Enigma, la máquina que cambió el rumbo de
la II Guerra Mundial – Parte 1
Enigma es la máquina de cifrado más famosa del mundo. Jugó un papel clave en
la Segunda Guerra Mundial. Una de las pocas que ha sobrevivido sale a subasta
mañana en la sala Dorotheum de Viena. Su precio estimado: 20.000-30.000 euros.
Según Simon Weber-Unger, especialista de la firma, «la protección de datos en
campos que van desde el correo electrónico hasta la banca por internet es un
problema importante en la era digital. Está respaldado por la criptografía, la práctica,
en su mayoría secreta, y el estudio del cifrado y descifrado de información. Esto
fue diferente en la era anterior a los ordenadores, cuando la criptografía se basaba en
"scripts" o cifrados secretos hasta que los ordenadores los sustituyeron en el siglo
XX».
Una de esas máquinas de cifrado desempeñó un papel político crucial en la Segunda
Guerra Mundial: Enigma.
Enigma fue inventada por el ingeniero alemán Arthur Scherbius (1878-1929), quien
solicitó por primera vez una patente en 1918. Debido a que el ejército alemán mostró
poco interés en ese momento, Enigma inicialmente salió a la venta en el mercado
civil. El ejército alemán solo comenzó a usarla en 1926; poco después, la
producción se restringió a este único propósito. El aumento de las tensiones políticas
y el armamento a raíz de la subida al poder de Hitler convirtió a Enigma en el
sistema de cifrado más importante para el ejército alemán. Fue utilizado
principalmente por la 'Luftwaffe', la 'Kriegsmarine' y el ejército alemán, pero también
por los servicios diplomáticos y la 'Reichsbahn'. Los alemanes creían que Enigma
era indescifrable y, por lo tanto, absolutamente seguro.
Alan Turing
Por supuesto, nadie sospechaba que los mensajes de radio encriptados por esta
máquina de las maravillas alemana estaban siendo interceptados y descifrados por
una armada de criptógrafos en los terrenos de Bletchley Park, una finca idílica