DOSSIER: Desafíos éticos y metodológicos de la investigación social en tiempos de pandemia
La investigación de campo en tiempos
de COVID-19: Entrevistando a migrantes
durante el confinamiento
por Liliana Rivera Sánchez | El Colegio de México |rivesanl@[Link]
y Olga Odgers | El Colegio de la Frontera Norte | odgers@[Link]
Algunos puntos de partida sobre la (guiones de entrevista, bitácoras para la observación
investigación social y el ingreso al campo en campo, mapas, redes y directorios de actores,
entre otros) que permitan hurgar de forma
Independientemente de que se sea un estudiante
sistemática en los procesos sociales que interesa
en preparación de tesis o un investigador con larga
conocer, sino también para la construcción de
trayectoria, el momento de entrar a campo es
marcos y referentes analíticos que serán puestos
siempre excepcional. El entusiasmo, combinado
a prueba durante la aproximación empírica.
con algo de inquietud están presentes: aún si el
Naturalmente, el propósito de una investigación
protocolo de la investigación fue detalladamente
no es solo lograr conocimiento sobre un fenómeno
preparado, las relaciones interpersonales tienen
particular, o abonar a un debate específico en un
siempre algo impredecible. Lo que Malinowski
campo del conocimiento, sino principalmente
llamaba “los imponderables de la vida social”
contribuir a refinar los aparatos críticos de los que
(Malinowski 1973, 10). En el caso de México —y
se parte, construir categorías analíticas ad hoc
numerosos países latinoamericanos— el incremento
a nuestras realidades y, por supuesto, siempre
de la inseguridad ha acentuado la incertidumbre,
dejar lugar a la serendipia. Así, se espera construir
llevándonos a modificar, reinventar o limitar las
explicaciones contextualizadas a partir del análisis
estrategias de campo habituales. Pese a todo,
de la información empírica, pero además innovar
hemos perseverado en nuestros esfuerzos por
en términos metodológicos.
seguir los supuestos metodológicos, que priorizan
la inmersión prolongada en la vida cotidiana de las
Estas son algunas de las pretensiones académicas
personas y la interacción cara a cara.
que nos llevan a seguir haciendo investigación
empírica, a pesar de los constreñimientos que
El campo despierta nuestras fibras emocionales
continuamente dificultan la investigación en
porque requiere participar, con lo que somos, en la
las ciencias sociales, ya sea por las limitaciones
interacción, poner nuestro cuerpo en el espacio de
presupuestales, la inseguridad y la percepción
la investigación, mostrarnos para ver, narrarnos para
de riesgo, que han derivado en restricciones
escuchar, darnos para recibir, establecer rapport.
institucionales que señalan localidades y regiones
Probablemente, pese a las dificultades crecientes,
donde desautorizan realizar investigación
para muchos de nosotros la investigación en
en campo por el riesgo que supone para los
campo sigue siendo uno de los momentos
investigadores. Esto ha conducido a limitar las
predilectos de nuestro quehacer como científicos
oportunidades, para las más recientes generaciones
sociales. El que nos inspira y nos define.
de estudiantes, de entrenarse en algunos sitios
estratégicos, y en muchos casos, incluso les ha
Como sabemos, la práctica de la investigación
conducido a no entrenarse en campo.
social y el inicio de la investigación en campo
requiere de un trabajo previo, no solo para la
construcción de instrumentos metodológicos
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A este difícil escenario, se suman las constricciones otros países, para limitarse a recibir información
derivadas de la pandemia de COVID-19. Por ello, empírica desde lugares en los que ellos no se han
proponemos un ejercicio reflexivo sobre nuestra hecho presentes. Es decir, la pandemia fomentaría
práctica de investigación social en campo, la investigación remota, ya presente en regiones
caracterizada por su carácter situado y contextual, donde están sucediendo conflictos armados,
por su orientación a un proceso de indagación donde la violencia política y social se ha exacerbado
constante y detallado que demanda el estar allí. o donde otras enfermedades —como el ébola
en África— se presentan como una amenaza. El
¿Qué sucede cuando una pandemia irrumpe y nos incremento de la práctica de outsourcing, marcaría
lleva a encerrarnos en casa, siguiendo las normas de entonces el año 2020 —y sucesivos— convirtiendo la
distanciamiento físico? ¿Cómo podemos continuar investigación en campo en una práctica burocrática
las investigaciones en curso? Y más aún, ¿en qué en las universidades (cf. Backzo y Dorronsoro 2020).
forma las innovaciones que estamos creando
en esta coyuntura, transformarán de manera En este mismo contexto, otros investigadores
duradera nuestras prácticas para desarrollar la han subrayado lo que se pierde con la falta
investigación en campo? del encuentro cara a cara, entre investigador e
informante, así como los costos que esta parálisis,
Con estas interrogantes en mente, en este artículo que impone la pandemia, puede traer a las ciencias
compartimos algunas reflexiones preliminares que sociales. Específicamente, para las disciplinas que
surgen de las incursiones que hemos realizado se nutren del trabajo de investigación empírica
en campo durante el confinamiento que inició podrían significar un gran reto las limitaciones
en marzo de 2020. Se trata de conversaciones y para viajar e incursionar en campo, para la
entrevistas realizadas con migrantes —a través de observación etnográfica, e incluso para establecer
las plataformas virtuales—, para dar continuidad conversaciones e identificar nuevos informantes.
a investigaciones en proceso, y de actividades Asimismo, señalan la dificultad para generar
de seguimiento a la observación participante, rapport a través de los medios electrónicos, así
migrando hacia el ámbito digital. Así, esperamos como las complicaciones para hacer entrevistas
contribuir a la que probablemente será una de las y mantener diálogo con posibles colaboradores
discusiones metodológicas centrales del 2021 y etnográficos en entornos digitales (Montes de Oca
de los años subsecuentes en las ciencias sociales, 2020; Pasteur de Faria 2020).
específicamente en la investigación social que
construye datos a partir del análisis de información Pero a la par de estas posiciones, también se han
empírica de primera mano. destacado experiencias positivas que emergen
del ineludible distanciamiento físico por la
emergencia sanitaria, y que intentan también
El regreso al campo en tiempos de COVID-19
potenciar y sistematizar algunas de las ventajas y
Durante los últimos meses han circulado oportunidades que podría representar el trabajo de
publicaciones que reflexionan en torno a los límites investigación mediado por plataformas virtuales (cf.
que impone la pandemia —fundamentalmente Christia y Lawson 2020; Montes de Oca 2020). Es
la reclusión y el distanciamiento físico— a la en esta línea en la que se ubica nuestra reflexión,
investigación en ciencias sociales. la cual parte de nuestra experiencia del trabajo
de investigación con poblaciones migrantes
Por un lado, algunos académicos situados en realizada durante la segunda mitad del año 2020.
“el norte global”, advierten que el contexto de Conviene aclarar que nuestra posición no es la de
pandemia podría conducir a la normalización especialistas en investigación acerca de —o a través
y profundización de la “investigación remota”. de— plataformas digitales, ya sea como etnografía
Es decir, a profundizar la práctica que ha on-line u on-life (cf. Bárcenas y Preza 2019). Nuestra
permeado en algunos sitios percibidos como “de reflexión no busca remplazar el trabajo de la
difícil acceso”, en que grupos de investigación etnografía tradicional por nuevas metodologías que
subcontratan investigadores y estudiantes de partan, desde su diseño teórico-metodológico, por
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la investigación de las actividades humanas tanto donde los altos niveles de contagio por COVID-19
en línea como fuera de línea. Más modestamente, llevaron a una fuerte reclusión durante los meses
reflexionamos sobre algunas estrategias para de abril a junio de 2020.
incorporar la mediación tecnológica, con el fin de
continuar el trabajo diseñado siguiendo las pautas El hecho de que contaran con un teléfono celular
clásicas de nuestra disciplina. facilitó la comunicación, e incluso en algunos
casos, una vez que abríamos la conversación, ellos
Es decir, reflexionamos acerca de nuestra mismos proponían continuarla algún otro día.
experiencia a lo largo de los últimos meses, en En sus narrativas se referían constantemente al
donde hemos debido adaptar algunas de nuestras aislamiento. Hubo quienes se quedaron solos y
formas habituales de acercamiento al campo, experimentaban la necesidad de encontrarse con
refinando así algunos de nuestros instrumentos otras personas, aún de manera virtual. Es el caso
metodológicos. de los migrantes de retorno reciente, sin familiares
cercanos radicados en ese municipio, quienes
Es importante destacar que la reflexión, entonces, frecuentemente viven solos en vecindades o
corresponde a una coyuntura particular —el cuarterías, donde arriendan pequeñas habitaciones
inicio del confinamiento por la irrupción de la a las que llegan solo para dormir. En su caso, el
pandemia— que no solamente afecta nuestras confinamiento generó sensaciones de solitud
posibilidades de acercamiento al campo, sino que y ansiedad.
trastoca el funcionamiento social y la vida cotidiana
de todas las personas. Este profundo cambio, En otro proyecto de investigación que busca
impone retos, pero abre también oportunidades. analizar el entrelazamiento de las trayectorias de
migración y salud (Odgers et al. 2019), se reanudó el
Así, por ejemplo, nuevas oportunidades de trabajo de seguimiento etnográfico con solicitantes
comunicación surgieron en el marco de una de asilo de origen centroamericano, africano,
investigación que tiene como objetivo estudiar haitiano y caribeño que se encuentran varados en
el proceso de incorporación social y laboral la ciudad de Tijuana, Baja California.
de las personas, con experiencia migratoria
en Estados Unidos, que han retornado a la Antes de la pandemia, se había desarrollado
zona metropolitana de la Ciudad de México (al observación participante en dos albergues para
municipio de Nezahualcóyotl, Estado de México). migrantes, en torno a dos actividades principales:
Durante el confinamiento, y para no prolongar un taller de tejido, y clases de español. Ambas
el tiempo de ausencia en nuestros lugares de actividades se realizaban dentro de los albergues,
trabajo, retomamos el contacto con personas con de manera que se podían compartir algunas
quienes habíamos conversado informalmente y a actividades cotidianas con sus residentes. Con la
quienes planeábamos entrevistar en profundidad, llegada de la pandemia, se suspendió el acceso
una vez que se lograra establecer una relación de de los voluntarios a las instalaciones, pero al
confianza y construir empáticamente la situación mismo tiempo, ante la necesidad de mantener
de encuentro con el otro. En ese momento, las actividades lúdicas y formativas durante el
encontramos una disponibilidad mayor por parte confinamiento, los directivos propusieron tratar de
de algunos de ellos: había quienes habían perdido continuar las actividades en línea. Así, se acordó
sus empleos, otros realizaban labores desde casa con los participantes que cada quien se conectaría
o estaban trabajando a tiempo parcial, por lo que mediante su teléfono celular vía Skype en el horario
ahora disponían de mayor tiempo para conversar habitual.
—así lo expresaban—, e incluso para establecer
una larga charla siguiendo un guion de entrevista En las primeras semanas de trabajo en línea, las
que podría prolongarse por un par de horas. clases de español comenzaron a fluir, aunque
Reanudamos así el seguimiento, por vía telefónica, con algunos percances. Fue necesario adquirir
con migrantes de retorno en Nezahualcóyotl, audífonos, para evitar el ruido ambiental, y asegurar
una conexión wifi para todos los participantes.
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Habiendo realizado tales ajustes, no se presentaron opiniones en torno al riesgo latente de contagio.
problemas mayores. El taller de tejido trató de Esta disponibilidad nos reconectó al campo, en un
seguir la misma modalidad, pero con escaso éxito, momento en el que veíamos pocas opciones para
por lo que pronto fue suspendido. continuar en esa labor.
Además de cumplir con su objetivo central A partir de estas dos experiencias, —en
—contribuir a la adquisición de competencias Nezahualcóyotl, Estado de México y en Tijuana,
lingüísticas—, las clases de español permitieron Baja California— sistematizamos algunas ideas
continuar sin interrupción la observación que sugieren la existencia de ciertos resquicios
participante a distancia y abrieron caminos que de oportunidad para mantener tanto el contacto
en la modalidad presencial no existían. Se logró la con nuestros informantes como nuestra
incorporación de personas migrantes establecidas presencia en campo.
en la periferia de la ciudad: debido a la distancia
y al elevado costo del transporte público, las a) La disponibilidad de tiempo para conversar,
clases presenciales en el albergue quedaban y construir cierto rapport a partir de estos
fuera de su alcance, mientras que las clases en encuentros virtuales. Establecer confianza
línea les resultaban convenientes. Esto permitió y relaciones de solidaridad ofrece nuevas
diversificar el grupo de participantes y establecer vías de comunicación, información empírica
comunicación incluso con personas que nunca valiosa sobre las condiciones de vida, salud y
habían asistido a los albergues. trabajo que circunda a nuestra población bajo
estudio, y eventualmente genera situaciones
La relación mediada por la tecnología nos propicias para entrevistas en profundidad o
permitió establecer una relación aún más cercana para el seguimiento etnográfico. Esta mayor
pues los alumnos, al tomar la clase dentro de disponibilidad de tiempo era desigual entre
sus hogares, aprovechaban la ocasión para hombres y mujeres, aunque también ellas
presentarnos a otros miembros de sus familias y expresaron la necesidad de encontrar una
para hacernos partícipes de su espacio doméstico. ventana al exterior.
Así, “participamos” en comidas familiares, vimos
transformarse una habitación para la llegada de b) Las conversaciones mediadas permiten al
un bebé, aprendimos la preparación de platillos investigador ahorrarse el tiempo que implica el
tradicionales en sus cocinas, y también hemos desplazamiento hacia los sitios en donde realiza
sido escudriñados por más de un vecino curioso. la investigación, reduciendo también los costos.
En definitiva, “entrar” a sus hogares —y permitirles Más aún, evita desplazarse a lugares que podrían
entrar al nuestro— ha generado un grado de resultar peligrosos. Por otro lado, a los migrantes
empatía que difícilmente se hubiera logrado entre y solicitantes de asilo les facilita conectarse a
las cuatro paredes del salón de clases del albergue. un grupo, tomar un curso, realizar actividades
lúdicas y sobre todo no aislarse socialmente.
Adicionalmente, el uso de estas tecnologías les
Oportunidades y nuevos retos de la
genera ahorros tanto de dinero como de tiempo,
investigación en campo en contextos de
dada su localización periférica en alguna de
COVID-19
estas ciudades.
La oportunidad de contacto a través del
teléfono móvil y específicamente por mensajes c) La necesidad de comunicación, contacto
de WhatsApp facilitó que se reactivara la e interacción debido a las condiciones de
comunicación en torno a su salud y sus condiciones aislamiento por la pandemia produjo también
de vida en esta coyuntura. Ellos expresaron interés condiciones propicias para romper, o al menos
en hacer una videollamada, conectarse por Zoom relajar, la relación jerárquica que se establece
o a través de alguna otra aplicación para conversar. entre el investigador y el informante, y que a
Les interesaba hablar acerca de cómo estaban pesar de los esfuerzos por generar relaciones
llevando la vida en confinamiento y expresar sus de igualdad en la conversación, resulta difícil
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conseguir cabalmente. El encuentro por medios allí, pretendemos modestamente contribuir a
virtuales aligeró esta percepción, denotada por enriquecer un debate que se reaviva con esta
ejemplo en facilitar el uso de los pronombres pandemia, y que podría conducir, por un lado, a
tales como “usted” para referirse al investigador, reactivar y revalorar la relevancia de construir datos
y ahora tratarnos con mayor confianza y desde la investigación empírica directa; y por otro,
“hablarnos de tú”, —como lo señaló una mujer también a construir y refinar la artillería teórico-
migrante—. metodológica para la investigación social mediada,
la que se viene desarrollando desde hace varias
d) La relación de confianza generada en las décadas por algunos grupos de investigadores.
reuniones recurrentes a través del uso de
plataformas virtuales ha permitido que nuestros Referencias
interlocutores tengan mayor control sobre lo
Backzo, Adam, y Gilles Dorronsoro. 2020. “The Ethical,
que muestran u ocultan de su espacio privado, Epistemological, and Conceptual Need to Resume Fieldwork”.
mediante la posibilidad de apagar la cámara y/o Spire Sciences Po Institutional Repository, 26 de noviembre de
2020. [Link]
el micrófono, y de tomar, rechazar, o concluir
una llamada. De esta forma, la presencia de Bárcenas, Karina, y Noemí Preza. 2019. “Desafíos de la etnografía
digital en el trabajo de campo onlife”. Virtualis 10 (18): 134–151.
los investigadores —incluso dentro de sus
hogares— resulta menos invasiva, más fluida y Christia, Fotini, y Chappell Lawson. 2020. “Training the COVID-2019
Cohort: Adapting and Preserving Social Science Research”. Social
menos jerárquica. Estas condiciones permiten
Science Research Council, 30 de julio de 2020. [Link]
que los informantes cuenten sus historias con [Link]/covid-19-and-the-social-sciences/social-research-and-
menos temor, sin el riesgo a ser escuchados por insecurity/training-the-covid-19-cohort-adapting-and-preserving-
social-science-research/.
otros, como sucede en los espacios públicos
(cafés, parques, plazas comerciales), sugeridos Pasteur de Faria, Louise S. 2020. “Etnografía en la pandemia:
Algunas experiencias de trabajo de campo”. Universidad Federal
frecuentemente tanto por investigadores como de Río Grande do Sul, 7 de julio de 2020. [Link]
por informantes para sostener encuentros [Link]/es/etnografia-na-pandemia-algumas-experiencias-de-
trabalho-de-campo-1.
conversacionales en el campo, sobre todo en los
espacios urbanos y las grandes ciudades. Malinowski, Bronislaw. 1973. Los argonautas del pacífico.
Barcelona: Península.
e) Nuestra incorporación a sus directorios de redes Montes de Oca, Laura. 2020. “Distancia social e investigación
sociales, agiliza el funcionamiento de la “bola etnográfica”. Resonancias: Blog del Instituto de Investigaciones
Sociales de la UNAM, 29 de mayo de 2020. [Link]
de nieve”, toda vez que el establecimiento del mx/blog/distancia-social-e-investigacion-etnografica/.
contacto con nuevos informantes no requiere
Odgers, Olga, Thomas Csordas, Ietza Bojórquez y Olga Olivas.
de desplazamientos ni de presentaciones 2019. “Tracing Mobility and Care Trajectories: Migrants and Asylum
presenciales. Seekers’ Experiences in the US-Mx Border”. Research project
funded by Programa de Investigación en Migración y Salud
(PIMSA).
Nota final
Esta reflexión, que proviene de dos experiencias
de regreso al campo en tiempos de COVID-19,
ha tenido como propósito central introducir la
discusión en torno a algunos de los dilemas y
retos que supone la investigación social, en esta
coyuntura inesperada de la emergencia sanitaria.
No tiene la pretensión de ofrecer lecciones en
torno a los usos, alcances y oportunidades de las
plataformas virtuales, y en general de la tecnología
de la comunicación para la investigación social.
Por el contrario, desde nuestra localización
como sociólogas formadas en la práctica de
la investigación que se caracteriza por el estar
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