100% encontró este documento útil (1 voto)
418 vistas14 páginas

Análisis Final Sentencia C-372 de 2016

El documento presenta un formato para analizar la constitucionalidad de sentencias. Resume una sentencia de la Corte Constitucional de Colombia que analiza la constitucionalidad de la Ley 1765 de 2015 y la Ley 1407 de 2010. La Corte determina que analizará dos cargos principales: 1) la posibilidad del juzgamiento de civiles por la justicia penal militar y 2) la vulneración de los derechos de las víctimas. La Corte busca determinar si estas leyes son compatibles con la Constitución Política de Colombia.

Cargado por

Gio Di Lucca
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
418 vistas14 páginas

Análisis Final Sentencia C-372 de 2016

El documento presenta un formato para analizar la constitucionalidad de sentencias. Resume una sentencia de la Corte Constitucional de Colombia que analiza la constitucionalidad de la Ley 1765 de 2015 y la Ley 1407 de 2010. La Corte determina que analizará dos cargos principales: 1) la posibilidad del juzgamiento de civiles por la justicia penal militar y 2) la vulneración de los derechos de las víctimas. La Corte busca determinar si estas leyes son compatibles con la Constitución Política de Colombia.

Cargado por

Gio Di Lucca
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

FORMATO de ANÁLISIS para SENTENCIAS

de CONSTITUCIONALIDAD
ESTUDIANTE
NOMBRE Giovanni Parada Patiño
FECHA Marzo de 2021
CURSO Grupo N. 53 ELECTIVA DISCIPLINAR PENAL MILITAR
1. MARCO DECISIONAL
1.1. IDENTIFICACIÓN
NÚMERO I. EXPEDIENTE D-11158
SENTENCIA C-372/16 (Julio 13) CORTE CONSTITUCIONAL
FECHA COMUNICADO No. 29/Julio 13 de 2016
MAGISTRADO PONENTE M.P. Luis Guillermo Guerrero Pérez

1.2. NORMAS DEMANDADAS

Las normas demandadas son la Ley 1765 de 2015 en sus artículos 2 (parcial), 3 (parcial), 7, 8, 11,
14, 15, 16, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 41, 42,
43, 44, 48, 50, 54 (parcial), 58, 65, 71, 72, 74, 75, 83, 90, 109 (parcial) y 110, “Por la cual se
reestructura la Justicia Penal Militar y Policial, se establecen requisitos para el desempeño de sus
cargos, se implementa su Fiscalía General Penal Militar y Policial, se organiza su Cuerpo Técnico
de Investigación, se señalan disposiciones sobre competencia para el tránsito al Sistema Penal
Acusatorio y para garantizar su plena operatividad en la Jurisdicción Especializada y se dictan
otras disposiciones”;

y la Ley 1407 de 2010 contra los artículos 294 (parcial), 298 y 299 (parcial) de, “Por la cual se
expide el Código Penal Militar”.

La Ley 1765 de 2015, (julio 23). Es la norma que reestructura la Justicia Penal Militar y Policial en
Colombia. Esta norma establece formalmente los requisitos para el correcto desempeño de todos
los cargos, estipula la Fiscalía General Penal Militar y Policial. También se determina el Cuerpo
Técnico de Investigación-CTI y señala disposiciones sobre todas las competencias para el tránsito
al Sistema Penal Acusatorio y poder garantizar plenamente la operatividad en la Jurisdicción
Especializada junto con otras disposiciones importantes que complementan todo lo anterior.

1.3. DEMANDA

Varios ciudadanos presentaron demanda de inconstitucionalidad contra los artículos 2° (parcial),


3° (parcial), 7°, 8°, 11, 14, 15, 16, 18, 19, 20, 21, 22,23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33, 34,
35, 36, 37, 38, 41, 42, 43, 44, 48, 50, 54 (parcial), 58, 65, 71, 72, 74, 75, 83, 90, 109 (parcial) y 110
de la Ley 1765 de 2015 “Por la cual se reestructura la Justicia Penal Militar y Policial, se establecen
requisitos para el desempeño de sus cargos, se implementa su Fiscalía General Penal Militar y
Policial, se organiza su cuerpo técnico de investigación, se señalan disposiciones sobre
competencia para el tránsito al sistema penal acusatorio y para garantizar su plena operatividad
en la Jurisdicción Especializada y se dictan otras disposiciones”, y contra los artículos 294 (parcial),
298 y 299 (parcial) de la Ley 1407 de 2010 “Por la cual se expide el Código Penal Militar”, por
considerar que desconocen los artículos 1º, 2º, 29, 93, 113, 114, 115, 116, 117, 121, 150, 152,
189-3, 213, 216, 217, 218, 228, 229, 230, 235, 237, 241, 246, 250, 251-4 y 256, de la Constitución
Política, así como el preámbulo y los artículos 8 y 10 de la Declaración Universal de los Derechos
Humanos (DUDH), el artículo 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP),
los artículos 1º, 8°, 24 y 25 de la Convención Americana de Derechos Humanos (CADH) y el
artículo IX de la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas.

Para tal efecto, señalaron que las normas demandadas tienen:


1. Vicios de procedimiento, derivados de la presunta violación de la reserva de ley estatutaria
(Ley 1765 de 2015); y
2. Vicios de fondo;
(a) en razón a la ampliación indebida de la competencia de la justicia penal militar
(artículos 8 y 9 de la Ley 1765 de 2015),
(b) la posibilidad del juzgamiento de civiles por parte de la justicia penal militar
(artículo 2 de la Ley 1765 de 2015),
(c) el desconocimiento de los principios de independencia, autonomía e
imparcialidad de la administración de justicia (Ley 1765 de 2015),
(d) la vulneración de los derechos de las víctimas (artículos 109 y 110 de la Ley
1765 de 2015 y 294, 298 y 299 de la Ley 1407 de 2010), y
(e) la violación de la prohibición constitucional expresa de atribuir funciones de
policía judicial a las Fuerzas Militares y el desconocimiento del diseño
constitucional para la Fiscalía General de la Nación (artículos 32, 33, 34, 35, 36,
37, 38, 42 y 43 de la Ley 1765 de 2015).

Según los demandantes, el proyecto de ley 210/2014 Cámara – 085/2014 Senado, que dio origen
a la Ley 1765 de 2015, se tramitó bajo el procedimiento ordinario, cuando debió dársele el trámite
de las leyes estatutarias, en razón a que en ella se regulan aspectos estructurales de la
administración de la justicia penal militar. Según su entender, tal irregularidad en el trámite de la
citada ley, “constituye un vicio de procedimiento insubsanable en su proceso de formación, por
vulneración de lo dispuesto en los artículos 152 y 153 de la Constitución Política y 119 de la ley 5ª
de 1992 – Reglamento Interno del Congreso”.

1.4. PROBLEMA JURÍDICO QUE ENUNCIA LA CORTE (PJC)

Resuelto el tema sobre la procedibilidad de la demanda, le corresponde a la Corte entrar a


examinar el fondo de los cargos formulados por los actores, con excepción de aquellos
relacionados con:

(i) la presunta violación de la reserva de ley estatutaria;


(ii) la ampliación indebida de la competencia de la Justicia Penal Militar;
(iii) el desconocimiento de los principios de independencia, autonomía e imparcialidad judicial;
y
(iv) la prohibición constitucional expresa de atribuir funciones de policía judicial a las fuerzas
militares y desconocimiento de las funciones de la Fiscalía General de la Nación, respecto de
los cuales la Corte se abstendrá de emitir pronunciamiento de fondo por ineptitud sustantiva
de la demanda.

Como ya ha sido señalado, al margen de las acusaciones que presentan defectos de


estructuración, los actores agrupan la demanda formulada en contra de la Ley 1765 de 2015 y de
la Ley 1407 de 2010, en dos cargos básicos más, a saber:

(i) la posibilidad del juzgamiento de civiles por parte de la justicia penal militar; y la
(ii) la vulneración de los derechos de las víctimas. A la luz de los referidos cargos, y de las
acusaciones particulares en ellos formuladas, en esta oportunidad le corresponde a la Corte
dar respuesta a los problemas jurídicos.
A continuación, antes de entrar a pronunciarse sobre cada uno los cargos, y con el fin de orientar
las decisiones por adoptar, la Corte considera importante referirse a dos temas específicos:

(i)el fuero penal militar en los términos en que el mismo ha sido abordado por la
jurisprudencia constitucional; y
(ii) el contexto y contenido de la Ley 1765 de 2015.

Conforme con dichas disposiciones, la figura del fuero penal militar se constituye en una
prerrogativa especial de juzgamiento, a través de la cual se busca que las conductas punibles
cometidas por los miembros de la Fuerza Pública “en servicio activo, y en relación con el mismo
servicio”, en este caso la Celebración Indebida de Contratos y que son de competencia de las
Cortes Marciales o Tribunales Militares, “con arreglo a las prescripciones del Código Penal Militar”;
organismos éstos que, a su vez, “estarán integrados por miembros de la Fuerza Pública en servicio
activo o en retiro”. De ese modo, aun cuando la propia Constitución tenga previsto, como regla
general, que el “juez natural” para investigar y juzgar a los autores o partícipes de las conductas
punibles, son las autoridades judiciales que hacen parte de la jurisdicción penal ordinaria, la
circunstancia de que también contemple la existencia de cortes marciales o tribunales militares,
constitutivos de la denominada Justicia Penal Militar, comporta sin lugar a dudas una excepción a
esa regla general y, por tanto, la implementación de un régimen penal de naturaleza especial que,
bajo un determinado contexto, investiga y juzga las conductas delictivas cometidas por los
miembros de la Fuerza Púbica en servicio activo y en relación directa con el servicio (Corte
Constitucional, 2016).

1.5. NORMAS JURÍDICAS RELEVANTES PARA RESOLVER EL CASO

- Análisis Ley 1765 de 2015 y de la Ley 1407 de 2010 y su exequibilidad constitucional.

- Vulneración de lo dispuesto en los artículos 152 y 153 de la Constitución Política y 119 de


la ley 5ª de 1992 – Reglamento Interno del Congreso constituye un vicio de procedimiento
insubsanable en su proceso de formación.

- En cumplimiento a lo previsto en el artículo 2° del Decreto 2067 de 1991, las demandas


que presenten los ciudadanos contra las leyes, en ejercicio de la acción pública de
inconstitucionalidad, deben cumplir unos requisitos mínimos de procedibilidad, a través de
los cuales se busca habilitar la competencia de la Corte Constitucional para proferir la
respectiva decisión de fondo.

- La doctrina constitucional sobre la materia, recogida y sistematizada en la Sentencia C-


1052 de 2001, explica el alcance de las razones de claridad, certeza, especificidad,
pertinencia y suficiencia que se deben tener en cuenta en la formulación de los cargos de
inconstitucionalidad.

- La jurisprudencia constitucional ha dejado en claro que la habilitación para que la Corte


pueda emitir pronunciamiento de fondo en torno a la constitucionalidad o
inconstitucionalidad de una ley, cuestionada mediante el ejercicio de acción pública, está
condicionada a que el actor, además de señalar en la demanda la norma que acusa y las
disposiciones constitucionales que estima violadas, también formule por lo menos un
cargo concreto de inconstitucionalidad, el cual, a su vez, debe estar apoyado en razones
claras, ciertas, específicas, pertinentes y suficientes.

- La Corte ha establecido que la apreciación del cumplimiento de tales requisitos ha de


hacerse en aplicación del principio pro actione, de tal manera que se garantice la eficacia
real del derecho político a promover acciones públicas en defensa de la Constitución
Política (C.P. art. 40-6).

- Es indispensable que cuando se demande la inconstitucionalidad de una disposición legal


por haber infringido la reserva de ley estatutaria en materia de administración de justicia,
el ciudadano indique de manera clara, expresa, cierta, específica y suficiente, porqué cada
una de las disposiciones legales que impugna tienen la categoría estatutaria y por lo tanto
requería someterse al procedimiento especial previsto en el artículo 153 de la
Constitución.

- El mandato previsto en el artículo 221 Superior y las normas que lo complementan, la


Corte ha precisado que el fuero Penal Militar, desde el punto de vista de los sujetos y del
objeto específico que ampara, no puede ser visto como un simple privilegio, gracia o
prebenda en favor del estamento militar y policial, que suponga una especie de inmunidad
de sus miembros frente a la justicia ordinaria, pues el mismo persigue fines y propósitos
muy claros, derivados únicamente de las especialísimas funciones asignadas a la Fuerza
Pública, con lo cual se descarta que todos los comportamientos delictivos sean de
conocimiento de dicha jurisdicción especial.

1.6. DECISIÓN

La Corte Constitucional resolvió expresamente:

PRIMERO.- Declarar EXEQUIBLE, por los cargos analizados, la expresión “La presente ley se
aplicará en lo pertinente, a los miembros de la Fuerza Pública en servicio activo o en retiro, así
como al personal civil o no uniformado que desempeñe cargos en la Justicia Penal Militar y
Policial”, contenida en el artículo 2 de la Ley 1765 de 2015, en el entendido que la competencia de
la justicia penal militar y policial se circunscribe ÚNICAMENTE al juzgamiento de los delitos
cometidos por los miembros de la fuerza pública en servicio activo y en relación con el mismo
servicio -no obstante que con posterioridad se hayan retirado del servicio-, con lo cual, la Ley 1765
de 2015 aplica a los miembros de la Fuerza Pública en retiro y al personal civil o no uniformado
solo en relación con las medidas de carácter laboral y administrativo en ella previstas, en cuanto
las mismas les sean exigibles por razón de su vinculación a la planta de personal de los órganos
de la Justicia Penal Militar y Policial.

SEGUNDO.- Declarar EXEQUIBLE, por los cargos analizados, los artículos 109 y 110 de la Ley 1765
de 2015, en el entendido que la víctima también podrá intervenir en la celebración de acuerdos y
preacuerdos entre la Fiscalía Penal Militar y el imputado o acusado, para lo cual deberá ser oída
e informada de su celebración por el fiscal, y oída por el juez encargado de aprobar el acuerdo,
quien para su aprobación velará por que el mismo no desconozca o quebrante garantías tanto del
imputado o acusado, como de las víctimas.

Artículo 109. Adicionase el artículo 491A a la Ley 1407 de 2010, el cual será del siguiente tenor: "Artículo
491A. Preacuerdos desde la audiencia de formulación de imputación. Desde la audiencia de formulación
de imputación y hasta antes de ser presentado el escrito de acusación, la fiscalía y el imputado podrán
llegar a un preacuerdo sobre los términos de la imputación. Obtenido este preacuerdo, el fiscal penal
militar y policial delegado lo presentará ante el juez penal militar y policial de conocimiento o de
conocimiento especializado como escrito de acusación. El fiscal penal militar y policial delegado y el
imputado, a través de su defensor podrán adelantar conversaciones para llegar a un acuerdo en el cual
el imputado se declarará culpable del delito imputado, o de uno relacionado con pena menor, a cambio
de que el fiscal penal militar y policial delegado:
1. Elimine de su acusación alguna causal de agravación punitiva, o algún cargo específico.
2. Tipifique la conducta, dentro de su alegación conclusiva, de una forma específica con miras a disminuir
la pena."

Artículo 110. Modificase el Artículo 493 de la Ley 1407 de 2010, el cual quedará así:
"Artículo 493. Modalidades. La aceptación de los cargos determinados en la audiencia de formulación de
la imputación, comporta una rebaja hasta de la mitad de la pena imponible, acuerdo que se consignará
en el escrito de acusación. También podrán el fiscal penal militar y policial delegado y el imputado llegar
a un preacuerdo sobre los hechos imputados y sus consecuencias. Si hubiere un cambio favorable para
el imputado con relación a la pena por imponer, esto constituirá la única rebaja compensatoria por el
acuerdo. Para efectos de la acusación se procederá en la forma prevista en el inciso anterior. En el evento
que la fiscalía, por causa de nuevos elementos cognoscitivos, proyecte formular cargos distintos y más
gravosos a los consignados en la formulación de la imputación, los preacuerdos deben referirse a esta
nueva y posible imputación. Los preacuerdos celebrados entre fiscalía y acusado obligan al juez penal
militar y policial de conocimiento o de conocimiento especializado, salvo que ellos desconozcan o
quebranten las garantías fundamentales. Aprobados los preacuerdos por el juez penal militar y policial de
conocimiento o de conocimiento especializado, procederá a convocar la audiencia para dictar la sentencia
correspondiente. Las reparaciones efectivas a la víctima que puedan resultar de los preacuerdos entre
fiscal penal militar y policial delegado e imputado o acusado, pueden aceptarse por la víctima. En caso de
rehusarlos, esta podrá acudir a las vías judiciales pertinentes.

TERCERO.- Declarar INEXEQUIBLE la expresión “directo” contenida en el artículo 294 de la Ley


1407 de 2010.
Artículo 294. Víctimas. Se entiende por víctimas, para efectos de este Código, las personas naturales o
jurídicas y demás sujetos de derechos que individual o colectivamente hayan sufrido algún daño directo
como consecuencia del injusto.

CUARTO.- Declarar INEXEQUIBLE el numeral 4° del artículo 299 de la Ley 1407 de 2010.

Artículo 299. Intervención de las víctimas en la actuación penal. Las víctimas del injusto, en garantía de
los derechos a la verdad, la justicia y la reparación, tienen el derecho de intervenir en todas las fases de
la actuación penal, de acuerdo con las siguientes reglas:
4. En caso de existir pluralidad de víctimas, el fiscal, durante la investigación, solicitará que estas
designen hasta dos abogados que las represente. De no llegarse a un acuerdo, el fiscal
determinará lo más conveniente y efectivo.

QUINTO.- Declarar EXEQUIBLE, por el cargo analizado, la expresión “la Fiscalía Penal Militar”,
contenida en el numeral 5º del artículo 299 de la Ley 1407 de 2010, en el entendido que, tratándose
de víctimas civiles que no cuenten con medios suficientes para contratar un abogado, la Fiscalía
Penal Militar deberá garantizarles su acceso al Sistema Nacional de Defensoría Pública (SNDP).

Artículo 299. Intervención de las víctimas en la actuación penal. Las víctimas del injusto, en garantía de
los derechos a la verdad, la justicia y la reparación, tienen el derecho de intervenir en todas las fases de
la actuación penal, de acuerdo con las siguientes reglas:
5. Si la víctima no contare con medios suficientes para contratar un abogado a fin de intervenir,
previa solicitud y comprobación sumaria de la necesidad, la Fiscalía Penal Militar le designará
uno de oficio.

SEXTO.- Declararse INHIBIDA para emitir pronunciamiento de fondo sobre la constitucionalidad de


la totalidad de la Ley 1765 de 2015, en relación con los cargos formulados en su contra, por
ineptitud sustantiva de la demanda.

El declarar la inhibición no quiere decir que la Corte, a futuro, no revisará más demandas sobre el tema.
Por el contrario, lo que hace ese tribunal es señalar que si las demandas se presentan cumpliendo los
requisitos legales esa corporación las analizará de fondo y tomará una decisión al respecto.

SÉPTIMO.- Declararse INHIBIDA para emitir pronunciamiento de fondo sobre la constitucionalidad


de los artículos 8, 9, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 42 y 43 de la Ley 1765 de 2015, en relación con
los cargos formulados en su contra, por ineptitud sustantiva de la demanda.

El declarar la inhibición no quiere decir que la Corte, a futuro, no revisará más demandas sobre el tema.
Por el contrario, lo que hace ese tribunal es señalar que si las demandas se presentan cumpliendo los
requisitos legales esa corporación las analizará de fondo y tomará una decisión al respecto.
Artículo 8°.De los Juzgados Penales Militares y Policiales de Conocimiento Especializado.
Artículo 9°.De los Juzgados Penales Militares y Policiales de Conocimiento.
Artículo 32.Composición del Cuerpo Técnico de Investigación de la Justicia Penal Militar y Policial.
Artículo 33.Funciones del Cuerpo Técnico de Investigación de la Justicia Penal Militar y Policial.
Artículo 34.Coordinador Nacional del Cuerpo Técnico de Investigación de la Justicia Penal Militar y
Policial/perfil para ocupar cargo.
Artículo 35.Coordinación Nacional del Cuerpo Técnico de Investigación de la Justicia Penal Militar y
Policial/funciones del cargo.
Artículo 36. Coordinador Regional del Cuerpo Técnico de Investigación de la Justicia Penal Militar y
Policial/perfil para ocupar cargo.
Artículo 37.Coordinación Regional del Cuerpo Técnico de Investigación de la Justicia Penal Militar y
Policial/funciones del cargo.
Artículo 38.Requisitos del Personal Profesional y Técnico del Cuerpo Técnico de Investigación de la
Justicia Penal Militar y Policial/perfil del cargo.
Artículo 42. Cuerpo Técnico de Investigación de la Justicia Penal Militar y Policial. El Cuerpo Técnico de
Investigación de la Justicia Penal Militar y Policial es una dependencia especializada de la Fiscalía General
Penal Militar y Policial que tiene por objeto desarrollar la investigación judicial, criminalística, criminológica
y el manejo de la información, orientada a brindar apoyo a la administración de la Justicia Penal Militar y
Policial en los casos de su competencia, incluyendo las investigaciones que se adelanten en vigencia de
la Ley 522 de 1999.
Artículo 43. Estructura. El Cuerpo Técnico de Investigación de la Justicia Penal Militar y Policial tiene
competencia investigativa en todo el territorio nacional dentro de la jurisdicción Penal Militar y Policial y su
organización tendrá dos niveles: central y desconcentrado. Parágrafo. El Cuerpo Técnico de Investigación
de la Justicia Penal Militar y Policial hace parte de la estructura de la Unidad Administrativa Especial de
la Justicia Penal Militar y Policial y por consiguiente el Gobierno nacional desarrollará la misma y
establecerá su planta de personal.

OCTAVO.- Declararse INHIBIDA para emitir pronunciamiento de fondo sobre la constitucionalidad


del artículo 298 de la Ley 1407 de 2010, en relación con el cargo formulado en su contra, por
carencia actual de objeto.
El declarar la inhibición no quiere decir que la Corte, a futuro, no revisará más demandas sobre el tema.
Por el contrario, lo que hace ese tribunal es señalar que si las demandas se presentan cumpliendo los
requisitos legales esa corporación las analizará de fondo y tomará una decisión al respecto.
Artículo 298. Derecho a recibir información. A quien demuestre sumariamente su calidad de víctima, la
Fiscalía General Penal Militar le suministrará información sobre:
1. Organizaciones a las que puede dirigirse para obtener apoyo y de qué tipo puede ser este.
2. El lugar y el modo de presentar una denuncia o una querella y su papel en las actuaciones
subsiguientes.
3. El modo y las condiciones en que puede pedir y obtener protección.
4. Las condiciones en que de modo gratuito puede acceder a asesoría o a asistencia jurídica,
asistencia o a asesoría psicológica u otro tipo de asesoría.
5. Los requisitos para acceder a una indemnización.
6. Los mecanismos de defensa que puede utilizar.
7. El trámite dado a su denuncia o querella.
8. Los elementos pertinentes que le permitan, en caso de acusación o preclusión, seguir el
desarrollo de la actuación.
9. La fecha y el lugar del juicio oral.
10. El derecho que le asiste a promover el incidente de reparación integral.
11. La fecha en que tendrá lugar la audiencia de dosificación de la pena y sentencia.
12. La sentencia del juez.
También adoptará las medidas necesarias para garantizar, en caso de existir un riesgo para las
víctimas que participen en la actuación, que se les informe sobre la puesta en libertad de la
persona inculpada.

2. ARGUMENTO DE LA DECISIÓN
2.1. PROBLEMA JURÍDICO QUE REALMENTE RESUELVE LA CORTE (PJR)

La Corte inicia por declarar que existió una ineptitud sustantiva del cargo formulado contra la Ley
1765 de 2015, referido a la presunta violación de la reserva de ley estatutaria; del cargo formulado
contra los artículos 8 y 9 de la Ley 1765 de 2015, referido a la ampliación indebida de la
competencia de la justicia penal militar para investigar y sancionar ciertos delitos; del cargo
formulado contra la totalidad de la Ley 1765 de 2015 por desconocimiento de los principios de
independencia, autonomía e imparcialidad de la administración de justicia; y del cargo dirigido
contra los artículos 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 42 y 43 de la Ley 1765 de 2015 por la violación de
la prohibición constitucional expresa de atribuir funciones de policía judicial a las Fuerzas Militares
y el desconocimiento del diseño constitucional para la Fiscalía General de la Nación.

Posteriormente, analiza los demás cargos relacionados con


1. La posibilidad del juzgamiento de civiles por parte de la justicia penal militar;
2. y 2. La vulneración de los derechos de las víctimas. Para tal efecto, se pronuncia la Corte
sobre el fuero penal militar en los términos en que ha sido abordado por la jurisprudencia
constitucional; y el contexto y contenido de la Ley 1765 de 2015.

Sobre el fuero penal militar concluye la Corte que es una prerrogativa especial de juzgamiento*,
a través de la cual se busca que las conductas punibles cometidas por los miembros de la Fuerza
Pública “en servicio activo, y en relación con el mismo servicio”, sean de competencia de las cortes
marciales o tribunales militares, “con arreglo a las prescripciones del Código Penal Militar”;
organismos estos que, a su vez, “estarán integrados por miembros de la Fuerza Pública en servicio
activo o en retiro”. De igual forma, señaló que el fuero penal militar encuentra pleno respaldo
institucional en la necesidad de establecer un régimen jurídico especial, materializado en la
denominada “justicia penal militar”, que resulte compatible con la especificidad de las funciones
que la Constitución y la ley le han asignado a la Fuerza Pública, y que a su vez resulte coherente
y armónico con su particular sistema de organización y de formación castrense.

(…) prerrogativa especial de juzgamiento*,

El fuero penal militar, desde el punto de vista de los sujetos y del objeto específico que ampara,
no puede ser visto como un simple indulto, gentileza o dote en favor del estamento militar y policial,
que suponga una especie de exención de los miembros frente a la justicia ordinaria, pues este
persigue fines y propósitos muy claros, derivados solo de las especialísimas funciones asignadas
a la Fuerza Pública, con lo cual se descarta que todos los comportamientos delictivos sean de
conocimiento de dicha jurisdicción especial.

A la justicia penal militar se le establece un campo de acción limitado, excepcional y restringido,


en la medida que a ella solo le corresponde juzgar a los miembros de la Fuerza Pública en servicio
activo por los delitos cometidos y relacionados con el servicio. En esa dirección, la competencia
de la justicia penal militar, esto es, de los tribunales militares o las cortes marciales, solo se activa
cuando concurran dos elementos básicos:
1. Que el agente pertenezca a la institución castrense y sea miembro activo de ella (elemento
subjetivo);
2. y 2. Que el delito cometido tenga relación directa con el servicio (elemento funcional). De
ese modo, no le corresponde a la jurisdicción penal militar, en ningún caso —y por ningún
motivo— juzgar a los civiles, ni tampoco a los miembros de la Fuerza Pública en retiro o
en servicio activo que cometan delitos no relacionados con el servicio, esto es, delitos que
se aparten de las funciones misionales que en su condición de tal ejecutan de acuerdo
con el ordenamiento jurídico, los cuales serían de competencia de la jurisdicción ordinaria.

Se desconocen los principios de igualdad, juez natural y autonomía e independencia judicial,


cuando la justicia penal militar asume el conocimiento, la investigación y el juzgamiento de delitos
que no se ajustan a los parámetros restringidos de su competencia, y que en realidad deben ser
decididos por la justicia penal ordinaria; es decir, cuando dicha jurisdicción especial extiende su
competencia más allá de los delitos cometidos por los miembros de la Fuerza Pública en servicio
activo y en relación con dicho servicio. Sin embargo, en la medida que su función específica es la
de administrar justicia, debe aceptarse que todas aquellas garantías que conforman la noción de
debido proceso, y los principios constitucionales que rigen la administración de justicia, le resultan
igualmente aplicables a dicha jurisdicción especial, en particular, los principios de autonomía,
independencia e imparcialidad “cuya observancia se constituye en pilar fundamental de la función
judicial, toda vez que, por su intermedio, se busca garantizar a los ciudadanos sometidos al
proceso, un juicio libre y autónomo, alejado de cualquier tipo de presiones e influencias que ponga
en entredicho la objetividad del juzgador”.

Sobre los contenidos específicos de la Ley 1765 de 2015, señaló la Corte: No le corresponde a la
Jurisdicción Penal Militar, en ningún caso, juzgar a los civiles, ni tampoco a los miembros de la
fuerza pública en retiro.

El sentido real no es ampliar el fuero penal militar más allá de los delitos cometidos por los
miembros de la Fuerza Pública en servicio activo y en relación con el mismo servicio, no obstante
que, después que hayan hecho uso de buen retiro, la Corte encuentra necesario condicionar la
exequibilidad del artículo 2 de la Ley 1765 de 2015, con el propósito de impedir que se promuevan
interpretaciones contrarias a la Constitución a través de las cuales se busque extender la
competencia de la justicia penal militar y policial a los miembros de la Fuerza Pública en retiro y al
persona civil o no uniformado.

Sobre los cargos a los artículos 109 y 110 de la Ley 1765 de 2015, la Corte recordó:

1. Las reglas jurisprudenciales referentes a la libertad de configuración legislativa


en materia de la estructura y el funcionamiento de la justicia penal militar;
2. La jurisprudencia constitucional en materia de formas de terminación anticipada
del proceso penal, en particular, frente a los acuerdos y preacuerdos; y
3. La posición de la jurisprudencia en relación con la participación de las víctimas
en la instancia de los preacuerdos y negociaciones.

Frente al primer aspecto, la Corte dice que todo lo relacionado con la estructura y el funcionamiento
de la justicia penal militar es materia reservada al legislador, quien para el efecto goza de un amplio
margen de configuración normativa para regular, entre otros aspectos, el procedimiento que debe
seguirse para definir la responsabilidad, y, lo que incluye lo referente a la creación y supresión de
cargos, la forma de provisión, la permanencia y el retiro, y la fijación de los requisitos y calidades
requeridas para el ejercicio de ellos.

Frente al segundo aspecto, la Corte señaló que es constitucionalmente admisible la celebración


de preacuerdos y negociaciones entre la Fiscalía y el imputado o el acusado, orientados a que se
dicte anticipadamente sentencia condenatoria, sobre la base de que tales institutos estén asistidos
por finalidades específicas, como son las de humanizar la actuación procesal y la pena; garantizar
la eficacia del sistema reflejada en la obtención de una pronta y cumplida justicia; propugnar por
la solución de los conflictos sociales que genera el delito; propiciar la reparación integral de los
perjuicios ocasionados con el injusto; y promover la participación del imputado en la definición de
su caso.

Frente al tercer aspecto, la Corte estableció que en todos los mecanismos de negociación
anticipada, los derechos de las víctimas deben ser garantizados, de manera que el proceso de
negociación de los acuerdos y preacuerdos no puede ser ajeno a la satisfacción de los derechos
de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación, lo cual significa que el juez que los apruebe
deberá escucharlas, tener en cuenta su participación y tomar en consideración sus intereses.

Por último, la Corte concluyó que los artículos 109 y 110 de la Ley 1765 de 2015, presentan un
déficit de protección frente a los derechos de las víctimas a la verdad, a la justicia y a la reparación,
pues las mencionadas normas no incluyen a la víctima dentro de los actores procesales que
pueden intervenir en los preacuerdos y negociaciones, ni en ellas se adoptan medidas dirigidas a
garantizar su conocimiento y participación en dichos actos procesales. Señala: La protección de
los derechos de las víctimas que se predica de los procesos ordinarios, se extienden también a
todas las actuaciones que se surtan al interior de la Justicia Penal Militar y Policial, pues las
garantías procesales en general, y en particular las de las propias víctimas, deben aplicarse en
cualquier procedimiento, sin importar su naturaleza y especialidad, con el fin de garantizar el
ejercicio legítimo de los derechos en ellos involucrados y que pueden resultar afectados.

2.2. RATIO DECIDENDI (RD) "La razón de la decisión"


A la luz de los referidos cargos, y de las acusaciones particulares en ellos formuladas, en esta
oportunidad le corresponde a la Corte dar respuesta a los siguientes problemas jurídicos:

- Desconocimiento de los principios de igualdad, juez natural e independencia judicial, y la


prohibición prevista en el artículo 213 de la Constitución, por el hecho de extender el
ámbito de aplicación de la referida ley a los militares en retiro y al personal civil o no
uniformado que desempeñe cargos en la justicia penal Militar.

- Los artículos 109 y 110 de la Ley 1765 de 2015, contrarían el artículo 250 Superior, y los
derechos de las víctimas a la verdad, a la justicia y a la reparación, al promover, en los
procesos de competencia de la justicia penal militar, la posibilidad de llevar a cabo, como
formas de terminación del proceso, preacuerdos y negociaciones entre el imputado o
acusado y el fiscal.

- El aparte acusado del artículo 294 de la Ley 1407 de 2010, viola los derechos
constitucionales de las víctimas, en los procesos de competencia de la justicia penal
militar, por el hecho de reconocer la condición de víctima, solo a las personas que “hayan
sufrido algún daño directo como consecuencia del injusto”.

- El artículo 298 de la Ley 1407 de 2010, afectan los derechos constitucionales de las
víctimas, al no haber dispuesto que la Fiscalía General Penal Militar debe escuchar y
suministrar información relacionada con la posibilidad de dar aplicación al principio de
oportunidad, a quien demuestre al menos sumariamente la calidad de víctima.

- El numeral 4 del artículo 299 de la Ley 1407 de 2010, es contrario a los derechos
constitucionales de las víctimas, y a los artículos 29 y 229 de la Carta, al prever que
durante la etapa de investigación y cuando exista pluralidad de víctimas, sus intereses
solo pueden estar representados por dos abogados, facultando a su vez al fiscal, en caso
de no llegarse a un acuerdo sobre tal designación, para determinar lo más conveniente y
efectivo.

- El aparte acusado del numeral 5 del artículo 299 de la Ley 1407 de 2010, contraviene los
derechos de las víctimas a la igualdad, al debido proceso, a la asistencia jurídica y al
acceso a la administración de justicia, al facultar a la Fiscalía Penal Militar para asignarle
a la víctima un defensor de oficio durante la investigación, cuando esta no cuente con los
recursos para nombrar uno de confianza.

3. ARGUMENTOS NO ESENCIALES

3.1. OBITER DICTA RESALTABLES (OD): "Dichos de paso"

(…)
3.2. INTERVENCIONES

Se le solicitó al Procurador General de la Nación para que rindiera el concepto de su competencia.


Asimismo, se ordenó comunicar la demanda a los Ministerios de Interior, Justicia y Defensa
Nacional, a la Secretaría Jurídica de la Presidencia de la República, a la Fiscalía General de la
Nación, a la Defensoría del Pueblo, al Director de la Academia Colombiana de Jurisprudencia y a
los Decanos de las Facultades de Derecho de las Universidades Javeriana, Rosario, Libre,
Nacional y Atlántico, para que, de considerarlo conveniente, intervinieran en el proceso con el
propósito de impugnar o defender la constitucionalidad de las disposiciones acusadas.

1. Ministerio de Defensa Nacional


Mediante escrito allegado a esta Corporación el 29 de enero de 2016, el Ministerio de Defensa
Nacional, a través de apoderada, intervino en el trámite de la presente acción y el Ministerio
consideró que los argumentos planteados por el demandante son improcedentes y solicita se
declare la constitucionalidad condicionada de los artículos 190 y 110 de la Ley 1765 de 2015 y de
los artículos 294, 298 y 299 numeral 4 de la Ley 1407 de 2010, en los términos contenidos en la
Sentencia C-516 de 2007, atendiendo a la figura de la cosa juzgada constitucional por identidad
normativa.

2. Fiscalía General de la Nación


La Fiscalía General de la Nación, a través de la Directora Nacional de Estrategia en Asuntos
Constitucionales, intervino en el presente juicio solicitándole la exequibilidad a los artículos
demandados en orden. En atención a las anteriores consideraciones, la entidad solicita a la Corte
que declare la constitucionalidad de los artículos acusados que se refieren a la creación de este
órgano investigativo, pero condicionada a que, “debe ser la Fiscalía General de la Nación la
encargada máxima de dirigir y coordinar las actividades de policía judicial adelantadas por el
Cuerpo Técnico de Investigación de la Justicia Penal Militar y Policial, en los proceso de tal
jurisdicción especial”. Tal condicionamiento, precisa la interviniente, se predica de los artículos 20,
23 numeral 4º, 23 numeral 10º, 30 numerales 2º, 3º y 4º, 33 numerales 1º y 5º, 39 y 42 de la Ley
1765 de 2015.

3. Defensoría del Pueblo


La Defensoría del Pueblo, a través de la Defensora Delegada para Asuntos Constitucionales,
intervino en el presente juicio, aclarando que su participación se limita “única y exclusivamente al
cargo referido a la violación del derecho de acceso a la justicia para las víctimas por el mecanismo
de designación de su representación oficiosa, debido a su impacto directo sobre las funciones
misionales de la Defensoría del Pueblo...”. Hecha la anterior precisión, la referida entidad le solicita
a la Corte “declarar inexequible el apartado ‘la Fiscalía Penal Militar’ contenido en el numeral 5 del
artículo 299 de la Ley 1407 de 20010”, por considerar “que otorgar de modo exclusivo y excluyente
a la Fiscalía Penal Militar la facultad de designar representantes de oficio para las víctimas,
desconoce la orientación específica en la prestación del servicio de Defensoría Pública y cuestiona
la competencia e idoneidad del SNDP para asumir esa labor”.

4. Universidad Libre
La universidad Libre, a través del Director del Observatorio de Intervención Ciudadana
Constitucional de la Facultad de Derecho y de algunos estudiantes de la referida facultad, intervino
en el presente juicio, aclarando que “se pronunciará sobre ciertos apartes de la demanda, que se
consideran de especial importancia para el posterior pronunciamiento que realice la Honorable
Corte”. Concretamente, manifiesta que su intervención se concentrará en los siguientes aspectos
de la demanda:

(i) reserva de ley estatutaria frente a la Ley 1765 de 2015;


(ii) delitos sin asignación especial de competencia (arts. 8, numeral 9 y 9, numeral 8);
(iii) juzgamiento de civiles por parte de la justicia penal militar (art. 2);
(iv) violación de los derechos de las víctimas (art. 294);
(v) vulneración de los principios de independencia, autonomía e imparcialidad de la
administración de justicia; y
(vi) violación de la prohibición constitucional de atribuir funciones de policía judicial a las
fuerzas militares y el desconocimiento del diseño constitucional para la Fiscalía General de la
Nación.

5. Comisión Colombiana de Juristas


Los integrantes de la Comisión Colombiana de Juristas manifestaron estar de acuerdo con los
planteamientos esbozados por los demandantes y solicitan a la Corte que las normas demandadas
deben ser declaradas inconstitucionales en la misma línea en que se expone en la demanda. En
un comienzo, desarrollan los estándares de independencia e imparcialidad que, de conformidad
con el derecho internacional de los derechos humanos, deben ser atendidos en el diseño de la
estructura de la justicia penal militar en materia de acceso, ejercicio y retiro del cargo, tanto para
los jueces como para los fiscales que a ella pertenezcan. Luego de ello, señalan que tal y como
se encuentra estructurada la justicia militar y policial en la Ley 1765 de 2015, no se garantiza que
los jueces y fiscales que sean miembros en servicio activo de las fuerzas militares o de la policía,
puedan ejercer sus funciones jurisdiccionales de manera independiente e imparcial.

6. Universidad Externado de Colombia


La Universidad Externado de Colombia, a través del Departamento de Derecho Constitucional,
interviene en el presente proceso, aclarando que su pronunciamiento es solo respecto de los
siguientes cargos:

(i) violación del principio de reserva de ley estatutaria en materia de administración de justicia
(cargo por vicio de forma);
(ii) vulneración de los principios de independencia y autonomía de la administración de justicia;
(iii) inconstitucionalidad del juzgamiento de civiles por parte de la justicia penal militar y policial,
e inconstitucionalidad del juzgamiento de delitos contra la población civil por parte de la justicia
penal militar y policial; y
(iv) vulneración de los derechos de las víctimas en la consagración de los mecanismos de
terminación anticipada del proceso. Hecha la anterior precisión, la Universidad Externado de
Colombia le solicita a la Corte que proceda a:

(a) declarar la exequibilidad de la totalidad de la ley demandada por el cargo relacionado


con la violación de la reserva de ley estatutaria;
(b) llevar a acabo pronunciamiento de fondo sobre los artículos 11, 14, 15, 16, 18, 28,
29, 30, 31, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 41, 42, 43, 44, 48, 50, 58, 65, 71, 72, 74, 75 y 83,
“en cuanto a partir de ellas se extrae la vulneración de los principios de autonomía e
independencia de la Justicia Penal Militar y Policial”;
(c) precisar el contenido y alcance del concepto “población civil” “con respecto al ámbito
material de competencia de la justicia penal militar y en relación con las disposiciones
demandadas en nuestro ordenamiento jurídico”; y (d) declarar la exequibilidad
condicionada de los artículos 109 y 110 de la Ley 1407 de 2010, “en el entendido que
la víctima también podrá intervenir en la celebración de acuerdos y preacuerdo entre la
Fiscalía y el imputado o acusado, para lo cual deberá ser oída e informada de su
celebración por el fiscal y el juez encargado de aprobar el acuerdo”.

3.3. ACLARACIONES DE VOTO (AV)


El Magistrado Jorge Pretelt Chaljub aclaró el voto indicando que la demanda partía de una premisa
errada, al considerar que el artículo 250 prohíbe la aplicación del principio de oportunidad en la
Justicia Penal Militar y Policial, por lo cual la Corte ha debido inhibirse de emitir un pronunciamiento
de fondo, por ineptitud de la demanda.

El cambio de paradigma en el sistema penal colombiano, del el inquisitivo al oral, trajo consigo la necesidad
de implementación en la justicia penal militar. Desde la doctrina se ha considerado que el principio de
oportunidad es inherente al sistema oral, sin embargo, el legislador consideró en un primer momento, con
la Ley 1407 de 2010, que el principio no era aplicable en la justicia penal militar. La aplicación del principio
de oportunidad en la justicia penal militar desde el debate legislativo tanto para la ley 1407 de 2010 que
implantó la oralidad, como para la Ley 1765 de 2015 que introdujo el principio de oportunidad y los
parámetros para su aplicación.

El Magistrado Gabriel Eduardo Mendoza Martelo, presentó aclaración de voto sobre el fundamento
principal por el cual la Corte declaró la inconstitucionalidad.

La Magistrada María Victoria Calle Correa, indica que si bien comparte la decisión de la Corte,
realizó aclaración de voto sobre algunas de las consideraciones de la sentencia, que en su criterio
van más allá de las razones de la inexequibilidad.

3.4. SALVAMENTOS DE VOTO (SV) (principales argumentos)

(…)

4. COMENTARIO (C): Análisis JURÍDICO

1. La Ley 1765 de 2015 es solo una parte del vuelco en la Justicia Penal Militar que lidera el
gobierno para instituir cambios ideales y aceptables aparentemente menos aparatosos. Todas
estas reformas están llenas de argucias jurídicas que responden a cierta posibilidad de
conveniencia y con el firme propósito de ampliar y robustecer el fuero para que los militares y
los policías sean juzgados por la Corte Penal Militar únicamente. Esta ley hace las veces de ser
un escudo legal contra el principio básico del derecho internacional y constitucional* que
es complejo y no agradable en Colombia porque la Justicia Penal Militar solo debe ser utilizada
para aquellas conductas que por su naturaleza atentan grandemente contra los bienes jurídicos
propios de orden militar.

*Los principios generales del derecho son enunciados normativos que expresan un
juicio deontológico acerca de la conducta a seguir en cierta situación o sobre otras
normas del ordenamiento jurídico (La deontología es la rama de la ética que trata de
los deberes, especialmente de los que rigen actividades profesionales, así como el
conjunto de deberes relacionados con el ejercicio de una profesión).

2. En ejercicio de la acción pública de constitucionalidad, los ciudadanos Angélica Lozano Correa,


Carlos Germán Navas Talero e Iván David Márquez Castelblanco presentaron ante la Corte
Constitucional demanda de inconstitucionalidad contra los artículos 30 (parcial), 111, 112
(parcial), 113, 114, 115 (parcial), 117, 118, 119 y 120 de la Ley 1765 de 2015; al respecto la
Corte Constitucional emitió fallo el 22 de junio de 2016 mediante sentencia C-326-2016,
estableciendo como primera medida que su análisis se limitaría de forma concreta a establecer
si existe una regla de prohibición o permisión contenida en el artículo 250 de la Constitución
Nacional, que permita la incorporación del principio de oportunidad en la Justicia Penal Militar.

3. La Justicia Penal Militar obedece a un modelo de sistema acusatorio en los términos de la Ley
1407 de 2010 y 1765 de 2015, razón por la cual debe tener en cuenta aquellas herramientas
propias de dicho modelo como es el principio de oportunidad* que generan un adecuado
funcionamiento y adecuada implementación.
4. En la Justicia Penal Militar Colombiana se implementó un sistema penal acusatorio con la
expedición de la Ley 1407 de 2010, sin embargo el principio de oportunidad se excluyó por parte
de los legisladores, pese a su propuesta por parte de la comisión redactora; posteriormente ante
los estudios académicos que mostraban la necesidad e importancia de la figura procesal se
intentó introducir mediante el proyecto de Ley 85 de 2013, surtiendo el respectivo trámite ante
el Congreso de la República, que dio pasó a la expedición de la Ley 1765 de 2015.

5. Existen importantes y fuertes pronunciamientos por parte de Cortes Internacionales y


Organizaciones Sociales, que requieren la no aplicación del principio de oportunidad en la
justicia penal militar, y buscan la protección de las víctimas, planteando reproches por el actuar
de la Justicia Penal Militar, y pretendiendo evitar la aplicación de dicha herramienta jurídica para
delitos que violen los derechos humanos y evitar la impunidad.

6. Ante la inconformidad de varios sectores internacionales, académicos, sociales y políticos, que


consideraban que no era pertinente la aplicación de esta herramienta jurídica en el sistema
castrense, con fundamento en los fallos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos
donde su efectividad se ponía en tela de juicio; se expusieron argumentos de contradicción que
llevaron a la formulación de una demanda de constitucionalidad.

7. En el período comprendido entre el año 2010 y 2015, con la ausencia del principio de
oportunidad en la Ley Penal Militar, se evidenció la necesidad e importancia de poder incorporar
el mismo, pues se hizo el análisis de su pertinencia, su viabilidad para que con su
implementación se pudiera enfocar los esfuerzos a la persecución de delitos con mayor
relevancia, el buscar mecanismos alternativos para terminar el proceso y no tener que agotar
todo el procedimiento para causas poco lesivas, generar una mayor dinámica en la Justicia
Penal Militar, evitar mayor congestión en los estrados judiciales y poder buscar colaboración en
las investigaciones, tendiente a judicializar a los mayores responsables.

8. En la búsqueda de mejores condiciones para el ejercicio pleno de las garantías del debido
proceso, la Justicia Penal Militar ha avanzado logrando consolidar instrumentos como el Código
Penal Militar. Sin embargo, este instrumento no contempla dentro de sus principios rectores al
Principio de Oportunidad, restándoles a las Fuerzas Militares el beneficio de una oportunidad
reglada. Todo esto se ha derivado en una discusión legislativa que no establece claramente las
limitaciones y alcances de la Justicia Penal Militar desde los Principios de Oportunidad y donde
también se busca limitar la expansión del fuero militar como un privilegio estamental.

9. La Fiscalía General Penal Militar, debe implementar políticas que lleven al fortalecimiento y uso
frecuente de la preclusión y preacuerdos, incentivando la capacidad de negociación, la
colaboración con la justicia y la reparación efectiva, así mismo poner fin a los litigios en etapas
previas, haciendo un uso adecuado de estas figuras, evitando que con ellos se pueda caer en
impunidad teniendo en cuenta los argumentos expuestos por sectores sociales, políticos e
internacionales.

10. La sentencia también aborda el tema delicado del fuero militar en la necesidad de
establecer un régimen materializado en la denominada Justicia Penal Militar, que resulte
compatible con la especificidad de las funciones que la Constitución y la ley le han asignado a
la fuerza pública, y que a su vez resulte coherente y armónico con su particular sistema de
organización y de formación castrense, referida a la instrucción que reciben quienes se
incorporan a las fuerzas armadas contemplada en cuestiones académicas y técnicas, pero
también de valores morales y principios específicos.

11. Finamente en acuerdos y preacuerdos, la Corte elabora un análisis de la jurisprudencia


constitucional en materia de formas de terminación anticipada del proceso penal, llegando a la
conclusión de que es constitucionalmente admisible la celebración de preacuerdos y
negociaciones entre la Fiscalía y el acusado, orientados a que se dicte anticipadamente
sentencia condenatoria, sobre la base de que tales institutos estén asistidos por finalidades
específicas como son las de humanizar la pena; garantizar la eficacia del sistema reflejada en
la obtención de una pronta y cumplida justicia; propugnar por la solución de los conflictos
sociales que genera el delito; propiciar la reparación integral de los perjuicios ocasionados;
promover la participación del imputado en la definición de su caso; y los mecanismos de
negociación anticipada para garantía de todos los derechos de las víctimas.

12. La Corte tácitamente evoca los métodos de interpretación de la ley alrededor del
contenido, las exigencias y las graves implicaciones que pueden tener la aplicación del principio
de oportunidad en el ámbito de la justicia penal ordinaria y justicia penal militar y esto requiere
una expresa revisión y previsión constitucional que permita su incorporación en estos ámbitos
quedando en silencio del texto sobre la posibilidad de legislar acerca de la procedencia de este
mecanismo en el campo de la justicia penal militar.

GLOSARIO

1. Principio de oportunidad: Es un instrumento constitucional de la política criminal del Estado, cuya


aplicación solo es posible mediante la ponderación de los intereses del Estado, de la sociedad y de
los intervinientes en el proceso penal. Es la facultad que tiene la Fiscalía General de la Nación para
renunciar al ejercicio de la acción penal.
2. Sistema castrense: La educación castrense, por último, refiere a la instrucción que reciben quienes
se incorporan a las fuerzas armadas. Esta formación contempla cuestiones académicas y técnicas,
pero también valores específicos. La idea de disciplina castrense, en este marco, alude a las normas
de conducta que deben respetar los integrantes de una fuerza militar. Estas pautas estrictas permiten
la regulación del comportamiento y establecen límites y obligaciones.
3. Reserva de la ley estatutaria: Para la Corte Constitucional, la reserva de ley estatutaria consiste en
procurar someter a mayor discusión democrática y control, la regulación de ciertas materias que
cuentan con un trámite legislativo cualificado (Atribuir o apreciar cualidades), debido a su
importancia para el Estado Social de Derecho, por ejemplo los derechos fundamentales y sus
garantías.
4. Fiscalía Penal Militar y Policial: Perteneciente al Código Penal Militar Colombiano, en su artículo
274,dice que la Fiscalía General Penal Militar estará integrada para el ejercicio de la acción penal
por el Fiscal General Penal Militar, los fiscales penales militares delegados ante el Tribunal Superior
Militar, los fiscales delegados y los funcionarios que él designe y estén previstos en el estatuto orgánico
de la institución para esos efectos de acuerdo a la ley que expida el Congreso de la República.
5. Reserva Ley estatutaria: que es la que constituye una garantía constitucional a favor de los
ciudadanos. La ley estatutaria no es una ley ordinaria. Tiene un rango superior sobre las demás leyes
y su estudio es de carácter prioritario. Ese rango de superioridad se lo da el hecho de que la
naturaleza de los temas que trata son la espina dorsal de la Constitución Política. Cuando la ley está
vigente, comienza a hacer parte de la Constitución política.
6. Exequebilidad: La exequibilidad es una clase de sentencia emitida por la Corte Constitucional en la
que se manifiesta que una ley es acorde a la constitución política. Se dice que una norma es
declarada exequible cuando su contenido se ajusta a la Constitución Política o Carta Magna.
7. Inexequebilidad: Una norma legal es inexequible e inconstitucional cuando contraría la Constitución,
cuando existe disconformidad entre ella y la Constitución; y es inexequible cuando ha sido expulsada
del ordenamiento jurídico por contrariar la Constitución, por no estar conforme con ésta.
8. Inhibición: El declarar la inhibición no quiere decir que la Corte, a futuro, no revisará más demandas
sobre el tema. Por el contrario, lo que hace ese tribunal es señalar que si las demandas se presentan
cumpliendo los requisitos legales esa corporación las analizará de fondo y tomará una decisión al
respecto.
9. Injusto: El elemento injusto es lo que significa que el acto que se realiza, no está justificado por el
ejercicio de un derecho, el cumplimiento de un deber o no constituye la realización de un fin
reconocido por el Estado.
10. Ineptitud sustantiva de la demanda: es la falta de los requisitos de claridad, certeza, pertinencia y
suficiencia en la argumentación y puede proponerse por dos causas: i) falta de los requisitos formales
e, ii) indebida acumulación de pretensiones y propende porque el escrito inicial se no se adecuó a
los requisitos legales de forma que permitan su análisis en sede judicial, so pena de la terminación
anticipada del proceso.
11. Principio del derecho internacional y constitucional: Algunos principios generales del derecho.
Principios de equidad, libertad, justicia, fraternidad, igualdad, inocencia, jerarquía, entre otros.

También podría gustarte