Desarrollo Prenatal
Desarrollo Prenatal
para forma una nueva célula a la que se denomina cigoto. Pero empecemos por el
principio.
Espermatogénesis
La espermatogénesis es el proceso de produc- ción de esperma que tiene lugar
en los testículos del varón cuando alcanza la pubertad. A través de una división
celular repetida, denominada meiosis, cada día se producen alrededor de 300
millones de células espermáticas que luego se almacenan en el epidídimo, un
sistema de ductos localizados en la parte posterior de los testículos. Por lo general,
en cada eyaculación se liberan de 200 a 500 millones de células espermáticas.
Algunas de esas células son anormales o están muertas, así, para que la cuenta
espermática sea normal es necesario un mínimo de 20 millones de células
espermáticas por mililitro de semen (Jones, 1984). Los espermatozoides son de
tamaño microscópico, apenas miden alrededor de cinco diezmilésimas de
milímetro de largo. Unas 10 a 20 eyaculaciones contienen tantos espermatozoides
como gente hay en el planeta.
El espermatozoide posee una cabeza, que contiene el núcleo de la célula donde se
encuentran los cromosomas; una parte central, y una cola. La parte central produce
las reacciones
químicas que proporcionan energía para que la cola se mueva atrás y adelante para
impulsar al espermatozoide.
Durante cópula, al tener lugar el orgasmo masculino millones de espermatozoides
son eyaculados en la vagina, dando inicio a una jornada fantástica hacia la parte
superior, hacia el útero, ascendiendo por las trompas de Falopio. Solamente cuando
un espermatozoide logra entrar en cada óvulo disponible, ocurre la fecundación.
Ovogénesis
La ovogénesis es el proceso por el cual los gametos femeninos, denominados
óvulos, ma- duran en los ovarios. Estas células están todas presentes desde el
nacimiento, aunque subdesarrolladas. Al empezar la pubertad, por lo general sólo
un óvulo madura y es liberado más o menos cada 28 días (dependiendo de la
duración del ciclo menstrual).
El óvulo es la célula más grande del cuerpo, tiene un diámetro aproximado de 13
milésimas de centímetro, tamaño suficiente para que sea visible. En esta célula,
una envoltura clara y delgada guarda un líquido compuesto por cientos de gotas
de grasa y proteínas en le que se encuentra el núcleo que contiene los
cromosomas.
Concepción
Después de que el óvulo es liberado (proceso conocido como ovulación),
proyecciones simi-
83
Generalmente en el momento de la ovulación sólo madura un óvulo que es liberado en cada ciclo menstrual.
Millones de espermatozoides intentan Este espermatozoide está penetrando en ferlitizar al óvulo, pero sólo uno
de ellos el óvulo.
erá capaz de penetrar la pared.
CUADRO 3.1
Desde el momento de la ovulación, pasan alrededor de dos semanas antes de que el huevo ferlitizado esté
completamente implantado en la pared del útero. Mientras tanto, el ovulo se divide y subdivide formando la
mórula y luego el blastocisto.
CUADRO 3.2
quias, que desaparecen rápidamente. La cabeza se desarrolla antes que el resto del
cuerpo. Los ojos, la nariz y los oídos aún no son visibles al mes, pero ya se han
formado la columna y el canal vertebral; aparecen pequeños brotes que se
desarrollarán con brazos y piernas el corazón se forma y empieza a latir, y otros
sistemas cor- porales comienzan a tomar forma.
Periodo fetal
Para el nal del periodo embrionario (a los 2 meses), el feto ha desarrollado la
primera estructura ósea y extremidades y dedos que tienen forma humana. Se
forman los principales vasos sanguíneos y continúa el desarrollo de los órganos
internos. Para el nal del primer trimestre (la tercera parte de la duración del
embarazo, o 12.7 semanas) el feto tiene una longitud aproximada del 7.5
centímetros, ya está presente la mayor parte de los órganos principales, se ha
formado una gran cabeza y rostro y es posible detectar con el estetoscopio el
latido cardíaco.
La gura 3.4 muestra los tamaños embrionario y fetal de la 2a a la 15ava semana
después de la concepción.
Anales del cuarto o quinto mes la madre suele sentir el movimiento fetal. La piel
del feto está cubierta por un vello no, que generalmente desaparece antes del
nacimiento. Al nal del quinto mes el feto pesa cerca de medio kilo y mide casi 30
centímetros. Duerme y despierta, succiona y cambia de posición. Hacia el anal del
sexto mes se forman los ojos, párpados y pestañas. Los ojos del feto son sensibles
a la luz; puede escuchar los sonidos uterinos y responder a las vibraciones y a la
estimulación acústica (Kisilevsky, Muir y Low, 1992).
Durante el tercer trimestre la cabeza y el cuerpo del feto se hacen más
proporcionados. Se forman capas de grasa bajo la piel. Al término del octavo mes
el feto pesa un poco más de dos kilos y mide alrededor de 45 centímetros. Para el
nal del noveno mes han crecido las uñas y los extremos de los dedos de manos y
pies. La piel se hace más suave y está cubierta por una sustancia cerosa, llamada
vérnix caseosa. El bebé está listo para nacer.
86
(c) semana
rrillos al día (Nieburg, Marks, McLaren y Rem- ington, 1985). Además, hay un
incremento en la incidencia de abortos espontáneos, nacimientos prematuros,
muertes en el parto y muertes neonatales, así como en el riesgo de placenta previa
(Edwards, 1992; Rind, 1992) Por otro lado, los hijos de madres que fuman 10 o
más cigarrillos diarios corren un riesgo 50% mayor de desarrollar cáncer durante
la niñez (Stjernfeldt, Berglund, Lindsten y Ludviggson, 1986).
El uso de marihuana ha sido asociado con el nacimiento prematuro y el bajo peso
neonatal (Fried, Watkinson y william, 1984). Lester y Dreher (1989) han
catalogado a la marihuana como teratógeno conductual porque afecta el
funcionamiento de los niños después del nacimiento. Estos autores encontraron
que fumar marihuana durante el embarazo afecta el llanto del bebé recién nacido,
lo que sugiere participación de las vías respiratorias. Otros estudios han
demostrado una relación entre los factores de riesgo prenatal y varias
consecuencias en el desarrollo (Lester, 1987).
Sustancias químicas, metales pesados y contaminantes ambientales
En los últimos años, las autoridades se han preocupado por las sustancias
químicas, los me- tales pesados y los contaminantes ambientales como fuente de
defectos congénitos (Stokels, 1992). Los herbicidas que contienen dioxina, que en
la guerra de Vietnam se conocía como agente naranja y se etiqueta como 2, 4, 5-T
ha sido asociado con una tasa alarmante de abortos, malformaciones y cáncer. En
Estados Unidos se ha eliminado el uso de herbicidas, pero las autoridades
sanitarias de Maine recientemente encontraron niveles elevados de dioxina en la
carne de los peces capturados en algunos de los principales ríos del estado, en los
cuales descar- gan sus desechos las compañías papeleras.
En muchos estados de ese país la industria
es una fuente importante de contaminación (Millar, 1985). En los peces del Lago
Michigan se encontró PCB (un químico industrial, ahora prohibido). Los niños de
madres que comieron el pescado mostraron de ciencias en el desarrollo neonatal y
después (Jacobson, Jacobson, Fein, Schwartz y Dowler, 1984; Raloff, 1986). El
plomo es un metal particularmente tóxico, y las madres expuestas a él pueden dar a
luz a bebés con bajo peso neonatal, desarrollo neurológico lento e inteligencia
reducida (Bullinger, Leviton, Watermauz, Needleman y Rabinowitz, 1987; Raloff,
1986). Ésta es una razón por la cual se ha eliminado el plomo tetraetilo de la
gasolina. Las mujeres que han sido expuestas a anestésicos gaseosos en hospitales
muestran un incremento en la tasa de abortos espontáneos y de malformaciones
congénitas (Bronson, 1977).
RADIACIÓN
La exposición a la radiación también puede dañar al feto. Los sobrevivientes del
bombardeo atómi- co de Hiroshima y Nagasaki mostraron grandes incrementos
en muertes neonatales, abortos y malformaciones congénitas. Los investigadores
han encontrado malformaciones cromosómicas prenatales en niños de Alemania
Occidental, los cuales se cree que están asociados con el desastre de la planta de
energía nuclear en Chernobyl en Rusia (West Berlin Human Genetics Institute,
1987). Toda el área alrededor de Chernobyl está ahora desierta debido al riesgo
continuo de radiación. La exposición prenatal a rayos X, especialmente en los 3
primeros meses de emba- razo, puede dañar al feto si el nivel de radiación es
demasiado elevado (Kleinman, Cooke, Ma- chain y Kessel, 1983). Incluso la
radiación de las terminales de los aparatos de video utilizados en la industria
pueden se un factor en las elevadas tasas de abortos de mujeres embarazadas que
trabajan con ellos (Meier, 1987).
ARMIDA SANDOVAL MORA
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ENFERMEDADES DE LA MADRE
Muchas bacterias y virus cruzan la barrera pla- centaria, por lo que si una mujer
embarazada es infectada también resulta infectado el bebé. Diversas
enfermedades de la madre durante el embarazo ocasionan defectos congénitos; a
la medida del daño depende de la naturaleza y del momento en que tiene lugar la
enfermedad.
Rubéola
En el caso de la rubéola, si la madre es infectada con el virus antes de la décima
primera semana de embarazo es casi seguro que el bebé será sordo o tendrá
defectos cardiacos y de cien- cias visuales e intelectuales. La posibilidad de
defectos es de uno en cada tres para los casos que ocurren entre las semanas 13 y
16, y casi
FIGU 3.4
9 semanas
4 semanas 24 días
18 días 14 días
1. La determinación de la viabilidad mediante pruebas es cara y, por eso, impide a las mujeres que no pueden pagarlas, tener un
aborto.
5. Las pruebas de madurez pulmonar no pueden proporcionar
la información necesaria hasta que el feto tenga al menos 28 a 30
semans de gestación. Cualquier prueba realizada antes es imprecisa (The Court Edges”, 1989).
6. Utilizar las pruebas de viabilidad como base para la toma de decisiones elimina el derecho de la mujer a elegir si se practica o
no el aborto.
Toxoplasmosis
La toxoplasmosis es un parásito que se encuentra en la carne no cocinada y en la
materia fecal de los gatos y otros animales. Si las pruebas sanguíneas aplicadas a
una mujer embarazada muestran que no es inmune a la toxoplasmosis, no debería
cambiar la arena del gato. El parásito afecta el sistema nervioso del feto, lo que
produce retardo, sordera y ceguera (Larsen, 1986).
Enfermedades
de transmisión sexual
Son una causa importante de defectos congénitos. La sífilis es contraída por el feto
cuando la espiroqueta cruza la barrera placentaria. Si la enfermedad se diagnostica
y se trata antes del cuarto mes de embarazo, el feto no desarrolla sí lis. Más tarde
en el embarazo, el feto puede sufrir daños en huesos, hígado o cerebro
(Grossman, 1986). Si una mujer no es tratada en la etapa primaria o secundaria de
la enfermedad, tal vez su hijo muera antes o poco después de nacer.
El herpes genital, la gonorrea y las infecciones por clamidia son enfermedades de
transmisión sexual que se contagian al bebé cuando pasa por el canal del
nacimiento, es por ello que cuando la mujer tiene una infección, los médicos
recomiendan una cesárea. Entre el 50 y el 60% de los recién nacidos que contraen
herpes muere, y la mitad de los sobrevivientes sufren daño cerebral o ceguera
(Subak-Sharp, 1984). Los hijos de madres infectadas pueden adquirir gonorrea
oftálmica cuando pasan por el canal de nacimiento y, de no tratarse con nitrato de
plata o antibióticos, pueden quedar ciegos. Algunos bebés nacidos de madres
infectadas contraen la clamidobacteria al pasar por el canal de nacimiento y quedan
sujetos a infecciones oculares, neumonía y el síndrome de muerte súbita del
lactante (Faro, 1985). La clamidia es la mayor causa de ceguera prevenible (Crum
y Ellner, 1985. La mejor preocupación contra estos defectos congénitos es
asegurarse de que la mujer no se exponga a esas enfermedades antes o durante el
embarazo.
Otras enfermedades
Muchas otras enfermedades pueden causar defectos congénitos. La poliomielitis, la
diabetes, la tuberculosis y las enfermedades de la tiroides han sido implicadas en problemas
del desarrollo fetal.
OTROS FACTORES MATERNOS
Edad de la madre
A primera vista, la edad de la madre parece estar asociada con el bienestar del
feto. Las madres adolescentes tienen mayor probabilidad de abortos, nacimientos prematuros y
muertes neonatales que las madres en sus veinte años. Es más probable que los niños
tengan bajo peso neonatal, defectos físicos y neurológicos y sean retardados que
los bebésquenacendemujeresmayoresde20años (Smith, Weinman, y Malinak,
1984). Sin embargo, la edad de la madre no es necesariamente el problema, sino el
hecho de que muchos de esos bebés nacen de mujeres solteras de bajo nivel
socioeconómico que no reciben nutrición y cuidado médico prenatal apropiados
(“Social Factors”, 1984). Los niños negros de madres adolescentes tienen más
probabilidad de nacer prematuramente y tener bajo peso neonatal que los niños
blancos, sobre todo por el mal cuidado posnatal de los niños negros (Ketterlinus,
Hen- derson y Lamb, 1991).
Los hallazgos más recientes indican que desde 1980 ha aumentado los partos de
mujeres en la mitad y en sus treinta años entre la población negra y blanca
(Turner, 1992). Las estadísticas indican que las mujeres mayores de 35 años corren riesgos
progresivamente mayores durante el emba-
ARMIDA SANDOVAL MORA
90
En el embarazo
Rotura de la placenta: separación prematura de la placenta de la pared del útero Sangrado vaginal
Rotura
prematura de las membranas Muerte fetal
Déficit de peso neonatal
Síndrome de muerte súbita del lactante Déficit en el crecimiento lineal Posibles déficits emocionales o intelectuales
Tomando de “Fetal Tabaco Síndrome an Other Problems Caused by Smokin During Pregnancy”, de N. M.
McLaren y P. Nieburg, agosto de 1988, medical Aspects of Human Sexuality, 22, p. 70
Diversos estudios han demostrado que algunas mu- jeres dan a luz a bebés con malformaciones después de pasar de 45 minutos
a una hora en un baño de tina caliente (Harvey, McRorie y Smith, 1981).
92
Embarazo extrauterino
El embarazo extrauterino ocurre cuando el óvulo fertilizado se adhiere a la pared
de la trompa de Falopio y crece ahí y no dentro del útero. En ocasiones el
embarazo, denominado ectópico, se sitúa en el ovario, abdomen o en el cuello
uterino. Esos embarazos deben llevarse a término por medio de
FIGU 3.13
93
La exposición a la cocaína también tiene un efecto directo so- bre los neonatos. Algunos nacen muy excitables. Los hallazgos
neurológicos revelan temblores, irritabilidad, llanto excesivo y estridente, nerviosismo, hiperactividad, rigidez, hipertensión,
succión vigorosa y signos neuromusculares anormales. El infante puede tener dificultades para alimentarse y ritmos
inadecuados de sueño-vigilia. Otros niños nacen deprimidos o poco activos, tienen atención inestable y les resulta difícil
despertar (Lester et al., 1991). La intervención temprana después del nacimiento puede reducir algunos de los efectos nocivos
de la exposición prenatal.
Los costos hospitalarios del parto y el cuidado neonatal son mucho mayores cuando se trata de un bebé de la cocaína. De
acuerdo con un estudio realizado en Oregón, los costos por el cuidado neonatal promediaron alrededor de 12 000 dólares más
(Klisch, 1992). Se ha estimado que al menos 5% de los bebés que nacen en Estados Unidos son expuestos a la cocaína durante
la gestación, lo que aumenta cada año en aproximadamente 500 millones de dólares el costo de los servicios médicos neonatales
(Klitsch, 1992). 07
Los niños infectados tienen anormalidades en la cabeza y la cara: cabeza pequeña, con la frente en forma de caja, nariz pequeña
y aplanada, ojos oblicuos, perfiles “ahuecados”, labios gruesos y retardo en el desarrollo (Iosub et al., 1987; Marion, Wiznia,
Hutcheon y Rubinstein, 1986).
El virus está presente en la leche de la madre, y aunque la transmisión por esta vía es rara, ha sido implicada (Rogers, 1985).
Aproximadamente la tercera parte de los bebés nacidos de madres infectadas con SIDA también se infecta (Koop, 1986). La
mayor parte de los bebés infectados desarrolla la enfermedad y fallece (Cowan, Hellman, Chudwin, Wara, Chang y Ammann,
1984).
El método Lamaze
El método Lamaze, originado en Rusia, fue introducido en Occidente en 1951
por el doctor Fernand Lamaze (19701), un obstetra francés. Los siguientes
elementos son importantes del método de Lamaze:
1. Educación acerca del nacimiento, incluyendo la habilidad para relajar
músculos que no participan en el proceso del parto.
95
ARMIDA SANDOVAL MORA
96
97
A algunos padres les preocupa que las prácticas hospitalarias sean demasiado rígidas, impersonales y caras. Objetan la sepa-
ración de los miembros de la familia y tener más control sobre el proceso del nacimiento. Algunos padres buscan la ayuda de
parteras para realizar el alumbramiento en el hogar. Deben ser parteras certificadas que trabajen con médicos a los cuales referir
los embarazos problemáticos y buscar cuando necesiten ayuda. El Colegio estadounidense de Enfermeras Parteras certifica a los
miembros que han completado un curso de un año en lugares como la Universidad de Miami o la de Georgetown. Dos organiza-
ciones, la Asociación para el Nacimiento en el Hogar (Association forChildbirthalHome,ACAH)ylaexperienciadematernidad
con Orientación al Hogar (Home Oriented Maternity Experience, HOME), ofrecen clases de preparación a las parejas para el
naci- miento tenga lugar en el hogar (Partfit, 1977).
Los estudios sobre las prácticas de estas enfermeras parteras, en el pasado y en la actualidad, muestran consistentemente
resultados del parto tan buenos o mejores que los obtenidos por médicos. Los nacimientos atendidos por parteras utilizan menos
fórceps, cesáreas, episiotomías, partos de bebés muertos o con bajo peso neonatal (Boston Women’s Health Book Collective,
1984). De modo similar, un estudio de muestras apareadas de 1 146 nacimientos en el hogar y en el hospital no reveló
diferencias en las tasas de mortalidad infantil, aunque sí reveló que las tasas de enfermeda- des del niño y la madre así como las
lesiones al nacimiento eran
Una razón para la elevada tasa de éxito de estos nacimientos es que las posibles candidatas para parir en casa tienen que ser cui-
dadosamente controladas. La Asociación de Padres y Profesionales para Alternativas Seguras en el Nacimiento (Nacional
Association of Parents and Professionals for Safe Alternatives in Childbirth; NAPSAC) recomienda ciertas normas para
asegurar la salud de la madre y del niño. La mujer debe vivir a menos de 10 millas (16.09 km) del hospital y estar dispuesta a
ser trasladada en caso de com- plicaciones. Debe ser educada acerca del nacimiento, aprender a identificar el parto y sus
posibles complicaciones, aceptar preparar su casa para el nacimiento y localizar a un pediatra que verá al niño al poco tiempo
del nacimiento.
La NAPSAC recomienda que se realice el nacimiento en casa en el caso de que la mujer:
1. No tenga buena salud.
2. Tenga
una historia de complicaciones previas en sus partos. 3. Tengaposibilidadesdeunpartoprematuro,glúteosreversados
o nacimientos múltiples.
4. Tenga incompatibilidad sanguínea con el bebé.
5. El tamaño de su pelvis sea insuficiente para el
paso normal de
Muchos médicos no aceptan recibir a los niños en casa, e incluso, aquello que los prueban pueden perder privilegios
hospitalarios o de cobertura del seguro. Muchas parejas también encuentran que las políticas de su compañía de seguros no
cubren los partos en el hogar. Aún con supervisión cuidadosa, los nacimientos en casa tienen riesgos y desventajas, por lo que la
pareja debe sopesar los beneficios contra los riesgos.
TEMAS PA PADRES
98
La inducción elegida es rara y por lo regular se emplea cuando los pacientes viven a grandes distancias del hospital y cuando el
clima haría difícil el transporte. Los riesgos del trabajo inducido incluyen hemorragias internas, rotura de útero, hipertensión,
privacidad de oxígeno al feto, nacimien- to prematuro o parto excesivamente doloroso.
El método más exitoso y seguro para la inducción consiste en proporcionar oxitocina diluida intravenosa, utilizando una bomba
de infusión para el control preciso. La supervisión externa del feto resulta esencial, mientras que la supervisión interna se realiza
tan pronto como las membranas pueden romperse de manera segura (Berkow, 1987).
del corazón y en todos los órganos y células del cuerpo. Como consecuencia, el
bebé normalmente nace alerta. Los bebés que nacen por operación cesárea antes
de que haya empezado el parto carecen de esos niveles elevados de hormonas, lo
que explica por qué en ocasiones tienen problemas para respirar inmediatamente
después del nacimiento (Lagercrantz y Slotkin, 1986).
Complicaciones del parto
Las complicaciones durante el parto pueden in- cluir sangrado vaginal durante la
primera etapa. Tasa cardiaca anormal del feto, desproporciones entre su tamaño y
la abertura pélvica o presentaciones y posiciones anormales. Las presentaciones
anormales del feto incluyen presentación de cara, presentación de frente, presentación de
hombro o presentación de nalgas (cuando los glúteos preceden a la cabeza). En
ocasiones los pies se presentan antes que los glúteos. Todos esos tipos de pre-
sentación normal requieren atención experta, y hay ocasiones en que la operación
cesárea es indispensable para proteger al infante.
PSICOLOGÍA DEL DESARROLLO HUMANO I
99
Anestesia general
Anestesia por inhalación
Tranquilizantes Valium
Efectos
En cantidades suficientes, producen inconciencia en la mujer. Solo se utiliza en etapas avanzadas del parto. Puede ocasionar
vómitos y otras complicacio- nes; es una causa importante de muerte materna. Deprime el sistema nervioso y la respiración del
infante. El óxido nitroso puede demorar el desarrollo motor del infante.
Suelen tomarse de manera oral, a excepción del penotal sódico. Reduce la ansiedad y produce somnolencia. El penotal se
inyecta por vía intravenosa para inducir sueño. Todos los tipos pueden hacer más lento el trabajo de parto y deprime el sistema
nervioso y la respiración del infante.
Reducen el dolor, elevan el estado de ánimo; pueden inhibir las contrac- ciones uterinas, ocasionar náuseas y vómito, deprime el
sistema nervioso y la respiración del bebé.
Induce relajación física, alivian la ansie- dad, pueden reducir el dolor. Tienen un
TABLA4.1
Epidural: Inyecciones regionales administra- das de manera continua por medio de un catéter delgado y una jeringa en la
espalda.
Caudal: inyección regional administrada de manera continúa por medio de un catéter delgado una aguja en la espalda.
Efectos
Bloquea el dolor por corta duración en el cuello uterino y el útero; no es efectivo en las últimas fases del parto. Puede disminuir
la presión sanguínea de la madre, ocasionar complicaciones, hacer más lento el latido cardiaco del feto y precipitar la muerte
fetal.
Se utiliza durante el parto para anestesiar toda el área del nacimiento del abdomen a los pies. Puede interrumpir el trabajo de
parto y las funciones motoras. Requiere el uso de fórceps. Generalmente no afecta al infante a menos que se administre mal;
puede producir insuficiencias cardiacas y respiratorias e incluso la muerte.
Entumece de manera efectiva el área alrededor del perineo, parte baja del útero y del vientre a las rodillas. Puede ocasionar
convulsiones y grave caída de la presión sanguínea de la madre. Puede requerir el uso de fórceps. Se utiliza frecuentemente para
operaciones cesáreas.
Requiere mayores dosis que la epidural, implica mayores riesgos para la madre y el infante. Puede ocasionar caída repentina de
la presión sanguínea de la madre y falta de oxígeno al infante.
fante.
No reduce el dolor, pero induce un “sueño crepuscular ” u olvido. Pueden causar excitación física. Tienen un efec- to mínimo
sobre el infante.
100
de luces tenues, voces suaves y demorar el corte del cordón hasta que el recién
nacido desnudo es tranquilizado, masajeado y acariciado mien- tras descansa
sobre el abdomen de la madre. Después de que el cordón es cortado, el bebé es
bañado en agua a temperatura similar a la del líquido amniótico donde vivió
nueve meses. Los obstetras estadounidenses no aceptan del todo las ideas del
doctor Leboyer.
La teoría que subyace al método Leboyer es que traer al recién nacido a un
mundo de luces enceguecedoras y voces altas donde lo jalan, lo nalguean, lo tratan
con rudeza y lo separan inmediatamente de la madre, es una experiencia trau-
TEMAS DE INVESTIGACIÓN
¿DEMASIADAS CÉSAREAS?
Como hemos dicho, las cesáreas pueden salvar vidas en muchas situaciones de emergencia, en la actualidad se utilizan en más
del 18% de los nacimientos (Pritchard, MacDonald y Grant, 1985). Su rápido incremento ha llevado a algunos a quejarse de que
se están realizando demasiadas cesáreas sin causa que las justifique, aunque son varias las razones que explican ese incremento.
1. La preocupación de los obstetras, el temor del médico de ser demandado si el bebé no nace en perfectas condiciones. Los
médicos piensan que los procedimientos de la cesárea pueden cubrirlos legalmente.
2. Una vez que se ha realizado una cesárea, siempre debe reali- zarse cesárea. Sin embargo, en 1982 el Colegio Estadounidense
de Obstetras y Ginecólogos revirtió la política que había im- pulsado 75 años y afirmó que algunas mujeres que
hubieran tenidos una cesárea podrían tener un parto vaginal (Gallean et al., 1983; Lavin Stephens, Miodovnik y
Barden, 1982; Porreco y Meier, 1983).
4. Los avances en la tecnología obstétrica, que detecta sufrimiento fetal que requiere la intervención cesárea.
6. Prácticas obstétricas que hacen más necesaria la intervención cesárea; por ejemplo, las complicaciones que pueden surgir
de
un parto inducido.
8. La presión de las pacientes, pues algunas mujeres desean evitar el trabajo de parto.
el parto natural? Usted no quiere que el bebé sea exprimido como la pasta dental en el tubo. Puede decirse que estamos
ayudando a las mujeres a hacer lo que la naturaleza no evolu- cionó por sí misma” (Boston Women’s Health Book Collective,
1984, p. 386).
10. Incentivos financieros: los médicos y los hospitales ganan más dinero, y muchas compañías de seguros reembolsan la mayor
parte del costo de las cesáreas mientras que sólo cubren una pequeña parte del costo del parto vaginal (Remez, 1991).
mática y aterradora después del mundo cálido y seguro del vientre. Leboyer
explicaba que “esto se debe a que en realidad nunca pensamos en el niño como
persona. El recién nacido es un ser humano sensible, y en los primeros momentos
posteriores al nacimiento debería ser tratado de esa manera. Deberíamos
introducirlo al mundo de manera gradual” (Braun, 1975, p. 17). Los defensores
del método Leboyer se muestran sumamente entusiastas.
A la fecha, los resultados de la investigación no ofrecen pruebas sustanciales de
que los beneficios sean tan grandes como se a rma. Una investigación encontró
que los infantes que nacieron con el método Leboyer eran ligeramente más
complacientes y fáciles de cuidar que los niños nacidos por otros métodos
(Maziade, Boudreault, Cote y Thivierge, 1986). Sin embargo, el énfasis en un
tratamiento gentil es positivo, y la madre se siente mejor cuando su bebé ha
recibido un cuidado especial.
EVALUACIÓN DE
LA SALUD Y LA CONDUCTA NEONATAL
La escala apgar
Después del nacimiento, el médico evaluará el estado de salud del recién nacido.
El método más común es el sistema desarrollado por Virginia Apgar en 1952 al
que se conoce como escala Apgar. El sistema ha designado valores para diversos
signos neonatales y permite un diagnóstico rápido y tentativo de problemas
importantes (Apgar, 1953). El neonato es evaluado al minuto y los 5 minutos del
nacimiento.
Hay cinco signos de la condición física del bebé en la escala Apgar: tasa cardiaca,
esfuerzo respiratorio, tono muscular, respuesta re eja (la respuesta a la prueba de
respiración a la estimulación de la piel del pie) y color.
PSICOLOGÍA DEL DESARROLLO HUMANO I
101
ESCALA APGAR.
TABLA4.2
La escala Apgar, desarrollada en 1952 por la doctora Virgina Apgar, es un índice del estado de salud del niño recién nacido. El
sistema de calificación fue desarrollado para predecir la supervivencia, comprar diversos métodos de resucitación, evaluar
ciertas prácticas obstétricas (como inducir el parto, la anestesia de la madre y las intervenciones cesáreas) y asegurar una
observación más cercana del niño durante los primeros minutos de vida.
Se eligieron cinco signos de la condición física del bebé para la medición: la tasa cardiaca, el esfuerzo respiratorio, el tono
muscular, la respuesta refleja (la respuesta a la prueba de respiración y la estimulación de la piel de los pies) y el color. Cada
signo recibe un puntaje de 0, 1, ó 2 como se muestra en la tabla.
0 1
Signo
Tose o estornuda
El puntaje obtenido en la escala Apgar es la suma de los cinco calificaciones y va de 0 a 10, donde es el puntaje óptimo. Un
pun- taje de 0 puede indicar muerte neonatal; un puntaje de 1 a 3 indica que el infante está débil; el 4 a 6 moderadamente débil,
y de 7 a 10, en condición buena a excelente. La evaluación se hace al minuto y a los cinco minutos. La primera indica la
condición al nacimiento; la segunda combina la condición al nacimiento con los resultados de los cuidados proporcionados
durante esos primeros minutos.
From “A Proposal for a New Method of Evaluation of a Newborn Infant” by Virginia A. Apgar, 1953,
Anesthesia and Analgesia, 32 Copyright c 1975 International Anesthesia Research Society. Reprimented by
permission.
DEPRESIÓN POSPARTO
En el periodo que sigue al nacimiento pueden surgir sentimientos conflictivos
(Leifer, 1980). El largo embarazo ha terminado, lo que con- lleva un sentimiento
de alivio. Si el bebé es deseado y saludable, la familia experimenta una
considerable felicidad. Sin embargo, algunos días después del parto la mujer
puede sufrir grados variables de depresión posparto, que se caracteriza por
sentimientos de tristeza, periodos de llanto, estado de ánimo depresivo, insomnio,
irritabilidad y fatiga (Hopkins, Marcues y Campbell, 1984).
Son muchas las causas que pueden precipitar la depresión posparto. La madre
pudo haber estado sometida a tensión emocional mientras esperaba ansiosamente
a su bebé. Una vez que el bebé ha llegado, los sentimientos de agotamiento y
depresión pueden surgir de la disminución de la tensión. El parto puede imponer
considerable tensión física sobre el cuerpo de la mujer, que requiere un periodo
de descanso y recuperación. Los niveles de estrógenos y progesterona disminuyen
rápidamente después del parto, lo que puede tener un efecto depresivo y
perturbador sobre la mujer (Waletsky, 1981).
Otros reportes han sugerido que la depresión posparto está asociada con la
disminución en la actividad de la tiroides después del parto (Albright, 1993).
Al volver a casa, la madre puede sentir la presión de “tratar de hacer todo bien” al
cui- dar al bebé. Una joven madre explicó: “Jamás imaginé que un pequeño bebé
requiera tanto trabajo adicional; estoy exhausta” (de las notas de consejería del
autor). Si el bebé sufre cólicos y es irritable, incluso la madre más paciente y
experimentada puede quedar tensa y agotada.
Si la mujer no recibe suficiente ayuda de su compañero, o si el bebé u otros niños
en la casa siguen haciendo demandas personales, puede quedar agotada por la
falta de sueño y la tensión
física y emocional. Algunas mujeres regresan incluso a trabajar muy poco tiempo
después de haber tenido al bebé. Es claro que la madre necesita ayuda y
comprensión. Un compañero consciente hará todo lo que esté a su alcance para
acompañarla en el proceso y para asumir la máxima responsabilidad para cuidar
de ella. Compartirá la responsabilidad de cuidar al bebé y tomará o aumentará la
responsabilidad del cuidado de otros niños y el manejo del hogar, al menos
durante los primeros meses del nuevo bebé.
Es más probable que el padre lo haga si ha participado en la planeación del
nacimiento y si ha compartido la experiencia procreativa desde el inicio el inicio
del embarazo. Marsiglio (1991) sugiere que es necesario fomentar la conciencia y
responsabilidad procreativa del hombre.
Factores culturales
en el cuidado posparto
Los factores culturales influyen en el cuidado que recibe la madre después del
parto. Ese cuidado suele ser muy diferente en Estados Unidos del proporcionado
en otros países. En esa nación, las mujeres que no han sufrido complicaciones
físicas pueden ser enviadas a casa de 24 a 72 horas después de dar a luz. Una vez
fuera del hospital, la atención cambia de la madre al bebé. La madre a menudo se
siente inadecuada, con una autoestima disminuida.
Esto supone un agudo contraste con las expectativas de la madre en China o
Japón. Las restricciones conductuales sobre la madre china promueven el
descanso y le dedican atención especial durante el primer mes postnatal. Se espera
que la madre japonesa tradicional vaya durante un mes a casa de sus padres,
donde con seguridad serán atendidos ella y el bebé y donde generalmente tiene el
apoyo de un estilo de vida multigeneracional (Albright, 1993).
PSICOLOGÍA DEL DESARROLLO HUMANO I
103
EL NEONATO
APARIENCIA Y CARACTERÍSTICAS FÍSICAS
En Estados Unidos, el bebé a término al nacer mide aproximadamente 50.8
centímetros de largo y pesa alrededor de 3.2 kilos. Los varones suelen ser más
grandes y pesar más que las niñas, y el tamaño neonatal está relacionado con el
tamaño que se observa en la niñez. La mayoría de los recién nacidos baja entre el
5 y el 10% de su peso neonatal en los primeros días de vida por la pérdida de
líquidos, y sólo empieza a ganar peso cuando toma y digiere comida suficiente
(Berkow, 1987).
Algunos recién nacidos no son muy atractivos (Ritter, Casey y Longlois, 1991). La
cabeza puede ser puntiaguda o deformada por haber sido oprimida al pasar por el
canal del nacimiento; por la misma razón, los oídos y la nariz pueden estar
aplanados. La cabeza es des-
proporcionadamente grande en relación con el resto del cuerpo y demasiado
pesada para que los músculos del cuello lo soporten. Las piernas y los glúteos son
pequeños en comparación con el resto del cuerpo. La cara, especialmente la carne
alrededor de los ojos por lo regular está hinchada, el ceño es fruncido. La piel del
bebé está cubierta con una sustancia sebácea protectora, la vernix caseosa.
Algunos bebés tienen lanugo, una cubierta de vellos que se cae al poco tiempo.
Los niños prematuros semejan ancianos arrugados.
FUNCIONAMIENTO FISIOLÓGICO
Si bien la mayoría de los neonatos no ganaría ningún concurso de belleza, son
criaturas notables con sus sistemas que ya funcionan de manera independiente.
Tiene que respirar tan pronto como emergen a un medio aéreo; al principio
PROS Y CONTRAS DE LA CIRCUNCISIÓN.
Aunque muchas personas consideran y practican la circuncisión como una señal de que se ha entrado en la vida adulta, surge la
interrogante de si la circuncisión es o no necesaria por razones distintas a las culturales o religiosas. Por la forma en que muchas
sociedades realizaban la circuncisión, los chicos eran sometidos a un dolor extremo, infecciones y hemorragias. En la cultura
occidental, los niños suelen ser circundados sin anestesia casi inmediatamente después del nacimiento. Se ha encontrado que
esta práctica produce respuestas fisiológicas graves (Porter, Porges y Marshall, 1988).
Desde el punto de vista sanitario, los profesionales de la medicina están divididos en relación con la necesidad de la
circuncisión. carci- noma del pene así como de las infecciones del tracto urinario y del cáncer cervical en las compañeras
sexuales. También afirman que un pene circundado es más fácil de mantener limpio y que mejora la sensación y satisfacción
sexual. Cuando el prepucio está demasia- do ajustado y no puede ser retraído, la circuncisión es necesaria.
La investigación más reciente es inconciente con esos argumentos. Wallerstein (19801) compiló los datos disponibles y no
encontró relación casual ente la circuncisión o su ausencia y cualquier tipo de cáncer. Pero los carcinomas del pene son más
probables en hombres que no se asean de manera cuidadosa y regular. Si el glande permanece limpio, independientemente de
que el pre- pucio pueda ser retraído o no, es menos probable la ocurrencia del cáncer. De modo similar, la presencia o ausencia
del prepucio
no causa infecciones del tracto urinario o cáncer cervical en las compañeras sexuales del hombre; sin embargo, la falta de aseo
del pene sí las ocasiona.
no incrementa la satisfacción sexual. Durante la erección, el prepucio se retrae desde el glande, por lo que la sensación no es
afectada. Algunas autoridades incluso creen que la circuncisión reduce la sensibilidad sexual porque el pene constantemente
roza con la ropa. Sin embargo, en realidad no existe evidencia que apoye la idea de que la circuncisión afecte en uno u otro
sentido a la función sexual (Masters y Johnson, 1966).
Como la circuncisión rutinaria ha sido practicada durante muchos años, es difícil romper la costumbre. Una encuesta nacional
de varios cientos de pediatras y obstetras reveló que el 38% de los pe- diatras y el 60% de los obstetras apoyaban la circuncisión
rutinaria por razones médicas (Herrera y Macaraeg, 1984). Sin embargo, en fuerte oposición con la opinión de la mayor parte de
los obstetras, la Academia Estadounidense de Pediatría concluyó en 1975 que, si no había necesidad médica para la circuncisión
del recién nacido, el procedimiento no debería realizarse e manera rutinaria (Kirkendall, 1981). Investigadores canadienses han
recomendado que el costo del procedimiento no sea cubierto por los planes médicos del gobier- no toda vez que no ha sido
posible demostrar que la circuncisión rutinaria produce en realidad beneficios significativos (Cadman, Gafni y McNamee,
1984).
104
madre del de otras personas (Ludemann, 1991); incluso pueden distinguir las
diferencias entre expresiones faciales e imitar algunas de ellas (Field, Woodson,
Greenberg y Cohen, 1982).
Para los 6 meses de edad, la agudeza visual es casi normal (Banks y Salapatek,
1983). El iris de los ojos se abre y se cierra conforme la luz cambia de tenue a
brillante. Algunos niños poseen visión binocular desde el nacimiento, es decir,
utilizan ambos ojos para enfocar objetos. No se sabe si son capaces de ver colores
de inmediato, aunque esta habilidad puede demostrarse ya a los pocos meses de
edad (Bornstein, 1985).
Audición
Los infantes pueden escuchar sonidos desde el útero, y responden a ruidos
intensos como las bocinas de los automóviles (Birnholz y Benacerraf, 1983). De
hecho, es probable que puedan distinguir entre la voz de la madre y la de otras
personas (Aslin, Pisoni y Jusczyk, 1983). Después del nacimiento, su audición es
ligeramente menos sensible que la de los adultos (Acredolo y Hoke, 1982). Al
parecer, son capaces de discriminar entre sonidos de diferente intensidad, altura
tonal y duración, son más sensibles a los sonidos agudos que a los graves y más a
las voces humanas (Aslin, Pisoni, y Jusczyk, 1983; Spetner y Olsho, 1990).
También pueden detectar la dirección de la que provienen los sonidos y volver la
cabeza hacia ella (Brody, Zelago y Chaika, 1984). Como los adultos, los neonatos
pue- den aburrirse con la presentación continua de un sonido, pero cuando se les
presenta uno nuevo, como un timbre, le prestan atención e incluso muestran una
respuesta de sobresalto (Madison, Madison y Adubato, 1986, Weiss, Zelazo y
Swain, 1988). Aparentemente son capaces de retener en la memoria un sonido
específico por un periodo de 24 horas (Swain, Selazo y Clifton, 1993).
Olfato
Los neonatos humanos responden a varios olores, incluyendo los del pecho de la
madre. Algunos días después del nacimiento, los niños alimentados con el pecho
materno responden preferencialmente al olor del pecho o las axilas de su madre
cuando se aparean con estímulos comparables de una mujer lactante desconocida
(Cernoch y Porter, 1985). En otro experimento, se encontró que niñas de dos
semanas, alimentadas con biberón y sin la experiencia de la del pecho,
encontraban especialmente atractivo el olor de mujeres lactantes (Makin y Porter,
1989).
Gusto
Los recién nacidos también pueden discriminar entre diversos estímulos
gustativos. Rosenstein y Oster (1988) demostraron que a las horas de nacidos, los
niños sin experiencia con estímulo gustativo podían diferenciar entre estímulos
agrios y amargo así como entre dulces y no dulces. Las respuestas a los estímulos
agrios, salados y amar- gos se caracterizan por acciones faciales negativas del
entrecejo y la región central del rostro. Éste y otros estudios han demostrado con
claridad que los recién nacidos tienen preferencia por las soluciones dulces
(Beauchamp y Cowart, 1985), y que la sacarosa puede tener un efecto
tranquilizador y aliviar el dolor en el recién nacido (Blass y Smith, 1992; Smith et
al.,1992).
Tacto y dolor
Se dispone de fuerte evidencia de la existencia de la sensibilidad táctil de los
neonatos, sin diferencias discernibles entre los sexos. Si se acaricia la mejilla del
recién nacido, volverá la cabeza en esa dirección. Al estimularle la planta del pie,
flexiona los dedos. Cada padre sabe que una manera de tranquilizar a los niños es
cargarlos y acariciarlos. Estudios recientes indican que los bebés también son
sensibles al dolor, y que esta sensibilidad se
ARMIDA SANDOVAL MORA
106
PSICOLOGÍA DEL DESARROLLO HUMANO I
agitándose. Pero otras son respuestas a estímulos externos, como la luz, los
ruidos, el contacto físico, etc. Una característica es que algunos reflejos sólo se
producen ante un estímulo muy específico y consisten en una respuesta
igualmente específica, mientras que otros son producidos por una gran variedad
de estímulo. Por ejemplo, el niño puede responder succionando a multitud de
estímulos que van desde la introducción directa de un objeto en la boca, hasta un
ruido, cambio de posición, aparición o desaparición de otro estímulo, e incluso se
produce sin ninguna causa externa aparente1.
Un reflejo que tiene especial importancia es el de succión que le permite
alimentarse. En realidad la succión es un conjunto de conductas muy complejas,
que se combinan con una gran perfección. Hay un reflejo de búsqueda que hace
que cuando algo le toca la mejilla el niño gire la cabeza hacia ese lado., lo que
facilita la búsqueda y la conservación del pezón en la boca. La succión supone no
sólo movimientos de los labios y la lengua, sino también de la garganta, y hay un
reflejo de deglución que le permite tragar. El niño succiona de manera distinta
que los adultos, y en cierto modo más e caz, pues puede succionar muy
rápidamente y sin atragantarse. Con movimientos de la lengua de adelante a tras
exprime el pezón y extrae la lecha, y al mismo tiempo reduce la presión en la
boca, con lo que consigue que la leche a uya hacia el pezón. Aunque no hace
intervenir los pulmones
en la succión (a diferencia de cómo lo hacen los adultos), y puede seguir
respirando al tiempo que chupa, le pasa aire al estómago que tiene que expulsar al
terminar de comer. Se le ayuda a “echar los aires” poniéndole apoyado contra el
pecho del adulto, con la cabeza sobre el hombro de éste y en posición vertical, y
ayudándole con pequeñas palmadas en la espalda.
Otro re ejo de gran importancia, sobre todo para que el futuro del niño, es el de
presión. Cuando algo toca la mano del niño, la cierra y trata de mantener agarrado
el objeto. Cierra la mano con la fuerza y, si se agarra con las dos manos de una
barra o de los dedos de un adulto, se le puede suspender en el aire y logra
mantenerse así algún tiempo. Esta conducta ha tenido sin duda un valor
adaptativo en la historia de la humanidad pues facilita que el niño vaya sujeto a su
madre y previene posibles caídas. Hoy todavía en muchas culturas las madres
transportan colgados a sus hijos durante meses o años y los mantienen así
mientras realizan las tareas domésticas o agrícolas, para lo cual es muy importante
la colaboración del niño. Pero además el re ejo de presión permite mantener los
objetos en la mano y comenzar a explorarlos con la mirada, con la boca, con el
tacto, y poco a poco el reflejo de presión se convertirá en conductas delibera- das
de presión que llevarán hasta el manejo de la mano para alcanzar objetos, y que
conducirá a los movimientos nos que han convertido la mano del hombre en su
más valiosa herramienta.
SÍNDROME DE MUERTE SÚBITA DEL LACTANTE (SMSL)
El síndrome de muerte súbita del lactante es la muerte repentina de cualquier infante o niño pequeño que resulta inesperada de
acuerdo con su historia de salud y para la cual no puede de- mostrarse la razón. Es la causa más común de muerte entre las 2
semanas y el año de edad, pues suma el 30% de todas las muertes en este grupo de edad. La máxima incidencia se encuentra
entre el segundo y el cuarto mes de vida. La incidencia es mayor entre los grupos socioeconómicos más bajos, en los niños
prematuros, durante los meses de invierno, en los hermanos de las víctimas de este síndrome y entre los niños nacidos de
madres que fumaron durante el embarazo o que son adictas a narcóticos.
Casi todas las muertes ocurren mientras el infante duerme, simplemente deja de respirar. Los padres por lo regular quedan
agobiados, y como no pueden encontrarse causas definidas de la muerte, suelen experimentar excesivos sentimientos de culpa,
que aumentan si trabajadores sociales o la policía se involucran en la investigación de la muerte. Para manejar el duelo y la
culpa, los miembros de la familia requieren de mucho apoyo por varios meses (Berkow, 1987).
TEMAS DE INVESTIGACIÓN
108
NEURONA
FIGU 4.2
pero sólo meses más tarde empezará a gatear. Además, si le sujetamos por debajo
de los brazos y le mantenemos vertical, apoyando sus pies sobre una superficie, el
niño nada, poniendo en funcionamiento un reflejo de marcha. Si encuentra un
obstáculo en su camino es capaz de salvarlo levantando la pierna y echándola
hacia delante con otro reflejo de ascensión que parece destinado a permitirle subir
escaleras. Natural- mente el niño recién nacido, ni puede andar, ni subir escaleras
pues no es capaz de mantenerse derecho, ni de sujetarse por si sólo.
Estos re ejos se pierden y posteriormente el niño tiene que aprender a gatear, a
andar, a subir escaleras e incluso a nadar, si le enseñamos. Dos investigadores
franceses (André-Thomas y Autgaerden, 1953) estudiaron si existía alguna
relación entre el reflejo de marcha y aprender a nadar y entrenaron a varios bebés
en el reflejo de marcha durante varias semanas, hasta que desapareció. Cuando
llegó el momento de andar parece que los bebés entrenados lo hicieron más
rápidamente y de forma más segura, lo cual mostraría que sí existe alguna relación
entre ambas actividades. Los resultados han sido confirmados por otros
investigadores (Zelazo, 1976).
Todavía vale la pena mencionar otros dos reflejos que llevan nombre propio, el
nombre de su descubridor. El re ejo de Babinski consiste en extender los dedos
del pie en forma de abanico, separando el dedo gordo, cuando se toca la planta
del pie. Babinski encontró esta respuesta en adultos que tenían una lesión del
sistema nervioso, y más tarde vio que se encontraba en todos los niños pero que
desaparecía a los pocos meses después del nacimiento, y que si no lo hacía era
precisamente porque existía una lesión. En el pie se produce también un re ejo de
presión plantar, que consiste en cerrar los dedos, como en la mano cuando algo
estimula el pie cerca de la base de los dedos.
El re ejo de Moro, que toma su nombre de un pediatra alemán, consiste en un
movimiento simétrico de apertura de los brazos y de
Las neuronas están envueltas en una sustancia aislante denominada mielina. La vaina de mielina hace más
rápida la transmisión a lo largo de la neurona al impedir que escape la carga eléctrica.
El niño dispone de otros reflejos que se van a conservar a lo largo de la vida con
pocas variaciones, como los referentes al estornudo, los de evitación que le llevan
a alejarse de estímulos dolorosos (calor, frío, objetos punzantes, etc.), los que
cierran la pupila del ojo cuando hay una luz intensa, los que cierran los párpados,
y otros varios semejantes. Además están los de eliminación de las sustancias de
desecho.
La utilidad de todos estos reflejos para la supervivencia del niño es bastante clara,
pero hay un curioso grupo de reflejos que desaparece al cabo de unos cuantos
meses y que no se sabe muy bien para qué sirven. Por ejemplo, cuando se coloca
al niño en el agua, sujetándole por el vientre, realiza movimientos de natación
rítmicos, que a partir del tercer mes se van haciendo más desorganizados y el niño
pasa de hacer como que nada a chapotear.
El niño tiene también un reflejo de reptación que le lleva a desplazarse sobre una
superficie con movimientos de brazo y piernas,
109
Succión
Búsqueda (u hozamiento)
Prensión
Presión Plantar
Marcha
Ascensión Reptación
Natación Babinski
Moro
Significado
Permite la alimentación desde el nacimiento. Se consolida mediante el ejercicio en los primeros días
Permite mantenerse fuertemente agarrado, por ejemplo, durante el transporte de la cría por la madre
Mal esclarecido
Mal esclarecido
Permitiría desplazarse
Mal esclarecido
Conducta vestigial de posible utilidad para prevenir caídas y para mantenerse asido al cuerpo de la madre.
CUADRO 5.9
Estimulación Respuesta
Contacto con la palma de la mano Cierra la mano con presión del objeto, su es posible
Sostenido verticalmente frente un Levanta el pie, con flexión de rodi- lla, como para
obstáculo, como un escalón salvar un obstáculo. Desaparece hacia 2-3 meses
Sonido intenso, pérdida de sustentación, Apertura y luego cierre de brazos y piernas, con
golpe sobre la superficie que sustenta al cierre de manos sobre la línea media del cuerpo.
niño Desapa- rece hacia los 6 meses
Tendido boca arriba se gira la cabeza hacia Se produce una extensión del brazo y pierna de ese
un lado lado y una flexión de los opuestos. Los ojos
siguen
la dirección del brazo extendido. Aparece ya
en el útero; desaparece a los 3-4 meses
110
CUADRO 5.10
las piernas, para luego plegarlos de nuevo y se produce cuando el niño pierde la
base de sus- tentación o se golpea fuerte sobre la superficie en la que descansa el
niño, o simplemente se produce un ruido intenso. Se interpretó como
una respuesta de sobresalto, aunque luego se ha visto que ambas son distintas. Se
trata también de un reflejo que desaparece al cabo de algunos meses,
aparentemente sin dejar rastro.
111
112
CUADRO 5.12
Evaluación de los reflejos
Aparecen alrededor del nacimiento y se mantienen con escasas alteraciones durante el resto de la vida. Proporcionan protección
ante el ambiente, presentan pocas variaciones y no tienen interés psicológico.
Desaparecen al cabo de algunos meses sin dejar rastro aparentemente y sin que esas conductas vuelvan a aprenderse
Desaparecen al cabo de algunos meses y más tarde vuelven a aprenderse de forma voluntaria. No se conoce bien su utilidad
A partir del segundo cuatrimestre aproximadamente se convierten en actividades volun- tarias. Son los que mayor interés tienen
desde el punto de vista del desarrollo psicológico
Ejemplos
Succión Presión