Análisis Final Sentencia C-372 de 2016
Análisis Final Sentencia C-372 de 2016
de CONSTITUCIONALIDAD
ESTUDIANTE
NOMBRE Giovanni Parada Patiño
FECHA Marzo de 2021
CURSO Grupo N. 53 ELECTIVA DISCIPLINAR PENAL MILITAR
1. MARCO DECISIONAL
1.1. IDENTIFICACIÓN
NÚMERO I. EXPEDIENTE D-11158
SENTENCIA C-372/16 (Julio 13) CORTE CONSTITUCIONAL
FECHA COMUNICADO No. 29/Julio 13 de 2016
MAGISTRADO PONENTE M.P. Luis Guillermo Guerrero Pérez
Las normas demandadas son la Ley 1765 de 2015 en sus artículos 2 (parcial), 3 (parcial), 7, 8, 11,
14, 15, 16, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 41, 42,
43, 44, 48, 50, 54 (parcial), 58, 65, 71, 72, 74, 75, 83, 90, 109 (parcial) y 110, “Por la cual se
reestructura la Justicia Penal Militar y Policial, se establecen requisitos para el desempeño de sus
cargos, se implementa su Fiscalía General Penal Militar y Policial, se organiza su Cuerpo Técnico
de Investigación, se señalan disposiciones sobre competencia para el tránsito al Sistema Penal
Acusatorio y para garantizar su plena operatividad en la Jurisdicción Especializada y se dictan
otras disposiciones”;
y la Ley 1407 de 2010 contra los artículos 294 (parcial), 298 y 299 (parcial) de, “Por la cual se
expide el Código Penal Militar”.
La Ley 1765 de 2015, (julio 23). Es la norma que reestructura la Justicia Penal Militar y Policial en
Colombia. Esta norma establece formalmente los requisitos para el correcto desempeño de todos
los cargos, estipula la Fiscalía General Penal Militar y Policial. También se determina el Cuerpo
Técnico de Investigación-CTI y señala disposiciones sobre todas las competencias para el tránsito
al Sistema Penal Acusatorio y poder garantizar plenamente la operatividad en la Jurisdicción
Especializada junto con otras disposiciones importantes que complementan todo lo anterior.
1.3. DEMANDA
Según los demandantes, el proyecto de ley 210/2014 Cámara – 085/2014 Senado, que dio origen
a la Ley 1765 de 2015, se tramitó bajo el procedimiento ordinario, cuando debió dársele el trámite
de las leyes estatutarias, en razón a que en ella se regulan aspectos estructurales de la
administración de la justicia penal militar. Según su entender, tal irregularidad en el trámite de la
citada ley, “constituye un vicio de procedimiento insubsanable en su proceso de formación, por
vulneración de lo dispuesto en los artículos 152 y 153 de la Constitución Política y 119 de la ley 5ª
de 1992 – Reglamento Interno del Congreso”.
(i) la posibilidad del juzgamiento de civiles por parte de la justicia penal militar; y la
(ii) la vulneración de los derechos de las víctimas. A la luz de los referidos cargos, y de las
acusaciones particulares en ellos formuladas, en esta oportunidad le corresponde a la Corte
dar respuesta a los problemas jurídicos.
A continuación, antes de entrar a pronunciarse sobre cada uno los cargos, y con el fin de orientar
las decisiones por adoptar, la Corte considera importante referirse a dos temas específicos:
(i)el fuero penal militar en los términos en que el mismo ha sido abordado por la
jurisprudencia constitucional; y
(ii) el contexto y contenido de la Ley 1765 de 2015.
Conforme con dichas disposiciones, la figura del fuero penal militar se constituye en una
prerrogativa especial de juzgamiento, a través de la cual se busca que las conductas punibles
cometidas por los miembros de la Fuerza Pública “en servicio activo, y en relación con el mismo
servicio”, en este caso la Celebración Indebida de Contratos y que son de competencia de las
Cortes Marciales o Tribunales Militares, “con arreglo a las prescripciones del Código Penal Militar”;
organismos éstos que, a su vez, “estarán integrados por miembros de la Fuerza Pública en servicio
activo o en retiro”. De ese modo, aun cuando la propia Constitución tenga previsto, como regla
general, que el “juez natural” para investigar y juzgar a los autores o partícipes de las conductas
punibles, son las autoridades judiciales que hacen parte de la jurisdicción penal ordinaria, la
circunstancia de que también contemple la existencia de cortes marciales o tribunales militares,
constitutivos de la denominada Justicia Penal Militar, comporta sin lugar a dudas una excepción a
esa regla general y, por tanto, la implementación de un régimen penal de naturaleza especial que,
bajo un determinado contexto, investiga y juzga las conductas delictivas cometidas por los
miembros de la Fuerza Púbica en servicio activo y en relación directa con el servicio (Corte
Constitucional, 2016).
1.6. DECISIÓN
PRIMERO.- Declarar EXEQUIBLE, por los cargos analizados, la expresión “La presente ley se
aplicará en lo pertinente, a los miembros de la Fuerza Pública en servicio activo o en retiro, así
como al personal civil o no uniformado que desempeñe cargos en la Justicia Penal Militar y
Policial”, contenida en el artículo 2 de la Ley 1765 de 2015, en el entendido que la competencia de
la justicia penal militar y policial se circunscribe ÚNICAMENTE al juzgamiento de los delitos
cometidos por los miembros de la fuerza pública en servicio activo y en relación con el mismo
servicio -no obstante que con posterioridad se hayan retirado del servicio-, con lo cual, la Ley 1765
de 2015 aplica a los miembros de la Fuerza Pública en retiro y al personal civil o no uniformado
solo en relación con las medidas de carácter laboral y administrativo en ella previstas, en cuanto
las mismas les sean exigibles por razón de su vinculación a la planta de personal de los órganos
de la Justicia Penal Militar y Policial.
SEGUNDO.- Declarar EXEQUIBLE, por los cargos analizados, los artículos 109 y 110 de la Ley 1765
de 2015, en el entendido que la víctima también podrá intervenir en la celebración de acuerdos y
preacuerdos entre la Fiscalía Penal Militar y el imputado o acusado, para lo cual deberá ser oída
e informada de su celebración por el fiscal, y oída por el juez encargado de aprobar el acuerdo,
quien para su aprobación velará por que el mismo no desconozca o quebrante garantías tanto del
imputado o acusado, como de las víctimas.
Artículo 109. Adicionase el artículo 491A a la Ley 1407 de 2010, el cual será del siguiente tenor: "Artículo
491A. Preacuerdos desde la audiencia de formulación de imputación. Desde la audiencia de formulación
de imputación y hasta antes de ser presentado el escrito de acusación, la fiscalía y el imputado podrán
llegar a un preacuerdo sobre los términos de la imputación. Obtenido este preacuerdo, el fiscal penal
militar y policial delegado lo presentará ante el juez penal militar y policial de conocimiento o de
conocimiento especializado como escrito de acusación. El fiscal penal militar y policial delegado y el
imputado, a través de su defensor podrán adelantar conversaciones para llegar a un acuerdo en el cual
el imputado se declarará culpable del delito imputado, o de uno relacionado con pena menor, a cambio
de que el fiscal penal militar y policial delegado:
1. Elimine de su acusación alguna causal de agravación punitiva, o algún cargo específico.
2. Tipifique la conducta, dentro de su alegación conclusiva, de una forma específica con miras a disminuir
la pena."
Artículo 110. Modificase el Artículo 493 de la Ley 1407 de 2010, el cual quedará así:
"Artículo 493. Modalidades. La aceptación de los cargos determinados en la audiencia de formulación de
la imputación, comporta una rebaja hasta de la mitad de la pena imponible, acuerdo que se consignará
en el escrito de acusación. También podrán el fiscal penal militar y policial delegado y el imputado llegar
a un preacuerdo sobre los hechos imputados y sus consecuencias. Si hubiere un cambio favorable para
el imputado con relación a la pena por imponer, esto constituirá la única rebaja compensatoria por el
acuerdo. Para efectos de la acusación se procederá en la forma prevista en el inciso anterior. En el evento
que la fiscalía, por causa de nuevos elementos cognoscitivos, proyecte formular cargos distintos y más
gravosos a los consignados en la formulación de la imputación, los preacuerdos deben referirse a esta
nueva y posible imputación. Los preacuerdos celebrados entre fiscalía y acusado obligan al juez penal
militar y policial de conocimiento o de conocimiento especializado, salvo que ellos desconozcan o
quebranten las garantías fundamentales. Aprobados los preacuerdos por el juez penal militar y policial de
conocimiento o de conocimiento especializado, procederá a convocar la audiencia para dictar la sentencia
correspondiente. Las reparaciones efectivas a la víctima que puedan resultar de los preacuerdos entre
fiscal penal militar y policial delegado e imputado o acusado, pueden aceptarse por la víctima. En caso de
rehusarlos, esta podrá acudir a las vías judiciales pertinentes.
CUARTO.- Declarar INEXEQUIBLE el numeral 4° del artículo 299 de la Ley 1407 de 2010.
Artículo 299. Intervención de las víctimas en la actuación penal. Las víctimas del injusto, en garantía de
los derechos a la verdad, la justicia y la reparación, tienen el derecho de intervenir en todas las fases de
la actuación penal, de acuerdo con las siguientes reglas:
4. En caso de existir pluralidad de víctimas, el fiscal, durante la investigación, solicitará que estas
designen hasta dos abogados que las represente. De no llegarse a un acuerdo, el fiscal
determinará lo más conveniente y efectivo.
QUINTO.- Declarar EXEQUIBLE, por el cargo analizado, la expresión “la Fiscalía Penal Militar”,
contenida en el numeral 5º del artículo 299 de la Ley 1407 de 2010, en el entendido que, tratándose
de víctimas civiles que no cuenten con medios suficientes para contratar un abogado, la Fiscalía
Penal Militar deberá garantizarles su acceso al Sistema Nacional de Defensoría Pública (SNDP).
Artículo 299. Intervención de las víctimas en la actuación penal. Las víctimas del injusto, en garantía de
los derechos a la verdad, la justicia y la reparación, tienen el derecho de intervenir en todas las fases de
la actuación penal, de acuerdo con las siguientes reglas:
5. Si la víctima no contare con medios suficientes para contratar un abogado a fin de intervenir,
previa solicitud y comprobación sumaria de la necesidad, la Fiscalía Penal Militar le designará
uno de oficio.
El declarar la inhibición no quiere decir que la Corte, a futuro, no revisará más demandas sobre el tema.
Por el contrario, lo que hace ese tribunal es señalar que si las demandas se presentan cumpliendo los
requisitos legales esa corporación las analizará de fondo y tomará una decisión al respecto.
El declarar la inhibición no quiere decir que la Corte, a futuro, no revisará más demandas sobre el tema.
Por el contrario, lo que hace ese tribunal es señalar que si las demandas se presentan cumpliendo los
requisitos legales esa corporación las analizará de fondo y tomará una decisión al respecto.
Artículo 8°.De los Juzgados Penales Militares y Policiales de Conocimiento Especializado.
Artículo 9°.De los Juzgados Penales Militares y Policiales de Conocimiento.
Artículo 32.Composición del Cuerpo Técnico de Investigación de la Justicia Penal Militar y Policial.
Artículo 33.Funciones del Cuerpo Técnico de Investigación de la Justicia Penal Militar y Policial.
Artículo 34.Coordinador Nacional del Cuerpo Técnico de Investigación de la Justicia Penal Militar y
Policial/perfil para ocupar cargo.
Artículo 35.Coordinación Nacional del Cuerpo Técnico de Investigación de la Justicia Penal Militar y
Policial/funciones del cargo.
Artículo 36. Coordinador Regional del Cuerpo Técnico de Investigación de la Justicia Penal Militar y
Policial/perfil para ocupar cargo.
Artículo 37.Coordinación Regional del Cuerpo Técnico de Investigación de la Justicia Penal Militar y
Policial/funciones del cargo.
Artículo 38.Requisitos del Personal Profesional y Técnico del Cuerpo Técnico de Investigación de la
Justicia Penal Militar y Policial/perfil del cargo.
Artículo 42. Cuerpo Técnico de Investigación de la Justicia Penal Militar y Policial. El Cuerpo Técnico de
Investigación de la Justicia Penal Militar y Policial es una dependencia especializada de la Fiscalía General
Penal Militar y Policial que tiene por objeto desarrollar la investigación judicial, criminalística, criminológica
y el manejo de la información, orientada a brindar apoyo a la administración de la Justicia Penal Militar y
Policial en los casos de su competencia, incluyendo las investigaciones que se adelanten en vigencia de
la Ley 522 de 1999.
Artículo 43. Estructura. El Cuerpo Técnico de Investigación de la Justicia Penal Militar y Policial tiene
competencia investigativa en todo el territorio nacional dentro de la jurisdicción Penal Militar y Policial y su
organización tendrá dos niveles: central y desconcentrado. Parágrafo. El Cuerpo Técnico de Investigación
de la Justicia Penal Militar y Policial hace parte de la estructura de la Unidad Administrativa Especial de
la Justicia Penal Militar y Policial y por consiguiente el Gobierno nacional desarrollará la misma y
establecerá su planta de personal.
2. ARGUMENTO DE LA DECISIÓN
2.1. PROBLEMA JURÍDICO QUE REALMENTE RESUELVE LA CORTE (PJR)
La Corte inicia por declarar que existió una ineptitud sustantiva del cargo formulado contra la Ley
1765 de 2015, referido a la presunta violación de la reserva de ley estatutaria; del cargo formulado
contra los artículos 8 y 9 de la Ley 1765 de 2015, referido a la ampliación indebida de la
competencia de la justicia penal militar para investigar y sancionar ciertos delitos; del cargo
formulado contra la totalidad de la Ley 1765 de 2015 por desconocimiento de los principios de
independencia, autonomía e imparcialidad de la administración de justicia; y del cargo dirigido
contra los artículos 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 42 y 43 de la Ley 1765 de 2015 por la violación de
la prohibición constitucional expresa de atribuir funciones de policía judicial a las Fuerzas Militares
y el desconocimiento del diseño constitucional para la Fiscalía General de la Nación.
Sobre el fuero penal militar concluye la Corte que es una prerrogativa especial de juzgamiento*,
a través de la cual se busca que las conductas punibles cometidas por los miembros de la Fuerza
Pública “en servicio activo, y en relación con el mismo servicio”, sean de competencia de las cortes
marciales o tribunales militares, “con arreglo a las prescripciones del Código Penal Militar”;
organismos estos que, a su vez, “estarán integrados por miembros de la Fuerza Pública en servicio
activo o en retiro”. De igual forma, señaló que el fuero penal militar encuentra pleno respaldo
institucional en la necesidad de establecer un régimen jurídico especial, materializado en la
denominada “justicia penal militar”, que resulte compatible con la especificidad de las funciones
que la Constitución y la ley le han asignado a la Fuerza Pública, y que a su vez resulte coherente
y armónico con su particular sistema de organización y de formación castrense.
El fuero penal militar, desde el punto de vista de los sujetos y del objeto específico que ampara,
no puede ser visto como un simple indulto, gentileza o dote en favor del estamento militar y policial,
que suponga una especie de exención de los miembros frente a la justicia ordinaria, pues este
persigue fines y propósitos muy claros, derivados solo de las especialísimas funciones asignadas
a la Fuerza Pública, con lo cual se descarta que todos los comportamientos delictivos sean de
conocimiento de dicha jurisdicción especial.
Sobre los contenidos específicos de la Ley 1765 de 2015, señaló la Corte: No le corresponde a la
Jurisdicción Penal Militar, en ningún caso, juzgar a los civiles, ni tampoco a los miembros de la
fuerza pública en retiro.
El sentido real no es ampliar el fuero penal militar más allá de los delitos cometidos por los
miembros de la Fuerza Pública en servicio activo y en relación con el mismo servicio, no obstante
que, después que hayan hecho uso de buen retiro, la Corte encuentra necesario condicionar la
exequibilidad del artículo 2 de la Ley 1765 de 2015, con el propósito de impedir que se promuevan
interpretaciones contrarias a la Constitución a través de las cuales se busque extender la
competencia de la justicia penal militar y policial a los miembros de la Fuerza Pública en retiro y al
persona civil o no uniformado.
Sobre los cargos a los artículos 109 y 110 de la Ley 1765 de 2015, la Corte recordó:
Frente al primer aspecto, la Corte dice que todo lo relacionado con la estructura y el funcionamiento
de la justicia penal militar es materia reservada al legislador, quien para el efecto goza de un amplio
margen de configuración normativa para regular, entre otros aspectos, el procedimiento que debe
seguirse para definir la responsabilidad, y, lo que incluye lo referente a la creación y supresión de
cargos, la forma de provisión, la permanencia y el retiro, y la fijación de los requisitos y calidades
requeridas para el ejercicio de ellos.
Frente al tercer aspecto, la Corte estableció que en todos los mecanismos de negociación
anticipada, los derechos de las víctimas deben ser garantizados, de manera que el proceso de
negociación de los acuerdos y preacuerdos no puede ser ajeno a la satisfacción de los derechos
de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación, lo cual significa que el juez que los apruebe
deberá escucharlas, tener en cuenta su participación y tomar en consideración sus intereses.
Por último, la Corte concluyó que los artículos 109 y 110 de la Ley 1765 de 2015, presentan un
déficit de protección frente a los derechos de las víctimas a la verdad, a la justicia y a la reparación,
pues las mencionadas normas no incluyen a la víctima dentro de los actores procesales que
pueden intervenir en los preacuerdos y negociaciones, ni en ellas se adoptan medidas dirigidas a
garantizar su conocimiento y participación en dichos actos procesales. Señala: La protección de
los derechos de las víctimas que se predica de los procesos ordinarios, se extienden también a
todas las actuaciones que se surtan al interior de la Justicia Penal Militar y Policial, pues las
garantías procesales en general, y en particular las de las propias víctimas, deben aplicarse en
cualquier procedimiento, sin importar su naturaleza y especialidad, con el fin de garantizar el
ejercicio legítimo de los derechos en ellos involucrados y que pueden resultar afectados.
- Los artículos 109 y 110 de la Ley 1765 de 2015, contrarían el artículo 250 Superior, y los
derechos de las víctimas a la verdad, a la justicia y a la reparación, al promover, en los
procesos de competencia de la justicia penal militar, la posibilidad de llevar a cabo, como
formas de terminación del proceso, preacuerdos y negociaciones entre el imputado o
acusado y el fiscal.
- El aparte acusado del artículo 294 de la Ley 1407 de 2010, viola los derechos
constitucionales de las víctimas, en los procesos de competencia de la justicia penal
militar, por el hecho de reconocer la condición de víctima, solo a las personas que “hayan
sufrido algún daño directo como consecuencia del injusto”.
- El artículo 298 de la Ley 1407 de 2010, afectan los derechos constitucionales de las
víctimas, al no haber dispuesto que la Fiscalía General Penal Militar debe escuchar y
suministrar información relacionada con la posibilidad de dar aplicación al principio de
oportunidad, a quien demuestre al menos sumariamente la calidad de víctima.
- El numeral 4 del artículo 299 de la Ley 1407 de 2010, es contrario a los derechos
constitucionales de las víctimas, y a los artículos 29 y 229 de la Carta, al prever que
durante la etapa de investigación y cuando exista pluralidad de víctimas, sus intereses
solo pueden estar representados por dos abogados, facultando a su vez al fiscal, en caso
de no llegarse a un acuerdo sobre tal designación, para determinar lo más conveniente y
efectivo.
- El aparte acusado del numeral 5 del artículo 299 de la Ley 1407 de 2010, contraviene los
derechos de las víctimas a la igualdad, al debido proceso, a la asistencia jurídica y al
acceso a la administración de justicia, al facultar a la Fiscalía Penal Militar para asignarle
a la víctima un defensor de oficio durante la investigación, cuando esta no cuente con los
recursos para nombrar uno de confianza.
3. ARGUMENTOS NO ESENCIALES
(…)
3.2. INTERVENCIONES
4. Universidad Libre
La universidad Libre, a través del Director del Observatorio de Intervención Ciudadana
Constitucional de la Facultad de Derecho y de algunos estudiantes de la referida facultad, intervino
en el presente juicio, aclarando que “se pronunciará sobre ciertos apartes de la demanda, que se
consideran de especial importancia para el posterior pronunciamiento que realice la Honorable
Corte”. Concretamente, manifiesta que su intervención se concentrará en los siguientes aspectos
de la demanda:
(i) violación del principio de reserva de ley estatutaria en materia de administración de justicia
(cargo por vicio de forma);
(ii) vulneración de los principios de independencia y autonomía de la administración de justicia;
(iii) inconstitucionalidad del juzgamiento de civiles por parte de la justicia penal militar y policial,
e inconstitucionalidad del juzgamiento de delitos contra la población civil por parte de la justicia
penal militar y policial; y
(iv) vulneración de los derechos de las víctimas en la consagración de los mecanismos de
terminación anticipada del proceso. Hecha la anterior precisión, la Universidad Externado de
Colombia le solicita a la Corte que proceda a:
El cambio de paradigma en el sistema penal colombiano, del el inquisitivo al oral, trajo consigo la necesidad
de implementación en la justicia penal militar. Desde la doctrina se ha considerado que el principio de
oportunidad es inherente al sistema oral, sin embargo, el legislador consideró en un primer momento, con
la Ley 1407 de 2010, que el principio no era aplicable en la justicia penal militar. La aplicación del principio
de oportunidad en la justicia penal militar desde el debate legislativo tanto para la ley 1407 de 2010 que
implantó la oralidad, como para la Ley 1765 de 2015 que introdujo el principio de oportunidad y los
parámetros para su aplicación.
El Magistrado Gabriel Eduardo Mendoza Martelo, presentó aclaración de voto sobre el fundamento
principal por el cual la Corte declaró la inconstitucionalidad.
La Magistrada María Victoria Calle Correa, indica que si bien comparte la decisión de la Corte,
realizó aclaración de voto sobre algunas de las consideraciones de la sentencia, que en su criterio
van más allá de las razones de la inexequibilidad.
(…)
1. La Ley 1765 de 2015 es solo una parte del vuelco en la Justicia Penal Militar que lidera el
gobierno para instituir cambios ideales y aceptables aparentemente menos aparatosos. Todas
estas reformas están llenas de argucias jurídicas que responden a cierta posibilidad de
conveniencia y con el firme propósito de ampliar y robustecer el fuero para que los militares y
los policías sean juzgados por la Corte Penal Militar únicamente. Esta ley hace las veces de ser
un escudo legal contra el principio básico del derecho internacional y constitucional* que
es complejo y no agradable en Colombia porque la Justicia Penal Militar solo debe ser utilizada
para aquellas conductas que por su naturaleza atentan grandemente contra los bienes jurídicos
propios de orden militar.
*Los principios generales del derecho son enunciados normativos que expresan un
juicio deontológico acerca de la conducta a seguir en cierta situación o sobre otras
normas del ordenamiento jurídico (La deontología es la rama de la ética que trata de
los deberes, especialmente de los que rigen actividades profesionales, así como el
conjunto de deberes relacionados con el ejercicio de una profesión).
3. La Justicia Penal Militar obedece a un modelo de sistema acusatorio en los términos de la Ley
1407 de 2010 y 1765 de 2015, razón por la cual debe tener en cuenta aquellas herramientas
propias de dicho modelo como es el principio de oportunidad* que generan un adecuado
funcionamiento y adecuada implementación.
4. En la Justicia Penal Militar Colombiana se implementó un sistema penal acusatorio con la
expedición de la Ley 1407 de 2010, sin embargo el principio de oportunidad se excluyó por parte
de los legisladores, pese a su propuesta por parte de la comisión redactora; posteriormente ante
los estudios académicos que mostraban la necesidad e importancia de la figura procesal se
intentó introducir mediante el proyecto de Ley 85 de 2013, surtiendo el respectivo trámite ante
el Congreso de la República, que dio pasó a la expedición de la Ley 1765 de 2015.
7. En el período comprendido entre el año 2010 y 2015, con la ausencia del principio de
oportunidad en la Ley Penal Militar, se evidenció la necesidad e importancia de poder incorporar
el mismo, pues se hizo el análisis de su pertinencia, su viabilidad para que con su
implementación se pudiera enfocar los esfuerzos a la persecución de delitos con mayor
relevancia, el buscar mecanismos alternativos para terminar el proceso y no tener que agotar
todo el procedimiento para causas poco lesivas, generar una mayor dinámica en la Justicia
Penal Militar, evitar mayor congestión en los estrados judiciales y poder buscar colaboración en
las investigaciones, tendiente a judicializar a los mayores responsables.
8. En la búsqueda de mejores condiciones para el ejercicio pleno de las garantías del debido
proceso, la Justicia Penal Militar ha avanzado logrando consolidar instrumentos como el Código
Penal Militar. Sin embargo, este instrumento no contempla dentro de sus principios rectores al
Principio de Oportunidad, restándoles a las Fuerzas Militares el beneficio de una oportunidad
reglada. Todo esto se ha derivado en una discusión legislativa que no establece claramente las
limitaciones y alcances de la Justicia Penal Militar desde los Principios de Oportunidad y donde
también se busca limitar la expansión del fuero militar como un privilegio estamental.
9. La Fiscalía General Penal Militar, debe implementar políticas que lleven al fortalecimiento y uso
frecuente de la preclusión y preacuerdos, incentivando la capacidad de negociación, la
colaboración con la justicia y la reparación efectiva, así mismo poner fin a los litigios en etapas
previas, haciendo un uso adecuado de estas figuras, evitando que con ellos se pueda caer en
impunidad teniendo en cuenta los argumentos expuestos por sectores sociales, políticos e
internacionales.
10. La sentencia también aborda el tema delicado del fuero militar en la necesidad de
establecer un régimen materializado en la denominada Justicia Penal Militar, que resulte
compatible con la especificidad de las funciones que la Constitución y la ley le han asignado a
la fuerza pública, y que a su vez resulte coherente y armónico con su particular sistema de
organización y de formación castrense, referida a la instrucción que reciben quienes se
incorporan a las fuerzas armadas contemplada en cuestiones académicas y técnicas, pero
también de valores morales y principios específicos.
12. La Corte tácitamente evoca los métodos de interpretación de la ley alrededor del
contenido, las exigencias y las graves implicaciones que pueden tener la aplicación del principio
de oportunidad en el ámbito de la justicia penal ordinaria y justicia penal militar y esto requiere
una expresa revisión y previsión constitucional que permita su incorporación en estos ámbitos
quedando en silencio del texto sobre la posibilidad de legislar acerca de la procedencia de este
mecanismo en el campo de la justicia penal militar.
GLOSARIO