MARCO TEORICO
Metodo
Participante: César Fernando Chávez Vázquez
Materiales: Se Utilizó Un Protocolo De Entrevista Como Guía Para La Obtención
De Datos.
Instrumentos de medida: Entrevista Semi Estructurada
Diseño de investigación: Investigación Cualitativa En Un Estudio De Caso
Escenario de investigación: Consultorio privado en Colonia Lomas Verdes,
Naucalpan de Juárez, Estado de México
Procedimiento: Se realizó la entrevista en un consultorio privado que por razones
que se desconocen el psicólogo no proporcionó la dirección completa, todos los
miembro del equipo asistieron a dicha entrevista con cual se recolectaron los datos
necesario sobre su trabajo.
Psicología Forense, propuesta de intervención
La American Psychology Association refiere a la psicología forense como un área
donde se aplican los principios psicológicos al campo legal, y al estudio de la
interacción entre psicología y ley, esto hace referencia a que se utilizan métodos
científicos y profesionales de la psicología. Primero, para poder comprender el
fenómeno de la conducta y como esta se relaciona en distintas áreas, Nicolás
(2011) menciona que es necesario conceptualizar el comportamiento humano como
consecuencia de la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales y
ambientales.
Los psicólogos forenses se dedican a la evaluación de daños a las víctimas de
delitos, la evaluación del estado mental de los acusados para establecer la posible
imputación de los hechos delictivos y en su caso asesorar al tribunal sobre el tipo de
pena o tratamiento impuesto en caso de ser declarados culpables, y la evaluación
de la competencia de los testigos y víctimas para declarar.
Valera (2014) menciona que actualmente se considera que uno de los principales
problemas de la psicología forense se centra en la colaboración que existe entre el
psicólogo y el abogado, ya que estos últimos no están familiarizados a trabajar con
una metodología científica, lo cual lo lleva a considerar solo sus creencias,
independientemente de que la psicología esté establecida formalmente como una
ciencia.
Y tomando como referencia que no existe una sola psicología, sino diversas
maneras de interpretarla, y de aplicarla, esto es, diferentes enfoques teóricos, es
complicado que todos los empleados del sistema penal comprendan la labor del
psicólogo, se tienen ideas de que las creencias populares de la psicología son en
realidad lo que se define como psicología, además de hecho de que las posturas
como el psicoanálisis son complicadas de demostrar de manera sencilla, dado que
para entenderlo se requiere una preparación extensa, la cual no es fácil de entender
si no se tiene un entrenamiento previo (Manzanero, 2009).
Por otro lado también es importante entender que la psicología forense, jurídica y
criminal, son distintas entre sí, mientras que la psicología criminal tiene como
principal objetivo investigar todo lo relacionado a la comisión del delito y la conducta
criminal, la psicología jurídica por su parte es aplicada a la resolución de conflictos,
utilizando y desarrollando métodos y técnicas psicológicas, que faciliten la búsqueda
de soluciones pacíficas en los conflictos, por otro lado, la psicología forense tiene
como principal objetivo la emisión de informes periciales, con la finalidad de apoyar
con sus resultados al juez en la toma de decisiones, de igual manera se encuentra
la psicología penitenciaria, la cual consiste en la evaluación de los internos de un
reclusorio y el desarrollo de programas de intervención para los presos.
En cuanto a las técnicas ocupadas, es de vital importancia conocerlas ya que solo
así se puede conocer la correcta labor de un psicólogo dentro del ámbito forense
(Fariña, Arce y Sotelo, 2010). La entrevista psicológica forense debe permitir
obtener datos para el informe pericial y la formulación de hipótesis, así como para la
planificación de pruebas posteriores para la falsación o verificación de las mismas.
Se distinguen dos tipos de entrevistas: semiestructuradas y estructuradas. Las
primeras son aquellas que permiten al peritado expresarse libremente, aunque sin
perder el control ni el objetivo de la entrevista. Las entrevistas estructuradas son
aquellas específicamente diseñadas con un propósito y por lo tanto con un guion
más o menos definido. Se utilizan principalmente en casos de violencia de género,
agresiones sexuales, actitudes parentales, trastorno de estrés post traumático,
déficit neuropsicológicos o toxicomanías, entre otras.
Siguiendo con las entrevistas, una de las técnicas sobre las que más énfasis se está
poniendo en la actualidad, como uno de los procedimientos más completos de toma
de declaración, es la Entrevista Cognitiva. Esta forma de entrevista ha sido
desarrollada como un completo procedimiento de toma de declaración dirigido a la
obtención de información cuantitativa y cualitativamente superior a la que es posible
obtener mediante las entrevistas estándar, disminuyendo la posibilidad de que
aparezcan errores de omisión y comisión en las declaraciones de los testigos.
La evaluación psicológica es un procedimiento técnico-profesional que debe ser
realizado por un psicólogo. Tiene el propósito de identificar y describir el
funcionamiento psicológico de un individuo. Para estimar dicho funcionamiento, el
psicólogo se vale de herramientas profesionales que le son propias, tales como: la
entrevista, así como las técnicas psicométricas y proyectivas de exploración. Por
esta razón, el peritaje psicológico convierte al psicólogo en un experto que será
solicitado por las instancias legales pertinentes cuando se requiera de una
evaluación psicológica que permita determinar el estado de ajuste mental de un
individuo que ha cometido un delito
La evaluación forense debe realizarse con una batería de instrumentos que puedan
complementarse dado que no existe un solo instrumento que mida capacidades
cognitivas, personalidad, habilidades, aptitudes en uno solo, sino que se requiere de
múltiples pruebas para dar un diagnóstico adecuado; El inventario más utilizado es
el MMPI pues cubre los objetivos de evaluación que requieren cumplir los
psicólogos forenses, ya que evalúa la salud mental y la distorsión de las respuestas.
.
En cuanto a las aptitudes del psicólogo forense, se encuentra que el peritaje debe
ser practicado de manera imparcial, es un procedimiento que se realiza para
acercarse a la realidad y tener una verdad jurídica. Según este planteamiento el
peritaje psicológico es un procedimiento matizado con responsabilidad social para
auxiliar a las víctimas porque todo delito causa varias víctimas, la norma indica que
puede ser realizado desde el ámbito oficial vía ministerio público.
El mal empleo de un peritaje puede dañar en muchos aspectos a las personas, por
esto es que al trabajar con un experto nos permitirá reconocer como realizan la
evaluación, como esta impacta en el caso porque también observaremos como es la
interacción con las víctimas o los victimarios, la imparcialidad que se debe manejar y
como es el manejo de sus emociones ante las situaciones.
Lo más importante es que la psicología forense es muchas veces vista como
intrusiva por diferentes áreas, ya que en el caso de la psiquiatría cree que debe ser
llamada antes que la psicología dado que no puede diagnosticar, por lo que el
desafío de nuestra disciplina es realizar un peritaje que muestre o refute lo dicho, lo
que muchas veces ha provocado esto es que muchos peritos no son especialistas
en el área, lo que tiene como consecuencia que al presentarse ante el juez no sea
capaz de sustentar de la misma forma su peritaje por lo que muchas veces se
considera inconsistente.
El psicólogo forense al realizar el peritaje debe tener presente su ética ante todo,
dado que en ocasiones se le puede intimidar o intentar comprar el peritaje para que
salga a favor de lo que se le solicito, entonces el psicólogo debe considerar que
cuando se le llame para realizar el peritaje debe reportar exactamente lo encontrado
aunque no beneficie a la persona que lo contrata.
Valera (2014) menciona que actualmente se considera que uno de los principales
problemas de la psicología forense se centra en la colaboración que existe entre el
psicólogo y el abogado, ya que estos últimos no están familiarizados a trabajar con
una metodología científica, lo cual lo lleva a considerar solo sus creencias,
independientemente de que la psicología esté establecida formalmente como una
ciencia.
Y tomando como referencia que no existe una sola psicología, sino diversas
maneras de interpretarla, y de aplicarla, esto es, diferentes enfoques teóricos, es
complicado que todos los empleados del sistema penal comprendan la labor del
psicólogo, se tienen ideas de que las creencias populares de la psicología son en
realidad lo que se define como psicología, además de hecho de que las posturas
como el psicoanálisis son complicadas de demostrar de manera sencilla, dado que
para entenderlo se requiere una preparación extensa, la cual no es fácil de entender
si no se tiene un entrenamiento previo (Manzanero, 2009).
Por otro lado también es importante entender que la psicología forense, jurídica y
criminal, son distintas entre sí, mientras que la psicología criminal tiene como
principal objetivo investigar todo lo relacionado a la comisión del delito y la conducta
criminal, la psicología jurídica por su parte es aplicada a la resolución de conflictos,
utilizando y desarrollando métodos y técnicas psicológicas, que faciliten la búsqueda
de soluciones pacíficas en los conflictos, por otro lado, la psicología forense tiene
como principal objetivo la emisión de informes periciales, con la finalidad de apoyar
con sus resultados al juez en la toma de decisiones, de igual manera se encuentra
la psicología penitenciaria, la cual consiste en la evaluación de los internos de un
reclusorio y el desarrollo de programas de intervención para los presos.
En cuanto a las técnicas ocupadas, es de vital importancia conocerlas ya que solo
así se puede conocer la correcta labor de un psicólogo dentro del ámbito forense
(Fariña, Arce y Sotelo, 2010). La entrevista psicológica forense debe permitir
obtener datos para el informe pericial y la formulación de hipótesis, así como para la
planificación de pruebas posteriores para la falsación o verificación de las mismas.
Se distinguen dos tipos de entrevistas: semiestructuradas y estructuradas. Las
primeras son aquellas que permiten al peritado expresarse libremente, aunque sin
perder el control ni el objetivo de la entrevista. Las entrevistas estructuradas son
aquellas específicamente diseñadas con un propósito y por lo tanto con un guion
más o menos definido. Se utilizan principalmente en casos de violencia de género,
agresiones sexuales, actitudes parentales, trastorno de estrés post traumático,
déficit neuropsicológicos o toxicomanías, entre otras.
Siguiendo con las entrevistas, una de las técnicas sobre las que más énfasis se está
poniendo en la actualidad, como uno de los procedimientos más completos de toma
de declaración, es la Entrevista Cognitiva. Esta forma de entrevista ha sido
desarrollada como un completo procedimiento de toma de declaración dirigido a la
obtención de información cuantitativa y cualitativamente superior a la que es posible
obtener mediante las entrevistas estándar, disminuyendo la posibilidad de que
aparezcan errores de omisión y comisión en las declaraciones de los testigos.
La evaluación psicológica es un procedimiento técnico-profesional que debe ser
realizado por un psicólogo. Tiene el propósito de identificar y describir el
funcionamiento psicológico de un individuo. Para estimar dicho funcionamiento, el
psicólogo se vale de herramientas profesionales que le son propias, tales como: la
entrevista, así como las técnicas psicométricas y proyectivas de exploración. Por
esta razón, el peritaje psicológico convierte al psicólogo en un experto que será
solicitado por las instancias legales pertinentes cuando se requiera de una
evaluación psicológica que permita determinar el estado de ajuste mental de un
individuo que ha cometido un delito
La evaluación forense debe realizarse con una batería de instrumentos que puedan
complementarse dado que no existe un solo instrumento que mida capacidades
cognitivas, personalidad, habilidades, aptitudes en uno solo, sino que se requiere de
múltiples pruebas para dar un diagnóstico adecuado; El inventario más utilizado es
el MMPI pues cubre los objetivos de evaluación que requieren cumplir los
psicólogos forenses, ya que evalúa la salud mental y la distorsión de las respuestas.
.
En cuanto a las aptitudes del psicólogo forense, se encuentra que el peritaje debe
ser practicado de manera imparcial, es un procedimiento que se realiza para
acercarse a la realidad y tener una verdad jurídica. Según este planteamiento el
peritaje psicológico es un procedimiento matizado con responsabilidad social para
auxiliar a las víctimas porque todo delito causa varias víctimas, la norma indica que
puede ser realizado desde el ámbito oficial vía ministerio público.
El mal empleo de un peritaje puede dañar en muchos aspectos a las personas, por
esto es que al trabajar con un experto nos permitirá reconocer como realizan la
evaluación, como esta impacta en el caso porque también observaremos como es la
interacción con las víctimas o los victimarios, la imparcialidad que se debe manejar y
como es el manejo de sus emociones ante las situaciones.
Lo más importante es que la psicología forense es muchas veces vista como
intrusiva por diferentes áreas, ya que en el caso de la psiquiatría cree que debe ser
llamada antes que la psicología dado que no puede diagnosticar, por lo que el
desafío de nuestra disciplina es realizar un peritaje que muestre o refute lo dicho, lo
que muchas veces ha provocado esto es que muchos peritos no son especialistas
en el área, lo que tiene como consecuencia que al presentarse ante el juez no sea
capaz de sustentar de la misma forma su peritaje por lo que muchas veces se
considera inconsistente.
El psicólogo forense al realizar el peritaje debe tener presente su ética ante todo,
dado que en ocasiones se le puede intimidar o intentar comprar el peritaje para que
salga a favor de lo que se le solicito, entonces el psicólogo debe considerar que
cuando se le llame para realizar el peritaje debe reportar exactamente lo encontrado
aunque no beneficie a la persona que lo contrata.
Por otro lado, los aportes que la psicología ha brindado al estudio de la
criminalidad han permitido que ésta realice un salto significativo en cuestión
de predicción, investigación y responsabilizarían; el elemento más destacado
de este trabajo interdisciplinar es el estudio de la personalidad, sobre el cual
se han realizado diversas investigaciones que si se lleva a un consenso se
puede afirmar que no hay una personalidad criminal, sin embargo hay rasgos
de personalidad y trastornos de ésta que se relacionan directamente con
conductas criminales. (Montoya, 2016) La psicología se ha caracterizado por
ser una ciencia multidisciplinar, su participación en otras disciplinas suele ser
activa, brindando aportes muy relevantes; es el caso de la psicología en el
campo de la criminología, en el cual ha aportado elementos fundamentales
para su desarrollo; uno de los aspectos más importantes que la psicología le
ha brindado a la criminología han sido las conceptualizaciones sobre
personalidad, el estudio de ésta y de sus rasgos, desde los más típicos hasta
los patológicos, dándole un carácter predictivo y permitiéndoles adjudicar
consecuencias o penas más justas para los sistemas jurídicos que se sirven
de estas disciplinas. En este sentido se podía hablar directamente de una
relación más específica: personalidad y criminalidad. (Mosquera, 2016)
Con respecto al conocimiento teórico que deben de tener los psicólogos forenses se
encuentran los trastornos de personalidad que según Balaguer y Peris (2010)
citando los criterios diagnósticos del DSM-IV-TR, son alteraciones funcionales y
significativas de la personalidad que se alejan de los parámetros de
normalidad en un contexto, estas alteraciones se extienden a todos los
ámbitos en los que se desempeña la persona y persiste a través del tiempo;
afecta la cognición, emociones y comportamientos. Esbec y Echeburúa (2011),
plantean los trastornos de personalidad como una alteración de la persona en
su forma de relacionarse interpersonalmente, por ende, hay fallos en la
adaptación impidiendo al sujeto desenvolverse de manera socialmente
aceptada.
Con el trastorno, la persona distorsiona la representación de sí mismo y de
los demás y lo mantiene a través del tiempo. Entre los trastornos más
prevalentes en las investigaciones según Fernández y Echeburúa (2008),
Esbec y Echeburúa (2010) y Esbec y Echeburúa (2011), se encuentran:
● Trastorno antisocial/psicopático: Caracterizado por la falta de adaptación a
las normas sociales, impulsividad, hostilidad, ausencia de remordimiento y
empatía, así como una necesidad de control y manipulación de las
situaciones y personas.
● Trastorno límite: Caracterizado por alta impulsividad y alta reactividad
emocional ante los estímulos, así como tendencias depresivas y suicidas.
● Trastorno evitativo: Caracterizado por el aislamiento y la inseguridad
personal, la hostilidad y la impulsividad.
Trastorno obsesivo- compulsivo: Caracterizado por un bajo control emocional,
rigidez cognitiva, perfeccionismo, ansiedad y baja tolerancia a la frustración.
● Trastorno esquizotípico: Caracterizado por una distorsión en la recepción de
mensajes externos, paranoia, poca empatía, aislamiento social y tendencias
fantasiosas.
ANÁLISIS DE RESULTADOS
La psicología forense es una rama de la psicología. Esta última se encarga de los
procesos mentales que subyacen a un sujeto y que terminan por orientar su
conducta. Por ello, se puede deducir que la primera de las materias se orienta a la
evaluación de las capacidades mentales de un sujeto en el ámbito judicial.
El psicólogo forense participa en los diferentes procesos judiciales en los que se
solicita su presencia. Se encargará de recopilar la información necesaria, examinar
al sujeto, elaboración de encuestas, etc. y finalmente, presentación de pruebas y de
resultados obtenidos. Todo ello con la finalidad de contestar a las preguntas
demandas por el juez.
En ello juega un papel fundamental en el derecho penal en dos aspectos de
primordial importancia: la capacidad de un individuo para ser juzgado y la
responsabilidad del acusado en el crimen. Ese último concepto puede incluir
evaluaciones del individuo o análisis de la evidencia disponible para determinar si
tuvo intención o si sufría de capacidad mental disminuida en el momento del hecho,
también puede ser requerido con frecuencia para evaluar la peligrosidad del
imputado, su propensión a reincidir o para proporcionar evaluaciones o tratamiento
psicológico a los delincuentes cuando estas son ordenadas como parte de sus
medidas de resocialización.
En la entrevista se reveló el trabajo que el psicólogo forense se abordan múltiples
labores, como la evaluación a víctimas, el trabajo colaborativo con médicos y
abogados para lograr concluir un peritaje, esto a su vez revisado en la teoría
podemos decir que los labores del psicólogo están sumamente relacionados con lo
que el entrevistado realiza laboralmente, aunque existen factores en los que trabaja
que no se relacionan con la psicología forense como la aproximación teórica que
nos menciona en la cual se basa que es la psicología humanista dado que en la
distinción de la víctima y victimario, se basa en aspectos jurídicos como el que nadie
es inocente o culpable hasta demostrar lo contrario.
En casos de derecho civil, el psicólogo forense normalmente es llamado a evaluar la
capacidad de un individuo para determinar si puede ejercer sus derechos o afrontar
las obligaciones que ha contraído. También debe realizar evaluaciones del posible
daño psicológico que el incumplimiento de responsabilidades por otros le pueden
haber causado, si ese daño es permanente o temporal y el impacto que tiene en el
individuo para desenvolverse normalmente en la sociedad.
Aunque en ello no existe una concordancia de su discurso con respecto a donde
labora ya que nos menciona que la mayoría de las personas que cometen un delito
contratan instancias privadas como en las que él labora y las víctimas se van mas a
instancias públicas, dado esto la defensa en la que el labora es más respecto a
victimarios y de ello él tiene una contraparte ética en la que tiene que evaluar de
forma correcta para cumplir con la verdad, pero por otra parte tiene que llevar a
cabo una defensa sólida para lograr que su cliente quede satisfecho con su defensa
y se reduzca de manera significativa la sentencia de ser culpable.
en otra parte de la entrevista se menciona que el área de oportunidad se ve
afectada por las múltiples instituciones que ofrecen la disciplina como una opción de
estudio sin una base sólida y objetiva de la psicología cognitivo conductual,
interconductista o psicoanalista para poder llevar a cabo un trabajo de calidad
referido a la psicología forense ya que consideramos en uno de los ámbitos con mas
carga ética de todas, nos muestra el panorama social y el cómo se deforma la
percepción en las personas, en ello el respeto y el cuidado con las evaluaciones es
vital en la presentación de el peritaje.
En definitiva, el psicólogo forense rompe con la idea que se tiene de la profesión del
psicólogo estereotipada que puedan mostrar las series y las películas. La psicología
jurídica y forense es un campo en ocasiones desconocido pero necesario para
resolver cuestiones que necesitan de un punto de vista más científico.
PROPUESTA DE INTERVENCIÓN
Referencias
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Montoya, N. y Mosquera, C. (2016) Personalidad y criminalidad: revison
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conexiones, departamento de psicología, Medellin, Colombia. Vol.8, Num.13.
Ortiz, J. (2000). El Peritaje en Psicología Forense. Revista Internacional de
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Varela, M. (2014). Psicología jurídica y psicología criminológica, temáticas y áreas
de interés. Revista Electrónica de Psicología Iztacala, 17 (4), 1349-1373.