LA CRISTOLOGIA DE LOS SINOPTICOS
Hemos dicho que una teología de los sinópticos debe incluir los temas teológicos
sobresalientes del Evangelio de Mateo, las enseñanzas de Cristo, y los énfasis particulares de
Lucas. Si es cierto que Mateo es el Evangelio teológico, y si se reconoce que la
superintendencia del Espíritu Santo sobre los escritos causó que fuera así, entonces el
contenido de esta sección debe intercalar las contribuciones de Marcos y Lucas dentro del
patrón teológico de Mateo. Esa estructura es muy sencilla. Se ocupa del Rey y su reino. En
otras palabras, se ocupa de Cristología y Escatología. Muchas otras doctrinas están
involucradas, pero todas pueden ser relacionadas a estas dos áreas básicas de la teología que,
entonces, vienen a ser el bosquejo básico para toda la Teología Sinóptica.
1. LA PRESENTACION DEL REY
A. La Genealogía del Rey (Mt. 1:1-17; Lc. 3:23-38)
1. Las divisiones de la genealogía.
Si el Rey y el reino son los temas prominentes en los Sinópticos, no es sorprendente encontrar
una genealogía al inicio del registro. La genealogía que Mateo presenta no es ordinaria como la
de Lucas. Está claramente adaptada al propósito del autor de arreglar la genealogía en tres
divisiones. Esta división arbitraria requiere que haya algunas omisiones (cf. 1 Cr. 3:11-12).
¿Cuál es la explicación para esto? Lightfoot dice que se encuentra en el procedimiento judío
común en estos asuntos de genealogías. Ellos frecuentemente ajustaban las genealogías para
acomodarlas a sus propósitos de buen gusto en los arreglos. "Se deleitaban tanto en tal clase
de contenido, que con frecuencia atezaban el hilo más allá de la medida debida y lo ajustaban
hasta que se quebraba".' Aunque hay mucha verdad en esta afirmación, no es esa toda la
explicación. La solución realmente se va a encontrar en el propósito teológico del Espíritu
Santo a través del instrumento humano, Mateo. Su propósito es destacar a Jesús como el hijo
de David y por lo tanto el Rey de Israel. Para hacer esto la primera división de la genealogía
termina con David y la segunda empieza con su nombre. Así la atención del lector es
inmediatamente enfocada en David, quien es el único en la genealogía en ser llamado el rey.
Esto concuerda con el propósito del autor, porque este Evangelio concierne a "Jesús el Mesías,
hijo de David". La segunda división termina con la cautividad babilónica, la cual podría ser un
recordatorio cáustico a los judíos que ellos estuvieron lejos de darse cuenta del cumplimiento
de las promesas pertinentes a su reino mesiánico. Así, las divisiones de la genealogía enfatizan
los dos aspectos del bosquejo del Evangelio-el Rey y Su reino.
2. Los distintivos de la genealogía. Ya se ha hecho constar que el contenido de la genealogía de
Mateo es diferente a la de Lucas. La Primera contiene sólo cuarenta y un nombres, mientras la
segunda contiene setenta y cuatro. El arreglo de Lucas no es artificial como el de Mateo, y
Lucas va de regreso hasta Adán, mientras Mateo traza el origen del Rey desde Abraham. Por
supuesto, el hecho de que Mateo usa la palabra engendró no quiere decir que se refiere a la
prole inmediata, porque la palabra hilo de es usada aun cuando se saltan las generaciones (cf.
Mt. 1:1; 2 Cr. 22:9). Se ha discutido mucho sobre si las dos genealogías son o no diferentes con
referencia a los padres de Jesús. Muchos afirman que la genealogía de Mateo es a través de
José mientras que la de Lucas lo es a través de María. Plummer expresa la objeción principal a
este punto de vista, cuando dice: es probable que una solución tan obvia como esa de que una
era la ascendencia de José y la otra la de María, habría sido pronto defendida, si hubiera
habido razón alguna (exceptuando la dificultad) para adoptarla. Pero esta solución no fue
sugerida por nadie hasta que Anio de Víterbo la propuso, cerca del año 1490 d.C.2 .Sin
embargo, Godet arguye a favor del linaje de María en Lucas sobre la base de la ausencia del
artículo ante José (3:23), lo cual liga a jesús directamente con Elí, dejando a José fuera de toda
la genealogía.' Por el otro lado, muchos sostienen que ambas genealogías son a través de José.
Se dan variasexplicaciones para esta posibilidad. Una de ellas dice que Matán y Matat son la
misma persona, haciendo a Jacob y Elí hermanos y a José el hijo de Elí y sobrino de Jacob. Si
Jacob murió sin herederos José habría venido a ser el heredero, o posiblemente José llegó a
ser el heredero de Jacob porque Elí (asumiendo que su esposa estaba muerta) se casó con la
viuda de Jacobo de acuerdo a la costumbre del matrimonio de levirato.4 Cualquiera que sea la
solución correcta, una cosa está clara: Ambas genealogías demuestran el derecho de Jesús
como heredero de David. Mateo enfatiza el hecho de que José es el esposo de María a fin de
mostrar que ya que José reconoció al hijo de su esposa en un sentido legal como suyo propio,
Jesús era legalmente el heredero de David. Lucas enteramente omite el nombre de María, y
aunque cuidadosamente evita dar la impresión de que Jesús podría ser el hijo natural de José,
sin embargo rechaza la más leve posibilidad de soslayar el derecho real de Jesús al trono,
evitando ligarlo únicamente a su madre.' El derecho del Rey es, por lo tanto, cuidadosamente
guardado y claramente presentado. Ese derecho al trono nunca fue disputado durante el
tiempo de la vida terrenal de Jesús sobre la base de que hubiese alguna duda tocante a su
descendencia de David (cf. Mt. 12:23; 15:22; 20:30-31: 21:9, 15). 3. La doctrina de la
genealogía. a. La doctrina del reinado. Como se mencionó anteriormente, la prominencia del
rey David y la legalidad substanciada por las genealogías enfatizan el carácter real de las
genealogías. h. La doctrina de la salvación de los gentiles. El tema secundario de los Sinópticos,
el de la salvación de los gentiles, está implicado en ambas genealogías. En Mateo se ve en la
conexión de Jesús con Abraham y el pacto abrahámico, el cual prometía bendición a todas las
naciones en la Simiente. En Lucas se ve en el trazo de la genealogía desde Adán. 4. La doctrina
de la gracia. Frecuentemente se ha hecho notar que el arreglo artificial de nombres hecho por
Mateo incluye a los de cuatro mujeres. Dos de ellas eran gentiles, Rahab y Ruth, y Ruth siendo
una moabita, fue maldecida expresamente (Dt. 23:3). Tres de las cuatro mujeres
eranreconocidas pecadoras - la fornicación de Tamar, la prostitución de Rahab, y el bien
conocido pecado de Betsabé. Aún su inclusión en la genealogía del Mesías es una muestra del
triunfo de la gracia de Dios. B. El Nacimiento del Rey (Mt. 1:18-2:23; Lc. 1:26.2:38) 1. La
doctrina del nacimiento virginal. a. El significado del nacimiento virginal. El nacimiento virginal
significa que la concepción de Cristo fue sin un padre humano y así contrario al proceso
natural. No fue la apertura de la matriz de María como en el caso de Elizabeth, sino su
activación fuera de la presencia de un varón, y después de la concepción tuvo lugar el proceso
del embarazo y el nacimiento, los cuales fueron normales. b. La importancia del nacimiento
virginal. Algunos dicen que esta doctrina no es necesaria para la fe salvadora. Tal vez eso
pueda ser aceptado, pero no puede aceptarse que sea irrelevante para los hechos sobre los
cuales descansa nuestra fe. Uno puede ser salvo, sin duda, sin incluir conscientemente el
nacimiento virginal en los hechos que cree, pero es increíble pensar que pueda ser salvo
cuando deliberadamente niega la doctrina, porque es vital a los hechos de la fe. Sin el
nacimiento virginal sólo hay un Salvador pecador, y tal Salvador no puede proveer verdadera
salvación. c. El testimonio del nacimiento virginal. Tanto Mateo como Lucas atestiguan del
hecho y la forma del nacimiento virginal. Lucas habla de la forma al decir simplemente que el
Espíritu Santo cubrió en una sombra a María (Lc. 1:34-38). Definitivamente se tiene que
admitir un milagro, cuyo resultado fue el nacimiento del Hijo de Dios sin pecado. Mateo
atestigua del hecho mediante el uso preciso del pronombre femenino singular relativo en 1:16.
Si hubiera usado el plural hubiera indicado que tanto María como José eran los padres de
jesús, pero el uso estricto del femenino singular da fe del hecho de que sólo María era la
progenitora humana de Jesús. El único comentario de Mateo concerniente al método del
nacimiento virginal es su uso de ek con un genitivo de origen en 1:18 (indicando que el Espíritu
Santo fue la fuente de origen).2. El anuncio del Rey. a. El anuncio a María (Lc. 1:31-33). El
anuncio del nacimiento del Mesías fue hecho a María con mucho detalle. Gabriel le dijo que (1)
la encarnación sería en un hombre (cf. Jer. 31:22), (2) su nombre sería Jesús (un nombre judío
común que significa Jehová es Salvador), (3) El sería grande en su naturaleza esencial, (4) El era
el Hijo de Dios, y (5) Quien cumpliría el pacto davídico. b. El anuncio a José (Mt. 1:18-25).
Cuando José descubrió que su prometida estaba encinta, tenía dos alternativas. Pudo haber
hecho de María un ejemplo público, acusándola públicamente y haciendo que fuese
condenada a morir apedreada. 0 podría haberse divorciado ("dejarla" en el v. 19 es la palabra
común para divorcio) de ella en privado, es decir, sin asignarle una causa. Esta acción habría
sido un verdadero divorcio aún cuando no estuvieran casados, porque todo el año anterior a la
boda era considerado un período de obligación legal, y, aunque la prometida vivía en su propia
casa, en relación al hombre era considerada como si estuviera casada y así sujeta a la ley del
divorcio. El dilema de José fue resuelto por el anuncio que el angel le diera respecto a lo que
Dios estaba haciendo. c. El anuncio a los pastores (Lucas 2:8-14). En el momento del
nacimiento se hizo otro anuncio angelical a los pastores en los campos. Su mensaje contenía
tres elementos (1) los pastores no necesitaban temer (mostrando que la naturaleza humana
no está en buenas relaciones con el cielo), (2) el Salvador no favorecería sólo a una nación,
sino a todas las naciones, y (3) El traería perdón de pecados. 3. La adoración del Rey. a. Por los
pastores. b. Por Simeón y Ana (Le. 2:22-38). Cuarenta días después del nacimiento, María se
presentó para la purificación y el niño jesús recibió más adoración de Simeón y Ana en el
'lémplo. Sus palabras muestran reconocimiento del Mesías en la persona de Jesús, y sus
características piadosas debieron haber sido típicas de por lo menos algunos en Israel por la
época de nuestro Señor.c. Por los magos La adoración de los magos revela ciertos puntos de
interés teológico. (1) Muestra la condición religiosa de Israel. Aunque los pastores habían
promulgado las nuevas, evidentemente pocos judíos habían puesto atención alguna a ello. De
otra forma, los magos no habrían tenido que indagar tan diligentemente. Aún cuando los
miembros del Sanedrín repitieron la profecía de Miqueas no pusieron atención a quienes les
pudieron haber guiado al cumplimiento de ella. (2) Muestra la depravación del corazón
humano como se manifiesta en Herodes y sus acciones. (3) Muestra la condición religiosa de
algunos gentiles, porque los magos mostraron gran fe en seguir la estrella y gran percepción en
reconocer al niño jesús como Dios. (4) Muestra el cuidado providencial de Dios. La importancia
teológica de los regalos que trajeron está en que son un reconocimiento concreto de la
dignidad del Rey ante quien ellos fueron traídos. La importancia práctica es que posiblemente
dichos regalos fueron usados por José para transportar y sostener a su familia en Egipto.
Debieron ser la provisión de Dios para ese propósito. C. La Niñez del Rey (Mt. 2:13-23; Lc. 2:39-
52) Poco se dice tocante a este período de la vida del Rey aparte de la huida a Egipto y la visita
a Jerusalén en la Pascua a los doce años. Sin embargo, ciertos hechos pertinentes pueden
recogerse del registro que tenemos. 1. El ambiente de nuestro Señor. El Señor jesús fue criado
en una familia temerosa de Dios. Sabemos que iban a Jerusalén cada año -un viaje que debió
haber puesto un gran peso financiero sobre un carpintero. Además, María lo acompañaba, y,
ya que no era requerido por la Ley que fueran las mujeres, eso muestra algo de la piedad
extrema de la familia. La familia del Señor también estaba dotada de gran iniciativa, porque a
pesar del hecho de que eran pobres y tenían que trabajar duro para obtener el sustento, la
educación de los niños no se descuidaba. Ya que sabemos que el Señor nunca asistió a la
escuela (Mr. 6:2; Jn. 7:15), su educación debió haberse efectuado en el hogar, y sabemos que
incluía la capacidad de leer (Le. 4:16) y escribir (Jn. 8:6). El Señor jesús fue criado en una ciudad
pecaminosa, porque Nazareth, estando en el cruce de rutas comerciales, no tenía sino una
mala reputación (Juan 1:46). Aún así el muchacho vivió una vida sin pecado en medio de tales
alrededores.2. El ejemplo de nuestro Señor. Esos años de maduración todavía consituyen un
ejemplo para todos (He. 5:8). Obedeció fielmente la ley (cf. Dt. 16:1-3); obedeció a sus padres
(Lc. 2:51; esto incluye el tiempo cuando estaba sólo en la gran ciudad de Jerusalén por tres
días); adoró a Dios (Lc. 2:49); y su desarrollo durante esos años fue completo (físico, mental,
social y espiritualmente: Lc. 2:52). D. El Bautismo del Rey (Mt. 3:13-17; Mr. 1:9-11; Le. 3:21-22)
1. El método de su bautismo. Cristo fue bautizado por otro hombre. y es difícil para nosotros
apreciar lo que esto significa. N_stamos acostumbrados a ver el bautismo realizado por un
hombre sobre otra persona, pero ese no era el caso en tiempos de nuestro Señor. Para
entonces todos los bautismos dentro del judaismo eran auto administrados.' Un prosélito
dentro del judaismo tenía que ser circuncidado, ofrecer un sacrificio. v bautizarse a sí mismo
en presencia de los rabinos antes de que se le adjudicaran los privilegios del judaismo. Así, el
bautismo era bien conocido. pero era un rito auto impuesto. Cuando Juan vino pidiendo a los
hombres que fueran bautizados por él, esta fue la forma más definitiva que pudo pedirles para
que se identificaran con lo que él estaba predicando. No estaba pidiéndoles que se volvieran
judíos (va lo eran): la iglesia aún no había sido fundada, así que no estaba pidiendo que la
integraran ella; él tampoco estaba empezando una nueva organización. Aunque de la tribu de
Leví (Lc. 1:5), Juan, evidentemente, no era un sacerdote que hubiese sido consagrado; por lo
tanto, someterse al bautismo bajo su mano era un testimonio indisputable de la identificación
de uno con el ministerio y mensaje de Juan. El método de ser bautizado por otra persona,
nuevo con Juan el Bautista, fue el método del bautismo de Cristo. 2. El significado de su
bautismo. Ya se ha dicho suficiente para determinar que el significado del bautismo del Señor
fue de identificación. Este es el significado de todo bautismo. El prosélito judío se identificaba
con el judaismo cuando se bautizaba a sí mismo. El cristiano se identifica a sí mismo con el
cristianismo (el mensaje y el grupo) cuando es bautizado. El Señor se identificó a sí mismo con
la justicia y el reino cuando fue bautizado por el que predicaba "urrepenhós porque el reino de
los cielos se ha acercado". Aquí estaba el cumplidor de toda justicia y el Rey del reino
identificándose a símismo como tal. Otros puntos de vista del significado del bautismo de
Cristo son frecuentemente sugeridos. Algunos conservadores sienten que fue el rito de
entrada a su sacerdocio.8 Sin embargo, nuestro Señor nunca fue un sacerdote según el orden
de Aaron, porque estaba descalificado a causa de su tribu. Entonces, ¿en qué fue iniciado
Aquel quien era eternamente un sacerdote según el orden de Melquisedec? Los liberales
frecuentemente consideran el bautismo del Señor como una identificación con los pecadores,
y dicen con esto que Cristo estaba declarando en su bautismo que El era un pecador. Otros
puntos de vista son un poco más que variaciones de estos tres básicos. E. La Tentación del Rey
(Mt. 4:1-11; Mr. 1:12-13; Le. 4:1-13) Queda un acto final en el drama de la presentación del
Rey - su tentación. Marcos reporta que esto ocurrió inmediatemente después del bautismo, y
la tradición dice que tuvo lugar en el desierto cerca de Jericó. 1. El promotor de la tentación.
Los tres relatos de la tentación expresamente establecen que el Espíritu Santo fue quien dirigió
al Señor hacia la prueba. Esto, por supuesto, no fue una instigación al mal (porque Dios no
hace eso) pero fue una prueba para demostrar que El era el Rey divino. Las pruebas no fueron
dirigidas hacia un fin malo, sino hacia el amplimiento de fines legítimos por medios malos -
medios que si hubieran sido usados por el Señor, no sólo habrían probado que El era pecador,
sino también habrían demostrado que no era la clase correcta de rey para Israel - sólo un rey
poderoso y no un siervo sufriente. Probar que jesús era el rey correcto era el propósito
perseguido por el Espíritu Santo. 2. El instrumento de la tentación. Satán fue, por supuesto, el
instrumento usado para cumplir el propósito de Dios en este asunto. Cuanto más brillante es la
luz más obscura son las tinieblas. Así que encontramos una actividad intensa de parte de
Satanás durante toda la vida y ministerio de Cristo. 3. El propósito de la tentación.a. De parte
de Satanás. El propósito de Satanás en la tentación era hacer pecar a Cristo mediante la toma
de atajos para efectuar el cumplimiento de sus propósitos mesiánicos, es decir, ofreciéndole
fines legítimos por medios ilegítimos. Satanás intentó hacer esto apelando a la carne, al orgullo
de la vida, y los ojos. Es obvio que no era incorrecto que Cristo ordenare a las piedras a
convertirse en pan para alimentarse a sí mismo. Tampoco había nada malo en que Cristo
demostrase ser: sobrenatural al tirarse del pináculo del templo, ni su posesión de los reinos de
este mundo, lo cual él tendrá algún día. Lo malo, entonces, no estaba en los fines con los
cuales Cristo fue tentado, sino estaba en los medios para cumplir esos fines, porque eran
medios que no incluían el sufrimiento antes de la gloria. b. De parte de Dios. Si el Espíritu
Santo dirigió a nuestro Señor hacia la prueba, entonces Dios debió haber tenido algún
propósito para ello, y ese propósito fue demostrar la impecabilidad de su Hijo a través de su
obediencia completa a la totalidad de la voluntad de Dios. Esto, entonces, fue la prueba del
hecho de que Jesús no podía pecar. No fue meramente que Él podía no pecar, sino que no
podía pecar. Siempre surgen objeciones a esta doctrina de la impecabilidad de Cristo, porque
se cree que tal doctrina niega la realidad de la tentación y quita toda la posibilidad de una
compasión genuina (He. 4:15). No hace ni lo uno ni lo otro. La realidad de cualquier prueba no
descansa en la naturaleza moral del que es probado, y la posibilidad de compadecerse no
depende de una correspondencia exacta de los problemas que exigen la compasión. La prueba
fue real, porque, aunque el Señor no pudo haber pecado en lo que respecta a la habilidad
natural (1 Juan 3:5h), tenía el poder para volver las piedras en pan, tirarse del pináculo del
templo sin dañarse, y tomar el control de los gobiernos del mundo, pero haberlo hecho bajo
las circunstancias de la prueba habría sido pecado. Por lo tanto, El no pudo haber hecho esas
cosas en aquella ocasión. La naturaleza de la prueba era diferente de cualquier cosa conocida
por los seres humanos, pero la prueba era real proporcionando una base verdadera y
suficiente para nuestra completa seguridad de su interés compasivo.