BLACK LAYER EN CAMPOS DEPORTIVOS
Es la famosa capa negra en los campos deportivos, se manifiesta como una
banda negra y mal oliente en la zona radicular de la planta. Químicamente es un
depósito de sulfuro de hidrógeno (H2S), que es producido por microorganismos
específicos de la misma manera que los humanos y otros animales producen dióxido
de carbono.
Los principales motivos donde se da la black layer son un clima cálido y suelos
compactados, con mucha humedad y ricos en materia orgánica.
Cuando el césped entra en un estado de anaerobiosis es donde se crean las bacterias
desulfovibrio, que son capaces de alimentarse de azufre en lugar de oxígeno y crean el
gas tóxico para las plantas y le da ese característico mal olor.
2(CH2O) + SO42- = H2S + 2HCO3-
Materia Orgánica + Ion Sulfato = Sulfuro Hidrogeno
La línea negra se crea en una segunda reacción química, cuando el gas se combina con
el hierro que se encuentra en el suelo y se crea un material negro e insoluble conocido
como sulfuro de hierro. Este material no es tóxico para la planta, pero obstruye poros
ayudando a mantener el estado de anaerobiosis.
1. Fertilización:
Los fertilizantes orgánicos también pueden agravar el problema, sobre todo en
verano cuando la actividad microbiana está más activa.
Las aportaciones de fertilizantes de nitrato pueden ayudar a bajar la producción
de sulfuro de hidrogeno, pero solo durante 10 días y habría que realizar
aplicaciones suaves y frecuentes.
La eliminación de aportar azufre al suelo no es la solución, ya que el suelo
natural contiene azufre suficiente para crear black layer en caso en el que se
den todos los factores para la anaerobiosis.
2. En los pasos de diseño y construcción del campo la mejor manera de prevenir black
layer sería eligiendo una granulometría de arena apropiada, habilitando un buen
sistema de drenaje y un buen sistema de riego. También se puede usar un conjunto
de métodos o técnicas para combatir dicha enfermedad:
No regar con pH alcalino y solo entre el punto de saturación y el punto de
marchitación, nunca encharcamiento.
Evitar agentes químicos y vías de agua que contengan cantidades de azufre,
hierro, magnesio, manganeso o materia orgánica.
Tener un programa estricto de pinchado del terreno, ya que las bacterias
mueren en contacto con el oxígeno.
No existe ninguna solución a corto plazo y el procedimiento es caro y laborioso para
conseguir disminuir la enfermedad, pero hay que ser paciente.