Secretario (a) : Julio Lirio
Expediente N° : 0213-2020
Cuaderno : Principal.
Escrito N° : 01
INTERPONE DEMANDA DE TERCERIA DE PROPIEDAD.
Señor Juez del Primer Juzgado Especializado en lo Civil de Cajamarca.
MANUEL ISMAEL LUICHO FLORES, identificado con
documento nacional de identidad N° 40236344, con DOMICILIO REAL en el Jr. Emancipación
N° 220 de Cajamarca y con DOMICILIO PROCESAL en el Jr. Pisagua N° 662 de esta Ciudad;
ante Ud., con el debido respeto me presento y digo:
I. RELACIÓN JURÍDICA PROCESAL.
Se interpone la presente demanda la cual dirigimos contra:
1. Segundo Julio Guerrero García, a quien se le notificará en su domicilio cito en Jr.
Casuarinas N° 125 de esta ciudad de Cajamarca.
2. María Fabiola Sánchez Chuquipoma, a quien se le deberá notificar en su domicilio
cito en Jr. Misión Bautista I-6 de esta ciudad de Cajamarca.
II. PETITORIO.
Interpongo demanda de tercería de propiedad, con la finalidad que se deje sin efecto la
medida cautelar, que pesa sobre el vehículo de placa actual: BAV-485; año de
fabricación 2018; color BLANCO; Marca HYUNDAI; Modelo Tucson; N° de Motor
510338; N° de Serie 1HGV41; partida N° 451242, del cual soy UNICO PROPIETARIO,
debido a que ha sido embargado mi vehículo de forma ilegal, por Segundo Julio
Guerrero García, para su posterior remate, en tanto ha considerado mi vehículo como
su fuera de propiedad de la señora María Fabiola Sánchez Chuquipoma, en el Proceso
de obligación de dar Suma de Dinero expediente N° 01162-2008-JP–CI-02, tramitado
ante su Juzgado. Y también para que se me paguen las costas y costos del proceso.
2
III. FUNDAMENTOS DE HECHOS QUE AMPARA EL PETITORIO.
A) NOCIONES PREVIAS.
Las tercerías son de dos clases: una llamada de dominio, en la que el actor reclama
la propiedad de la cosa embargada, y otra denominada de mejor derecho, por la que
se pretende tener un crédito que debe ser pagado con preferencia al del ejecutante
con el producido de la venta del bien embargado1.
El dominio es el derecho real en virtud del cual una cosa se encuentra sometida a la
voluntad y a la acción de una persona; es exclusivo, y el propietario puede impedir
a terceros el uso, goce o disposición de la cosa; es perpetuo y subsiste
independientemente del ejercicio que se pueda hacer de él. Nadie puede ser privado
de su propiedad sino por causa de utilidad pública, previa la desposesión y una
justa indemnización.
Cuando en un proceso se embargan bienes pertenecientes a un tercero, este puede
oponerse invocando su derecho de dominio, para lo cual se le autoriza por la ley a
deducir la acción de tercería2.
En semejante sentido expresa Lino Enrique Palacio: “El pedido de levantamiento del
embargo puede formularse por el propio deudor, fundado en la circunstancia de
haberse trabado la medida sobre bienes inembargables, o por un tercero que
sostenga ser el propietario de la cosa o cosas embargadas.
En el primer caso, cabe solicitar el levantamiento en cualquier estado de la causa
anterior a la venta de los bienes, aunque la resolución que decretó el embargo se
halle consentida.
1
Alsina, Hugo. Tratado Teórico Práctico de Derecho Civil y Comercial. TOMO V. EDIAR S.A. Editores, Segunda Edición 1962. Pp. 540 -
542.
2
Idem…, Págs. 550-551.
3
En el segundo, en cambio, el tercero debe promover juicio de tercería de dominio
antes de que se otorgue la posesión de los bienes, aunque cabe prescindir de dicho
juicio y obtener el levantamiento del embargo por vía incidental si el tercero acredita
en forma efectiva y fehaciente, mediante prueba instrumental, el dominio de los
bienes embargados”3.
En igual modo señalan, que la tercería de dominio, Podrá interponerse en forma de
demanda, quien, sin ser parte en la ejecución, afirme ser dueño de un bien
embargado como perteneciente al ejecutado y que no ha adquirido de éste una vez
trabado el embargo; también quienes sean titulares de derechos que, por
disposición legal expresa, puedan oponerse al embargo o a la realización forzosa de
uno o varios bienes embargados como pertenecientes al ejecutado4.
En consecuencia, la tercería de propiedad es aquella acción por la cual el
propietario de un bien, que ha sido indebida e ilegalmente incluidos en una orden
de remate judicial o por una medida cautelar, en otro proceso, precisamente para
hacer efectiva una obligación ajena y en el cual no es parte; razón por la cual
recurre ante el órgano jurisdiccional alegando que tiene la propiedad de los bienes
embargados a fin de lograr la desafectación del bien.
B) RESPECTO DE LA PRETENSIÓN DE TERCERÍA DE PROPIEDAD.
PRIMERO: En primer lugar, como antecedente de nuestra pretensión es necesario
partir indicando que, con fecha 11 de octubre de 2005, María Fabiola Sánchez
Chuquipoma, es deudora de Segundo Julio Guevara García, motivo por el cual este
último interpone demanda, en vía ejecutiva, sobre obligación de dar suma de
dinero por ante el Primer Juzgado Civil, proceso N° 1162-2008. En dicho proceso y
luego de haberse declarado fundada la demanda, el acreedor solicitó se dicte
3
Enrique Palacio, Lino. Manual de Derecho Procesal Civil. Decimoséptima Edición Actualizada. TM LEXIS NEXIS ABELEDO-PERROT.
Buenos Aires. Febrero de 2003. Pág. 551.
4
Diccionario Jurídico. Editorial Espasa Calpe, S.A. Madrid, España. 2002. Pág. 685.
4
medida cautelar de embargo en forma de secuestro conservativo, sobre el vehículo
de placa de rodaje SL- 3837 con actual placa de rodaje N° M3C-619, Marca
Toyota, año de fabricación 2002, Modelo Corolla, carrocería Station Wagon, color
verde, N° de Motor 3C3945409, N° de serie CE1075028387, por lo que
considerando que dicho bien mueble, a la fecha de la afectación, continuaba a
nombre de la persona de María Fabiola Sánchez Chuquipoma, razón por lo cual el
Primer Juzgado Civil, tuvo a bien trabar el embargo solicitado, dando origen a un
proceso cautelar, el mismo que se encuentra en etapa de requerimiento al
recurrente para poner a disposición del Juzgado para su posterior valorización,
para ejecución forzada, precisando que aún no se ha iniciado el remate judicial del
bien
SEGUNDO: En segundo lugar, debemos indicar que mi persona adquirió el
vehículo a título oneroso y sobre todo de buena fe; siendo mi vendedora la
señora Yeny Magaly Gallo Torres, agregamos que mi persona, observó en físico que
la tarjeta de propiedad estaba a su nombre; sin embargo, antes de realizar el pago
en efectivo por el vehículo, materia de la presente pretensión, en la misma Notaría:
“Vigo Rojas”, pedimos nos expidieron un certificado libre de gravamen,
naturalmente como medida de seguridad jurídicamente hablando, para determinar
concretamente que no existan gravámenes registrados en la partida electrónica del
vehículo: N° 60514819, por la cual una vez obtenida esta información, verificamos
que no existía gravamen alguno, sobre el vehículo; por ello procedimos
inmediatamente a finiquitar el contrato de compra venta del vehículo materia de
litigio, razón por la cual hoy por hoy, nos vemos impulsados a iniciar la presente
acción, amparados en lo dispuesto en el Artículo VI del Título Preliminar del Código
Civil, el cual me confiere el denominado legitimo interés moral y económico, por ser
el vehículo exclusivamente de mi propiedad, contrario sensu, si en el certificado de
gravamen hubiera aparecido algún tipo de carga, mi persona jamás hubiera
adquirido este vehículo. Esta afirmación es corroborada con el certificado de
gravamen actualizado al 11 de junio de 2013, donde se aprecia que el vehículo
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materia de litigio, no registra afectaciones, adjuntamos copia certificada, expedida
por la Superintendencia Nacional de Registros Públicos SUNARP; asimismo
alcanzamos copia literal de la partida electrónica N° 60514819, expedida por la
Superintendencia Nacional de Registros Públicos SUNARP, en la que tampoco
aparece afectación alguna. Además, al ser mi persona titular de un derecho real:
propiedad vehicular, frente a un derecho personal que es el cobro de dinero en
proceso ejecutivo, ante esta situación se debe de preferir el derecho real, así lo ha
establecido en diferentes casaciones la Corte Suprema de justicia, las mismas que
adjuntamos en el rubro anexos.
TERCERO: En tercer lugar, la señora Yeny Magaly Gallo Torres, adquirió el
vehículo a su vez del Sr. Damián Vilca Cotrina en mérito al poder por escritura
pública denominado amplio y especial, signado con el N° 2774 de fecha 18
de diciembre de 2007 otorgado a favor del antes indicado, de parte de la señora
María Fabiola Sánchez Chuquipoma, ante la Notaría Pública: “Vigo Rojas”, al
respecto se hace necesario precisar: Que, este “poder amplio y especial”, no es otra
cosa que un contrato de compra venta en sentido estricto, en la cual la otorgante
no es otra cosa que la vendedora y el beneficiario con tal poder no es sino el
comprador, Sr. Damián Vilca Cotrina, hemos arribado a esta conclusión, en la
medida que hemos tenido que investigar el tracto sucesivo, y por ende conocer
quiénes fueron los propietarios del vehículo que me precedieron, tal así que
demostramos con documento público tal afirmación, con la toma de dicho
efectuada ante la Notaria: Vigo Saldaña, conforme al cual el Sr. Damián Vilca
Cotrina, afirma de manera contundente que tal poder responde en estricto a un
contrato de compra venta entre la persona que le otorga el poder, Sra, maría
Fabiola Sánchez Chuquipoma y el antes mencionado, y siendo que este poder la
data es de una fecha anterior a la interposición de la medida cautelar fuera de
proceso, mal se haría en asegurar el pago de la pretensión de ejecución de
obligación de dar suma de dinero, en proceso signado con el N° 1162-2008, con un
bien (vehículo de placa SL-3837 de placa actual M3C-619 ) que no pertenecía a la
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ejecutada, puesto que al ser así, se estaría soslayando con ello, mi derecho de
propiedad, el mismo que me concede el derecho a iniciar todo tipo de acción legal
tendiente a enervar la afectación que sobre el mismo recae, dado que mi condición
de propietario y poseedor del bien indicado (vehículo de placa: SL-3837 de placa
actual M3C-619) proviene de un contrato válido que ha surtido plenamente sus
efectos.
CUARTO: En cuarto lugar, a la fecha de suscripción del contrato de compra venta
entre: la señora Yeny Magaly Gallo Torres y el recurrente, no existía anotación
preventiva de demanda alguna de ejecución de obligación de dar suma de dinero,
en Registros Públicos, sobre la partida electrónica N° 60514819, la misma que
corresponde al vehículo de placa SL-3837 de placa actual M3C-619, que nos
hubiera advertido no sólo a mi persona, sino a cualquier persona interesada en la
adquisición del vehículo, que en su oportunidad estaba a la venta, hoy materia de
tercería, lo cual evidentemente ha generado un perjuicio no sólo económico sino
también de orden moral, en la medida que no puedo circular con mi vehículo, el
mismo que representa la única fuente de ingreso y por tanto sostén de mi hogar;
ello debido a una evidente negligencia atribuible al demandado: Segundo Julio
Guerrero García, ello demostramos con la copia de la partida electrónica N°
60514819, correspondiente al vehículo de mi propiedad de placa primigenia: SL-
3837 y placa actual: M3C-619, de la cual fluye lo expresado.
De otro lado es necesario, indicar que mi persona es titular de un derecho real: de
propiedad sobre el vehículo: SL-3837 y placa actual: M3C-619, el mismo que se
encuentra inscrito en el registro de la propiedad vehicular a mi nombre por ser el
recurrente auténtico propietario, no habiendo tenido observación alguna para su
inscripción; y, no existiendo en mi caso dos titulares de derechos reales sobre el
mismo vehículo, por tanto resulta plenamente atendible la pretensión solicitada;
distinto fuera si nos enfrentáramos dos titulares de derechos reales, en tal
supuesto, quien tendrá preferencia en virtud del principio de prioridad será aquél
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que inscribió primero, de conformidad a lo dispuesto por el artículo 2022° del
Código Civil ; sin embargo en el supuesto de que se tratara de un enfrentamiento
entre un derecho personal (obligación de dar suma de dinero) y uno real
(propiedad), y a esto alude la segunda parte del citado artículo, tendrá preferencia
el titular del derecho real, porque goza de oponibilidad erga omnes, que no tiene el
derecho personal, y además porque el derecho real goza de lo que se llama energía
persecutoria, de la que también carece el derecho personal. Agregamos que en
nuestro caso el demandado: Segundo Julio Guerrero García, omitió
irresponsablemente, la anotación preventiva de demanda e inscripción, la misma
que nos hubiera permitido evitar la compra del vehículo y por ende a todas luces
recurrir al órgano jurisdiccional en busca de tutela judicial efectiva.
Agregamos que debido al proceder negligente del demandado Segundo Julio
Guerrero García, no solo mi persona sino cualquier persona que se hubiera
interesado en la compra del vehículo de placa de rodaje SL-3837 y cuya placa
actual es M3C-619, automáticamente se hubiera convertido en una potencial
“víctima” en la medida que tendría que honrar una deuda no contraída, Nuestro
sustento radica en la confianza y en la apariencia de un derecho de propiedad, que
emana de la información proporcionada y que aparece actualmente en Registros
Públicos, la cual debe brindarnos seguridad jurídica y que en este caso, en nada
impide en cuanto al tráfico jurídico se refiere.
QUINTO: Nuestra pretensión tiene asidero en lo dispuesto por el artículo 34 inciso
1) de la ley N° 27181 de la Ley General de Transporte y Tránsito terrestre, el mismo
que establece que la transferencia de la propiedad y otros actos
modificatorios, referidos a vehículos automotores se formaliza, mediante su
inscripción en el registro de la propiedad vehicular, por lo que la transferencia
de propiedad de vehículos automotores, se tendrá por realizada o cumplida, sólo
con la inscripción en el registro, dándose de esta forma eficacia constitutiva a la
transferencia de propiedad vehicular, ya que la inscripción se convierte en un
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elemento de validez del acto o negocio jurídico, por lo cual y al haber cumplido con
esta formalidad exigida por ley (puesto que cuento con la tarjeta de propiedad a mi
nombre), Además la transferencia del vehículo se ha perfeccionado por la tradición,
por tanto es amparable la pretensión planteada5.
SEXTO: Asimismo, debemos indicar que la nuestra jurisprudencia nacional
expedida por la Corte Suprema ha jurisprudencia es casi uniforme y ha venido
pronunciándose en forma reiterada sobre el tema de la presunción de la buena fe
al adquirir la propiedad sea en bienes muebles como inmuebles:
Momento en que debe existir la Buena Fe
Casación N° 2501 – 2001 – Camaná –Arequipa: “para su aplicación se
requiere la concurrencia copulativa de los siguientes requisitos: (..) b) que el
adquirente actúe de buena fe tanto al momento de la celebración del acto
jurídico del que nace su derecho como al momento de inscripción del
mismo.” Este criterio, basado en la exposición de motivos del Código Civil.
Fundamento del principio de fe pública
Casación N° 1951 – 2001 – Puno: “El fundamento del principio de fe
pública registral radica en la necesidad de asegurar el tráfico patrimonial,
protegiendo las adquisiciones que por negocio jurídico efectúen los terceros
adquirentes (..) confiados en el contenido del Registro, para ello la ley
reputa de exacto y completo el contenido de los asientos registrales.”
Principio de Buena Fe Registral
Casación Nº 3632-2002 – Junín. “c) el artículo dos mil trece del Código
Civil, ya que se encuentra inscrito el bien a nombre de la empresa
recurrente sin que exista anotación de medida cautelar a favor de la
emplazada; d) el artículo dos mil catorce del Código Civil pues el vehículo
5
Conclusiones del Pleno Jurisdiccional Nacional Civil 2012, Tema 3.
9
ha sido adquirido por la recurrente de buena fe con garantía registral, no
existiendo impedimento alguno al momento de inscribir su derecho en los
Registros, manteniendo el contrato su validez al no haberse declarado su
nulidad o haberse rescindido”
Casación Nº 2311-2009 – Lima Norte.
“…Tercero: Que, este Supremo Tribunal, debe destacar como ya lo ha hecho
en Casaciones anteriores, que el segundo párrafo del artículo 2022 del
Código Civil, prescribe una excepción al principio de prioridad previsto por
el artículo 2016 del referido Código, pues señala que al oponer derechos de
diferente naturaleza se deben aplicar las disposiciones del Derecho común.
En este sentido ha de señalarse que la inscripción de un derecho personal
en los registros públicos no convierte a éste en real, sino que conserva su
carácter, de tal modo que ante la concurrencia de un derecho real (como es
el de propiedad) con otro de distinta naturaleza, prevalece el primero, ello
por aplicación del Derecho común que por mandato del referido artículo se
impone al derecho registral”.
Este criterio concuerda con la Exposición de Motivos del Código Civil que,
sustentando el artículo 2022° del anotado Cuerpo normativo, señala: “No
hay duda que, si se enfrentan dos titulares de derechos reales, quien tendrá
preferencia en virtud del principio de prioridad será aquél que inscribió
primero; esto es conformado por la primera parte de este artículo. Pero si se
trata de un enfrentamiento entre un derecho personal y uno real, y a esto
alude la segunda parte del citado artículo, tendrá preferencia el titular del
derecho real, porque goza de oponibilidad erga omnes, que no tiene el
derecho personal, y además porque el derecho real goza de lo que se llama
energía persecutoria, de la que también carece el derecho personal”
10
En Consecuencia, queda meridianamente claro que mi persona en calidad de
tercero, he procedido en todo momento de buena fe, adquiriendo a titulo oneroso el
vehículo de placa SL-3837 de placa actual M3C-619, de la persona que en el
registro aparecía como propietaria en su momento con todas las facultades que la
ley dota a los mismos, por tanto mi persona al momento de la compra venta se
hallaba premunida de la seguridad jurídica, que otorgan los Registros Públicos en
cuanto a la legitimidad del derecho se refiere, como en la publicidad e
impenetrabilidad que proporcionan los asientos inscritos mientras estén vigentes y
no hayan sido anulados por decisión judicial conforme a lo dispuesto en los
artículos 2012°, 2013°, 2014°, 2015°, 2016°, 2017°, 2019° inciso 7) y 2045° del
Código Civil, implicando ello, que no puede soslayarse mi derecho de propiedad
dado que la compraventa del tercerista recurrente, proviene de un contrato de
compraventa valido y eficaz, cuyo origen se basa en la buena fe, realizado a título
oneroso y habiendo obrado en todo momento con la debida diligencia que debe
tener cualquier persona que pretenda comprar un bien sea mueble o inmueble;
constituyendo esta nuestra razón fundamental y preponderante para declarar la
fundabilidad de la pretensión así incoada.
Sr. Juez, La ahora parte demandada en el presente proceso de tercería, Sr.
Segundo Julio Guevara García, ha incurrido en una mala utilización de las
medidas cautelares en aras de asegurarse a futuro el pago de la deuda contraída
con los ejecutados: María Fabiola Sánchez Chuquipoma y otro; razón por la cual
mi persona no tiene por qué responder con sus bienes, por deudas contraídas por
personas ajenas al ahora demandante; debió haber interpuesto medida
cautelar de embargo en forma de inscripción y secuestro conservativo, con
desposesión y entrega al custodio judicial del vehículo, para de esta manera
no sólo garantizar el pago de su deuda, sino también, para que en virtud al
principio de publicidad cualquier persona que pretendiera comprar tal
vehículo conociera de las afectaciones que sobre el vehículo existan; en tal
sentido la inexactitud de la información proporcionada por Registros Públicos,
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cuando solicité el certificado de gravamen, se atribuye únicamente al ejecutante
Segundo Julio Guevara García; por tanto, mal se haría, si se hacer asumir con
bienes de su propiedad, a una persona el cumplimiento de una obligación que no
ha contraído, ni garantizado y menos aún si es que esta información referida a
cargas y gravámenes no aparecía consignada en Registros Públicos en la partida
electrónica N° 60514819, a tal punto que en esta partida electrónica, no aparece
registrada ni siquiera una anotación de demanda. Por tanto en estas condiciones
era imposible jurídicamente hablando que mi persona tomara conocimiento de una
información que no estaba publicada.
IV. PRECISIÓN DE NORMAS JURÍDICAS.
IV.1. CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO: Artículo 2° inciso 16) y 70°. Conforme al
primero, la propiedad es un derecho fundamental y de acuerdo al segundo el
Estado garantiza la propiedad.
IV.2. CÓDIGO CIVIL: Artículos 923° 2012°, 2013°, 2014°, 2015°, 2016°, 2017°, 2019°
inciso 7) y 2045°.
IV.3. CÓDIGO PROCESAL CIVIL: Artículo 533°, conforme al cual la demanda de
tercería debe entablarse contra demandante y demandado en el proceso, y solo
puede fundarse en la propiedad de los bienes afectados para la ejecución, como
es el caso que exponemos en la presente demanda.
IV.4. CÓDIGO PROCESAL CIVIL: Artículo 533°, según la cual la tercería debe de
interponerse en cualquier momento antes que se inicie el remate del bien.
IV.5. CÓDIGO PROCESAL CIVIL: Artículo 536°, que establece que una vez que se
admita la tercería se debe suspender el proceso que la motiva.
IV.6. Artículos 130°, 424°, 425° y 475° inciso 1).
V. COMPETENCIA.
Es competente el Primer Juzgado Especializado en lo Civil de Cajamarca, por conocer
del proceso principal y cautelar.
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VI. MONTO DEL PETITORIO.
Por la naturaleza de la pretensión es inapreciable en dinero.
VII. VÍA PROCEDIMENTAL.
Por la complejidad de la pretensión incoada, se sustanciará de acuerdo a las normas
que regulan el proceso Abreviado.
VIII. MEDIOS PROBATORIOS.
Se ofrece como típicos los siguientes:
A) DOCUMENTOS: Los que se enumeran en el rubro anexos, asignados desde el “1.C”
al “1.I”, los que serán debidamente apreciados y valorados por el operador
jurisdiccional en el estadío procesal respectivo.
IX. ANEXOS.
Se adjuntan lo siguientes recaudos:
1A. Tasa judicial por ofrecimiento de pruebas.
1B. Copia simple de mi documento nacional de identidad.
1C. Hoja informativa de consulta de expedientes, con lo cual acredito la existencia del
proceso.
1D. Copia legalizada del “poder amplio y especial” otorgado por la señora María
Fabiola Sánchez Chuquipoma a favor de Damián Vilca Cotrina.
1E. Copia legalizada de la toma de dicho del Sr. Damián Vilca Cotrina, recepcionado
ante la Notaría: Vigo Saldaña, conforme al cual en sentido estricto lo que se realizó
fue una compra venta y no “poder amplio y especial”
1F. Original de la Copia literal de la partida electrónica N° 60514819, correspondiente
al vehículo de placa SL-3837 de placa actual M3C-619.
1G. Original de certificado de gravámenes y cargas, en el cual aparece que no registra
afectaciones.
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1H. Copia simple de la tarjeta de propiedad del vehículo a nombre de Yeni Magali
Gallo Torres.
1I. Copia legalizada de la tarjeta de propiedad del vehículo M3C-619 a mi nombre.
1J. Copias de diferentes casaciones sobre tercería: CAS. Nº 2364-03 LAMBAYEQUE;
CAS. Nº 1094-2003 JAEN; CAS. Nº 2575-2002 ICA – Fuente: SPIJ.
1K. Cuatro juegos de cédulas de notificación.
OTROSÍ: REPRESENTACIÓN JUDICIAL POR ABOGADO.
De conformidad con lo prescrito por los artículos 80° en concordancia con el 74° del Código
Procesal Civil, otorgo facultades de representación a favor del letrado Jeffrey Inga Davila con
C.A.L N° 9876, que autoriza el presente escrito, ratificando que mi domicilio real es el
consignado en el exordio de la presente; dándome por instruido de los alcances y contenido de
la representación que otorgo.
Por lo expuesto:
Pido a Ud., admita la demanda, sustanciarla de acuerdo las normas procesales y en su
oportunidad declarar FUNDADA la pretensión solicitada.
Cajamarca, 12 de mayo de 2013.
MANUEL ISMAEL LUCHO FLORES
D. N. I. N° 40236344
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