Drenaje Subsuperficial en Carreteras
Drenaje Subsuperficial en Carreteras
Correo electrónico:
[email protected]
Objetivos del drenaje subsuperficial
El objetivo general del drenaje subsuperficial de una carretera es la eliminación del agua del suelo o
infiltrada que la puedan afectar, con el fin de garantizar la estabilidad de la plataforma, la de la
estructura del pavimento y la de los taludes de la carretera.
Los objetivos específicos se pueden resumir en:
• Contribuir en la estabilidad de los taludes mediante la orientación favorable de los flujos de agua
subterránea, la reducción de las presiones intersticiales y, consecuentemente, el mejoramiento de
sus propiedades geotécnicas.
Principios generales del drenaje subsuperficial
Con el fin de evitar los problemas que genera el agua subterránea o infiltrada en una carretera,
es necesario proyectar sistemas específicos de drenaje subsuperficial, partiendo de los
siguientes principios básicos:
• En relación con el pavimento, se debe facilitar la evacuación del agua que, por deficiencias o
limitaciones en la red de drenaje superficial o por la presencia de fisuras o juntas en la
superficie del pavimento, se infiltre en él.
• En relación con las explanaciones, se deberán derivar las fuentes de agua que aparezcan
durante la construcción o durante la operación de la carretera. Además, se deberá abatir el
nivel freático. Esta labor se efectúa normalmente durante la etapa de construcción para
facilitar la ejecución de las explanaciones o para reducir el espesor necesario de pavimento;
no obstante, el abatimiento se debe realizar también durante la fase de operación de la
carretera para estabilizar los taludes y aumentar la capacidad portante de la subrasante.
Funciones básicas del drenaje subsuperficial
Los sistemas de drenaje subsuperficial deben cumplir las siguientes funciones básicas para
minimizar los impactos del agua interna en los proyectos viales:
• Abatir el nivel freático en el área de la carretera, en los taludes de los cortes y los rellenos y en las
fundaciones de los terraplenes y de las estructuras viales.
Como lo indica su nombre, el agua gravitacional o libre se mueve bajo la acción de la gravedad y/o
gradientes de presión inducidos hidráulicamente.
Ella obedece las leyes de la mecánica de fluidos y de la hidráulica. A su control se refiere el contenido
del presente capítulo.
El agua capilar es aquélla que se sostiene en los poros de un suelo por encima del nivel freático,
debido a la acción de fuerzas de tensión superficial.
La altura hasta la cual asciende el agua es función de la distribución del tamaño de los vacíos del
suelo. En consecuencia, es un fenómeno de ocurrencia típica en los suelos finos. Debido a sus
características, esta agua no puede ser removida por gravedad y, por lo tanto, la única manera de
controlarla es abatiendo el nivel freático mediante dispositivos adecuados de subdrenaje o
proveyendo una barrera efectiva contra el ascenso capilar.
Fuentes del agua subsuperficial
Las fuentes del agua drenable en una carretera se pueden dividir en dos grandes categorías:
• la subterránea, que es la existente en el subsuelo en la zona de saturación por debajo del nivel
freático;
• la de infiltración, que es aquélla que ingresa a través de las bermas, juntas, grietas, y otras
discontinuidades del pavimento. Dentro de esta última se puede incluir, también, la que fluye
lateralmente desde los bordes y cunetas y canales no revestidos, en particular cuando estos últimos
son poco profundos y el terreno es muy plano.
La principal fuente del agua subterránea es la precipitación, la cual penetra al suelo de manera directa o
cae sobre corrientes o reservorios y percola luego desde ellos, convirtiéndose en freática, la cual es
suplementada por la que eventualmente provenga de manera artificial como resultado de la irrigación.
Otra ocurrencia común de agua subterránea es la denominada artesiana, donde el agua contenida en un
acuífero confinado o parcialmente confinado, puede estar sometida a presiones considerables.
La principal fuente del agua que se infiltra en un pavimento es, también, la precipitación.
La lluvia que cae sobre la superficie del pavimento y el resto de la corona puede ingresar a la
estructura por muchos lugares.
Los contactos entre la calzada y las bermas, así como las grietas que se producen en la superficie
con el transcurso del tiempo, son lugares propicios para el ingreso del agua de infiltración en todos
los pavimentos.
En el caso específico de los pavimentos rígidos, también son muy importantes en este sentido las
juntas longitudinales y transversales, en tanto que en los asfálticos se deben considerar las juntas
de construcción entre franjas de pavimento, las áreas segregadas y las desintegraciones
superficiales que se van presentado con el uso.
Movimiento del agua subsuperficial
La filtración se suele definir como el movimiento o flujo de un fluido a través de un medio poroso
permeable. Para los fines de este curso, el fluido es el agua y el medio poroso permeable está
constituido por los suelos y rocas naturales y los elementos estructurales del pavimento.
El punto hasta el cual permite el medio poroso que fluya el fluido, es decir, su permeabilidad, depende
de la manera como estén interconectados sus vacíos y del tamaño y la forma de dichas conexiones.
El flujo de agua a través de un medio poroso está regido por una ley muy simple, la ley de Darcy, que
se puede expresar por medio de la ecuación:
𝑣=𝑘𝑖
Donde
𝑣 : Velocidad de descarga.
𝑞=𝑘𝑖𝐴
El movimiento del agua subterránea en vecindades de una carretera puede ser gobernado totalmente
por fenómenos naturales y gradientes hidráulicos debidos a la topografía prevaleciente y a los rasgos
geológicos e hidrológicos del lugar. Sin embargo, en la mayoría de las veces, la construcción de una
carretera causa alteraciones en los patrones naturales de flujo.
Por su parte, el movimiento del agua que se infiltra en un pavimento está gobernado por la
permeabilidad de las capas de base y subbase y por las condiciones geométricas de la vía,
específicamente en lo que se refiere a sus pendientes longitudinales y transversales.
Efectos adversos del agua subsuperficial
La inestabilidad de las masas de los taludes se produce cuando los esfuerzos cortantes aplicados superan la
resistencia de la masa de suelo o roca a lo largo de una superficie de falla potencial. El agua que penetra en
una masa de suelo y fluye a su través produce un efecto que influye notablemente en su inestabilidad.
Efectos de la humedad en los pavimentos
Una de las principales causas del deterioro prematuro de un pavimento es el exceso de humedad. La
humedad del pavimento y de su cimiento puede variar por causas muy diversas.
Los efectos adversos que tal humedad puede causar son:
• Erosión.
La erosión ocurre en los pavimentos cuando el agua se infiltra
en la estructura y lava gradualmente el material granular subyacente a
la capa de rodadura. Cuando esta acción se produce cerca de las juntas
y fisuras, el material se comienza a mover verticalmente hacia arriba, a
medida que el tránsito circula y lo presiona. Este fenómeno, conocido
como “bombeo”, genera con el tiempo una pérdida de soporte estructural
que conduce al escalonamiento y al agrietamiento de las losas de los
pavimentos rígidos y al agrietamiento por fatiga y al ahuellamiento de
los pavimentos asfálticos.
Cuando esta acción se produce cerca de las juntas y fisuras, el material se comienza a
mover verticalmente hacia arriba, a medida que el tránsito circula y lo presiona. Este
fenómeno, conocido como “bombeo”, genera con el tiempo una pérdida de soporte
estructural que conduce al escalonamiento y al agrietamiento de las losas de los
pavimentos rígidos y al agrietamiento por fatiga y al ahuellamiento de los pavimentos
asfálticos.
• Desprendimiento de la película de asfalto (stripping).
Es un proceso por medio del cual la humedad que ingresa a través de las grietas y las áreas
permeables de las capas asfálticas separa lentamente la película de ligante bituminoso que cubre
las partículas del agregado pétreo. Cuando este desprendimiento es excesivo, se producen
desprendimientos y agrietamientos en las capas asfálticas.
• Ablandamiento de las capas granulares y de la subrasante.
Los niveles de saturación elevados en las capas granulares y en la subrasante les hacen perder
resistencia y capacidad de respuesta ante la acción de las cargas del tránsito. El efecto práctico de ello en
un pavimento no es otro que su falla prematura por fatiga.
• Movimientos diferenciales.
Debido a las variaciones climáticas estacionales, la humedad del suelo en las márgenes de las carreteras
es alta en la época de lluvias y baja en la época seca. Por ello, las bermas y las zonas laterales de la
carretera están más húmedas que la subrasante durante la época invernal, y más secas durante la
temporada de verano.
Es probable que estas diferencias den lugar a un movimiento de agua hacia la calzada en invierno y
hacia el exterior en la época seca. En el caso de subrasantes arcillosas, que se expanden con el aumento
de humedad y se retraen con su disminución, los bordes de la carretera se elevan y descienden con
respecto al eje, según la temporada climática.
Estos movimientos diferenciales dan lugar a la aparición de grietas longitudinales en las bermas e,
inclusive, en las zonas extremas de la calzada. La situación es particularmente notoria en los pavimentos
de concreto, dado que la rigidez de las losas les impide acompañar cualquier movimiento diferencial del
subsuelo.
Tipos y usos del drenaje subsuperficial de carreteras
Desde el punto de vista funcional, los elementos del sistema de drenaje subsuperficial se puede clasificar
en dos categorías:
La manera más común de identificar los elementos del sistema de subdrenaje es en términos de su
localización y su geometría. Las clasificaciones familiares de este tipo incluyen: drenes longitudinales,
drenes transversales, drenes horizontales, capas permeables, sistemas de pozos y otros más elaborados.
Drenes longitudinales
Como lo indica su nombre, un dren longitudinal se coloca en una dirección esencialmente paralela al eje
de la carretera tanto horizontal como verticalmente. Está constituido por una zanja de cierta profundidad,
un filtro protector de alguna clase y, eventualmente, un tubo colector.
Cuando se instalan para contribuir específicamente en la evacuación del agua que se infiltra en el
pavimento, se llaman drenes laterales de base o drenes colectores longitudinales.
Cuando se usan para cortar la filtración en taludes o abatir el nivel freático se conocen como drenes
interceptores longitudinales o, simplemente, como drenes longitudinales.
Drenes transversales
Los drenes subsuperficiales que atraviesan la carretera de un lado a otro, se clasifican como
transversales. Casi siempre efectúan el cruce en sentido perpendicular.
Los drenes transversales se pueden usar en las juntas de los pavimentos para drenar la infiltración y el
agua subterránea en bases y subbases. Esto es particularmente deseable en aquellos lugares de la
carretera donde la relación entre las pendientes longitudinal y transversal sea tal, que el flujo tienda a
ocurrir más en dirección longitudinal que transversal.
Cuando la dirección general del flujo de agua freática sea paralela a la carretera (lo que sucede cuando
la vía es cortada en forma más o menos perpendicular al contorno del terreno), estos drenes pueden
ser más efectivos que los longitudinales en la intercepción o el abatimiento del nivel freático.
Drenes horizontales
Los drenes horizontales, también conocidos como drenes subhorizontales o de penetración, están
constituidos por tuberías de poco diámetro con pequeñas perforaciones o ranuras, las cuales se instalan
con una ligera inclinación ascendente en los taludes de cortes o terraplenes para drenar aguas internas y
aliviar presiones de poros, lo que trae como consecuencia un incremento en su estabilidad.
La necesidad de obras de subdrenaje en un proyecto vial, no es el resultado de un cálculo
matemático de carácter determinísticos, si no está sujeto al comportamiento de múltiples variables
aleatorias; por lo tanto, este requerimiento generalmente es estimado y se obtiene a partir de
observaciones directas y muestreo del terreno.
En la etapa de campo, se debe evaluar la necesidad de obras de subdrenaje para las condiciones
proyectadas de la carretera, y adoptar las precauciones cuando la vía se encuentre cerca o este
influenciado por:
‐ Existencia de cultivos con grandes demanda de agua, como el arroz. Presencia de terrenos de cultivos
con riegos por gravedad permanentes o riegos en secano.
‐ Filtraciones en taludes, presencia de vegetación propio de suelos saturados como el junco, totora, etc.
Debido a la dificultad que existe en algunos casos de obtener materiales naturales para los subdrenes
y con el desarrollo de nuevas tecnologías como las mallas sintéticas, se viene usando los subdrenes
sintéticos. Estos subdrenes consisten de tres elementos básicos:
La ubicación del subdrenaje, debe ser de tal manera que intercepten el agua lo más perpendicularmente posible.
Es decir, que en tramos donde la pendiente longitudinal sea mayor que la pendiente de bombeo, es más
eficiente colocar subdrenajes transversales. Esto debido a que el agua se moverá en dirección de la suma vectorial
o resultante de las pendientes.
Por ejemplo en un tramo con una pendiente longitudinal del 4% y una pendiente de bombeo del 2%, la resultante
forma un ángulo de 63 grados con respecto al eje horizontal, en esa dirección se moverá el agua. Si este ángulo es
menor a 45 grados las líneas de subdrenaje deben correr paralelas al eje (subdrenajes longitudinales), si es mayor
a 45 grados las líneas de subdrenaje deben correr normal al eje (subdrenajes transversales).
Estimación del caudal de diseño
Para diseñar subdrenaje laterales en una vía, se debe considerar primero la distancia entre alcantarillas o los sitios
en donde los subdrenajes realizan la descarga de agua.
Para establecer las distancias de los tramos, se debe tener en cuenta que cada tramo conserve en lo posible,
características similares, por ejemplo igual pendiente, condiciones geomorfológicas similares o condiciones
geométricas de la vía similares.
Entre más largo sea el recorrido del agua dentro de un subdrenaje, mayor tendrá que ser su capacidad de
transporte debido a que a lo largo del subdrenaje se van sumando caudales de aporte.
Posteriormente se identifica las posibles fuentes a tener en cuenta para el cálculo del caudal total.
Los subdrenajes son sistemas que se utilizan para retirar el agua infiltrada o subterránea que ha entrado en la
estructura. Un sistema eficiente de drenaje en vías se debe complementar con estructuras de drenaje superficial
como son: cunetas, zanjas de coronación, trincheras drenantes, etc.
Los caudales de aporte que conforman el caudal total para el diseño de un subdrenaje en la estructura de un
pavimento son:
Es importante determinar adecuadamente las áreas aferentes para el cálculo del caudal por infiltración ya que
muchas veces el subdrenaje puede captar agua de infiltración proveniente de los taludes aledaños.
Caudal por infiltración
El agua lluvia cae directamente en la carpeta del pavimento. Una parte de éste inevitablemente se infiltra en la
estructura del pavimento debido a que las carpetas de pavimento tanto rígidas como flexibles, no son permeables.
Por lo tanto el caudal de infiltración se calcula de la siguiente forma:
𝑄𝑖𝑛𝑓 = 𝐼𝑅 × 𝐵 × 𝐿 × 𝐹𝐼 × 𝐹𝑅
Donde:
• 𝐼𝑅 : Precipitación máxima horaria de frecuencia anual, registrada en la zona del proyecto. Usualmente se toma el
intervalo entre 60 y 120 minutos y se escoge la curva IDF de 2 años. Alternativamente se pueden emplear
ecuaciones para determinar la precipitación si no se cuenta con curvas IDF para la región en estudio. Dichas
ecuaciones están correlacionadas con datos pluviométricos medidos en campo.
• 𝐵: Para subdrenajes longitudinales, b es la semibanca de la vía (ancho de la vía/2). Para el caso de subdrenajes
transversales, B es la distancia entre subdrenajes.
𝑄𝑖𝑛𝑓 = 𝐼𝑅 × 𝐵 × 𝐿 × 𝐹𝐼 × 𝐹𝑅
• 𝐹𝐼 : Factor de infiltración.
• 𝐹𝑅 : Factor de retención de la base, refleja el hecho de que las bases dada su tiempo de servicio disminuye su
permeabilidad.
Caudal por abatimiento del nivel freático
En sitios donde el nivel freático o el agua proveniente a presión alcancen una altura tal, que supere el nivel de
subrasante afectando a la estructura del pavimento, es necesario abatir este nivel de manera que no genere
inconvenientes por excesos de agua. El cálculo de este caudal se basa en los siguientes parámetros:
𝑄𝑁𝐹 = 𝑘 × 𝑖 × 𝐴𝑎
𝑖 = (𝑁𝑑 − 𝑁𝑓 )/𝐵
𝐴𝑎 = (𝑁𝑑 − 𝑁𝑓 ) × 𝐿
Donde:
• 𝑘: Es el coeficiente de permeabilidad del suelo adyacente.
• 𝑖: Es el gradiente hidráulico.
𝑄𝐼𝑁𝐹 = 𝑘 × 𝑖 × 𝐴𝑎
𝑖 = (𝑁𝑑 − 𝑁𝑓 )/𝐵
𝐴𝑎 = (𝑁𝑑 − 𝑁𝑓 ) × 𝐿
• 𝑁𝑑 : Cota inferior del subdrén.
• 𝑁𝑓 : Cota superior del nivel freático.
• 𝐴𝑎 : Es el área efectiva para el caso de abatimiento del nivel freático.
• 𝐵: Para subdrenajes longitudinales, b es la semibanca de la vía. Para el caso de subdrenajes transversales, b es la
distancia entre subdrenajes.
• 𝐿: Longitud del tramo de drenaje.
Nota: El caudal por abatimiento del nivel freático en la mayoría de los casos se presenta a los dos lados de la sección
transversal del subdrén, el caudal de diseño (𝑄𝐼𝑁𝐹 ) debe ser duplicado.
Caudal por escorrentía superficial
Este caudal puede ser controlado con métodos de captación tales como cunetas, contra cunetas y alcantarillas, de
manera tal, que se minimice la entrada de agua a la estructura del pavimento. En tramos donde se considere el
caudal de agua infiltrada proveniente de escorrentía como un caudal de aporte, se debe estimar teniendo en
cuenta los métodos hidrológicos y ser considerado en el diseño.
Dimensionamiento de la sección transversal
Teniendo el caudal total QT, el cual es la suma de los caudales calculados, se realiza el siguiente procedimiento:
𝑄𝑇 = 𝑉 × 𝑖 × 𝐴
• 𝑄𝑇 : Caudal total
• V: Velocidad de flujo, la cual depende de la pendiente longitudinal y del tamaño del agregado usado en el
subdrén.
• i: Gradiente hidráulico que para el caso de subdrenajes es = 1.
• A: Área de la sección transversal del subdrén, normalmente se fija el ancho y se despeja su altura.
Una vez obtenida la sección transversal del subdrén, se puede calcular su perímetro. La longitud de desarrollo del
geotextil corresponde al perímetro más el traslapo (0.25 - 0.35m).
La velocidad del flujo puede determinarse a través del siguiente ábaco, en función de la pendiente del subdrén y del
diámetro del agregado.
Para el caso en que se requiera aumentar la eficiencia de los subdrenajes es recomendable usar tubería perforada,
dentro del subdrén, de esta manera se aumenta la eficiencia de drenaje, permitiendo el paso a un caudal mayor en
una misma sección transversal. El diámetro de la tubería a usar se puede estimar haciendo uso de la ecuación de
Manning. Por tanteo se asume un diámetro de tubería y se rectifica si cumple la siguiente igualdad:
1 2/3 1/2
𝑄𝑇 = 𝐴𝑅 𝑆
𝑛
Donde:
La línea superior de flujo o nivel freático no debe superar en ningún momento la cota de subrasante, con este
criterio se debe establecer la profundidad del subdrén 𝑁𝑑 .
Evaluación del geotextil a usar en el filtro
El filtro evita una excesiva migración de partículas de suelo y simultáneamente permite el paso del agua, lo anterior
implica que el geotextil debe tener una abertura aparente máxima adecuada para retener el suelo, cumpliendo
simultáneamente con un valor mínimo admisible de permeabilidad, que permita el paso del flujo de una manera
eficiente. Para llegar a la selección del geotextil no sólo hay que tener en cuenta lo anterior, sino además, la
resistencia a la colmatación, supervivencia y durabilidad.
La metodología de diseño, consiste en revisar, cuales de los geotextiles, satisfacen las características hidráulicas y
mecánicas que resulten de la revisión de los criterios de diseño que se presentan a continuación:
Donde:
• TAA: tamaño de abertura aparente, dato suministrado por el fabricante. Corresponde a la abertura de los
espacios libres (en milímetros). Se obtiene tamizando unas esferas de vidrio de diámetros conocidos, cuando el
5% de un tamaño determinado de esferas pasa a través del geotextil, se define el TAA . Ensayo ASTM D4751, INV
E-907.
• 𝐷85 : Tamaño de partículas (en milímetros) que corresponde al 85% del suelo que pasa al ser tamizado. Este dato
se obtiene de la curva granulométrica del suelo en consideración.
𝑇𝐴𝐴 < 𝐷85 × 𝐵
• B: coeficiente que varía entre 1 y 3. Depende del tipo de suelo a filtrar, de las condiciones de flujo y del tipo del
geotextil.
➢ Para arenas, arenas gravosas, arenas limosas y arenas arcillosas (con menos del 50% pasa tamiz #200), B es función
del coeficiente de uniformidad 𝐶𝑢 , donde 𝐶𝑢 = 𝐷60 /𝐷10 , de la siguiente manera:
𝐶𝑢 ≤ 2 𝑜 𝐶𝑢 ≥ 8 → 𝐵=1
2 < 𝐶𝑢 ≤ 4 → 𝐵 = 0.5 × 𝐶𝑢
4 < 𝐶𝑢 ≤ 8 → 𝐵 = 8/𝐶𝑢
➢ Para suelos finos (más del 50% pasa tamiz #200) B es función del tipo de geotextil.
Para Tejidos: 𝐵=1 ⟶ 𝑇𝐴𝐴 ≤ 𝐷85
Para No Tejidos 𝐵 = 1.8 ⟶ 𝑇𝐴𝐴 ≤ 1.8 × 𝐷85
➢ Según Christopher y Holtz, para suelos cohesivos con un índice de plasticidad mayor a 7, el valor del Tamaño de
Abertura Aparente debe ser de: 𝑇𝐴𝐴 < 0.30 𝑚𝑚
Criterio de permeabilidad
Se debe permitir un adecuado flujo del agua a través del geotextil considerando su habilidad para esto.
El coeficiente de permeabilidad es la propiedad hidráulica por medio de la cual el geotextil permite un adecuado
paso de flujo perpendicular al plano del mismo, para revisar la permeabilidad del geotextil se debe tener en cuenta
lo siguiente:
• Para condiciones de flujo estable o flujo laminar y suelos no dispersivos3, con porcentajes de finos no mayores al
50% y de acuerdo con el criterio de Schober y Teindl (1979); Wates (1980); Carroll (1983); Cristopher y Holtz
(1985) y numerosos otros:
𝑘𝑔 > 𝑘𝑠
Donde
𝑘𝑔 > 10 × 𝑘𝑠
En estas condiciones también se recomienda colocar una capa de arena media a gruesa.
Criterio de Colmatación
Por definición, la colmatación resulta cuando partículas finas de suelo penetran dentro del geotextil, bloqueando
sus canales de poros o cuando son depositadas del lado aguas arriba del geotextil, produciendo una reducción
significativa de la permeabilidad. Por lo tanto, el geotextil debe tener un porcentaje mínimo de espacios
Los geotextiles con una mayor resistencia a la colmatación, son los geotextiles No Tejidos punzonados por agujas, en
los cuales el riesgo a que se taponen gran parte de sus orificios es muy bajo debido al espesor que poseen y a los
altos valores de porosidad que presentan.
Los geotextiles No Tejidos unidos por temperatura o calandrados, son mucho más delgados y rígidos, razón por la cual
se parecen en su comportamiento a los geotextiles Tejidos, Leuttich (1993).
Los geotextiles tejidos tienen baja porosidad y el riesgo de colmatación muy alto, con la consecuencia de una pérdida
súbita en la permeabilidad; razón por la cual no se recomienda usarlos como filtros en sistemas de drenaje. De
acuerdo con el criterio de Chistopher y Holtz, 1985; R. Koemer, 1990, los geotextiles usados como medios filtrantes
deben tener una porosidad: > 50%, razón por la cual no se deben usar geotextiles tejidos en sistemas de subdrenaje.
Criterio de supervivencia
El geotextil en el proceso de instalación y a lo largo de su vida útil puede estar sometido a esfuerzos, los cuales deben
ser soportados de tal manera que no afecten drásticamente sus propiedades hidráulicas y físicas.
El geotextil debe tener unos valores mínimos de resistencia mecánica con el objeto que soporte las actividades de
instalación y manipulación. Estas propiedades son: resistencia a la tensión, resistencia al punzonamiento, resistencia
al estallido, resistencia al rasgado. A seguir se presentan las propiedades mínimas que se deben cumplir.
Criterio de durabilidad
Este criterio se basa en la resistencia que debe tener un geotextil en el tiempo, bien sea por ataque químico,
biológico o por intemperismo.
Los geotextiles por ser un material fabricado en polipropileno no son biodegradables y son altamente resistentes al
ataque químico como en aplicaciones de manejo de lixiviados.
En casos donde el geotextil vaya a quedar expuesto a la intemperie por un tiempo prolongado, se recomienda
utilizar geotextiles no tejidos fabricados por compuestos que le proporcionen alta resistencia a la degradación UV.
Cálculo hidráulico para la escogencia del geotextil
En el caso en donde los geotextiles sean usados como recubrimiento de tubos, se debe revisar la cantidad de flujo
volumétrico que puede pasar por unidad de área (tasa de flujo), en el plano normal al geotextil, frente a la
cantidad de flujo volumétrico a evacuar por metro lineal. Para lo cual se realiza el siguiente procedimiento:
Ψ = 𝑘/𝑡
Donde:
Ψ: Permitividad (𝑠 −1 )
𝑄 =𝑘×𝑖×𝐴
Δℎ
𝑄=𝑘× ×𝐴
𝑡
𝑘
= 𝑄/(Δℎ × 𝐻 × 𝐿)
𝑡
Ψ𝑟𝑒𝑞 = 𝑄/(Δℎ × 𝐻 × 𝐿)
Ψ𝑟𝑒𝑞 = 𝑞𝑤 /(Δℎ × 𝐻)
Ψ𝑟𝑒𝑞 = 𝑄/(Δℎ × 𝐻 × 𝐿)
Ψ𝑟𝑒𝑞 = 𝑞𝑤 /(Δℎ × 𝐻)
Donde:
𝑞𝑤 : Caudal por unidad de longitud, teniendo el caudal final y la longitud del tramo en consideración, Q/ L.
Ψ𝑢𝑙𝑡
Ψ𝑎𝑑𝑚 =
𝐹𝑅𝑆𝐶𝐵 × 𝐹𝑅𝐶𝑅 × 𝐹𝑅𝐼𝑁 × 𝐹𝑅𝐶𝐶 × 𝐹𝑅𝐵𝐶
Donde:
Ψ𝑎𝑑𝑚 : Permitividad admisible.
𝑃𝑒𝑟𝑚𝑖𝑡𝑖𝑣𝑖𝑑𝑎𝑑 𝐴𝑑𝑚𝑖𝑠𝑖𝑏𝑖𝑙𝑒
𝐹𝑆𝑔 =
𝑃𝑒𝑟𝑚𝑖𝑡𝑖𝑣𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑅𝑒𝑞𝑢𝑒𝑟𝑖𝑑𝑎
Se requiere diseñar los subdrenajes longitudinales en una vía que va a quedar ubicada en la zona andina. El
tramo seleccionado para este ejemplo, tiene una longitud de 50 metros y una pendiente longitudinal del 1%, el
ancho de la vía es de 10.5 metros. Luego de la exploración del subsuelo, se detectó el nivel freático a una
profundidad de 0.50 metros a partir del nivel original.
En el diseño de la estructura del pavimento se estableció que se excavará 0.4 m y se remplazará colocando una
base granular, compactada al 95% del Proctor modificado. Sobre dicha base se colocará una carpeta de
pavimento rígido de 20 cm de espesor.
El material de la subrasante es un limo arenoso (ML), el cual presenta las siguientes características:
Permeabilidad (k) = 2.5 x 10-5 m/s (Obtenida por ensayos in-situ).
D85 = 0.085 mm (Dato extraído de la curva granulométrica del suelo).
1. Establecer el sitio o los sitios más convenientes en donde se requieran captar los fluidos.
2. Estimar el caudal crítico para un tramo de diseño, el cual es la sumatoria de los caudales de aporte
que provienen del agua subterránea e infiltrada superficialmente.
4. Establecer el sistema de evacuación de los líquidos que capta el geodrén. Es necesario que este
sistema sea un tubo especial para drenaje
METODOLOGÍA DE DISEÑO DE SISTEMAS DE DRENAJE CON GEODRÉN
La ubicación del subdrenaje, debe ser de tal manera que intercepten el agua lo más perpendicularmente posible.
Es decir, que en tramos donde la pendiente longitudinal sea mayor que la pendiente de bombeo, es más
eficiente colocar subdrenajes transversales. Esto debido a que el agua se moverá en dirección de la suma vectorial
o resultante de las pendientes.
Por ejemplo en un tramo con una pendiente longitudinal del 4% y una pendiente de bombeo del 2%, la resultante
forma un ángulo de 63 grados con respecto al eje horizontal, en esa dirección se moverá el agua. Si este ángulo es
menor a 45 grados las líneas de subdrenaje deben correr paralelas al eje (subdrenajes longitudinales), si es mayor
a 45 grados las líneas de subdrenaje deben correr normal al eje (subdrenajes transversales).
Entre más cortas sean las líneas de flujo menor va ser el tiempo en que una estructura de pavimento permanezca
saturada, razón por la cual se recomienda colocar geodrén planar en contacto con los materiales granulares. En
este caso el gradiente hidráulico será igual a 1 y la máxima distancia que deberá recorrer el agua será el espesor
de la estructura de pavimento, la línea superior de flujo por abatimiento del nivel freático no llegaría a la
estructura de pavimento.
Además el geodrén planar cumple la función de separar los materiales seleccionados de la estructura con el suelo
de subrasante, impidiendo la contaminación.
La profundidad del subdrén debe ser tal, que la línea superior de flujo generada por abatimiento del nivel
freático no toque la estructura de pavimento.
Estimación del caudal de diseño
Los posibles caudales de aporte, que conforman el caudal final, los cuales pueden afectar la estructura de un
pavimento son:
El agua lluvia cae directamente en la carpeta del pavimento. Una parte de éste inevitablemente se infiltra en la
estructura del pavimento debido a que las carpetas de pavimento tanto rígidas como flexibles, no son permeables.
Por lo tanto el caudal de infiltración se calcula de la siguiente forma:
𝑄𝑖𝑛𝑓 = 𝐼𝑅 × 𝐵 × 𝐿 × 𝐹𝐼 × 𝐹𝑅
Donde:
• 𝐼𝑅 : Precipitación máxima horaria de frecuencia anual, registrada en la zona del proyecto. Usualmente se toma el
intervalo entre 60 y 120 minutos y se escoge la curva IDF de 2 años. Alternativamente se pueden emplear
ecuaciones para determinar la precipitación si no se cuenta con curvas IDF para la región en estudio. Dichas
ecuaciones están correlacionadas con datos pluviométricos medidos en campo.
• 𝐵: Para subdrenajes longitudinales, b es la semibanca de la vía (ancho de la vía/2). Para el caso de subdrenajes
transversales, B es la distancia entre subdrenajes.
𝑄𝑖𝑛𝑓 = 𝐼𝑅 × 𝐵 × 𝐿 × 𝐹𝐼 × 𝐹𝑅
• 𝐹𝐼 : Factor de infiltración.
• 𝐹𝑅 : Factor de retención de la base, refleja el hecho de que las bases dada su tiempo de servicio disminuye su
permeabilidad.
Caudal por abatimiento del nivel freático
En sitios donde el nivel freático o el agua proveniente a presión alcancen una altura tal, que supere el nivel de
subrasante afectando a la estructura del pavimento, es necesario abatir este nivel de manera que no genere
inconvenientes por excesos de agua. El cálculo de este caudal se basa en los siguientes parámetros:
𝑄𝑁𝐹 = 𝑘 × 𝑖 × 𝐴𝑎
𝑖 = (𝑁𝑑 − 𝑁𝑓 )/𝐵
𝐴𝑎 = (𝑁𝑑 − 𝑁𝑓 ) × 𝐿
Donde:
• 𝑘: Es el coeficiente de permeabilidad del suelo adyacente.
• 𝑖: Es el gradiente hidráulico.
𝑄𝐼𝑁𝐹 = 𝑘 × 𝑖 × 𝐴𝑎
𝑖 = (𝑁𝑑 − 𝑁𝑓 )/𝐵
𝐴𝑎 = (𝑁𝑑 − 𝑁𝑓 ) × 𝐿
• 𝑁𝑑 : Cota inferior del subdrén.
• 𝑁𝑓 : Cota superior del nivel freático.
• 𝐴𝑎 : Es el área efectiva para el caso de abatimiento del nivel freático.
• 𝐵: Para subdrenajes longitudinales, b es la semibanca de la vía. Para el caso de subdrenajes transversales, b es la
distancia entre subdrenajes.
• 𝐿: Longitud del tramo de drenaje.
Nota: El caudal por abatimiento del nivel freático en la mayoría de los casos se presenta a los dos lados de la sección
transversal del subdrén, el caudal de diseño (𝑄𝐼𝑁𝐹 ) debe ser duplicado.
Caudal por escorrentía superficial
Este caudal puede ser controlado con métodos de captación tales como cunetas, contra cunetas y alcantarillas, de
manera tal, que se minimice la entrada de agua a la estructura del pavimento. En tramos donde se considere el
caudal de agua infiltrada proveniente de escorrentía como un caudal de aporte, se debe estimar teniendo en
cuenta los métodos hidrológicos y ser considerado en el diseño.
Una vez estimados los caudales de aporte al sistema se obtiene el caudal de diseño:
𝑄𝑇 = 𝑄𝑖𝑛𝑓 + 2 𝑄𝑁𝐹
Para el caso de estimar el caudal en estructuras de contención, se recomienda el uso de las redes de flujo, como se
ilustra en el ejemplo de diseño de drenaje de muros de contención.
Evaluación del geotextil a usar en el filtro
El filtro evita una excesiva migración de partículas de suelo y simultáneamente permite el paso del agua, lo anterior
implica que el geotextil debe tener una abertura aparente máxima adecuada para retener el suelo, cumpliendo
simultáneamente con un valor mínimo admisible de permeabilidad, que permita el paso del flujo de una manera
eficiente. Para llegar a la selección del geotextil no sólo hay que tener en cuenta lo anterior, sino además, la
resistencia a la colmatación, supervivencia y durabilidad.
La metodología de diseño, consiste en revisar, cuales de los geotextiles, satisfacen las características hidráulicas y
mecánicas que resulten de la revisión de los criterios de diseño que se presentan a continuación:
Donde:
• TAA: tamaño de abertura aparente, dato suministrado por el fabricante. Corresponde a la abertura de los
espacios libres (en milímetros). Se obtiene tamizando unas esferas de vidrio de diámetros conocidos, cuando el
5% de un tamaño determinado de esferas pasa a través del geotextil, se define el TAA . Ensayo ASTM D4751, INV
E-907.
• 𝐷85 : Tamaño de partículas (en milímetros) que corresponde al 85% del suelo que pasa al ser tamizado. Este dato
se obtiene de la curva granulométrica del suelo en consideración.
𝑇𝐴𝐴 < 𝐷85 × 𝐵
• B: coeficiente que varía entre 1 y 3. Depende del tipo de suelo a filtrar, de las condiciones de flujo y del tipo del
geotextil.
➢ Para arenas, arenas gravosas, arenas limosas y arenas arcillosas (con menos del 50% pasa tamiz #200), B es función
del coeficiente de uniformidad 𝐶𝑢 , donde 𝐶𝑢 = 𝐷60 /𝐷10 , de la siguiente manera:
𝐶𝑢 ≤ 2 𝑜 𝐶𝑢 ≥ 8 → 𝐵=1
2 < 𝐶𝑢 ≤ 4 → 𝐵 = 0.5 × 𝐶𝑢
4 < 𝐶𝑢 ≤ 8 → 𝐵 = 8/𝐶𝑢
➢ Para suelos finos (más del 50% pasa tamiz #200) B es función del tipo de geotextil.
Para Tejidos: 𝐵=1 ⟶ 𝑇𝐴𝐴 ≤ 𝐷85
Para No Tejidos 𝐵 = 1.8 ⟶ 𝑇𝐴𝐴 ≤ 1.8 × 𝐷85
➢ Según Christopher y Holtz, para suelos cohesivos con un índice de plasticidad mayor a 7, el valor del Tamaño de
Abertura Aparente debe ser de: 𝑇𝐴𝐴 < 0.30 𝑚𝑚
Criterio de permeabilidad
Se debe permitir un adecuado flujo del agua a través del geotextil considerando su habilidad para esto.
El coeficiente de permeabilidad es la propiedad hidráulica por medio de la cual el geotextil permite un adecuado
paso de flujo perpendicular al plano del mismo, para revisar la permeabilidad del geotextil se debe tener en cuenta
lo siguiente:
• Para condiciones de flujo estable o flujo laminar y suelos no dispersivos3, con porcentajes de finos no mayores al
50% y de acuerdo con el criterio de Schober y Teindl (1979); Wates (1980); Carroll (1983); Cristopher y Holtz
(1985) y numerosos otros:
𝑘𝑔 > 𝑘𝑠
Donde
𝑘𝑔 > 10 × 𝑘𝑠
En estas condiciones también se recomienda colocar una capa de arena media a gruesa.
Criterio de Colmatación
Por definición, la colmatación resulta cuando partículas finas de suelo penetran dentro del geotextil, bloqueando
sus canales de poros o cuando son depositadas del lado aguas arriba del geotextil, produciendo una reducción
significativa de la permeabilidad. Por lo tanto, el geotextil debe tener un porcentaje mínimo de espacios
Los geotextiles con una mayor resistencia a la colmatación, son los geotextiles No Tejidos punzonados por agujas, en
los cuales el riesgo a que se taponen gran parte de sus orificios es muy bajo debido al espesor que poseen y a los
altos valores de porosidad que presentan.
Los geotextiles No Tejidos unidos por temperatura o calandrados, son mucho más delgados y rígidos, razón por la cual
se parecen en su comportamiento a los geotextiles Tejidos, Leuttich (1993).
Los geotextiles tejidos tienen baja porosidad y el riesgo de colmatación muy alto, con la consecuencia de una pérdida
súbita en la permeabilidad; razón por la cual no se recomienda usarlos como filtros en sistemas de drenaje. De
acuerdo con el criterio de Chistopher y Holtz, 1985; R. Koemer, 1990, los geotextiles usados como medios filtrantes
deben tener una porosidad: > 50%, razón por la cual no se deben usar geotextiles tejidos en sistemas de subdrenaje.
Criterio de durabilidad
Este criterio se basa en la resistencia que debe tener un geotextil en el tiempo, bien sea por ataque químico,
biológico o por intemperismo.
Los geotextiles por ser un material fabricado en polipropileno no son biodegradables y son altamente resistentes al
ataque químico como en aplicaciones de manejo de lixiviados.
En casos donde el geotextil vaya a quedar expuesto a la intemperie por un tiempo prolongado, se recomienda
utilizar geotextiles no tejidos fabricados por compuestos que le proporcionen alta resistencia a la degradación UV.
Cálculo hidráulico para la escogencia del geodren
En el caso en donde el geodrén sea usado como sistema de subdrenaje en espaldones de estructuras de
contención o como sistemas de subdrenaje en vías, donde se involucren suelos de alta permeabilidad o en general
cuando se use este geocompuesto como medio filtrante para grandes caudales, se debe revisar la cantidad de flujo
volumétrico que puede pasar por unidad de área (tasa de flujo), en el plano normal al geodrén, frente a la cantidad
de flujo volumétrico a evacuar por metro lineal. Para lo cual se realiza el siguiente procedimiento:
Ψ = 𝑘/𝑡
Donde:
Ψ: Permitividad (𝑠 −1 )
𝑄 =𝑘×𝑖×𝐴
Δℎ
𝑄=𝑘× ×𝐴
𝑡
𝑘
= 𝑄/(Δℎ × 𝐻 × 𝐿)
𝑡
Ψ𝑟𝑒𝑞 = 𝑄/(Δℎ × 𝐻 × 𝐿)
Ψ𝑟𝑒𝑞 = 𝑄/(Δℎ × 𝐻 × 𝐿)
Donde:
Ψ𝑢𝑙𝑡
Ψ𝑎𝑑𝑚 =
𝐹𝑅𝑆𝐶𝐵 × 𝐹𝑅𝐶𝑅 × 𝐹𝑅𝐼𝑁 × 𝐹𝑅𝐶𝐶 × 𝐹𝑅𝐵𝐶
Donde:
Ψ𝑎𝑑𝑚 : Permitividad admisible.
𝑃𝑒𝑟𝑚𝑖𝑡𝑖𝑣𝑖𝑑𝑎𝑑 𝐴𝑑𝑚𝑖𝑠𝑖𝑏𝑖𝑙𝑒
𝐹𝑆𝑔 =
𝑃𝑒𝑟𝑚𝑖𝑡𝑖𝑣𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑅𝑒𝑞𝑢𝑒𝑟𝑖𝑑𝑎
Una vez se ha verificado que el geotextil permite la entrada del caudal total al sistema, se debe revisar la capacidad
del geodrén para transportar una cantidad de flujo volumétrico en su plano, conduciéndolo de esta manera a un
sistema de evacuación. Esta capacidad del geodrén se conoce como tasa de flujo; para entender este concepto
analizaremos dicho valor haciendo uso de la ecuación de Darcy.
𝑄𝑡 = 𝑘 𝑖 𝐴
𝑄𝑡 = 𝑘 × 𝑖 (W × t)
𝑄𝑡 = (𝑘 × t) × 𝑖 × W
𝑄𝑡
= (𝑘 × t) × 𝑖
𝑊
𝑞𝑤 = 𝜃 × 𝑖
𝑄𝑡
= (𝑘 × t) × 𝑖
𝑊
𝑞𝑤 = 𝜃 × 𝑖
Donde:
𝑞𝑤 = Tasa de flujo. (m3/s-m)
i = Gradiente hidráulico.
Se puede observar que las unidades para la tasa de flujo y la transmisividad son las mismas, aunque se emplea una
nomenclatura diferente para poder diferenciarlas. Los valores de la tasa de flujo y la transmisividad son los mismos
para un gradiente igual a uno (i = 1.0), valor que se adquiere cuando el geodrén es instalado de forma vertical, como
por ejemplo en el espaldón de un muro de contención o a los costados de una vía.
Debido a que no siempre se cumplen las condiciones de flujo laminar y condición saturada en el sistema se
recomienda trabajar con la tasa de flujo.
Calculada la tasa de flujo requerida por el sistema, se determina la tasa de flujo última, la cual se obtiene con base en
los datos suministrados por el fabricante y calculada por medio de la Norma ASTM D4716 – 03.
La tasa de flujo última es variable y cambia para las condiciones de cada proyecto. Los factores que modifican la
capacidad de transmitir un fluido a través de su plano en el caso de los geocompuestos son los siguientes:
Se debe establecer el esfuerzo normal máximo al que el geocompuesto será sometido, debido a que la presión de
tierras o las cargas aplicadas sobre el sistema en casos críticos pueden reducir la capacidad de transmisión del
fluido como consecuencia del cambio de espesor del geodrén.
𝜎𝑠 = 𝛾 × ℎ × 𝐾𝑎
Donde:
𝜎𝑠 = Esfuerzo normal máximo. (kPa)
𝛾 = Peso específico del suelo en el cual se va instalar el geocompuesto. (KN/m3)
h = Altura a la cual el esfuerzo normal es máximo. (m)
𝐾𝑎 = Coeficiente lateral de presiones.
Gradiente Hidráulico
Debido a que la tasa de flujo del sistema es proporcional al gradiente hidráulico, la pendiente o inclinación que
tenga el geodrén afectará directamente la cantidad de fluido que éste pueda transmitir.
En aplicaciones para sistemas de subdrenaje en espaldones de muros o en vías el valor de gradiente es 1.0, debido
a que el geodrén esta ubicado de forma vertical por lo que los fluidos tendrán una mayor facilidad para ser
transmitidos en el geocompuesto.
A continuación se presentan las graficas para la estimación de la tasa de flujo en función del gradiente hidráulico
y el esfuerzo normal al que esta sometido el Geodrén, en el sentido maquina (sentido del flujo del agua paralelo a
la construcción del geocompuesto) y sentido transversal (dirección del flujo de agua transversal al proceso de
construcción del geocompuesto)
Una vez se obtiene el valor de la tasa de flujo última, suministrada en las Figuras anteriores se calcula el
valor admisible teniendo en cuenta los factores de reducción, los cuales varían según las condiciones del
proyecto. Los rangos de estos factores se mencionan en la Tabla siguiente:
𝑞𝑤 𝑢𝑙𝑡
qw 𝑎𝑑𝑚 =
𝐹𝑅𝐶𝑅 × 𝐹𝑅𝐼𝑁 × 𝐹𝑅𝐶𝐶 × 𝐹𝑅𝐵𝐶
Donde:
qw 𝑎𝑑𝑚 : Tasa de flujo admisible. (m3/s-m)
𝑞𝑤 𝑟𝑒𝑞 = 𝑄𝐷 /𝐿
Finalmente para la verificación del geodrén propuesto se verifica el factor de seguridad global:
Una vez los fluidos son captados se deben evacuar. Para establecer el tipo y diámetro de tubería se debe revisar
lo siguiente:
Que el tubo tenga la capacidad de conducir la totalidad del caudal de diseño. Para estimar el caudal máximo que
puede transportar el tubo se estableció un nomograma con base en la ecuación de Prandtl Colebrook.
En donde conociendo la pendiente y el caudal de diseño se puede establecer el diámetro de la tubería a usar.
EJEMPLO
Se requiere diseñar los subdrenes para una vía ubicada en la zona andina. El sector en consideración presenta una
pendiente promedio del 1%, el ancho de la vía es de 12 metros. La posición del nivel freático es 0.20 m a partir del nivel
original. En el diseño de la estructura de pavimento se estableció que se excavará 0.50 m por debajo del nivel freático
y se reemplazará por materiales seleccionados. El material de subrasante presenta las siguientes características:
Clasificación U.S.C.: CH
Permeabilidad (k) = 8.5 x 10-6 m/s (Obtenida por ensayos in-situ)
D85= 0.06 mm (Dato extraído de la curva granulométrica).
Diseñar el sistema de subdrenaje con geodrén estableciendo la longitud máxima en donde la tubería podrá realizar
la descarga a la atmósfera.