UNIVERSIDAD NACIONAL FEDERICO VILLARREAL
FACULTAD DE PSICOLOGÍA
INTRODUCCIÓN A LA PSICOTERAPIA
TERAPIA CENTRADA EN EL CLIENTE
Presentado por:
Becerra Sacramento, Pamela
Gavidia Quispe, Meliza
PROFESOR: JOSÉ LUIS CERVERA SANTIAGO
Lima – Perú
2021
«Ser empático es ver el mundo a través de los ojos del otro y no ver nuestro mundo reflejado
en sus ojos»
Carl Rogers
«No es que este enfoque dé poder a la persona, es que nunca se lo quita».
Carl Rogers
AGRADECIMIENTOS
En primer lugar, agradecer a nuestro profesor José Luis Cervera ya que a través de este
trabajo incentivó la investigación en nosotros. Así también a nuestra familia por brindarnos
los recursos necesarios para concluir el presente trabajo.
DEDICATORIA
El presente trabajo lo dedicamos a nuestra familia porque gracias a ellos nos encontramos
cumpliendo nuestras metas.
De igual forma a nuestros profesores por brindarnos los conocimientos necesarios para
continuar con nuestra formación universitaria y así crear buenos profesionales.
INTRODUCCIÓN
Carl Rogers, fue uno de las principales teóricos, terapeutas e investigadores más influyentes
en la psicología humanista, y a su vez, creador del enfoque centrado en el cliente, da la
oportunidad al ser humano de ser él mismo, de dejarse ser y sentir, de aspirar a la vida plena,
de conocerse más y mejor a sí mismo, de vivir la vida intensamente con sus debilidades y
fortalezas, alegrías y tristezas y con su sentimiento y su razón. Este enfoque plantea a su vez,
que la persona va construyendo la noción de sí mismo, y las percepciones que la persona
tiene sobre si, los demás y el mundo. El individuo actúa de acuerdo con cómo percibe su
realidad, no a una realidad objetiva. De este modo, Rogers, resalta el papel del terapeuta, para
establecer la relación terpaeútica con el cliente, da ciertas pautas que cada terapeuta debe
cumplir, para poder lograr esta conexión y de este modo desarrollar una buena sesión
terapéutica.
CAPÍTULO I
MARCO HISTÓRICO DEL ENFOQUE
1.1.-CONTEXTO FILOSÓFICO Y SOCIOCULTURAL
A finales del siglo XIX y a lo largo del siglo XX se da el desarrollo de la psicología
como ciencia, y se concentra en el concepto de la naturaleza humana desde la
psicología en tres enfoques principales que son el psicoanálisis, el conductismo y el
humanismo. Surge el humanismo en América, y es en 1961 donde se consolida la
escuela de la psicología humanista, apareciendo como una reacción ante el
psicoanálisis y el conductismo. El humanismo se vio influenciado por Edmund
Husserl, fundador del método fenomenológico, el cual define la fenomenología como
la descripción neutra de esencias de vivencias. Entre 1899 y 1974, Heidegger, quien
es considerado padre del análisis existencial, logra una síntesis entre el
existencialismo y la fenomenología. Esta nueva orientación es lo que lleva a tener
como nuevo punto de partida al ser humano y su concepción de la realidad. El
enfoque humanista torna esta orientación hacia la valoración de las personas, respeto
por los distintos enfoques, apertura hacia métodos aceptables e interés en la
exploración de nuevos aspectos de la conducta humana. De este modo, en 1950, es
creado el enfoque centrado en el cliente, por Carl Rogers, quien afirma que los seres
humanos que tienen una tendencia innata a desarrollarse hacia su máximo potencial.
1.2.- BIOGRAFÍA DEL REPRESENTANTE MÁXIMO DEL ENFOQUE
Karl Ransom Rogers nació el 8 de enero de 1902, en Oak Park, Illinois, en Estados
Unidos. Es más conocido como Carl Rogers, fue el cuarto de 6 hijos; su padre fue
Walter A. Rogers, un ingeniero agrónomo, y su madre Julia M. Cushing, una mujer de
religión protestante. Su hogar mantenía estrechos lazos familiares y el ambiente era
estricto y religioso, presentaban veneración hacia el trabajo. Por ello la educación que
tuvo fue estricta y en casa. Rogers pasó su niñez y adolescencia en el campo, donde
no tenía muchas fuentes de socialización, por lo que estaba más conectado a la
naturaleza.
En 1919, a los 17 años, ingresó a la Universidad de Wisconsin para estudiar
agronomía, sin embargo, cambió su área de estudio a Teología en un seminario. En
1922 viaja a China con un grupo de estudiantes, como parte de una conferencia
internacional; esta experiencia influyó notablemente, ya que para él, fue un privilegio
confrontar dos culturas totalmente diferentes, la occidental y oriental. Rogers
cuestionó muchos aspectos de su vida, incluso llegando a cambiar su dirección
profesional. En 1924 se graduó en Historia en la Universidad de Wisconsin e ingresó
al Seminario Teológico de Nueva York. En 1926, ingresó a la Universidad de
Columbia para comenzar sus estudios en psicopedagogía. En 1928, comenzó su vida
profesional como psicólogo en una Sociedad Protectora de la Infancia en Rochester,
cerca de Nueva York. donde trabajó con niños y adolescentes en situación de
vulnerabilidad, con graves problemas de conducta social, que han cometido algún
delito En 1931 recibe su doctorado en psicología clínica. y empieza a trabajar en el
Centro de Asesoría de Rochester, donde sentía cierta incomodidad por los métodos
psiquiátricos de ese entonces. Rogers hizo un gran esfuerzo para poder lograr que los
psicoterapeutas tengan los mismos privilegios que los psiquiatras. En 1939, escribió
“El tratamiento clínico de los niños problema” , lo que dio lugar para impartir cátedra
de tiempo completo en la Universidad Estatal de Ohio, a su vez, es nombrado director
del Centro de orientación infantil, sin embargo, querían sacarlo del puesto porque a
los médicos, les parecía que un psicólogo no estaba preparado para emprender tales
acciones administrativas. Rogers comenzó por primera vez a grabar sesiones
terapéuticas reales. A partir de esta experiencia, pudo darse cuenta lo distante y fría
que podría ser una conversación entre el terapeuta y paciente. Los resultados de
realizar estas grabaciones combinado con su labor de docente, lo llevaron a escribir un
análisis formal de la relación terapéutica titulado “Consejería y Psicoterapia” en 1942,
la cual obtuvo mucha popularidad y fue un é[Link] estaba cada vez más a favor
de que la psicoterapia debiera ser un proceso libre para el crecimiento. En 1945, la
Universidad de Chicago, ofreció la posibilidad de fundar un centro de consultas
basados en las ideas que él planteaba y se encargó de esta por un año. Un año
después, Rogers decide cambiar el nombre de terapia “no directiva” por el de terapia
centrada en el cliente. En 1951 publica su libro “Psicoterapia Centrada en el Cliente”,
junto con Elaine Dorfman, Nicholas Hobbs y Thomas Gordon, plantean aplicaciones
en ámbitos laborales, escolares y en psicoterapia de grupo. La razón por la que se le
cambia la palabra paciente a cliente, es porque Rogers sostiene que la persona no está
“enferma” y no debe ser llamada “paciente”. En 1957, Rogers fue nombrado profesor
de psicología en la Universidad de Wisconsin, y en 1958 recibió un premio de la APA
por las contribuciones a la psicología. En 1961, se hizo miembro del Instituto
Occidental de Ciencias Conductuales, poco después, fundó su propio Centro de
Estudios de la Persona, en Jolla, California, EEUU. En este tiempo, Rogers, cambia el
término “cliente” por “persona”, ya que “persona” era un término más amplio que
“cliente”. En 1961, publica “El Proceso de Convertirse en Persona”, donde da más
alcance del proceso que implica esta relación terapeuta-persona. En 1969 publica
“Libertad para Aprender” y en 1980 “Libertad y creatividad en la educación”, donde
se refleja la teoría de Rogers en el ámbito educativo. La última década de su vida se
encargó en dirigir el Centro de Estudios de la Persona, donde se dedicó a aplicar sus
ideas a situaciones políticas y organizó talleres para resolver conflictos de diplomacia
en Sudáfrica, Austria y la ex Unión Soviética, hasta su muerte en 1987. El mismo dia
en que fallece, se le había realizado una carta donde se notificó la nominación al
Premio Nobel de la Paz, debido a su aporte y su excelente culminación a su larga
trayectoria.
1.3.- BASES: FILOSÓFICAS, BIOLÓGICAS, ANTROPOLÓGICAS, SOCIALES Y
PSICOLÓGICAS
Rogers, con su enfoque establece que cada persona percibe al mundo y su realidad de
manera particular a partir de su propia experiencia y de la interpretación que hace de
esta; de esta manera, cada persona construye su propia realidad a partir de estos
elementos. Rogers denomina campo fenomenológico, a esta interpretación de la
realidad hecha por cada organismo, ya que no es posible observar esta realidad, de
otro modo que no sea a través de nuestra propia mente. La teoría fenomenológica de
Rogers, está basada en la idea de que las conductas son consecuencia de los elementos
internos, como la tendencia a la actualización y la evaluación de experiencias. Cada
persona trata de encontrar su lugar en el mundo, para llegar a la autorreali zación y al
crecimiento personal.
1.4.- LA IMAGEN O CONCEPCIÓN DEL HOMBRE
Rogers define a la persona como un organismo dinámico y abierto, lo considera un
todo. Lo presenta como un ser libre y responsable. En esta persona, existe un deseo de
estabilidad, de coherencia y un deseo de unidad y orden. Este ser está constantemente
en movimiento hacia niveles superiores de conciencia y de realización. Para llegar a
esta realización se va usar las propias herramientas de la persona, de un potencial
organísmico, impulsado por el deseo de autorrealización al perfeccionarse, siempre y
cuando no se lo impida el ambiente.
Rogers asume que en todo ser humano hay una tendencia innata a la actualización,
esto es, al desarrollo y a la superación constante, si se encuentran presentes las
condiciones adecuadas; que es algo similar que propone Maslow al hablar de la
autorrealización.
CAPÍTULO II
BASES TEÓRICAS DEL ENFOQUE
2.2.- BASES EPISTEMOLÓGICAS DEL ENFOQUE
La fenomenología desecha el raciocinio lógico, el cual tendría que recurrir a ciertos
principios, cuya validez habría que fundamentar previamente. Por lo que tampoco
quiere ir a las causas de las cosas, pues tendría que recurrir al principio de causalidad.
Describir lo que aparece, es justamente el sentido de la palabra fenomenología. Es
decir, captar las vivencias; los modos de conciencia necesarios para captar algún
objeto. Por otra parte, el existencialismo que surge como huella emocional que dejan
en la humanidad las guerras mundiales, la meta principal de esta corriente es revalorar
a la persona y a la comunidad humana. Esta síntesis filosófica buscó ir más allá de la
filosofía especulativa tradicional y de la matemática-científica. Por ello, tuvo como
nuevo punto de partida centrarse en el ser humano y en su propia experiencia.
2.3.-CONCEPTOS Y TERMINOLOGÍA BÁSICA DEL ENFOQUE.
La Terapia Centrada en el Cliente es un enfoque humanista que se ocupa de las
formas en que las personas se perciben a sí mismas conscientemente en lugar de cómo
un terapeuta puede interpretar sus pensamientos o ideas inconscientes. La teoría
terapéutica de Rogers atravesó por varias etapas y cambios de énfasis. Su método se
basaba en las tendencias del individuo al crecimiento, la salud y la adaptación. La
terapia representaba un medio para permitir al cliente que recuperara su curso normal
de desarrollo, para lo cual insistía más en las emociones que en el intelecto y más en
las situaciones vitales inmediatas que en el pasado. Rogers, también, concebía la
relación inherente a la terapia como una experiencia de crecimiento.
2.4.- ESTRUCTURA TEÓRICA:
2.4.1.-FUNDAMENTOS TEÓRICOS.
El enfoque centrado en el cliente parte de una visión del individuo en cuanto
organismo, es decir, una visión integral del ser humano, considerándolo en
constante relación con el entorno. Además, el organismo posee una tendencia
innata a desarrollar sus potencialidades, que se denomina tendencia actualizante. En
este enfoque se considera que el individuo tiene la potencialidad de percibir sus
experiencias y simbolizarlas en la conciencia. Este proceso va constituyendo lo
que se denomina sí mismo, o noción del yo. El sí mismo en el enfoque centrado en
la persona es el conjunto de percepciones que la persona tiene sobre si, los
demás y el mundo. Rogers plantea que el individuo actúa de acuerdo con cómo
percibe su realidad, no a una realidad objetiva.
2.4.2.- PERSONALIDAD
Rogers, nos habla del concepto de “sí mismo”, el cual tiene la función de seleccionar
las percepciones del individuo y regular la conducta de este mismo. Esto quiere decir
que la forma en la que cada individuo percibe la realidad está mediada y modulada
por la manera en la que cada individuo se concibe a sí mismo. Debido a esto no
percibimos tal cual es, si no que interpretamos esta realidad en base a quienes somos o
como pensamos que somos.
2.4.3.- NORMALIDAD Y PSICOPATOLOGÍA
El autoconcepto que tiene cada organismo, genera la evolución y crecimiento de la
persona, de este modo se genera una imagen de sí mismo, y de cómo percibimos
nuestra realidad. A lo largo de la vida, el organismo está en continuos cambios y
situaciones que le van a obligar a adaptarse para sobrevivir, con este fin, cada
organismo posee la tendencia de actualizarse constantemente, motivados a crecer y
desarrollarse, para lograr la autonomía y autorrealización la persona
Sin embargo, si en el desarrollo de su personalidad, no logra esta consistencia o
coherencia plena entre el concepto de “sí mismo” y las experiencias del propio
organismo. La persona puede llegar a desarrollar un estado de incongruencia,
llegando a una separación o división de su realidad orgánica. Es decir, las personas no
vivimos en una realidad global y coherente, sino que muchas veces nuestro concepto
de quienes somos puede llegar a entrar en conflicto con la percepción de la realidad y
del mundo. Es en este momento donde pueden surgir reacciones patológicas como la
negación o la disociación, según la reacción defensiva no sea suficiente o bien esté
desorganizada, cosa que pueden conllevar la aparición de trastornos mentales al
desintegrar la personalidad del individuo.
CAPÍTULO III
EL PROCESO PSICOTERAPÉUTICO, MÉTODO DE INTERVENCIÓN Y
TÉCNICAS.
3.1.- COMPONENTES DEL PROCESO: FASES, CLIENTES, PACIENTES,
TERAPEUTA, FAMILIA, OTROS
Con respecto a los componentes del proceso: la terapia centrada en el cliente consta
de tres fases, siendo estas la fase de catarsis, la fase de insight y la fase de acción, las
cuales profundizaremos más adelante.
Por otro lado, el paciente es la persona que presenta una dificultad y busca solucionar
por medio de ayuda profesional. Aquella persona que acude a terapia centrada en el
cliente debe de tener en cuenta que es él mismo el cual encontrará la solución con la
guía del psicoterapeuta, y que su bienestar y progreso marcarán la intervención ya que
no existe una duración determinada para el proceso debido a que la situación del
paciente, sus habilidades adaptativas y sus propias herramientas personales influyen
en la duración de la terapia, la cual puede ser de meses o incluso años Asimismo, el
apoyo por parte de la familia es de suma importancia ya que un entorno familiar
comprometido con la mejora del bienestar mental del individuo promueve un
ambiente de aceptación y ayuda en el cual el paciente siente el respaldo necesario de
parte de su familia para así poder mejorar. Asimismo, el psicoterapeuta es el
profesional el cual busca ayudar al paciente a poder conocerse a sí mismo y tomar
conciencia de su persona.
3.2.-EL PSICOTERAPEUTA: PERSONALIDAD, CUALIDADES, HABILIDADES Y
DESTREZAS.
Rogers recogió las habilidades y requisitos de los que debía constar un verdadero
terapeuta. Son tres cualidades que podrían resultar válidas para cualquier tipo de
terapia que se quiera seguir, pero que no todos los psicólogos y terapeutas tienen
como algo relacionado con su personalidad, ni desarrollan, las habilidades del
terapeuta se aprenden:
● Capacidad empática: Para Rogers la empatía implica la capacidad de
introducirse en la perspectiva del cliente y de percibir el mundo desde ésta, así
como de experimentar sus sentimientos. La comprensión por parte del
terapeuta facilita que el cliente se acepte a sí mismo y a sus experiencias.
● Autenticidad: Que el terapeuta sea auténtico, o congruente, significa que se
encuentra en contacto con sus sentimientos y que los comunica al cliente de
forma abierta. Esto ayuda a crear una relación personal sincera y puede
implicar que el terapeuta haga autorrevelaciones con respecto a su propia vida.
● Consideración positiva incondicional: El terapeuta debe aceptar al cliente tal y
como es, sin juzgar sus actos o pensamientos, además de respetarlo e
interesarse sinceramente por él. La aceptación positiva incondicional permite
que el cliente perciba sus experiencias sin la distorsión propia de las relaciones
cotidianas, y por tanto que pueda reinterpretarse a sí mismo sin juicios
apriorísticos.
Rogers define estas tres cualidades como “necesarias y suficientes” ya que si es capaz
de llevarlas a la práctica, no serían necesarias otro tipo de técnicas para ver la mejora
del cliente.
Sin embargo, a pesar de que el terapeuta utilice las mejores técnicas, si no tiene estas
tres habilidades la mejora sería mínima, porque una buena relación terapéutica se
basará en el respeto, la empatía y la congruencia.
Carl Rogers consideraba que la personalidad del terapeuta es fundamental en la
sanación del cliente, ya que la mitad de la terapia se basa en el vínculo establecido
entre terapeuta y paciente.
3.3.-CONDICIONES Y LÍMITES DEL PROCESO DE PSICOTERAPIA.
Con respecto a las condiciones del Enfoque Rogeriano, Rogers formuló lo que dio en
llamar las condiciones necesarias y suficientes para una terapia exitosa. Su hipótesis,
planteada en forma condicional (SI/entonces), se expresó de la siguiente manera:
1. Dos personas están en contacto psicológico. En la terapia esto implicaría
compromiso activo con cada individuo: joven o viejo, verbal o no verbal, motivado o
aparentemente inmotivado, en contacto con los sentimientos o, a los ojos de otros,
desconectado de los sentimientos.
2. La primera, a quien llamaremos el consultante, está en un estado de incongruencia,
sintiéndose vulnerable o ansioso. En la terapia, la pérdida de congruencia es tanto la
causa como el efecto de una creciente ansiedad y frustración. Los miembros de las
parejas frecuentemente se consideran mutuamente como poco confiables, injustos, y,
especialmente, desalineados con un yo-mismo antes aceptable. Con frecuencia se
comunican en un lenguaje acusatorio unilateral que puede no concordar con su deseo
más profundo de conexión.
3. La segunda persona, a la que llamaremos el terapeuta, es congruente o integrada en
la relación. La persona y las parejas buscan la “presencia no ansiosa” de los terapeutas
(Friedman, 1991); personas que puedan permanecer comprometidas con otras al
tiempo que se sienten a gusto consigo mismas y libres de la necesidad de mantener un
rol.
4. El terapeuta experiencia consideración positiva incondicional por el consultante. En
la terapia exitosa, todos los consultantes sienten que su posición tiene sentido para el
terapeuta. El terapeuta busca ser multidireccionalmente parcial: es decir, estar del lado
de cada persona al mismo tiempo (Boszormenyi-Nagy & Ulrich, 1981).
5. El terapeuta experiencia una comprensión empática del marco de referencia interno
del consultante y procura comunicarle esta experiencia. Este es el corazón de la buena
terapia así como de la terapia individual: el arte de comprender con precisión el
mundo de cada individuo sin negar la validez de las muy diferentes perspectivas de
los otros consultantes. Los consultantes vienen a terapia esperando que el terapeuta
posibilite que esto ocurra.
6. La comunicación al consultante de la comprensión empática y de la consideración
positiva incondicional por parte del terapeuta se logra al menos en un grado mínimo.
El terapeuta relacional se compromete más activamente en la terapia. La conversación
y el extenderse hacia los consultantes revelan las cualidades nombradas más arriba de
la misma manera en que una responsividad más silenciosa las revela en la terapia
individual.
Por otro lado los límites de la terapia centrada en la persona es el valor del estudio
científico que implica el Enfoque Rogeriano, así mismo que se centra en el presente
del individuo dejando de lado el pasado de la persona para centrarse en el aquí y
ahora, buscan que el cliente se perciba en el momento actual, sin evocaciones ni
proyecciones futuras.
3.4.-OBJETIVOS DE LA PSICOTERAPIA SEGÚN EL ENFOQUE.
El propósito central de este enfoque es facilitar la tendencia hacia la autorrealización
del cliente, la autorrealización es la creencia de que todos los seres humanos
persiguen lo que es mejor para ellos. Este tipo de terapia facilita el crecimiento
personal y las relaciones de un individuo, por lo que les permite explorar y utilizar sus
propias fortalezas y la identidad personal. Un terapeuta centrado en la persona va a
ayudar a este proceso y proporcionar un apoyo vital.
Asimismo ayuda a eliminar o mitigar los sentimientos de angustia, que se puedan
generar por un evento traumático, permitiendo la apertura a la experiencia.
No obstante también se evidencia que uno de los objetivos que tiene una gran
relevancia es la comprensión del cliente de sí mismo , permitiendo conocerse en todo
el proceso que se da.
Estos objetivos abarcan una gama extremadamente amplia de subjetivos u objetivos,
pero también es común que el cliente presente sus propios objetivos para la terapia.
Solo el cliente tiene suficiente conocimiento de sí mismo para establecer objetivos
efectivos y deseables para la terapia.
3.5.- EL PROCESO: PRIMERA, SEGUNDA Y TERCERA FASE.
A partir de sus investigaciones Rogers propuso un esquema básico y flexible del
proceso psicoterapéutico
PRIMERA FASE (Catarsis)
En este modelo, la catarsis es la exploración de las propias emociones y de la
situación vital por parte del cliente. Egan habla de esta fase como “identificación y
clarificación de situaciones conflictivas y oportunidades no aprovechadas”; se trata de
que la persona logre centrar la problemática para poder resolverla durante las etapas
siguientes.
La terapia centrada en la persona de Rogers se centra en la fase de catarsis: promueve
el desarrollo personal del cliente para que más adelante éste pueda comprender y
resolver sus problemas por sí mismo.
SEGUNDA FASE (Insight)
En esta fase es clave el papel de las metas personales del cliente; según Egan, en la
segunda etapa se construye una nueva perspectiva y se genera un compromiso con los
nuevos objetivos. El psicoanálisis y la terapia psicodinámica se focalizan en la etapa
de insight.
TERCERA FASE (Acción)
La fase de acción consiste, como su nombre indica, en actuar para lograr los nuevos
objetivos. En esta fase se preparan y se aplican estrategias para solucionar los
problemas que bloquean el bienestar o el desarrollo personal.
3.5.1.-LA PRIMERA ETAPA: OBJETIVO, ENCUADRE, PRIMERA ENTREVISTA,
ETC.
El enfoque centrado en la persona parte de una visión del individuo en cuanto
organismo, es decir, una visión integral del ser humano, considerándolo en
constante relación con el entorno. Además, el organismo posee una tendencia
innata a desarrollar sus potencialidades, que se denomina tendencia actualizante.
El encuadre psicoterapéutico de Rogers se caracteriza por atender un aspecto de la
experiencia humana que rebasa las categorías nosológicas tradicionales y por alterar
el rol del terapeuta, al cual, en lugar de encargarle curar a alguien que está enfermo, le
asigna la tarea de comprender al otro, de ser el espejo de la expresión total de la vida
del cliente.
Asimismo para Rogers la entrevista terapéutica un estilo «no directivo» por
excelencia que se consolida y que se centra en el marco de referencia del cliente y en
su expresión y comprensión emocional y evita cualquier tipo de interpretación del
mismo; por otra parte, hay que mencionar el avance que Rogers supuso en la
investigación de la entrevista.
3.5.2.-LA SEGUNDA ETAPA: OBJETIVOS Y CARACTERÍSTICAS, RIESGOS Y
LIMITACIONES.
En esta segunda etapa Rogers plantea que es el propio paciente quién dentro de un
contexto de interinfluencia con el terapeuta, conoce mejor sus problemas, lo que le
lastima, y lo que le ayudaría a solucionar sus conflictos. La terapia consiste
básicamente en experimentar la inadecuación de viejas maneras de percibir de manera
más exacta y adecuada, y en reconocer las relaciones significativas existentes entre las
percepciones. En un sentido preciso y significativo, la terapia es el diagnóstico, y éste
es un proceso que se desarrolla en la experiencia del cliente, más que en el intelecto
del clínico. (Rogers, 1997, p. 197).
En cuanto a los riesgos y limitaciones, la terapia centrada en el cliente presenta pocos
riesgos en general. Aún así existe la posibilidad de que el psicoterapeuta no haya
entablado un buen rapport y empatía con el cliente, imponiendo barreras sobre el buen
desarrollo y comunicación que se pueda desarrollar.
3.5.3.-MÉTODO DE INTERVENCIÓN Y TÉCNICAS
La técnica reconocida como efectiva y aplicada en la terapia es escuchar sin
prejuicios.
De hecho, muchos terapeutas y psicólogos centrados en el cliente consideran que la
confianza de un terapeuta en las «técnicas» es una barrera para la terapia efectiva en
lugar de una bendición. El punto de vista rogeriano es que el uso de técnicas puede
tener un efecto despersonalizado en la relación terapéutica.
Si bien la escucha activa es una de las prácticas más vitales, hay muchos consejos y
sugerencias para que los terapeutas puedan facilitar sesiones de terapia exitosas. En
contexto, estos consejos y sugerencias se pueden considerar «técnicas» de terapia
centrada en el cliente.
Así mismo otra técnica muy importante es el reflejo. Esta técnica consiste en captar el
sentimiento del cliente, qué es lo que se esconde tras sus palabras y devolverlo sin
ningún tipo de interpretación u opinión personal. Para ello, es importante reutilizar las
palabras del paciente, no todas, sólo a las que le haya puesto más carga emocional.
3.5.4.- CASOS FRECUENTES ATENDIDOS CON EL ENFOQUE.
Rogers originalmente desarrolló una terapia centrada en la persona en una clínica para
niños mientras trabajaba allí; sin embargo, no fue diseñada para un grupo de edad
específico o subpoblación, pero se ha utilizado para tratar a una amplia gama de
personas.
Rogers trabajó extensamente con personas con esquizofrenia más adelante en su
carrera, su terapia también se ha aplicado a personas que sufren de depresión,
ansiedad, trastornos del alcohol, y trastornos de la personalidad. Algunos terapeutas
argumentan que la terapia centrada en el cliente no es efectiva con individuos no
verbales o con poca educación, otros sostienen que se puede adaptar con éxito a
cualquier tipo de persona. El enfoque puede usarse en terapia individual, grupal o
familiar. Con los niños pequeños, se emplea con frecuencia como terapia de juego.
No hay pautas estrictas con respecto a la duración o frecuencia de la terapia. En
general, los terapeutas se adhieren a una sesión de una hora una vez por semana, sin
embargo, la programación se puede ajustar de acuerdo con las necesidades expresadas
por el cliente, quien también decide cuándo finalizar la terapia.
La terminación generalmente ocurre cuando él o ella se siente capaz de enfrentar
mejor las dificultades de la vida.
CAPÍTULO IV
EVIDENCIAS CIENTÍFICAS; CUALITATIVAS Y CUANTITATIVAS
4.1.- INVESTIGACIONES ACTUALES: PERÚ, LATINOAMÉRICA E
INTERNACIONAL.
4.1.1. PERÚ
A nivel nacional se evaluó el modelo de la terapia centrada en el cliente en el ámbito
de la medicina, dejando de lado el modelo biomédico tradicional y buscando una
revisión más completa mediante un modelo biopsicosocial integrado que se centra en
la persona como un ser biológico, psicológico y social. Este surge para buscar
entender de una mejor manera las necesidades y expectativas del paciente. Mediante
este artículo se ve un estudio de caso, en dónde se desarrollan los cuatro componentes
que implica la medicina centrada en el paciente los cuales son: la exploración de la
dolencia, la enfermedad y la salud; el entendimiento de la persona como un todo, la
búsqueda de un espacio común para definir problemas, metas y roles que se adoptarán
en el encuentro de la consulta y finalmente el desarrollo de la relación médico
paciente. Es así que mediante este enfoque se concluye que la medicina al adaptarse a
un nuevo paradigma que ve a la persona como un todo, permite que cada paciente no
solo se centre en su enfermedad si no en su estado anímico y en cómo es que se da
una relación médico paciente, permitiendo así una relación adecuada y un crecimiento
tanto en paciente como médico.
4.1.2. LATINOAMÉRICA
A Nivel de Latinoamérica, se puede ver en la investigación realizada por Armenta,
dónde se revisa la enfermedad mental a través de la resiliencia y la terapia centrada en
la persona, en el cual se evidencia que el enfoque centrado en la persona propone
como eje central de su trabajo la tendencia actualizante, entendida como un proceso
en el cual el organismo busca mejorar, mantener o actualizar sus potencialidades. Este
concepto se ha constituido como el fundamento o eje a partir del cual el facilitador
realiza su trabajo tanto en la terapia individual como en la facilitación de grupo, el
trabajo con familias, la terapia de juego, la educación, las organizaciones, e incluso
los procesos donde se ha abortado el diálogo entre grupos con posturas o ideologías
diferentes, es así que se concluye al igual que en la terapia centrada en la persona
clásica, el acompañante establece una confianza en la persona, en los recursos que
tiene la persona y en un proceso de crecimiento que la persona empieza a ser
consciente, donde la persona siempre es vista como digna, como un ser en proceso de
cambio, y con un profundo respeto por dicho proceso.
Asimismo se realizó un estudio de caso único que se llevó a cabo en Chile, en el cúal
se presenta un caso de estrés postraumático después de una violación sexual. Este
caso se lleva a cabo a través del enfoque centrado en la persona, describiendo el
proceso de cambio de la persona agraviada e intervenciones del terapeuta, de acuerdo
con ciertas etapas del proceso psicoterapéutico. Los resultados muestran cambios
importantes, como la reducción de la angustia, disminución del riesgo suicida,
estabilización del estado de ánimo, mayor funcionalidad y autonomía. La psicoterapia
centrada en la persona fue efectiva para este caso particular, se observa la relevancia
de la no directividad, actitudes terapéuticas y confianza en la tendencia actualizante.
4.1.3. INTERNACIONAL
A nivel internacional, Sarango hace una investigación en el cuál se plantea como
objetivo realizar un acercamiento de la Terapia Centrada en el ser Humano, con el fin
de generar el cambio a partir de las piezas clave como son el terapeuta y el cliente y la
relación que establecen. Esta investigación es de tipo cualitativo, en la cual se hace
una revisión bibliográfica en 10 artículos científicos, libros y videos, a través del
método analítico. Se refiere a un ensayo con fundamentos teóricos basados en el
enfoque humanista, quien defiende la importancia de aceptación a la persona sin
cuestionar las cualidades propias de la naturaleza humana, sino más bien exaltando en
su totalidad. Y en donde se encontró que en cualquier ámbito de la labor humana, esta
terapia centrada en la persona viene a generar una reciprocidad entre cliente y
psicoterapeuta, únicamente en la interacción de los dos se genera el cambio para que
la persona que necesita ayuda afronte sus problemas y desarrolle habilidades y
destrezas dirigidas a la autorrealización. Es así que finalmente se concluye que
actualmente se sigue usando la terapia centrada en el cliente, debido a la efectividad y
validez de la misma, lo que ayuda al ser humano a tomar sus propias decisiones en
cuanto al cambio, para la mejoría de su salud mental.
4.2.-LOS PUNTOS FUERTES Y DÉBILES DEL ENFOQUE.
Con respecto a los puntos fuertes del enfoque, una de las principales virtudes de del
enfoque centrado a la persona es la apertura que se le da al cliente y la libertad de
expresarse y tomar conciencia de cada sentimiento y pensamiento que está sintiendo,
aparte de que el lleva la sesión de acuerdo a cómo es que se siente en ese momento, y
el terpaeuta le brinda la confianza y lo ayuda a que el pueda conocerse a sí mismo.
Por otro lado también otro punto fuerte de este enfoque son la habilidades que
necesita desarrollar todo terapeuta de este enfoque, para así lograr un adecuado
rapport con el cliente y este pueda sentirse seguro y confiado de poder continuar con
cada sesión que se lleve a cabo.
Finalmente también se observa que este enfoque puede ser usado para distintos
trastornos que puedan aquejar a los clientes, ya que se han visto buenos resultados,
porque ven a la persona como un ser completo y no solo como una persona que se
encuentra aquejada por un trastorno mental.
Con respecto a los puntos débiles del enfoque,es que el cliente no tenga apertura ni se
sienta en confianza evitando que se sienta cómodo y proseguir con la terapia, por otro
lado también un punto débil se evidencia en la subjetividad que pueda tener el
terapeuta frente a un caso que se le pueda presentar.
Finalmente se ve también que este enfoque se centra en el momento presente, es decir
en el aquí y ahora, evitando ahondar de forma mayor en los problemas o trastornos
que pueda sufrir cada cliente.
4.3.- INVESTIGACIONES REALIZADOS A NIVEL MUNDIAL ACORDES CON EL
ENFOQUE
En Veracruz, se estudiaron los resultados de la intervención desde la perspectiva del
enfoque centrado en la persona en casos de mujeres víctimas de violencia,
participantes del taller “Un paso hacia la luz”, usuarias de un Módulo de Salud Mental
de los Servicios de Salud de Veracruz. Cuyo objetivo era conocer su impacto en la
salud emocional de las participantes. Los instrumentos que se utilizaron para obtener
los resultados fueron el Test de Hamilton para la ansiedad, Test de Hamilton para la
depresión, Bitácoras de las participantes, Reportes de observación de la facilitadora
del taller, elaboración de un Plan de vida saludable y la Escala de evaluación del
taller. Mediante los resultados de estas aplicaciones se obtiene que las mujeres de este
taller disminuyen sus niveles de ansiedad y depresión; los registros de las bitácoras, él
diseño del Plan de vida saludable y las observaciones de la facilitadora del taller
muestran el crecimiento personal de las participantes y las respuestas dadas en la
Escala de evaluación del taller demuestran que ese crecimiento fue facilitado por esta
intervención. Evidenciando que este enfoque centrado en la persona, ayuda a personas
que han atravesado o incluso se encuentran sufriendo de violencia de género.
CONCLUSIONES
1. El enfoque centrado en la persona, ve al ser humano de una forma completa, en dónde
se aprecia el lado emocional de forma relevante, dándole la oportunidad a la persona
de ser él mismo sin verse juzgado, dejándolo ser y sentir, aspirando a tener una vida
plena.
2. Rogers mediante este enfoque busca revalorar los sentimientos y emociones de la
persona mediante la libertad de ser el mismo, en dónde le brinda un espacio seguro y
adecuado para generar una adecuada relación entre terapeuta y cliente.
3. Sin duda alguna este enfoque es de mucha utilidad en distintas ramas y trastornos,
pero tiene un peso relevante en la intervención grupal y de estrés pos traumático por
violencia, ya que permite a las personas reconocer sus emociones y enfrentar su
miedos y temores, esto se evidencia en las investigaciones anteriormente revisadas.
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