“Tecnología” viene del griego τέχνη (se pronuncia “téchnē”) y quiere decir arte, oficio o
destreza. Por lo tanto, la tecnología no es una cosa sino un proceso, una capacidad de
transformar o combinar algo ya existente para construir algo nuevo o bien darle otra función.
Las innovaciones influyen en los valores de cada sociedad y cuestiones éticas de la tecnología.
Los ejemplos incluyen el surgimiento de la noción de eficiencia en términos de productividad
humana y los desafíos de la bioética. El campo interdisciplinario de estudios de ciencia,
tecnología y sociedad abarca tales efectos culturales, éticos y políticos.
Funciones no técnicas
Después de un tiempo, las características novedosas de los productos tecnológicos son
copiadas por otras marcas y dejan de ser un buen argumento de venta. Toman entonces gran
importancia las creencias del consumidor sobre otras características independientes de su
función principal, como las estéticas y simbólicas.
Función estética
Más allá de la indispensable adecuación entre forma y función técnica, se busca la belleza a
través de las formas, colores y texturas. Entre dos productos de iguales prestaciones técnicas y
precios, cualquier usuario elegirá seguramente al que encuentre más bello. A veces, caso de
las prendas de vestir, la belleza puede primar sobre las consideraciones prácticas.
Frecuentemente compramos ropa bonita aunque sepamos que sus ocultos detalles de
confección no son óptimos, o que su duración será breve debido a los materiales usados. Las
ropas son el rubro tecnológico de máxima venta en el planeta porque son la cara que
mostramos a las demás personas y condicionan la manera en que nos relacionamos con ellas.
La elección, desarrollo y uso de tecnologías puede tener impactos muy variados en todos los
órdenes del quehacer humano y sobre la naturaleza. Uno de los primeros investigadores del
tema fue McLuhan, quien planteó las siguientes cuatro preguntas a contestar sobre cada
tecnología particular:15
¿Qué genera, crea o posibilita?
¿Qué preserva o aumenta?
¿Qué recupera o revaloriza?
¿Qué reemplaza o deja obsoleto?
Este cuestionario puede ampliarse para ayudar a identificar mejor los impactos, positivos o
negativos, de cada actividad tecnológica tanto sobre las personas como sobre su cultura, su
sociedad y el medio ambiente:16
Impacto práctico: ¿Para qué sirve? ¿Qué permite hacer que sin ella sería imposible? ¿Qué
facilita?
Impacto simbólico: ¿Qué simboliza o representa? ¿Qué connota?
Impacto tecnológico: ¿Qué objetos o saberes técnicos preexistentes lo hacen posible? ¿Qué
reemplaza o deja obsoleto? ¿Qué disminuye o hace menos probable? ¿Qué recupera o
revaloriza? ¿Qué obstáculos al desarrollo de otras tecnologías elimina?
Impacto ambiental: ¿El uso de qué recursos aumenta, disminuye o reemplaza? ¿Qué residuos
o emanaciones produce? ¿Qué efectos tiene sobre la vida animal y vegetal?
Impacto ético: ¿Qué necesidad humana básica permite satisfacer mejor? ¿Qué deseos genera
o potencia? ¿Qué daños reversibles o irreversibles causa? ¿Qué alternativas más beneficiosas
existen?
Impacto epistemológico: ¿Qué conocimientos previos cuestiona? ¿Qué nuevos campos de
conocimiento abre o potencia?