Universidad Abierta Y A Distancia de Mexico: Dra. Lucia Becerra Hernández Docente en Línea
Universidad Abierta Y A Distancia de Mexico: Dra. Lucia Becerra Hernández Docente en Línea
DISTANCIA DE MEXICO
Módulo 20. Juicio de amparo
Unidad 1. Generalidades del amparo
Sesión 2. Partes del amparo e improcedencia del
mismo
Actividad 1. Partes en el amparo
Actividad 2. Plazos y cómputo de la demanda de
amparo
Actividad integradora. Causales de improcedencia y
sobreseimiento
M20_U1_S2_ERSR
ERIK SÁNCHEZ ROSARIO
Dra. Lucia Becerra Hernández
Docente en Línea
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INTRODUCCIÓN
Los casos en los que el amparo es improcedente entendemos que en estos casos son
comprendidos en la Ley de Amparo, no significa que sean apropiados en un Estado
democrático. Si una persona promoviera amparo contra actos cuya improcedencia se
estableciera en esta ley, con los argumentos suficientes se podría hacer valer la
inconstitucionalidad de la causal de improcedencia, considerando que el amparo no
procede contra esos actos o autoridades. También aprenderás qué son las causales de
sobreseimiento que impiden la resolución del fondo del asunto tenemos el tema que
revisarás en esta sesión es el relativo a los plazos para presentar la demanda de amparo
y a la manera en que éstos deben contarse, pues un error en el conteo podría hacer
improcedente el amparo y el acto reclamado quedaría consentido, por ende, sería
obligatorio. No olvides consultar la jurisprudencia respectiva pues, aunque en el pasado la
hayas consultado, debes asegurarte de que el criterio siga vigente, ya que en no pocas
ocasiones la jurisprudencia se modifica ella misma. Por lo que es necesario verificar las
jurisprudencias presentadas en el módulo, ya que entre su fecha de redacción y la fecha
de publicación en el curso puede haber cambios.
Parte es quien interviene válidamente dentro de un proceso. Las partes materiales son
aquéllas cuyos derechos se debaten en juicio, pero también son partes formales quienes
actúan en el proceso válidamente y no precisamente en defensa de derechos propios.
Quejoso
La persona que promueve el amparo es el quejoso. Desde la óptica del Derecho Procesal,
equivale a la parte actora, pues es quien insta o acude al órgano judicial a solicitar la
protección de la justicia federal a fin de que se le restablezca en el goce de sus derechos
violentados.
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Autoridad responsable
Tercero interesado
Ministerio Público.
Plazos.
El artículo 17 de la LA, “el plazo para presentar la demanda de amparo es de quince días,
salvo”:
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II. II. Cuando se reclame la sentencia definitiva condenatoria en un proceso penal,
que imponga pena de prisión, podrá interponerse en un plazo de hasta ocho años.
III. Cuando el amparo se promueva contra actos que tengan o puedan tener por
efecto privar total o parcialmente, en forma temporal o definitiva, de la propiedad,
posesión o disfrute de sus derechos agrarios a los núcleos de población ejidal o
comunal, en que será de siete años, contados a partir de que, de manera
indubitable, la autoridad responsable notifique el acto a los grupos agrarios
mencionados.
IV. IV. Cuando el acto reclamado implique peligro de privación de la vida, ataques a
la libertad personal fuera de procedimiento, incomunicación, deportación o
expulsión, proscripción o destierro, desaparición forzada de personas o alguno de
los prohibidos por el artículo 22 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, así como la incorporación forzosa al Ejército, Armada o Fuerza Aérea
nacionales, en que podrá presentarse en cualquier tiempo.
Espera el caso proporcionado por tu docente en línea, señala las partes del
proceso. Se indican algunas precisiones adicionales sobre los mismos:
1.- Quejoso: Quien aduce ser titular de un derecho o de un interés legítimo individual o
colectivo, siempre que alegue que la norma general acto u omisión reclamados violan los
derechos fundamentales a que alude el artículo 103 constitucional y con ellos se afecte su
esfera jurídica, ya sea de manera directa o en virtud de su especial situación frente al
orden jurídico. Tipos de quejoso: Aquel que reclame actos de una autoridad jurisdiccional;
menor de edad, persona con discapacidad o mayor sujeto a inducción; Entes que puedes
intentar acciones colectivas; Persona morales privadas nacionales; Personales morales
privadas extranjeras; Personas morales de derecho público, Ofendido o víctima del delito;
Extranjeros.
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Jurisprudencia,2a./J.51/2019(10a.),Segunda Sala, Libró 64,Marzo de 2019,Tomo II,
pág.1598 INTERÉS LEGÍTIMO E INTERÉS JURÍDICO. SUS ELEMENTOS
CONSTITUTIVOS COMO REQUISITOS PARA PROMOVER EL JUICIO DE AMPARO
INDIRECTO, CONFORME AL ARTÍCULO 107, FRACCIÓN I, DE LA CONSTITUCIÓN
POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS.
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trata de ejecutar el acto que crea, modifica o extingue situaciones jurídicas en forma
unilateral y obligatoria; u omita el acto que de realizarse crearía, modificaría o extinguiría
dichas situaciones jurídicas. Existen fundamentalmente dos tipos de autoridades
responsables; las ordenadoras, que se encargan de ordenas el acto reclamado (norma
general o acto de autoridad) y ejecutoras, ejecutan, tratan de ejecutarlo o lo han
ejecutado.
Tesis XXI. 1o.98 K, Tribunal Colegiado de Circuito, tomo XIV, septiembre de 1994,
pág.271. AUTORIDADES DE DERECHO Y AUTORIDADES DE HECHO. CONTRA
AMBAS PROCEDE EL AMPARO.
La fracción II del artículo 5o. de la Ley de Amparo, contempla como parte en el juicio de
garantías a la autoridad responsable, sin precisar sobre la naturaleza de ordenadora o
ejecutora que ésta puede tener en virtud de su vinculación con el acto reclamado, por ello
es menester atender a la etimología de la palabra autoridad "auctoritas" que en su origen
excluía totalmente la idea de poder y de fuerza, propias de los vocablos latinos "potestas"
e "imperium". Así, para los fines de la materia de amparo, es evidente que la palabra
autoridad tiene el matiz de poder o fuerza consubstancial tanto a entidades como a
funcionarios para hacer cumplir sus determinaciones. La autoridad en nuestros días se
entiende como el órgano del Estado investido de facultades de decisión o de ejecución
que dicta, promulga, publica, ordena, ejecuta o trata de ejecutar la ley o el acto
reclamado, como violatorio de garantías o del sistema de distribución de competencias
entre la Federación y los Estados, que está obligada a rendir el informe justificado
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correspondiente y a quien corresponde defender la constitucionalidad de dicha ley o acto.
Hasta mil novecientos noventa y siete, en el sistema jurídico mexicano se sostuvo que el
concepto de autoridad para efectos del amparo comprendía a todas aquellas personas
que disponíande la fuerza pública, en virtud de circunstancias legales o de hecho y que,
por lo mismo, estaban en posibilidad material de obrar como individuos que ejercieran
actos públicos, por el hecho de ser pública la fuerza de que disponían; este criterio fue
interrumpido por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para ahora establecer que en
cada caso se debe analizar si se satisfacen o no los presupuestos para determinar
cuándo una autoridad puede ser considerada o no, como autoridad responsable para
efectos del amparo, porque con independencia de que pueda ejercer la fuerza pública de
manera directa o por conducto de otras autoridades, como órgano de Estado
perteneciente a la administración pública centralizada o paraestatal, ejerce facultades
decisorias que le están atribuidas en la ley, de manera unilateral, a través de los cuales
crea, modifica o extingue situaciones jurídicas que afectan la esfera de los gobernados.
Así, las características distintivas que debe tener una autoridad a fin de ser considerada
como tal para los efectos del amparo son: 1) La existencia de un ente de hecho o de
derecho que establece una relación de supra a subordinación con un particular; 2) Que
esa relación tenga su nacimiento en la ley, lo que dota al ente de una facultad
administrativa, cuyo ejercicio es irrenunciable, al ser de naturaleza pública la fuente de
esa potestad; 3) Que con motivo de esa relación emita actos unilaterales a través de los
cuales cree, modifique o extinga por sí o ante sí, situaciones jurídicas que afecten la
esfera legal del particular; y 4) Que para emitir esos actos no requiera acudir a los
órganos judiciales ni precise del consenso de la voluntad del afectado. Como puede
observarse, estas características no restringen el concepto de autoridad a aquellos
organismos que forman parte de la administración pública en sus distintos órdenes
(federal, estatal o municipal); se trata de cualquier ente público, en donde se incluyen
organismos centralizados, paraestatales, autónomos, cualquiera que sea su
denominación. También puede observarse que no siempre los entes que conforman
directamente la administración pública serán autoridad para los efectos del amparo ya que
para determinar la calidad de autoridad responsable es indispensable analizar las
características particulares de aquel a quien se le imputa el acto reclamado y la
naturaleza de éste. No todo acto, aun emitido por una autoridad, puede ser considerado
como acto de autoridad para los efectos del juicio de amparo, porque los titulares de
organismos públicos realizan cotidianamente acciones que pueden afectar a un particular,
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sin generar necesariamente una relación de supra a subordinación. Luego, dado que la
ley de la materia no establece algún concepto de autoridad responsable ordenadora, se
recurre a las raíces etimológicas de la palabra ordenadora, la que proviene del latín
"ordinatorordinatoris", es el que pone orden, el que ordena, el que arregla; es un derivado
del verbo "ordinare", ordenar, poner en regla, regular; el sufijo "-dor", indica al sujeto o
agente que realiza la acción del verbo; así, para los efectos del amparo la autoridad
ordenadora será el órgano del Estado investido de facultades de decisión que expide la
ley o dicta una orden o mandato que se estima violatorio de garantías o del sistema de
distribución de competencias entre la Federación y los Estados y sobre el cual está
obligado a rendir un informe previo o justificado, dentro del plazo legal, en el que
expresará si son o no ciertos los actos que se le imputan. Esto es, se trata de aquella
autoridad del Estado que por razón de su jerarquía tiene la facultad para emitir un
mandato o una orden que debe cumplirse por la autoridad subalterna y en contra de un
gobernado. Por otra parte, la ley de la materia tampoco proporciona el concepto de
autoridad ejecutora para los efectos del amparo, por lo que se recurre al origen de la
palabra ejecutora, que proviene del latín "exsecutio-exsecutionis", acabamiento,
ejecución, cumplimiento [en especial de una sentencia], ya constatado en español hacia el
año mil cuatrocientos treinta y ocho; este vocablo se compone de la preposición latina
"ex", que indica origen, procedencia; también puede usarse como un refuerzo que añade
idea de intensidad; y el verbo "sequor", seguir; el verbo "exsequor" significa seguir hasta
el final, seguir sin descanso, acabar, terminar totalmente una tarea. Así, la autoridad
ejecutora es aquella que cuenta con autoridad propia para cumplir algo, ir hasta el final;
luego, para los efectos del amparo, será la que ejecuta o trata de ejecutar la ley o el acto
reclamado, es decir, aquella que lleva a cabo el mandato legal o la orden de la autoridad
responsable ordenadora o decisoria, hasta sus últimas consecuencias porque es la que
tiene el carácter de subalterna que ejecuta o trata de ejecutar o ya ejecutó el acto
reclamado dictado por la autoridad ordenadora, ya que conforme a las facultades y
obligaciones que la ley le confiere le corresponde el cumplimiento de la sentencia, esto
es, la actuación inmediata tendente a acatar el fallo definitivo acorde a las
consideraciones y resolutivos que contenga. Por ello, cuando la autoridad señalada en la
demanda de amparo directo no es el órgano jurisdiccional que emitió la sentencia
definitiva, laudo o resolución que puso fin a juicio, sólo puede considerársele autoridad
responsable si tiene el carácter de ejecutora formal y material del acto que se reclame de
acuerdo con la ley o con los términos del acto ordenador. Si una autoridad es señalada
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como responsable y no tiene conforme a la ley funciones de ejecutora formal y material y
los actos que se le atribuyen no están ordenados en el mandato del órgano jurisdiccional
que dictó la sentencia definitiva, laudo o resolución que puso fin a juicio, debe
considerarse que no obró en cumplimiento de éste, sino que lo hizo de propia autoridad;
de ahí que no tenga el carácter de autoridad responsable ejecutora, para los efectos del
juicio de amparo directo.
3.- Tercero interesado: l Congreso del Estado de Yucatán La Ley de Amparo señala
quienes pueden intervenir con el carácter de tercero interesado en el juicio de amparo, a
saber:
a) La persona que haya gestionado el acto reclamado o tenga interés jurídico en que
subsista.
e) El ministerio público que haya intervenido en el procedimiento penal del cual derive el
acto reclamado, siempre y cuando no tenga el carácter de autoridad responsable.
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Ejemplifica las hipótesis señaladas en el artículo 17 de la Ley de Amparo en su
aplicación dentro de una sola materia. 3. Conforme a la materia seleccionada,
señala la hipótesis por la que se computa cada uno de los ejemplos proporcionados
con anterioridad. 4. Añade las tesis jurisprudenciales que refuercen cada plazo y
cómo se computa.
1.- Cómo computar los plazos para interponer la demanda de amparo, si la ley que
rige el acto, no especifica cuándo surte efectos su notificación.
Jurisprudencia, P./J. 115/2010, Pleno, Tomo XXXIII, Enero de 2011, pág. 5 DEMANDA
DE AMPARO. EL PLAZO PARA PROMOVERLA DEBE COMPUTARSE A PARTIR DEL
DÍA SIGUIENTE AL EN QUE EL QUEJOSO TUVO CONOCIMIENTO COMPLETO DEL
ACTO RECLAMADO POR CUALQUIER MEDIO CON ANTERIORIDAD A LA FECHA EN
LA QUE LA RESPONSABLE SE LO NOTIFICÓ.
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anterioridad a la fecha en la que la responsable se lo notificó, debe contabilizarse la
oportunidad de la demanda a partir de la primera fecha, pues sería ilógico permitirle, por
un lado, la promoción anticipada del juicio cuando afirme que tuvo conocimiento del acto
reclamado previamente a su notificación, pero, por otro, soslayar el mismo hecho cuando
el juzgador o las demás partes sean quienes adviertan que así aconteció y que tal
conocimiento se pretende ocultar.
Qué pasa si la oficialía de partes de la autoridad responsable cierra antes de las 23:59
horas.
Jurisprudencia, 2a./J. 108/2009, Segunda Sala, Tomo XXX, agosto de 2009, pág. 154.
DEMANDA DE AMPARO DIRECTO. ES OPORTUNA SU PRESENTACIÓN EN LA
PRIMERA HORA HÁBIL DEL DÍA SIGUIENTE AL DEL VENCIMIENTO DEL PLAZO,
CUANDO CON MOTIVO DE UN HORARIO DE LABORES FIJADO EN ACUERDOS
ADMINISTRATIVOS O LEYES SECUNDARIAS SE RESTRINGIERON LAS
VEINTICUATRO HORAS.
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Plazos, articulo 17 de la Ley de Amparo.
I.- Compro una Tablet y ese mismo día entra en vigor una ley de impuesto por su uso,
debiendo pagar dicho impuesto. Causando una afectación a mi esfera jurídica y a mi
economía.
III.- Cuando el amparo sea promovido en la materia agriaría por actos que priven parcial
o totalmente, de forma temporal o definitiva la propiedad de agrario.
IV.- Sera de libre el tiempo para presentarse, cuando se trate de actos que priven
temporal o permanentemente de la libertad personal.
Jurisprudencia, P./J. 66/2005, Pleno, Tomo XXII, Julio de 2005, pág. 777 ACCIÓN
DE INCONSTITUCIONALIDAD. ES IMPROCEDENTE LA PROMOVIDA POR LA
REPRESENTACIÓN PARLAMENTARIA MINORITARIA DE UNA LEGISLATURA
LOCAL EN CONTRA DE REFORMAS O ADICIONES A LA CONSTITUCIÓN
FEDERAL
De conformidad con el artículo 135 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos en el proceso de reformas y adiciones a ésta se requiere que el
Congreso de la Unión, por una mayoría calificada, apruebe las que fueron sujetas
a su consideración y, hecho lo anterior, que sean aprobadas por la mayoría de las
Legislaturas de los Estados; sin embargo, la participación de éstas no implica que
sean ellas, en forma exclusiva, las que aprueben y expidan la norma general,
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siendo este requisito al que se refiere el artículo 105, fracción II, inciso d), de la
Constitución Federal para la procedencia de la acción de inconstitucionalidad,
cuando señala que procede en contra de leyes expedidas por el propio órgano,
mas no respecto de aquellas en las que sólo haya participado para su aprobación,
conjuntamente con diversos órganos legislativos. En congruencia con lo anterior y
de acuerdo con una interpretación armónica de los artículos 105, fracción II, inciso
d), y 135 constitucionales, se infiere que las acciones de inconstitucionalidad
promovidas en contra de reformas o adiciones a la propia Constitución por la
representación parlamentaria minoritaria de una legislatura local, es improcedente,
en virtud de que no fue esa legislatura quien en forma exclusiva expidió la norma
general materia de impugnación
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GENERAL, ES NOTORIAMENTE IMPROCEDENTE EL INTERPUESTO POR
UNA DE LAS PARTES EN EL JUICIO NATURAL, CONTRA LA OMISIÓN DE LA
AUTORIDAD JURISDICCIONAL DE ACORDAR PROMOCIONES O DE
PROSEGUIR EN TIEMPO CON EL JUICIO, AL TRATARSE DE UNA VIOLACIÓN
INTRAPROCESAL QUE NO AFECTA DERECHOS SUSTANTIVOS.", la Segunda
Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sostuvo que, por regla general,
cuando un particular se duele exclusivamente de una afectación cometida dentro
de un procedimiento jurisdiccional, aun cuando alegue violaciones a los artículos
8o., 14 y 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los actos
reclamados no pueden considerarse como de ejecución irreparable, sino como
violaciones de carácter adjetivo, pues no se trata de una "omisión" autónoma al
procedimiento, sino que se presenta justamente dentro de éste, como la falta de
respuesta a una petición expresa sobre el desahogo de alguna prueba o de
prosecución del trámite; además, en ese criterio también precisó una excepción a
dicha regla, que se actualiza cuando el Juez de amparo advierta del contenido de
la demanda que existe una abierta dilación del procedimiento o su paralización
total, ya que en ese caso el juicio de amparo será procedente; asimismo, en la
ejecutoria de la que derivó el criterio jurisprudencial aludido se puntualizó que el
criterio ahí adoptado no era aplicable cuando se controvirtiera la falta de dictado
del laudo. Ahorabien, dado que en el recurso de revisión previsto en los artículos
112, fracción I, 113, fracción I, 113 BIS, penúltimo y último párrafos, y 114 de la
Ley de Justicia Administrativa para el Estado de Sinaloa, se establece un
procedimiento sumarísimo, en razón de que sólo debe hacerse valer ese medio de
impugnación y dar vista a las partes por el plazo de 3 días, para que recaiga en el
órgano de administración de justicia la obligación de elaborar el proyecto de
resolución respectivo y someterse el mismo a discusión del Pleno en la sesión
subsecuente; de ahí que como el auto de admisión de ese recurso y la resolución
que debe dictarse se encuentran correlacionados estrechamente. Por lo cual,
cuando en el juicio de amparo indirecto se controvierta la omisión de dar trámite y
resolver ese medio de impugnación dentro de los plazos legales, no puede
concluirse que sólo se reclama un acto de índole adjetivo, sino que se involucra
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indefectiblemente el derecho sustantivo de acceso efectivo a la tutela
jurisdiccional, pues si el justiciable se queja de la falta de la emisión de la
sentencia correspondiente, entonces resulta inaplicable la mencionada
jurisprudencia 2a./J. 48/2016 (10a.).
Los actos reclamados en la jurisprudencia referida en el texto no se consideran
como ejecución irreparable si no como violaciones de carácter adjetivo, siendo
improcedente el amparo indirecto ya que se habla de la omisión de trámite y
resolución, dentro de los plazos establecidos legalmente, y no de manera directa a
un órgano se la Suprema Corte de Justicia de la Nación en este caso la Segunda
Sala de la Suprema Corte de la Nación.
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acceder al cargo de Juez de Distrito, mediante concursos de oposición, y las
convocatorias respectivas, emitidos por el Consejo de la Judicatura Federal,
actualiza un motivo manifiesto e indudable de improcedencia, en términos del
artículo constitucional citado y del numeral 61, fracción III, de la Ley de Amparo,
sin que sea obstáculo para ello la calidad que pudiese tener el quejoso, toda vez
que esos actos derivan del ejercicio de las facultades que la Constitución General
de la República otorga a dicho Consejo, y si bien tienen que ver con la
designación de juzgadores, lo que implica que son revisables por la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, lo cierto es que no pueden impugnarse a través del
juicio de amparo, sino mediante el recurso de revisión administrativa previsto en el
artículo 122 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, únicamente
para verificar que haya sido adoptada conforme a las reglas que fija esta ley.
No procede el amparo contra actos de los órganos internos de éste. La propia
Constitución en su artículo 100 menciona que no procede amparo ni recurso
alguno.
IV.- Las resoluciones dictadas por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de
la Federación son definitivas e inatacables, establecido en el artículo 99
constitucional.
Jurisprudencia, P./J. 62/2001, Pleno, Tomo XIII, Abril de 2001, pag. 748
CONGRESOS LOCALES. CARECEN DE FACULTADES PARA DECLARAR POR
SÍ Y ANTE SÍ LA NULIDAD DE RESOLUCIONES DICTADAS POR LA SALA
SUPERIOR DEL TRIBUNAL ELECTORAL DEL PODER JUDICIAL DE LA
FEDERACIÓN.
Aun cuando los Congresos de los Estados pueden ejercer libremente las
facultades que sus Constituciones y leyes les otorguen, considerando que el
artículo 99 de la Constitución General de la República establece que las
resoluciones de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la
Federación, son definitivas e inatacables y deben cumplirse, cualquier actuación
de las Legislaturas Locales en contrario resulta violatoria de los artículos 17 y 99
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de la Constitución Federal, toda vez que de no ser así, cualquier Congreso Local
con la simple modificación de sus leyes, violentando la autoridad de cosa juzgada,
nulificaría un medio de control constitucional, cuya finalidad es precisamente
preservar la regularidad constitucional; aunado a que no se advierte la existencia
de facultad constitucional alguna para que esos poderes locales, por sí y ante sí,
declaren la nulidad de una resolución dictada por la referida Sala Superior.
La fracción anterior, constitucionalmente en el artículo 99 menciona que toda
resolución dictada este tribunal (mencionado en la fracción) son definitivas e
inatacables, por lo que se habla de una causal de improcedencia constitucional y
no de una casual de improcedencia legal.
V.- Es improcedentes los actos del Congreso General de los Estados Unidos
Mexicanos, su Comisión Permanente o cualquiera de sus Cámaras
señalados en esta fracción.
Jurisprudencia, P./J. 101/2004, pleno, Tomo XX, Octubre de 2004, pag. 7
DECLARACIÓN DE PROCEDENCIA. SE ACTUALIZA UN MOTIVO MANIFIESTO
E INDUDABLE DE IMPROCEDENCIA DEL JUICIO DE AMPARO, RESPECTO
DE LOS ACTOS EMITIDOS POR LA CÁMARA DE DIPUTADOS Y LA SECCIÓN
INSTRUCTORA, DURANTE EL PROCEDIMIENTO RELATIVO.
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directa del mencionado precepto constitucional, aunado a que de admitirse la
demanda de amparo y sustanciar el procedimiento, no sería posible arribar a una
convicción diversa, independientemente de los elementos que pudieran allegar las
partes. Es improcedente contra los actos que esta fracción señala “que objeten o
no ratifiquen nombramientos o designaciones para ocupar cargos, empleos o
comisiones en entidades o dependencias de la Administración Pública Federal,
centralizada o descentralizada, órganos dotados de autonomía constitucional u
órganos jurisdiccionales de cualquier naturaleza”.
VI.-Resulta improcedente contra actos dictados fuera del juicio de amparo,
de los Tribunales Colegiados de Circuito.
Jurisprudencia, [Link].L. J/11 L (10a.), Plenos de Circuito, Libro 33, Agosto de
2016, Tomo III, pag.1381. AMPARO INDIRECTO. CUANDO EL ACTO
RECLAMADO CONSISTE EN UNA MULTA IMPUESTA EN LA RESOLUCIÓN DE
UN RECURSO DE QUEJA EMITIDA POR UN TRIBUNAL COLEGIADO DE
CIRCUITO, SE ACTUALIZA UNA CAUSA MANIFIESTA E INDUDABLE DE
IMPROCEDENCIA DE DICHO JUICIO.
De la interpretación armónica y sistemática de los artículos 107, fracción VIII,
último párrafo, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, 37 de
la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, 61, fracción VI y 113 de la
Ley de Amparo, se advierte que: a) contra las sentencias dictadas por los
Tribunales Colegiados de Circuito no procede recurso alguno y el juicio de amparo
en su contra es improcedente; b) la función de tales órganos es netamente
jurisdiccional; y, c) si al examinar el escrito de demanda de amparo se advierte
alguna causa manifiesta e indudable de improcedencia se desechará de plano.
Asimismo, de los numerales reseñados se abstrae que cuando el acto reclamado
consista en una multa impuesta en la resolución de un recurso de queja emitida
por un Tribunal Colegiado de Circuito, se actualiza una causa manifiesta e
indudable de improcedencia toda vez que dicha resolución es definitiva y no
admite recurso alguno, sin que pueda caber una excepción a la regla general
prevista en la fracción VI del artículo 61 aludido, toda vez que la improcedencia del
juicio de amparo contra las resoluciones emitidas por aquél se delimitó tanto en la
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Ley de Amparo, como en la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos; por lo que no es sostenible una interpretación diversa que permita
impugnarla, pues de lo contrario, se vaciaría el contenido de la disposición
constitucional que le otorga el carácter de definitiva e inatacable; además de que
durante el trámite del recurso de queja la autoridad responsable puede contestar
la omisión imputada y aportar las pruebas que estime conducentes para justificar
su dicho.
Debido a que son la última instancia en materia de amparo, ya que son quienes
conocer todos los recursos de revisión que se pueden interponer en contra de las
resoluciones de amparo emitida por Jueces de Distrito. También tiene el
conocimiento del amparo directo. Como se menciona en la jurisprudencia citada
menciona que cuando el acto reclamado sea una multa emitida por este Tribunal,
se actualiza una causa total de improcedencia.
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de un término improrrogable de 30 días; de lo que se concluye que quien elige de
manera independiente a esos juzgadores, sin injerencia de algún otro ente o poder
público, es el Poder Legislativo. Entonces, si la elección de los Magistrados no
requiere de la aprobación, supervisión o aval de algún otro órgano o ente público,
esto significa que se está ante un acto soberano emitido en uso de facultades
discrecionales y, por tanto, esa elección y el procedimiento que le antecede no son
impugnables a través del juicio de amparo, al actualizarse el supuesto contenido
en el artículo 61, fracción VII, de la Ley de Amparo, por cuanto prevé que ese
juicio es improcedente cuando se reclaman, entre otras, resoluciones de las
Legislaturas de los Estados o de sus respectivas Comisiones o Diputaciones
Permanentes, relativas a la elección de funcionarios en los casos en que las
Constituciones correspondientes les confieran la facultad de resolver soberana o
discrecionalmente. Además, el hecho de que en el procedimiento de elección
corresponda a la Comisión de Justicia del Congreso Local calificar que los
candidatos reúnen los requisitos para ocupar el cargo de Magistrado, lo cual
queda plasmado en el dictamen que somete a consideración de la Asamblea, es
una circunstancia que no disminuye el carácter soberano de la facultad de
nombramiento, ya que una vez elaborada la lista respectiva, y sometida a votación
ante el Pleno del Congreso, queda a discreción de cada diputado emitir su voto; y
la valoración que en lo personal realicen dichos legisladores de las aptitudes de
cada uno de los candidatos, es una cuestión que corresponde a su fuero interno al
momento de votar.
Dicha fracción es improcedente “Contra las resoluciones o declaraciones del
Congreso Federal o de las Cámaras que lo constituyen, de las Legislaturas de los
Estados o de sus respectivas Comisiones o Diputaciones Permanentes, en
declaración de procedencia y en juicio político, así como en elección, suspensión o
remoción de funcionarios en los casos en que las Constituciones correspondientes
les confieran la facultad de resolver soberana o discrecionalmente” por lo que la
elección de los Magistrados se es sometido a consideración el listado de
candidatos al cargo, esta acción al no requiere la aprobación de ningún órgano
externo no es impugnable al juicio de amparo.
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VIII.- La fracción II menciona la improcedencia contra la suprema Corte de
Justicia. Perdiendo el sentido a la inclusión de esta fracción
Jurisprudencia, [Link].A. J/7 A (10a.), Plenos de Circuito, Libro 47, Octubre de
2017, Tomo III, pag.1438
AMPARO INDIRECTO. LA JURISPRUDENCIA 2a./J. 48/2016 (10a.) DE LA
SEGUNDA SALA DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN QUE
PREVÉ SU IMPROCEDENCIA, ES INAPLICABLE CUANDO EL ACTO
RECLAMADO CONSISTE EN LA OMISIÓN DE TRAMITAR Y RESOLVER,
DENTRO DE LOS PLAZOS LEGALES, EL RECURSO DE REVISIÓN
INTERPUESTO CONTRA LAS DETERMINACIONES EMITIDAS EN EL JUICIO
DE NULIDAD (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE SINALOA).
En la jurisprudencia referida, de título y subtítulo: "AMPARO INDIRECTO. POR
REGLA GENERAL, ES NOTORIAMENTE IMPROCEDENTE EL INTERPUESTO
POR UNA DE LAS PARTES EN EL JUICIO NATURAL, CONTRA LA OMISIÓN
DE LA AUTORIDAD JURISDICCIONAL DE ACORDAR PROMOCIONES O DE
PROSEGUIR EN TIEMPO CON EL JUICIO, AL TRATARSE DE UNA VIOLACIÓN
INTRAPROCESAL QUE NO AFECTA DERECHOS SUSTANTIVOS.", la Segunda
Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sostuvo que, por regla general,
cuando un particular se duele exclusivamente de una afectación cometida dentro
de un procedimiento jurisdiccional, aun cuando alegue violaciones a los artículos
8o., 14 y 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los actos
reclamados no pueden considerarse como de ejecución irreparable, sino como
violaciones de carácter adjetivo, pues no se trata de una "omisión" autónoma al
procedimiento, sino que se presenta justamente dentro de éste, como la falta de
respuesta a una petición expresa sobre el desahogo de alguna prueba o de
prosecución del trámite; además, en ese criterio también precisó una excepción a
dicha regla, que se actualiza cuando el Juez de amparo advierta del contenido de
la demanda que existe una abierta dilación del procedimiento o su paralización
total, ya que en ese caso el juicio de amparo será procedente; asimismo, en la
ejecutoria de la que derivó el criterio jurisprudencial aludido se puntualizó que el
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criterio ahí adoptado no era aplicable cuando se controvirtiera la falta de dictado
del laudo. Ahora bien, dado que en el recurso de revisión previsto en los artículos
112, fracción I, 113, fracción I, 113 BIS, penúltimo y último párrafos, y 114 de la
Ley de Justicia Administrativa para el Estado de Sinaloa, se establece un
procedimiento sumarísimo, en razón de que sólo debe hacerse valer ese medio de
impugnación y dar vista a las partes por el plazo de 3 días, para que recaiga en el
órgano de administración de justicia la obligación de elaborar el proyecto de
resolución respectivo y someterse el mismo a discusión del Pleno en la sesión
subsecuente; de ahí que como el auto de admisión de ese recurso y la resolución
que debe dictarse se encuentran correlacionados estrechamente. Por lo cual,
cuando en el juicio de amparo indirecto se controvierta la omisión de dar trámite y
resolver ese medio de impugnación dentro de los plazos legales, no puede
concluirse que sólo se reclama un acto de índole adjetivo, sino que se involucra
indefectiblemente el derecho sustantivo de acceso efectivo a la tutela
jurisdiccional, pues si el justiciable se queja de la falta.
IX.- para evitar una cadena sin fin de amparos no procede el amparo contra
las resoluciones dictadas en dicho juicio ni en su ejecución en todo caso
existen recursos revisión, reclamación e información e inconformidad, pero
no procede contra ellas un nuevo amparo.
22
El precepto citado, al establecer que el juicio de amparo es improcedente contra
resoluciones dictadas en los juicios de amparo o en su ejecución, se refiere a
aquellas que indefectiblemente deben emitir las autoridades responsables, en las
cuales el juzgador de amparo las constriñe a realizar determinadas acciones, esto
es, en las que les fija lineamientos para cumplir con el fallo protector y, por ende,
la responsable no tiene libertad de jurisdicción, sino que debe emitir la nueva
sentencia conforme a los efectos precisados por el órgano jurisdiccional federal.
Ahora bien, la improcedencia referida deriva del hecho de que la resolución
dictada por la responsable es producto del análisis jurídico realizado en el juicio de
amparo que se cumplimenta, por lo que, admitir uno nuevo, afectaría el principio
jurídico de cosa juzgada y generaría inseguridad jurídica. En ese sentido, el
artículo 61, fracción IX, de la Ley de Amparo no transgrede el derecho a contar
con un recurso eficaz, al no contradecir los artículos 8, numeral 1, y 25, numeral 1,
de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, pues la norma referida no
tiene como propósito limitar o cerrar la posibilidad de ejercer un derecho
fundamental, sino establecer un caso de inadmisibilidad del juicio de amparo
atendiendo a razones de seguridad jurídica y de cosa juzgada. Además, el
precepto citado también cumple con el postulado previsto en el artículo 17
23
DEL JUEZ QUE CONOCIÓ DEL PRIMERO. Para los juicios con identidad de
quejosos, autoridades y actos reclamados, la Ley de Amparo dispone en su
artículo 49 un procedimiento por virtud del cual los asuntos en cuestión deben ser
conocidos por un solo Juez de Distrito, quien deberá analizar y valorar con
precisión en cuál de los dos expedientes idénticos debe sobreseerse por
litispendencia, y a cuál le corresponde superar esta causal para pronunciarse
sobre el fondo. En correspondencia, el artículo 61, fracción X, de la propia ley,
establece la causal de improcedencia de los juicios de amparo por litispendencia,
la cual se actualiza cuando sean promovidos por el mismo quejoso, contra las
mismas autoridades y por las mismas normas generales reclamadas, aunque los
actos de aplicación sean distintos, siempre que no se impugnen por vicios propios.
Ahora, si conforme a la jurisprudencia 2a./J. 153/2007, de la Segunda Sala de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, la autoliquidación de una contribución no
tiene el carácter de acto de autoridad, de manera que no puede reclamarse por
vicios propios, la litispendencia se configura en amparos contra leyes promovidos
con motivo de actos de autoaplicación distintos, por lo que el Juez que conozca
del primero, debe proceder conforme a la regla prevista en el artículo 49 referido.
En los juicios de amparo es improcedente por litispendencia cuando existe en dos
o más juicios identidad de partes, de juicios y causa de pedir, esto significa que
existe un litigio pendiente de resolver.
XI.-Es improcedente al igual que los supuestos mencionados en la fracción
anterior, salvo de que el primer juicio de amparo ya haya causado ejecutoria
la sentencia pronunciado en él.
24
El artículo 61, fracción XI, de la Ley de Amparo dispone que el juicio de amparo es
improcedente contra normas generales o actos que hayan sido materia de una
ejecutoria en otro juicio de amparo, en términos de la diversa fracción X, la cual
prevé la improcedencia de la acción constitucional contra normas generales o
actos que sean materia de otro juicio de amparo pendiente de resolución,
promovido por el mismo quejoso, contra las mismas autoridades y actos
reclamados, aunque las violaciones constitucionales sean diversas. Ahora bien,
cuando se desecha una demanda de amparo, es claro que no se dicta la
sentencia que analizará la constitucionalidad del acto reclamado; sin embargo,
cuando el desechamiento se sustenta en una causa de improcedencia cuya
naturaleza hace inejercitable una nueva acción de amparo, ello impedirá al
quejoso promover una segunda demanda respecto del mismo acto, so pretexto de
que, al desecharse la primera, no se analizó el fondo. Ello es así, porque atento a
la naturaleza de la hipótesis de improcedencia que sustentó el desechamiento de
la demanda de amparo previa, imposibilita, por sí sola, la promoción de un nuevo
juicio contra los mismos actos de las autoridades, máxime si la resolución
respectiva no fue impugnada y, por ello, adquirió firmeza. Lo anterior, conforme al
principio de cosa juzgada que rige en el juicio constitucional, pues no puede
desconocerse la firmeza de la determinación que desechó la primera demanda,
mediante la promoción de un nuevo juicio contra el mismo acto reclamado, dado
que el quejoso tenía la carga procesal de impugnar esa resolución mediante el
recurso de queja por ser el medio impugnativo idóneo y eficaz para, en su caso,
lograr la admisión de la demanda y que eventualmente se resolviera sobre la
constitucionalidad del acto reclamado. Consecuentemente, cuando se desecha la
demanda con sustento en una causa de improcedencia cuya naturaleza hace
inejercitable una nueva acción constitucional contra el mismo acto reclamado y
autoridad, opera el principio de cosa juzgada.
Como se menciona en la fracción anterior no es procedente cuando hay dos
litigios con características similares y si en uno de ellos ya fue dictada a sentencia
ejecutoria, pierde el sentido el tramitar un segundo juicio contra algo que ya tiene
resolución hecha.
25
XII.- Se divide en tres partes:
a) Interés jurídico. Es improcedente cuando el quejoso no se le cause agravio
personal directo, ya que no es el titular de los derechos subjetivos violados o dicho
acto no le afecta directamente.
b) Interés legítimo. En caso de que no se vea afectado los intereses legítimos y
no vulnere los derechos fundamentales de forma directa o no frente al orden
jurídico en sus derechos o intereses.
c) Interés jurídico o legitimo respecto de normas generales. El gobernado
promueve el amparo contra una norma general considerada autoaplicativa,
cuando realmente se trata de una norma heteroaplicativa que solo causa perjuicio.
26
derechos, se encuentra el relativo a que no puede ser objeto de presiones,
intimidación, ventaja o coacción para someterse a él. En consecuencia, cuando
alguno de los requeridos no asiste a la cita o comparecencia, o no cumpla con los
citatorios realizados por la autoridad ministerial, en más de una ocasión, debe
darse por concluido, de forma anticipada, ese mecanismo alternativo de solución,
y dejarse a salvo los derechos de los intervinientes para resolver la controversia
mediante las acciones legales que procedan. En esas condiciones, el citatorio
emitido dentro del proceso de justicia restaurativa, para comparecer a la etapa
conciliatoria, no causa una afectación real y actual en la esfera jurídica del
gobernado, pues constituye solamente una invitación para presentarse ante la
emisora con la finalidad de realizar la diligencia correspondiente; actualizándose
por ende, la causal de improcedencia prevista en el artículo 61, fracción XII, en
relación con el 5o., fracción I, primer párrafo, ambos de la ley primeramente citada.
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encontrar mejor solución que en el juicio, los cuales, si bien parten de la comisión
de un hecho delictivo, se distinguen porque no buscan declarar la responsabilidad
penal del imputado, ya que su prioridad radica en restaurar el daño causado y
concluir el conflicto penal sin la imposición de una pena. Ahora bien, cuando el
juicio de amparo se promueve contra el auto de vinculación a proceso y posterior a
su emisión el quejoso -en su calidad de imputadoaccede a un mecanismo
alternativo, mediante la suscripción de un acuerdo reparatorio o de la suspensión
del proceso a prueba, dicha manifestación entraña el consentimiento del acto
reclamado, que como causa de improcedencia prevé el artículo 61, fracción XIII,
de la Ley de Amparo, ya que su voluntad de concluir el proceso penal a través de
vías de solución alternas debe entenderse para todos los efectos legales. Es así,
porque uno de los presupuestos para transitar por la justicia restaurativa consiste
en el consentimiento libre y voluntario del imputado de someter la solución de la
controversia penal a un mecanismo alternativo, lo que implica la libre aceptación
de los hechos de la imputación o que, al menos, no los cuestione, ya que esa
aceptación no es gratuita, sino que persigue un beneficio, pues consentir las
bases jurídicas en que se sustenta la vinculación a proceso pasa por buscar una
solución construida en la lealtad de las partes para la efectiva solución del conflicto
penal, al obligarse a reparar el daño causado por la comisión del delito y, a
cambio, evitar la posibilidad de que se le imponga una pena privativa de libertad,
en delitos que por la especial naturaleza de los derechos que tutelan pueden ser
renunciables. Estimar lo contrario, no sólo sería un exceso de rigor técnico de la
acción de amparo, sino que también desnaturalizaría este moderno sistema, al
premiar que el imputado ejerza intereses incompatibles: uno, que tiene como
presupuesto la validez del acto reclamado, al participar en una solución alterna y,
otro, que lo cuestiona a través del juicio de amparo, lo que jurídicamente es
inadmisible. Por tanto, si la referida causa de improcedencia se actualiza antes de
la presentación de la demanda, motivará que la misma se deseche por
notoriamente improcedente, o bien, si sobreviene durante la tramitación del
amparo, generará el sobreseimiento del juicio, incluso antes de la celebración de
la audiencia constitucional.
28
En los casos que el quejoso ajuste su conducta a lo ordenado por la autoridad (sin
impugnarlo, pues a veces, por ejemplo, se paga el impuesto y luego se impugna
dentro del plazo, sin que ello implique su consentimiento), se estima que realizó
actos en acatamiento al mandamiento de la autoridad, que entrañan su
consentimiento con él, de modo que ello actualiza la causal de improcedencia del
amparo, consistente en el consentimiento expreso del acto. Esta misma causal se
actualiza en caso de que el quejoso se desista la demanda de amparo, pues se
considera que está de acuerdo con el acto de autoridad. En amparo, a diferencia
de la materia procesal civil, no existe desistimiento de la acción, ni de la instancia,
sino sólo de la demanda y ello equivale a desistirse de la acción, de modo que no
se puede presentar posteriormente la misma demanda.
XIV. – El juicio de amparo es improcedente contra actos consentidos
tácitamente, teniendo excepciones cuando:
a) Cuando el quejoso pueda impugnar la norma general cuando entre en vigor,
pero no interponga el amparo.
b) Si contra el acto de aplicación de la norma general, procede algún recurso por
el que pueda ser revocado, el quejoso tendrá la potestad para elegir si interpone el
recurso o promueve el juicio de amparo y hacerlo esperar a quesea dictada la
resolución que le corresponda y así agotar el recurso o medio de defensa que
marque la ley.
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amparo indirecto contra normas generales puede promoverse cuando se reclamen
como autoaplicativas o heteroaplicativas; no obstante, el Decreto 916/2015 II P.O.,
publicado en el Periódico Oficial del Estado de Chihuahua el 18 de julio de 2015,
que extiende la vigencia hasta el 31 de diciembre de 2022, de la contribución
extraordinaria del 5% relativa al impuesto sobre nóminas, contenida en el Decreto
842/2012 VI P.E., publicado en dicho medio de difusión oficial el 22 de septiembre
de 2012, si bien deriva de un procedimiento legislativo nuevo, no permite al
gobernado impugnar la contribución citada a través del juicio de amparo indirecto,
toda vez que la reforma se constriñó a un enunciado normativo, relativo a la
ocasión temporal en que debe cumplirse la norma, sin variar alguno de los
elementos esenciales; lo que sólo podría dar lugar a impugnar las razones por las
que se prolongó su vigencia. Luego, en caso de que el contribuyente sea sujeto de
la contribución extraordinaria desde la vigencia del Decreto 842/2012 VI P.E. y no
obstante no la combatió, ni aun después de haber realizado su entero con motivo
del primer acto concreto de aplicación, pero la impugnó hasta el 2016, con motivo
del Decreto 916/2015 II P.O., entonces consintió la ley al controvertir un segundo o
ulterior acto de aplicación y, por ende, el juicio de amparo es improcedente, de
acuerdo a la regla prevista por el artículo 61, fracción XIV, de la Ley de Amparo;
asimismo, si con anterioridad había obtenido la protección constitucional respecto
del Decreto 842/2012 VI P.E., no está obligado a impugnar cada uno de los pagos
subsecuentes a la sentencia de amparo, al quedar expedito su derecho para exigir
la devolución de las cantidades que enteró, incluso a través del incidente de
repetición del acto reclamado. Es improcedente ya que cuando no se impugna el
acto dentro del plazo que corresponda, en términos del artículo 17 de la Ley de
Amparo. Esta causal se extiende también a los actos que sean consecuencia de
los actos consentidos.
I.-El quejoso será quien pueda desistirse del juicio de amparo, deberá ser
formulado por escrito y ratificarse ante la presencia judicial ya sea de la
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notificación ante el actuario en plazo de 3 días. En amparo indirecto: una vez
admitida la demanda y hasta ser verificada la audiencia constitucional. En revisión
ante la autoridad de amparo indirecto. En amparo directo: Una vez admitida la
demanda antes de que sea discutida en audiencia por los Magistrados Colegiados
del Tribunal Colegiado de Circuito o pro ministros de la suprema corte de justicia
de la nación. En revisión antes de que el asunto sea discutido en audiencia
pública. Jurisprudencia P./J. 25/2018 (10a.), Pleno, Libro 60, Noviembre de 2018,
Tomo I, pag. 8 DESISTIMIENTO PARCIAL DE LA INSTANCIA EN EL JUICIO DE
AMPARO. PROCEDE MIENTRAS NO SE HAYA DICTADO SENTENCIA
EJECUTORIA, INDEPENDIENTEMENTE DE QUE SE HUBIERA PUBLICADO
EL PROYECTO DE FONDO EN LA PÁGINA OFICIAL DE LA SUPREMA CORTE
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN. De acuerdo con el artículo 107, fracción I, de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la voluntad para promover
el juicio de amparo es un principio fundamental, de modo que siempre debe
seguirse a instancia de parte agraviada; de ahí que ésta pueda, válidamente,
desistir en cualquier momento con la sola declaración de su voluntad,
desistimiento que puede ser parcial o total, pues al respecto no existe prohibición
alguna. Lo anterior lo reconoce el artículo 63, fracción I, de la Ley de Amparo, que
establece como causa de sobreseimiento en el juicio el desistimiento de la
demanda, que constituye una abdicación o renuncia a que el órgano de control
constitucional ejerza su actividad jurisdiccional en un caso concreto y determinado.
En ese sentido, si se puede desistir de la acción de amparo, con mayor razón
podrá hacerse respecto de alguno de los recursos interpuestos contra las
resoluciones pronunciadas en el juicio, aunque la ley no lo prevea expresamente.
Así, el desistimiento del recurso de revisión da fin a la segunda instancia y deja
firme la sentencia recurrida, en el entendido de que el desistimiento puede ser
parcial (esto es, sólo contra las leyes reclamadas) o total, porque el quejoso
conserva su derecho para desistir de la acción o de la instancia en el momento en
que lo considere conveniente a sus intereses y el órgano de control constitucional
debe aceptar esa renuncia, sin que constituya obstáculo para ello que el proyecto
de fondo se hubiera publicado electrónicamente en la página oficial de la Suprema
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Corte de Justicia de la Nación, en términos del artículo 73 de la Ley de Amparo,
pues dicha publicación tiene como sustento transparentar las decisiones de los
asuntos de gran entidad o relevancia para el orden jurídico nacional a efecto de
que el público en general tenga acceso a su conocimiento; sin embargo, el interés
de la sociedad por conocer los criterios del Alto Tribunal no puede estar por
encima del interés de las partes en el litigio, ni llegar al extremo de coartar su
derecho a desistir, pues la ley, en ese sentido, no las limita.
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una interpretación conforme de los citados preceptos, si el quejoso omite acreditar
los extremos señalados en el artículo 27, fracción III, inciso b), párrafo segundo,
procede sobreseer en el juicio, aun cuando no se demuestre que dicho inconforme
compareció al tribunal constitucional a requerir su entrega. Esta interpretación
resulta acorde con el artículo 14 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, que establece el derecho humano del debido proceso, así como con el
diverso numeral 17 de tal Ordenamiento Supremo, que salvaguarda el derecho a
que se administre justicia pronta y expedita, en los términos que establecen las
leyes; preceptos constitucionales conforme a los cuales no puede quedar
supeditada a la intención de las partes que se dicte sentencia en el juicio de
amparo, la cual jurídicamente es imposible emitirse si no se constituye
válidamente la relación jurídico procesal en el juicio, con el emplazamiento del
tercero interesado. Ello, porque la sociedad está interesada en que los juicios se
resuelvan en los términos establecidos por la ley; de ahí que no puede
sobreponerse el interés del quejoso al interés público de la sociedad.
Fuentes de Consulta
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Universidad Abierta y a Distancia de México. (2021). Módulo20: Juicio de amparo:
Unidad 1 Generalidades del amparo: Sesión 2 Partes del amparo e improcedencia
del mismo: Texto de Apoyo. Recuperado el 5 de septiembre de 2021
[Link]
Descargables/DE_M20_U1_S2_TA.pdf
NOTA: Se que voy atrasado en mis actividades pero espero poder ponerme al
corriente lo antes posible, mil disculpas profesora.
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