Génesis 12:13-14:11
Al comenzar nuestro programa de hoy, quiero comentar
brevemente un asunto relacionado con la arqueología.
En la zona costera del Noroeste del Mar Muerto y en unas
cuevas, se descubrieron unos antiguos rollos que pasaron a la
historia como los "Rollos del Mar Muerto". Al principio,
científicos no creyentes pensaron haber descubierto
documentos que refutasen la veracidad del texto Bíblico.
Pero, ante posteriores exámenes, dichos especialistas optaron
por el silencio. En un principio algunos de los rollos, por haber
permanecido envueltos por tanto tiempo, no pudieron ser
abiertos, ya que por su fragilidad se habrían destruido. Solo
podía leerse en uno de ellos el nombre "Lamec". Entonces
algunos críticos se apresuraron a opinar que podría tratarse
del Libro de Lamec, uno de los libros apócrifos de la Biblia.
Esta teoría resultó ser errónea, pues posteriormente los
expertos de un museo los sometieron a un tratamiento
humidificador para ablandarlos y así poder abrirlos. Al final
resultaron ser una interpretación del texto del Génesis,
concretamente de los capítulos 12 al 15. En la parte
correspondiente al capítulo 12, el que estamos estudiando, se
hablaba de la belleza de Sarai, describiendo sus
características y confirmando el relato Bíblico. El mismo rollo
incluía una descripción del viaje de Abraham, escrita en
primera persona y el testigo ocular, ya fuese Abraham mismo
u otra persona, confirmaba lo que la Biblia dice sobre la
belleza y fertilidad de aquella tierra. Una vez más la
arqueología, contra el pronóstico de algunos críticos, ha
confirmado la veracidad del texto de las Sagradas Escrituras.
Al terminar nuestro programa anterior, acabábamos de ver
como Abraham, ya llegado a la tierra de Canaán, y a pesar de
que Dios no le había dicho en ningún momento que
abandonase dicha tierra, tomó con Sarai su mujer la decisión
de descender a Egipto huyendo del hambre que asolaba a la
región. Pero al acercarse a Egipto se dio cuenta de que podría
enfrentar graves problemas a causa de la belleza de Sarai.
Para ver cómo resolvió afrontar Abraham la situación,
iniciemos nuestra lectura con el versículo 13:
"Di, por favor, que eres mi hermana, para que me vaya bien
por causa tuya, y para que yo viva gracias a ti."
En realidad, tal afirmación, hecha para engañar, era una
media mentira porque Sarai también era hija de Taré, pero
concebida por otra madre. Como un paréntesis, luego
veremos que en el capítulo 20:13, con el rey Abimelec,
usarían la misma estratagema. En este caso, los temores de
Abraham se confirmaron. Veamos lo que sucedió. Leamos los
versículos14 al 20:
"Y aconteció que cuando Abram entró en Egipto, los egipcios
vieron que la mujer era muy hermosa. Y la vieron los oficiales
de Faraón, y la alabaron delante de él; y la mujer fue llevada
a la casa de Faraón. Y éste trató bien a Abram por causa de
ella; y le dio ovejas, vacas, asnos, siervos, siervas, asnas y
camellos. Pero el Señor hirió a Faraón y a su casa con
grandes plagas por causa de Sarai, mujer de Abram.
Entonces Faraón llamó a Abram, y le dijo: ¿Qué es esto que
me has hecho? ¿Por qué no me avisaste que era tu mujer?
¿Por qué dijiste: Es mi hermana, de manera que la tomé por
mujer? Ahora, pues, aquí está tu mujer, tómala y vete. Y
Faraón dio órdenes a sus hombres acerca de Abram; y ellos
lo despidieron con su mujer y con todo lo que le pertenecía."
A pesar de la debilidad del patriarca, Dios estaba controlando
la situación y protegiéndole a él y a su familia. Esto nos
recuerda las palabras del apóstol Pablo cuando dijo en una
ocasión que si nosotros somos infieles, El permanece fiel.
Llegamos así al
Capítulo 13
Tema: Abraham se separa de Lot, Lot va a Sodoma; Dios se
le aparece a Abraham y le reafirma Su promesa.
Este capítulo nos relata el regreso de Abraham de las tierras
de Egipto, junto con Lot, hacia la tierra prometida. Lot se
separó de Abraham, dirigiéndose a Sodoma. Entonces Dios se
le apareció a Abraham por tercera vez. Mientras él estuvo en
Egipto y asociado a Lot, Dios no se le apareció. Apenas llegó a
la tierra y se produjo la separación de Lot, Dios se le
apareció. Leamos los primeros 4 versículos:
"Subió, pues, Abraham de Egipto al Neguev, él y su mujer
con todo lo que poseía; y con él, Lot. Y Abraham era muy rico
en ganado, en plata y en oro. Y anduvo en sus jornadas
desde el Neguev hasta Betel, al lugar donde su tienda había
estado al principio, entre Betel y Hai, al lugar del altar que
antes había hecho allí; y allí Abram invocó el nombre del
Señor."
Aunque había tenido un tropiezo y una caída en su vida, este
hombre volvió a Dios. Sus riquezas materiales eran inmensas
y, desde ese punto de vista no tenía motivos para
lamentarse. Pero después de las experiencias de un viaje
equivocado a Egipto y del engaño al Faraón, sintió el deseo, o
mejor dicho la necesidad de recuperar su comunión con Dios.
Siempre hubo un camino de regreso al altar para Abraham,
como lo hubo para el hijo pródigo del Evangelio según Lucas,
en el Nuevo Testamento, y para cualquier mujer u hombre
que quiera volver a Dios. Los brazos de Dios, el Padre, han
estado y permanecen siempre abiertos para recibirlos. Porque
siempre hay un camino para regresar a Dios. El Evangelio
según Juan, en el capítulo 14:6, registra las propias palabras
de Jesucristo, que dijo:
"Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al
Padre, sino por mí."
Es así que Abraham salió de Egipto. De la parte sur, cerca de
Hebrón, se dirigió hacia el norte, a la región de Jerusalén con
una meta; el altar que había edificado al Señor en Betel, y
donde había invocado su nombre.
Leamos los versículos 5 al 7:
"Y también Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, vacas y
tiendas. Y la tierra no podía sostenerlos para que habitaran
juntos, porque sus posesiones eran tantas que ya no podían
habitar juntos. Hubo, pues, contienda entre los pastores del
ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot. Y el
cananeo y el fereceo habitaban entonces en aquella tierra."
Abraham había conseguido dos cosas en las tierras de Egipto,
que le causarían una profunda aflicción. Una de ellas consistió
en riquezas y la segunda, una criada egipcia llamada Agar,
acerca de quién oiremos más adelante. Y ahora que Abraham
tenía riquezas, resulta que éstas hicieron que él y Lot tuvieran
que separarse; porque surgió una disputa entre ellos.
Observemos que se nos aclara que los cananeos y fereceos
habitaban en aquella tierra. Y resulta que los pastores de
Abram y de Lot discutieron y Abram y Lot no se ponían de
acuerdo. Al mencionarlos aquí, parece que se nos quiere
indicar que aquellos dos pueblos no debieron quedarse, en
esta ocasión, con una buena impresión de Abram y Lot,
especialmente porque cuando el patriarca llegó allí por
primera vez, los cananeos y fereceos les habían visto
construir un altar dedicado al Dios viviente y verdadero. ¡Qué
diferente era el Abraham que contemplábamos entonces con
admiración, por su honestidad, veracidad y grandeza
espiritual! ¡Qué contraste al observarlo en este pasaje
discutiendo con Lot!
Veamos en qué terminó la disputa, leyendo los versículos 8 y
9:
"Y Abram dijo a Lot: Te ruego que no haya contienda entre
nosotros, ni entre mis pastores y tus pastores, porque somos
hermanos. ¿No está toda la tierra delante de ti? Te ruego que
te separes de mí: si vas a la izquierda, yo iré a la derecha; y
si a la derecha, yo iré a la izquierda."
Fue Abraham quien tomó la iniciativa en esta separación. Solo
un gran hombre podía tener una actitud generosa y
desinteresada como ésta. Abraham le dio a Lot la oportunidad
de elegir lo que quisiese, y él se conformaría con lo que
quedase. También se destaca aquí su fe en las promesas de
Dios. Leamos los versículos 10 al 12, para ver cómo se
resolvió el asunto:
Lot va a Sodomoa
"Y alzó Lot los ojos y vio todo el valle del Jordán, el cual
estaba bien regado por todas partes (esto fue antes de que el
Señor destruyera a Sodoma y Gomorra) como el huerto del
Señor, como la tierra de Egipto rumbo a Zoar. Y escogió Lot
para sí todo el valle del Jordán; y viajó Lot hacia el Oriente.
Así se separaron el uno del otro. Abram se estableció en la
tierra de Canaán, en tanto que Lot se estableció en las
ciudades del valle, y fue poniendo sus tiendas hasta
Sodoma."
Lot se sintió atraído por aquellas verdes llanuras, atravesadas
por el río Jordán. Debía haber sido una tierra muy bella como
para ser comparada, como expresa el versículo 10, con el
huerto del Señor. Entonces escogió Lot aquellas regiones,
estableciéndose en ellas y extendiendo sus tiendas hasta
llegar a la ciudad de Sodoma, en la que finalmente habitó. Al
hacerlo así estaba cometiendo, quizás inconscientemente, el
mayor error de su vida. Veamos la afirmación del versículo
13:
"Y los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra el
Señor en gran manera."
Evidentemente Lot no sabía nada de esto. Más adelante
leeremos el relato de lo que le sucedió a Lot y a su familia en
la ciudad de Sodoma.
Prosiguiendo con nuestro estudio veremos ahora que
Dios aparece a Abraham y le reafirma su promesa
Leamos los versículos 14 al 16:
"Y el Señor dijo a Abram después que Lot se había separado
de él: Alza ahora los ojos y mira desde el lugar donde estás
hacia el norte, el sur, el oriente y el occidente, pues toda la
tierra que ves te la daré a ti y a tu descendencia para
siempre. Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra;
de manera que si alguien puede contar el polvo de la tierra,
también tu descendencia podrá contarse."
Esta es la tercera aparición de Dios al patriarca y en ella le
muestra, de forma precisa, la inmensidad de la tierra que iba
a darle a él y a su descendencia, que iba a ser increíblemente
numerosa. Dice el versículo 18:
"Levántate, recorre la tierra a lo largo y a lo ancho de ella,
porque a ti te la daré."
Aquí Dios le invita a tomar posesión efectiva de la tierra,
tierra de gran riqueza y belleza en aquellos tiempos. Este
capítulo finaliza con el versículo 18 que nos dice lo siguiente:
"Entonces Abram mudó su tienda, y vino y habitó en el
encinar de Manre, que está en Hebrón, y edificó allí un altar
al Señor."
Evidentemente Abraham era un gran constructor de altares.
Como hemos indicado anteriormente, siempre iba señalando
los lugares que para él tenían un significado especial, dejando
en ellos un testimonio de su relación con Dios. Era su forma
de honrar y adorar al Dios de la promesa, por todo lo que Él
le había prometido y entregado.
Uno de los significados de Manre es "riqueza" y Hebrón
significa "comunión". Aquel sí que era un lugar maravilloso
para vivir y quedarse. Era el lugar de la riqueza y la comunión
con Dios. Este fue el hogar de Abraham, y el lugar donde, tas
su muerte, sería enterrado.
Pasamos ahora al
Capítulo 14
Tema: Los reyes del este capturan Sodoma y Gomorra.
Abraham libera a Lot; Abraham rechaza el botín.
En este capítulo 14 encontramos la primera guerra registrada
en un relato de la Biblia, en la que Abraham libera a Lot.
También tenemos la aparición del primer sacerdote, llamado
Melquisedec, quien bendijo a Abraham. Estos son los dos
incidentes de este pasaje Bíblico, que lo convierten en un
capítulo notable, aunque no parezca encajar con la narración
histórica, como si el suprimirlo no afectase a la continuidad
del relato. Sin embargo, es uno de los capítulos más
importantes del libro del Génesis. Vamos pues a leer los
versículos 1 y 2, que nos presentan el marco histórico de la
crónica en la que
Los reyes del este capturan Sodoma y Gomorra
"Y aconteció en los días de Amrafel, rey de Sinar, Arioc, rey
de Elasar, Quedorlaomer, rey de Elam, y Tidal, rey de Goim,
que éstos hicieron guerra a Bera, rey de Sodoma, y a Birsa,
rey de Gomorra, a Sinab, rey de Adma, a Semeber, rey de
Zeboim, y al rey Bela, es decir, Zoar."
En primer lugar, diremos que este es un documento histórico.
En los primeros 11 versículos se nos informa que los reyes del
este derrotaron a los reyes de Sodoma y Gomorra. Por
bastantes años los eruditos críticos y radicales rechazaron la
veracidad de este relato, alegando que los nombres de los
hombres aquí citados no aparecen en la historia secular. Pero
la arqueología ha respaldado este relato y nombres
equivalentes de estos reyes fueron hallados inscriptos en
monumentos y tablillas, así como los nombres de ciudades y
otras áreas geográficas. confirmando su existencia en la
historia.
Al ser, como ya hemos indicado, la primera guerra
mencionada en las Sagradas Escrituras, aunque no sepamos
si ésta fue realmente la primera que tuvo lugar en la historia.
Al menos, el escritor aquí no pretende dar esa impresión; su
motivo para citar esta guerra concreta es que Lot, el sobrino
de Abraham, estuvo implicado en ella. Lo que también es
evidente, es el hecho de que la humanidad empezó a
participar en guerras bastante temprano en la historia de los
pueblos. Leamos los versículos 3 y 4:
"Todos ellos vinieron como aliados al valle de Sidim, es decir
el mar Salado. Doce años habían servido a Quedorlaomer,
pero en el año trece se rebelaron."
Esta rebelión es la que enfrentó a los reyes del este contra
Sodoma y Gomorra. Evidentemente, estos reyes habían
combatido antes, porque los reyes del este habían subyugado
a estas ciudades de la llanura. Pero estas ciudades, al fin,
habían alcanzado el momento de rebelarse. En los versículos
5 hasta el 11, se nos presenta un informe sobre cómo
aquellos reyes del este vencieron a los reyes que se habían
reunido en la región baja del Mar Muerto. El resultado de la
contienda es descrito en los versículos 10 y 11, que dicen:
"Y el valle de Sidim estaba lleno de pozos de asfalto; y el rey
de Sodoma y el de Gomorra huyeron y cayeron allí. Y los
demás huyeron a los montes. Entonces tomaron todos los
bienes de Sodoma y Gomorra y todas sus provisiones, y se
fueron."
Llegamos, pues, al final de nuestro programa de hoy, con la
derrota y saqueo de las ciudades de Sodoma y Gomorra,
ciudades que por el nivel de corrupción que alcanzaron han
pasado a la historia como emblemas de degeneración y
corrupción, y de los extremos a los que la alienación de Dios
y el pecado de los seres humanos puede llevar, en su proceso
inexorable de pérdida de la dignidad humana, de destrucción
moral y física.
En nuestro próximo programa continuaremos con este relato,
que nos mostrará la cadena de errores y consecuencias que
Lot, habitante de Sodoma, tuvo que soportar a causa de su
equivocada elección de la tierra. También continuaremos con
la vida de Abraham que, en contraste, basó su elección en los
planes y promesas de Dios, que aceptó por la fe, e hizo
realidad en su vida a través de su obediencia. Que estas
palabras claves, fe y obediencia controlen nuestra actitud
frente a la Palabra de Dios y a sus promesas.