Constructivismo
“Abajo con la custodia de las tradiciones del arte. Viva el
técnico constructivista” - A. Rodchenko B. Stepanova
Este movimiento luchó para alentar a los artistas y diseñadores
a participar en la construcción del nuevo estado comunista. Este
movimiento también quería acabar con la idea del arte por el
arte. Querían que el Arte sirviera como propósito político
social.
El término constructivismo lo emplea por primera vez N. Punin en 1913 al criticar los relieves de
Vladimir Tatlin, aunque, como movimiento, no surgió hasta 1920, respaldado por el Manifiesto
realista de los hermanos Pevsner y Gabo: "Proclamamos: el espacio y el tiempo han nacido hoy.
El espacio y el tiempo: las únicas formas sobre las cuales se edifica la vida, las únicas sobre las
que debería edificarse el arte. Los estados, los sistemas políticos y económicos mueren con el
paso de los siglos; las ideas se agostan, pero la vida es robusta; crece y no puede ser arrancada, y
el tiempo es continuo en su duración real. ¿Quién nos enseñará formas más eficaces? ¿Qué
hombre genial nos dará fundamentos más sólidos? ¿Qué genio concebirá para nosotros una
leyenda más enervante que ese relato prosaico que se llama vida? ".
El constructivismo nace en Rusia imbuido de las ideas de la revolución que, en nombre del
proletariado, habían llevado a cabo. Este proceso se salda con una profunda crisis social y
económica como consecuencia de la Guerra Mundial y la propia revolución rusa, cerrándose, de
esta manera una era de la historia y se abre una nueva época para la humanidad. Aunque la
revolución plástica había precedido a la revolución política. El rayonismo y el simultaneísmo se
desarrollaron antes de 1918, abriendo el camino del constructivismo.
En el campo de las artes a partir de los años 20, existen dos tendencias abstractas pero
conceptualmente diferentes. La representada por Kandinsky, Malevich, Gabo y Pevsner que
defienden lo subjetivo en la obra de arte, el proceso consciente de creación y la encabezada por
Rodchenko y Tatlin que propugna la inserción de la persona del artista dentro del proceso
constructivo de la obra de arte, como un elemento más, poseyendo la misma importancia que los
materiales o cualquier otro agente. A partir de los años veinte, el arte en Rusia se convierte en
una edificación, en un producto más. El constructivismo implica que la obra de arte sea una
construcción, que se articule como un edificio y se realice siguiendo métodos análogos.
Características:
• La obra de arte está en comunicación con el espacio que la circunda y penetra, cuya
estructura invisible se materializa en ella. El arte concreto se apoyó en esta premisa.
• La obra se abre por todas partes hacia el espacio y consta de elementos, frecuentemente
transparentes, de formas geométricas, lineales y planas.
• Se valora la simultaneidad del espacio, el tiempo y la luz.
• Hace hincapié en lo abstracto, relacionado con la industria y la técnica, y es geométrico y
funcional.
• Al igual que el futurismo, el constructivismo manifestaba su rechazo al arte burgués y
descubría el proyecto de un nuevo lenguaje en las "propuestas" de la tecnología y la
mecánica industriales. Sin embargo, la peculiar situación sociopolítica de la época
caracterizó y distinguió el constructivismo.
• Tiene muchos puntos de contacto con el cubismo, el futurismo, el suprematismo y el
dadaismo.
El Extrañamiento Semántico o desfamiliarización es un concepto lingüístico que defiende que
en el arte, lo importante no es el objeto, si no el concepto de ese objeto. Según Shklovski, el arte
debe transmitir las cosas como son percibidas, y no como son “sabidas”. A efectos prácticos: el
arte debe ser capaz de sorprender, debe romper con las formas tradicionales.
Rayonismo
Se conoce como Rayonismo, al movimiento artístico ruso creado por el pintor Mijaíl Larionov
alrededor de 1910 y reconocido como una de las primeras manifestaciones del arte abstracto.
Dicho movimiento tuvo corta vida por lo que no llegó a crear escuela.
Para llegar a la concepción de esta tendencia artística, Larionov se basa en la observación de los
rayos solares analizando la luz, las inflexiones y reflexiones luminosas que se entrecruzan entre
sí. Coincidiendo todo esto con el descubrimiento científico de la radiactividad y de los rayos
ultravioletas, por lo que intenta plasmar la percepción de los rayos que emanan del objeto y la
propagación rápida y simultánea de la luz, deformando la realidad y convirtiendo, al color, en el
tema central de la obra. De nuevo la vanguardia transgrede los códigos figurativos tradicionales
atendiendo a una verdad científica, como lo son los estudios que realizó sobre la luz y su
incidencia en los objetos. Todo este compendio de planteamientos los esboza Larionov, en 1909
en la obra no figurativa titulada El Cristal que fue expuesta en el Museo Guggenheim de Nueva
York.
Larionov continuó su busqueda con la creación del grupo Valet de Carreau y con la exposición
La cola de asno (1912). En 1913 publicó el manifiesto del movimiento, redactado por él mismo y
firmado por numerosos artistas, entre ellos su compañera Natalia Goncharova; más tarde
inauguró una exposición rayonista titulada El blanco.
Simultaneísmo.
El simultaneísmo se perfila hacia 1910. Tenía como fin una única preocupación: el empleo en
pintura de las teorías científicas del color, concretamente la referida al contraste simultáneo de
los colores. El movimiento partía de un postulado, que recoge la idea de que la música y la luz se
comportaban análogamente, y que tenían relación con el funcionamiento del cosmos. Robert
Delaunay, fue el que empleo la palabra simultaneísmo para definir su forma de representación.
En 1913 los artistas pertenecientes al futurismo proclaman, en un artículo aparecido en “Der
Sturm” y en “Lacerba”, ser ellos los primeros en introducir en sus obras la idea de simultaneidad.
Las pinturas del matrimonio Delaunay, de formas simultáneas y vivo colorido, y con modos muy
cercanos a los de los futuristas italianos y rayonistas rusos, fueron las que permitieron acuñar el
término de "Orfismo" a Guillaume Apollinaire, que lo expresó por primera vez en el transcurso
de la conferencia sobre pintura moderna, pronunciada con ocasión del Salón de la Section d´Or,
en octubre de 1912. Todo esto supuso la extensión de la estética simbolista, en la medida en la
que el arte abstracto había sido llevado a su máximo potencial, para crear un arte sugestivo, un
arte de revelación, un arte llamado al verdadero mundo que se encuentra tras la apariencia de la
superficie cotidiana.