Presentación
Nombre de los/as participantes:
Camila María Valdez #9
Wilkaddys Solimán #19
Raineris Rodríguez #8
Elizabeth Mendoza #11
Mariannerys Sepúlveda #18
Institución: Politécnico Cristo Obrero
Curso: 5to
Sección: C
Técnica: Comercio y Mercadeo
Maestra: Andrea Brito
Materia: Educacion Artística
Tema para tratar: El Folklore Dominicano
El Folklore Dominicano
¿Qué es folklore?
Se denomina Folklore al conjunto de tradiciones y costumbres relativas a la cultura de
un pueblo tales como las manifestaciones artísticas, culturales, sociales o del
conocimiento popular. De alguna manera, estas tradiciones nacieron de manera
espontánea en el pasado y han llegado a nosotros gracias a su transmisión de generación
tras generación.
El folklore no se nutre sólo de esa herencia de padres a hijos que con el paso del tiempo
va cambiando y evolucionando, además, de todas las experiencias acumuladas por las
diferentes tradiciones que proceden de distintos lugares geográficos e históricos. Se
puede considerar al folklore como la cultura en la que mejor se identifica el ser humano
ya que no pertenece a nadie en concreto sino a todos y cada uno de los individuos. Es la
cultura “por y para el pueblo”.
El término folclore o folklore, que significa “saber popular” hoy se utiliza para designar
a las diferentes manifestaciones del pueblo como son los cuentos, adivinanzas, leyendas,
bailes, música, comidas, artesanía, canciones, etc.
En la República Dominicana, la palabra folclore apareció por primera vez el día 10 de
febrero de 1884, 38 años después que apareciera en Europa, cuando el 22 de agosto de
1846 la utilizó William John Thomás. Se usó por primera vez en un periódico de
Santiago de los Caballeros, llamado El Eco del Pueblo, en una carta que envió una
persona con el nombre de Valle de Gracia. Después, otras personas lo siguieron
empleando, hasta conocerse y hacerse común en la literatura y la cultura dominicana,
cada pueblo tiene su propio folclore, que lo identifica y ninguno es mejor o superior a
otro, sino que son diferentes, y que, a pesar de tener cosas comunes, cada uno es muy
particular, esto es lo que hace que cada pueblo sea auténtico. De esta manera nosotros
los dominicanos, tenemos nuestro propio folklore.
FOLKLORE DOMINICANO
En la República Dominicana el folklore se desarrolla a través de la artesanía, la música,
los del vestuario, la forma de vestir y hablar de su gente. Una de las manifestaciones
culturales de este país donde más se refleja el folklore es el carnaval, el ritmo
contagioso de su música, merengue y bachata.
Sin embargo, el más enriquecedor y popular, la expresión del pueblo dominicano es el
merengue, el ritmo con más trascendencia que, generación tras generación, ha crecido y
ha vivido una importante evolución musical. El pueblo dominicano se distingue porque
vive día a día al compás de su música. La pintura y escultura dominicana empezaron su
desarrollo con la emigración de artistas e intelectuales españoles que huyendo de la
guerra civil española se establecieron en nuestro país.
Música Y baile folklórico Dominicano: El merengue
Este ritmo musical nació entre 1844 y 1850. Su origen humilde hacía referencia a
hechos cotidianos y en algunos casos se convertía en una auténtica provocación de tal
manera que durante un tiempo llegó a prohibirse en algunas regiones. Sin embargo, su
ritmo caliente y sensual derribó cualquier barrera. Con el tiempo, orquestas sinfónicas
nacionales y extranjeras han llegado a interpretar los acordes de compositores
dominicanos como Julio Alberto Hernández, Juan Francisco García, Rafael Solano,
quienes han marcado la historia del merengue y lo traducen como la gran tradición
nacional, símbolo de la cultura y pasión dominicana.
EL merengue vive de la magia de la güira, la tambora y el acordeón. Estos son los
instrumentos principales utilizados para interpretar los ritmos de su música. Sus sonidos
seducen al hombre y la mujer que entrelazados se desplazan por la escena del baile,
mientras los espectadores se contagian de las vibraciones musicales.
Vestuario del folklore dominicano
Los dominicanos acostumbran a vestir con indumentaria de gran colorido y más cuando
se trata de bailar al ritmo del merengue. Las mujeres usan largos vestidos en los que
predominan el amarillo, rojo, anaranjado, blanco y azul. Esta mezcla de colorido se
enriquece con los complementos, como son los largos collares de piedras, pulseras,
grandes aros que lucen en los rostros de la belleza dominicana. Los hombres visten con
trajes y zapatillas blancas y utilizan un pañuelo alrededor del cuello que, por lo regular,
es del mismo color de la vestimenta de su pareja.
Carnaval dominicano
La tradición del carnaval es parte de la identidad de los dominicanos. Desde que
comienza el mes de febrero comienza la alegría y la fiesta en todo el territorio nacional,
cada pueblo tiene la celebración del carnaval y en el mes de marzo la temporada termina
con un majestuoso desfile en el Malecón de Santo Domingo.
El personaje más famoso del carnaval dominicano es el denominado “Diablo Cojuelo”
que es un vistoso personaje que usa un colorido atuendo con espejitos, cascabeles y
cintas acompañado de una máscara con grandes cuernos. Otro personaje original y
pintorescos es el “roba la gallina”, que aviva siempre el carnaval.
Celebraciones folclóricas:
En las manifestaciones folclóricas que celebra el pueblo dominicano a nivel nacional,
regio y local, donde se expresa todo el pueblo a plenitud, podemos encontrar mues a
religiosas, artísticas, culturales, sociales, llenas de rezos, música, poesía y danzas,
‘dentro un ambiente festivo y recreativo.
Entre estas celebraciones tenemos:
Las fiestas patronales
Se celebran en honor a La Virgen, santos y santas, por cuya protección la gente los
convierten en el patrón o patrona del poblado y la comunidad. Se efectúan a serie de
actividades de carácter festivo, recreativo, religioso, deportivo, artístico, social y
cultural, durante ocho días, para culminar e el noveno con lo que se llama El Novenario.
Desde el punto de vista folclórico, importante es la culminación de las novenas, donde
en algunos lugares terminan en la interpretación de piezas musicales a la puerta de la
iglesia, como en Baní, o en la Noche Vela como en Hato Mayor, así como los juegos
populares que realiza el pueblo para su diversión o recreación.
Toro Ofrendas de Bayaguana
Se hace en el municipio de Bayaguana en agradecimiento a favores recibidos o a
promesa del honor del Santo Cristo de Bayaguana. El día 28 de diciembre de cada año
entran al pueblo todos los tesoros ofrendas que han sido donados por los fieles. Allí son
consagrados al Cristo, y luego trasladados a un potrero hasta el día primero en la tarde,
los cuales antes de sacar la procesión del milagroso Cristo, son subastados y los fondos
destinados a las obras piadosas de la parroquia.
En la subasta de Toro Ofrendas, presidida por todas las autoridades religiosas y civiles
del pueblo, la banda de música acostumbra a tocar piezas musicales, especialmente
merengues, danzas y marchas En la recogida de los toros, su llegada y su venta, grupos
de toreros, entonan “cantos de toros”, que consisten en poesía cantada a cápela (sin
instrumento musicales de acompañamiento) de desafío en base a un tema escogido con
un pie forzado, lo que constituye una de las expresiones más hermosas de la poesía
popular de nuestro folclore.
Nuestra Señora de la Altagracia
Se celebra el 20 y 21 de enero, con motivo de las fiestas de nuestra Señora de la
Altagracia, patrona del pueblo dominicano, como resultado de promesas o favores
recibidos. Se realizan peregrinaciones a la Basílica y a la Iglesia vieja de la Virgen de
Higüey, además de las ofrendas que se realizan en objetos artísticamente elaborados y
de dinero, en la noche y en el amanecer, Aparte de las misas que se celebran, se
acostumbran a tocar “palos”, “salves”, en honor de La Virgen, al igual que en otras
ciudades y comunidades, donde incluso, en muchas de ellas hay “revelaciones”, el día
21 con toques de “palos”, y panderos, güiras, tambora y balsié
Carnaval de Febrero
Su celebración coincide con la fecha de Independencia Nacional. El tradicional carnaval
de “Carnestolenda” que nos llegó de la colonización española, se celebra en el ámbito
nacional, con su música, sus danzas, sus personajes, su sátira, su creación y su magia,
cosa que tradicionalmente se repite el 16 de agosto con motivo de la celebración de la
Restauración.
Semana Santa
Como resultado de una tradición católica, el pueblo dominicano celebra las festividades
más importantes de la liturgia cristiana con expresivo recogimiento, donde, en tiempos
anteriores desde el jueves santo se eliminaba la música popular y se ponían músicas
sacras o clásicas en las emisoras de radio, los vehículos no tocaban sus bocinas, no se
peleaba, se hablaba en voz baja y hasta no se repicaban las campanas de las iglesias,
siendo sustituida por matraca. Desde el punto de vista folclórico, hay que destacar las
expresiones populares en los actos religiosos, los dulces, las comidas especiales, las
habichuelas con dulce, y la tradición de intercambiarlas entre los familiares vecinos y
amigos.
Hoy en día, hay expresiones carnavalescas en los bateyes con manifestaciones de gagá,
los Cahuas de Cabral, las máscaras del Diablo de Ellas Piña, las Máscara de San Juan de
la Maguana, la fiesta de la Dolorita en Villa Mella y Elvia, cruces en vivo en Las
Tablas, Baní, así como la quema del Judas en varios lugares del país.
Santísima Cruz de Mayo
El pueblo dominicano culmina las festividades el 2 y 3 de mayo en honor a la Santísima
Cruz de Mayo, patrona de varias comunidades, donde se adornan las cruces en los
caminos, frente a las casas y en las ermitas, que normalmente son de tres colores, con
papel vejiga y crepé, en muchos casos vistiendo de mujer la del medio.
A nivel folclórico se destacan: noche de velas, velaciones con palos,y salves, donde
además de danza, hay tamboras, güira, maracas, panderos, y balsié, así como corridas de
toros en El Seibo.
Toros Ofrendas en Higüey
Se celebra el 14 de agosto de cada año. Ese día entran a la ciudad de Higüey
docenas de creyentes y toreros, acompañando a los toros ofrenda que fueron
ofrecidos a la Virgen de la Altagracia, entre cantos invocaciones y música.
Las Mercedes
Se celebra el 24 de septiembre de cada año, ese día es dedicado a celebrar la Virgen
de las Mercedes, patrona de Santo Cerro, La Vega y numerosas comunidades del
país, la cual es proclamada también como la Virgen de la Altagracia, patrona del
pueblo dominicano. Desde la tarde del 23 comienzan a llegar peregrinos al Santo
Cerro de todos los lugares del país, los cuales van a cumplir promesas o a darle
gracias a la Virgen por favores recibidos. Los creyentes llegan rezando Celebración
en el Santo Cerro y muchos de ellos cantando y tocando salves y palos,
celebrándose en algunos campos, barrios y comunidades noche – velas y velaciones
en honor a la Virgen de las Mercedes. Con este motivo, pero a principios de
septiembre, en Azúa se hacía un carnaval y velaciones en la iglesia de Maná, en
Baní.
Muerte de una Persona
Hay la creencia de que el alma del difunto está durante nueve días en la casa, por eso, en
algunos lugares ese día tocan los palos en su honor, recibiendo esta actividad el nombre
de “Ricón”, En algunos lugares, al cumplirse el primer año del fallecimiento de un
miembro de la familia, se celebra en su honor un “cabo de año” en el cual se tocan
palos, se reza y se coloca la foto del difunto en un altar especial adornado con papel
crepé o vejiga, morado, con sábanas blancas, que se llama “túmulo”.
Después de cumplir el año se hacen celebraciones con características del “cabo de año”,
que reciben el nombre de “banco”, donde también hay palos, bebidas y música.
Cuando un niño muere, antes de cumplir un año, se colocan flores, se viste de blanco, y
como se le considera un “angelito” que va directamente a la diestra de Dios, se le cantan
canciones, incluso en el trayecto al cementerio, y en el enterramiento. A veces, por
diferentes razones en el enterramiento de personas mayores se toca música e incluso se
baila, como fue el caso del portador de misterios Julio Paniagua en Villa Altagracia o de
la reina de la Sarandunga, Amancia Pérez, en Baní.
La Sarandunga
Se celebra esa actividad festiva en varias fechas del año en honor a San Juan
Bautista, en Pueblo Arriba, un barrio popular de Baní, y algunas comunidades
rurales de esta ciudad. Las tres celebraciones más importantes se hacen el 23 y 24 de
junio en pueblo arriba, el 29 de junio en la comunidad de fundación de Peravia, y
una semana después en la vereda. En la Sarandunga, además de los rezos e
invocaciones a San Juan Bautista, encontramos un ritmo musical tocado con tres
tambores pequeños, y una güira, así como un baile llamado “Bomba”, “Capitana” y
“Jacana”, que lo completa una pieza, que no se baila, llamada “móranos”.
Bamboulá
Se celebra al amanecer del 23 para el 24 de octubre de cada año, en Samaná, en honor a
San Rafael, en el cual hay baile Mando, donde hay un bastonero que lo dirige, llamado
Bamboulá, único en el país, cantando en creole, en dos palos acostados, en los cuales se
sientan los tocadores que golpean los cueros con las manos y lo regulan con el talón del
pie, como el que toca los palitos y la güira.
Cocolos
Con este nombre se conocen varias de las manifestaciones folclórica de los negros que
vinieron de las islas inglesas a cortar caña a San Pedro de Macorís, donde hay un baile
llamado “Momis”, los “Indian o Mascaré”, comidas como “Domplín” harina de trigo
con bacalao, “El Yanikeke”, bebidas como el “Ginger” o el famoso “Guavaberry. La
cultura de los cocolos ha enriquecido extraordinariamente el folclore, las artes y la
cultura dominicana, tal como lo demuestra, por ejemplo, las pinturas de Nadal Walco o
la expresiva poesía de Noberto James.
Los Congos
En Villa Mella y lugares aledaños durante el año, pero con especial dedicatoria, a las
festividades del Espíritu Santo, encontraremos el baile de los “Congos”. Además de
Villa Mella se celebra en los Mina y La Victoria. Es un baile en pareja donde la mujer
se mantiene con un elegante porte señorial, como toda una reina, llena de donaire. Ese
día, el baile es precedido por una procesión donde se lleva una representación del
Espíritu Santo, la cual culmina en la iglesia católica y en bailes que se realizan dentro y
fuera del templo, acompañados por un pegajoso ritmo musical llamado también
“congo”, el cual es interpretado por unos instrumentos musicales que solamente se
encuentran en nuestro país en Villa Mella, los cuales están compuestos por un palo
mayor, un palo menor o alcahuete, la Canoita, y una o dos maracas que se tocan con una
sola mano.
Los Palos o Atabales
Se realizan en nochevelas. Son velaciones, fiestas de santos y ceremonias de luases o
misterios, a nivel nacional.
Ga – Ga:
Se celebran durante la Semana Santa, de jueves a domingo, en los bateyes y en varias
localidades de Elías Piña, con un colorido extraordinario, ritmo, magia y melodía.
A nivel local
Hay celebraciones folclóricas particulares que, como resultado de la estadía de grupos
étnicos, culturales específicos” solo se hacen en esos lugares, teniendo entonces una
categoría local.
Navidades
Festividades traídas, por los españoles durante la colonización, la Navidad, fiesta
tradicionalmente religiosa se hizo costumbre en nuestras tradiciones, convirtiéndose en
la actualidad en una expresión social, artística y cultural, de recreación e integración
familiar. Desde el punto de vista folclórico son interesantes sus villancicos, sus
aguinaldos, sus comidas sus dulces, sus bebidas, su cena de Navidad, sus guirnaldas, sus
juegos de “angelitos, sus tarjetas, su alegría, su integración familiar, su música y su
magia.
Bailes Folclóricos
Los primitivos habitantes de la isla de Santo Domingo celebraban los grandes
acontecimientos colectivos con danzas y música en los “areitos”, pero se sabe muy poco
sobre los bailes y sobre la música de los taínos, ya que eran ágrafas, es decir no sabían
leer ni escribir, tal como escribimos nosotros y también porque fueron exterminados
rápido y violentamente en el proceso de la colonización española. Por esa razón, hoy en
día es prácticamente imposible determinar exactamente como bailaban, que cantaban y
con que ritmos y melodías lo hacían. Representación de Ceremonia Taína
Los españoles trajeron bailes, entre los que se citan en la “pavana”, un baile
aristocrático de la época, o bailes populares, por ejemplo, el llamado “El Escarraman”.
Con ellos llegaba de Europa la “Polka“, la “Mazurka” , el “Vals” y la “Cuadrilla“, que
se usaba aquí en el baile de San Andrés. Con la llegada de los negros y negras africanos
se transforman y se enriquece todo, desde la mezcla étnica física de españoles y
africanos, de donde surge el mulato, que hoy conforma la mayoría del pueblo
dominicano, se produjo un gran intercambio cultural, que al final dio lugar a lo que es la
cultura dominicana.
Los dos bailes más famosos, de origen africano durante la colonización española fueron
el de “Calenda”, que aunque se bailó en Iglesias católicas y hasta en las procesiones por
puras monjas y devotos, posteriormente por su movimiento de cintura escandalizó a los
más puritanos. Lo mismo pasó con el baile conocido como “La Chica”, el cual fue
prohibido por las autoridades de la época.
La función de esas culturas, la transformación del medio, la formación de la sociedad
dominicana produjo un proceso, de criollización, donde la imaginación y la capacidad
creadora del pueblo, inventaron cosas nuevas, como del caso de nuevos ritmos, nuevas
melodías, nuevas canciones, nuevas danzas, y nuevos bailes.
El Fandango
Mezcla del español con el africano, así como la mangulina, y la tumba, enloqueció a
numerosos bailadores, que no solamente lo bailaban aquí sino también en España y
donde quiera que llegaban, con una gran riqueza de su composición, ritmo, melodía y
coreografía. .
De esta manera bailes que llegaron de España, o de África, fueron criollizados como el
caso del “Punto y Llanto”, “Media Tuna”, “El Galerón”, “El Zapateo”, “El Callao”, “La
Ventaja” el “El Peje” , “Guayubin”, “Guayumba”, “La Jaiba”, “El Chendé
Matriculado”, “El Carabiné”, etc.
Algunos, aunque tuvieron elementos de estos grupos fueron realmente el resultado de
esa criollización, como es el zapateo con sus modalidades de “Sarambo,”, “Gurapo” y
“Callao”, así como el merengue, considerado hoy como un símbolo nacional.
Otros grupos culturales y étnicos fueron también haciendo sus aportaciones en cuanto a
la danza y baile se refiere a lo largo de los años, como el caso, por ejemplo, de las
cubanas, con el baile de la “Culebra”, la “Negrita Conga” y el “Caimán”, durante el
carnaval de acuerdo con las investigaciones del fenecido folclorista profesor Fradique
Lizardo.
Raíces de Nuestro Carnaval:
Los primitivos habitantes de nuestra isla, los taínos, llamados “indios” por los españoles
no practicaban las fiestas carnavalescas propiamente como las conocemos hoy, pero
ellos si realizaban sus fiestas que llamaban areitos. El Carnaval es una tradición festiva
que nos llega con la conquista española, como una de las expresiones recreativas que
había en Europa, al producirse el descubrimiento y colonización de América.
Algunos investigadores folcloristas dominicanos, afirman que los primeros carnavales
entre nosotros se realizaron en la Vega Vieja, se sabe por documentos que había
carnavales en la ciudad de Santo Domingo antes del año 1520.
Durante el período de la colonización española en la isla de Santo Domingo, se
celebraban carnavales varias veces al año, para las festividades de santos y vírgenes más
populares, inclusive en fiestas tan solemnes como Corpus Cristi, el aniversario de la
ciudad de Santo Domingo en agosto y con motivo de grandes acontecimientos políticos.
Se usaban máscaras y disfraces, incluso en las procesiones donde a los negros miembros
de las cofradías (comunidades), cuya sede eran las diferentes iglesias, se les permitía
disfrazarse, tocar sus instrumentos y bailar. Se bailaba en los palacios de los capitanes
generales o casas reales, en algunas casas, organizadas por los estudiantes de la
universidad, y en las calles las gentes se tiraban naranjas y cascarones de huevos llenos
de perfumes entre sí, a los cuales se le llamaba “Ojos de Cera”.
La Independencia Nacional proclamada el 27 de febrero de 1844, fue celebrada en cada
aniversario con fiestas de carnaval haciéndose una ruptura con el carnaval tradicional
que terminaba el martes, antes del miércoles de ceniza, denominado en Europa como
“Carnaval de Carnestolenda”, de acuerdo con la liturgia de la iglesia católica.
Con la independencia Nacional el carnaval toma un sentido de identidad nacional,
pasando entonces a realizarse en la ciudad de Santo Domingo, y otros pueblos un
carnaval de la gente pudiente con baile en clubes privados y/o desfiles de carrozas,
eligiendo a una reina, y el carnaval popular hecho por el pueblo, en comparsas, a pie,
corriendo por las calles, pasando entonces a darse una criollización del carnaval donde
los negros y los mulatos jugaron un papel fundamental.
El carnaval se desarrolló en varios pueblos del país, en los cuales vamos a encontrar
personajes y máscaras, particulares y características de cada lugar, los cuales se van a
mantener vigentes y le van a dar una identidad local. Hoy en día, en nuestro país, se
celebran varios carnavales en diferentes fechas del año como son el carnaval de febrero,
o de la Independencia, que se celebra en todo el país, el carnaval de Semana Santa, que
se celebra fundamentalmente en algunos pueblos de la región suroeste como Cabral,
Barahona, y comunidades cercanas, en Elías Piña, en algunos barrios de San Juan de la
Maguana, y en numerosos bateyes de diferentes ingenios azucareros del país. También
se realiza carnaval en agosto con motivo de la Restauración y para las fiestas patronales
y la conmemoración de la batalla 19 de marzo en Azua.
El diablo Cajuelo
Autor: Rafa Esteve
El Diablo Cojuelo es el personaje central del carnaval dominicano, recibiendo
diferentes nombres dependiendo de la ciudad, por ejemplo, en la Capital y La Vega,
recibe el nombre de Diablos Cojuelos, en Cabral y Barahona, Cachuas, en Monte
Cristi, Toros y Civiles, en Cotui, Papelenses, en Salcedo, Macaraos y Lechones en
Santiago.
Roba la Gallina
Es un personaje representado por una mujer popular con los glúteos y el busto
exagerados, que con una sombrilla o una escoba en manos va cantando sus coros a
la vez que reparte caramelos a los niños, que saca de su macuto. Los pequeños van
detrás.
Se me muere Rebeca
Representa a una madre desesperada que quiere llevar su hija al médico porque está
gravemente enferma, va gritando todo el camino, de pronto se para, enseña a la hija
(una muñeca), mientras un coro le va respondiendo. Se para en los colmados, pide
golosinas para la hija enferma, pero realmente la reparte entre los niños, que la
siguen con insistencia.
Califé
Es un poeta criticón, que en versos va criticando de forma jocosa a todos los
personajes reales de vida política, social y cultural, es seguido por un coro y va
vestido de frac negro, camisa blanca y un gran sombrero negro.
Los indios
Es un grupo de niños o niñas y también adultos, imitando a los antiguos habitantes
de la isla, con plumas, arcos y lanzas, con todo el cuerpo pintado a los que llaman
indios, se representa un drama teatral que expresa la relación de los españoles con
los aborígenes.
Los Plataneses
Es un personaje del carnaval de Cotuí, que se cubre el cuerpo de hojas secas de
plátanos y se cubre la cara con una máscara de higuero, pintado de diferentes
colores.
Las Marimantas
En Yerba Buena, una comunidad rural a cinco kilómetros de Hato Mayor, salen
“Las Marimantas”, personajes carnavalescos cuyo cuerpo está cubierto de ramas
verdes de árboles, con una máscara de cuero de vaca, cubierta la cabeza con un
caparazón que le sirve de guarida al comején.
El Doctor
Pintado de carbón y varios colores unos espejuelos hechos’ dé cáscaras de naranjas
con alambres y con un maletín, va el doctor queriendo curar a todo el mundo,
especialmente a las mujeres.
El Travesti
Autor:
Alfonso Lomba
Es uno de los personajes más comunes, pícaros y alegres que tiene el carnaval,
donde los hombres se visten de mujer y van relajando a todo el mundo.
El Papelón
Al grito de “A que no me quemas el papelón” un hombre vestido de mujer va
provocando con su trasero, mientras otro personaje trata de quemárselo, haciéndolo
con una gracia tan extraordinaria que a todo el mundo le causa risa.
Los Galleros
Dos campesinos con sus gallos en mano deciden jugar gallo en plena vía pública, y
cuando en medio de la pelea llega un policía, desbarata el juego e intenta llevárselos
presos. Se produce un diálogo lleno de sátira, lo que se convierte en una divertida
muestra de teatro carnavalesco.
Los africanos
Pintados de negro con carbón, y aceite de carro quemado, van grupos de niños y
niñas imitando a negros esclavos, bailando por las calles como parte del carnaval.
La Muerte
Es la representación de una calavera, con todo y máscara, en la ciudad de Santo
Domingo, acompañaba tradicionalmente a los diablos y recibe el nombre de la
“Muerte en Jeep”.
Nicolás Den Den
Nicolás Den Den es un oso que a pesar de que va amarrado a una cadena que
manipula un hombre que representa a su domador va bailando y haciendo gozar a
los niños y a las niñas que asisten al carnaval de Santiago. En Monte Cristi, le
llaman el Oso Nicolás.
Los Monos Simonico
Son tradicionales los “Monos de Simonico”. Consisten en comparsas que se
disfrazan representando estos animales con trajes de flecos. Son oriundos de Villa
Duarte, un sector popular de Santo Domingo.
Los Pirules
Son unos niños que se disfrazan de “Indios” con una faldita hecha con flecos de
coco, que van bailando en las calles de Cabral y Barahona.
Los Alí Babá
Son comparsas con motivaciones orientales, cuya característica principal es una
sincronizada coreografía que van bailando con todo el cuerpo al ritmo básico que le
dan redoblantes y bombos dentro de una marcada influencia de los “cocolos” a nivel
musical y las aportaciones o la danza correspondiente a Luis Alberto Torres,
“Chacón””.