Antonio González
que se fundamenta toda distinción ulterior entre pasado, presente y futuro. El pasado,
el presente y el futuro son la "ex-tensión" del tender originario en el que el acontecer
consiste. /D temporeidad primordial del acontecer se extiende en las distinciones
ulteriores entre las cosas que acontecen y entre los puntos temporales en los que se
SXHGHVLWXDUORDFRQWHFLGR3HURORDFRQWHFLGRQRHVHODFRQWHFHU\HODFRQWHFHU
mismo ya acontece y aún acontece. /D temporeidad originaria pertenece a la
ÀEUDmisma del acontecer y fundamenta toda conceptuación ulterior de lo acontecido
según el esquema de una línea temporal.
Temple
Como ya vimos en su momento, el VXUJLU HVWi DWHPSHUDGR /DV FRVDV VXUJHQ
según ciertos temples de ánimo. En su virtud, podemos hablar de un día alegre o de
un FLHOR WULVWH /RV WHPSOHV de ánimo no son meros procesos en la cadena de un
DUFRUHÁHMRni VLPSOHVVHQWLPLHQWRVGHQWURGHXQVXMHWR/RVWHPSOHVde ánimo son,
como vimos, una modulación intrínseca del surgir. No se trata de que el surgir de
las cosas en ciertos actos determine ulteriormente otros actos de atemperamiento a lo
que surge. No es que el cielo oscuro ya surgido produzca tristeza, sino que el surgir
mismo del cielo acontece de un modo atemperado. /D tristeza, por así decirlo, no
es un acto ulterior al surgir de las cosas, sino el temple mismo con el que ciertas
FRVDVVXUJHQ3RUHOORSRGHPRVGHFLUTXHHOsurgir mismo es una temperie no en
el sentido de un estado de la atmósfera, sino en el sentido de un atemperarse según
ciertos temples de ánimo. Antes de que el surgir produzca ulteriormente ciertos estados
de ánimo (lo que sin duda acontece frecuentemente), el surgir mismo tiene ya un
carácter atemperado. Y esto es algo que compete al surgir en cuanto surgir. El pensar
mismo, como ya observaba Aristóteles, puede estar templado por el gozo. /Dtemperie
es un carácter transcendental del surgir.
Como es sabido, en el pensamiento de Heidegger hay una UHÁH[LyQ explícita
sobre los "temples de ánimo" (Stimmungen). Heidegger considera en su obra varios
temples básicos: la angustia, el asombro, la reserva, el "dejamiento" (Gelassenheit), etc.
/LWHUDOPHQWH el término Stimmung tiene que ver con la voz (Stimme, indoeuropeo
*stomen-), y no directamente con el tiempo. En este sentido, el temple (Stimmung)
podría considerarse DOJR DVt FRPR HO WRQR GH YR] GHO VHU (VWR VLJQLÀFD
obviamente, que tales temples no son sentimientos subjetivos, sino una dimensión
constitutiva del Ereignis en cuanto ámbito radical de copertenencia entre el Dasein y
HOVHU3DUD+HLGHJJHUHOWHPSOHVHUtD"el destello del temblor del ser como Ereignis
en el Da-sein. Destello: no como un mero desaparecer y apagarse sino, al contrario,
como la conservación de la chispa en el sentido del claro del ahí (Da)"18. En este texto,
altamente metafórico, queda sin embargo patente que el temple alude al ser mismo y
no a algo TXHDFRQWHFHGHQWURGHXQVXMHWR3HURHVXQGHVWHOORGHOWHPEORUGHOVHU
en cuanto que acontece en el Dasein. Se está aludiendo claramente a un ámbito que no
es el Dasein ni el ser tomados por sí mismos, sino justamente al "entre" (Zwischen) de la
mutua pertenencia. Dicho en nuestros términos: Heidegger está aludiendo a un carácter
18 M. Heidegger, Beiträge zur Philosophie (vom Ereignis), p. 20. 271