El mundo os aborrecerá Juan 15
18
Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha Odio del mundo
18
aborrecido antes que a vosotros. »Si el mundo los odia, recuerden que a mí me odió
19
Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero primero.
19
porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, Si pertenecieran al mundo, el mundo los amaría como
por eso el mundo os aborrece. a uno de los suyos, pero ustedes ya no forman parte del
20
Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo mundo. Yo los elegí para que salieran del mundo, por
no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, eso el mundo los odia.
20
también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi ¿Recuerdan lo que les dije? “El esclavo no es superior
palabra, también guardarán la vuestra. a su amo”. Ya que me persiguieron a mí, también a
21
Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, ustedes los perseguirán. Y, si me hubieran escuchado a
porque no conocen al que me ha enviado. mí, también los escucharían a ustedes.
21
Les harán todo eso a causa de mí, porque han
rechazado a aquel que me envió.
Juan 7:7
7
El mundo no puede odiarlos a ustedes, pero a mí sí me odia, porque yo lo acuso de hacer lo malo.
2 Timoteo 3:12
12
Es cierto, y todo el que quiera vivir una vida de sumisión a Dios en Cristo Jesús sufrirá persecución
Jesús en la última noche antes de que parta de este mundo en Su crucifixión, esta última vez con Sus discípulos, no
sólo les da promesa tras promesa tras promesa, sino que también les da esta gran advertencia de estar alertas ante
el odio del mundo.
1.- El Mundo nos odia porque no somos de este mundo
El pecado, de manera natural, odia la justicia y la religión falsa que hay en el mundo odia a la religión verdadera.
El mundo está controlado por Satanás mismo y sus ángeles malos.
El mundo es una sociedad de hombres malos , impíos que se han colocado en enemistad contra Dios, contra Cristo,
contra el Reino de Dios y contra el pueblo de Dios. Esto ha pasado desde Caín y Abel , Noe, El pueblo Judío , con los
profetas, Ese es el mundo.
El mundo odia todo lo que es de Dios, de Cristo o de nosotros que somos de Él. El corazón del sistema del mundo es
la religión falsa, sea religión atea, sea idolatría, sectas, liberalismo, modernismo , sea el Dios del materialismo o
humanismo o lo que sea; todos odian la verdadera religión la cual involucra fe en Jesucristo. Y entonces, debido a
que no encajamos con el sistema, estamos apartados de ellos.
Observe el versículo 18: “Si el mundo os aborrece, sabed que a Mí me han aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais
del mundo, el mundo amaría lo suyo, pero porque no sois del mundo antes Yo os elegí del mundo, por eso el mundo
os aborrece.”
Que no le sorprenda cuando el mundo lo aborrece, Jesús les dice a Sus discípulos. Me odio a Mí. Y esa es la razón por
la que los aborrece a ustedes, versículo 19, porque no son parte del mundo. Si fueran parte del mundo, el mundo
amaría lo suyo.
Es interesante que lo suyo es un singular neutro en lugar de un plural masculino.
El mundo ama lo suyo; y lo suyo es un uso singular individual.
Todo individuo en el mundo ama sus propias cosas. Eso es lo que está diciendo aquí. No es que el mundo realmente
se ama entre sí; es que cada individuo en el mundo se ama a sí mismo y las cosas que son suyas. Y el individuo sólo
ama a otros siempre y cuando el amar a otros le va a dar algún beneficio.
No hay amor por causa de un amor a cambio de nada. Ama para apaciguar su conciencia, o ama en el sistema para
adquirir una ventaja. El mundo ama lo suyo. Y es un tipo de amor egoísta no agape, el cual es un amor divino,
profundo.
Si fuerais del mundo, el mundo los amaría. Su propio sistema, aquellos que les pueden dar una ventaja; eso les
encanta, lo aman. Y entonces, de manera natural, no nos aman a nosotros porque somos una desventaja para el
mundo. Desacreditamos al mundo. Confrontamos al mundo. Lo condenamos. Reprendemos al mundo por una vida
pura y por la Palabra de Dios; y de esta manera el mundo no nos ama.
1 De Juan 5:19
Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.
19
El mundo está satisfecho consigo mismo.
El mundo es complaciente.
El mundo es indiferente a Dios.
El mundo no está consciente de su condición de pérdida, no le preocupa el infierno, está aislado de Dios, ha
sido engañado por la torpeza de dudar del juicio de Dios, hipnotizado por Satanás y su maldad.
Y cuando usted y yo venimos y comenzamos a sacudir al mundo para que se despierte es muy, muy
incómodo. El mundo no quiere ser molestado. Y cuando llegamos y comenzamos a molestarlos con el
mensaje del pecado, el mensaje molesto del juicio y el mensaje molesto del infierno, comenzamos a sacudir
al mundo un poco; y realmente no les gusta. Están cómodos en los brazos de Satanás. Y la única respuesta
que el mundo tiene es odiar el mensaje y el mensajero.
En el versículo 19, tenemos lo que en el griego se llama un condicional de primera clase. “Si fuerais del mundo, el
mundo amaría lo suyo.” Y el “si” aquí es en el sentido más exacto, es que si es absolutamente probable, es un hecho
absoluto. “Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo, pero debido a que no sois del mundo, antes Yo os elegí del
mundo, por eso el mundo os aborrece.” Es el si de una condición declarada, que está establecida. El mundo ama a
sus propias cosas, el mundo está involucrado en sus propias cosas.
Todo hombre nace en este mundo como parte del sistema de Satanás. Está bajo la cabeza de Satanás.
Su padre es el diablo, el Dios de este mundo. Su vida está centrada en torno a las cosas de Satanás.
Efesios capítulo 2 desde los versículos 1 al 3 donde lo describe, ahí lo dice. Habla del hecho de que todos estábamos
muertos en delitos y pecados. Habla del hecho de que Satanás controla nuestras vidas.
Y en el versículo 19 dice que el mundo no los ama a ustedes debido a eso. Si usted es tomado del mundo, sacado del
mundo, es librado del sistema. Como Pablo lo dijo en Colosenses 1:13, son trasladados del reino de las tinieblas al
Reino de Su Amado Hijo.
Son sacados del mundo. Han sido quitados de todo aquello con lo que tenían relación y el mundo antiguo los odia
por la nueva libertad que es suya en Cristo, porque hemos encontrado gozo nuevo de pertenecer a Dios
En segundo lugar, nos aborrecen porque aborrecieron a nuestro Señor Jesús. Ese es el número dos. El mundo
nos aborrece porque aborrecieron a Jesucristo y lo representamos. Como puede ver, el odio no es algo que
usted puede almacenar, el odio tiene que ser expresado. Y el mundo siempre ha aborrecido a Jesucristo y no
tiene en nadie en quien descargar ese odio fuera de aquellos que representamos a Jesucristo. Y entonces,
recibimos realmente el odio que es dirigido a Jesucristo. Los incrédulos que rechazan a Jesucristo y lo
odiaron y continúan odiándolo sin causa, no se han rendido en su odio, simplemente han re direccionado ese
odio a nosotros, quienes representamos a Jesucristo. Y permítame asegurarle que el odio del mundo es tan
intenso y tan violento como lo era hace 2000 años atrás.
Ahora, observe el versículo 20. Dice al principio del versículo 20: “Acordaos de la palabra que os he dicho,”
y Él se está refiriendo al capítulo 13 versículo 16: “El siervo no es mayor que su amo.” El siervo no es
mayor que su señor. Ahora, ahí atrás estaba hablando de servicio. Ahí atrás estaba diciéndoles que le
preocupa que ustedes humildemente se laven los pies los unos a los otros como Yo lo he hecho con ustedes
y se sirvan el uno al otro. Pero aquí, Él está usando el mismo principio para aplicarlo a la persecución y está
diciendo: “Miren, ustedes saben, me persiguieron a Mí, no crean que si persiguieron a su amo ustedes se van
a librar de la persecución,
En Filipenses 3, versículo 10, Pablo hablo de la comunión, de la participación de sus sufrimientos. Él sabía
lo que significaba.
Él dijo, al final de Gálatas, “Llevo en mi cuerpo las marcas de Jesucristo.”
Pablo decía: “Bueno, mira, estas por aquí, por Jesús. Éstas cicatrices que ven aquí en la parte de atrás, por
causa de Jesús.” Y yo creo que le encantaba cada una de ellas. Y él decía “Porque para mí el vivir es Cristo
y el morir es ganancia.” Es ganancia. Él dice: “Tengo mi vida por basura, a fin de ganar a Cristo.”
finalmente, su cabeza fue cortada. Ahora, él conocía la participación del sufrimiento de Jesucristo y la
mayoría de los cristianos no conoce esto. La mayoría de los cristianos no tiene el gozo de saber lo que es
sufrir reprensión, el enojo, el odio del mundo y en un sentido identificarse totalmente con Jesucristo.
Y Pedro dice, usted sabe, en 1 Pedro 2, él dice: “Cristo sufrió como ejemplo para nosotros,” hupogramos es
la palabra griega, como una copia, como un patrón. Como debía sufrir. ¿Cómo sufrió? Él sufrió; y cuando le
maldecían, no respondía con maldición. Él nunca reaccionó en contra del sufrimiento. Él lo recibió de
manera dispuesta. Y esa es la manera en la que tenemos que recibirlo. Cristo no sólo sufrió en la Cruz para
quitar nuestro pecado, sino que también sufrió en la Cruz para darnos un patrón a seguir para saber cómo
debemos confrontar al mundo. Y si el mundo abusa de nosotros, debemos recibirlo en silencio y
considerarnos dignos de haber sufrido con Jesús.
Y entonces, Él dice: “No le sorprenda si sufren porque Yo sufrí y el siervo no es mayor que su señor.” Muy
bien, entonces Él dice en el versículo 20: “Si a Mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si
han guardado Mi palabra, también guardarán la vuestra” Él está diciendo que van a enfrentar la misma
situación que yo..
Ahora, usted sabe, la mayoría de la gente no experimenta esto porque su cristianismo entero puede girar en
torno a la iglesia. Aquí nos sentimos el antagonismo porque somos creyentes aquí. Pero usted trata de ir de
puerta en puerta en su cuadra y ve cómo afecta a la gente, como al llegar a su puerta les anuncia que son
pecadores que están enfilados al juicio de Dios y al infierno eterno. Y como puede ver, realmente no
estamos en el negocio de estar confrontando al mundo. Normalmente, confinamos nuestro cristianismo
nosotros mismos. Y ése es el problema.
Y entonces, ¿qué dice Él? Él dice: “Los van a perseguir. Pero así como algunos han aceptado Mi Palabra,
también van a aceptar su palabra.” Y ése es el gozo de todo esto. Pero mantenga en mente, siempre va a
haber unos cuantos. Mateo 7, Jesús dijo: “Ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición
y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida y
pocos son los que la hayan.”
Un ministro dijo que va a haber más gente en el cielo de lo que habrá en el infierno. Y no creo eso. No creo
eso por un minuto. Siempre creo que son los pocos, siempre es el camino estrecho, siempre es el remanente.
Pero ése es el gozo de nuestro ministerio, el poder confrontar al mundo y sufrir cualquier tipo de abuso que
pueda venir y saber que algunos oirán el Evangelio y creerán.
Hechos, capítulo 7, quiero mostrarle una pequeña ilustración de esto, de la actitud de un individuo. En
Hechos 7:52, un hombre llamado Esteban, que en las Escrituras al menos, resultó ser el primer mártir de la
Iglesia. Hechos 7:52, y a lo largo de este capítulo él ha estado predicando un gran mensaje, realmente
condenando a la gente por su pecado. Y escuche cómo los condena, de una manera tan poderosa. Versículo
52: “¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres?” Él les dice: “Ustedes han perseguido a los
profetas desde el principio de su historia hasta el final. Los han matado, mataron a los que anunciaron de
antemano la venida del Justo de quien ahora vosotros habéis sido entrenadores y matadores.” Él los llama lo
que son. “Vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles y no la guardasteis.”
Bueno, ya para cuando él término con este sermón, ellos estaban realmente furiosos. Versículo 54: “Oyendo
estas cosas, se enfurecían en sus corazones y crujían los dientes contra él.” Comenzaron a crujir sus dientes,
estaban tan enojados. “Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de
Dios y a Jesús que estaba a la diestra de Dios.”
Bueno, esto es natural, usted sabe, él está viendo una visión de Dios mismo en el cielo en Su gloria. Y en el
versículo 56, él dice: “He aquí, veo a los cielos abiertos y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios.
Entonces, ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos y arremetieron a una contra Él.” Estaban tan
furiosos porque los había condenado y dicho que Él era quien tenía una relación con Dios, que él era el que
tenía una visión de la gloria de Dios, no ellos. Y ellos se taparon los oídos y corrieron a una; y esto es
antagonismo. Y continúa en el versículo 58: “Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon. Y los testigos
vieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo. Y apedreaban a Esteban mientras él invocaba y
decía: “Señor Jesús, recibe mi espíritu.” Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: “Señor, no les tomes en
cuenta este pecado.” Y habiendo dicho esto, durmió.” Esto es un poco del odio del mundo.
Usted nunca puede confrontar al mundo sin esperar recibir una reacción. Y los sistemas falsos de religión
están detrás de todo esto. Satanás opera a través de la religión falsa. Y no sólo estoy hablando del
catolicismo, estoy hablando de catolicismo en un sentido histórico, estoy hablando del protestantismo
liberal. Estoy hablando del modernismo. Estoy hablando de sectas. Estoy hablando de cualquier otro tipo de
sistema falso que Satanás puede usar, tenga o no proximidad a la fe cristiana o esté lejos de la fe cristiana;
todos son antagonistas a Jesucristo. En el sermón del monte, Jesús dijo: “Seréis aborrecidos de todos por
causa de Mi Nombre.” Y el mundo nos odia porque lo odiaron a Él. Y si Él vive en nosotros y vive a través
de nosotros, nos van a odiar. Nos van a odiar.
Muy bien, entonces en tercer lugar y finalmente, no sólo el mundo nos aborrece porque no somos parte del
sistema y porque odiaron a nuestro Señor; sino en tercer lugar nos aborrecen porque no conocen a Dios. No
conocen a Dios. Esto es lo más difícil que el mundo puede escuchar, especialmente aquellos que están en
religiones falsas. Y puede imaginar cómo fue recibido esto cuando fue el mensaje constante de Jesús a los
judíos. Los judíos siempre se jactaban de que conocían a Dios. Y Jesús de manera repetida les dijo que no,
que no conocen a Dios; que no conocen a Dios. Y eso es lo que los enfureció más que ninguna otra cosa.
Ahora, aquí está la causa real, profunda, interna de todo el odio. Es la ausencia de un conocimiento de Dios.
Observe el versículo 21. “Más todo esto os harán por causa de Mi Nombre porque no conocen al que me ha
enviado.”