PORQUE DEBEMOS BUSCAR A
DIOS.
Alguna vez, te han dicho: «busca a Dios», es muy curioso, pero
está invitación siempre resulta evidente cuando no estamos
pasando por una buen situación, sentirnos solos o deprimidos.
Está invitación, a veces sin necesidad de ser profesada por un
religión en particular, se vuelve casi como una solución universal,
un consejo público. Pero ¿por qué hacerlo? ¿Por qué no, recurrir
a un psicólogo, un banco o un amigo? ¿Por qué existiendo tantas
soluciones, la mayoría coincide en Dios? Aunque existe una
numerosa cantidad de respuestas, quiero ofrecerte 5
argumentos muy sólidos para que busques a Dios.
1)PORQUE TE QUIERE BENDECIR
La palabra bendición es una virtud propia de Dios, pero tenerla
no es tan sencilla como pedirla, la bendición llega por buscar a
Dios, no viceversa. Lo que distingue una bendición de la buena
suerte, es que la bendición responde a una necesidad que
satisface de manera permanente y no temporal y emocional.
Muy contrario a lo que algunos piensan, el corazón de Dios es
amor y bien a nosotros, por lo tanto, Él está ansioso por bendecir
tu vida.
Nuestro Señor
bendice a los que en él confían.
Leer Salmos 146: 5-10.
2) PORQUE PUEDE GUIAR TU CAMINO
A todos nos gusta decir que somos dueños de nuestras propias
decisiones y responsables de las mismas, aclarando que
sabemos lo que hacemos. Sin embargo, por muy calculadores y
sistemáticos que podamos ser, no tenemos la certeza de nuestro
futuro, quedando a expensas de lo que la vida nos puede llevar.
Por ello, Dios desea ser el guía de nuestra vida, quien conduzca
nuestro camino, tomar de nosotros lo mejor y llevarnos a un
buen destino.
El Señor dice: «Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes
seguir; yo te daré consejos y velaré por ti.
Salmo 32:8 NVI
3) PORQUE EN ÉL ESTÁ LA VERDAD
El tema de moda, es seguir a quien aparentemente tiene la
verdad, desafortunadamente, nadie puede demostrar que la
tiene. Porque la verdad se vuelve algo relativo y subjetivo, cada
uno se forma su concepto de verdad, que inclusive varía en
función de una situación en específico. No obstante, hay una
persona que no afirma tener la verdad, sino serla.
Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al
Padre, sino por mí.
S. Juan 14:6
4) PORQUE TE AMA
Retomando lo expresado al principio, Dios no nos ve con
intención de juzgarnos y vernos sufrir, no se divierte de la
miseria del ser humano. Él nos ama de una manera inexplicable,
para entender la extensión de su amor, habrá que dar vuelta a
nuestro alrededor y darnos cuenta que todo lo creado ha sido
para nosotros. Nuestras malas decisiones han llevado que este
paraíso creado para nosotros, se vuelva en una atmósfera
oscura. Y sí, aunque tengas una familia que te aprecie mucho;
existe alguien, que desde antes de que fueras planeado te
demostró su amor de una manera que no lo pediste, pero que
responde a una de las necesidades más importantes del
hombre: el perdón de su pecado. Él ha demostrado parte de su
amor, al entregar a su hijo por ti, y aún hay más que Él quiere
hacer por ti, para que veas lo mucho que te ama.
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas
tenga vida eterna.
S. Juan 3:16
5) PORQUE TIENE UN PROPÓSITO PARA TU VIDA
Aunque te sientas insignificante, sin ningún aspecto en particular
que te haga especial o siquiera diferente en un mundo lleno de
personas talentosas y exitosas. Dios cree en ti y apuesta por ti, a
todos nos hizo con un propósito. Con honestidad no te puedo
decir cuál es, sin embargo, para ello quiere que le busques, para
que tú mismo descubras tu propósito. Lo más interesante, es
que esa misión siempre supera toda expectativa. ¿Quieres saber
cuál es tu propósito? Te invito a que busques a Dios.
Porque yo sé muy bien los planes que tengo para vosotros —afirma
el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de daros un
futuro y una esperanza.
Jeremías 29:11 NVI
Todo esto puede ser para ti, si de corazón le buscas, si aceptas creer en
Él, y que se vuelva tu Dios, tu Padre.