Mitocondrias
Las mitocondrias son los orgánulos celulares que generan la mayor parte de la
energía química necesaria para activar las reacciones bioquímicas de la célula. La
energía química producida por las mitocondrias se almacena en una molécula
energizada llamada trifosfato de adenosina (ATP). Las mitocondrias contienen su
propio cromosoma (ADN). En general, las mitocondrias, y por lo tanto el ADN
mitocondrial, sólo se heredan de
la madre.
Las mitocondrias son orgánulos
descendientes de bacterias que se
asociaron con derivados de
arqueas, ambos procariotas, para
formar a las células eucariotas.
Asi, se propone que las
mitocondrias surgieron hace unos
2000 millones de años
por endosimbiosis.
La morfología de las mitocondrias es muy cambiante y
puede variar desde largas estructuras ramificadas a
pequeños elipsoides. Se podría decir que no existen
mitocondrias individudales sino una red muy dinámica
de la cual se pueden desgajar porciones.
El punto por donde las mitocondrias se dividen
depende de la interacción con el retículo
endoplasmático en las células de mamífero. Antes de la
división, y de atraer a las proteínas similares a la
dinamina, las membranas del retículo rodean a la
mitocondria, y se produce una constricción inicial mediada por los filamentos de
actina.
En las mitocondrias se produce la mayor parte del ATP de las células eucariotas no
fotosintéticas. Metabolizan el acetil coenzima A mediante el ciclo enzimático
del ácido cítrico, dando como productos al CO2 y al NADH. Es el NADH el que
cede electrones a una cadena de transportadores de electrones que se encuentra en la
membrana interna. Estos electrones pasan de un transportador a otro llegando como
último paso al O2, resultando H2O. Este transporte de electrones se acopla
al transporte de protones desde la matriz hasta el espacio intermembranoso
La cadena transportadora de electrones se conoce como cadena respiratoria.
Contiene unas 40 proteínas, de las cuales 15 participan directamente en el transporte
de electrones
Una síntesis significativa de los lípidos de las células ocurre en las mitocondrias. Se
produce el ácido lisofosfatídico, a partir del cual se sintetizan triacilgliceroles.
También se sintetiza en las mitocondrias el ácido fosfatídico y el fosfatidilglicerol,
este último necesario para la producción de cardiolipina y de la fosfatidil
etanolamina.
PEROXISOMAS
Los peroxisomas de una celula crecen y se dividen por estrangulamiento. La
maquinaria de fisión de los peroxisomas tienen muchas semejanzas con la de
división de mitocondrias y cloroplastos, a pesar de sus diferentes orígenes
evolutivos. El proceso de división de un peroxisomas empieza cuando sus
membranas entran en contacto con las del retículo endoplasmático. Este contacto
permite el traspaso de lípidos de membrana hacia el peroxisomas y por tanto el
incremento de la superficie de membrana.
Los peroxisomas se distribuyen por el citoplasma celular gracias a sus interacciones
con los microtúbulos y los filamentos de actina. Estas interacciones, además, le
permiten cambiar de forma y ayudan a separar los peroxisomas hijos tras una
división.
Los peroxisomas llevan a cabo dos procesos metabolicos importantes: metabolismo
de lípidos y protección celular frente a peróxidos y moléculas
oxidativas perjudiciales. En los mamíferos degradan lípidos de cadenas muy largas,
lípidos ramificados, D-aminoácidos, poliaminas, y participan en la biosíntesis de
plasmalógenos y ciertos precursores del colesterol.
Los peroxisomas se caracterizan por su capacidad de cambiar de tamaño y formar
nuevos peroxisomas mediante división.
Los peroxisomas cambian de enzimas para cumplir
con las funciones metabólicas necesarias de cada
célula dependiendo de la función de la célula, siendo
las más comunes la urato oxidasa y la catalasa. Se
han identificado alrededor de 50 tipos diferentes de
enzimas.
Además, el peroxisoma se distribuye en el
citoplasma mediante los microtúbulos del
citoesqueleto de la célula y madura incorporando las proteínas sintetizadas por
los ribosomas.
Los peroxisomas en las células animales se forman tanto en el retículo
endoplasmático liso como en las mitocondrias.
Los peroxisomas en las células vegetales y en los hongos son orgánulos exclusivos
para el proceso llamado ß-oxidación, donde se oxidan residuos de dióxido de
carbono (CO2) para la fotorrespiración.
Flagelos y cilios
Los flagelos son similares a los cilios pero mucho más largos, con unas 150 µm de
longitud, y un poco más gruesos. Su principal misión es desplazar a la célula. Son
mucho menos numerosos que los cilios en las células que los poseen. Su
movimiento también es diferente puesto que no desplazan el líquido en una
dirección paralela a la superficie de la célula sino en una dirección paralela al propio
eje longitudinal del flagelo. Los flagelos son frecuentes en células móviles como
ciertos organismos unicelulares y gametos masculinos.
Los cilios son expansiones celulares filiformes, de unos 0,25 µm de diámetro y unos
10 a 15 µm de longitud, que aparecen en las células animales y en algunos
protozoos. Suelen disponerse densamente empaquetados, a modo de césped, en las
superficies libres de numerosas células. También aparecen en numerosos protozoos.
Son estructuras que pueden moverse y su principal misión es la de desplazar fluidos,
como ocurre con el mucus del tracto respiratorio, pero también empujan al óvulo a
lo largo de las trompas de Falopio hasta el útero o mueven el agua alrededor de las
branquias
Los cilios y flagelos son estructuras complejas
con más de 250 proteínas diferentes. Ambos
contienen una estructura central de
microtúbulos y otras proteínas asociadas,
denominadas conjuntamente como axonema,
rodeado todo ello por membrana celular
Esta disposición se mantiene gracias a
un entramado de conexiones proteicas internas.
Al menos doce proteínas diferentes se han encontrado formando parte del axonema,
las cuales están implicadas fundamentalmente en mantener la organización de los
microtúbulos.
Cuando los cilios o flagelos se separan artificialmente
de las células continúan moviéndose hasta que se les
acaban las reservas de ATP. Esto implica que
tienen movilidad intrínseca. El movimiento de los
microtúbulos está producido por la dineína, un motor
molecular, puesto que es donde se produce la hidrólisis
de ATP y si se elimina, el movimiento cesa, aún en
presencia de ATP. La dineína se ancla con su zona globular al microtúbulo B de una
pareja externa y con la zona motora al microtúbulo A del par vecino.
Hay numerosas enfermedades humanas con base en el cilio denominadas ciliopatías.
Incluyen aleatoriedad de la lateralidad, anormalidades en el cierre y estructuración
del tubo neural, polidactilia, riñón cístico, enfermedades hepáticas y pancreáticas,
degeneración retiniana, efectos cognitivos y obesidad.