LA REINA MADRE
En un pueblo de la provincia de Córdoba, vivía un labrador con su mujer que según
decían todos era la más guapa en 50 o 60 leguas a la redonda. Se casaron hace tiempo
y no tenían mucho dinero pero el que tenían era suficiente.
Llego el día en el que su marido cumplía 30 años, que de acuerdo con ella decidieron
celebrar, invitando a sus mejores amigos pero no con muchos lujos, pero como era la
época mataron hace poco un cerdo del cual poseían lomo en adobe, buenas morcillas,
y además una estupenda pava. Su mujer lo preparo diestramente rellenándole el buche
con deliciosos condimentos, toda la mesa estaba muy bien ordenada y limpia. Llegaron
los invitados puntuales a las 9 como dijeron, y venían algo mojados de la nieve y con frio,
por lo cual la mujer fue a coger algo de madera para encender un fuego.
La leña estaba mojado y ella se enojo y empezó a soplar fuerte, pero no se hacía el
fuego y de repente se escucho un fuerte ruido y los invitados se rieron y ella avergonzada
dijo "tierra ábrete y trágame" y así sucedió y apareció en una ciudad maravillosa, donde
los habitantes la rodearon y empezaron a alabarla, y llegaron los ministros y le pusieron
un manto y una túnica de oro, la subieron a la silla y se la llevaron al palacio más grande
y bonito de la ciudad donde se encontró con un joven subido en el trono y que se la
acerco y la abrazo y besuqueo dándole las gracias por todo. Se desmayo y apareció
acostada con su marido pensó que fue un sueño pero cuando fue a coger las
habichuelas se encontró que eran de oro fino y que las acompañaba una chapita de
oro fino que daba las gracias a la reina madre.
La reina madre decidió contárselo a su amiga y ella llena de celos hizo lo mismo. Invitó a
sus amigos a una cena e intento hacer un fuego, pero a ella si le salió llama pero siguió
soplando hasta que le paso lo mismo que a la reina madre, pero a ella no la dejaron
entrar en la ciudad porque era una plebeya y la llevaron a un calabozo donde había un
individuo muy feo que se le tiro a darle besos con las babas malolientes y diciéndole esto
es lo que has creado en tus entrañas.
PARTES DEL TEXTO:
1ª Parte. Es donde los personajes se presentan y empieza la leyenda.
2ª Parte. El protagonista ya está dentro de la leyenda y donde le ocurre lo que ella se
creía que era un sueño pero era realdad.
3ª Parte. Aquí es donde se la amiga de la protagonista a causa de la envidia se da
cuenta de en lo que se ha convertido.
JUSTIFICA EL TITULO:
- La Reina Madre. Es como le llaman a la protagonista una vez que ya se llega a lo que
es el núcleo de la leyenda.
PARRAFO O FRAGMENTO QUE MÁS ME GUSTA:
- El rey de Podersarquía, emperador de la Eolia Occidental, en prueba de su
agradecimiento a su querida madre reina.
EN EL CONTENIDO DEL LIBRO PREDOMINA:
- El materialismo y lo sentimental.
4. PERSONAJES:
CARACTERISTICAS DE LOS PERSONAJES:
- Labrador: Es el marido de la protagonista.
- La Reina Madre: Es la protagonista humilde y buena.
- La vieja amiga: Persona envidiosa que dice ser la mejor amiga de la protagonista.
5. VOCABULARIO:
-GALLARDOS: Arrogante, airoso y galán. Noble y valiente.
-ADEREZADA: Favorable, propicio.
-RESCOLDO: Brasa menuda regulada por la ceniza.
-PALACIEGOS: Relativo a palacio o cortesano.
-SAZON: Estado de madurez o perfección de las cosas. Ocasión.
-ORZAS: Vasija vidriada de barro, alta y sin asas.
-OPULENCIA: Abundancia de bienes y riqueza.
-HARTO: Bastante o sobrado.
-MULADAR: Lugar donde se echa el estiércol o basura de la casa.
EL LIBRO TALONARIO
La historia comienza en Rota, un pequeño pueblo situado en la bahía de Cádiz. Allí, el
duque de Osuna, duque de Arcos, tenía su castillo. Sin embargo, lo que más destaca de
ese pueblo son las huertas, ya que son muy productivas, y un hortelano, llamado el tío
Buscabeatas. Los campos de Rota, a parte de darle al duque de Osuna muchos miles de
fanegas de grano y de abastecer de vino a toda la población, dan frutas y legumbres a
Cádiz, Huelva e incluso Sevilla, por lo que se atribuye a los roteños el nombre de
calabaceros y tomateros, que ellos aceptan con mucho orgullo. El tío Buscabeatas
cuida a sus cultivos como si fueran sus hijos, los riega, les echa estiércol, les quita las
orugas, les habla, los acaricia… Hay un proverbio: el hortelano de aquel país toca por lo
menos cuarenta veces con su propia mano á cada mata de tomates que nace en su
huerta, y así, todos los hortelanos de Rota terminan encorvados. Buscabeatas conoce sus
calabazas perfectamente "por la forma, por su grado de madurez y hasta de
nombre...toda a los cuarenta" y le daba mucha pena separarse de ellas. Un día antes de
venderlas, pasó toda la noche con las angustias del padre que va a casar a una hija. Sin
embargo, al día siguiente, sus calabazas habían sido robadas, por lo que decidió ir a
Cádiz para buscarlas. Él va a Cádiz porque sabe que el ladrón sabe que él reconocería
a sus calabazas si las vendiese en Rota. Una vez en Cádiz, el tío Buscabeatas reconoció
a sus calabazas y acusó al vendedor, quien dijo que él no las había robado, sino que se
las había comprado al tío Fulano, vecino de Rota. Llegó el Juez de abastos, quien intentó
poner paz. Más tarde, el tío Buscabeatas empezó a sacar algo cuando llegó el tío
Fulano, quien quedó descompuesto al ver lo que estaba pasando. El tío Buscabeatas le
tiró trozos de tallo de calabazas y empezó a poner cada tallo con su calabaza,
demostrando que sí eran suyas. El tío Buscabeatas se quedó con los quince duros de las
calabazas y se fue diciendo: ¡Qué hermosas estaban en el mercado! ¡He debido traerme
a Manuela, para comérmela esta noche, y guardar las pepitas!