beneficio o pérdida que pueda surgir posteriormente
al periodo de recuperación.
No tiene en cuenta la diferencia de poder adquisitivo a lo largo del tiempo
(inflación).
El Payback Descontado es un método similar, pero que corrige el efecto del paso
del tiempo en el dinero. Además, existen otros métodos de evaluación de
inversiones son generalmente preferidos, como Valor Actualizado Neto (VAN) o
la Tasa Interna de Retorno (TIR).
Comparación entre VAN y TIR
Ejemplos de payback
En principal, se pueden presentar dos casos. Por un lado el caso en el que todos
los flujos de caja son iguales. Y, por otro, el caso en que los flujos de caja varían
de año en año.
Payback con flujos de caja constantes
Supongamos que realizamos una inversión de 1.000 euros en el año 1 y, en los
próximos cuatro años, a final de cada año recibimos 400 euros. En este caso
todos los flujos de caja son iguales y nuestro esquema de flujos de caja será:
Para calcular el payback podremos utilizar la fórmula mencionada arriba:
Payback = 1000/400 = 2,5 años
Según este esquema de inversión tardaremos 2,5 años en recuperar el dinero
desembolsado.
Payback con flujos de caja variables
Supongamos ahora que invertimos 1000 euros a un proyecto pero los flujos de
caja no son iguales todos los años. Recibimos 300 euros el primer año, 400 el
segundo, 500 el tercero y 200 el último año. Nuestro esquema de flujos de caja
será:
Para conocer el plazo de recuperación en este caso debemos analizar en qué año
recuperamos la inversión. Como podemos ver en el esquema de flujos, en los dos
primeros años recuperamos 700 euros, por lo que solo quedan 300 euros por
recuperar en el resto de años. Como el tercer año recuperamos más de 300 euros
(recuperamos 500), el payback estará entre dos y tres años.
Para ver exactamente cuándo recuperamos todo el dinero, descontamos los 700
euros recuperados al desembolso inicial. En nuestro caso nos quedan 300 euros.
Llegado a este punto, calculamos la cuantía restante entre el dinero que
recibiremos el tercer año, utilizando la fórmula de arriba pero solo con el dinero
restante, y sumando los dos primero años en que hemos recuperado 700 euros:
Payback = 2 años + 300/500 = 2,6 años
Según este esquema de inversión tardaremos 2,6 años en recuperar el dinero
desembolsado.