Unidad 6: Evangelización de las Costas
Egeas
Estudio 45:
Evangelización en Éfeso
(Hechos 18.23 – 19.41)
15 de mayo de 2012
La Biblia Libro por Libro, CBP® Iglesia Bíblica Bautista de Aguadilla 1
Contexto
Hechos
18.23 – 19.41
2
Versículo Clave:
“Así crecía y prevalecía
poderosamente la palabra del
Señor.”
(Hechos de los Apóstoles 19.20,
RVR60)
3
Bosquejo de Estudio
Aquila y Priscila enseñan a Apolos
Hechos 18.24-28
Pablo enseña a unos discípulos de Juan
Hechos 19.1-7
Pablo enseña en la escuela de Tirano
Hechos 19.8-12, 20
4
Trasfondo
(Hechos 18.24 – 19.41)
La historia del tercer viaje
misionero comienza en 18:23.
Comenzó con una gira por
Galacia y Frigia.
Parece que la intención de
Pablo en esta primera parte
de su viaje no fue la de
fundar nuevas iglesias, sino
la de fortalecer a todos los
discípulos (v. 23).
5
Trasfondo
(Hechos 18.24 – 19.41)
Luego Pablo llegó a Éfeso, donde permaneció por
casi tres años.
No se dice quién acompañó al Apóstol.
Sabemos que, una vez en Éfeso, estaban con él
Timoteo, Erasto, Gayo, Aristarco (19:22, 29), y
posiblemente Tito (2 Corintios 2:12–13).
Durante los tres años en Éfeso quizá los esfuerzos
de Pablo se extendieran hasta las ciudades
cercanas de Esmirna, Filadelfia, Colosas, Laodicea,
Hierápolis y Mileto.
6
7
Éfeso
Éfeso era una ciudad del occidente de Asia
Menor, y centro importante en la historia de la
iglesia primitiva.
Su excelente acceso al mar la convirtió en el
principal puerto de Asia durante el Imperio
Romano.
Compartió con Alejandría y Antioquía la
supremacía en el Mediterráneo oriental, y llegó
a ser la más importante gracias a su posición
geográfica y actividad industrial. 8
Éfeso
Éfeso era el centro
administrativo y religioso
de la provincia romana de
Asia; algunos de sus
oficiales se llamaban
asiarcas (Hechos 19.31).
12
Éfeso
El templo de Diana,
considerado una de las siete
maravillas del mundo, estaba
situado al nordeste de la
ciudad.
Daba renombre a Éfeso y
esta se jactaba de ser
«guardiana del templo de la
gran diosa Diana» (Hechos
19.35).
13
Éfeso
Aunque la adoración a Diana
puede no haber incluido
prostitución o inmoralidad
(como por ejemplo las
sacerdotisas en Corinto),
contribuyó al crecimiento
de la superstición y al
cultivo de la magia.
Éfeso era famosa por los
encantamientos y magias
llamados “escritos
efesinos”.
14
Éfeso
Se garantizaba que otorgaban seguridad al
viaje, que daban hijos a los que no los tenían y
concedían éxito en el amor o en cualquier
negocio.
Entonces no es ninguna sorpresa que la iglesia
haya tenido que confrontar más tarde el
peligro grande de dejarse influir por las
herejías de la cultura que la rodeaba.
Pablo advirtió a los ancianos de Éfeso contra
los falsos maestros (20:29 ss.). 15
Aquila y Priscila enseñan a Apolos
Hechos 18.24-28
16
Aquila y Priscila enseñan a Apolos
Hechos 18.24-28
“Llegó entonces a Éfeso un judío llamado Apolos,
natural de Alejandría, varón elocuente, poderoso en
las Escrituras. Este había sido instruido en el camino
del Señor; y siendo de espíritu fervoroso, hablaba y
enseñaba diligentemente lo concerniente al Señor,
aunque solamente conocía el bautismo de Juan. Y
comenzó a hablar con denuedo en la sinagoga; pero
cuando le oyeron Priscila y Aquila, le tomaron aparte
y le expusieron más exactamente el camino de
Dios…” 17
Aquila y Priscila enseñan a Apolos
Hechos 18.24-28
“…Y queriendo él pasar a Acaya, los hermanos le
animaron, y escribieron a los discípulos que le
recibiesen; y llegado él allá, fue de gran provecho
a los que por la gracia habían creído; porque con
gran vehemencia refutaba públicamente a los
judíos, demostrando por las Escrituras que Jesús
era el Cristo.”
(Hechos de los Apóstoles 18.24–28, RVR60)
18
Aquila y Priscila enseñan a Apolos
Hechos 18.24-28
En este episodio (18:24–28) y
en el siguiente (19:1–7), se
aprecia la naturaleza
transicional de esta fase de la
historia de la iglesia.
Puede asumirse de 19:1–7 que
Apolos no había recibido el
bautismo cristiano y
probablemente tampoco el
Espíritu Santo.
19
Aquila y Priscila enseñan a Apolos
Hechos 18.24-28
Esta sección de Hechos también
muestra que el cristianismo es
resultado bíblico de las
enseñanzas del A.T. y del
ministerio de Juan el Bautista.
De hecho, el mensaje de Pablo era
superior al de aquel gigante
espiritual.
Aunque el mensaje de Juan había
llegado tan lejos como Alejandría
y Éfeso, su obra sólo podía
realizarse plenamente a través de
Cristo.
20
Aquila y Priscila enseñan a Apolos
Hechos 18.24-28
Lo que tuvo lugar en los vv.
24–28 ocurrió después de
que Pablo salió de Éfeso (v.
21) y antes de su regreso
(19:1).
Durante ese intervalo se
había iniciado una iglesia,
probablemente debido a la
influencia de Aquila y
Priscila.
21
Aquila y Priscila enseñan a Apolos
Hechos 18.24-28
A esa iglesia llegó el
elocuente Apolos
procedente de Alejandría,
que estaba en el norte de
África.
Por ser un judío, tenía buen
conocimiento de las
Escrituras del A.T.
22
Aquila y Priscila enseñan a Apolos
Hechos 18.24-28
Su doctrina respecto al Señor
era correcta, pero incompleta.
Probablemente esto significa
que Apolos no sabía nada
acerca del bautismo del
Espíritu Santo.
El bautismo de Juan
simbolizaba la limpieza de
parte de Dios cuando la
persona se arrepentía ante el
Señor (vea 19:4).
23
Aquila y Priscila enseñan a Apolos
Hechos 18.24-28
Pero el bautismo cristiano
representa la unión del
creyente con Cristo en su
muerte, sepultura, y
resurrección y se efectúa
por medio del bautismo del
Espíritu Santo.
Vea Romanos 6:3–10; 1
Corintios. 12:13; Gálatas 3:27;
Colosenses 2:12).
24
Aquila y Priscila enseñan a Apolos
Hechos 18.24-28
En vez de corregir a
Apolos en público,
Priscila y Aquila, le
tomaron aparte y le
expusieron más
exactamente el camino
de Dios (vea v.25).
25
Aquila y Priscila enseñan a Apolos
Hechos 18.24-28
Equipado con esta nueva
doctrina, Apolos cruzó el
mar Egeo rumbo a Acaya
(tal vez a Corinto) donde
fue maravillosamente
usado por Dios.
Con gran vehemencia
refutaba públicamente a los
judíos, demostrando por las
Escrituras (las cuales
conocía bien, v. 24) que
Jesús es el Cristo. 26
Aquila y Priscila enseñan a Apolos
Hechos 18.24-28
Este también era el método
que Pablo usaba (v. 5).
Tan poderoso fue el
ministerio de Apolos, que
algunos creyentes
divisionistas de Corinto
formaron un partido que lo
apoyaba (1 Corintios 1:12).
No hay indicación de que él
haya promovido semejante
división y Pablo tampoco lo
consideró responsable de
ella.
27
Pablo enseña a unos discípulos de
Juan Hechos 19.1-7
28
Pablo enseña a unos discípulos de
Juan Hechos 19.1-7
“Aconteció que entre tanto que Apolos estaba
en Corinto, Pablo, después de recorrer las
regiones superiores, vino a Éfeso, y hallando a
ciertos discípulos, les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu
Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni
siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo.
Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis
bautizados?...”
29
Pablo enseña a unos discípulos de
Juan Hechos 19.1-7
“…Ellos dijeron: En el bautismo de Juan. Dijo Pablo:
Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento,
diciendo al pueblo que creyesen en aquel que
vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo.
Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el
nombre del Señor Jesús. Y habiéndoles impuesto
Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y
hablaban en lenguas, y profetizaban. Eran por todos
unos doce hombres.”
(Hechos de los Apóstoles 19.1–7, RVR60) 30
Pablo enseña a unos discípulos de
Juan Hechos 19.1-7
Es muy probable que estos doce hombres se
convirtieron con Apolos antes de que este
comprendiera a plenitud el evangelio (18.24–28).
Todo lo que este elocuente predicador conocía era
la enseñanza de Juan el Bautista; y después que
Priscila y Aquila le instruyeron, evidentemente no
pudo impartir este nuevo conocimiento a todos sus
discípulos puesto que Éfeso era una ciudad muy
grande.
Cuando Pablo encontró a estos doce hombres,
detectó algo que faltaba en sus vidas espirituales.
31
Pablo enseña a unos discípulos de
Juan Hechos 19.1-7
La pregunta de Pablo (v. 2)
fue: «¿Recibisteis el Espíritu
Santo cuando creísteis?»
Basar en este versículo una
doctrina de una «segunda
bendición» es errado.
El Espíritu entra en nuestras
vidas cuando creemos en
Cristo, no después (Efesios
1.13, 14).
32
Pablo enseña a unos discípulos de
Juan Hechos 19.1-7
Los hombres replicaron:
«Ni siquiera hemos oído si
hay Espíritu Santo».
Sabían que existía un
Espíritu Santo, por
supuesto, debido a que
Juan el Bautista había
prometido un futuro
bautismo del Espíritu
(Mateo 3.11).
33
Pablo enseña a unos discípulos de
Juan Hechos 19.1-7
Lo que no sabían era que
este bautismo ya había
ocurrido en Pentecostés
(Hechos 1.5; 2.4) y en el
hogar del gentil Cornelio
(10.44–45; 11.15–16).
34
Pablo enseña a unos discípulos de
Juan Hechos 19.1-7
A continuación Pablo les preguntó respecto a su
bautismo.
Nótese que da por sentado que se habían
bautizado, otra indicación de que el bautismo en
agua es lo que se espera y lo aceptado para los
cristianos.
¿Por qué Pablo les preguntó respecto a su
bautismo cuando la cuestión real era la presencia
del Espíritu en sus vidas?
En Hechos hay una relación definitiva entre el
bautismo en agua y el Espíritu Santo.
35
Pablo enseña a unos discípulos de
Juan Hechos 19.1-7
Puesto que Apolos había sido su instructor, el
único bautismo que conocían era el de Juan.
Pero el bautismo de Juan ya no era válido. En
otras palabras, estos doce hombres no eran
salvos: creyeron un mensaje pasado («Cristo
viene») y recibieron un bautismo pasado (el de
arrepentimiento).
Eran sinceros, como lo fue Apolos, pero
estaban sinceramente equivocados. 36
Pablo enseña a unos discípulos de
Juan Hechos 19.1-7
Cuando le dijeron que los
bautizaron con el
bautismo de Juan, Pablo
supo enseguida que no
eran salvos.
Creyeron un mensaje que
ya no era válido, puesto
que Cristo vino, murió y
regresó al cielo.
37
Pablo enseña a unos discípulos de
Juan Hechos 19.1-7
Por supuesto, Lucas no
registra todo lo que Pablo les
dijo. Pero ellos creyeron en el
mensaje del evangelio (que
Cristo ya había venido y
muerto) y fueron bautizados
con el bautismo cristiano.
Recibieron el Espíritu
mediante la imposición de
manos de Pablo y su
evidencia fue que hablaron en
lenguas.
38
Pablo enseña a unos discípulos de
Juan Hechos 19.1-7
Esta es la última vez en
Hechos que se menciona
el hablar en lenguas
como muestra de recibir
el Espíritu.
Estos doce hombres
llegaron a ser el núcleo
de la iglesia en Éfeso.
39
Pablo enseña a unos discípulos de
Juan Hechos 19.1-7
Debido a que Dios se apartó
del orden usual y les
concedió el Espíritu por la
imposición de manos fue
prueba de que Pablo era
igual a los demás apóstoles y,
por consiguiente, el siervo de
Dios para establecer la
Iglesia.
40
Pablo enseña a unos discípulos de
Juan Hechos 19.1-7
Este acontecimiento entero destaca varias
verdades:
(1) los pecadores deben creer en el mensaje
correcto antes de que se salven;
(2) el bautismo es importante, pero la clase de
bautismo que se describe en Hechos 2.38 no es lo
que Dios quería para la iglesia de hoy;
(3) un cristiano puede guiar a otros sólo a donde
él mismo ha ido;
(4) Pablo fue el mensajero de Dios y tenía igual
posición con los otros apóstoles. 41
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
42
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
“Y entrando Pablo en la sinagoga, habló con
denuedo por espacio de tres meses, discutiendo y
persuadiendo acerca del reino de Dios. Pero
endureciéndose algunos y no creyendo,
maldiciendo el Camino delante de la multitud, se
apartó Pablo de ellos y separó a los discípulos,
discutiendo cada día en la escuela de uno llamado
Tiranno. Así continuó por espacio de dos años, de
manera que todos los que habitaban en Asia, judíos
y griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús…”
43
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
“…Y hacía Dios milagros extraordinarios por
mano de Pablo, de tal manera que aun se
llevaban a los enfermos los paños o delantales
de su cuerpo, y las enfermedades se iban de
ellos, y los espíritus malos salían.”
(Hechos de los Apóstoles 19.8–12, RVR60)
“Así crecía y prevalecía poderosamente la
palabra del Señor.”
(Hechos de los Apóstoles 19.20, RVR60)
44
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
Pablo pasó tres años en
Éfeso (20.31): tres meses
en la sinagoga, dos años
enseñando en salones
alquilados de la escuela
de Tiranno y casi nueve
meses en varios lugares
(19.8–19, 22).
45
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
La escuela del llamado
Tiranno (v. 9) era
probablemente un salón
de conferencias conectado
a un gimnasio usado por
gramáticos, poetas y
filósofos).
Existe un manuscrito que
añade ciertos detalles
adicionales dados por un
testigo ocular.
46
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
Dice que Pablo enseñaba allí desde la hora
quinta hasta la décima, o sea desde las once
de la mañana hasta las cuatro de la tarde.
Hasta las once y después de las cuatro de la
tarde, Tirano necesitaría el lugar.
En ciudades jónicas todo el trabajo cesaba a la
once de la mañana y no comenzaba hasta bien
entrada la tarde. Era demasiado caluroso para
trabajar en esa hora.
47
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
Pablo debe haber trabajado toda la mañana y toda la
tarde en su oficio (20:34), y enseñaba al mediodía.
Según Barclay, esto muestra dos cosas: la vehemencia
con que enseñaba Pablo y la avidez que tenían los
cristianos por aprender.
El único momento que tenían era cuando los demás
descansaban, durante las horas de más calor, y
eligieron ese momento.
Muchos de nosotros tendríamos que avergonzarnos
cuando decimos que ciertas horas no nos convienen.
48
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
Pablo continuó sus
conferencias todos los
días durante dos años,
además su trabajo debió
ser muy intenso durante
esta época.
49
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
Lucas hace una afirmación general al decir que
todos los que habitaban en Asia, tanto judíos
como griegos, oyeron la palabra del Señor (v.
10).
Lucas apenas da detalles; pero claramente
deja comprender que era un trabajo fecundo,
como se puede notar luego en 20:18–21.
50
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
La verdad de la enseñanza de
Pablo en cuanto al poder del
reino, quedó demostrada por
medio de los milagros
extraordinarios que hacía (v.
11); de tal manera que hasta
llevaban pañuelos o delantales
que habían tocado su cuerpo
para ponerlos sobre los
enfermos, y las enfermedades
se iban de ellos, y los espíritus
malos salían de ellos (vv. 11, 12).
51
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
El uso de paños y
delantales (toallas) era un
acomodo a la fe
supersticiosa de los
efesios.
Este incidente es paralelo a
5:12–16 cuando la sombra
de Pedro tenía el poder de
traer sanidad a los
enfermos.
52
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
El poder de sanidad no estaba en la ropa ni en la
sombra, sino en el Señor.
La ropa servía como apoyo a la fe supersticiosa.
La gente creía que Jesús, a quien Pablo
predicaba, tenía poder para sanar, pero su fe
necesitaba una señal tangible, algo que pudieran
ver o sentir.
El Señor pudo haber hecho estos milagros sin los
pañuelos o sin la sombra de Pedro.
53
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
En los vv. 13–18
encontramos la narración
acerca de los hijos de
Esceva.
La magia y el espiritismo
estaban muy difundidos en
Éfeso.
El exorcismo era una
práctica común.
54
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
Si el exorcista conocía el
nombre de un espíritu más
poderoso que el que había
entrado en la persona
afectada, al pronunciarlo
podía sobreponerse al
espíritu malo y hacerlo salir.
Algunos judíos exorcistas
que vieron los milagros
realizados por Pablo
quisieron pervertir el uso del
poder divino.
55
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
Ellos pensaron que el
nombre Jesús era una
palabra mágica que podía
ser usada para lograr sus
propios fines egoístas.
56
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
El fracaso de los judíos
exorcistas, los siete
hijos de un tal Esceva,
un judío, principal de
los sacerdotes (v. 14)
fue usado para
advertir a la gente que
el poder espiritual que
es de Dios no podía ser
pervertido.
57
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
Su fracaso infundió a
todos, fieles e infieles, un
saludable temor.
El resultado fue que
muchos de esos
farsantes, y muchos de
los necesitados también,
vieron lo equivocados
que estaban.
58
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
Las prácticas (v. 18) que ellos
declaran no son simplemente
acciones pecaminosas, sino
supersticiones, hechicerías y
otras cosas por el estilo.
Nada puede demostrar más
definidamente la realidad del
cambio que el hecho de que en la
supersticiosa Éfeso estuvieran
dispuestos a quemar los libros y
amuletos que les reportaban
tantas ganancias.
59
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
Pablo y los plateros (19.21–41)
Cuando Satanás no pudo lograr
estorbar el evangelio mediante
los discípulos ignorantes o los
impostores judíos, casi tiene
éxito con los comerciantes y
mercaderes de la ciudad.
Éfeso se enorgullecía de tener
la custodia de la imagen de la
diosa Diana, que se suponía
había caído del cielo.
60
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
Dondequiera que se halla
superstición, con frecuencia se
halla la exhibición y venta de
tales artículos religiosos.
¿Recuerda la venta de sacrificios
en el templo judío?
La verdadera predicación del
evangelio siempre choca de
frente con las artimañas
supersticiosas destinadas a
hacer dinero y Éfeso no era la
excepción. 61
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
El gremio (o sindicato)
de plateros pretendió
que su preocupación era
la religión de la ciudad,
¡pero su inquietud real
era la pérdida de su
negocio!
62
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
El evangelio había trastornado
la ciudad de tal manera que la
gente estaba alejándose de los
ídolos y convirtiéndose al Dios
verdadero y esto estaba
afectando las ventas
«religiosas».
Se informa que durante el
avivamiento de Gales docenas
de cantinas quebraron por falta
de clientes.
63
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
Los plateros usaron la
religión para agitar a la
gente y el resultado fue una
turba.
La ciudad entera se llenó de
confusión (v. 29), lo cual
prueba que la situación
nació del diablo, porque
Dios no es Dios de confusión
(1 Corintios 14.33).
64
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
Los ciudadanos se
precipitaron al inmenso
teatro al aire libre, en el que
cabían al menos veinticinco
mil personas sentadas.
Sabiamente los amigos de
Pablo le impidieron que se
presentara, porque es más
que probable que las
autoridades le arrestaran o
que la chusma le linchara.
65
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
El secretario del
pueblo tranquilizó a la
multitud,
advirtiéndoles que
estaban en peligro de
quebrantar la ley, y los
envió a todos a casa.
66
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
Satanás estaba ansioso de
prevenir el establecimiento de
una fuerte iglesia en Éfeso.
Esta ciudad había sido una de
sus fortalezas por años, con su
superstición, idolatría y
prácticas de magia.
La actividad demoníaca había
prevalecido en Éfeso, pero
ahora el Espíritu de Dios
estaba obrando.
67
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
¿Qué tal si Pablo no hubiera
detectado la superficialidad
de la profesión de fe de
aquellos doce hombres, o
hubiera tratado de edificar
una iglesia local basada en
el testimonio de ellos?
¡La obra hubiera fracasado!
68
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
¿Qué tal si esos judíos
hubieran sido capaces de
falsificar los milagros de
Pablo?
¿Qué tal si la chusma se
hubiera apoderado de
Pablo y de sus compañeros
y los hubiera arrestado o
linchado?
¿Tendríamos la maravillosa
epístola a los Efesios?
69
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
Satanás no quería una iglesia
en Éfeso y sin embargo Dios
estableció una allí; y una
lectura de la carta a los Efesios
prueba que fue tal vez la iglesia
más espiritual que Pablo jamás
fundó.
Esta maravillosa epístola
bosqueja la verdad de la iglesia
en forma clara y el diablo no
quería esto. 70
Pablo enseña en la escuela de
Tirano Hechos 19.8-12, 20
Satanás todavía estorba la
obra del Señor de estas tres
maneras: falsos creyentes
con una experiencia
espiritual inadecuada,
falsificadores y oposición
abierta.
Pero podemos vencer al
adversario si confiamos en
Dios, dependemos del poder
del Espíritu y predicamos la
Palabra de Dios.
71
Aplicaciones
La elocuencia, erudición y entusiasmo del
predicador no son suficientes para
establecer el reino de Dios (18.24ss).
Los líderes deben corregir los errores de
los nuevos en privado, con humildad y
con las Escrituras (18.26).
73
Aplicaciones
El pastor o líder debe saber determinar la
condición espiritual de personas nuevas a
base de preguntas (19.1-5).
El pastor o líder debe saber cuándo
separarse de los rebeldes y cuando
buscar un lugar tranquilo dónde ministrar
(19.9).
74
Aplicaciones
La iglesia local, además de ministrar a los
de su ciudad, debe alcanzar las regiones
en su derredor (19.10).
75
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Próximo Estudio
Unidad 6: Evangelización de las Costas
Egeas
Estudio 46:
Pablo Vuelve a Jerusalén
(Hechos 20.1 – 21.16)
22 de mayo de 2012
La Biblia Libro por Libro, CBP® Iglesia Bíblica Bautista de Aguadilla78
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