Es un ensayo acerca de cómo se debe actuar
en caso de emergencia, siguiendo un plan
previamente establecido basado en
procedimientos de seguridad y protección.
Un simulacro pone a prueba la capacidad de
respuesta de la población y su ejercicio
permite evaluar y retroalimentar los planes.
Los simulacros sirven para acostumbrar a la
población de un lugar a adoptar rutinas de
acción mas convenientes para reaccionar en
caso de una emergencia.
Es imprescindible diseñar un escenario, que
defina un conjunto de supuestos acerca del
posible peligro a que esta sujeta la instalación:
lugar, fenómeno (sísmico, incendio, inundación,
residuos y materiales peligrosos) momentos y
condiciones.
Con el objeto de simular una situación lo mas
cercana a la realidad, se deben considerar las
situaciones anteriores, acerca de los fenómenos
que con mayor incidencia han ocurrido en el área
geográfica donde se ubica el inmueble.
Debe responder a un plan de emergencia
elaborado con anterioridad y que contenga
las estrategias más adecuadas para enfrentar
una contingencia (cada uno requiere de su
propio plan).
Se debe prepara un guión que simule las
circunstancias reales y que incluya secuencia
de horarios, objetivos, relación de
participantes, recursos necesarios, formatos
de observación y de evaluación.
Se deben plantear desde tres aspectos principales,
siendo estos:
Población, para identificar el nivel de su
preparación, aceptación, cooperación y confianza
para responder ante una contingencia.
Organización, para mejorar el desempeño y
revisar la especialización a partir de la
capacitación y actualización ante una
contingencia.
Instrumentos y actividades, para probar el
funcionamiento de alarmas, señalizaciones,
extintores, así como la coordinación de equipos
de brigadistas y las reacciones de la población a
la alerta
Todas las personas que están en el inmueble,
tanto las que están permanentemente como las
que están circunstancialmente, y deberán ser
orientadas por los brigadistas designados, con la
finalidad de hacer un ejercicio mas apegado a
una contingencia real.
Antes del simulacro se debe capacitar a la
población que participara en él, tanto en lo que
corresponde a los planes de emergencia como a
las actividades particulares a realizar en el
simulacro.
Respondiendo a las necesidades de seguridad
en la empresa, y como parte de las prácticas
en este campo, es necesario llevar a cabo con
carácter periódico ejercicios prácticos de
evacuación de emergencia, dando así
cumplimiento a las previsiones contenidas en
la norma vigente del Ministerio de Trabajo
sobre Evacuación.
La práctica habitual de simulacros de evacuación
se encuadra dentro de las previsiones del “Plan
de Seguridad e Higiene Ocupacional y Bienestar”
de implantación obligatoria en todos los Centros
de Salud el cual tiene por objetivo:
Estructurar y organizar los medios humanos y
materiales disponibles en el Centro, con el fin de
responder eficaz y coordinadamente en los
primeros momentos de una emergencia y hasta
la llegada de los Servicios de Ayuda Exterior.
Estas prácticas de evacuación han de
convertirse en una actividad más dentro de
las tareas laborales, pues sólo así podremos
conseguir un triple objetivo:
Enseñar a todos los profesionales y personal
en general a conducirse adecuadamente en
las situaciones de emergencia de todo tipo.
Conocer las condiciones del edificio para
conseguir la evacuación de una forma
ordenada y sin riesgo para profesionales en
salud y administrativos, el no deterioro de las
instalaciones, debiéndose realizar todo ello
en el menor tiempo posible.
Mentalizara los estantes, de la importancia
de los problemas relacionados con la
seguridad y emergencia en la Clínica.
Si bien las hipótesis que se consideran para
este ejercicio práctico de evacuación no
coinciden exactamente con las condiciones
de un caso real de siniestro, que serán las
que en cada caso determinarían la estrategia
de evacuación a adoptar, con esta experiencia
lo que se pretende obtener es unos
resultados que ayuden a:
detectar las principales insuficiencias del edificio,
definir las medidas correctivas particulares a
efectos de evacuación
el entrenamiento y corrección de hábitos de los
trabajadores en general.
teniendo en cuenta los condicionantes físicos y
ambientales de cada edificio, así como probar la
idoneidad y suficiencia de los equipos humanos y
técnicos (medios de comunicación, alarma,
señalización, alumbrados, etc.)
Como consecuencia de todo lo anterior, se
deberán extraer las conclusiones oportunas
que sirvan para corregir las posibles
deficiencias o inadecuaciones del propio
edificio.
Las situaciones de emergencia que pueden
llegar a producirse en el Centro asistencial,
son las siguientes:
1. Incendio
2. Amenaza de bomba
3. Escape de gas.
4. Terremoto.
5. Accidente grave de un trabajador
6. Cualquier otro tipo de alarma que justifique
la evacuación rápida del edificio.
El ejercicio práctico de evacuación de la
empresa se realizará todos los años durante
los tres primeros meses del año laboral,
Seguir las instrucciones que figura en su
plan de autoprotección y en la citada Norma
Ministerial, están inmersos en dicha actividad
todos los trabajadores, y a todo el personal
que preste servicio en el mismo.
Al término del ejercicio de
evacuación, el Gerente Gral. De la
empresa realizará un informe en
el que se recojan sucintamente
los resultados de este simulacro
de evacuación.
Ante una emergencia real se debe evitar la
improvisación, por lo que la preparación de
un simulacro de emergencia debe ser
exhaustiva, a fin de evitar que el personal del
centro incurra en comportamientos que
pudieran denotar precipitación o
nerviosismo, pues esta actitud pudiera
transmitirse a los trabajadores con las
consecuencias negativas que ello llevaría
aparejadas.
Teniendo en cuenta que una evacuación por
motivos reales suele iniciarse sin auxilios
exteriores, contando únicamente con los
medios propios, resulta necesario que el
simulacro se ejecute sin contar con
colaboración exterior (Cruz Roja, Bomberos,
Protección Civil), ya que se trata de un mero
ejercicio escolar sin causa real de
emergencia.
Para garantizar que el factor sorpresa SIMULE
UNA EMERGENCIA real será necesario que los
alumnos, profesores y el resto del personal
relacionado con el centro no hayan sido
previamente alertados del día ni de la hora
del ejercicio; dichos extremos serán
determinados exclusivamente por el Gerente
General, según su propio criterio y
responsabilidad.
No obstante, si será necesario que con
anterioridad se faciliten las instrucciones
necesarias para la planificación del ejercicio
práctico, en particular se informará con varios
días de antelación a:
Los profesionales de los pormenores y
objetivos de este ejercicio y se les explicarán
las instrucciones que deberán seguir.
Los de personal de servicios del plan a seguir.
Los clientes, quienes deberán conocer el
ejercicio que se pretende realizar, con objeto
de evitar alarmas o efectos de pánico, pero
sin precisar el día ni la hora en los que el
mismo tendrá lugar.
En el anexo I se facilitan las consignas
mínimas que deben respetar todos los
profesionales y personal durante una
emergencia y las señales correspondientes a
la evacuación y a los medios de extinción de
incendios.
LA GERENCIA GENERAL DEL CENTRO DESIGNARÁ:
Un coordinador(a) general que asuma la
responsabilidad total del simulacro y coordine todas
las operaciones del mismo.
Un coordinador suplente.
Un coordinador por cada planta que se
responsabilizará de las acciones que se efectúen en
dicha planta, así como de controlar el tiempo de
evacuación total de la misma y el número de
personas desalojadas.
Es esencial para el buen resultado del simulacro la
completa coordinación y colaboración de todo el
personal, tanto en la planificación del simulacro como
en su realización ( Anexo II organigrama del
procedimiento de evacuación).
Este tipo de prácticas no pretende conseguir
un resultado óptimo, por lo que es
recomendable que el simulacro se realice en
las siguientes condiciones:
En situación de máxima ocupación del
edificio, así como con la disposición normal
del mobiliario.
Para la realización de este ejercicio práctico, y
con la finalidad de simular una situación lo
más cercana posible a la realidad en caso de
emergencia, deberá considerarse bloqueada
una de las salidas exteriores de la planta
baja, o en las distintas plantas, debiendo
utilizarse únicamente las restantes vías de
salida existentes en el edificio.
A efectos exclusivamente orientativos se
pueden considerar tiempos máximos para la
evacuación de un edificio asistencial los
siguientes:
2 minutos para la evacuación total del
edificio.
1 minuto para la evacuación de cada una de
las plantas.
En conjunto se estima que la duración total
de una práctica de evacuación no debería ser
superior a 4 minutos.
Los profesionales y el personal de servicio se
reunirán con el coordinador general y los
coordinadores de planta, con objeto de
elaborar el plan a seguir, de acuerdo con las
características arquitectónicas del edificio, y
prever:
Todas las incidencias de la operación
Planificar los flujos de salida.
Determinar los puntos críticos del edificio.
Señalar las zonas exteriores de concentración de
alumnos.
Indicar las salidas que se vayan a utilizar y cuál
de ellas se considerará bloqueada a los efectos
de este ejercicio.
Se designará una persona por cada salida y otra
situada en el exterior del edificio, que controlará
el tiempo total de evacuación del mismo.
Se designará una persona encargada de la
evacuación de las personas minusválidas o con
dificultades motoras, si las hubiere.
Cada brigadista se responsabilizará del
comportamiento de las personas a su cargo con
objeto de evitar accidentes y daños en el edificio,
de acuerdo con las instrucciones recibidas del
coordinador general y de los coordinadores de
planta.
En su ambiente o piso, organizará la estrategia
de su grupo designando a los pacientes, estantes
para realizar funciones concretas como cerrar
ventanas, contar a las personas. Con ello se
pretende dar a las personas mayor participación
en estos ejercicios.
Cuando hayan desalojado todos las
personas, cada brigadista comprobará que
los ambientes y recintos que tienen
asignados queden vacíos, dejando las
puertas y ventanas cerradas y
comprobando que nadie quede en los
servicios y locales anexos. (Corredores y
pasillos)
Todos deben dirigirse en forma ordenada
hacia el punto de encuentro.
Se designará a una o varias personas, que
se responsabilizarán de desconectar,
después de sonar las señales de alarma, las
instalaciones generales del edificio por el
orden siguiente:
Gas.
Electricidad.
Agua, sólo en caso en que el suministro a los
hidrantes sea independiente de la red general.
Al comienzo del ejercicio se emitirá una señal
de alarma (timbre, sirena, campana o viva
voz), que alcance a todas los ambientes y
salas de la empresa.
El sonido de una señal de evacuación deberá
ser continuo y en ningún caso deberán
utilizarse dos señales acústicas
simultáneamente.
Si un dispositivo puede emitir señales
acústicas con un tono o intensidad variables
o intermitentes, o con un tono o intensidad
continuos, se utilizarán las primeras para
indicar, por contraste con las segundas, un
mayor grado de peligro o una mayor urgencia
de la acción requerida.
Para la evacuación ordenada por plantas se
seguirán los siguientes criterios:
◦ A la señal de comienzo del simulacro, sus
ocupantes desalojarán el edificio en el orden
siguiente:
1° Planta baja.
2° Planta primera.
3° Planta segunda.
4° Mezanine
Los ocupantes de las plantas superiores se
movilizarán ordenadamente hacia las escaleras
más próximas, pero sin descender a las plantas
inferiores hasta que los ocupantes de éstas hayan
desalojado su planta respectiva.
El desalojo en cada planta se realizará por
grupos, saliendo en primer lugar las áreas más
próximas a las escaleras, en secuencia ordenada
y sin mezclarse los grupos.
La distribución de los flujos de evacuación en las
salidas de la planta baja se ordenará en función
del ancho y la situación de las mismas.
Cada grupo de personas deberá actuar siempre
de acuerdo con las indicaciones de su
brigadista y en ningún caso deberá seguir
iniciativas propias.
Los estantes y personas a los que se haya
encomendado por su brigadista funciones
concretas, se responsabilizarán de cumplirlas y
de colaborar en mantener el orden del grupo.
Los pacientes no recogerán sus objetos
personales, con el fin de evitar obstáculos y
demoras.
Los pacientes que al sonar la señal de alarma se
encuentren en los baños o en otros locales
anexos, en la misma planta de su área de
internación, deberán incorporarse con toda
rapidez a su grupo. En caso de que se
encuentre el paciente o trabajador en planta
distinta, se incorporará al grupo más próximo
que se encuentre en movimiento de salida.
Todos los movimientos deberán realizarse de
prisa, pero sin correr, sin atropellar, ni empujar
a los demás.
Ningúna persona deberá detenerse junto a las
puertas de salida.
Los pacientes y trabajadores deberán realizar
este ejercicio en silencio y con sentido del
orden y ayuda mutua, para evitar atropellos y
lesiones, ayudando a los que tengan
dificultades o sufran caídas.
Los trabajadores y visitantes deberán realizar esta
práctica de evacuación respetando el mobiliario y
equipamiento utilizando las puertas con el sentido
de giro para el que están previstas.
En todo caso los grupos permanecerán siempre
unidos sin disgregarse ni adelantar a otros, incluso
cuando se encuentren en los lugares exteriores de
concentración previamente establecidos, con
objeto de facilitar al brigadista el control de todos.
En el caso de que en las vías de evacuación
exista algún obstáculo que durante el ejercicio
dificulte la salida, será apartado, si fuera
posible, de forma que no provoque caídas de
las personas o deterioro del objeto.
En ningún caso la persona evacuada deberá
volver atrás con el pretexto de buscar a
hermanos menores, amigos u objetos
personales, etc.
No se utilizarán en el simulacro otras salidas
que no sean las normales del edificio. No se
consideran como salidas para este simulacro
ascensores, ventanas, puertas a terrazas,
patios interiores etc.
En caso de existir escaleras de emergencia,
éstas se utilizarán con objeto de comprobar
su accesibilidad y buen funcionamiento.
Teniendo en cuenta la tendencia instintiva de
las personas a dirigirse hacia las salidas y
escaleras que habitualmente utilizan y que
pueden no ser las convenientes en un caso
concreto, es aconsejable en la planificación
de este simulacro prever esta circunstancia,
siendo el brigadista de cada área o piso el
único responsable de conducir a éstos en la
dirección de salida previamente establecida.
Una vez desalojado el edificio, las personas se
concentrarán en diferentes lugares exteriores al
mismo, previamente designados como PUNTOS
DE ENCUENTRO, siempre bajo el control del
brigadista o guía responsable, quien comprobará
la presencia de todos los de su grupo.
En el caso de que los evacuados deban salir del
recinto y ocupar zonas ajenas al Centro, se
tomarán las precauciones oportunas en cuanto al
tráfico, para lo cual si fuera necesario, debe
advertirse a las autoridades o particulares, en su
caso, que corresponda.
Finalizado el ejercicio de evacuación, el equipo
coordinador inspeccionará todo el Centro, con
objeto de detectar las posibles anomalías o
desperfectos que hayan podido ocasionarse.
Se considera aconsejable, después de terminar
el simulacro, celebrar una reunión de todo el
personal para comentar y evaluar el ejercicio.
EL Gerente Gral. de la empresa redactará el
informe oportuno, que será remitido a la
Autoridad pertinente y correspondiente,
haciendo mención a los siguientes extremos:
Comprobación si el plan de evacuación adoptado
fue respetado y si la coordinación y colaboración
del personal fue satisfactoria. En caso contrario,
informar de las posibles causas y razones que lo
hayan impedido u obstaculizado.
Medición de los tiempos reales de evacuación
obtenidos para el conjunto del edificio y para
cada una de sus plantas, número total de
personas evacuadas y su distribución por plantas.
Valoración del comportamiento colectivo de los
alumnos en una situación de emergencia y del
grado de acatamiento de las instrucciones de sus
BRIGADISTAS.
Valoración del grado de suficiencia de las vías de
evacuación existentes para el desalojo ordenado
del edificio.
Identificación de las zonas de estrangulamiento
de los flujos de evacuación en las condiciones
actuales del edificio.
Comprobación del funcionamiento del sistema de
alarma así como del alumbrado y escaleras de
emergencia, en el caso de que existan, indicando
si han facilitado la evacuación.
Identificación de aquellos elementos propios del
edificio, sean fijos o móviles, que obstaculicen las
vías de evacuación: muebles, puertas de apertura
contraria al flujo de salida.
Relación de los incidentes no previstos:
accidentes de personas, deterioros en el edificio
o en el mobiliario.
Finalmente se deberán extraer las conclusiones
pedagógicas que se deriven de esta experiencia,
a efectos de futuras prácticas de evacuación.
ANEXOS
Consignas: EQUIPO DE ALARMA Y EVACUACIÓN
(E.A.E.)
Si se procede a la EVACUACIÓN:
Indicarán a las personas que mantengan el orden,
designando la vía o vías de evacuación según la
emergencia.
Controlarán que no recojan ningún objeto personal.
Dará instrucciones a las personas para que
desconecten los interruptores, apaguen los
quemadores y cierren ventanas y puertas, salvo que
se trate de una amenaza de bomba, en cuyo caso,
deberán permanecer abiertas.
Comenzará la evacuación en el orden indicado y
siguiendo la vía fijada, saliendo en último lugar
después de verificar que no queda nadie en el
aula, en los servicios y demás dependencias de la
planta.
Una vez hayan salido las personas se dirigirán a
lugar de concentración fijado y controlará que
estén todos.
Acabada la evacuación del edificio informará al
J.I.E., y si forma parte de algún equipo de
emergencia, dejará personas a otro brigadista, y
se incorporará a su respectivo equipo.
Prestará asistencia al herido.
Alertará al Equipo de Primeros auxilios si lo
hubiere.
Dará parte al Jefe de Intervención y
Emergencia. (J.I.E.)
Intentará la extinción, inmediatamente, si está
seguro de poder dominarlo sin riesgo para su
persona y para los demás.
En otro caso, comunicará el incendio al J.I.E. y
retornará a su puesto.
Preparará al grupo para efectuar la evacuación.
Consignas: CLIENTES Y VISITANTES
Si detecta un FUEGO:
Comunicarlo a los BRIGADISTAS o personal en
salud
No tratar de apagar el fuego.
Abandonar el edificio.
Unirse a su GUÍA en el área establecida de
reunión para su grupo.
Mantener el orden.
Atender las indicaciones.
No rezagarse a recoger objetos personales.
Salir ordenadamente y sin correr.
No hablar durante la evacuación.
Permanecer en el punto de reunión en
proximidad al profesor de su clase. Si no
hubiera ido con el profesor al lugar de
reunión, comunicará su presencia a éste una
vez que haya llegado al mismo.
Esperar instrucciones.
SEÑALES DE SALVAMENTO O SOCORRO.
J.I.E: Jefe de Intervención y Emergencia.
E.P.I: Equipo de primera intervención.
E.A.E: Equipo de alarma y evacuación.
ORGANIGRAMA DEL PROCEDIMIENTO DE EVACUACIÓN
EMERGENCIA GENERAL
J.I.E. VALORA LA SITUACIÓN
ORDEN DE EVACUACIÓN ORDENA: AVISAR AYUDAS
SIRENAS EXTERIORES
AYUDAS
E.A.E. J.I.E. E.P.I.
Transmite alarma Coordina Controla EXTERIORES
CONTROL DE
ÁREA DE REUNION EMERGENCIA
EXTERIOR
COMUNICACIÓN A
J.I.E.
J.I.E Y E.A.E.
Control de personal
VUELTA A LA
Colabora con ayudas exteriores NORMALIDAD