Resumen capítulo 5 el valor de los bosques panameños
Nombre: Oscar Gómez 8-897-2043
Protección del suelo
La deforestación ocasiona también la erosión del suelo, que a su vez causa una
pérdida de suelo fértil, así como una sedimentación del suelo río abajo y en los
embalses de agua. Esta por lo tanto puede tener un impacto significativo en la
productividad agrícola, la producción de energía hidroeléctrica y la capacidad de
transporte por los ríos y por el Canal.
En primer lugar, la erosión de la capa superficial del suelo puede conducir a una
pérdida de nutrientes y por consiguiente de la fertilidad del suelo. Esta pérdida se
puede compensar mediante el aumento del uso de abono en tierras agrícolas.
Según Torras (2000), quien utilizó un análisis de transferencia de beneficios con
datos de Brasil y Costa Rica, la estimación del valor del control de la erosión del
suelo en Brasil se sitúa en 490 dólares de Estados Unidos por hectárea de
bosque, lo que representa el coste del uso de abonos si la fertilidad del suelo
desaparece debido a la erosión. Este valor constituye la mejor estimación
disponible para Panamá. No obstante, este dato se debe de considerar con
precaución ya que el suelo de Brasil puede ser diferente del panameño.
Impacto de la sedimentación del suelo
Cuando los suelos erosionados son arrastrados causan lasedimentación de tierra
en ríos y embalses y merman a su vez el potencial de volumen de
almacenamiento de agua. En consecuencia, disminuye la cantidad de agua que
puede ser almacenada y transferida de la estación húmeda a la seca. Nuñez y
Shirota (2011) estimaron que la conversión de una hectárea de bosque incrementa
la sedimentación de 14,33 m3. Este cálculo se llevó a cabo en el área del Canal,
pero se puede considerar como modelo representativo de sedimentación
aceptable en otras cuencas panameñas (comunicación personal con Nuñez). Esto
también tiene un impacto en la producción de energía hidroeléctrica en todas las
cuencas y el transporte fluvial a través del funcionamiento del Canal. Según
Nuñez, el valor económico correspondiente es aproximadamente de 198 dólares/
ha/año. Sin embargo, para este cálculo se supone que cada metro cúbico de agua
fue utilizado para mantener el funcionamiento del Canal, donde la pérdida de un
metro cúbico reduce en consecuencia los ingresos de peaje. En realidad el agua
puede escasear en la cuenca del Canal al final de la estación seca solamente (y
únicamente en algunos años). Esto significa que el descenso del agua disponible
supondrá una amenaza para el funcionamiento del Canal, solo si el volumen total
de agua desciende bajo un umbral mínimo. Basados en esta idea, Simonit y
Perrings (2012) calcularon un valor medio de 0,44 dólares/m3 para asegurar el
funcionamiento del Canal, teniendo en cuenta el nivel medio de las aguas en
Gatún durante la estación seca, lo que cuenta también en la capacidad de
almacenamiento del sistema. Como el volumen de agua disponible para activar las
esclusas disminuye con la sedimentación, la conversión de una hectárea de
bosque conduce a una pérdida media de ingresos de 6 dólares/año.
Además, Porras et al. (2001), calcularon que el ingreso bruto de la producción de
energía eléctrica en el Canal se sitúa entre 2,79 dólares/m3/año (Central de
Gatún) y 6,97 dólares/ m3/año (Central de Alajuela). Según Aylward (2002), estos
valores representan una buena referencia de ganancias de ingresos netos y
pueden ser extrapolado a otros cuencas en el centro y el noroeste de Panamá. Un
aumento en la sedimentación de 14,33 m3 debido a la conversión de una hectárea
de bosque, costaría entre 40 y 100 dólares, con un valor medio de 70
dólares/ha/año aproximadamente. Además de la cuenca del Canal, la
investigación en otras regiones proporcionaría resultados más rigurosos.
Reservas de carbono
Cabe destacar que los bosques juegan un papel muy importante en la regulación
del clima gracias a sus reservas de carbono. Cuando se talan los bosques, las
reservas de carbono compuestas de hojas, ramas, tallos y raíces, que se
encuentran en superficie o bajo tierra, son liberadas en la atmósfera9. En
consecuencia, la tala de bosques representa una fuente importante de emisiones
de CO2 y contribuye así al cambio climático. Se espera que el cambio climático
tenga graves repercusiones en la naturaleza y el bienestar humano a nivel
mundial, lo que se traduce por un aumento de losepisodios de sequía e
inundaciones, pérdidas importantes de la biodiversidad debido a la extinción de
especies, cambios en la estructura de los ecosistemas y en los paisajes,
modificaciones en la disponibilidad del agua con un impacto directo en el
consumo, cambios en la producción agrícola y energética y aumento de
enfermedades provocadas por el calor (IPCC, 2007). Todos estos impactos
tendrán consecuencias económicas y obligarán a los países a adaptarse, no sin
altos costes.
En base a estudios previos realizados por Baccini et al. (2012), Saatchi et al.
(2011) y la Alianza ASB para los Márgenes de los Bosques Tropicales, ONU-
REDD calculó que la densidad de la reserva de carbono presente en la superficie
se sitúa entre 71 y 122 tC por hectárea en Panamá, con un valor medio de
aproximadamente 111 tC/ha. Según Gibbs et al. (2007), se considera que la
biomasa de raíces representa 20% de la biomasa superficial. La reserva de
carbono subterránea en Panamá representa entonces entre 14 y 24 tC/ha de
bosque, con una media de 22 tC/ha. La cantidad total de carbono presente en la
superficie y en el subsuelo en los bosques tropicales es por consiguiente de entre
85 y 146 tC/ha, con un valor medio 133 tC/ha aproximadamente. Convertir estos
valores a un equivalente en toneladas de CO2 correspondería a entre 313 y 537
tCO2-eq/ha, con una media de 489 tCO2-eq/ha aproximadamente. Estos
resultados corresponden a las emisiones brutas de CO2 debidas a la
deforestación que han sido evitadas, lo que, lo que traduce la cantidad de gases a
efecto invernadero que serían liberados en la atmósfera si los bosques fueran
talados. Sin embargo, como señalan Baccini et al. (2012), el reemplazo de la
vegetación podría contrarrestar en parte las emisiones debidas a la deforestación.
Es importante anotar este punto, ya que los mecanismos de REDD+ son
susceptibles de compensar las emisiones evitadas. Es en consecuencia más
relevante analizar la cantidad neta de emisiones evitadas que la cantidad bruta.
ONU-REDD Panamá calculó también que la densidad de la reserva de carbono en
la tierra agrícola y los pastizales se sitúa entre 18 y 99 tCO2- eq/ha, con una
media de 53 tCO2-eq/ha10. Si se utilizan estos valores, la cantidad neta de
emisiones evitadas se sitúa entre 214 y 519 tCO2-eq/ha, con una media de 436
tCO2-eq/ha aproximadamente. Estos valores se resumen en el cuadro
En 2012, el precio del carbono en el mercado para los proyectos REDD era de 7,4
dólares de Estados Unidos/ tCO2-eq (Peters-Stanley y Yin, 2013). El precio del
carbono ha ido disminuyendo en todo el mundo en los últimos años. Por esta
razón, es importante utilizar un precio máximo y uno mínimo para calcular el valor
del servicio de almacenamiento de carbono. Según ONU-REDD y la Alianza para
los Márgenes de los Bosques Tropicales, los valores se sitúan entre 5 y 15
dólares/tCO2-eq. El valor forestal correspondiente por el almacenamiento de
carbono está en consecuencia entre 1.068 y 7.784 dólares por hectárea. El valor
medio es de 3.224 dólares/ha. Se debe destacar que estos valores no son valores
anuales porque el carbono se libera una vez entra en contacto con la atmósfera.
Esto explica los altos valores en comparación con otros servicios.
Cabe destacar que el precio del carbono en el mercado puede no reflejar el valor
real de la capacidad forestal de almacenamiento de carbono. Durante más de una
década, los estudios se han concentrado en el coste social de las emisiones de
CO2. Este coste representa los daños impuestos por la emisión de una tonelada
de CO2 en la atmósfera. Según el informe Stern (2007) este coste estaría ahora
entre 19 y 65 dólares de Estados Unidos/tCO2-eq, en función de los escenarios
mundiales en los esfuerzos de mitigación. Con estos cálculos, el valor forestal en
Panamá por el almacenamiento de carbono oscilaría entre 4.058 y 33.730
dólares/ha. No obstante, si se lleva a cabo un programa REDD, este no
compensará a los países en base a su coste social, sino más bien en base al
precio del carbono en el mercado.